Que en Palacio Nacional están atentos a la reunión regional sobre migración que se llevará a cabo en Guatemala este martes, pues se prevé la generación de acuerdos más allá de declaraciones. Y es que, por primera vez, se espera que Washington, con la representación del secretario de Estado, Antony Blinken, anuncie la aportación de recursos para crear y fortalecer programas sociales e intentar así frenar la migración irregular, lo que sería un triunfo para la 4T, una vez que el Presidente ha insistido en que EU haga ese desembolso. A ver. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
EU-México, desaparecidos y búsquedas
Y es en el tema de la búsqueda de personas desaparecidas, problema que ha crecido en los últimos años en el país, en el que Estados Unidos estaría colaborando con las autoridades de nuestro país. Y es que ayer tras sostener un encuentro con el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Arturo Medina Padilla, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, refirió, en un mensaje en sus redes sociales: “Productiva reunión con el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, para que nuestros países sigan avanzando sus esfuerzos para abordar la migración y apoyar el trabajo de México en la búsqueda de personas desaparecidas”. También la Secretaría de Gobernación dio cuenta del encuentro en un comunicado en el que informó que entre los presentes había estado la presidenta de la Comisión Nacional de Búsquedas, Teresa Guadalupe Reyes. Ahí el dato. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
La semana pasada, la revista TIME ofreció una ventana a los planes del ex Presidente de Estados Unidos Donald Trump en caso de volver al poder. Estas entrevistas hechas a Trump y sus cercanos revelan más que un simple plan de gobierno, parecen una advertencia para México y el mundo entero.
Trump, conocido por su tendencia a victimizarse y su propensión al complotismo, no ha dejado lugar a dudas sobre sus intenciones. Su agenda, si regresa a la Casa Blanca, promete ser más radical. Desde la migración hasta la justicia, pasando por la función pública y la política exterior, sus planes son inquietantes.
Al analizar las propuestas del precandidato presidencial republicano, es evidente que está dispuesto a socavar las instituciones democráticas de Estados Unidos en aras de su propia agenda. Desde el reemplazo de procuradores federales que se nieguen a cumplir órdenes presidenciales de iniciar alguna investigación, hasta la eliminación de restricciones legislativas y judiciales, su visión es la de un Ejecutivo todopoderoso.
De particular relevancia para los mexicanos es el enfoque de Trump hacia la migración, pieza central de su programa y prioridad número uno entre el electorado estadounidense. El ex inquilino de la Casa Blanca propone una deportación masiva de 11 millones de migrantes indocumentados, incluidos cinco millones de mexicanos. Para lograrlo, sugiere desplegar la Guardia Nacional, construir campos de detención migratoria y utilizar al Ejército estadounidense, tanto en la frontera como en el interior del país para detener a los indocumentados.
Además, el magnate neoyorquino buscaría reinstalar políticas migratorias como “Quédate en México”, es decir que los solicitantes de asilo no mexicanos sean enviados a territorio de nuestro país mientras esperan la resolución de sus casos; también reinstalaría el “Título 42”, una medida tomada durante la pandemia de Covid-19, que bajo el argumento de la salud pública permitía la expulsión de migrantes sin que antes pudieran solicitar asilo y que ahora, de acuerdo a asesores de Trump, podría volver a echarse a andar con el pretexto del número récord de cruces migratorios y la crisis por fentanilo. Por último, Trump amenaza con condicionar el financiamiento a los Gobiernos locales al apoyo de sus políticas migratorias y destinar fondos para continuar con la construcción del muro fronterizo, probablemente desviando recursos del presupuesto militar sin pasar por la aprobación del Congreso.
Pero los riesgos no terminan ahí. Trump plantea una política exterior de un verdadero aislacionismo transaccional y ha señalado que buscará imponer un arancel de más de 10 por ciento a los productos de todo el mundo (incluso 100 por ciento para algunos productos chinos), lo cual incluiría a México.
Los planes de Trump tienen sabor a venganza. El ex Presidente ha logrado promover sus teorías complotistas entre los republicanos. Hoy, entre los miembros de su partido, son un mayor número los que estiman que la elección de 2020 fue robada que hace 4 años. En línea con ello, Trump señaló que no se sentiría cómodo contratando a alguien que reconozca que Biden ganó la elección de 2020, por el contrario, ha calificado a quienes participaron en la toma del Capitolio el 6 de enero de 2021 como “patriotas” y ha sugerido que podría otorgarles el perdón presidencial.
Además, Trump ha hecho una “limpia” de su partido, eliminando o minimizando cualquier oposición interna, y se ha rodeado de think tanks y asesores leales a él, que ya están en búsqueda de mecanismos jurídicos que le permitirían, si regresara a la Oficina Oval, evitar restricciones impuestas a sus decisiones. Tal concentración de poder en un hombre que en su primer Gobierno hizo de la amenaza la norma en las relaciones internacionales, no pinta bien.
Hoy, México puede beneficiarse del contexto geopolítico a través del nearshoring, pero para ello además de trabajar en las tareas internas pendientes, tiene que asegurarse de tener una relación funcional con Washington, y una eventual llegada de Trump a la Casa Blanca complicaría las cosas en medio de diversos temas bilaterales sensibles, como el tráfico de fentanilo, la sequía en la frontera, la migración y las crecientes tensiones en materia energética.
Estamos a seis meses de la elección presidencial estadounidense, es hora de tomar en serio las advertencias trumpistas porque, parafraseando al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, los populistas siempre mienten sobre lo que han hecho en el pasado, pero muy frecuentemente nos dicen exactamente lo que van a hacer.
Ojalá que quien sea electa Presidenta de México el próximo 2 de junio tenga claro el gran desafío que un segundo Gobierno de Trump podría representar en materia de comercio, migración y política exterior. (Brenda Estefan, Reforma, Internacional, p. 14)
Posdata 3
Este domingo se realizó el primer debate entre candidaturas a la gubernatura de Chiapas, un ejercicio prácticamente nuevo para esta entidad. El favorito, Eduardo Ramírez Aguilar, de la coalición Morena, Verde y PT, contrastó sus planes de gobierno con la candidata del PRI-PAN-PRD, Olga Luz Espinosa, y la de Movimiento Ciudadano, Karla Muñoz.
Según la empresa Vision Aperture, Ramírez Aguilar se posicionó como el ganador del debate y el candidato preferido para ocupar el cargo de gobernador con 85% de los votos. La mayoría de las encuestas ponen al exsenador morenista dos o tres a uno sobre su más cercana rival.
El mayor reto del llamado “Jaguar Negro” es el de la violencia y la seguridad del estado, luego de que se le salió de las manos al mandatario Rutilio Escandón, junto con el tema de salud; ambos ya provocaron reclamos a la candidata presidencial de su partido, Claudia Sheinbaum: hace dos semanas encapuchados detuvieron a Sheinbaum en una carretera del estado y pobladores reclamaron por la falta de servicios de salud y medicamentos. Esto le afecta al candidato a senador,“Pepe” Cruz, exsecretario de Escandón.
Sobre el tema de seguridad, Ramírez Aguilar dijo que duplicará el presupuesto para seguridad pública y pondrá énfasis en la atención de los delitos del fuero común junto con la Fiscalía Estatal y las Fuerzas Armadas, además de crear la Policía Metropolitana y la Policía de Proximidad.
Asimismo, otra de las prioridades es hacer del estado una frontera sur más segura y humanista, mediante acciones como el programa “Vecino Vigilante” y con incentivos fiscales a tasa cero en IVA para que haya más empresas que den empleo a migrantes centro y sudamericanos.
El candidato de Morena proyectó que Tapachula será la capital económica de Chiapas y de Centroamérica, lo que atraerá mayor turismo nacional y extranjero. Y aseguró que para los emprendedores en el estado se otorgarán créditos y beneficios fiscales de hasta mil millones de pesos. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A5)
Silencio o la cárcel

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)