Opinión Migración 070819

Confidencial

Ojo con la fobia a los migrantes, alerta Monreal.- Una de las principales preocupaciones en el Senado tras la masacre en un centro comercial de El Paso, Texas, en donde murieron 22 personas, entre ellas ocho mexicanos, es que este tipo de agresiones xenófobas y de odio racial no se repliquen en México. Así lo puso de manifiesto Ricardo Monreal, líder de los senadores de Morena y presidente de la Jucopo en la Cámara alta, quien advirtió que la “ola antiinmigrante” en nuestro país, sobre todo contra los centroamericanos, desafortunadamente va en ascenso. Nos dicen que en el próximo periodo de sesiones ese órgano legislativo le entrará de lleno a ese tema. (El Financiero, p. 35)

Desde Afuera // El antimigrante nacionalismo blanco

El ataque del sábado en El Paso fue posiblemente el mayor atentado hecho por un supremacista blanco en Estados Unidos en los últimos 50 años. En gran medida, el atacante estaba influenciado por ideas del “nacionalismo blanco” que ve a los inmigrantes como un peligro y, por supuesto, por los cambios que su presencia acarrea.

Y no se puede desdeñar el impacto de la retórica que el presidente Donald Trump ha lanzado contra inmigrantes, especialmente latinoamericanos, los últimos tres años: de “animales” a “invasores”, sin olvidar “asesinos”, “violadores” y “narcotraficantes”.

El crecimiento del movimiento “nacionalista blanco“, que aunque más antiinmigrante que racista termina en igual en formulaciones racistas, es mundial y se ha manifestado de hecho lo mismo en Noruega que en Rusia o Gran Bretaña, en Hungría que en Nueva Zelanda. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, p. 22)

Alma Grande // Muertes de manicomio

Ante discursos llenos de odio como los que pronunció desde su campaña Donald Trump, lo más lógico era que tarde o temprano hubiera una matanza como la sucedida en El Paso, donde ocho mexicanos murieron. El objetivo era matar connacionales.

Debe pensar que cada uno de los países de origen de los migrantes fueron, en la práctica, colonias de Estados Unidos, a las cuales les extrajeron todas las ganancias, desde el subsuelo hasta el aire, y ahora que han dejado sin riqueza a esos países sus habitantes se dirigen al Norte para rescatar una mínima parte de lo que en su momento fue suyo y de sus antepasados.

El futuro de Trump está en vilo. Las expresiones de inconformidad no son sólo de las comunidades migrantes, sino de muchos hombres y mujeres que consideran que fue un acto de barbarie, ocasionado por las declaraciones incendiarias de Trump, ahora se vuelven contra Trump, contra el muro, contra los republicanos, quienes, además, deben encontrar un candidato sólido para seguir en la Casa Blanca. (Ángel Álvaro Peña, 24 Horas, Mexico, p. 6)

Allá como aquí, palabra incendiaria

Donald Trump no armó la mano de Patrick Crusius ni le ordenó ejecutar la masacre en una tienda de El Paso, Texas (…) pero el mismo presidente de los Estados Unidos reconoce que este acto es consecuencia del odio racial, la discriminación y el supremacismo blanco que se fomenta de manera alarmante en su país.

En varias ocasiones, desde diversos sectores de la población en Estados Unidos se demandó practicar a Donald Trump el examen siquiátrico necesario para conocer el estado de su salud mental. El propio asesino confirmó esta urgencia de salud pública cuando afirmó que su crimen múltiple fue movido por la invasión de migrantes, especialmente de mexicanos a su país. Xenofobia, odio, intolerancia a la diversidad racial y social que el propio presidente de esa nación, a través de sus tuits, practica y alienta. Los migrantes mexicanos, ha dicho desde su campaña, son violadores y criminales. México, para Trump, ha abusado de su economía. (Salvador del Río, El Sol de México, Análisis, p. 18)

Paso: palabras que matan

Las vidas de veinte inocentes –ocho de ellos mexicanos- tienen un valor que nadie debe menospreciar. Menos aún los dos presidentes. Allá, Donald Trump se vio obligado –hipócritamente- a condenar “en una sola voz el racismo, la intolerancia y el supremacismo blanco”.

El Presidente López Obrador se ha limitado a decir que eso –la matanza- no está bien; que “el asunto debe generar un debate y una reflexión por los ataques xenófobos que no solo lesionan a la sociedad estadounidense, sino también a nuestro país”. Incluso el secretario Marcelo Ebrard va más allá, al reconocer –y casi aplaudir- la declaración trumpista: “coincidimos con el hecho de que en este statement aparezcan el racismo y la supremacía blanca como problemas serios en los Estados Unidos”. Pero ni el presidente ni el canciller se han atrevido a alzar la voz para exigirle una explicación al señor Trump: ¿sigue usted pensando que todos los migrantes mexicanos son criminales y narcotraficantes?

A ver: la matanza de El Paso es un asunto fundamentalmente político. Y lo que debieran pactar los dos gobiernos es el cese inmediato del discurso y la campaña de odio de Donald Trump hacia México; ayer con las acusaciones, luego con el muro, más tarde los aranceles y siempre la migración. (Ricardo Rocha, El Universal, Nación, p. 13)

Trump y AMLO evaden factor odio

No responsabilizarse del discurso de odio. Cuando el francotirador es musulmán, Trump culpa al Islam. Cuando no, minimiza el tema como caso aislado de enfermedad mental. No se hace cargo de los efectos de sus discursos de odio. Y a pesar de que en su campaña de reelección ha posteado desde enero más de dos mil avisos alertando contra la “invasión” de migrantes, como lo hace la proclama contra la “invasión hispana” del asesino de El Paso, y a pesar también de la evidente identidad mexicana de buena parte de las víctimas, tampoco el gobierno mexicano se atrevió a señalar el factor del odio racista y xenófobo compartido por el autor del asesinato colectivo y los dichos del presidente de Estados Unidos.

Ante los discursos de polarización. Es vasta la literatura académica sobre efectos de los procesos de comunicación. Y, por su enorme poder invasivo a través de medios y redes, está claro que los mensajes de los presidentes de Estados Unidos y México producen efectos con alcances diversos. Por ejemplo, el discurso dominante de Trump presenta a los migrantes mexicanos y centroamericanos como parte de una temible “invasión”. Primer efecto: hacerlos conocer como amenaza enemiga. Segundo efecto: generación de actitudes de temor, hostilidad y odio a los presuntos “invasores”. Tercer efecto: comportamientos en consecuencia, contra el identificado como invasor temido y odiado. (José Carreño Carlón, El Universal, Nación, p. 12)

Columna Invitada // ¿A quién le importa más que no entren armas a México?

Refiriéndose a la venta generalizada de armas en Estados Unidos, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo esto en su conferencia de prensa del lunes pasado: Seguiremos insistiendo No descartamos que puedan llevar a cabo modificaciones a su Constitución, porque no se puede permanecer con las mismas leyes de siempre cuando son otras las realidades Vamos a seguir insistiendo en que haya control en la venta de armas, que no se puedan adquirir las armas en cualquier centro comercial sin ningún control.

Desde hace años he dicho que la única manera de controlar la entrada de armas a nuestro país es mediante un riguroso control en nuestras fronteras, verificando la procedencia y legalidad de todo lo que ingrese por tierra, aire o mar. ¿Si puede controlarse la entrada de migrantes, por qué no la de armas? ¿A quién le importa más que no entren armas a México? ¿A los mexicanos o a los gringos? La respuesta es evidente. (Eduardo Ruiz Healy, El Economista, p. 43)

Quebradero // El Paso, la secuela

Remitirnos a la dolorosa y triste tragedia en El Paso es pensar y repensar las cosas a partir de una forma de pensamiento de una amplia franja de la sociedad estadounidense. No todos se atreven a hacer lo que hizo Patrick Crusius, pero quizá a muchos les haya pasado por la cabeza hacerlo.

El ataque a los mexicanos procede de una concepción xenófoba y racista que se asume como una identidad del ser estadounidense. La decisión de Patrick Crusius se estableció a partir de un entorno en el que no está solo. Los discursos y los tuits del presidente Trump pudieron fortalecer su decisión. El entorno y los ataques sistemáticos en contra de migrantes y de la comunidad hispana, particularmente mexicana, han creado un ambiente que quizá lo llevó a hacer valer el absurdo del supremacismo blanco. (Javier Solórzano, La Razón de México, p. 2)

Brújula // El parecido más lamentable entre AMLO y Trump

Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador tienen muchas semejanzas, de las cuales se ha escrito ampliamente. Varias de estas similitudes caben en el libreto del populismo, pero de todas ellas la similitud que considero más lamentable por los efectos que está teniendo en México y en Estados Unidos es el no darse cuenta, ninguno de los dos, del tamaño del megáfono que tienen y las consecuencias por ello no solo de sus palabras, sino de sus mentiras.

Tanto Trump como AMLO mienten con total desfachatez. Lo han hecho antes de estar sentados en la silla presidencial y lo siguen haciendo ahora. A la fecha Trump no ha querido asistir a esta cena anual con la prensa. A partir de entonces la detesta. Pero su apego a mentir permanece. Por ello ha repetido una y otra vez que Estados Unidos está siendo invadida por caravanas de migrantes. Ese discurso xenófobo, anti migrante y racista, es el que ocupa un lugar central en su discurso y campaña para reelegirse en el 2020. Y por ello no puede ahora salir a decir que la matanza de El Paso nada tiene que ver con su discurso. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Nación, p. 8)

Fanatismos

A nuestros vecinos del norte les caracteriza un fanatismo que deviene de su escasa cultura académica, por ello son víctimas de la discursilería de líderes políticos o religiosos banales. Trump ofreció una disculpa pública al presidente Andrés Manuel López Obrador por semejantes salvajadas que realizan los supremacistas blancos, que sólo en Texas asesinaron a 20 personas y en Ohio a nueve. Cierto es que Trump tiene responsabilidad directa al estimular campañas de odio, ira y furia en contra de los latinos, sean migrantes o no.

En múltiples actos, Trump ha lanzado irresponsables discursos xenofóbicos y ha definido a los migrantes como “invasores”, “violadores” y “criminales”, incitando el odio y la violencia de sus seguidores. Ahora que pretende reelegirse en la Presidencia es que está cambiando el discurso al condenar “el odio racista” del atacante de El Paso, Texas, y aseguró que todos los estadunidenses también “deben condenar el racismo y los prejuicios”, prometiendo endurecer la legislación con una ley de control de armas. (Juan Carlos Sánchez Magallán, Nacional, Excélsior, p. 12)

Crisis de la salud pública

Cada fin de semana el Presidente visita una clínica rural del IMSS. Quiero creer que representa su preocupación por la salud y la atención a los pacientes. El Hospital General de México, requiere más de 30 millones de pesos para el mantenimiento de sus equipos de diagnóstico, pues otorga un promedio de 4 mil 500 consultas por día. Los médicos no son escuchados, son agredidos por esta administración, les han reducido el sueldo y a los pasantes las becas. Hay señales incluso de una huelga nacional si las tardías ofertas del gobierno de tomar cartas en el asunto sólo son promesas incumplidas.

¿Es correcto desde cualquier punto de vista, incluso ético y moral que el gobierno destine recursos cuantiosos a paliar las penalidades de personas migrantes o de jóvenes sin estudio o que entregue dinero a personas relacionadas con el robo de hidrocarburos, y por otro lado se restrinja a médicos y enfermeras residentes y con ello a los pacientes de los hospitales públicos? (Ignacio Morales Lechuga, El Universal, p. Nación 12)

Realidades // Acuerdo legislativo contra el tráfico ilícito de armas

En octubre pasado, promoví en la Cámara de Diputados un punto de acuerdo sobre las caravanas migrantes que en ese momento tenían puesta la atención mediática. Finalmente la propuesta derivó en un Acuerdo de la Junta de Coordinación Política que se presentó en la sesión del 23 de ese mes, que incluía, además, varios temas propuestos por los grupos parlamentarios. Entre los puntos que consideraba mi propuesta exhortaba a las autoridades mexicanas a promover un Encuentro de Alto Nivel con los países centroamericanos y de Estados Unidos, en donde se elaborara una estrategia regional para mejorar el proceso migratorio, pero también se analizara el tráfico ilícito de personas y armas.

El tráfico ilícito de armas ha sido un tema que ha ocupado mi atención desde hace tiempo. Como diputado local, en la pasada Asamblea Legislativa, también presenté sendas propuestas al respecto. Lamentablemente los hechos ocurridos el fin de semana en Texas y Ohio, Estados Unidos, nos llevan a revisar nuevamente el rezago legislativo que aún se tiene en ambos lados de la frontera. (Mauricio Toledo, 24 Horas, Estados, p. 11)

Doble Mirada // ¿Qué hacer con AMLO?

Ya no hay que darle muchas vueltas. A menos que se tenga mucha fe en el poder transformador de Andrés Manuel López Obrador (creencia que no se sustenta en la razón, sino en la pura esperanza, en el deseo justo y necesario de que las cosas cambien) o tengas otros datos (de esos imaginarios, que nadie sabe dónde están, ni de dónde salen o qué dicen), hay suficiente evidencia para confirmar que: a) Va creciendo la distancia entre las buenas intenciones del Presidente y lo que va resultando por ejemplo en materia de crecimiento económico o del respeto de los derechos humanos de los migrantes; b) Las políticas escogidas para terminar la corrupción, la inseguridad y la desigualdad, no son las adecuados y que en algunos casos están provocando lo contrario de los objetivos buscados, como la escasez y el deterioro de los servicios de salud o el incremento de la violencia homicida; c) La concentración de poder en la Presidencia ha provocado el debilitamiento del sistema de contrapesos, desaparición o inanición de órganos autónomos como el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. (Guillermo Valdés Castellanos, Milenio Diario, Política, p. 14)

Auctoritas // Diferencias en materia económica entre este gobierno con los anteriores (Parte I)

Nuestro gobierno ha tomado la decisión de que el sector industrial crezca aún más en áreas que luego de años de integración comercial no alcanzó a desarrollarse por falta de apoyo del Estado, de tal suerte que podemos esperar que los recursos financieros estatales sirvan por primera vez en años para impulsar áreas y regiones que compensen su falta de crecimiento.

Estamos hablando de usar la fuerza del Estado para complementar la inversión privada en aquellas áreas que más se necesiten, y se equilibre la enorme disparidad que existe entre los estados más cercanos a los EU con los estados más alejados de éste. Lo mismo puede decirse de su búsqueda por apoyar otros factores que impactan a nuestra economía como la migración de Centroamérica, que sin el apoyo adecuado no va a proporcionar a sus ciudadanos las oportunidades que se requieren, orillando a millones a salir de sus países en búsqueda de mejores niveles de vida. La política industrial es pues una de las principales diferencias que podemos encontrar en materia económica entre este gobierno con los anteriores. (Carlos Alberto Martínez, El Economista, p. 44)

Cambio y fuera // Ensimismados

En la conversación social, en las redes digitales, en los medios de comunicación, en los memes y los mensajes, el universo parece comenzar en el Río Bravo y terminar en el Suchiate. Empezamos el día con la conferencia mañanera en Palacio Nacional y lo cerramos con los noticieros que reproducen lo más destacado del discurso presidencial, las reacciones a sus palabras, la opinión sobre el sujeto señalado del día ya sea un exfuncionario, un medio periodístico, o el adversario en turno. El Presidente define los temas desde temprano, siempre hacia dentro, sobre nosotros. Para qué necesitan viajar servidores públicos, investigadores, científicos, o artistas si hay Internet. López Obrador lo advirtió desde noviembre de 2018: hay unos que estudian hasta en universidades del extranjero, son hasta doctores, y van allá a aprender malas mañas l mismo sigue recorriendo nuestro país de arriba abajo; inexistentes los viajes fuera de México en su agenda o la asistencia a cumbres internacionales. (Adriana Malvido,  El Universal, Nación, p. 32)

De muros, milicias y trágicos desenlaces

El autor del tiroteo masivo en El Paso, Texas viajó más de 10 horas desde la residencia de sus padres en Allen, Texas, para cumplir un objetivo bien planeado: asesinar a la mayor cantidad de mexicanos que pudiera hallar congregados en Walmart un sábado por la mañana. Patrick Crusius conocía sus motivaciones. En un breve documento titulado Una verdad inconveniente las delineó: ante la destrucción del país perpetrado por las corporaciones, los demócratas y los inmigrantes es necesario tomar acciones drásticas. Comparó sus procedimientos con los de una guerra y cuestionó que las acciones violentas sancionadas por el Estado tuviesen mayor legitimidad que la de ciudadanos patriotas, como él.

No puede descartarse que el joven de 21 años padezca algún trastorno mental, pero eso no quita que ese acto de terror encuadre en una racionalidad miliciana, antes considerada extrema, y que ahora ha encontrado acomodo en el mainstream de la política y la sociedad estadunidenses. En esta perspectiva, promovida por Donald Trump desde la Casa Blanca, la populosa metrópoli fronteriza de 3 millones de habitantes compuesta por Juárez, El Paso y Sunland Park es una zona crítica donde se juega el destino de su país. (Willivaldo Delgadillo, La Jornada, Opinión, p. 16)

Dinero

Asunto: el muro.- Ahora que se construye un muro privado en la frontera entre México y Estados Unidos para detener la migración, considero que si Donald Trump fuera un poco humanista, en lugar de edificar un muro de 20 mil millones de dólares podría invertir esos recursos en los países de Centroamérica. Eso le daría trabajo a sus habitantes y éstos dejarían de emigrar. Carmen Gómez de Aldrete/CDMX R: Si fuera humanista… pero no lo es.  (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)

Códice // México y EU se tiran a matar

Las relaciones entre México y Estados Unidos nunca han sido fáciles. No lo serán nunca. No es una relación opcional, estamos obligados a continuarla hasta el fin de los tiempos. La geografía nos ubicó uno pegado al otro en la superficie de la tierra y eso no cambiará. De modo que no queda más que asumirlo y trasladar la relación al ámbito de la civilidad tanto como sea posible.

Digo que nunca ha sido una relación fácil porque en la guerra de 1846-47 no había el problema del narco ni del tráfico de armas ni de la migración centroamericana y de cualquier forma nos invadieron.

La relación es tan intensa que viven en aquel país, invasor, desalmado y adicto, 30 millones de mexicanos, nacidos aquí o nacidos allá. En algunas ciudades la población de origen mexicano es mayoritaria. La interacción económica es colosal y la red es tan compleja que cada vez que el gobierno gringo nos amaga con los impuestos, los primeros que se quejan son los empresarios de allá. (Juan Manuel Asai, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 2)

 ¿Donald Obrador?

A partir de la tragedia ocurrida en El Paso, Texas, los críticos de la 4T han formulado un símil entre los arrebatos racistas que incitan al odio de Donald Trump y los ataques de López Obrador a sus opositores. Comenzando por sus víctimas, el presidente de EU ataca a minorías débiles mientras que el blanco del mandatario mexicano son entes con mayores medios de defensa. No se puede equiparar al periódico Reforma o al Consejo Mexicano de Negocios con migrantes hispanos o musulmanes que, si se organizaran y alzaran la voz, serían deportados al instante.

Comparar a Trump con AMLO también se dificulta por las diferencias entre México y EU. En los casos de acontecimientos violentos, el fondo de la violencia es muy distinto en un país y el otro. Detrás de las acciones de los maleantes nacionales hay un interés económico. Un secuestrador o un narcotraficante mexicano delinque porque habrá una recompensa económica. En cambio, los actos de violencia estadounidenses son producto, además de la facilidad de conseguir armas, de una sociedad enferma que asesina por desbalances químicos, placer, racismo o venganza. Quien los lleva a cabo no espera recibir nada por ello, incluso generalmente se inmola. (Andrés Clariond Rangel, Reforma, p. Nacional 10)

Plata o plomo // Son las armas, carajo

Patrick Crusius, el asesino de El Paso, es un hombre desequilibrado. Solo una persona con un severo problema de salud mental puede hacer lo que hizo: manejar centenares de kilómetros, entrar a un supermercado, verificar que se encuentra lleno, salir al vehículo, tomar un rifle de asalto, regresar a la tienda y empezar a disparar a mansalva.

Patrick Crusius es también un fanático. Patrick Crusius era un visitante constante en los rincones más oscuros de Internet. Participaba activamente en 8chan, un foro virtual frecuentado por neonazis, nacionalistas blancos y extremistas xenófobos. Es, además un admirador del presidente Donald Trump, partidario del muro fronterizo y la deportación masiva de extranjeros. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 10)

Cartas a Reforma

Mezcla explosiva.- La masacre racista realizada en el paso Texas este fin de semana donde murieron 20 personas y otras 26 quedaron heridas es un crimen de odio puro provocado por los discursos de Donald Trump. El Presidente estadounidense es el asesino intelectual. Los mando asesinar con sus peroratas, que día con día se ensañan contra los migrantes, llamándoles delincuentes, robaempleos, instigando ál odio racial. También abonan a estas matanzas la facilidad de comprar armas. Es mas fácil conseguir armas que cerveza para un joven estadounidense. Si a eso añadimos la inestabilidad mental de una generación sin criterio para analizar el bombardeo de información que recibe, sin valores, ni principios, adictos a la tecnología y fáciles de manipular, terminamos con una mezcla explosiva que estalla a la menor provocación provocando este tipo de tragedias. (Ricardo Segura. Guadalajara, Jal. Carta Abierta, Reforma, Nacional, p. 4)