Opinión Migración 071123

Political Triage / Los últimos días de Biden

Las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos están cada vez más cerca. Por el lado del Partido Republicano, los precandidatos que tratan de darle batalla a Trump no levantan en las encuestas, dejando al expresidente con un sólido primer lugar. Mientras tanto, la apuesta del Partido Demócrata de apoyar la aspiración de reelección del presidente Biden pinta cada vez más riesgosa.

Trump, con 90 cargos penales a la espalda, podría colocar al sistema electoral estadounidense en el caso inédito de tener como candidato a la presidencia a un criminal convicto. Sin embargo, esta situación, lejos de alejar a sus votantes, parece aglutinarlos en torno suyo al percibirla como un ataque político.

Considerándolo ya el candidato presidencial, en las últimas encuestas Trump adelanta a Biden en estados clave como Iowa. Así, se proyecta una derrota del presidente frente a un Trump que ha estado más defendiéndose en tribunales que en ruta de campaña. La situación es alarmante para el partido en el poder que, ante la falta de líderes fuertes en sus filas, ha depositado la confianza en un candidato que cuenta más de 80 años y que parece que ya le ha dado al país todo lo que podía dar.

Biden cumplió con su cometido al regresar a la palestra y derrotar a Trump en su intento de reelección. Parece mentira que en los siguientes años los demócratas hayan sido incapaces de preparar la siguiente candidatura que refrescara su imagen y le diese pelea a Trump. Esto en sí mismo es ya un sonoro fracaso.

Así, mientras Trump usa los juicios en su contra para fortalecer su narrativa de la cacería de brujas y movilizar a su base, Biden entra en una recta final de su mandato llena de obstáculos. La guerra en Ucrania y ahora la guerra en Gaza no sólo implican presiones presupuestales para el presidente, sino que lo ponen en una situación política y diplomática compleja. Muchos votantes ven con malos ojos que se gaste tanto dinero en conflictos al exterior, mientras al interior se vive una crisis de migración aguda que se prometió atender.

Biden está entre la espada y la pared en el tema migratorio ya que es la bandera visceral favorita de Trump, mientras que en el país hay 9.6 millones de vacantes que no han podido llenarse y que podrían apoyarse en las visas temporales de trabajo que el presidente prometió agilizar. Biden sostiene la idea de que la migración es necesaria para complementar la fuerza laboral estadounidense, pero parece temeroso a dar los pasos necesarios para darle papeles temporales a los millones de migrantes que están ya en territorio estadounidense y que quieren trabajar, pero están siendo forzados a esperar con las manos cruzadas. Es un dilema que refleja indefinición que puede costarle la presidencia. (Montserrat Salomón, La Razón, Mundo, p. 23)

Duda Razonable / Ahí viene el lobo… o sea, Trump

Vale la pena recordar que el sistema electoral estadunidense para elegir presidente no es el del voto directo. Cada estado de la unión tiene un número preasignado de electores (dependiendo de su tamaño y el número de distritos) y son esos quienes votan por el ganador de la elección en su estado. Son 538 los que componen el colegio electoral.

Es por eso que el voto popular o voto directo ha sido diferente en varias elecciones, sobre todo las que han ganado los republicanos, que controlan estados clave.

De ahí que la elección presidencial estadunidense se decide siempre en algunos estados clave, un puñado de ellos realmente, que son los que están en disputa.

Nadie piensa que Texas la ganará un demócrata o California un republicano, más allá de la importancia de ambos estados en la vida estadunidense.

De ahí la importancia de la encuesta hecha hace unos días publicada por The New York Times en estados que realmente están en juego en 2024, donde se decidirá la elección: Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania y Wisconsin.

Las seis entidades fueron ganadas por Biden hace tres años. Ahora, según la encuesta, Biden solo gana uno: Wisconsin, con margen de dos puntos porcentuales; Trump gana en el resto con ventajas que van de 4 a 10 por ciento.

Los encuestados aseguran creer que Trump haría un mejor trabajo en relación al conflicto palestino-israelí, la economía, la seguridad nacional y la inmigración.

Curiosamente, 53 por ciento aprueba la construcción de un muro en la frontera contra 44 que lo desaprueba. Por cierto, 32 por ciento de los que apoyan el muro son hispanos.

Ayer estuvo Donald Trump frente a la Corte para enfrentar uno de tantos procesos legales en su contra. Aun así, Trump lidera. Como explica The New York Times: “Si el ex presidente es declarado culpable y sentenciado, como muchos de sus aliados esperan que sea en el juicio relacionado con el 6 de enero que se llevará a cabo el próximo año en Washington, alrededor de 6 por ciento de los votantes en Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania y Wisconsin dicen que cambiarían sus votos a Biden. Eso sería suficiente, potencialmente, para decidir la elección”.

Por lo pronto, ahí viene Trump. ¿Alguien lo tiene claro en México? ¿Alguien está pensando qué hacer? (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)