4 Tema pendiente. Quien ya debe regresar de vacaciones de fin de año es el titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, quien tiene una responsabilidad inmensa para que el regreso de paisanos a territorio nacional sea seguro. Para ello, es necesario crear operativos eficaces que den acompañamiento especial a los connacionales, pues hay al menos 10 puntos peligrosos en la República donde es necesario asegurar el tránsito de caravanas o de quienes viajan independientemente. Hay temor a recorrer México por carretera y este 2024 eliminarlo sería un buen propósito. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 9)
Por la acción de la #SociedadHorizontal
La noticia sobre el secuestro de 31 migrantes, de un autobús que fue interceptado por cinco camionetas con personas armadas, en el tramo de la ruta de Reynosa a Matamoros, cobró altísima relevancia. En su mayoría se trató de familias venezolanas, las cuales habrían salido de Monterrey rumbo a aquella ciudad fronteriza para su cita de asilo humanitario en Estados Unidos. El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, confirmó el secuestro masivo. Días después se supo que fueron rescatados con vida.
El episodio recordó, una vez más, la tragedia que se vive en esta materia. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) registró 686 personas migrantes fallecidas o desaparecidas a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México durante 2022, lo cual la ha convertido en la ruta migratoria terrestre más peligrosa del mundo. El tráfico migratorio ha escalado de forma impactante. México está desbordado por las más de ocho mil personas que llegan cada día a la frontera norte del país. CNN publicó que, las autoridades fronterizas registraron más de 225 mil migrantes a lo largo de la frontera México-Estados Unidos en diciembre de 2023, lo que representa el total mensual más alto registrado desde 2000, según estadísticas preliminares de Seguridad Nacional.
De acuerdo con datos de la Patrulla Fronteriza estadunidense, el número de migrantes detenidos en los cruces fronterizos con Estados Unidos se ha elevado dramáticamente. Tan sólo decir que la media de “encuentros”, eufemismo que esconde el número de detenciones de inmigrantes para esta institución, alcanzó los nueve mil 600 de media semana a principios de diciembre. El dato que muestra la magnitud del fenómeno es que para el año fiscal de 2023 (que va hasta septiembre, desde el octubre anterior) ha dejado más de 3.2 millones de “encuentros”, cifra que rompió el anterior récord de 2.7 millones de aprehensiones.
La principal tragedia no sólo consiste en las condiciones de pobreza, carencias y agresiones que enfrentan estas personas, sino también las fallas institucionales que hoy impiden atender el problema correctamente.
Del lado mexicano, las instituciones se ven rebasadas. Tan sólo escuchar lo dicho por Andrés Ramírez Silva, titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), quien comentó que en un año se batió el récord histórico de solicitudes de refugio, al llegar a 136 mil 934 hasta noviembre. El funcionario aseguró que la dependencia a su cargo se encuentra al borde del colapso. El Instituto Nacional de Migración informó que, durante 2023, recibió a 211 mil 980 mexicanos que fueron deportados o repatriados desde Estados Unidos; que ingresaron a México de manera irregular 106 mil 778 niños migrantes y que recuperaron más de 60 cuerpos de migrantes que intentaron cruzar a EU.
Del lado de EU, los escenarios cruzan las líneas de la elección presidencial estadunidense. Los republicanos han decidido tomar esta bandera para golpear y exhibir a la administración de Joe Biden. El demócrata prometió “humanizar” la gestión de la frontera cuando llegó al cargo y aún no lo logra. Sus adversarios han conseguido atar el destino del apoyo a Ucrania a que se endurezcan las medidas en la frontera con México. De esta forma, los republicanos han logrado ratificar su discurso de firmeza contra la migración y han explotado favorablemente el miedo que ésta genera en amplios sectores votantes.
Sirvan estos datos para entender que se requieren cambios profundos, decisión y liderazgo para atender y resolver la crisis humanitaria aquí descrita. La coyuntura político-electoral que hoy coincide en ambos lados de la frontera, deberá servir para revisar propuestas y generar nuevos consensos. Sirva como muestra lo propuesto por el Migration Policy Institute (MPI), que hace unos años planteó la construcción de un sistema migratorio regional, que privilegiara la movilidad humana segura, ordenada y legal. Dado que en los últimos años nuestro país pasó de ser un país expulsor de migrantes a uno de tránsito, será necesario “realizar importantes inversiones en el fortalecimiento de procesos de asilo, la profesionalización de las agencias gubernamentales encargadas de la aplicación de la ley y el control migratorio”.
Este es el tipo de propuestas que deben servir como base para la agenda de la #SociedadHorizontal. Promovamos la acción de organizaciones de activistas, políticos sensibles y ciudadanos comprometidos con una nueva realidad de convivencia humana, mediante su análisis, difusión y concertación. (Armando Ríos Piter, Excélsior, Nacional, p. 9)
Lo más doloroso y vergonzoso de lo que exhibió el reciente caso de los 32 migrantes secuestrados y luego liberados por el crimen organizado en Tamaulipas, fue que en materia migratoria el gobierno de México quedó completamente rebasado y las oleadas históricas de personas indocumentadas de Centro, Sudamérica y el Caribe que buscan llegar a Estados Unidos provocaron una crisis que dejó al descubierto la incapacidad y la corrupción de la política de Migración del país.
Porque si ya la muerte por calcinamiento de 39 migrantes en un centro de detención de Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez -el pasado 28 de marzo- había expuesto el caos, la corrupción y la anarquía con la que operan las instituciones mexicanas, el secuestro masivo de personas migrantes, en su mayoría de origen venezolano, que se dirigían a Estados Unidos con permisos de tránsito legal del gobierno de México, desnudó por completo que las mafias criminales que secuestran, extorsionan y en ocasiones asesinan o esclavizan a los indocumentados en tránsito están coludidas, protegidas o al menos toleradas por autoridades estatales y federales del país.
Eso fue lo que hizo que se cayera, tan estrepitosamente la imagen de un “rescate eficaz y oportuno” del que informaron falsamente el vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, y la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, quienes publicaron en sus cuentas de redes sociales un supuesto “esfuerzo coordinado entre el Gobierno de Tamaulipas, la FGJE, Sedena, Guardia Nacional y SSyPC” para rescatar sanos y salvos a los 32 venezolanos y hondureños, entre los que se encontraba una bebé de meses, cuando en realidad, se supo por el portal “Elefante Blanco” de Tampico, que los narcos habían soltado a los migrantes en el estacionamiento de una tienda Soriana del municipio de Río Bravo.
Y es que detrás de ese hecho, que tuvo que aclarar públicamente y en su mañanera el presidente, con la intervención vía transmisión remota del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, quedan todavía muchas dudas y lagunas sobre lo que realmente ocurrió y las razones que tuvieron los sicarios del Cártel del Golfo para entregar “sanos y salvos” a los 32 migrantes, a los que secuestraron el 1 de enero y terminaron poniendo en libertad dos días después, tras el escándalo mediático, político y diplomático.
De entrada, ha quedado claro y evidenciado, también por publicaciones de los medios que terminaron siendo reconocidas por la secretaria de Seguridad federal, Rosa Icela Rodríguez, que el rescate no fue resultado de la “buena conciencia” de los narcos del CDG ni de un arrepentimiento repentino por el impacto mediático de la noticia, sino porque se realizaron pagos de dinero por parte de algunas de las familias de los migrantes, que mandaron transferencias electrónicas, a través de empresas financieras que envían remesas a nuestro país.
Se calcula que los pagos que hicieron por cada migrante van de los 1,500 a los 5 mil dólares, porque es lo que usualmente piden los criminales como rescate en esa transitada y socorrida ruta de Tamaulipas para el secuestro de personas indocumentadas en tránsito. Eso sumaría ya de por sí una cantidad escandalosa, suponiendo que la mayoría de los venezolanos y hondureños hayan pagado el “rescate” exigido por el crimen organizado para la liberación, pero hay otra versión que manejan fuentes periodísticas y oficiales en la entidad tamaulipeca y del gobierno federal, que resulta aún más delicada.
Según esa versión, la liberación de los migrantes ocurrió como resultado de una “negociación de alto nivel” que llevó a cabo el subsecretario de Gobierno de Tamaulipas, Tomás Gloria Requena, quien habría tenido comunicación con mensajeros del grupo delincuencial involucrado en el secuestro para pedir la liberación del grupo de extranjeros que tuvieron retenidos. La negociación y el acuerdo para la liberación, que incluyó un pago millonario por parte de la autoridad estatal (se habla de hasta 4 millones de dólares) se llevó a cabo, de acuerdo con las fuentes, en la zona de la Interejidal, cerca de Ciudad Victoria. Curiosamente, el subsecretario Tomás Gloria era el alcalde de San Fernando cuando ocurrió el secuestro masivo y la masacre de migrantes en ese municipio tamaulipeco en junio de 2011, durante el gobierno de Felipe Calderón.
Todo eso habría ocurrido con el conocimiento del secretario de Gobierno estatal y jefe del subsecretario, Héctor Joel Villegas, quien también de manera extrañamente coincidente fue alcalde del municipio de Río Bravo, en donde finalmente ocurrió la entrega de los migrantes que fueron abandonados en el mismo camión en el que viajaban en el estacionamiento del Soriana. Dicho municipio fronterizo de Río Bravo, ubicado justo en medio de Reynosa y Matamoros, es una de las zonas de influencia del Cártel del Golfo, y el secretario Villegas, a quien apodan los medios tamaulipecos “El Calabazo”, mantiene un control político férreo en esa demarcación que gobernó hasta el pasado mes de marzo, cuando pidió licencia para irse a la Secretaría de Gobierno y dejó como alcalde sustituto a su primo, Joel Eduardo Yáñez, aprobado por la mayoría de Morena en el Congreso local, y ahora impulsa a su esposa, Malena Rodela de Villegas, para ser la candidata de Morena a la alcaldía ríobravense en las elecciones de junio de este año.
Lo más grave aflora en la relatoría de hechos que hacen las fuentes estatales y federales sobre lo sucedido el pasado 1 de enero, cuando el país aún despertaba del año nuevo. El camión donde viajaban los venezolanos y hondureños, todos ellos ya con cita otorgada para solicitar asilo político en Estados Unidos, fue detenido por una patrulla de la Guardia Estatal de Tamaulipas, quienes inspeccionaron la unidad y cuando se percataron que se trataba de migrantes en tránsito los dejaron seguir sin mayor problema, para que apenas unos 4 kilómetros más adelante, sobre la misma carretera, los secuestrara una célula armada del CDG.
Autoridades del gobierno de Tamaulipas que fueron consultadas niegan la versión de un pago de millones de dólares a cambio del secuestro, pero las fuentes dicen que sí se pagó un rescate oficial y dan dos versiones de cuál fue la razón de ese pago: la primera versión dice que se pagó para que los liberaran y para que no hubiera más secuestros de migrantes en el estado en esta temporada.
Y la segunda versión, aún más delicada, afirma que el pago millonario también tendría como causa una exigencia del Cártel del Golfo para que se le pagara “derecho de paso” por el huachicol de gasolina que ingresa por la frontera tamaulipeca, proveniente de Estados Unidos, pues según los criminales a ellos los estaban ignorando en el negocio del contrabando gasolinero, razón por la cual esos mismos integrantes de “Los Escorpiones”, secuestraron pipas con gasolina ilegal el pasado 14 de octubre y les tiraron el líquido en las carreteras de Reynosa según se aprecia en videos que circularon profusamente en donde ese grupo del CDG decían, mientras obligaban a los piperos a vaciar el combustible sobre la tierra: “Esto le va a pasar a todos los chapulines mire: dinero tenemos, lo que queremos es el respeto, iren todo el piperío que tenemos. Todo lo que está brincando ahí con Baños, supuestamente, aquí me está cayendo a mí”.
Entonces, además del fracaso innegable de la política migratoria del gobierno lopezobradorista y de una crisis inédita que rebasó y desnudó por completo la ineficacia y corrupción de nuestras autoridades, ¿que más fue lo que realmente hubo detrás de ese secuestro masivo de migrantes y su rápida liberación en Tamaulipas?
NOTAS INDISCRETAS… En un pésimo augurio para el año electoral que comienza para los mexicanos, el mes de enero arrancó rojo y con múltiples hechos graves de violencia, lo mismo por la muerte de personas en Guerrero, atacadas con drones y explosivos por el crimen organizado, que por la ola de asaltos y el fin de año violento que tuvo Tabasco, los secuestros de migrantes en Tamaulipas, la masacre en Cajeme, Sonora, los asesinatos en Colima y el Estado de México o la ola de violencia reportada ayer mismo en Guanajuato.
No es nada nuevo, tristemente, que los arranques de año sean rojos y sangrientos en este país, que acumula ya 17 años consecutivos con violentos “años nuevos”, pero a esa violencia ya casi tradicional y normalizada en los inicios de año, hay que sumar que la violencia política y electoral también sube cada vez más de tono, ya no sólo en la polarización y los discursos cada vez más agresivos en las campañas electorales y en las redes sociales, sino que de nueva cuenta se asoma la violencia mortal en las campañas políticas.
El asesinato violento del candidato a diputado por Morena en Acapulco, Ricardo Taja, ocurrido el pasado 22 de diciembre, sumado a los tres candidatos de la oposición asesinados el viernes pasado: David Rey, aspirante a la alcaldía de Suchiate, Chiapas por el Frente Amplio por México; Sergio Hueso, candidadto de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Armería, Colima; y al regidor panista de Cuautla, Morelos, hacen pensar que la violencia del narcotráfico y los tentáculos del crimen organizado volverán a intentar incidir en las votaciones federales, estatales y municipales, como ya lo hicieron en los pasados comicios intermedios del 2021.
En aquellas elecciones, de acuerdo con un conteo de la Consultora Etellekt, basado en expedientes judiciales, fueron asesinados 89 candidatos y políticos de todos los partidos entre el 2020 y mayo de 2021. La pregunta obligada es si alguien se beneficia de esa violencia contra los políticos y candidatos que claramente mancha las elecciones y pone en serio cuestionamiento a la democracia electoral…
Los dados regresas bien recargados y listos para seguir llevando siempre a los amables lectores (y también a los críticos nada amables) información puntual sobre los entretelones y avatares de la política nacional y nuestros opacos políticos y gobernantes. Y arrancan el 2024 con una enorme y positiva Escalera. ¡¡Que sea un mejor año para todos!! (Salvador García Soto, El Universal, Online)
El principal problema que padecemos es la inseguridad y la elección de junio tendría que ser muy clara: abrazos con los criminales o mano dura con los criminales.
La candidata del crimen organizado es Claudia Sheinbaum, porque es la continuidad de los abrazos.
Esa política les ha permitido apropiarse de –por lo menos– la mitad del territorio nacional.
Xóchitl Gálvez aún no se ha pronunciado con la contundencia que la situación exige. Tal vez lo haga, aunque el tiempo está encima y los vientos soplan fuertemente en contra suya.
Se entiende su cautela: la pueden matar.
La candidata sólo tiene el respaldo de tres partidos vulnerables y de un sector de la sociedad civil.
En contra suya juegan el gobierno federal, la mayoría de los estatales, grandes medios de comunicación, el crimen organizado y las cúpulas empresariales.
Cuando la Coparmex, el último bastión del sector privado que defendía las libertades, se congratula y felicita públicamente la llegada de Lenia Batres a la Suprema Corte de Justicia, que lleva como misión expresa destruirla, entonces parece que todo está perdido.
Aún está Xóchitl. Es lo que tiene la oposición para evitar la caída de la Corte en manos del totalitarismo, y la caída de México en poder del crimen.
Una cosa va junto con la otra: el fin del Estado de derecho y la entrega total del país a la delincuencia organizada.
Cierto, hay muchos temas importantes a tratar en la campaña: la salud, la educación, el despilfarro en obras faraónicas e inútiles, la bomba de Pemex, la corrupción desbocada y la ineptitud de los gobernantes, por sólo mencionar algunos puntos.
Pero ninguno de ellos es tan grave como vivir sin ley y con cárteles criminales que rebasan a las autoridades o son sus compadres. O socios.
Los abrazos que prometió el Presidente a los criminales son una promesa cumplida.
El resultado es un récord histórico de asesinatos, impunidad y trato de alfombra roja a los narcos, bandas de extorsionadores y secuestradores. Les roban hasta a los más pobres. Un vendedor de paletas tiene que pagar derecho de piso para trabajar.
La semana pasada hubo secuestros masivos de migrantes, y uno de ellos cobró realce nacional por el descaro y la crueldad de los delincuentes que se llevaron hasta a un bebé y a su madre.
El hecho ocurrió en Tamaulipas (en paralelo hubo otros) y la prensa nacional se ocupó del caso, lo que motivó la furia presidencial contra los periodistas y les llamó “buitres”.
¿Buitres? Sí, eso dijo. Por informar e indagar los periodistas son buitres según el Presidente. Quería que se ocultara la verdad.
Hace menos de un año 40 migrantes murieron calcinados en un centro de detención del INM en Ciudad Juárez, y también trató de zopilotes a los medios de comunicación. Los responsables del crimen permanecieron en sus puestos.
Ahora en Tamaulipas salieron a la luz las mentiras de la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, al parecer engañada por el gobernador Américo Villarreal.
El mandatario estatal, cuyas ligas con grupos criminales son señaladas con insistencia, informó que los migrantes plagiados fueron “rescatados” en un operativo fantástico de coordinación entre su policía, la Guardia Nacional, la Marina, el Ejército, drones, rastreo de llamadas, cámaras…
Puras mentiras.
No hubo tal rescate.
Algunos familiares de los secuestrados pagaron el monto de la extorsión exigida.
Y sí, seguramente, también influyó, para su liberación, el hecho de que los medios de comunicación estuvieron encima del caso.
“Buitres”, llamó el Presidente a periodistas y medios por informar. Ni una palabra contra los criminales por secuestrar y cobrar rescate.
Hay ciudades donde el cobro de derecho de piso por parte de grupos criminales está acabando con ellas.
El daño que han hecho a México la indulgencia y la complicidad de las autoridades con el narco es brutal. Matanzas por doquier. Los grandes cárteles se disputan el control de estados. Asesinan candidatos.
¿Y el Ejército? Tiene órdenes expresas de tratar a los criminales con guantes de seda.
¡Ah!, pero le entregan aduanas, carreteras, trenes, una línea aérea, aeropuertos, puertos, remodelar estadios de beisbol…
¿No es ése el tema central de la campaña?
Estamos perdiendo el país. Hay éxodo de cientos de miles de personas. Ciudades fantasmas. Y los grandes cárteles ponen gobernadores y alcaldes.
Sheinbaum y Gálvez nos deben decir cómo van a enfrentar a la delincuencia.
¿Cómo la van a someter?
¿Cómo vamos a recuperar medio país?
¿Cuándo vamos a tener nuevamente el control de las fronteras?
Sheinbaum es la candidata de la continuidad.
¿O qué va a hacer con los gobernadores aliados, tolerantes o que son parte del crimen organizado?
¿Y con los alcaldes narcos o sometidos a ellos?
Son de su partido. Pagan parte de su campaña. Le llenan los mítines con acarreados. Eso cuesta dinero, y lo consiguen ellos.
Claudia Sheinbaum va a estar en sus manos, y no al revés.
Tal vez Xóchitl quiera ser la candidata de los ciudadanos indefensos. De hacerlo, se jugará la vida.
Abrazos con los criminales o mano dura con los criminales. Ese es el punto nodal de la elección de junio. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
Preocupación migrante
La llegada de una nueva oleada de migrantes es prevista en los diferentes refugios que están ubicados en Nuevo León, algo que no solo debe preocupar a la delegación local del Instituto Nacional de Migración, sino también en el Gobierno estatal.
Cada vez es más común ver migrantes trabajar en el sector de la construcción y de seguridad privada en la Zona Metropolitana de Monterrey, puestos laborales acerca de los que se duda de las condiciones respecto a seguro médico y salarios.
Sin duda, esta situación es algo que tendría que revisar la Secretaría del Trabajo estatal, sobre todo la dirección de inspección a cargo de Blas Humberto Escamilla, en lugar de andar investigando los comercios de los diputados.
Sin embargo, lo más preocupante es el hallazgo de nueve venezolanos, seis cubanos y tres haitianos en los operativos de la Agencia Estatal de Investigaciones contra el narcomenudeo de drogas en colonias de Monterrey y San Nicolás. Ya la investigación arrojará si los migrantes estaban retenidos o si eran cómplices de acciones ilegales. (Redes de Poder, Reporte índigo, Índigo MTY, p. 21)
Relatoría de hechos en dos semanas de vacaciones navideñas. Un retrato perfecto del desgobierno.
Un grupo armado secuestró a 32 migrantes en Tamaulipas. Los propagandistas y voceros del régimen festejaron que gracias a la actuación de las fuerzas de seguridad federales y locales de Tamaulipas se logró su liberación. Unas horas después, el presidente reconoció que sus propios captores los dejaron libres. La secretaria de Seguridad admitió que algunos de los secuestrados tuvieron que pagar rescate. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A7)
No se ve por dónde se estén creando bases para cambiar las cosas ante la inseguridad.
La extendida práctica del “derecho de piso” ya de plano está pasando en el mejor de los casos por negociaciones directas para tratar de llegar a acuerdos que permitan que los extorsionados puedan mantener sus negocios o seguir en sus viviendas.
En algunas zonas turísticas de la costa de Guerrero, más allá de Acapulco, las cosas están llegando a límites en que tarde que temprano van explotar como lo que paso en Edomex. Tiene que ver con el hartazgo por la presión de la delincuencia organizada y, sobre todo, porque saben que están desprotegidos.
La reacción empieza a ser parte de una nueva actitud que, por ningún motivo, el Gobierno debe minimizar. Los ciudadanos reaccionan enojados, porque saben que es una forma de sobrevivir y, porque no pueden aguantar todas las presiones a las que se ven sujetos.
Minimizar las cosas no es darle la justa dimensión a lo que pasa. También es tener un diagnóstico equivocado lo que lleva a estrategias contradictorias.
En Tamaulipas y en el Edomex se han presentado hechos brutales. Lo que no se puede negar ante ellos es que existía información e indicios del estado de las cosas.
El secuestro de migrantes no puede verse bajo la óptica de que eran extranjeros. De la confusión inicial de altos funcionarios se terminó dirigiendo la atención hacia que era un acto de extorsión que tenía que ver con familiares de los migrantes en EU. El hecho de que fueran extranjeros no minimiza por ningún motivo lo sucedido, porque están en nuestro territorio y, porque, es la obligación del Gobierno proteger a quienes circulan por el país.
Tampoco cabe hablar de que la principal migración en este momento hacia EU es de ciudadanos extranjeros desde México. Está documentado que está creciendo de nuevo la migración mexicana, la cual cada vez tiene más que ver con problemas de seguridad debido a que las bandas de la delincuencia organizada los presionan, les exigen derecho de piso y los obligan a que trabajen para ellos entre otras razones.
Es un problema mayúsculo el hecho de que se hayan incrementado de manera significativa las solicitudes de refugio de mexicanos en EU, y también lo es el que en nuestro país se estén incrementando estas solicitudes. La política del sexenio en materia de migración ha resultado confusa, contradictoria y no ha logrado atemperar la migración. Se insiste en que se está atacando el problema en sus raíces, pero no se alcanzan a ver resultados concretos.
Uno de los grandes pendientes de López Obrador está en la seguridad. Generó muchas expectativas. Sacó al Ejército y la Marina a las calles, pero en esencia las cosas no cambiaron. La Guardia Nacional ha cumplido parcialmente sus objetivos y no olvidemos que está integrada en un 85% de soldados.
El inicio de año ha sido brutalmente desalentador. Ciudadanos son atacados con drones en medio de la confusión que todavía prevalece. Presumimos que el sacerdote que dio a conocer la información originalmente fue presionado, porque en esencia las cosas de alguna manera son como originalmente las planteó.
La evaluación de la ciudadanía sobre la gestión de López Obrador en seguridad es francamente mala. En lo que va de este inicio de año cerca de 400 personas han sido asesinadas ante un discurso que trata de atemperar y minimizar lo que es una brutal y terca realidad.
Lo desalentador es que no se ve por dónde pueda cambie el estado de las cosas porque no se está teniendo un diagnóstico preciso que lleve a una estrategia diferente.
Gane quien gane va a tener ante sí el tigre en la rifa, por decirlo suavemente y tod@s estaremos en medio de ello.
RESQUICIOS
Circuló una información en que se adjudica a la nueva ministra una queja por los 93 asuntos que tiene que atender en la Corte. Habrá que recordarle si así fue los 169 asuntos que dejó pendiente el exministro que corrió a ver a la candidata de Morena. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, LA DOS, p. 2)
En México, desde hace décadas, pero especialmente en lo que va del siglo, tenemos múltiples expresiones de la migración internacional irregular: somos origen y a la vez destino; somos víctimas y victimarios; nos piden y pedimos asilo; llegan otros en busca de trabajo y salimos nosotros con el mismo fin; recibimos flujos migratorios y conformamos nuestras propias oleadas hacia el norte.
Si hay un pueblo que conoce las dificultades, el dolor y la esperanza de la migración, es el nuestro. Sabemos lo que es recibir a migrantes ajenos y despedir a los propios. Por eso estamos en condiciones de asumir que si es complejo ser territorio de destino y si es doloroso serlo de origen, serlo de tránsito implica una enorme responsabilidad.
Los transmigrantes suelen ser los más vulnerables de todos los migrantes porque ya no están en el país de origen y todavía no están en el de destino. Avanzan en la nada, sombras de sombras hasta la invisibilidad. Entre esas sombras ocurren los abusos y delitos que padecen, el secuestro entre ellos, cuyo desenlace es siempre impredecible.
El evento registrado más reciente es el de la noche del 30 de diciembre, cuando sujetos armados interceptaron un autobús y se llevaron a 32 migrantes en Río Bravo, Tamaulipas, los cuales, afortunadamente, fueron liberados una vez que, lamentablemente, tuvieron que pagar por ello.
La comisión de este delito en contra de migrantes está documentada en México desde hace al menos 18 años, cuando el padre Alejandro Solalinde denunció casos en Ixtepec, Oaxaca. Le di seguimiento al tema desde mi responsabilidad en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, lo que desembocó en el Informe Especial sobre secuestros de migrantes, que dimos a conocer en junio de 2009.
Hay secuestros que nadie registra: los migrantes son privados de su libertad y sus familiares pagan desde Estados Unidos, un ciclo delictivo que pasa sin dejar rastro estadístico, pero que cala para siempre en la memoria de los plagiados.
Algunos secuestros terminan en homicidios, en tanto que otros son detectados por las autoridades, casi siempre por denuncias ciudadanas, y concluyen con la liberación de las víctimas.
En 2023, por ejemplo, los medios dieron a conocer el rescate en el país de alrededor de 500 migrantes secuestrados, entre venezolanos, colombianos, hondureños y otras nacionalidades de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.
Es una grave paradoja que los delincuentes secuestren a quienes huyen de la pobreza para exigirles dinero, y a quienes escapan de la violencia para someterlos a una violencia extrema.
Se consuma así el absurdo de que los que nada tienen terminan por abultar los bolsillos de quienes acumulan riqueza extrayéndola de la pobreza.
Nada deben los migrantes a esa delincuencia ávida, pero han de pagar derecho no de piso sino de paso a quienes ven en la necesidad botín y en la indefensión oportunidad de lucro mal habido.
En 2024, todas las expresiones de la migración deben ser atendidas, desde luego, pero la de los transmigrantes merece especial atención, justamente por su condición extremadamente vulnerable. (Mauricio Farah, El Heraldo de México, Editorial, p. 17)
Con el inicio del año se retoma la actividad política, 2024 será un año complejo y retador en el que hay que dar seguimiento al menos, a los siguientes temas:
Migración. El fenómeno de la migración por México hacia Estados Unidos seguirá creciendo e incrementando la necesidad de políticas serias por parte de las autoridades para atender a las y los migrantes que ya no sólo buscan cruzar nuestra frontera norte, sino que están decidiendo establecerse en México. La migración seguirá siendo uno de los dos temas más importantes de la relación con Estados Unidos –junto con el del narcotráfico–, y generando presión interna. (Laura Rojas, Excélsior, Nacional, p. 5)
PASAPORTE
¿Qué es lo que ve el personal de aduanas en sus monitores cuando revisan nuestros pasaportes?
Estado de la visa: si tiene la visa correcta para tu estadía prevista en el país. Verificarán la validez, el tipo de visa y cualquier condición asociada.
Historial de viaje: esto puede incluir sellos de entrada anteriores en su pasaporte, tarjetas de embarque de aerolíneas y registros de autorización electrónica de viaje. Ayuda a establecer sus patrones de viaje y el propósito de su visita.
Listas de control de inmigración: sus datos podrían ser cotejados con listas de control internacionales y nacionales de personas señaladas por problemas de seguridad, actividad criminal o violaciones de inmigración.
Verificación biométrica: algunos países están implementando reconocimiento facial o escaneo de huellas dactilares en los puntos de control de inmigración. Esto compara sus datos biométricos con la información almacenada en el chip de su pasaporte para una verificación adicional.
Herramientas de evaluación de riesgos: la información de su historial de viaje, estado de la visa y verificaciones de listas de control podría ser ingresada en sistemas automatizados de evaluación de riesgos. Estos sistemas generan puntajes basados en varios factores y podrían influir en el nivel de escrutinio que recibes.
Declaraciones de pasajeros: algunos países requieren que complete formularios adicionales declarando los artículos que trae, su itinerario de viaje y la actividad prevista. Esta información también es accesible para los agentes.
Otras consideraciones: la complejidad de la información mostrada depende de la tecnología y las políticas del país. Algunos podrían tener una integración de datos más avanzada que otros. Los agentes podrían hacerle preguntas adicionales en función de la información que vean en sus monitores, así que prepárese para explicar sus planes de viaje y el propósito de su visita claramente.
Lo más aconsejable para un paso sin tropezones es comportarse cortésmente y responder sólo a las preguntas que le hagan, no relate su vida ni proporcione información que no le han pedido. (Alfredo La Mont III, Excélsior, Comunidad, p. 15)
Plagio y sospecha
Nos dicen que a Héctor Villegas, secretario general del gobierno de Tamaulipas, se le escuchó muy insistente tratando de posicionar la versión de que gracias a la coordinación municipal-estatal-federal, se logró el rescate de los 31 migrantes que en realidad fueron abandonados en un autobús suburbano, a pesar de que el Presidente y la versión federal “oficial” decían que habían sido liberados… y es que como a ese funcionario de Tamaulipas, estado gobernado por Américo Villarreal, ya se le ha ligado a grupos de la delincuencia organizada, hay sospechas y nos dicen que lo que en realidad pasó es que alguien del gobierno habló con los delincuentes para soltarlo y evitar que creciera un tema que ya alcanzaba dimensiones internacionales. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Demanda contra Abbott, sólo en el discurso
Ya han pasado 20 días desde que el 19 de diciembre el presidente López Obrador anunció que México impugnaría la Ley antiinmigrantes de Texas, con la que el gobernador Greg Abbott busca arrestar a quienes no acrediten su estancia legal en Estados Unidos. Sin embargo, en la Cancillería siguen guardando silencio al respecto. Lo único que han hecho es aplaudir la demanda que tramitó el Departamento de Justicia estadounidense por esta norma. Raro el silencio de la SRE en este tema, que se ha limitado únicamente a “darle seguimiento” al caso, así como a brindar protección consular a los connacionales en el país. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)
Finalmente, a raíz de la propia pobreza y la desigualdad social, los flujos migratorios no cesan en el mundo, al tiempo que se han recrudecido las actitudes y políticas ultraderechistas y neofascistas de rechazo a quienes sólo buscan una mejor condición de vida en los polos de desarrollo, especialmente del sur al norte.
En Estados Unidos, si bien hay fuertes corrientes de hospitalidad y comprensión sobre la naturaleza esencialmente social del fenómeno migratorio, hay otro sector que ha comenzado a utilizar un lenguaje que creíamos superado como el de hablar de un envenenamiento de la sangre nacional por parte de quienes provienen de regiones rezagadas en sus ritmos de desarrollo: No sólo en Sudamérica. No sólo en los tres o cuatro países en los que pensamos. Están llegando a nuestro país de todas partes del mundo: de África, de Asia, de todo el orbe.
El argumento esgrimido es una desastrosa invasión de extranjeros, lo cual, sin desestimar las cifras recientes, no es un dato fundado, pues el número de migrantes como porcentaje de la población estadunidense no es el más alto de la historia de ese país. De hecho, el porcentaje actual está por debajo de lo que era en las décadas de 1890 y 1910, según el Pew Research Center. Estados Unidos siempre ha sido una nación de migrantes, y lo sigue siendo.
En suma, hay avances notables, pero también grandes desafíos para el mundo en este 2024. El calentamiento global, el resurgimiento de la guerra, con un cada vez mayor potencial destructivo, la persistencia de amplias franjas de pobreza, la desigualdad social agudizada y la consecuente migración internacional de sur a norte, son retos que deben asumirse con resolución, a escala global y sin distingos ideológicos, para construir un mundo más habitable, solidario y humano. (José Murat, La Jornada, Política, p. 14)
La mentira, como uno de los grandes pecados, tiene muchos nombres, grados, denominaciones y justificantes. Si no mintiéramos de una y otra forma, el mundo se habría acabado.
Mienten los grandes líderes religiosos al endilgarle a los hombres sus “verdades” dogmáticas. ¿Cuáles?, para no entrar en discusiones, todas. La fe, dijo el gran Bram Stocker, es creer una mentira a sabiendas. Mienten los políticos, especialmente cuando dicen: mi línea de conducta consiste en no mentir, no robar, no traicionar.
Pues entonces usted no es político: es un querubín.
–¿Cuál ha sido –sin embargo–, la mayor mentira de la historia política en México?
Indudablemente esta:
“…Que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el ejercicio del poder (Plan de la Noria, 1871) y esta será la última revolución.”
Pues el ciudadano firmante de tan sesuda reflexión. Se quedó en el mando nacional por tres décadas y no sólo hizo de su revolución la última, sino la primera del siglo XX, antes de partir a Francia al exilio perpetuo, más allá de la vida y más allá de la muerte. No regresaron ni sus huesos.
Frente a esa engañifa colosal, las actuales falacias del poder público parecen pecados menores. Cosas veniales, pues. En algunos casos hasta mentiras piadosas, como en el caso de los migrantes secuestrados en Tamaulipas con auxilio policial.
“…Gracias al esfuerzo coordinado del gobierno de Tamaulipas, la FGE, Sedena, Guardia Nacional y la SSPYC se logró rescatar los 31 migrantes que fueron secuestrados el 30 de diciembre en 2023. Ya están en manos de las autoridades y se les hace la revisión médica correspondiente”. Esto dijo Jesús Ramírez Cuevas, quien trabaja como vocero presidencial. Es decir, le presta la voz al presidente. En un portavoz.
Pero también es un mentiroso, porque el dueño de la voz, es decir, el presidente, ya sin intermediario en los medios, produjo –con su rectificación tras los reclamos –, esta noticia:
“…(AN). — El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que fueron liberados por los propios captores los 32 migrantes secuestrados en la carretera Reynosa-Matamoros, en Tamaulipas. Asimismo, reveló que el secuestro fue para extorsionar a sus familiares que se encontraban en Estados Unidos.
“Soltaron a los mexicanos, y era por extorsión a familiares en Estados Unidos”, declaró este jueves durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional.
“AMLO celebró que los responsables hayan decidido “dejarlos libres”.
¿Quién mintió? Pues pa´ mi que los dos.
Pero hay otras mentiras maravillosas. Grandes como una farmacia de siete Zócalos de enormidad:
Esta, por ejemplo, relacionada con la selección de Claudia Sheinbaum como candidata de Morena.
“—Creo que fue un ejemplo de ejercicio democrático, algo inédito, la costumbre por décadas, siglos, era la imposición, el dedazo, el presidente en turno decidía sobre el sucesor, eso se impuso durante mucho tiempo…”
La mentira es, todos lo sabemos, junto con su hermana gemela, la traición, el elemento central de la actividad política. Cambiar de opinión de manera interesada es una forma de mentir. En muchos casos de mentirse a uno mismo. Como quien aduce razones ideológicas y abandona un partido donde le han negado un cargo.
La síntesis publicitaria más cercana a la exactitud (aplicable a cualquiera, no nada más a quien le fue adjudicada en su creación), es todavía esplendorosa:
–¿Tú le crees a Madrazo? Yo tampoco.
Plagiar es mentir. Se presenta como propio algo ajeno, tal han hecho Ernestina Godoy y Yasmín Esquivel, por ejemplo. Negarse a aceptar la falta, es mentir de nuevo.
Anatole France, emboscado por un novel escritor quien le preguntó si había leído su reciente libro, respondió.
–Claro, jóven amigo. Y en la página 84 encontré el mejor momento de su trabajo. Siga así.
El muchacho se marchó conmovido. France jamás leyó el libro. Pero dijo lo conveniente. Hizo política literaria. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 2)
Pocos inicios de año han sido tan violentas como este, los mexicanos recibimos 2024 entre violencia y masacres, el problema de la inseguridad, fue el tema recurrente en las sobremesas de fin de año. El secuestro de 31 migrantes en Tamaulipas, el ataque con drones en Buenavista y la balacera en el palenque de Petatlán, marcan el inicio del año electoral donde habremos de elegir al próximo presidente de la República.
La promesa de campaña de 2018, cuando el entonces candidato presidencial prometió acabar con todos los males nacionales, incluida la inseguridad, hoy, a unos cuantos meses de acabar su sexenio, puede asegurarse que no será cumplida. En 6 años, México no experimentó ningún avance sustancial en el combate a la delincuencia, por el contrario, hubo retrocesos, sobre todo en los delitos de alto impacto relacionados con la delincuencia organizada.
A casi 6 años del inicio de la 4T, el poderoso discurso presidencial de que la violencia y la inseguridad eran un mal heredados de gobiernos anteriores ha perdido toda validez, morena gobierna prácticamente todo el territorio nacional, no solo tienen la presidencia, sino también la mayoría de los gobiernos estatales y del Congreso de la Unión. Morena y sus aliados han podido aprobar cualquier iniciativa que creyeron conveniente para acabar con la delincuencia. (Héctor Serrano Azamar, El Heraldo de México, País, p. 9)
Las carreteras son las vías por donde se mueve la inmensa mayoría de las mercancías lícitas, pero también sobre estas se mueven las mercancías ilícitas. Ambos flujos suelen utilizar exactamente las mismas rutas. Las vías de comunicación terrestre también constituyen la columna vertebral para que los grupos de poder puedan asegurar su movilidad y así, ampliar sus zonas de presencia/influencia, además de mantener cierto control en las que consideran sus territorios (autoridades, grupos criminales, contestatarios, cacicazgos, etc.).
En los últimos meses existe una percepción de descontrol y falta de presencia de la autoridad en las carreteras del país. Todos los días se generan noticias sobre constantes robos de camiones de carga, ya sea por la carga o por los propios tractocamiones; asaltos y secuestros de viajantes en vehículos de pasajeros o particulares (principalmente inmigrantes sin documentos); tomas de casetas para solicitar dádivas, entre muchas otras notas. (Rodrigo S. Martínez-Celis Wogau, El Heraldo de México, Editorial, p. 16)
AL TIEMPO QUE se guardaría la mano de obra que huye de nuestro país y de otros muchos, arriesgando su vida en el tránsito y terminando por enfermar en sus destinos al adoptar la dieta estadunidense, que no sólo deja en el imperio el plusvalor del trabajo migrante, sino que los migrantes contribuyen a engrosar los capitales que financian las guerras y todo el aparato que oprime a otros pueblos del mundo. (Yuriria Iturriaga, La Jornada, Cultura, p. 4a.)
Acuerdo Presupuestal

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 8)