El número de personas migrantes en el mundo está en constante aumento como consecuencia de desigualdades económicas, los desastres y la violencia, entre otros factores. En este contexto desafiante, la salud, y particularmente la salud mental de las personas migrantes, debe ser atendida. A explicar cómo hacerlo quiero dedicar estas líneas.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM / ONU Migración) acaba de comenzar actividades en dos centros comunitarios que darán apoyo en salud a las personas migrantes y desplazadas en Tijuana y Ciudad Juárez, y a sus comunidades de acogida. Se llaman centros Comunidad AVES, y ofrecen, a partir de este mes en Tijuana y desde noviembre en Juárez acompañamiento, educación, trabajo en valores, y atención médica básica en salud.
Comunidad AVES nos permite trabajar con aliados clave, incluyendo las autoridades locales, la sociedad civil, y el sector privado, en cada una de estas ciudades. Ambos centros cuentan con personal médico calificado que ofrece atenciones de primer nivel (básicas) con un enfoque hacia la integración de las personas en los sistemas de salud locales. Algunos aliados nos apoyan con la promoción de la salud física y mental, prevención de enfermedades y creación de hábitos saludables, tanto para las comunidades locales como para las personas migrantes.
La segunda área de trabajo en salud consiste en celebrar mediante actividades individuales y grupales, las capacidades de afrontamiento y autocuidado desde una perspectiva comunitaria. Se centra esta labor en el manejo del estrés y de los factores que ponen en riesgo el bienestar de las personas.
En México y otros países de la región centro y norteamericana, la desigualdad, los problemas económicos y sociales, las catástrofes y los conflictos fueron las principales causas de nuevos desplazamientos forzosos en 2023. La violencia está impulsando la migración en Haití y Ecuador. Las sequías inducidas por “El Niño” pueden provocar un aumento de la migración en 2024.
Esta larga lista de dificultades nuevas e inesperadas relacionadas con la migración son factores que agravaron el estrés, la angustia y los problemas de salud de las personas migrantes.
Esto plantea en México la necesidad de trabajar hacia la inclusión de la salud y bienestar tanto para las poblaciones de acogida como para las personas migrantes, independientemente de su situación migratoria, con estricto apego a los derechos humanos.
A lo largo de México, desde Tapachula a Tijuana, encontramos una red muy extensa de organizaciones de la sociedad civil y religiosas que brindan asistencia a población migrante por medio de alojamiento, alimentación, información y acompañamiento, entre otros. Estas organizaciones a menudo trabajan en condiciones sumamente difíciles, con recursos muy limitados y contextos de seguridad complejos. Por ello es importante también enfocar esfuerzos en atender la salud mental de quienes trabajan con las poblaciones migrantes, para asegurar que puedan brindar este acompañamiento sin descuidar su propia salud. En esta línea, durante el último trimestre del 2023, la OIM brindó acompañamiento a más de 300 personas, incluyendo a gestores de albergues y otras personas de su personal.
La migración es un fenómeno mundial, con cerca de 281 millones de migrantes internacionales y unos 740 millones de migrantes internos. Con una mayor brecha de desigualdad, la consecución de objetivos sanitarios mundiales, como la prevención, el tratamiento y la eliminación del VIH, la tuberculosis, la malaria y la gripe humana, hay que atajar la elevada morbilidad y mortalidad entre personas migrantes, especialmente en situaciones de migración irregular, y forzada.
Los centros Comunidad AVES son un paso al frente, un ejemplo de lo que se puede hacer en colectivo por la salud y el bienestar de las personas migrantes y de las comunidades de acogida. Desde la OIM seguimos trabajando por contribuir a la salud y la salud mental de todas las personas, sin dejar a nadie atrás. (Dana Graber Ladek, El Heraldo de México, País, p. 8)
Al observar el desarrollo de la campaña electoral estadounidense podría afirmarse que, para utilizar un cliché, los republicanos son de Marte y los demócratas de Venus. O al revés si se quiere. Pero son dos grupos con visiones encontradas respecto a su país.
Lo único claro es que tienen percepciones tan distintas y posiciones tan radicalizadas que hacen difícil un acuerdo, sobre todo, cuando las fuerzas en juego parecen igualadas políticamente: la mayoría republicana en la Cámara de diputados es de 219 a 212 y en el Senado los demócratas ganan por 52 a 48.
Una encuesta de la Radio Pública Nacional (NPR) señaló esta semana que para los demócratas, la preocupación principal es “preservar la democracia”, mientras que para los republicanos, el tema de mayor importancia es la inmigración.
De acuerdo con la NPR, las cuestiones que interesan a los estadounidenses son, para los demócratas, preservar la democracia y abatir la inflación; para los independientes, fue proteger la democracia, seguido de la inmigración y la inflación; y para los republicanos, fue el tema migratorio, seguido por la inflación, y nada más.
65% del público general, y 91% de los demócratas, creen que el expresidente Donald Trump no debe gozar de inmunidad por los delitos que haya cometido mientras era Presidente, pero 68% de los republicanos considera que debe gozar de ese fuero.
Sin embargo, los demócratas ecualizan vencer a Trump y sus tendencias autoritarias con la idea de mantener la democracia estadounidense como ha funcionado hasta ahora.
El punto es importante porque el magnate enfrenta juicios, entre otras cosas, por sus presuntas acciones durante el motín del 6 de enero de 2021 hasta la fecha, intentos para subvertir los resultados de las elecciones en por lo menos un estado, y el manejo de documentos de seguridad nacional.
Por lo pronto, la agenda de los republicanos es la que domina la atención pública estadounidense, pero resulta una espada de doble filo. De entrada, el que la bancada legislativa republicana rechace medidas de control fronterizo que exigía hace menos de un mes porque fueron propuestas también por el gobierno del presidente Joe Biden no tiene mucho sentido y sólo una explicación: juego político.
Los republicanos consideran que el control de fronteras y de inmigración es necesario para mantener la identidad estadounidense como nación. Los demócratas opinan que la llegada de migrantes enriquece al país.
El partido de Trump tampoco se ayuda con las muy públicas luchas de poder desatadas por una minoría ultraconservadora que busca imponer su agenda a base de maniobras que han inutilizado el dominio republicano de la Cámara baja.
La estrategia demócrata parece hoy dejar que los republicanos y Trump se exhiban con amenazas. Pero no hay certidumbre de que vaya a funcionar para un Biden que parece en desventaja por su edad, una situación económica debilitada por la inflación y acusado de no cumplir sus promesas. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 27)
Pobreza, guerra y miseria originan la migración, señala
Desde hace ya decenas de miles de años los flujos migratorios humanos han sido cosa corriente en América. De qué otra manera se explicaría el poblamiento de este continente sino por la llegada de antiquísimos grupos humanos procedentes de Asia (y tal vez de la Polinesia) que se habrían de asentar, en sucesivas oleadas, a lo largo de estas tierras.
Las dilatadas y penosas travesías de entonces, como ahora, se originaban en la escasez de alimentos, sequías, seguridad personal o en la búsqueda de “tierras prometidas” y “nuevos mundos”.
De estos desplazamientos humanos y su consecuente asentamiento en las mejores tierras y climas habrían de surgir notables culturas como la olmeca, maya, tolteca, mexica e inca, entre otras. A su vez, algunos europeos –unos 500 años antes que Colón– migraron y se establecieron por algún tiempo en el norte de América. Fueron europeos también quienes habrían de establecer colonias y ensanchar imperios en América a partir del siglo XVI sojuzgando, esclavizando y, en algunos casos, exterminando pueblos nativos de uno al otro extremo del continente.
La migración no es, pues, un asunto novedoso ni aquí ni en ningún otro lugar del mundo. La singularidad de los actuales movimientos migratorios es que éstos obedecen sobre todo al secular saqueo, empobrecimiento, guerras inducidas y miseria provocados por los imperios europeos y estadunidense que ahora se rasgan las vestiduras ante los cada vez más frecuentes y numerosos éxodos africanos, árabes, asiáticos y americanos que buscan llegar justamente hasta las mismísimas puertas de las prósperas metrópolis de sus escandalizados explotadores.
Ya se dijo: el desarrollo y subdesarrollo de las naciones no son sino las dos caras de una misma moneda. (Manuel Soriano Álvarez, La Jornada, Editorial, p. 2)
Enfrentar acusaciones por delitos federales y estatales, entre ellos falsedad de declaraciones y de documentos, conspiración para obstruir la justicia, retención de documentos clasificados, y falsificación de registros comerciales, parece no ser suficiente para impedir que Donald Trump se pueda convertir en el candidato republicano en las elecciones presidenciales de Estados Unidos e incluso que pueda ganarle la contienda a un muy debilitado Joe Biden en noviembre próximo.
Desde hace algunas semanas se debate con creciente preocupación la potencial reelección de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos. Desde los debates en Davos durante el Foro Económico Mundial hace unas semanas, hasta los pasillos del Capitolio en Washington D.C., la conversación en torno a las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos conducen, inevitablemente, a evaluar el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Por supuesto esto levanta una serie de temores frente a lo que podría ser una segunda administración del primer candidato perdedor que logró crear serias dudas entre los electores sobre la legitimidad del resultado electoral del 2020.
Y hay preocupación en todos los sectores, sin embargo, hay algunas áreas que serán, sin duda, más afectadas que las otras en caso de que llegue una nueva administración trampista al poder. Entre estas últimas están, por un lado el manejo de los conflictos globales, particularmente las guerras en Ucrania y Gaza, y por el otro el tema migratorio.
En lo que concierne a México, el tema migratorio es uno que será -o más bien, ya es- uno de los temas electorales clave para Donald Trump. Al igual que lo hizo en 2016, Trump buscará posicionarse con una narrativa basada el desbordamiento de la frontera con México y la crisis migratoria que enfrentan diversas ciudades de Estados Unidos desde hace ya tiempo. Éste es uno de los talones de Aquiles de la administración Biden que ha enfrentado imágenes en medios que muestran una frontera que parece cada vez más porosa y que ha sido ampliamente criticado por los republicanos.
Por ello, parece curiosa la oposición republicana a la propuesta de ley migratoria de Biden, que aborda propuestas de su propia narrativa como dar mayores recursos para lograr un mayor control fronterizo, el aumento en el número de agentes, el endurecimiento de los requisitos para solicitar asilo y la continuación de proyectos como el muro fronterizo.
Una agenda que guiñaba el ojo a los legisladores republicanos para aprobarla y que sin embargo ha quedado fuera. ¿La razón? Mantener la discusión sobre el tema migratorio en el ámbito electoral para beneficiar a Trump. Una posición absurda pero enfocada a beneficiar al que ya en la práctica consideran su candidato presidencial y próximo presidente.
Y no es para menos. A pesar de los juicios en su contra e incluso de que hace un par de días un tribunal federal de apelaciones le negara la inmunidad en el caso por interferencia electoral, lo cual lo acerca más a la posibilidad de ir a prisión.
¿Qué significa esto? Que la polarización en Estados Unidos está más viva que nunca. Para los leales a Trump, todas las acusaciones en su contra se deben a un ataque orquestado desde el Estado en su contra. Trump, en su visión, sería la víctima de un sistema legal corrupto que sirve a los intereses de los demócratas para evitar que llegue a la Casa Blanca. Una narrativa que pone a Trump como el héroe-víctima, narrativa tan gustada por los populistas en todo el mundo.
¿Ganará Trump? De acuerdo con las encuestas más recientes, si las elecciones fueran hoy Trump ganaría. Aún faltan varios meses, pero por lo pronto el panorama parece muy poco alentador. (Solange Márquez, el Universal, Nación, p. A16)
Tuve la oportunidad de conversar con Rolando Vega, presidente del Consejo Mexicano de Negocios, unos días antes de que el presidente Andrés Manuel López Obrador enviara las 20 iniciativas de reforma al Congreso y, hablando de los vientos a favor y en contra de la economía y para las principales empresas del país, hay más preocupación por la contención del déficit fiscal y la deuda, así como por la inflación que no está totalmente controlada, que por el ruido político que impone un año electoral como el de este 2024.
Respecto al paquete de iniciativas de reformas a la Constitución y leyes secundarias presentado por el Ejecutivo, apunta que para el CMN “no es momento de discutir los temas propuestos por el proceso electoral que se avecina, ya que las iniciativas podrían generar mayor incertidumbre e inhibir la inversión”, más cuando el Consejo siempre ha enfatizado en que se requiere contar con un marco jurídico que asegure el respeto a las instituciones autónomas y la sana división de Poderes, que contribuya a fortalecer la democracia e impulsar la competitividad del país.
Sobre las proyecciones considera que hay vientos a favor. El buen crecimiento del año pasado de 3.1% del PIB no se ve “sostenible” en 2024, porque el mundo va en el mismo sentido de la desaceleración, pero en opinión del dirigente empresarial, el crecimiento en torno a 2.4% puede ser alcanzable.
Lo que inquieta a las empresas (en contra) es la cautela en el manejo económico para que la inflación no se desborde, particularmente porque en periodos electorales hay una mayor liquidez en la economía.
También preocupa el nivel del endeudamiento y el déficit, pero observa, como viento a favor, el fortalecimiento de la balanza externa del país al amparo del TMEC, al que “hay que robustecer”, el proceso de nearshoring que hay que “aprovechar” con el fortalecimiento de la certeza jurídica y el mantenimiento de la autonomía de Banco de México. También es un desafío para mantener el crecimiento la dificultad que se observa en la generación de recursos humanos calificados, pues las empresas tienen baja ocupación, no por falta de demanda, sino de oferta (1.2 millones de empleo formal disponible).
Vega expone que preocupa que la economía informal supere 52% del mercado laboral, así como los cambios legales anunciados en pensiones, vivienda, etc. (aunque se estudiarán a profundidad). El CMN considera clave para la estabilidad social y política de México “que haya contrapesos”, como una Corte defensora de la Constitución y con un Poder Judicial que incorpora gente con experiencia y conocimiento de las leyes y la Carta Magna.
Otro tema es el de la seguridad y la necesidad de articular una estrategia diferente, porque el crimen ha avanzado al grado de que hay lugares del país tomados por criminales y requiere fortalecerse la capacidad de las policías locales (desaparecidas) y replantear la política migratoria, porque el país requiere mano de obra, pero el migrante quiere ir a Estados Unidos, y el marco legal no permite a las empresas ocuparlo temporal y formalmente en México.
DE FONDOS A FONDO
#Aduanas… Y que se le cae el sistema de validación a la Aduana de Colombia, el único puerto de entrada y salida de mercancías desde y hacia Nuevo León. El problema “de los aplicativos” es de tal naturaleza que la aduana solicita que se entregue el documento físico para validar el Despacho Aduanero.
Pero el colmo fue la suspensión de la operación de entrada y salida de mercancía de la Asipona de Manzanillo, la más importante del país, por la “intermitencia que presentaron las aplicaciones” del despacho aduanero.
Evidentemente André Foullon, quien tiene la tarea de coordinar el sistema nacional aduanal, tendrá que revisar la “coincidencia” siendo las aduanas 3 y 4 las afectadas. Y, dado que una es administrada por un exmilitar y la otra por un marino, la coincidencia se vuelve más extraña a la luz de los problemas de tráfico ilegal de drogas sintéticas. Ahí de plano les pidieron a transportistas, agentes y terminales que pararan el ingreso al puerto para permitir desahogar el atorón cibernético y logístico. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)
Por una parte, enojo desde el poder por su viaje a Estados Unidos -aunque exitoso según ella- porque se metió en terreno exclusivo.
Desde hace lustros Andrés Manuel López Obrador lo considera un conglomerado propio porque nadie penetraba con los migrantes.
Y menos iba a advertir sobre el riesgo de elecciones de Estado y muchas medidas en marcha para reforzar el mandato unipersonal desde la Presidencia de la República.
Si la gente se fue de México para huir de la miseria, la inmensa mayoría responsabiliza de su desgracia y de su emigración al PRI y al PAN, al primero en el siglo pasado y al segundo en el presente.
Esta audacia le multiplicará las críticas desde el oficialismo y por supuesto una intensa campaña adversa y en redes sociales.
En contraparte, por fin su campaña se verá arropada por los tres partidos aliancistas -PAN, PRI, PRD- y por los nueve candidatos a gobernadores, 128 a senadores y 300 a diputados locales.
Ellos y muchos abanderados locales más: los aspirantes a alcaldes, diputados locales, regidores y muchas otras posiciones hasta rebasar las 20 mil en todo el país. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 4)
Refugiados para trabajar en las empresas
Ya algunas instituciones bancarias habían dado los primeros pasos para dotar de servicios financieros a refugiados y migrantes, como BanCoppel, que lleva Carlos López-Moctezuma, o Banco Azteca, que dirige Alejandro Valenzuela, con lo cual les hacen más fácil recibir recursos ya sea durante su paso por el país, o bien para quienes deciden establecerse en México en busca de una mejor calidad de vida.
Ahora, el siguiente paso es impulsar su contratación, por lo que una coalición de 46 grandes como Femsa, que preside José Antonio Fernández; Chedraui, que lleva José Antonio Chedraui; HSBC, Marriot International y Walmart organizaron Tent México, que está respaldada por la Organización Internacional para Migraciones (OIM) y busca que se dé una contratación adecuada desde una perspectiva empresarial.
Como bien dijo Gideon Maltz, director general de la iniciativa, si la economía mexicana sigue a este ritmo con la entrada de recursos del nearshoring, las empresas necesitarán más trabajadores, por lo que se pueden incorporar a todos estos extranjeros.
Se estima que nuestro país ha recibido más de 600 mil desplazados principalmente de Venezuela, Cuba y Haití, pero la gran mayoría tiene problemas para obtener un empleo formal, esto se espera que cambie pronto. (Jeanette Leyva Reus, El Financiero, Economía, p. 6)
Doble Cerradura

Depredador
