AMLO no quiere incomodar a Kamala Harris?
Nos comentan que, pese a que el presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá enfrente a Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, no le reclamará la entrega de dinero de parte de su embajada en México a organizaciones que él identifica como opositoras a su gobierno, nos hacen ver, porque el tema central del encuentro es la migración y el desarrollo para la región centroamericana. “Lo planteamos todos los días aquí y lo voy a seguir diciendo, pero formalmente no está en la agenda. El tema principal de la agenda es el de la migración, de cómo atender las causas que originan la migración”, dijo el mandatario. Será que el león no es tan bravo como lo pintan, o simplemente no quiere incomodar a la visita. (El Universal, Nación, p. 2)
Notas indiscretas…
Con el duro mensaje que mandó ayer desde Guatemala, donde frente al presidente Alejandro Giammattei, les advirtió a los migrantes guatemaltecos y centroamericanos que “ya no vayan para los Estados Unidos ni intenten cruzar la frontera con México, porque los vamos a regresar”, hoy comienza la primera visita oficial de Kamala Harris en México.
La vicepresidenta, que aterrizó anoche en el hangar de la Defensa Nacional poco antes de la 11 de la noche donde fue recibida por el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, pernoctó en la ciudad y hoy a las 10 de la mañana arribará a Palacio Nacional para sostener la única reunión oficial de este viaje con el presidente López Obrador. Kamala llega al encuentro acompañada de varios integrantes del gabinete de Joe Biden, mientras que del lado mexicano estarán junto al presidente el canciller Ebrard y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
Los dos temas a tratar en la reunión: la migración indocumentada hacia Estados Unidos y la cooperación para la recuperación económica de los dos países. Terminada la reunión habrá una comida que ofrecerá el gobierno mexicano y a las 4 de la tarde la vicepresidenta tendrá un encuentro con la prensa de Estados Unidos que la acompaña en esta gira y después de eso, a las 6 de la tarde, partirá con rumbo a su país y nuevamente la despedirá en el aeropuerto capitalino el secretario Ebrard. Veremos cómo resulta este primer encuentro con una vicepresidenta de sonrisa fácil, pero de mano dura… (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 9)
En su primer viaje internacional como vicepresidenta, Kamala Harris llegó a la Ciudad de México, proveniente de Guatemala. En México, se reunirá con el presidente Andrés Manuel López Obrador junto con funcionarios y funcionarias de ambos gobiernos.
Si bien el propósito central de su visita a México es el de afianzar la alianza estratégica para atender las causas de raíz de la migración, la complejidad de la relación bilateral implica la discusión de otros asuntos centrales. Destacan, por ejemplo, la cooperación en materia de vacunación contra covid-19, así como la promoción de la inversión en México.
Previo a la visita de la vicepresidenta, vale la pena prestar atención a dos momentos clave que tuvieron lugar la semana pasada. Por un lado, destaca la reunión bilateral que llevaron a cabo los responsables de la política exterior de México y Estados Unidos, los secretarios Marcelo Ebrard y Antony Blinken, respectivamente.
El pasado 1 de junio, en San José, Costa Rica, se celebró la reunión de cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). En el encuentro se discutieron temas clave para la región, como la cooperación contra covid-19 y la gestión migratoria. En ese contexto, se llevó a cabo la primera reunión en persona entre los cancilleres de México y de Estados Unidos.
La reunión bilateral en San José representa la voluntad de seguir cauces diplomáticos a fin de hacer frente a los retos comunes para enfrentar la pandemia, reimpulsar el crecimiento económico y fortalecer la cooperación en materia de seguridad. Como invitados especiales a la reunión centroamericana y a partir de la alianza estratégica de ambos países, México y Estados Unidos impulsan también proyectos de cooperación para poder generar más y mejores oportunidades económicas en la región.
Tras el diálogo en Costa Rica, el canciller Ebrard conversó vía telefónica con el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, responsable de la seguridad fronteriza en Estados Unidos. El secretario Ebrard ahondó en los costos económicos que representan las actuales restricciones fronterizas, tanto para México como para Estados Unidos. En ese sentido, agradeció la donación de más de un millón de vacunas contra covid-19 elaboradas por Janssen, de Johnson & Johnson.
Además del gesto de cooperación en materia de combate al covid-19, los secretarios acordaron profundizar la cooperación bilateral en materias clave. Por ejemplo, manifestaron explorar y expandir mecanismos legales para permitir la entrada de trabajadores temporales en ambos países, así como para compartir inteligencia en contra del tráfico y trata de personas.
Los secretarios Blinken y Mayorkas refrendaron la voluntad de cooperación estratégica entre México y Estados Unidos. Además de las agendas de cooperación y gestión de los flujos migratorios, en la visita de la vicepresidenta Harris se abordará, por ejemplo, la promoción de la inversión estadunidense en México, particularmente en la región del sur y sureste.
Además, avanzaremos de manera conjunta en una agenda de trabajo para impulsar los derechos humanos y los derechos laborales en ambos lados de la frontera. De este modo, la visita de la vicepresidenta Harris representa un paso más en el fortalecimiento de una cooperación respetuosa y efectiva entre México y Estados Unidos.
En junio de 2020, el secretario de Relaciones Exteriores me distinguió con el nombramiento de director general para América del Norte. En este año hemos enfrentado retos extraordinarios para la región y las relaciones entre los tres países que la integramos. No obstante, estoy cierto del excelente momento de entendimiento y voluntad de cooperación a nivel norteamericano. La visita de Kamala Harris, primera mujer en ocupar el cargo de vicepresidenta de Estados Unidos, será una muestra más de ello. (Roberto Velasco Álvarez, Excélsior, Nacional, p. 18)
Kamala y Alpha
La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris le presentará al rato al presidente López Obrador y al canciller Ebrard la “Fuerza de Tarea Conjunta Alpha”.
Es la mayor demostración de fuerza del gobierno de Estados Unidos para contener la migración ilegal en su frontera sur, la que comparte con México.
Integran esta fuerza el fiscal general y los fiscales de Arizona, California y Texas. También participarán agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), así como el FBI, la DEA y los departamentos de Justicia y Seguridad Interior
Para usar una expresión coloquial, la administración Biden podrán “toda la carne en el asador” para detener a los traficantes de personas y recuperar el control de la frontera. (La Crónica de Hoy, Nacional, p. 9)
Kamala Harris, de pisa y corre
Procedente de Guatemala, anoche llegó a México la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, para realizar una visita relámpago en nuestro país, pues tendrá su primera actividad a las 10:00 de la mañana —la firma de un memorándum de entendimiento con el Presidente López Obrador, para establecer una asociación estratégica en programas de desarrollo en el triángulo del norte— y la última a las 5:30 de la tarde —una reunión con el personal de la embajada estadounidense aquí—, para partir rumbo a Washington a las 6:45.
Nos hacen ver, sin embargo, que no porque dure poco sea menos importante. Y es que, nos recuerdan, será el encuentro de mayor nivel que ha tenido hasta ahora el Presidente López Obrador con la administración de Joe Biden y, de acuerdo a los alcances que logre, la posibilidad de un estrechamiento de las relaciones bilaterales, del que ya ha habido incentivos importantes: el envío de vacunas, primero de la firma AstraZeneca y luego de Johnson & Johnson. Por cierto que, nos cuentan, contrario a lo que se esperaba, no encontrará ninguna exacerbada crispación poselectoral. (La Razón, La Dos, p. 2)
La visita de la vicepresidenta de EU responde a la necesidad de Biden para defender su promesa de hacer una política migratoria más abierta
Pese a las especulaciones y las opiniones, la actual visita de la vicepresidenta Kamala Harris tiene más que ver con política interna de EEUU, y en alguna medida, el impacto de México que con las preocupaciones de intervencionismo que agitan a muchos.
Hay ciertamente elementos de riesgos previsibles, importantes, derivados de las actuales necesidades estadounidenses en las relaciones con México o Centroamérica, y deben ser considerados muy seriamente. Son cuestiones dictadas por la política interna y vinculadas con percepciones de seguridad nacional estadounidenses.
De entrada, está ciertamente el tema en sí. El de migración es un debate interminable en torno al derecho estadounidense a elegir o no a quien recibe como migrante o como refugiado sobre consideraciones de conveniencia y seguridad, a marcar y defender sus fronteras, y consideraciones de migración sin documentos, humanidad o selectividad racial.
En ese sentido, la visita de Harris responde a la necesidad del todavía nuevo gobierno del presidente Joe Biden para defender su promesa de hacer una política migratoria más abierta que la de su predecesor. El mero anuncio provocó un incremento en el número de personas que se presentó en la frontera con México para pedir asilo o migrar.
Para muchos estadounidenses, la presencia de migrantes indocumentados en el país es una demostración de que necesitan marcar y defender sus fronteras y de que el sistema migratorio está roto. Y bajo cualquier consideración necesitan la ayuda de México.
Una política migratoria abierta, así sea regulada, no gusta a muchos estadounidenses y sus fallos tienen un impacto político. Hoy, los republicanos consideran que es un fracaso temprano del demócrata Biden y ya atacan su fracaso, sobre todo al comparar estadísticas migratorias con las del régimen de Donald Trump.
Por eso es un problema político para Biden y un regalo envenenado para Harris, que queda al frente de una tarea de enorme visibilidad, pero en la que pone su propia carrera política en riesgo. La situación es tanto más complicada porque la propuesta de Biden incluye buscar soluciones de largo plazo, con implicaciones de gobernanza, seguridad, violencia, medio ambiente y desarrollo económico.
En ese sentido, pone a prueba la política exterior “de valores” que promueve Biden. Cualesquier negociación implica la necesidad de tratar con gobiernos de los que tienen motivos para desconfiar por problemas que van de corrupción, seguridad y narcotráfico a preocupaciones democráticas, económicas y autoritarismo.
Para complicar más las cosas las propuestas estadounidenses de solución son a través de ONG, y eso crea fricciones.
La misión de Harris está motivada por intereses domésticos, pero que en este caso tienen una considerable resonancia, y por tanto riesgos y posibles ventajas que deben ser considerados, para sus interlocutores. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 23)
La presencia de la vicepresidenta de los Estados Unidos de América en nuestro país no es obra de la casualidad. Para nuestros vecinos, lo que pase en territorio mexicano es prioritario para la relación bilateral. Y claro que tenían en el radar que la llegada de la señora Harris fuera al día siguiente de la elección más grande que se haya registrado en nuestro país.
Sin duda, el Gobierno norteamericano tenía claro que este proceso electoral fue uno de los más violentos de los últimos tiempos, donde la presencia del crimen organizado provocó escenarios de preocupación y muerte. Y por ende, un escenario postelectoral muy conflictivo y judicializado.
Hoy en Palacio Nacional tendrán su encuentro presencial el presidente López Obrador y la poderosa vicepresidenta Kamala Harris, quien tiene un encargo especial del presidente Biden de atender la crisis humanitaria de los migrantes centroamericanos en la frontera de México y Estados Unidos. Si bien como lo señaló el canciller Marcelo Ebrard, el pasado viernes el único tema será el migratorio.
Pero, la señora Kamala Harris no va a desaprovechar una reunión presencial para atender con el Presidente López Obrador los temas de seguridad, cumplimiento de las reglas del T-MEC para los inversionistas estadounidenses y las reformas constitucionales que les afectan en materia energética.
No pueden dejarse de lado los pequeños detalles que se dieron previos a la reunión de hoy en Palacio Nacional entre la vicepresidenta Kamala Harris y el presidente López Obrador, por una parte el revés que el propio presidente Biden le dio a la solicitud de la 4T para cancelar el apoyo económico para Mexicanos contra la Corrupción. Y por otra parte, la confusión de la visita o no de la vicepresidenta al Senado de la República.
Lo que sí debemos tener claro, es que en la diplomacia todo cuenta. La forma es fondo. Ya veremos si la propuesta del presidente López Obrador de aplicar el programa sembrando vidas para atacar de raíz el problema migratorio. Pero este encuentro, es fundamental para la relación México-Estados Unidos.
La vicepresidenta Harris, ya ordenó ayer en Guatemala a los migrantes no crucen las fronteras de México y Estados Unidos, porque los vamos a regresar. Así, sin piedad. (Dolores Colín, 24 Horas, México, p. 6)
De esto y de aquello…
Breve pero significativa, la visita relámpago que la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, hará para reunirse por primera vez, personalmente, con el Presidente López Obrador en Palacio Nacional, justo esta noche, a 24 horas de la jornada electoral, para analizar el problema migratorio y también el control de una parte del territorio nacional por parte del crimen organizado, a cuyos cárteles el Congreso de ese país propone declarar terroristas. (Francisco Cárdenas, La Razón, México, p. 8)
La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, visita México y Guatemala en uno de los momentos más álgidos de la crisis migratoria en las Américas. Más allá de que en la agenda ya se decidió qué y a quién viene a escuchar, no podemos dejar pasar la ocasión para comunicarle lo que el gobierno posiblemente no le dirá.
La administración Biden-Harris parece estar comprometida con la reversión de las crueles políticas migratorias de la administración de Trump como el programa “Quédate en México”, que terminó el 1 de junio de este año. También muestra interés en reparar el sistema de asilo estadounidense e implementar un plan integral para una migración segura, legal y ordenada que combata la pobreza, la inseguridad y la violencia como causas estructurales de la migración en la región.
Las intenciones del gobierno estadounidense no pueden concretarse sin pensar al mismo tiempo en condiciones de gobernabilidad y seguridad en la región. Inyectar recursos y desarrollar programas en comunidades trastocadas por el crimen organizado, sin mecanismos de seguridad y de gobernabilidad que funcionen, generará más riesgos que soluciones.
La violencia, impunidad y corrupción no son exclusivos de Centroamérica, también trastocan a México. Mientras México y Centroamérica no fortalezcan sus instituciones de procuración y administración de justicia, su autonomía e independencia, difícilmente la violencia disminuirá y con ello, algunas de las causas principales de la migración.
Harris además debe escuchar que existe una criminalidad organizada que opera desde Centroamérica y México hasta EUA, que goza de impunidad y cuyos beneficios económicos no se han afectado. El crimen organizado transnacional sigue desapareciendo, secuestrando, extorsionando, ejecutando, sometiendo a trata y tráfico a personas migrantes, porque los países se lo han permitido.
Un excelente punto de partida para entender este fenómeno son los casos de masacres, los secuestros y las desapariciones de migrantes. A 10 años de las masacres de San Fernando, no sabemos que se hayan reunido los fiscales de la región a tratar de integrar investigaciones desde una lógica transnacional.
Recientemente, el secretario de Seguridad Interior de EUA anunció una nueva operación (Operation Sentinel) dirigida al combate de organizaciones criminales transnacionales relacionadas con el tráfico ilegal de migrantes. Nos parece una iniciativa importante, pero que no debe operar sólo para los delitos que le importan a EUA -como el tráfico y trata de personas- sino también los que afectan gravemente a la región y que se consideran graves violaciones de derechos humanos como los relacionados con la desaparición y ejecución, así como el secuestro de migrantes.
Es indispensable la construcción de mecanismos extraordinarios con enfoque transnacional, que tengan garantías de independencia para que puedan contar con toda la información y cooperación necesaria y actuar sin presión alguna. Estos equipos deben conformarse con personal confiable y cualificado, que pueda investigar estructuras estatales involucradas con la participación de las víctimas y sus representantes.
Por último, preocupa que el gobierno de Biden apoye que México y los países del triángulo norte estén incrementando la presencia militar en las fronteras, a fin de frenar la migración y externalizar sus fronteras. Esto muy a pesar de saber que las fuerzas armadas operan en nuestros países sin mecanismos de control ni transparencia, además con el histórico peso de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Es importante que la vicepresidenta Harris dialogue con las autoridades de los países con quienes se reunirá en sus visitas, pero no puede dejar de escuchar a las poblaciones afectadas y a las organizaciones defensoras de derechos humanos. Escuchar sólo a una parte tendrá como consecuencia la implementación de medidas sesgadas que no beneficiarán a las personas más vulneradas de la región. (Ana Lorena Delgadillo y Alicia Moncada, Reforma, Opinión, p. 10)
Carta a la señora Kamala Harris
Distinguida señora vicepresidenta:
Su visita a México es de la mayor importancia para fortalecer y mejorar las relaciones entre los Estados Unidos de América y nuestro país, en una etapa verdaderamente histórica.
Los mexicanos consideramos que estamos ante la formidable oportunidad de iniciar una nueva y promisoria etapa en las relaciones bilaterales, para la que la historia, la vecindad y el intercambio económico, comercial y financiero juegan un papel preponderante, por ser Estados Unidos nuestro principal socio comercial, y por significarse su nación como el principal destino de nuestros migrantes; más todavía, a la luz de que estamos por cumplir 200 años de haber establecido oficialmente nuestra relación diplomática.
Esperamos que su presencia en México sea exitosa y sirva para estrechar más las relaciones entre nuestros dos países, y que al mismo tiempo sea usted portadora de un mensaje de paz, buena vecindad, buena voluntad y amplia disposición para la toma de los nuevos acuerdos a que haya lugar, con base en la realidad de nuestras dos naciones y con perspectivas y visión de futuro.
Temas fundamentales que están pendientes en la mesa de las negociaciones bilaterales son:
– La visionaria propuesta de reforma migratoria del presidente estadunidense Joseph Biden que plantea beneficiar a más de 18 millones de personas procedentes de América Latina, y de las que la mayor parte son de origen mexicano. Esperamos que dicha reforma sea aprobada y entre en vigor lo antes posible para dar tranquilidad y paz a las familias de nuestros connacionales que viven en su país. Dicha reforma es digna de reconocimiento y aplauso.
Es de trascendental importancia que, como parte de dicha reforma, se aproveche la reconciliación de presupuesto que aprobará el Congreso de su país, para que se le otorgue estatus legal a los no ciudadanos y que sean trabajadores con categoría de esenciales.
– Se requiere la firma de un nuevo acuerdo en beneficio de trabajadores mexicanos temporales, que tenga mayor amplitud que los existentes, con un mayor otorgamiento de visas de trabajo y que supere los acuerdos que se han tenido, como el histórico Programa Bracero.
Un aspecto relevante es el reconocimiento legal a nuestros compatriotas que carecen de documentos para residir legalmente en Estados Unidos. Otro aspecto también relevante es el de las nuevas contrataciones legales de trabajadores que benefician al sector empresarial estadunidense, y a su propia nación.
– Así como es ineludible el combate al tráfico de drogas, procedente de América Latina a su país, cuyos estragos humanos están a la vista, también es insoslayable combatir el tráfico de armas de Estados Unidos a nuestra nación, que muchos daños nos ocasiona y que contribuye de manera notable a la generación de violencia que tanto nos afecta.
– Otro tema fundamental es el hecho de que se brinde un trato más humano y justo a nuestros connacionales, haciéndolos partícipes de los derechos humanos más elementales, como lo son la salud, la educación y la seguridad social en general, pues ellos, con su esfuerzo y su trabajo, contribuyen al fortalecimiento de la economía de nuestros dos países.
Nosotros reconocemos y valoramos a nuestros compatriotas por sus aportaciones a sus familiares, que ascienden a más de 40 mil millones de dólares al año. Deseamos que también la sociedad y el gobierno estadunidenses reconozcan el gran empeño de los migrantes latinoamericanos en favor de su nación, pues además de sus labores, son excelentes consumidores y magníficos pagadores de impuestos, no reciben los beneficios que merecen.
– Atención especial reviste un cambio de política de su gobierno para atender a los niños y sus familias migrantes, pues hasta la fecha la característica más notable ha sido un trato inhumano y, por ello, inaceptable.
– Le expresamos nuestro agradecimiento por la buena actitud de su gobierno hacia México en el contexto de la pandemia del Covid que afecta al mundo entero, expresada a través de la aportación de vacunas contra el coronavirus. Asimismo, por haber aceptado la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador para poner en marcha un programa de atención económica a los migrantes centroamericanos en sus propios países, con la finalidad de combatir de raíz el problema migratorio que, en nuestra opinión, tiene su punto de partida en la ineficacia de nuestros sistemas económicos para generar los empleos que nuestras poblaciones requieren.
– En lo comercial y económico, nuestros productores de camarón y de algunas frutas y hortalizas, de distintas regiones de nuestra nación, se están quejando por las restricciones que su gobierno les ha impuesto; razón por la que apelamos a su buen criterio para que haga eco en su país con el propósito de corregir esta situación.
Estamos conscientes de la defensa que su nación hace de las inversiones que sus empresarios tienen en México, y consideramos que todo debe llevarse a cabo con base en el derecho y en el marco del tratado suscrito con los Estados Unidos de América y con Canadá (T-MEC), que debe ser respetado con apego al texto firmado, y en el mejor interés de los tres países firmantes.
– En lo político y en lo diplomático, aspectos esenciales de nuestra buena relación binacional es el respeto a las soberanías de ambas naciones, sin intromisiones de ninguna especie, pues cualquier violación a la dignidad nacional lastima y erosiona la relación existente.
En espera de que mis comentarios sean objeto de su atención, y que los mismos puedan lograr actitudes positivas de su gobierno, le expreso mis muestras de respeto, con mis mejores deseos para su bienestar personal y para el éxito de su misión en nuestro país.
Muy atentamente. Senador Heriberto M. Galindo Quiñones. (Heriberto M. Galindo Quiñones, La Jornada, Política, p. 14)
A tan sólo dos días de las elecciones más grandes en México, el presidente Andrés Manuel López Obrador se prepara para recibir hoy a la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris. Es la primera reunión presencial entre ambos funcionarios y el eje central será la migración. Sin embargo, la visita de la segunda al mando del gobierno de Estados Unidos llega en un momento de cambio político en el país y, sin duda, abordarán otros temas como el fortalecimiento de la democracia, la violación de derechos humanos y lucha contra la corrupción.
Es interesante que el presidente esté tan preocupado por lo fondos que USAID le otorga a la sociedad civil mexicana, particularmente porque sólo representan un porcentaje mínimo del presupuesto total de esta agencia al país.
En 2019, USAID le destinó 444 millones de dólares a México: 165 millones en asistencia extranjera de defensa, 101 millones a programas antinarcóticos y cumplimiento de la ley, 46 millones en asistencia para refugiados y migrantes y sólo 5.8 millones a organizaciones de la sociedad civil. AMLO no se ha quejado del financiamiento que han recibido las distintas instituciones del gobierno mexicano, sólo de aquellas organizaciones que critican su gestión. Como lo ha hecho desde un inicio de su sexenio, escoge los sucesos que para él representan una intromisión en los asuntos internos de México y cuáles no. Este es sólo otro ejemplo de ello.
Aunque no obtuvo una respuesta directa a su nota, el memorándum que publicó la Casa Blanca dejó claro las prioridades del mandatario estadounidense en el exterior.
Establece formalmente la lucha contra la corrupción global como un interés central de seguridad nacional de Estados Unidos y, por lo tanto, fortalecerá la capacidad de instituciones nacionales e internacionales, al igual que a la sociedad civil y a los medios de comunicación que se dedican a investigar el tema.
La vicepresidenta corroboró la estrategia de su jefe al reunirse con líderes de la sociedad civil en Centroamérica, anunció una ayuda adicional de 310 millones de dólares para la región y aseguró inversiones de empresas y organizaciones con el objetivo de combatir los problemas estructurales que impulsan la migración.
El mensaje es claro, la mayoría del presupuesto de Estados Unidos se destinará a organizaciones de la sociedad civil y al sector privado para atender la creciente crisis migratoria que cada vez más se convierte en una amenaza política para los demócratas en las elecciones intermedias de 2022.
Evitarán, por lo general, entregar recursos a los mandatarios e instituciones gubernamentales del Triángulo Norte y México debido a los altos índices de corrupción. Según el Índice de Corrupción Internacional 2020, el cual mide percepciones del nivel de corrupción en el sector público en 180 países, El Salvador, México, Guatemala y Honduras cuentan con unos de los niveles de corrupción más altos en el mundo.
La encomienda de la vicepresidenta de resolver la migración en Centroamérica y en México se podrá convertir en la peor pesadilla de AMLO. Si Palacio Nacional estuviera realmente comprometido con abatir la corrupción, recibiría la nueva estrategia de su primer socio comercial con brazos abiertos.
Sin embargo, la crisis migratoria se ha convertido en una amenaza existencial para el proyecto de la Cuarta Transformación. Sin una mayoría calificada en la Cámara de Diputados y con Estados Unidos comprometido a fortalecer a sectores fuera del control inmediato del Ejecutivo, AMLO enfrenta un doble contrapeso en los últimos años de su sexenio. (Lila Abed, El Heraldo de México, p. 9)
Anunció el presidente Andrés Manuel López Obrador la firma de un acuerdo migratorio entre México y Estados Unidos, tema que no mencionó la cancillería como parte de la agenda a discutir con la vicepresidente norteamericana Kamala Harris.
Lo hizo con la misma fresca naturalidad con que aborda sus temas en la mañanera, pero no dijo los términos de dicho acuerdo en un tema que pesa tanto en la agenda política doméstica e internacional del presidente Joseph Biden.
Sabremos hoy si hubo acuerdo previo con la vicepresidenta Harris de este planteamiento o se le ocurrió al presidente incluirlo como su espontánea contribución a destrabar un problema tan complejo. (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p.38)
El Globo // Misión Kamala: migración
El mensaje es claro: “No vengan” a Estados Unidos, fue lo que dijo ayer la vicepresidenta Kamala Harris en Guatemala. No hay interpretaciones, ni ambiguos subtextos: no quiere el gobierno de Biden la llegada de más inmigrantes indocumentados procedentes de donde sea, pero especialmente de Centroamérica y de México.
La misión asignada por el presidente Biden a su compañera de fórmula y hoy vicepresidenta no es sencilla. Tal vez sea uno de los temas sociales más delicados para la Unión Americana, especialmente porque la administración Trump fue eficiente en disminuir el flujo de migrantes. Los mexicanos sabemos cómo lo logró, extorsionando al gobierno de López Obrador a convertirse en su policía y muro migratorios para evitar la cancelación del TLCAN primero, y del T-MEC después.
Pero desde que Trump se fue, los controles fronterizos se han relajado y Biden teme un resurgimiento republicano avivado por los flujos de indocumentados.
El equipo de la vicepresidenta Harris ha trabajado en deslindar a Kamala del manejo fronterizo entre Estados Unidos y México, un tema radioactivo para el futuro política de la señora Harris.
Por ello, su objetivo y discurso en Guatemala se centró en establecer criterios de control, inversión, atención migratoria in situ –propuso la creación de un centro en Guatemala que atendiera las solicitudes de asilo– para evitar el traslado vía México hasta la puerta trasera estadounidense.
Pero hubo más: dos temas delicados que para México, el día de hoy, serán especialmente sensibles. Kamala le dijo al presidente Giammetei, de Guatemala, que estarán especialmente atentos al combate a la corrupción –ese gobierno ha perseguido a funcionarios que combaten la corrupción en Guatemala– y le expresó que apoyaban el fortalecimiento de la sociedad civil.
A partir de esta mañana, la vicepresidenta Harris se reunirá con el presidente López Obrador con mensajes semejantes. Uno: medidas, estrategias y mecanismos para contener, disminuir y neutralizar la migración. La centroamericana y también la mexicana.
Aquí podrá haber algunos puntos de coincidencia, puesto que AMLO siempre ha sostenido –bueno, antes de militarizar la frontera bajo presión de Trump– que era necesario atacar las causas de la migración, invertir en desarrollo social y crear fuentes de empleo. Kamala y Biden poseen una visión similar, que puede consistir en una derrama económica desde Washington para proyectos sociales y productivos en Centroamérica.
La clave será qué hacer con la Guardia Nacional, ¿seguirá vigilando y resguardando la frontera sur de México y la sur de Estados Unidos? México ha dedicado casi la corporación entera (75%) a esa labor, convirtiéndola más en guardia fronteriza que en cuerpo de seguridad nacional. ¿Kamala le va a pedir a AMLO que mantenga a todos esos efectivos?
El gobierno de López Obrador lo niega, pero todos los mexicanos sabemos que esa tarea ha tenido un costo en materia de seguridad, ante la irresponsable ausencia de una estrategia de combate al crimen organizado. El resultado está a la vista de todos: espacios abandonados por la seguridad federal, ocupados de forma creciente por el crimen.
La violencia política histórica registrada en las pasadas elecciones es resultado directo de esa lamentable política de brazos cruzados. ¿Cómo ha respondido el crimen? Demandando, ocupando, tomando más espacios de poder, de ruta, de tránsito y de acceso a presupuestos y dineros públicos y privados.
Y luego están los delicados temas de las ONG y la sociedad civil organizada que Kamala acaba de defender en Guatemala y que a AMLO tanto molesta, porque las identifica como opositores a su gobierno financiados desde Washington.
La USAID, Agencia para el Desarrollo Internacional del gobierno de Estados Unidos, provee fondos a nivel mundial desde hace más de 50 años a proyectos sociales, productivos, de fortalecimiento democrático, de lucha contra la corrupción y defensa de los derechos humanos. López Obrador lo ha calificado como una intromisión.
El diálogo con Giammetei no fue del todo terso, especialmente cuando tocaron el tema de la corrupción en aquel país. Esperemos a conocer los términos del diálogo entre AMLO y Kamala.
Para quienes juran y aseguran que la vicepresidenta viene a leerle la cartilla al Presidente de México, a señalarle la atención que ponen desde la Casa Blanca a su tono autoritario, a su intervención en la Suprema Corte, al maltrato y violación de contratos en materia energética con empresas americanas y canadienses, mucho me temo, se llevarán un palmo de narices porque no va a suceder.
Los demócratas no tienen el cavernario estilo amenazante de Trump. Cada uno de esos temas seguirá su cauce, civil, diplomático, binacional. No será un asunto de Estado. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo p.29)
Es la primera vez que México recibe a una vicepresidenta de Estados Unidos y con conocimiento de primera mano sobre los temas de nuestro país —mujer, de larga trayectoria política en estado fronterizo y surgida de minorías raciales—; al tiempo que son contadas las ocasiones en que una gira de trabajo como la que ella realiza aquí puede comenzar a recomponer la interlocución entre ambas naciones, en el ánimo de encontrar canales frescos de cooperación para la solución de graves desafíos comunes, tras una relación bilateral turbulenta impuesta por el predecesor de Joe Biden en la Casa Blanca.
Debe reconocerse que la visita oficial no parte de miel sobre hojuelas. El expresidente Donald Trump desarrolló una inercia discursiva hacia México tan deplorable como eficaz para alimentar las posiciones más extremas de la opinión pública norteamericana. Caricaturizó al mexicano con un perfil proclive a la comisión del delito y riesgo a la tranquilidad de las comunidades estadunidenses, por lo que desde ese posicionamiento se dedicó a promover soluciones falsas de política pública, como la construcción de un nuevo muro fronterizo y la respuesta exclusiva del uso de la fuerza al creciente fenómeno migratorio proveniente de los países centroamericanos.
Ese extremismo en amplios círculos de la sociedad estadunidense es el que, precisamente, sigue imponiendo una camisa de fuerza a la administración Biden e, incluso, desafía el futuro político de la vicepresidenta Harris. En nuestro territorio, la estrategia Trump también mermó el estado de las percepciones favorables hacia el vecino del norte.
Recordemos que tras los años más duros del embate narrativo en contra de México, cuando menos siete de cada diez mexicanos han sostenido una marcada opinión negativa de la primera potencia, de acuerdo con diversos estudios de opinión difundidos en medios impresos. Sin embargo, hay margen para reencauzar la relación si se considera también que una mayoría de mexicanos busca, al mismo tiempo, una cercanía estrecha con Estados Unidos.
En este complicado margen de maniobra es donde el perfil político de Kamala Harris puede pavimentar de nuevo la cooperación bilateral, desde al menos tres aristas: su capacidad de persuasión, el cambio de políticas públicas y la reputación construida a partir de su trayectoria personal, ejerciendo una posición más afín a las expectativas e intereses de la sociedad mexicana y sus tres órdenes de gobierno.
En el primer renglón, la persuasión, la vicepresidenta Harris parte de un posicionamiento de orden personal muy distinto al tradicional del liderazgo político estadunidense, al destacar mediáticamente en esta gira su vocación de diálogo y construcción de consensos con las contrapartes, más que la imposición unilateral de acciones concebidas en Washington DC., Guatemala y México son las primeras aduanas, pero puede ser, además, el inicio de una política exterior que profundice la interlocución constructiva con una América Latina borrada durante décadas de las prioridades de cooperación estadunidense, al sentar gran parte de su atención en otras regiones del mundo.
También, a diferencia de la era Trump, Kamala Harris apuesta por un cambio de políticas. Resulta innegable que el fenómeno migratorio, que alcanzó máximos de 178 mil personas por mes intentando ingresar a Estados Unidos, es un riesgo de seguridad nacional no sólo para ese país, sino para México, ya que gran parte de ese flujo transita por territorio nacional.
Sin embargo, la solución no sólo debe descansar en el uso legítimo de la fuerza, sino en un abanico de políticas públicas que amplíe oportunidades y bienestar en las comunidades de origen, más aún tras los estragos de covid-19. Al respecto, el acuerdo en materia de desarrollo que firma con México, la promoción de inversiones e inyección de recursos en el Triángulo del Norte, así como la donación de varios millones de vacunas a la región son, sin duda alguna, cambios en el tono de la conversación impulsada desde Washington.
Finalmente, la reputación de su trayectoria política abre garantías de credibilidad a un nuevo diálogo. Recordemos que, como senadora, se pronunció a favor de los derechos de los dreamers e inmigrantes recluidos en centros de detención y, en su calidad de fiscal general de California, llegó a un acuerdo colaborativo con sus contrapartes mexicanas para mejorar el intercambio de información para cerrarle espacios al crimen organizado y el lavado de dinero. Sin duda, por todo lo antes descrito, México debe aprovechar la oportunidad Harris. (Maximiliano Cortázar, Excélsior, Nacional, p. 15)
Todavía estamos con el ambiente electoral que continuará por estos días, y ya está en nuestro país la segunda persona más importante de EU, la Sra . Kamala Harris donde tendrá su primer encuentro frente a frente con un presidente de izquierda , ahora si vienen en los próximos días ,el trabajo conjunto entre México y EU
Hay miles de vidas en la frontera que desean y merecen un mejor futuro y no me queda duda que viendo el estilo de Kamala, el tener en sus manos el asunto de migración es una nueva batalla que ella acostumbrada a librarlas, luchará para hacer cambios contundentes, aquí se verá que tanto el gobierno de México está dispuesto a formar parte de esos cambios en favor de nuestros paisanos y no verlo como una imposición sino como trabajo de equipo. Por parte de Kamala innovar en el asunto migratorio , puede ser una poderosa arma y carta de presentación de cara a las elecciones presidenciales del 2024, el liderazgo lo tiene. (Laura Pérez Cisneros, Contra Replica, Online)
Que con ayuda del gobierno de la capital se activaron los protocolos de máxima seguridad anoche en el Centro Histórico para recibir a la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, quien dijo antes de partir de Guatemala que discutirá con AMLO el papel que deben tener como vecinos y socios para lograr un compromiso económico a favor de Centroamérica y lo que pueden hacer juntos en el tema de las vacunas. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
RAPIDITO. Kamala Harris será recibida hoy por el presidente López Obrador en Palacio Nacional, acompañado de su esposa. Luego tendrán un encuentro privado. A las 12:45 harán una declaración y se acabó. A las dos de la tarde come con mujeres emprendedoras, en su hotel, y a la seis se va. (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

(Chavo del Toro, El Economista, Finanzas y Dinero, p. 37)
PAN gana voto migrante
El candidato del PAN a la diputación migrante del Congreso de la Ciudad de México, Raúl Torres Guerrero, obtuvo 54 por ciento de los votos de los capitalinos que viven en el exterior, con lo que se convertirá en el primer legislador de la historia en ocupar esa curul en la capital del país. Entre los compromisos que el abanderado blanquiazul hizo con sus electores se encontraban gestionar la creación de un Fondo para el Migrante en Retorno; la creación de un fideicomiso para apoyar a más mexicanos que quieran estudiar en el extranjero; permitir la renovación de la licencia de conducir de la Ciudad de México vía Internet, y establecer líneas de apoyo contra la violencia de género para mujeres migrantes. Ahora a cumplirlos… ¿Será? (24 Horas, La Dos, p. 2)