Había operativo para atraparlo
Nos cuentan que la inasistencia de Francisco García Cabeza de Vaca a su propio registro como aspirante presidencial del Frente Amplio por México se debe a que estaba listo un operativo para detenerlo, por una orden de aprehensión en su contra. Incluso, personal del Instituto Nacional de Migración desplegó agentes en la frontera para interceptarlo.(El Heraldo de México, La 2, Online)
NL: Puede ser realidad el tren rápido entre Monterrey y San Antonio, Texas. El gobernador Samuel García sostuvo reuniones con el titular de transporte texano, Marc D. Williams. El proyecto es de San Antonio a Laredo; Samuel propone que llegue a Monterrey. Sólo hay que revisar los temas de migración y aduanas. Por lo demás sería una excelente idea. (Victor Sánchez Baños, El Heraldo de México, Estados, p. 9)
LAS BOYAS de plástico naranjas de un metro de diámetro que comenzó a desplegar el gobernador de Texas, Greg Abbott, en el Río Bravo pretenden ser un “muro flotante” para evitar el cruce de indocumentados.
SABIENDO cómo se las gastan los “polleros”, seguramente en unos cuantos días estarán separadas y reconvertidas en balsas que ellos mismos rentarán para cruzar el río. Y no es chiste, es vaticinio. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
El 27 de junio del 2022, los principales medios de comunicación a nivel mundial hablaban de una terrible tragedia: 53 migrantes murieron en la caja de un tráiler que fue abandonado en una carretera de San Antonio, Texas.
Entre las víctimas había 27 mexicanos, de los cuales ocho eran guanajuatenses. A pesar del infierno que sufrieron estas personas, un menor de edad guanajuatense, al que llamaremos Ángel, para respetar la petición de anonimato de su familia, logró sobrevivir.
Hoy, Ángel quizás tenga más dudas que respuestas de lo ocurrido. ¿Qué hicieron para ser abandonados a su suerte? ¿Quiénes son los culpables de estas atrocidades en las que se aprovechan de las personas migrantes? Pero, tal vez, la principal duda de Ángel sea: ¿la muerte de las personas con las que viajaba en ese caja, buscando una mejor vida, sirvió para cambiar algo? Las respuestas siguen siendo, desafortunadamente, aún inciertas.
Justo a un año de estos terribles hechos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la detención de cuatro mexicanos por su presunta implicación en una operación de tráfico de personas, que acabó con la muerte de los 53 migrantes. No obstante a esta detención, para muchos especialistas poco ha cambiado la forma en que los gobiernos enfrentan las problemáticas que rodean a la migración, como los es la trata de personas.
En un reportaje divulgado por Telemundo, entrevistaron a varias personas que se dedican al traslado de migrantes. “No los vemos como personas, son un producto. Así funciona este negocio”, comentó fríamente uno de los conductores de tráiler, al hablar sobre el contrabando de migrantes. Por testimonios de algunos sobrevivientes del caso de San Antonio, se supo que estos “coyotes” les quitaron sus celulares y los rociaron con especias para que los perros no los detectaran en los retenes. Así de cierta y así de cruda es la realidad.
En cuanto al ámbito político, estamos a menos de un año de las elecciones presidenciales en Estados Unidos y la migración sigue siendo, para algunos candidatos, sólo una bandera para ganar la simpatía o el odio del electorado. Podemos ver que en el escenario partidista actual ya no se habla sólo de Donald Trump como el principal detractor de los migrantes, ahora personajes como Ron DeSantis, gobernador de Florida, hacen acto de presencia con leyes que más que solucionar los problemas de la migración, los atizan aún más.
“Cerraremos la frontera con México…” fue de las primeras declaraciones del gobernador de Florida, al presentar su candidatura. Ahora mismo, muchos migrantes abandonan granjas, obras de construcción y compañías de transporte, ante el temor de ser deportados, lo que comienza a impactar de manera negativa en la economía de Florida pero, sobre todo, en el ánimo de las personas.
En México también se han suscitado tragedias igual de dolorosas. No olvidemos que apenas hace unos meses 39 migrantes originarios de Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, El Salvador y Venezuela murieron en un incendio en Ciudad Juárez, Chihuahua. Cuando parece que la migración ya nos ha mostrado su parte más terrible, siempre ocurre algún hecho que nos hace recordar que este camino que toman miles de personas a diario en todas partes del mundo no siempre tiene un feliz retorno. (Juan Hernández, El Sol de México, Análisis, p. 12)
Chicago, Illinois. – El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, está más de 20 puntos porcentuales abajo del expresidente Donald Trump en las preferencias por la candidatura presidencial republicana (CNN, 47%-26%). Quizá por ello aprovecha toda oportunidad para hacer escándalo y presentarse como un radical conservador, capaz de combatir a la extrema derecha. Ahora, su politiquería se enfocó en el tema de la migración indocumentada.
Una ley acaba de entrar en vigor en la Florida que considera un delito obtener empleo usando documentos falsos, exige a los empleadores con más de 25 trabajadores usar el sistema federal E-Verify para corroborar la elegibilidad para laborar, sanciona a empleadores por tener personal indocumentado y hasta castiga a quienes transporten a personas sin papeles.
Si bien hay argumentos en contra de la migración ilegal como los abusos de que son objeto estos trabajadores por su vulnerabilidad, y la depreciación de salarios que ocurre en algunos, pocos, casos ante la mano de obra barata, a DeSantis le interesa ser visto como el “duro” contra los “ilegales”. El gobernador desea expandir una base que lo vea como impulsor de la ley y el orden, el hombre que puso un alto a la inmigración no autorizada, que se cree incorrectamente en su partido está fuera de control.
La legislación cuya denominación es SB 1718 rebasa las atribuciones otorgadas a las normas estatales e invade el control sobre la política migratoria, facultad exclusiva del legislativo federal cuyas reglas deben ser implementadas por el gobierno nacional, no por un tipo que anda en busca de reflectores. Esta debilidad normativa de origen anticipa que se presenten demandas en contra de esta ley que, al menos, suspenda su aplicación en un futuro próximo.
¿Para qué tanta alaraca si SB 1718 no irá a ningún lado? Pues porque la misión no es limpiar casa, sino hacer política a costillas de uno de los grupos más vulnerables, necesitados y productivos de este país. Si los indocumentados carecen de representación efectiva y derechos, DeSantis ve en esta embestida la oportunidad de promover su imagen sin pagar costos políticos.
Los efectos de la agresión ya se están sintiendo. Diversos empleadores de la construcción y el campo reportan al menos un 25 por ciento de reducción en su fuerza laboral, y esto sin contar otros sectores como los servicios y el turismo que dependen de estos trabajadores. La política fiscal laxa que ha promovido atraer capitales al estado ahora dejará a los inversionistas con un déficit de mano de obra por la teatralidad del mandatario estatal.
Este personaje es un claro ejemplo de la metástasis del populismo inyectado por Trump. Como aspirante a liderar a la nación, el gobernador no habla de ideas para corregir los problemas, sino de temas incendiarios que atizan las emociones, enfrentando un segmento de la población en contra de otro. No hay propuesta, solo salidas falsas y un culto a la personalidad del “redentor”.
La demagogia e ignorancia del gobernador no se limita a asuntos domésticos pues ha demandado que Estados Unidos detenga su apoyo financiero a Ucrania para enfrentar la agresión de Rusia. DeSantis no hace consideraciones sobre las consecuencias geopolíticas y el riesgo de seguridad nacional que representa que Vladimir Putin siga impune por sus actos, así como el aumento de la influencia de una China autoritaria si Occidente fracasa al manejar el conflicto.
Como otros demagogos, DeSantis habla y habla para agitar ánimos sin tener sustancia ni las cualidades que un líder necesita. Aunque su teatro migratorio es una farsa, sí hará escarnio de los más vulnerables, por lo que sus actos están en el manual de cómo actúan los cobardes. (Antonio Rosas-Landa, El Universal, Opinión, p. A15)
Los reflectores globales, como bien sabemos, han sido acaparados por una serie de temas como la guerra en Ucrania o los sucesos en Rusia. No obstante, hay otras cosas importantes pasando. En este espacio intentamos, en la medida de lo posible, equilibrar la agenda, compartiendo análisis actualizados de temas aparentemente lejanos que, no obstante, podrían tener repercusiones de dimensión planetaria. Es el caso del conflicto en Sudán que inició hace algunas semanas. Tres aspectos importantes al respecto: el primero, las nuevas olas de personas desplazadas y refugiadas expulsadas por este conflicto; el segundo, la potencial emergencia de una compleja guerra civil con el involucramiento de actores internacionales; el tercero, el resurgimiento del islamismo radical con posibles consecuencias en temas como terrorismo transnacional.
El islamismo que persiste en Sudán
Guerra civil prolongada, dimensión transnacional e internacional
Los factores arriba descritos arrojan, entonces, un complejo panorama por los siguientes factores:
Por ahora, en la dimensión internacional, podemos ya afirmar lo siguiente:
Un panorama como ese requiere urgentemente de una mayor intervención por parte de organismos y actores internacionales interesados, si no en la paz, al menos en que no se añada un componente adicional de inestabilidad global que puede complicar todo lo que ya está pasando en el planeta. (Mauricio Meschoulam, El Universal, Opinión, p. A15)