Opinión Migración 090619

Desde el Congreso / México, el muro de Trump

Trump consiguió que el acuerdo Remain in Mexico, que ahora funciona desde tres puntos fronterizos, se amplíe a la totalidad de la frontera. Por este mecanismo, nuestro país acoge a todos los migrantes que lleguen vía nuestro territorio a los Estados Unidos en busca de asilo, mientras se resuelve su solicitud. Este proceso puede tardar hasta dos años. Según datos del Instituto Nacional de Migración (INM), en este año, Estados Unidos ha devuelto a México a 7,623 personas. De continuar aceptando devoluciones, sólo desde los tres puntos actuales, al final del año acogeríamos a unos 18,000 migrantes, pero dada la ampliación, podríamos esperar incluso el doble, más los que se acumulen durante los próximos años. A todos ellos, el gobierno mexicano deberá ofrecer trabajo, servicios de salud y educación. (Laura Rojas, Excélsior, Opinión, p.11)

Bajo Reserva

El caos que viene con los migrantes

En el afán de complacer las nuevas exigencias de Estados Unidos, dicen organizaciones sociales que la Marina, la Policía Federal y el Ejército están realizando operativos para frenar el paso de los migrantes sin siquiera preguntar por su estatus. Muchos de esos migrantes, nos dicen, ya habían iniciado su trámite para regular su paso por México. Es decir, las autoridades no están separando a quienes buscaron refugio legal y a quienes entraron sin permiso. Las redadas son parejas y buscan capturar al mayor número de personas posible. Surge ahora la pregunta, ¿realmente se hará lo que prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador? ¿De dar visas de trabajo a todos los indocumentados y tratarlos humanamente? ¿De crear ciudades santuario? ¿O se les expulsará sin mediar palabra? Ambas cosas al mismo tiempo no se puede. (El Universal, Opinión, p. 2)

La urgente despenalización de las drogas

Acabamos de ser testigos de un conflicto de México con la economía más grande del orbe, provocado por el gobierno norteamericano y su exigencia para que México se convierta en su frontera. El eufemismo de “tercer país seguro” no significa otra cosa más que nuestro territorio se debe convertir en el lugar donde las personas que pretendan acceder al país norteño, deben esperar la resolución de sus autoridades migratorias, con todos los problemas que trae aparejada dicha condición. (Raymundo Canales de la Fuente, Excélsior, Opinión, p.14)

Acuerdo México-EU

Desde luego, como en toda negociación, y con mayor razón en ésta donde priva la arbitrariedad y la sinrazón, también hay costos para México. En cuanto al despliegue de la Guardia Nacional, falta ver en concreto si efectivamente se respetan los derechos humanos de los migrantes, pues si bien se ha pactado el despliegue de 6 mil efectivos, lo importante, que depende de los mandos mexicanos, es su actuación en el terreno. En lo que atañe a la atención a los migrantes, mientras esperan la resolución de Estados Unidos, hay que destacar dos aspectos. En primer lugar, que la política estadounidense de expulsar de su territorio a los migrantes, mientras toma un largo tiempo para resolver, ya la está aplicando de facto desde hace varios meses y ante ello, México sólo puede o deportarlos a sus países o darles asilo durante la espera. Y aquí hay que recordar que México, al lado de más de 160 países convocados por la ONU, firmó el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, conocido como Pacto de Marrakech, en el que todos, además de reconocer las aportaciones de los migrantes, establecieron el compromiso de respetar sus derechos humanos y también de proporcionar servicios básicos y atender la situación de vulnerabilidad por la que atraviesan los migrantes. (Magdalena Galindo, El Universal, Opinión, p.12)

Trascendió

QUE un día después del acuerdo logrado con Estados Unidos para evitar los aranceles, cada gobierno tiene una versión de lo ganado: Donald Trump asegura que México se comprometió a comprar a su país cantidades ingentes de productos agrícolas, mientras en la 4T se asegura que Washington apoyará el plan de desarrollo para Centroamérica propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador

Ninguno de estos temas figura en el acuerdo difundido por el Departamento de Estado y la cancillería mexicana; ni siquiera aparecen en las versiones que funcionarios de Estados Unidos compartieron en corto con los reporteros enviados a Washington. De hecho, la comunicación de las delegaciones y la prensa quedó suspendida durante las 12 horas que Mike Pompeo negoció con Marcelo Ebrard. Luego vinieron los acuerdos que todos conocemos. (Milenio, Opinión, p.2)

Juegos de Espejos / /Dos presidentes en campaña

El presidente Andrés Manuel López Obrador tenía la mesa puesta para unificar al país y así enfrentar la embestida de su contraparte estadunidense, de quien todo se puede esperar hasta que se resuelva la presidencia en noviembre de 2020. Donald Trump es proclive al más irresponsable oportunismo electoral. Sin embargo, México en los hechos se ha vuelto territorio fácil para la migración ilegal. Esto ha ocurrido porque el activista Andrés Manuel sigue en campaña y le está complicando las cosas al presidente López Obrador, a su propio gobierno y al país. (Federico Berrueto, Milenio, Opinión, p.3)

Trump y AMLO, ganadores absolutos

Indirectamente y de refilón, Donald Trump ha terminado por hacerle un favor al presidente de México: para empezar, jugó un papel por el que hubiera debido cobrar regalías en la ventanilla correspondiente: el del villano (favorito) que se aparece oportunamente para que el dirigente político de turno pueda concitar la adhesión de su pueblo, necesarísima cuando la nación entera enfrenta la amenaza de una embestida exterior. Hasta sus adversarios de rutina han salido a la palestra para declarar, con la solemnidad de las grandes ocasiones, que no hay que “regatearle” apoyos al primer mandatario y que es hora de la “unidad”. Todos con Obrador, o sea. (Román Revueltas Retes, Milenio, Opinión, p.2)

Trump volverá a atacar

Por otro lado es importante fortalecer la posición de México al interior de los Estados Unidos. A pesar de la enorme población mexicana que vive en nuestro vecino del norte y del amplio cuerpo consular que México tiene, la diplomacia mexicana ha sido incapaz de construir redes comunitarias que le permitan tener injerencia interna. Esto se debe a que el concepto de diplomacia pública ha sido ignorado en la historia de nuestra cancillería. En lugar de construir vínculos que pudieran fortalecer nuestra posición donde más le duele a Trump, hemos limitado nuestra presencia a lo consular, lo burocrático y lo turístico. El hecho de contar con millones de connacionales dentro de Estados Unidos significa una ventaja política estratégica, pero ésta no ha sido aprovechada. Los ataques recurrentes de Trump a México tendrían que tener un costo interno en un país con una población de alrededor de 30 millones de mexicanos, ¿pero quién gestiona esos costos? ¿Cómo se organizan y se expresan? La ausencia de una diplomacia pública enfocado en ello nos ha costado demasiado caro. (Emilio Lezama, El Universal, Opinión, p.13)

Agenda Ciudadana / México en el laberinto trumpista

Desde su primera campaña presidencial, Trump prometió a sus electores que él construiría un “bello muro” a lo largo de los 3,185 km de la frontera con México, para cerrar permanentemente el paso a los migrantes ilegales y a las drogas prohibidas. Prometió, además, que esa muralla sería pagada por los invasores, por México. Sin embargo, hasta ahora el peculiar presidente norteamericano tiene poco que mostrar con relación al proyecto protector de la pureza racial de Estados Unidos. México no pagará el costo de la obra y la mayoría demócrata en la cámara baja del congreso norteamericano no va a autorizar el presupuesto solicitado. Así pues, a falta de muro, la alternativa para dar satisfacción a los trumpistas es, por un lado, culpar a sus adversarios demócratas de la crisis migratoria y, por el otro, actuar de manera espectacular contra México imponiéndole tarifas, sin importar que sea su principal socio comercial, acusándolo de corresponsable de la “invasión” de migrantes centroamericanos, que fueron la mayoría de los 109,144 detenidos en abril y que ya han saturado sus centros de detención. (Lorenzo Meyer, El Universal, Opinión, p.9)

De naturaleza política / Acuerdo sí, pero…

El despliegue de miles de agentes, soldados y marinos en la frontera sur para intentar contener el flujo masivo de migrantes centroamericanos y de otras naciones cuando las “negociaciones” para desactivar la amenaza del (desquiciado) Donald Trump de imponer aranceles extraordinarios a las exportaciones estaban en curso, más la explícita aceptación de que México se convierta en residencia obligada de quienes intentan recibir asilo en Estados Unidos mientras su solicitud es dictaminada, explica lo ocurrido en Washington en los últimos días. (Enrique Aranda, Excélsior, Opinión, p.12)

Los panistas y la unidad

El multitudinario acto de unidad nacional llevado a cabo ayer en Tijuana, Baja California, a instancias del presidente Andrés Manuel López Obrador, para celebrar el levantamiento de las medidas arancelarias que el gobierno de Donald Trump había amenazado con aplicar a México, tuvo lugar en un contexto de previsible alivio por haber sorteado, al menos de momento, la complicada coyuntura política generada por las presiones de Washington en torno al flujo migratorio que atraviesa nuestro país rumbo a Estados Unidos. Puso de manifiesto, también, la satisfacción gubernamental por el desempeño de una comisión negociadora que, con muy poco margen de maniobra frente a la formidable presión de la primera potencia mundial, logró frenar una acción que hubiera perjudicado en diverso grado a las economías de las dos naciones, aun cuando será preciso examinar con detenimiento todos los términos de la negociación y seguir muy de cerca el desarrollo de los acontecimientos en el futuro inmediato. (Editorial, La Jornada,p.2)

La reforma migratoria del yerno

Para estar acorde con dichos, usos y costumbres actuales, valdría la pena recuperar al innombrable, que, para este siglo XXI, que avanza rápidamente, no es otro que el actual inquilino de la Casa Blanca. Si hay algo que le gusta a este fulano, es que se repita su nombre hasta la saciedad. Y ya lo hemos repetido demasiado.

Y este señor, por medio de su yerno, Jared Kushner, propuso una reforma migratoria para Estados Unidos que promueve la inmigración de personas que tengan calificación profesional, hablen inglés y pasen un examen cívico. En síntesis, un sistema selectivo por puntos. (Jorge Durand, La Jornada, Opinión, p.15)

Mensaje directo / Clinch en el primer round

México se aplicó. Logró salirse de las cuerdas, como se dice en el box cuando el rival arrincona; sin embargo, el recurso utilizado en este primer round fue abrazar al contrincante. México no respondió con un puñetazo a Estados Unidos, pero lo hizo retroceder.

México estaba en la cuenta regresiva, luego de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, amagó con poner un arancel de 5% a todos los productos mexicanos que entraran a su país, a partir del 10 de junio, si no tomaba acciones contundentes para detener la migración ilegal. (Fabiola Guarneros Saavedra, Excélsior, Opinión, p.4)

Encrucijada migratoria (final) El acuerdo migratorio

En mi opinión, este grave incidente pone en duda la posibilidad de tener una relación estable, predecible, equitativa y respetuosa entre ambos gobiernos durante los próximos años. Trump nos ha dado evidencia que no es un socio confiable, menos un amigo. Me parece también que, más allá de esta coyuntura, debemos entender que este “acuerdo migratorio” no implica un profundo cambio en la relación migratoria entre los dos países, tal vez el tema más sensible para millones de paisanos. Al aceptar México desplegar seis mil miembros de la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala y un acuerdo que nos obliga a recibir a un número indeterminado de centroamericanos a que esperen la decisión de las autoridades migratorias de EU si proceden o no sus solicitudes de asilo, hemos sentado un precedente histórico: militarizar nuestra frontera y asumir el enorme reto de proveer habitación, alimento y salud a extranjeros en nuestras ciudades fronterizas por un tiempo que puede durar varios meses o más. ¿se acordó que EU colabore con el financiamiento de este costoso operativo?, ¿cómo reaccionarán las autoridades y poblaciones en Tijuana, Piedras Negras, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo?. (Gustavo Mohar, Excélsior, Opinión, p.8)

Frentes Políticos

  • Fiesta nacional. “Los pueblos y las naciones que representamos merecen que, ante cualquier conflicto en nuestras relaciones, por graves que sean, se recurra al diálogo y actuemos con prudencia y responsabilidad”, comentó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en éste que ha sido sin duda el fin de semana más significativo en los seis meses del nuevo gobierno. No fue sencillo, pero el equipo negociador, encabezado por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y la embajadora de México en la Unión Americana, Martha Bárcena, cumplió. Ayer, los mandatarios conversaron por teléfono y quedó clara la disposición a la amistad, al diálogo y la colaboración. Excelente forma de afrontar las diferencias. La diplomacia nunca ha sido amiga de las valentonadas, aunque muchos machos mexicanos no lo crean así. (Excélsior, Opinión, p.9)

El tren que nos pegó

Si bien los demócratas podrán tener más decoro, ello no implicará que México no tendrá que responder a demandas, cada vez más fuertes, en materia de comercio y migración por parte de Estados Unidos.

Finalmente, otra premisa falsa es decir que México cedió muy poco. México aceptó que los migrantes centroamericanos permanezcan en nuestro territorio mientras sus solicitudes de asilo en Estados Unidos son procesadas. Esto no sólo viola los derechos de los solicitantes de asilo bajo las leyes estadunidenses, sino que deja también a México con la responsabilidad de ofrecer oportunidades laborales y de acceso a educación y salud a miles de personas. Típicamente, una resolución de asilo toma entre 2 y 3 años, y Trump está intentando que sea aún más. (Viridiana Ríos, Excélsior, Opinión, p.9)

Del tirano que escapaba de su laberinto y lograba su muro

México no ganó: revirtió una imposición (no existente), unilateral, arbitraria e ilegal, a cambio de militarizar la frontera sur, convertirse en tercer país de asilo “sin demora” y fungir como el policía de Trump. El país completo se volvió el soñado muro de Trump.

Donald Trump es un hombre enfermo. Se cree estadista, no lo es. Representa, por un lado, a la consciencia social más burda y culturalmente retrasada de su país y, por el otro, a la escuela política más retardataria de los siglos XX y XXI. Herido políticamente, cada día que pasa y a cada cerco que le ponen Robert Mueller, Nancy Pelosi o CNN, él responde con ferocidad draculiana. (José Luis Valdés Ugalde, Excélsior, Opinión, p.9)

Número cero / El agradecimiento de Trump

El pretendido desdén de Trump hacia México porque EU no lo necesita es realidad alternativa, y lo sabe. Tanto como la exaltación nacionalista para responder a la agresión comercial mientras se acumulan frentes abiertos en la economía mexicana o en la migración. A pesar de las asimetrías, la situación de ambos gobiernos es algo parecido a la codependencia de pareja por necesidades internas como la reelección para Trump y evitar barruntos de recesión respecto a López Obrador. Ambos están obligados, para ayudarse, a ejecutar algo como la crisis de aranceles y sobreactuar la respuesta política a una guerra comercial ficticia. (José Luis Buendía Hegewisch, Excélsior, Opinión, p.10)

La inmaculada percepción / México jugó como nunca, pero perdió como siempre

Pero con la celebración, siempre llega la cruda realidad, esa que hace recordar que Dios existe y tiene formas infinitas de hacernos pagar por los pecados. Fue cuando el gobierno de Estados Unidos emitió una nota de prensa en la que explicaba los acuerdos alcanzados. El primero, que ya se había adelantado, que México desplegaría a la Guardia Nacional (sí, esos que acabarían con la inseguridad) para reforzar la frontera sur (un tapón que llaman).

También que aceptaba que los migrantes que cruzarán a Estados Unidos buscando asilo político fueran enviados rápidamente a México donde esperarían la resolución de su petición. Mientras, se les daría trabajo, acceso a salud y educación. (O sea, ¿cuánto tarda el proceso de asilo?). Cualquier parecido con lo que es un “tercer país seguro” es mera coincidencia. (Vianey Esquinca, Excélsior, Opinión, p.11)

Ojo por Ojo / AMLO, Trump y Tijuana

Le guste a quien le guste o le moleste a quien le moleste, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se acaba de anotar una victoria monumental.

Yo no sé si usted se dé cuenta de lo que acaba de suceder aquí. Nuestro gobierno consiguió negociar con Estados Unidos. ¿Sí entiende que nadie más había logrado algo así, que ni las más inmensas potencias mundiales, como China, pudieron impedir que se cumplieran las amenazas de Donald Trump? (Álvaro Cueva, Milenio, Opinión, p.11)

La mala vecindad

No es cuestión de negar el impacto de la mala vecindad, pero sí de asumir que para México puede resultar altamente corrosivo moverse al son que el vecino toque. Lo peor es que parece que de eso se trata, según el discurso cotidiano de los personeros y de su presidente instalados en el disfrute del poder imperial alimentado por el recuerdo del desembarco en Normandía.

Qué bueno que el presidente López Obrador promueva la templanza y la prudencia como divisas de la política mexicana frente a Estados Unidos y su presidente. Bien que su secretario de Relaciones Exteriores se empeñe en convencer a sus difíciles interlocutores de que es indispensable ampliar la mirada para comprender lo que ocurre en Centroamérica y actuar en consecuencia, para superar o al menos modular una crisis social y humanitaria que hoy parece imbatible. (Rolando Cordera Campos, La Jornada, Opinión, p.15)

La migración irregular no se detiene con aranceles

La migración es un fenómeno que no puede ser controlado con penalizaciones económicas, como es el caso de los aranceles a las importaciones mexicanas, anunciados por el gobierno de Donald Trump. Para disminuir el desplazamiento se requiere de políticas nacionales y regionales basadas en la cooperación entre naciones, respeto a los derechos humanos y la atención de las diversas causas que lo propician. (Marco Bernal, El Sol de México, Opinión, p.17)

Templo Mayor

QUE NADIE se sorprenda si el acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos a raíz de la crisis de los aranceles se convierte en un punto clave del discurso de Donald Trump cuando haga oficial su campaña por la reelección el 18 de junio en Orlando, Florida.

POR CIERTO, resultó muy curioso que en la transmisión oficial del acto de ayer, cuando habló Marcelo Ebrard hubo varias tomas en las que se veía de fondo la escenografía de los héroes nacionales.

PEEERO, cuando pasaron a dar su sermón, perdón, su mensaje, el pastor evangélico y el padre Alejandro Solalinde, la toma se cerró. ¿Sería para que nadie pudiera ver a Benito Juárez llorando por la muerte del Estado laico? Es pregunta sin credo. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)

El Cristalazo Semanal / Crónica de una capitulación anunciada y celebrada

El viernes pasado, mucho antes de la metamorfosis del mitin en BC, —de la dignidad ofendida a la celebración solidaria—, cuando apenas se rellenaban los aviones del entusiasmo patriótico con rumbo a Tijuana y San Diego, —porque no todos caben en los peladeros agrestes de la ciudad de las Lomas, las taurinas y las otras—, ya sin amenazas, esta columna dijo:

“…Como se ve algo ha cambiado en el tono de las relaciones México Estados Unidos y —a mi juicio—, no han sido ellos. Las ofertas y propuestas del idealismo humanista, se han estrellado contra los muros (de todo tipo), del pragmatismo realista. Por eso anteayer la policía frenó otra caravana en Chiapas. Ya se construye el muro del Suchiate, en el Tercer País Seguro”. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, p.1)

En las garras de Trump

La semana que recién concluyó ha sido una de las peores en la historia de las relaciones entre México y Estados Unidos desde la guerra de 1846-8. No dejemos que el buen talante de Marcelo Ebrard y sus equipos en la Ciudad de México y Washington, DC, nos engañe acerca de ese hecho. Nunca, desde aquella guerra de agresión, México había enfrentado una situación tan difícil y de tanta vulnerabilidad. (Manuel Gómez Granados, La Crónica de Hoy, Opinión, p.2)

Agenda para vivir bajo amenaza

¿Y después de las amenazas y chantajes reales e imaginados, vamos a regresar –así nomás— a nuestro encono y discordia de todos los días, convertida ya en cotidiana normalidad”? Todo parece indicar, que sí, que a la crisis provocada por las declaraciones de Trump y sus resultados, le seguirá más polarización, más división, el reforzamiento de nuestro muro interior. Y si no ¿a cuenta de que idea laica tomó la palabra el pastor evangélico en la ciudad fronteriza, para tirarnos un sermón en cadena nacional y frente al gabinete y al mismo Presidente? Es una lástima, una rendija abierta pero clausurada con la rapidez de nuestra grilla tóxica, circular y cada vez más aburrida. (Ricardo Becerra, La Crónica de Hoy, Opinión, p.2)

Por la Tangente / Los riesgos a la seguridad nacional

La decisión de convertir a México en zona migratoria de espera para entrar a los Estados Unidos; el envío de la Guardia Nacional a la frontera sur y al mismo tiempo, pero discretamente, mandar un batallón completo y unidades militares especializadas en guerrilla urbana a la frontera norte, justo donde más se trafican y asesinan migrantes, revela el grado de riesgo que advierte el propio gobierno de Andrés Manuel López Obrador para la seguridad nacional en los próximos meses. (Ethel Riquelme, La Crónica de Hoy, Opinión, p.4)

La Iglesia mexicana celebra la suspensión de aranceles a México

El cardenal Carlos Aguiar Retes también recordó que siguiendo el testimonio del papa Francisco, desde el inicio de su pontificado, la Iglesia aboga por la justicia y la paz, e hizo votos por que “el Espíritu Santo acompañe futuros diálogos entre los negociadores y logren un acuerdo definitivo en beneficio de ambas naciones”.

El tema central de estas negociaciones versó sobre tres ejes fundamentales, impuestos por la diplomacia estadunidense: la migración ilegal de personas, principalmente centroamericanos, hacia los Estados Unidos; el tráfico de drogas y la necedad de aumentar el consumo de productos estadunidenses para equilibrar los flujos del mercado entre ambos países. El presidente Donald Trump celebró que México se comprometiera a consumir más productos de tipo agrícola. (Carlos Villa Roiz, La Crónica de Hoy, Opinión, p.7)

El Correo Ilustrado

Contra la política imperialista de Donald Trump

En este tiempo histórico en que el triunfo de Andrés Manuel López Obrador abrió una nueva etapa en la lucha de clases en México e impulsó una lucha frontal contra la corrupción y la reorganización de las finanzas públicas, nos encontramos con una renovada ofensiva del neofacismo imperialista encabezado por Donald Trump.

En el curso de la pérdida de hegemonía de Estados Unidos, Trump declara una guerra económica-comercial contra China y contra el mundo; detrás de la cual está la guerra por la próxima tecnología que definirá, en gran medida, el curso futuro mundial social y económico. Y en plena campaña por su relección renueva su política racista y xénofa contra la migración latinoamericana (mexicana y centroamericana especialmente) entrelazando, un día sí y otro también, esta problemática con el supuesto libre intercambio comercial acordado en el T-MEC vigente al amenazar con la imposición, unilateral, de aranceles a las exportaciones desde México, 5 por ciento desde el 10 de junio y hasta 25 por ciento en octubre próximo. Y en días recientes la firma Fitch nos descalifica, sin autoridad técnica que se muestra al no haber descalificado al gobierno de Peña Nieto ni al de Calderón, responsables del reciente endeudamiento nacional. (La Jornada, Opinión, p.2)

Pobres entre los pobres y el sureste

Basta situarse frente a un mapa para entender el reto de la desigualdad que enfrentamos. Nacer en el sureste de México es garantía de permanecer en la pobreza. Ser mujer, morena e indígena, todavía peor.

Por eso hay una parte en el discurso de Andrés Manuel López Obrador sobre la pobreza fácil de entender, compartir y hasta copiar, como hizo en Los Cabos Carlos Slim en la Cumbre de Alcaldes de Norteamérica, cuando parafraseó su lema y dijo: (Héctor Zamarrón, Milenio, Opinión, p.13)

Sacapuntas

La pluralidad fue el sello

Cierre de filas plural se vivió ayer, en Tijuana, en el acto del presidente López Obrador para celebrar el acuerdo con EU para frenar aranceles a México. Por ejemplo, se dio la palabra al panista gobernador de Querétaro, Pancho Domínguez, quien habló a nombre de los 23 mandatarios presentes. También al presidente del CCE, Carlos Salazar Lomelín. (El Heraldo de México, Opinión, p.2)

El acuerdo EU-México, visto sin pasiones

Se ha hablado mucho, con interpretaciones sesgadas, de los resultados del acuerdo entre los gobiernos de México y Estados Unidos, pero poco se han revisado algunos datos como los que destaco a continuación:

Las solicitudes de asilo político que tiene EU, principalmente de centroamericanos, de acuerdo con fuentes fidedignas de la embajada estadounidense en México, son más de 800 mil y pueden tardarse de cuatro meses a seis años en obtener una respuesta por parte del gobierno de Donald Trump. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, Opinión, p.6)

Mirando al otro lado / México sometido

México no puede estar de plácemes, excepto por el hecho de que Trump retiró su amenaza de aplicar aranceles a productos nacionales vendidos a su país. Ciertamente no es poca cosa. Pero, ¿a qué precio?

Habló de una “nueva” política migratoria a partir de su ascensión al poder presidencial. Y empezaron las caravanas del sur. En enero la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se dedicó a criticar los funcionarios migratorios “del anterior régimen”, y el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, anunció la nueva política: puertas abiertas, trato humanitario, sensibilidad, ayuda económica. (Ricardo Pascoe, El Heraldo de México, Opinión, p.8)