Opinión Migración 090825

Disco duro / Por un nuevo modelo migratorio

En medio de un panorama marcado por flujos migratorios crecientes, el libro Migración: Bienestar Social e Inclusión Laboral plantea una tesis clara: México debe abandonar la visión de la migración como amenaza y construir una política migratoria que reconozca a las personas migrantes como sujetos de derechos y actores económicos clave.

Coordinado por Alma Eunice Rendón Cárdenas y Pablo Almuli Cassigoli, y respaldado por Agenda Migrante y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, el volumen reúne 22 ensayos de especialistas, académicos y funcionarios que analizan la movilidad humana desde perspectivas económicas, sociales, jurídicas y de derechos humanos.

Uno de los planteamientos centrales es la urgencia de crear un modelo productivo inclusivo, capaz de integrar a las personas migrantes —incluso aquellas en tránsito— al mercado laboral formal, en condiciones dignas y seguras.

El argumento es contundente: regularizar, capacitar y emplear a migrantes no sólo reduce su vulnerabilidad ante el crimen organizado, sino que también fortalece sectores productivos y permite aprovechar fenómenos como el nearshoring.

“La migración laboral no se detendrá”, advierte Rendón Cárdenas. “Ignorarla o criminalizarla sólo alimenta el tráfico de personas y la precarización. Lo urgente es reconocerla como un derecho humano y como una oportunidad económica.”

Los temas centrales de la obra son:

1.- Modelo productivo inclusivo: Se propone repensar la migración laboral como una oportunidad para el desarrollo económico de México y de los países de origen y destino. Se aboga por integrar a las personas migrantes a la vida laboral formal, con enfoque en derechos humanos, equidad de género, inclusión financiera y desarrollo sostenible.

2.- Políticas públicas y migración laboral: Diversos capítulos argumentan que la migración bien gestionada puede reducir la informalidad laboral, generar empleos, aprovechar el fenómeno del nearshoring y contribuir al crecimiento económico, siempre que se garantice el acceso a derechos básicos y se combata la discriminación.

3.- Retos y propuestas frente a la migración irregular: El libro evidencia cómo la falta de vías legales para migrar alimenta el tráfico de personas y fortalece a redes del crimen organizado. Se propone acelerar la regularización migratoria y vincular laboralmente a migrantes, incluso de tránsito, como una estrategia para evitar su explotación.

4.- Mujeres, infancia y migración: Se destacan los riesgos diferenciados que enfrentan las mujeres y los menores migrantes, así como la necesidad de políticas de protección específicas, con enfoque interseccional.

5.- Integración de refugiados: Se analizan experiencias exitosas de integración laboral y social de personas refugiadas en México, coordinadas por organismos como ACNUR y apoyadas por el sector privado, con beneficios comprobados para empresas y comunidades locales.

6.-. Crítica y propuestas de reforma: El libro también incluye posturas críticas a la política migratoria mexicana actual y plantea reformas legales y administrativas para una migración más justa, segura y regulada.

El libro también examina experiencias exitosas de inclusión laboral de personas refugiadas en México, como el programa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que ha facilitado la reubicación y contratación formal de más de 40 mil personas en distintas ciudades del país. Empresas como FEMSA reportan beneficios concretos: menor rotación de personal, compromiso laboral y diversidad en sus equipos.

Otros textos abordan las condiciones específicas de mujeres migrantes, niñas, niños y adolescentes, así como las limitaciones de la política migratoria actual y los vacíos legales que impiden un abordaje eficaz del fenómeno.

Desde una mirada regional, los autores insisten en que el enfoque de “seguridad nacional” ha fracasado. En cambio, proponen una política migratoria basada en cooperación internacional, justicia social y corresponsabilidad entre países de origen, tránsito, destino y retorno.

Lejos de alimentar discursos de miedo o exclusión, Migración: Bienestar Social e Inclusión Laboral invita a repensar el lugar de México en el mapa de la movilidad humana global: no sólo como un país de paso, sino como un posible destino que puede —y debe— ofrecer un futuro digno a quienes buscan una nueva vida. (Alejandro Jiménez, El Sol de México, República, p. 2 y La Prensa, Editorial, p. 10)

Trascendió

Que el Washington Post dio a conocer que el Pentágono ha barajado desde principios de año la opción de combatir a los cárteles mexicanos de la droga más con drones y ataques marítimos que con envío de tropas terrestres, después de que ayer mismo por la mañana The New York Times adelantó la orden ejecutiva de Donald Trump que da luz verde al ejército para atacar el narco, confirmada más tarde por el propio mandatario y con la respuesta inmediata de México de rechazo a toda intervención en el terreno. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

Bajo Reserva

La obsesión militar de Trump y el acuerdo con México

En medio de la negociación para el acuerdo de Seguridad México-Estados Unidos que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció hace una semana que estaba a punto de concretarse, Donald Trump decidió soltar ayer muy temprano una bomba, muy a su estilo, al firmar una orden que autoriza al Pentágono a usar la fuerza militar para combatir a los cárteles latinoamericanos. The New York Times lo dio a conocer en exclusiva, pero durante la mañanera, la mandataria mexicana dijo que ya sabía de esa medida y rápidamente descartó cualquier posibilidad de una invasión militar a nuestro país. No está claro si el tema estaba hablado en detalle entre los dos gobiernos o si se trató de una de las acostumbradas tácticas trumpianas de dar “apretones” para obtener lo que busca en una negociación. El tema de combatir militarmente a los cárteles mexicanos ha sido una constante desde la campaña electoral y durante los ya casi 7 meses de gobierno del republicano. Las declaraciones de Sheinbaum funcionaron para aplacar el ruido de la noticia. Lo que está pendiente es el acuerdo binacional. (El Universal, p.2)

El Correo Ilustrado

Décima a la voluntad de los migrantes

La baja de las remesas afectará a dependientes de migrantes que pendientes, con tal cantidad expresa, surten el pan a su mesa. Los envíos fueron un premio que apuntalaba ese gremio; si allá se cortan accesos y mermaron los ingresos aquí triunfará el ingenio. (Guadalupe Martínez Galindo, La Jornada, Editorial, p. 2)

La participación internacional de México como peldaño hacia el desarrollo

La población mexicana en Estados Unidos, calculada en casi 40 millones de individuos, se debe a la constante emigración que desde hace más de un siglo se viene dando. Hoy día esa emigración ha aumentado por la falta de empleos normales y la falta de seguridad. Añádese la política racial de Trump en contra de los nuestros, con vejaciones, violación de los derechos humanos y graves faltas de seguridad al margen de la ley, que hace más dificil el tema. La cuestión migratoria se ha convertido en un asunto de conflictos muy serios en las relaciones de Estados Unidos con muchos países.

El gobierno mexicano se ve obligado por la presión que ejercen las medidas del presidente estadunidense, a buscar fórmulas para controlar la corriente migratoria que recorre desde nuestra frontera sur hasta la del norte. Renuente por argumentos de soberanía, seguimos las normas dictadas por López Obrador, el fundador de Morena e instrumento de la 4T, pese a que a cada vez se advierten sus paupérrimos rendimientos en todos los órdenes de la vida nacional. La sociedad civil está insistiendo, a través de cientos de sus variadas entidades, en que no se pierda más tiempo en instrumentar los cambios necesarios, no tanto en modificaciones constitucionales, como en normas y prácticas de las entidades existentes.

El sistema sigue siendo el culpable de la inmensa brecha que se amplía entre los que tienen educación y calificación para realizar actividades de alto rendimiento y los que forman la masa popular sin más perspectivas que en superar sus escasas condiciones de vida.

Subsiste la ironía de un México que sigue dependiendo cada vez más de las pensiones y dádivas oficiales, más que en su productividad personal. Con ello, el país pone barreras y desestimula la creación de nuevas actividades para apoyar su confirmado potencial, lo cual abriría la llave a ocupaciones dignas y productivas. De hacer realidad esta opción estaríamos contando con un sistema educativo de alta calidad comparable a los que funcionan en muchos otros países.

El tiempo no espera. No son tiempos para ser malgastados en desastrosas maniobras baratas que hacen gala la mayoría de los políticos de nuestro país y que utilizan a los partidos políticos para amasar fortunas frustrando las aspiraciones de los electores que los han llevado a los puestos que hoy ocupan utilizando mucha labia y demagogia. Si así lo queremos, podríamos resignarnos al pesado paso que marcan las estadísticas que nos ofrece el Inegi y que podrían reflejar una escasa marcha sumida en el hoyo de un crecimiento de 0% del PIB para 2026.

Podemos decidir resignarnos a esa realidad o preferir entregar nuestra confianza al optimismo artificioso y demagógico que a diario nos regala la señora Sheinbaum para alimentar una artificiosa esperanza que cada vez nos inspira menos. De las noticias se puede ser optimistas cuando la Presidenta entienda que no debemos depender de otro factor más que el de mejorar la productividad del país.

Para que se den las reformas que sabemos son necesarias, hay que dedicarle tiempo a prepararlas, educar a niños y jóvenes enseñando artes y oficios en las escuelas secundarias y preparatorias.

La pobre realidad mexicana, al lado de su completa ignorancia personal, podría explicar el nulo interés que AMLO tuvo en que participásemos como miembros de organismos internacionales como la OMS, OMC, Unesco y la OIT. La participación de México en la ONU, el grupo de los 20 o el PNUD, son poderosos incentivos para que lo antes posible dejemos de ser únicamente abastecedores al vecino del norte de los brazos de trabajo que aquí desperdiciamos.

Es de alabarse el que la señora Presidenta quiera reincorporar al país a las instituciones antes mencionadas, pero es necesario que este propósito se complete designando a personas idóneas representando nuestro país en lugar de dejar a los que fueron nombrados por su antecesor sin que tuvieran la más mínima experiencia diplomática.

No hay tiempo que perder y queda a nuestro deseo escoger entre aceptar como realidad los pobres datos del crecimiento nacional que nos amenazan reducir el crecimiento a 0% en 2026, o decidir empeñar nuestros esfuerzos para cambiar el destino nacional hacia metas en consonancia con las aspiraciones de todo nuestro pueblo. (Julio Faesler, Excélsior, Nacional, p. 10)