LeBarón: política binacional en México y en Estados Unidos // Más señalamientos contra Collado // Gobiernos panistas contra el Insabi
Es una realidad de nuestros tiempos y así hay que asumirlo: miembros de familias mormonas asentadas en el norte del país, especialmente los LeBarón, están inaugurando un ejercicio político binacional, México-Estados Unidos, que puede significar para el país imperial una dorada oportunidad de actuar, reaccionar e intervenir en asuntos mexicanos al amparo de la protección de ciudadanos con doble nacionalidad.
El paso inédito se dio cuando integrantes de las familias LeBarón y Langford solicitaron al gobierno de Donald Trump que declare como organizaciones terroristas extranjeras a los cárteles mexicanos del crimen organizado. Lo hicieron a título de la ciudadanía estadunidense al mismo tiempo que ejercían sus derechos como mexicanos ante los terribles acontecimientos que en los límites entre Chihuahua y Sonora significaron el asesinato de mujeres y niños de las familias mencionadas.
Desde ese momento se registró la primera derivación política de la dualidad méxico-estadunidense. La petición de las familias agraviadas encajó en la estrategia anunciada por el presidente Trump, en el sentido de la clasificación terrorista de los cárteles mexicanos. Aun cuando hubo una primera oleada de críticas duras contra esos ciudadanos con doble nacionalidad, hablando incluso de traición a la patria mexicana, tales ataques se fueron diluyendo ante el hecho de que, en realidad, los LeBarón y las otras familias tienen el derecho de invocar la ayuda de los dos gobiernos. (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.8)
Entre los funcionarios públicos mexicanos hay una frase que dice que prioridad que no se refleja en el Presupuesto de Egresos, no es prioridad. Se refiere a que por más discursos y declaraciones, y se diga que un tema es relevante para México, si en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) no hay recursos específicos asignados al tema en cuestión, es solamente un discurso.
Lo que recientemente se aprobó en el PEF 2020 y lo que se destina a los mexicanos en Estados Unidos raya en el insulto. El presupuesto asignado es un reflejo aún más claro de la voluntad presidencial en virtud de la composición de la Cámara de Diputados, que aprueba el presupuesto y cuya mayoría reside en el partido de AMLO. Más aun, él mismo se ufana de que no le movieron ni una coma a la propuesta que su gobierno envió. Lo menos que se puede decir es que no somos prioritarios ni le interesamos mucho. Quizá no está por demás recordar que los recursos del PEF no es su dinero o de sus diputados sino de nosotros, los que pagamos impuestos (Jorge Santibáñez, La Jornada, Opinión, p.15)
Bárcena y el tema de la seguridad México-EU
El tema más importante para México en su relación con Estados Unidos para 2020 sin duda gravitará en la colaboración bilateral en materia de seguridad. Para ello, nos cuentan, la embajadora mexicana en Washington, Martha Bárcena, inició diálogos con las distintas dependencias nacionales para tener elementos suficientes e información de primera mano y actualizada. La idea, nos explican, es conocer bien a bien el terreno que pisa y qué decir a sus interlocutores en las distintas agencias de aplicación de la ley en Estados Unidos. Por cierto, nos comentan, la diplomática de carrera tuvo una reunión con Enrique Márquez, cabeza del área de cultura en la Cancillería y uno de los funcionarios más cercanos a Marcelo Ebrard, para tratar el asunto de la diplomacia cultural. ¿Será un gesto suficiente para sanar la herida por el desaire que desde la SRE hicieron a doña Martha cuando la colocaron en la penúltima fila en la reunión con el Presidente de la República? (El Universal, Opinión, p.2)
Hace unos días, en uno de sus primeros soliloquios del año, el Presidente dijo ante el cuerpo diplomático del Estado que México ha recuperado su posición a escala internacional. De hecho, sostuvo, México ahora es visto como “el hermano mayor” de América Latina y el Caribe.
Más allá de lo que significa en términos comparativos —si México es el mayor, los menores necesariamente son los demás países del continente, con toda la condescendencia que ello implica—, la visión del Presidente y del gobierno sobre sí mismos contrasta de manera dura con la realidad.
Porque si bien es cierto que México recibió a Evo Morales el año pasado tras el golpe de Estado boliviano, ése ha sido quizás el único acto positivo del país frente a quienes ahora se refiere de forma fraternal. A los venezolanos que buscan asilo político, como dio fe esta columna hace unas semanas, no les reconoce derecho alguno y los regresa a su país tan pronto puede. Ni acceso a abogado les permite (https://bit.ly/36Kx8Di). (Esteban Illades, Milenio, Opinión, p.3)
Asila México a opositores ecuatorianos
Una vez más nuestro país hizo uso de su derecho a conceder asilo político. Esta ocasión fue a siete ecuatorianos afines al expresidente de ese país, Rafael Correa, es decir, a opositores del actual gobierno de Lenín Moreno. Dicen que esta ocasión es diferente del desacuerdo con Bolivia por dar asilo a Evo y sus cercanos, ya que Ecuador otorgó esta semana los salvoconductos correspondientes, y es que llamó la atención que en la reunión de la Celac, que se lleva a cabo en nuestro país, se le vio al canciller Marcelo Ebrard muy cercano a su homólogo ecuatoriano, Enrique Ponce de León. Dicen que sólo hablaron de la relación bilateral. (La Razón, Opinión, p.2)
“Esto es una invasión”, dijo el presidente Donald Trump el 8 de mayo de 2019 ante un auditorio que le aplaudía efusivo en Florida. El mandatario estadounidense aludía a las caravanas de migrantes hispanos, a las que insistía en llamar así, “invasión”, para luego preguntar a su auditorio: “¿Cómo detener a estas personas?”. Un grito del público respondió: “Disparándoles”. Trump sonrió, soltó una carcajada que festejó el momento como si se tratara de un chiste oportuno y eso provocó otra ovación de su público.
No era un exabrupto aislado, en noviembre, el magnate había declarado que si migrantes lanzaban piedras a sus policías fronterizos recibirían balas. Trump era consecuente con la propaganda que había usado en su campaña sin imaginar que el lunes 5 de agosto un joven furioso, identificado como Patrick Wood Crusius, en El Paso, dispararía de forma indiscriminada contra civiles que tenían aspecto hispano.
No son nuevas las masacres con armas de asalto en EU. En 1999, a propósito de la masacre de estudiantes en Columbine, familiares de las víctimas exigían restringir la venta de fusiles y municiones en supermercados, pero fueron más poderosos los mercados y sus cabilderos armamentistas que contener los riesgos contra personas. Tampoco ha podido frenarse la propaganda política que incita al odio contra migrantes, ni las campañas electorales llenas de contenido racista. (Luis Miguel Carreido, El Heraldo de México, Editorial, p. 18)
ASILO A ECUATORIANOS.- El gobierno mexicano concedió asilo a cuatro diputados de Ecuador afines al expresidente Rafael Correa, a quienes el gobierno actual de Lenin Moreno acusó de “golpistas”.
Según información de la cancillería ecuatoriana, los legisladores –quienes se refugiaron en la embajada mexicana desde la crisis social de octubre pasado– viajaron ayer en vuelo comercial hacia la Ciudad de México.
Esto lo dio a conocer el canciller ecuatoriano José Valencia por videoconferencia ¡desde México!, donde participa en la reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)