Bajo protesta
El presidente López Obrador, molesto por los ataques de legisladores norteamericanos, subrayó que México acude a la Cumbre de las Américas bajo protesta, porque el gobierno anfitrión, el de Joe Biden, no tiene derecho a no invitar a Nicaragua, Venezuela y Cuba.
Las declaraciones complican todavía más el desempeño del canciller Marcelo Ebrard que está en una posición incómoda tratando de dialogar con los que sí fueron a la Cumbre.
Por si fuera poco, un grupo de simpatizantes de Morena salió a las calles cerca de la sede de la Cumbre a protestar contra la migra, llevando banderas mexicanas, pero también de Venezuela y Cuba, y entonando éxitos de los Tigres del Norte sobre migrantes que no son felices en Estados Unidos a pesar de ganar muchos dólares.
La tensión en la relación bilateral se incrementa. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se metió al tema y ya exigió a Marco Rubio una disculpa por haber dicho que López Obrador pactó con el narco.
La relación bilateral navega en zona de turbulencias. (La Crónica de Hoy, Columnistas, p. 3)
El derecho a la libre circulación dentro y fuera del país se ha reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Toda persona tiene derecho a la libertad de circulación y de residencia dentro de las fronteras de cada Estado y toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a él. Sin embargo, no existen instrumentos internacionales que reconozcan la elección del país de residencia como un derecho humano.
Como todas las personas, los emigrantes tienen derechos humanos.
Las disposiciones de los instrumentos en esta materia hablan por todos, incluyendo a los emigrantes. Sin embargo, a menudo existe una gran diferencia entre los derechos que la justicia internacional de los derechos humanos garantiza a los refugiados, los solicitantes de asilo, los trabajadores migratorios y otros grupos similares, y las realidades a las que se enfrentan. Estos son violados con frecuencia, incluido el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad.
Su especial vulnerabilidad se deriva de su condición de extranjeros, ya que son los que han cruzado las fronteras internacionales para entrar en otro país en el que no son ciudadanos, y donde, por lo general, pueden permanecer, vivir y trabajar legalmente sólo con el consentimiento expreso de las autoridades del país.
Como extraños a la sociedad de acogida, no saben el idioma local, las leyes o las costumbres sociales, lo que reduce su capacidad de conocer y hacer valer sus derechos. Pueden ser objeto de discriminación en el lugar de trabajo y en su vida cotidiana, y también pueden enfrentarse al racismo y la xenofobia, y convertirse en blanco del odio de los crímenes.
Los emigrantes que entran en un país de destino o tránsito sin los documentos necesarios pueden ser detenidos por un período de tiempo prolongado por las autoridades, y ser sometidos a un trato inhumano o degradante, sin acceso a asistencia letrada.
Los trabajadores emigrantes indocumentados también son vulnerables al abuso y la explotación por parte de los empresarios, los agentes de emigración, los burócratas corruptos y las bandas criminales. Las mujeres pueden fácilmente convertirse en objetivos para la explotación sexual. Los contrabandistas y traficantes de seres humanos también se aprovechan a menudo de los emigrantes en situación irregular.
El derecho a buscar asilo en caso de persecución es reconocido como un derecho humano por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Este es la base de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, aprobada por las Naciones Unidas en 1951 que, con su protocolo de 1967, se convirtió en el estándar universal del derecho de asilo.
La Convención, también conocida como la Convención de Ginebra, es la “piedra angular” de la protección de los refugiados, basada en una serie de principios fundamentales, en particular la no discriminación, la no penalización y la no devolución.
El principio de no-penalización significa que una persona procedente de un territorio donde su vida o su libertad se ve amenazada a causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política y que después de entrar en un Estado miembro solicita inmediatamente asilo ante las autoridades no puede ser penalizado por entrada o presencia ilegal.
No devolución, significa que el solicitante de asilo no puede ser devuelto a las fronteras de territorios donde su vida o su libertad se verían amenazadas por las razones anteriores. Según la Convención, los movimientos de refugiados sólo pueden ser restringidos en la medida en que sea necesario.
En 1950, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, cuyo objetivo es velar porque todos puedan ejercer su derecho a buscar asilo. La Comisión de Derechos Humanos lleva adelante y coordina medidas internacionales para proteger a los refugiados, y supervisa la aplicación de la Convención.
Un grupo que necesita protección especial es el de los niños, principalmente los menores no acompañados, ya que son más vulnerables a las violaciones de sus derechos humanos. Hay directrices específicas para las autoridades de emigración determinando el interés superior del niño.
El Comisario del Consejo de Europa para los Derechos Humanos ha hecho un llamamiento a los gobiernos para que velen porque las opiniones y los intereses de los niños refugiados sean tomados en cuenta en los procedimientos oficiales. (Luis David Fernández Araya, El Heraldo de México, Editorial, p. 12)
En México, cerca de cinco millones de hogares que incorporan a más de 11 millones de adultos son receptores de remesas de familiares allende las fronteras; con base en información obtenida del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), entre el año 2020 y 2021, el género de beneficiarios mostró que 6.5 millones son mujeres y 4.6 millones son hombres, la remesa promedio mensual por adulto receptor resultó en 337 dólares, fundamentalmente en la región que agrupa a los estados de Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro y Zacatecas, en donde recibieron cerca del 40% del total de las remesas del país; las diferencias regionales se ubican, en promedio, a 274 dólares mensuales en la región noroeste, a 383 dólares en la del occidente y Bajío, y a 795 dólares en la Ciudad de México, no obstante, se entiende un sesgo en este último dato, ya que la recepción en la CDMX incorpora a estados vecinos, sobre todo del Estado de México.
El 30.8% de los hogares receptores de transferencias de los emigrantes son ganancias que envían al país con el propósito de solventar los gastos básicos, se ubica en comunidades de menos de dos mil 500 habitantes y cerca de la mitad de los hogares receptores, en comunidades de menos de 15 mil habitantes, los permanentes récords de remesas a nuestro país en un escenario pandémico del covid-19 tiene diversas explicaciones, desde las macroeconómicas, donde el gobierno de Estados Unidos determinó apoyos trascendentales personales y familiares para reactivar la economía del país vecino del norte y otras que pusieron de manifiesto la capacidad, innovación y entrega de los migrantes, principalmente mexicanos, que en tiempo pandémico cambiaron de giro comercial y de prestación de bienes y servicios, ausentes de la parálisis o del confinamiento del que fuimos objeto a nivel internacional.
Hoy no podríamos entender la economía latinoamericana y, por supuesto, la de México, si no se contara con los miles de millones dólares que ingresan a la economía nacional vía las propias transferencias, que son producto de trabajo y sufrimiento, en muchos de los casos, de nuestros connacionales.
En los primeros cuatro meses de este 2022 llegaron a nuestro país 18.8 mil millones de dólares y ya en abril se impuso un nuevo récord, ya que los envíos de dinero se ubicaron en 4 mil 836 millones de dólares, teniendo un aumento mensual de 4.87%, su mayor alza en seis meses; de acuerdo con cifras desestacionalizadas del Banco de México (Banxico), en el mismo mes de referencia se realizaron 12.15 millones de envíos, lo que dio un promedio de 398 dólares por cada uno de ellos, por lo que, al cuantificar la entrada de remesas en lo que va del año, hay un incremento del 18.49 por ciento. (Daniel Aceves Villagrán, Excélsior, Nacional, p. 11)
El pasado miércoles 8 de junio, el canciller Marcelo Ebrard entregó la primera identificación oficial no binaria expedida por el Gobierno de México.
Amín, quien recibió este documento histórico, es una persona originaria de Cuernavaca, quien vive desde hace más de 10 años en California y trabaja en una organización sin fines de lucro, que atiende a personas latinas de la comunidad LGBT+ en Los Ángeles.
El documento que recibió Amín de manos del canciller, no sólo es la primera identificación oficial mexicana que incluye la posibilidad de marcar con una “X” la casilla de sexo o género, sino que también se trata de la primera Matrícula Consular de Tercera Generación que se expide en toda la red consular de México.
La matrícula consular es una identificación oficial que expiden los consulados de México a connacionales que residen en el extranjero, principalmente en Estados Unidos.
Su utilidad radica en el amplio reconocimiento y aceptación como identificación segura y confiable por las autoridades locales en prácticamente todo Estados Unidos, así como por instituciones privadas, incluyendo más de 350 bancos.
Esto permite a nuestros y nuestras connacionales acceder a diversos servicios como abrir una cuenta de banco, contratar una línea telefónica e inscribir a sus hijas e hijos en la escuela. Además, es aceptada como comprobante de domicilio y, en tanto identificación oficial mexicana, les permite regresar al país.
La nueva versión de la matrícula, que estará disponible en los consulados a partir de junio, tiene medidas de seguridad que la hacen prácticamente inalterable. En el reverso incluye el color de ojos, cabello, talla y peso de la persona solicitante.
Este cambio es producto de conversaciones con las autoridades estatales que expiden licencias de conducir, como California y Texas.
También se ofrece la opción de incluir la CURP, en caso de tenerla, para facilitar la gestión de trámites en México. Por su parte, las matrículas para menores de edad contendrán los datos de sus padres, madres o tutores. Con esta medida, se fortalece la seguridad e integridad de niños y niñas.
Como servidora pública e integrante del Servicio Exterior Mexicano, me llena de orgullo el lanzamiento de este documento de alta calidad, con medidas de seguridad que cumplen con los más altos estándares internacionales, pero, sobre todo, porque reconoce la diversidad de identidades de género que existen.
Como lo dijo el secretario Ebrard esta semana, los documentos oficiales mexicanos no deben imponer una identidad a nadie. Nuestra tarea es reconocerles.
Mención aparte merecen los anuncios adicionales realizados en Los Ángeles. A partir de ahora, las personas hablantes de náhuatl, otomí y zapoteco que viven en Estados Unidos podrán programar citas en su lengua en el centro de atención telefónica MiConsulado. Esta medida permitirá que puedan acceder a los más de 40 servicios que ofrece el Gobierno de México en el exterior, sin intermediarios y sin abusos.
Otro anuncio relevante es la apertura de dos nuevos consulados, uno en Nueva Jersey, para finales de este año, y otro en Oklahoma, a principios de 2023. (Evelyn Vera Barreto, El Heraldo de México, Editorial, p. 12)

(Fisgón, La Jornada, Política, p. 6)

(Llera, Excélsior, Nacional, p.12)