Y YA QUE NOS referimos a Carlos Merino Campos, es el primer gobernador morenista, después de Martí Batres en la CDMX y que se quedó con el ISSSTE, en acomodarse en el segundo piso de la 4T que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum. El tabasqueño ya es el director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, que tenía Javier Villazón Salem.
El segundo en encontrar cobijo es el poblano Sergio Salomón Céspedes, quien también ya fue nombrado nuevo director del Instituto Nacional de Migración, en lugar de Francisco Garduño.
El que se perfila para ser el tercero es el veracruzano Cuitláhuac García Jiménez. Pero no se le va hacer el Centro Nacional de Control de Gas (Cenagas), como era su pretensión. Todo indica que ahí será ratificado Abraham Alipi y que a Cuitláhuac le darán la titularidad de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Cenuue).
TRAS EL MANOTAZO que dio el Tribunal Electoral para atajar los intentos de Ricardo Monreal por entregarle el gobierno de la alcaldía Cuauhtémoc a su hija Catalina Monreal, puso en marcha una estrategia para desestabilizar la administración de la aliancista Alessandra Rojo de la Vega.
Prueba de ello es que apenas en las movilizaciones que esta semana se registraron en la zona de Tlatelolco, se detectaron a operadores de la campaña de la hija del diputado. Es el caso de Martha Quiroz, presente en el bloqueo vial, que hasta presume en sus redes sociales un diploma firmado por Claudia Sheinbaum y Clara Brugada por “su esfuerzo, dedicación y compromiso con la 4T, como protagonista del triunfo histórico durante la campaña electoral del 2024 en la Ciudad de México”. (Darío Celis, El Heraldo de México, País, p. 7)
Esta semana, la presidenta Sheinbaum anunció al nuevo titular del Instituto Nacional de Migración (INAMI): Sergio Salomón Céspedes, actual gobernador de Puebla. Si tuviera a Sergio frente a mí, no sabría si felicitarlo o extenderle el pésame. El reto que enfrentará a partir de diciembre es brutal.
Si existe una institución que, literalmente, se ha dejado crecer como mala hierba en los últimos 40 años es el INAMI. Paradójicamente, siendo la migración uno de los fenómenos que define de manera multifactorial y multivariada a nuestro país, la agencia pública encargada de atenderla es un caos que raya más bien en un desastre. Esto sucede no sólo a nivel organizacional, sino ante todo conceptual: ese Frankenstein, que hoy se llama Instituto Nacional de Migración, no refleja de manera alguna ni las aspiraciones ni las necesidades ni las realidades de un fenómeno que nos ha rebasado por todos lados.
El fenómeno migratorio es complejo, porque bajo un solo concepto y de manera errada se han agrupado dinámicas muy distintas entre sí. Efectivamente, todas tienen que ver con la movilidad humana, lo que justifica que se quiera clasificarlas bajo un mismo techo, pero la realidad es que cada dinámica tiene causas, características y consecuencias diferentes. Este es el origen del conflicto de identidad del INAMI: ¿está para ordenar el fenómeno migratorio, para proteger los derechos humanos de los migrantes o para proteger la integridad de las fronteras? Ante la falta de claridad, al instituto se le han asignado simultáneamente estas y muchas otras tareas; todas sin rumbo estratégico ni presupuesto. Así, el INAMI es como el milusos y el cuetero al mismo tiempo: intenta hacer de todo, no lo hace bien y, por lo mismo, con todos queda mal. Para ponerlo en términos sencillos, el INAMI de hoy es una casa disfuncional, donde un policía conservador está casado con una hippie liberal y tienen tres hijos: el mayor es un mafioso, el de en medio es un intelectual desempleado y sólo el menor es un trabajador incansable.
La analogía no es exagerada. Mientras una parte del INAMI se dedica a controlar ferozmente la migración, la otra se ocupa de fomentarla, protegerla y financiarla. Todo esto, envuelto en un velo de podrida corrupción; áreas enteras dedicadas a analizar los fenómenos migratorios, pero sin actuar sobre lo que estudian; y un pequeño grupo de leales y mal pagados servidores públicos que mantienen a flote un barco que hace mucho se habría hundido, de no ser por ellos.
Si esta administración desea trascender, su legado en esta materia debería ser uno: crear una agencia de movilidad humana que realmente sirva para algo. La que hoy existe dejó de hacerlo hace décadas. Mis mejores deseos a su nuevo Comisionado. Es el deseo real de tu Sala de Consejo semanal. (Arnulfo Valdivia Machuca, Milenio, Online)
El huracán Milton tocó anoche la costa oeste de Florida como tormenta de categoría 3 y vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora. Millones de personas fueron evacuadas en la zona central de la entidad debido al poder del meteoro y al hecho de que atravesó algunas de los sitios más poblados del estado sureño, como Tampa, San Petersburgo, Sarasota y Fort Myers. Al cierre de esta edición, más de un millón de personas se habían quedado sin servicio eléctrico, con afectaciones en casi todos los condados de Florida e incluso en la vecina Georgia. La devastación que deje Milton se sumará a la provocada hace menos de dos semanas por Helene, que dejó 200 muertos, centenares de heridos y localidades enteras arrasadas, con lo que se convirtió en el huracán más mortífero en Estados Unidos desde que Katrina golpeó Nueva Orleans en 2005.
En los momentos de angustia que experimenta la población de ese estado hay un grupo que se encuentra en extrema vulnerabilidad: el de los migrantes indocumentados. Aunque, por razones obvias, no se conoce con precisión el número de extranjeros sin papeles que habitan el área, se estima que la entidad cuenta con al menos 4.8 millones de migrantes, y que 250 mil mexicanos viven en las ciudades y zonas agrícolas por donde pasó el ciclón. Muchas de estas personas no hablan inglés ni disponen de servicios como televisión e Internet, por lo que tienen dificultades excepcionales para informarse acerca del peligro que corren y para ubicar los refugios disponibles. Asimismo, suelen carecer de automóvil, con lo que les es casi imposible evacuar hacia zonas seguras.
Los desafíos lingüísticos, logísticos y financieros que enfrenta la comunidad migrante, pilar de la economía floridense, son exacerbados por la brutal persecución que padecen a manos del gobernador ultraderechista Ron DeSantis. El año pasado, cuando aspiraba a obtener la candidatura republicana a la presidencia, DeSantis se sumó a la carrera entre sus correligionarios para mostrar quién estaba dispuesto a ir más lejos en la criminalización de los migrantes y la demolición de los derechos humanos con tal de agradar al sector más retrógrada de su electorado.
En ese contexto, impulsó y promulgó leyes que asfixian a los indocumentados, además de tipificar como delito entrar a Florida en situación migratoria irregular; dicha legislación invalida cualquier identificación otorgada por el gobierno e impide a las administraciones locales proporcionar documentos de identidad y obliga a todo hospital que reciba fondos públicos a preguntar a los pacientes su estatus migratorio.
Aunque DeSantis fue rápidamente barrido de la contienda interna, sus leyes predatorias siguen en pie. Como han denunciado organizaciones que trabajan con migrantes, estas medidas sádicas los disuaden de acercarse a los albergues, solicitar comida o materiales para proteger sus casas y buscar atención médica.
Las autoridades y la sociedad mexicanas deben mostrarse preparadas y dispuestas a socorrer a connacionales que enfrentan la doble amenaza de las secuelas de Milton y del racismo institucionalizado en Florida, así como para dar ayuda solidaria a los afectados por el meteoro, sin importar nacionalidad, condición migratoria ni alguna otra característica más que la de humanos que requieren apoyo. (Editorial, La Jornada, p. 2)
Los migrantes desplazados por los huracanes no pueden atreverse siquiera a acercarse a los consulados, por el temor a la deportación. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
Marcaje personal
La Conferencia del Episcopado Mexicano hará marcaje personal al segundo piso de la 4T en materia de seguridad.
No dejará pasar ninguna noticia de alto impacto. Ya lo hizo en la primera semana del nuevo gobierno con respecto al ataque a migrantes en Chiapas y también con el escalofriante asesinato del alcalde de Chilpancingo.
La jerarquía se dijo profundamente consternada y exigió que se tomen acciones enérgicas e inmediatas para garantizar la seguridad.
Los obispos quieren retomar la Agenda Nacional por la Paz que se firmó durante la campaña presencial y asumir, en consecuencia, protagonismo nacional en temas vinculados a la paz y la reconciliación. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, columnistas, p. 2)
“En la misma estrategia que se presentó ayer, de los cuatro ejes, atención a las causas, fortalecimiento de Guardia Nacional, inteligencia e investigación, y coordinación; que ayer por cierto en las redes no les gustó que dijera que no va a haber guerra contra el narco, lo vamos a seguir diciendo […] la guerra quiere decir ‘permiso para matar’”. Así lo dijo la presidenta Claudia Sheinbaum ayer en su conferencia mañanera.
A 10 días del inicio del gobierno de Sheinbaum, el país no le ha dado tregua a la Presidenta en materia de inseguridad y violencia. El permiso para matar parece que lo tiene el crimen organizado. Las cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana señalan que la primera semana de este nuevo gobierno se registraron 566 homicidios, casi 9 por día.
Mientras en Sinaloa los grupos delincuenciales de los Chapitos y los Mayitos tienen a la ciudadanía encerrada en sus casas por el terror que significa salir y quedar en medio de una balacera, la presidenta Sheinbaum plantea que la solución está, en primer lugar, en atender las causas al evitar que los jóvenes se incorporen a bandas delictivas y, en segundo lugar, en las detenciones. Detenciones que, de estar sucediendo en estos diez días, no han reducido el terror de la ciudadanía que permanece sitiada.
En Culiacán, por ejemplo, la ciudadanía requiere que se atiendan las consecuencias de la violencia. La ciudadanía sinaloense no puede esperar a que los programas sociales dirigidos a jóvenes con la repartición de dinero directo a sus manos los inhiba de sumarse a las filas del crimen organizado, o de haberlo hecho ya, les permita renunciar.
Posiblemente, atender las causas puede desarticular en un futuro de largo plazo al crimen organizado, cuando un bloque representativo de jóvenes tengan mejores garantías para elegir y opciones de vida para emplearse y estudiar. Pero mientras, es imperante que se realicen otro tipo de acciones que con el mapa ya planteado de la presencia de cárteles, quiebre el blindaje que se ha otorgado con la decisión de abrazar a la delincuencia.
El hecho de que la violencia en Sinaloa se haya desbordado después del arresto de Ismael ‘EL Mayo’ Zambada no tiene que ver con que los jóvenes estén participando en el crimen organizado, sino con que los poderes de facto en la entidad se reacomodan. ¿Hay alguna estrategia para reaccionar a esto sin asegurar cínicamente que todo está controlado y que la ciudadanía no esta pagando la factura?
¿Por qué dentro del plan para pacificar Sinaloa no está investigar al gobernador? Él mismo, en algún momento aseguró en una entrevista con Carlos Loret de Mola, que era necesario pactar con el narco. ¿A nadie le parece raro que la violencia se haya desbordado después de que todo indica la posible ruptura de un pacto?
La estrategia se plantea a la par que las fuerzas armadas, en quienes habrá de caer la responsabilidad de su ejecución, están violando derechos humanos. Un día después de que Sheinbaum asumiera el cargo como Presidenta, el ejército mexicano asesinó a 6 e hirió a 12 migrantes durante un operativo en Chiapas. ¿No es ese un permiso para matar? Eran civiles no armados, no hubo uso proporcional de la fuerza. ¿La impunidad con la que se protegerá a quienes instruyeron y operaron el asesinato masivo, nos revela ese permiso?
Por otro lado, el domingo pasado el crimen organizado asesinó al presidente municipal de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, quien recién había asumido el cargo y, a plena luz del día, en el afán de que todos lo viéramos, dejaron su cuerpo decapitado.
¿Qué relación tiene que en distintas partes del país haya tragedias en los primeros 10 días de Sheinbaum? ¿La estrategia no contemplará una revisión profunda de complicidades entre ciertas autoridades y el crimen? El gobierno mexicano necesita reconocer que la violencia desbordada de nuestro país se da en un contexto de macrocriminalidad, o sea, en la que participan agentes de los tres niveles de gobierno. La violencia fue y es culpa del Estado, no es un asuntito de jóvenes mal orientados, como nos quieren hacer creer. (Maite Azueta, El Universal, Opinión, p. A20)
Estas tres palabras están definiendo los ataques que sufre actualmente la democracia en el mundo.
El populismo es la convergencia del desencanto político causado por la representación frustrada, las disfunciones del régimen democrático y la no solución a los problemas sociales. Por estas razones, no se le puede reducir a su dimensión demagógica.
El populismo es la parte parasitaria de la democracia.
En países importantes y otros no tanto, ha emergido el populismo al igual que en el siglo XX fue el totalitarismo.
El populismo descansa en varias simplificaciones. Una es abusar de que representa al pueblo. Este es una abstracción, cómoda y engañosa. Otra característica es que atribuyen al sistema representativo la corrupción como su esencia. Y no menos importante es considerar que lo que vincula a la sociedad es su identidad y no la calidad de las relaciones sociales.
Para superar estas falacias se necesita una democracia más interactiva y redefinir el contrato social basado en la búsqueda de una sociedad más igualitaria, así como un gobierno de la mayoría con protección de las minorías.
Actualmente, los líderes populistas más importantes logran apoyarse mutuamente y hacer una red de influencias. Rusia, Irán, China, India y Turquía han ayudado a Maduro a esquivar las sanciones que le aplicaron a su país. Y Putin es el líder de los gobernantes populistas y ofrece una lógica a seguir.
Polarización política es la que se vive en Estados Unidos. Trump y Kamala Harris tienen posiciones totalmente diferentes. Harris es del centro político y Trump es populista de derecha. Los demócratas finalmente superaron el pánico que tenían ante un Trump que los insulta descaradamente. Además de la posición racista que tiene Trump, hay un peligro mundial de que si gana se dé un rompimiento del eje de seguridad euroatlántico. De esto ya se percataron los políticos del Partido Demócrata y los líderes de la Unión Europea. Hay un convencimiento de que Trump destruirá regulaciones institucionales y facilitará un mayor protagonismo de países gobernados por populistas como son Rusia, China, India y Turquía.
La posverdad es el manejo de creencias falsas que tiene el apoyo de oligarcas tecnológicos que se identifican con Trump y Putin. Los servicios de información oficiales son ignorados e imponen frases atractivas para el consumo popular.
Putin, en vez de explicar las razones de la invasión a Ucrania, dijo que estaba combatiendo al fascismo. Maduro también declaró fascista a la oposición a su gobierno. Trump, en vez de hacer una oferta educativa, dijo que “ama a los de bajo nivel educativo”. Respecto a los inmigrantes latinoamericanos, dijo que “están envenenando la sangre de nuestro país”. Hay que recordar que la Reserva Federal de Estados Unidos reconoció que en los años de Covid-19 la mano de obra migrante salvó a Estados Unidos de caer en una recesión. (Sergio Mota Marín, el Economista, El Foro, p. 47)
El Otro Huracán

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 36)