Los amigos de Garduño
Dicen por ahí que Francisco Garduño Yáñez es un suertudo, pues sus amigos no lo dejan solo a pesar de que cuando era la cabeza del Instituto Nacional de Migración, murieron 40 migrantes en una estación de esa dependencia, y no sólo lo dejaron terminar el sexenio como servidor público y hasta volaba a Chihuahua, con cuenta al erario, a firmar al juzgado como medida cautelar impuesta por el caso mencionado… Claro, ahora que ya no podrá cargar al INM el costo de los vuelos, le facilitaron firmar en la CDMX, por la zona en la que vive ¡Qué detallazo! ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
Desde su toma de protesta, Eduardo Ramírez dejó claro que no habrá tolerancia al crimen organizado.
El nuevo gobernador advirtió al secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño, y al fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, que “están a prueba. Hay resultados o se van”.
El chiapaneco les dejó claro que no hay lugar para la incompetencia. Los titulares de seguridad ya le entregaron una lista de los mandos que serán relevados a nivel estatal y municipal, en lo que promete ser una reestructuración profunda para devolver el orden a Chiapas.
Entre sus primeras medidas figura la creación del Grupo de Reacción Inmediata Pakal, una fuerza de élite diseñada para enfrentar de forma rápida y efectiva los problemas de inseguridad en el estado, aumento salarial, becas para sus hijos y acceso a viviendas dignas a elementos policiacos.
Y para rematar, Ramírez advirtió que en Chiapas no habrá derecho al miedo y que ahora sí, la ley se aplicará.
Dicho evento tuvo una gran convocatoria, asistieron doce gobernadores, entre ellos el panista Mauricio Kuri, que no se le despegó al futuro titular del Instituto Nacional de Migración, Salomón Céspedes, y se le vio en amena plática con Adán Augusto López. Este último no llegó solo, se hizo acompañar de los legisladores Gerardo Fernández Noroña, Ricardo Monreal, Sergio Gutiérrez Luna y, para sorpresa de muchos, su nuevo amigo Miguel Ángel Yunes Márquez.
Pero si alguien se robó los reflectores fue Andy López, secretario de Organización de Morena. Su paso por el evento fue descrito como un auténtico “besamanos”. Dicen que los invitados hacían fila para tomarse una selfie con él.
Por otro lado, la representación oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum recayó en el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales; también asistieron, Citlalli Hernández, secretaria de las Mujeres, César Yáñez, subsecretario de Gobernación, y el titular del INEA, Armando Contreras Castillo.
El reloj ya corre para Eduardo Ramírez, y con un gabinete a prueba y una seguridad en crisis, el margen de error es mínimo. Mientras tanto, el gobernador parece dispuesto a mover todas las piezas del tablero, aunque eso implique sacrificios en el camino.
En corto .- En el Congreso de la CDMX, la morenista Erika Rosales, representante de Xochimilco, hizo tremendo ridículo al proponer que el INAH, el INBAL y la Secretaría de Cultura incluyan edificios construidos después de 1972 en sus catálogos de protección. Lo que Rosales ignora es que esa atribución corresponde exclusivamente al INBAL para edificaciones posteriores a 1900 y que, además, requeriría reformar leyes federales para siquiera considerarlo viable. Este tropiezo no sólo dejó en evidencia su desconocimiento, sino que sumó otro punto negro a su gestión, ya cuestionada por presuntas irregularidades financieras en Xochimilco.
Nos vemos a las 8 por el 8 (Sofía García, El Heraldo de México, País, p. 6)
El 2024 para México representó el triunfo de Morena, más concentración de poder, destrucción de instituciones, repunte de violencia, una oposición política sin brújula, poco crecimiento y finanzas comprometidas.
Al negativo saldo interno, se suma un entorno internacional inquietante, con el triunfo de Trump, ascenso de gobiernos populistas, y conflictos armados que presionan las instituciones internacionales y los equilibrios geopolíticos. Da gusto decir adiós a 2024, pero podemos anticipar un 2025 complejo.
Para nosotros, el elemento que más influirá el siguiente año será el Presidente Trump. Todo lo que en Estados Unidos se haga y diga, tendrá acciones y reacciones en nuestro país, y viceversa.
Las prioridades y objetivos de allá marcarán el comportamiento de nuestra economía, y la atención que daremos a distintos retos como los flujos migratorios o el combate a la delincuencia organizada.
El ajuste en la estrategia de seguridad para enfrentar claramente a los grupos criminales, seguramente se debió a la valoración de que la política de “abrazos no balazos” permitió su expansión a nuevos territorios y actividades.
Pero tiene como consecuencia secundaria mostrar el compromiso del gobierno de poner un alto a la impunidad con la que operan los delincuentes, cosa que no viene mal cuando una de las exigencias más vocales es que se contenga el tráfico de fentanilo.
En migración, México debe prepararse para miles de deportaciones, fortalecer al INM, la Comar, y a nuestra red consular.
Y sin duda en Washington han advertido ya que en el Presupuesto 2025 se prevé un recorte en esas áreas. Manejo preciso merecerá el tema comercial. Aplaudo la firmeza para rechazar la imposición de aranceles y anunciar una medida igual.
Pero no será con anuncios y desplantes como sortearemos los riesgos de la administración americana, ni con datos o advertencias de las consecuencias negativas de esas medidas. Bien sabemos que a los populistas los datos no les importan.
Será más importante anticipar y entender la lógica y prioridades de Estados Unidos, conocer y atender a los actores que allá deciden e inciden, y echar mano de todas las capacidades que tenemos, públicas y privadas, para fortalecer nuestra interlocución multinivel en ese país.
Actuar con cabeza fría, en una estrategia unificada y no pensando en la gradería mexicana, será esencial a partir del primer día de 2025.
Qué bueno que quede atrás el 2024 , pero el saldo de 2025 dependerá de lo que hagamos nosotros desde hoy. Pensando no en un partido sino en el país que es de todos.
CUMULONIMBUS. “La mejor manera de predecir el futuro es creándolo”. Peter Drucker (Bosco De la Vega, El Heraldo de México, Editorial, p. 16)
La presidenta Claudia Sheinbaum estará nuevamente en Guerrero. Este martes, encabezará en Acapulco la instalación de la Mesa Nacional de Seguridad Pública, a la que asistirán los 31 gobernadores del país, y la jefa de Gobierno de la CDMX, así como el Gabinete de Seguridad federal.
En este encuentro también estará presente el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien voló desde Culiacán, Sinaloa, donde se encuentra desde la semana pasada, encabezando la estrategia de seguridad para ese estado azotado por una ola de violencia.
Además de analizar y discutir la estrategia que se está implementando en la materia, y que hasta el momento ha dado buenos resultados (el decomiso de más de una tonelada y media de fentanilo y la detención de importantes miembros de grupos criminales) también se abordará la distribución de los recursos presupuestales para 2025, tanto de los estados como de los municipios.
Tal parece que la presidenta Sheinbaum ha hecho muy buena mancuerna con la gobernadora anfitriona, Evelyn Salgado, pues en lo que va de su administración (poco más de dos meses) ha estado en Guerrero en cinco ocasiones; primero encabezando las labores de reconstrucción que dejaron los huracanes Otis y John, y este martes instalando la mesa de seguridad nacional.
Se debe transparentar el cobro de DNR
David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, organismo que representa a más de 130 mil habitaciones en los principales destinos de esa zona, destacó la importancia de enfocar el debate sobre el Derecho de No Residente (DNR) en la transparencia y destino de los recursos recaudados, más allá de su implementación en cruceros.
Y es que tan sólo esta zona genera cerca de 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional del turismo, reafirmando su papel como el motor principal de esta industria en México.
Sobre el DNR aplicado a visitantes de cruceros, Ortiz Mena recordó que este impuesto, originalmente destinado a financiar al Instituto Nacional de Migración y la promoción turística en el extranjero, ahora se redirige a infraestructura y mantenimiento con poca o nula transparencia.
En cuanto a los desafíos recientes, precisó que los tres mercados estratégicos del Caribe mexicano —Estados Unidos, Canadá y México— representan 83 por ciento del total de turistas que llegan a los destinos de la región: además de que los dos primeros han tenido un crecimiento en 2024, de 5.5 y 5.3 por ciento, respectivamente; mientras que en el mercado nacional persisten retos importantes, principalmente relacionados con la disponibilidad de asientos en vuelos.
Este problema, se ha visto agravado por un tema coyuntural relacionado con la empresa Airbus, cuyos retrasos en la entrega de aviones han generado un aumento de hasta 60 por ciento en las tarifas aéreas nacionales, así como una disminución de 10.6 puntos en los asientos disponibles en vuelos domésticos, lo que ha impactado en el turismo nacional hacia los destinos del Caribe mexicano.
Por cierto, después de un encuentro con representantes de la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe, el Gobierno mexicano decidió aplazar por hasta el 1 de julio de 2025, la entrada en vigor del DNR a cruceristas. (Juan Manuel De Anda, 24 Horas, Estados, p. 12)
Los gobernadores que obtuvieron su triunfo en las elecciones de junio pasado comenzaron a rendir protesta en sus respectivos estados, con más retos y riesgos que los que recibieron sus antecesores, la mayoría del mismo partido (Morena).
Entre los principales retos que enfrentan los nuevos mandatarios y mandatarias son la violencia y la inseguridad, las deudas estatales, los conflictos sociales y las cuentas públicas que no cuadran.
El caso de Veracruz: Rocío Nahle recibió de manos del también morenista Cuitláhuac García una de las entidades más endeudadas de la República, por lo que anticipó que se tendrá que limitar la construcción de obra pública, debido a que se destinarán 10 mil millones de pesos anuales al pago de la deuda.
En el tema de la seguridad, la exsecretaria de Energía llegó al gobierno en un contexto en el que al menos siete grupos delincuenciales de alta peligrosidad se pelean rutas y territorios. Los crímenes que más se registran son los homicidios dolosos y afectan principalmente a los municipios de Poza Rica, Veracruz, Xalapa, Coatzacoalcos y Córdoba.
Nahle tendrá las manos atadas para proceder en contra de su antecesor, pues la presidenta Claudia Sheinbaum le ha tendido una red de salvación, al anunciar públicamente que Cuitláhuac García se incorporará a su gabinete. Y por lo visto tampoco podrá perseguir a sus acérrimos rivales, los Yunes, que ahora son cobijados por la plana mayor de Morena en el Senado.
El caso de Chiapas: bajo el mando de Rutilio Escandón el estado se hundió entre la inseguridad y la deuda, sin contar el surgimiento de grupos de autodefensas y grandes poblaciones de migrantes que se encuentran varados en aquella zona.
El nuevo gobernador, Eduardo Ramírez, “El jaguar negro”, se encontró con que en las finanzas públicas hay al menos 3 mil millones de pesos que se esfumaron sin justificación, según los reportes de la Auditoría Superior de la Federación. El tema deberá atenderse con la mayor delicadeza posible por parte del mandatario entrante, pues Escandón también pasará a formar parte del gabinete federal.
En la entidad chiapaneca hay siete grupos criminales que coexisten, algunos de los más poderosos del país, como el Cartel de Sinaloa, el Cartel Jalisco, Los Zetas y algunos transfronterizos como la Mara Salvatrucha.
El caso de Jalisco: el emecista Pablo Lemus llegó al reemplazo de Enrique Alfaro en medio de una ola de violencia vinculada al crimen organizado. El Cártel Jalisco Nueva Generación se ha afianzado en estado, que es su bastión y base de operaciones.
Por el lado positivo, el arribo de Lemus a esa gubernatura significa también un renacimiento de la relación con el partido Movimiento Ciudadano a nivel nacional, tras el rompimiento que se tuvo en su momento con Alfaro. Mucha de esta operación cicatriz tiene como artífice al senador Clemente Castañeda, quien, sin embargo, no logró quedarse con la presidencia del partido, la cual acaba de asumir Jorge Álvarez Máynez.
Asimismo, este fin de semana toma protesta el morenista Alejandro Armenta en Puebla, en sustitución de Sergio Salomón, quien se convertirá en el nuevo titular del Instituto Nacional de Migración. El reto del gobernador saliente será aclarar unos 500 millones de pesos, según la ASF.
También deberá enfrentar el repunte de los delitos del fuero común, pues según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en Puebla se registran unos 200 delitos cada día.
Las herencias malditas de los gobernadores salientes, principalmente de Morena, ponen la vara demasiado baja para sus sucesores, pero a su vez los obligan a dar resultados en los temas más sensibles, como seguridad y gobernabilidad.
Resultó muy mala la primera generación de gobernadores morenistas que llegó al poder con la ola obradorista. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A7)
A principios de los años setenta, los conceptos y la teoría de los ciclos acuñados por Keynes estaban tan asimilados en el pensamiento económico que hasta un presidente conservador como Nixon (cuya carrera en el viejo partido republicano inspiraba expectativas más ortodoxas) llegó a admitir, muy quitado de la pena, que “ahora ya todos somos keynesianos”. Hay controversia respecto al fraseo, las circunstancias y hasta a los orígenes de la expresión; con todo, es un hecho que desde entonces es una referencia de cómo a veces, en la disputa política, uno puede terminar asimilando inadvertidamente los términos y las ideas de sus adversarios.
Postulo que algo así nos ha ocurrido en México con el trumpismo, particularmente en el tema migratorio.
México solía oscilar entre dos identidades en ese sentido: por un lado, se preciaba de ser una tierra de asilos y exilios; por el otro, se consideraba un país “expulsor”. Ambos rasgos se combinaban para articular una posición que –si bien siempre tuvo, por decir lo menos, sus cadáveres en el clóset– comunicaba coherencia y, sobre todo, decoro. Frente a Estados Unidos, México tenía credibilidad para pedir empatía respecto al drama humano que implica el acto de migrar, respeto a los derechos de los migrantes y reconocimiento de lo que aportan a sus comunidades. Se aspiraba a ejercer cierta conciencia moral, pues, contra la indiferencia, el maltrato y la xenofobia.
Pero en algún punto, quizá durante la década de 2010, quizá antes, las cosas cambiaron. En Estados Unidos fracasaron varios intentos de aprobar una reforma migratoria, se multiplicaron las “crisis fronterizas” y los “inmigrantes ilegales” se convirtieron en un poderoso chivo expiatorio para el electorado republicano. Y México, por su parte, se volvió un país “de tránsito” y “caravanas”, comenzó a desplegar políticas más agresivas contra los migrantes (como el Programa Frontera Sur en el sexenio de Peña Nieto) y, ya con López Obrador, aceptó hacerle el “trabajo sucio” a Trump con tal de que no impusiera aranceles, y a Biden a cambio de que no se metiera en nuestra política interna.
Sacrificar la relativa conciencia moral de México en materia migratoria se consideró una suerte de “adaptación” necesaria, un acto de “pragmatismo”, incluso fue racionalizado en la opinión pública como una estrategia “exitosa” (¿para quién y a costa de quiénes?). Ahora el gobierno mexicano está “atendiendo” el asunto (i.e., impidiendo “humanitariamente” que los migrantes lleguen a la frontera norte), asumiendo sin chistar las condiciones que pone Trump, al tiempo que para 2025 les recorta presupuesto a los consulados en EUA, a la COMAR y al INM. ¿Queda alguien que levante la voz, que proponga alternativas, que piense en los migrantes antes como personas que como problema?
Lo dicho, en la cuestión migratoria México ha dejado de ser México: ahora ya todos somos trumpistas.
Aviso. “Ruinas del futuro” se va de vacaciones. Regresa el 14 de enero. Felices fiestas. (Carlos Bravo Regidor, El Heraldo de México, País, p. 11)
En política, nada es azar, pero hay casos que parecen excepciones. El ascenso de Sergio Salomón Céspedes al gobierno de Puebla fue una de esas historias que parecen sacadas de un guion improbable. Una semana antes de asumir el cargo, Céspedes estaba en su oficina del Congreso del Estado, seguro de que su futuro político pasaba por convertirse en el candidato de Morena, respaldado por Miguel Barbosa. Soy testigo presencial. Ni él ni yo ni nadie, imaginó que días después se convertiría en gobernador tras el repentino fallecimiento de su mentor político.
En apenas dos años, Céspedes dejó un sello particular. Supo reconstruir puentes con sectores sociales confrontados por la administración barbosista, una hazaña que más que mérito absoluto, se vio potenciada por las cosas que se dejaron de hacer por incapacidad. Bajo este contexto, su gestión se percibe como aceptable, no solo por sus acciones, sino por el contraste con el vacío político que heredó.
Pero no hay política sin cálculo. Céspedes parece entender que cada paso que dio estuvo condicionado por un futuro que podría incluir un nuevo intento de gobernar Puebla, ahora a través del voto. Su designación como titular del Instituto Nacional de Migración será su prueba de fuego para consolidarse como un gestor nacional sin perder de vista su bastión político local.
La historia nos muestra que los gobernantes con aspiraciones futuras tienden a medir cada movimiento con lupa, buscando beneficios electorales. Sin embargo, esto no exime la tentación de utilizar recursos públicos para financiar sus deseos. En contraste, los gobernantes sin horizonte político, como Miguel Barbosa, pueden caer en excesos autoritarios al no temer las consecuencias. No hay nada que perder.
En este punto, el legado de Céspedes queda en manos del escrutinio histórico. Sus dos años como gobernador fueron de adaptación exprés y decisiones a contrarreloj.
No puede ignorarse que en la recta final, las obras de infraestructura entregadas quedaron incompletas (que no inútiles) sirviendo solo para la foto y el boletín.
Ahora, la historia juzgará a Sergio Céspedes y ya veremos que “travesuras” logra encontrar Alejandro Armenta.
El gobierno de Céspedes pasará a la historia como la suma de decisiones, que aquella madrugada del 14 de diciembre, marcaron para siempre el destino de Puebla. (Alberto Rueda, Milenio Puebla, Online)
Que hoy, después de su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum abordará una aeronave oficial para trasladarse a Acapulco y encabezar la sesión ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública en el Centro de Convenciones Expo Mundo Imperial. En ese mismo recinto se llevará a cabo la reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores, donde la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, tendrá la oportunidad de reunirse con los mandatarios de la frontera norte para afinar la estrategia de recibimiento de migrantes en caso de que haya deportaciones masivas desde EU. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
¿Embajadora antimigrante?
En Estados Unidos cada vez suena más fuerte que la republicana Kari Lake –quien ha hecho campaña para concluir el muro, ha apoyado el incremento de la seguridad en la frontera y ha hecho eco del discurso antimigrante de Trump– está a la cabeza en la contienda por ser la siguiente embajadora en México. Si bien nos dicen que son sólo versiones sin confirmar y no hay nada concreto aún, los seguidores del presidente electo no esconden su felicidad en redes imaginando que Lake será la encargada de la misión diplomática. Si es así, la relación pintará complicada. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)
Este fin de semana hubo cambio de gobernador en Chiapas: Eduardo Ramírez Aguilar se convirtió en el nuevo mandatario para el periodo 2024-2030.
Como parte de su primer discurso dijo: “En 100 días de Gobierno se podrán observar los resultados y en un periodo de seis meses mantendré pacífico al estado”.
Hay que recordar que Chiapas es uno de los estados que más deterioro ha sufrido en temas de seguridad en estos últimos seis años. Miles de chiapanecos han tenido que abandonar sus tierras y ser desplazados por la presencia del crimen organizado.
Algunos incluso han migrado a Guatemala. Madres de familia están aterradas porque el crimen organizado secuestre a sus hijos para convertirlos en sicarios. Pero, además, el enfrentamiento entre los grupos criminales para lograr el control de las rutas que pasan por Chiapas desde la frontera ha generado miles de muertos.
Si el gobernador Ramírez promete pacificar el estado, tendría que empezar por ver quién trabajará con él. Hasta el momento, varios funcionarios que ocupan cargos en el nuevo gabinete han sido señalados de corrupción y de tener nexos con algunos grupos criminales.
El hoy fiscal general de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, ha tendio acusaciones en su contra. Su cargo tiene una vigencia de nueve años y apenas comienza.
Llaven Abarca tenía una diputación local, en la cual ha dejado a su suplente para incorporarse a la Fiscalía.
Cinco días después de llegar como titular de la Fiscalía, más de 60 organizaciones civiles nacionales e internacionales señalaron a Llaven Abarca de violaciones a los derechos humanos y firmaron un comunicado para externar su preocupación. Lo acusan de cometer detenciones arbitrarias, torturas y amenazas.
Recordaron que cuando fue secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana en el gobierno de Manuel Velasco, la situación de los derechos humanos se agravó en el estado de Chiapas. Además, lo acusaron de no prevenir la violencia contra las mujeres, lo que se vio reflejado en el incremento de feminicidios.
Y es que Chiapas vive un incremento de inseguridad desde 2020, cuando comenzaron los reportes de familias desplazadas por el problema de inseguridad, el cual venía arrastrando el estado desde 2018, cuando comenzaron las caravanas de migrantes que llegaban desde Centro y Sudamérica.
Esto debido a que la migración es uno de los negocios más lucrativos para el crimen organizado, después de drogas y tráfico de armas. Por ello, la disputa entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que en alianzas con grupos locales han desatado un infierno en Chiapas.
Abarca ya había sido fiscal de Chiapas de diciembre de 2018 a diciembre de 2020 durante la administración de Rutilio Escandón.
Apenas esta semana escribía en este espacio del pésimo desempeño de Cuitláhuac García como gobernador en Veracruz y que probablemente había sido el peor mandatario de ese estado. Pues podría asegurar que Rutilio Escandón ha sido, hasta ahora, el peor gobernador en la historia de Chiapas.
Chiapas ha sido siempre un estado complejo de gobernar. Está la frontera, hay mucha pobreza, pero no hay precedente de la presencia de grupos criminales que manejan desde el trasiego de drogas, hasta las caravanas migrantes, tráfico de personas y extorsiones, entre otros delitos, como lo hemos visto en estos últimos seis años.
El pasado viernes 6 de diciembre la Presidenta Claudia Sheinbaum visitó por primera vez Chiapas como mandataria de México, donde reconoció que hay inseguridad generada por el crimen organizado, pero se comprometió a atender los problemas de inseguridad.
Al día siguiente de su visita se informaba que el grupo armado El Machete abandonaba la localidad de Pantelhó, tras varios meses de enfrentamientos con civiles armados.
Las autoridades locales no han tenido nada que ver en el intento de controlar la inseguridad en el estado. Se ha tenido que hacer una estrategia federal para que la gente pueda vivir en Chiapas.
Por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se trasladó personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Gobernación (Segob), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Gobierno del estado, para ingresar como primer punto a localidad de Pantelhó.
La realidad es que las instituciones de seguridad del Gobierno federal están atendiendo a la población. Esto ya es como una medida humanitaria para proteger a quienes ahí viven y tienen sus tierras.
En Pantelhó, una comunidad de la cual se habían apropiado los grupos delincuenciales, hoy llegan más de 800 elementos y servidores públicos que trabajan en el restablecimiento de servicios como agua y electricidad. Todo en coordinación de la Sedena, Segob, CFE y autoridades estatales.
También se entregan despensas en las plazas públicas y casa por casa, además de ofrecer consultas médicas, principalmente a las mujeres y niñas de la cabecera municipal.
Las autoridades federales han dicho que la presencia institucional continuará para evitar el conflicto, y aseguran que el Gobierno de México construye la paz en Pantelhó y en todo Chiapas.
Las autoridades federales llegan en un momento crítico por los enfrentamientos que se han venido dando entre integrantes de El Machete y Los Herrera, quienes se hacen llamar autodefensas. El pasado 3 de diciembre decenas de habitantes tuvieron que abandonar sus viviendas para evitar ser víctimas colaterales de esos enfrentamientos.
Y es que son muchos los grupos criminales que tienen presencia en Chiapas.
Personal de la Defensa, Guardia Nacional (GN) y policía estatal, han estado realizando patrullajes en la cabecera municipal para garantizar la seguridad.
Elementos del Ejército trabajan para regresar el servicio de electricidad y agua potable a la comunidad, también están entregando despensas, agua embotellada y brindando consultas médicas.
La situación en esa zona del país es muy compleja. Las balaceras entre El Machete y Los Herrera no solamente es por un tema de territorio, también abarca un lado político, pues integrantes de El Machete querían la destitución del Concejo Indígena de Gobierno 2024-2027 y querían imponer uno nuevo que lo integraran la mayoría de sus líderes.
El Machete surgió en 2021, luego del asesinato de Simón Pedro Pérez López, defensor de derechos humanos y líder de la organización Las Abejas de Acteal.
Todas las fuerzas federales de seguridad pueden hacer su trabajo y entregar buenos resultados, pero si el Gobierno local, ahora con Eduardo Ramírez, no hace su trabajo, no pide pruebas de control y confianza a su propio gabinete, la seguridad en Chiapas sólo se podrá mejorar a corto plazo.
En 2024 se duplicaron los homicidios en Chiapas con respecto al 2023. Urge que el gobernador Eduardo Ramírez trabaje a fondo para recuperar la paz en Chiapas, y para hacerlo, tiene que rodearse de colaboradores que lo ayuden a trabajar por su estado. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 14)
La situación económica en Cuba es desesperada. La isla lleva tres apagones generales en los últimos dos meses, el último de ellos apenas el miércoles pasado, y la poca energía que hay es rotada regionalmente por la compañía eléctrica estatal para distribuir las fallas entre los 10 millones de habitantes.
De acuerdo con fuentes independientes, la luz se fue en La Habana a las 6:16 de la mañana del domingo pasado y no volvió sino hasta las 10:11 de la noche, sólo para irse de nuevo a las 5:22 de la mañana de ayer. Todo esto ocurre sin aviso y sin explicación.
Parte tiene que ver con los fenómenos meteorológicos que impactaron en la isla este otoño –como los huracanes Óscar y Rafael–, pero la razón principal es la incapacidad del Estado de adquirir los combustibles suficientes para producir electricidad y la falta de mantenimiento en las ocho centrales termoeléctricas. Hace años, Cuba podía contar con el petróleo barato de Venezuela y la ayuda económica de Rusia, pero estos aliados tienen ahora muchos problemas propios que atender.
Los apagones reiterados están golpeando la economía cubana, que ya sufrió una contracción de 1.9% en 2023 y se espera que termine este año con otra.
La inflación, que de acuerdo con datos oficiales superó en octubre 28% a tasa anual, está destruyendo el nivel de vida de la población, que gasta hasta 70% de sus ingresos en alimentos. La libreta de racionamiento no alcanza para cubrir las necesidades básicas, pues ha disminuido en variedad y cantidad. La escasez de gas para cocinar está llevando a los cubanos a buscar alternativas como leña y carbón.
La situación en la isla hace crecer la posibilidad de que se incremente la emigración. El régimen podría volverse más permisivo e incluso promoverla como una válvula de escape para disminuir la tensión social.
Igual que ha venido sucediendo en años recientes, la ruta por Nicaragua sería la más utilizada para salir de la isla y buscar llegar a Estados Unidos. El diario nicaragüense La Prensa –que se ha mantenido informando en línea, pese a las presiones del gobierno de Daniel Ortega– ha calculado que cada mes llegan al aeropuerto de Managua unos 45 mil pasajeros, de los cuales cerca de 20 mil ya no vuelan de regreso.
En el primer bimestre de este año, fueron 40 mil 900 personas las que probablemente optaron por emprender la ruta terrestre hacia Estados Unidos, pasando por Honduras, Guatemala y México.
Las posibilidades de viajar directo de La Habana a Managua se incrementaron a mediados de este año cuando la aerolínea venezolana Conviasa subió la frecuencia de sus vuelos entre las dos capitales. Eso, pese a las amenazas de Washington de aplicar sanciones a los ejecutivos de la compañía venezolana.
Si la situación en Cuba se sigue deteriorando, el éxodo de cubanos podría explotar y México se convertiría en país de paso e incluso de destino para quienes busquen escapar de las penurias económicas de la isla.
Esa posibilidad se combinaría con las deportaciones con las que ha amenazado el presidente electo estadunidense Donald Trump, para las cuales la presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que México tiene un plan, sin detallar en qué consiste.
Así, México podría verse convertido en un sándwich entre los deportados por Estados Unidos, y los nuevos migrantes cubanos, y como aquellos a los que, ya presentes en nuestro país, la autoridad migratoria mexicana no deporta –para evitar un daño en su imagen–, pero devuelve rutinariamente a los estados de la frontera sur para no conflictuarse con Washington.
BUSCAPIÉS
En Haití, la violencia de las pandillas, además de la miseria, está creando otra bomba migratoria. El fin de semana, cerca de 200 personas fueron masacradas en Cité Soleil, cinturón de miseria de la capital Puerto Príncipe, cuando un jefe criminal apodado Mikano ordenó que fueran asesinados presuntos hechiceros, entre ellos muchos ancianos, luego de que corrió la versión de que su hijo había enfermado por un acto de brujería. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
No, ni Canadá ni México serán, ni están interesados (y Estados Unidos tampoco) en ser anexos de la Unión Americana, como dijo Trump en NBC. No se necesita contestar todas las cosas que el próximo mandatario estadunidense dice en los medios para su público, porque muchas, como éstas, sencillamente no tienen sentido. No necesitamos recordar que tenemos un himno ni que somos un país soberano para contestarle a Trump: eso es lo que él quiere para seguir alimentando su narrativa.
Pareciera que la comunicación entre Donald Trump y Claudia Sheinbaum se da a través de un teléfono descompuesto y que se canaliza por declaraciones contradictorias en los medios de comunicación. Porque en la mayoría de los casos hablan, los dos, para sus audiencias internas. Pero también, en la confusión, hay otro tipo de señales que deben valorarse.
Por ejemplo, este fin de semana, la presidenta Sheinbaum sostuvo que el T-MEC es el único mecanismo que tiene la región para competir con China, es una declaración abierta de que está dispuesta a sumarse al esfuerzo de Estados Unidos y Canadá en la guerra comercial con China. Ése es un tema clave para la relación con Trump (y con Canadá). Cuando se habla de suplantación de importaciones no es para volver a los años 50, sino para comprender que ese enorme comercio que se tiene ahora con China, ampliamente deficitario para México, debe realizarse, en la medida de lo posible, con nuestros socios en América del Norte, con los que nuestras empresas tienen economías ampliamente integradas. La carta del T-MEC es la única que le sirve a México, más allá de las declaraciones de Trump.
Es verdad que se le agregó a esa declaración otra que no tiene sentido ni posibilidades: que ese T-MEC se amplíe a toda la región latinoamericana. Ni nos conviene ni tampoco a Canadá y Estados Unidos. El Mercosur juega con sus propias cartas, como lo vimos con el tratado que acaba de firmar con la Unión Europea y que nosotros no hemos concluido por el absurdo diferendo que tenemos con España. Brasil es un competidor geopolítico de siempre respecto a México y el gobierno de Milei en Argentina, ya lo veremos, establecerá sus propios e importantes acuerdos con Estados Unidos. Con las naciones de Centroamérica tendrá que haber acuerdos por separado, porque la realidad de cada una de esas naciones es diferente.
Por otra parte, Trump designó a Christopher Landau, quien ya fue embajador en México en su primer gobierno, como subsecretario de Estado, para trabajar junto a Marco Rubio. Es una buena noticia, es un diplomático que hizo un buen papel, que conoce México y que puede ser un puente de comunicación. Es una buena señal de que el encargado en el Departamento de Estado de la relación con nuestro país sea un hombre con el que se puede establecer una comunicación fluida… que no dejará de ser, cuando lo considere necesario, también duro.
Todo con Trump es contradictorio: las declaraciones vacías hay que dejarlas a un lado, comprendiendo que sí cumplirá los que son sus principales objetivos: migración, fentanilo, China, que para él son irrenunciables, y tendrían que serlo, por razones de política interior, más allá de Trump, también para nosotros.
Trump insistió en una entrevista con NBC en que pondría aranceles, que llevaría a cabo su plan de deportaciones masivas y que como no le gustaba separar familias deportaría a familias completas, aunque al mismo tiempo dijo que quizás abriría espacios para regularizar a los dreamers. Eso es lo que tratará de cumplir. México tiene que reducir los flujos migratorios (ya lo está haciendo), castigar el tráfico de fentanilo (donde hay también avances) y rediseñar la relación con China, lo que ha prometido la presidenta Sheinbaum que se hará, porque, insistimos, esa es la carta clave para la renegociación del T-MEC, que probablemente se tenga que adelantar para el año próximo.
Y también para abatir iniciativas, que incluso violan las normas financieras internacionales, además del T-MEC, como la intención, planteada en el Congreso por el futuro vicepresidente, JD Vance, de imponer una comisión a las remesas. De concretarse, una de las medidas que más afectarán a la población en nuestro país. Vance es un personaje, por su construcción ideológica, sus rencores sociales y su impericia, mucho más peligroso que el propio Trump.
Mientras tanto, se necesita un intenso trabajo de cabildeo dentro de Estados Unidos, algo que se abandonó en el sexenio pasado, un cabildeo diplomático, pero también político, con empresarios, con migrantes, con grupos de intereses y, por supuesto, en el congreso estadunidense, sobre todo con los legisladores de los estados que tienen fuertes relaciones comerciales con México.
Resulta desconcertante que con Texas, que es nuestro principal socio comercial dentro de la Unión Americana, no se puedan establecer los mecanismos y diálogos para sacar adelante una relación mejor que la desastrosa que tenemos con el gobierno de Abbott, el más duro partidario de las deportaciones masivas. Con Texas hay todo tipo de vínculos: deberían servir para cabildear políticas más sensatas.
LA FIL Y ESPAÑA
El diferendo que mantenemos con España es tan absurdo como artificial, creado por los rencores personales del expresidente. La mejor demostración la acaba de demostrar la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con récord de visitantes y una abrumadora presencia española, que fue el país invitado especial, que exhibió todo tipo de lazos de amistad entre los dos países. Una FIL que también fue objeto de rencores del expresidente, y que el gobierno federal debería celebrar en lugar de ignorar. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
Coincidencia o no, él dijo “China” y en Izazaga 89 se llevó a cabo el operativo contra productos asiáticos. Él dijo “aranceles si no se frena el tráfico” y en Culiacán, García Harfuch coordinó el decomiso de más de una tonelada de fentanilo.
Los mensajes de Trump son claros. Y la lucha contra el narcotráfico y la migración será prioritaria. El impacto en el sur dependerá de los “cómo”.
López Obrador le cumplió a Donald con la Guardia Nacional en la frontera, pero estuvo lejos de combatir al crimen organizado y contener el comercio de precursores y drogas.
Con Biden, la desconfianza llegó al punto de no informar a AMLO sobre la captura de Ismael El Mayo Zambada.
Ahora, el mandatario republicano hará lo necesario para frenar las muertes por sobredosis y el drama de la gente atrapada en el consumo del “opioide zombi”.
¿Invasión suave? ¿Extracción silenciosa de capos? ¿Detención de funcionarios cómplices? ¿Intensificación de la colaboración bilateral? ¿Vigilancia de militares, hoy a cargo de aduanas, trenes y aeropuertos? ¿Todas juntas?
Los nombramientos del equipo del presidente electo muestran congruencia entre sus dichos y los hechos que se avecinan. El domingo anunció que Christopher Landau será subsecretario de Estado.
Fue embajador en México. Es un hombre entusiasta de nuestra cultura, amable y, a la vez, de firmes convicciones. Uno de los episodios que le tocó vivir como representante de EU fue el saludo de López Obrador a la mamá del Chapo.
“Te saludo, no te bajes. Ya recibí tu carta”, le dijo Andrés Manuel a la señora Consuelo Loera en aquel marzo de 2020. Los excesos, por el número de visitas que hizo a Badiraguato, se quedaron cortos frente a aquel apretón de manos.
Ese “gesto” con la madre del miembro del cártel de Sinaloa enojó mucho. Un grupo de periodistas nos reunimos con Christopher cuando acababa de suceder. La charla se realizó fuera de cámaras, pero les puedo comentar que fui testigo de la molestia que generó.
El diplomático estadunidense no emitió públicamente condena alguna, pero tomó nota.
Casi cinco años después, Landau atenderá, con Marco Rubio a la cabeza, asuntos de seguridad nacional a través de la política exterior. Un hombre que, entre otras, conoce el “teje y maneje” de los políticos mexicanos y del narco.
Nada más ni nada menos.
Aquí entre nos
El reto se puede convertir en una gran oportunidad para Claudia Sheinbaum. (Elisa Alanís, Milenio, Al Frente, p. 2)
Con Trump como eje de la agenda no se puede soslayar, como lo hemos venido apuntando, nada de lo que diga por más que parezcan baladronadas o provocaciones, nada debe pasarse por alto.
El eje del problema con la migración está en que para Trump los migrantes que llegaron siglos atrás a EU son distintos a los que están llegando ahora. A la migración actual la considera como un problema para su país por el perfil de quien entra hoy desde México a la Unión Americana.
Ha fortalecido el pensamiento de la llamada América profunda, la cual se ubica en el centro del país. Si con los demócratas, las cosas fueron diferentes, con Trump en el poder todo adquirirá otra dimensión, porque detrás de su presidencia se encuentra un auténtico apoyo popular.
El insulto que lanzó contra los haitianos que se encuentran en EU es la prueba de lo que piensa y el racismo que manifiesta con lo que dice. Estamos ante algo que verdaderamente cree y piensa sobre los migrantes, a quienes, en el fondo, más allá de racismo alguno, desprecia.
Estas consideraciones y muchas otras deben ser anotadas para el diseño de cualquier estrategia ante lo que muy probablemente será una expulsión masiva, por más que para muchos sea algo así como meterse un tiro en el pie.
Trump tiene en la mira a los migrantes porque en el fondo quiere tomar abierta distancia, en todos los órdenes, hacia Centroamérica, y particularmente con México. Algunas de sus estrategias políticas se concentran en el aislamiento y en dominio internacional; vamos al intento de una nueva versión del imperialismo yanqui.
Trump sabe que el mundo está cambiando de manera vertiginosa. Siria muestra lo que puede suceder en muchas otras naciones con mandatarios que se han eternizado en el poder y que van acumulando en su entorno una oposición cada vez más férrea, que además va desarrollando un encono y rabia social que los lleva a tomar cualquier tipo de decisiones sin importar las consecuencias.
Siria es importante en Medio Oriente y seguramente la crisis que está viviendo será un tema para tratar de extender sus dominios por parte del futuro presidente de EU. Sumemos a esto que el ahora expresidente se encuentra en Rusia, donde fue particularmente bien recibido, no es casual el gran apoyo que recibió de este país durante mucho tiempo.
Lo que pasa en Siria se suma a los cambios que se han venido dando en diferentes naciones. No queda claro qué pueda acabar pasando en países como Argentina, pero es evidente que Trump tiene en Milei un simpatizante y, sobre todo, a un fan.
En algún sentido, los muchos cambios que se están dando en el mundo, le convienen a Trump, porque se están presentando en el mismísimo momento en que él llegará a la presidencia de EU. Lo que quiere el futuro presidente es que su país sea el referente mundial. La geopolítica se está moviendo de manera vertiginosa en un momento particularmente benéfico para el estadounidense; va a tener enfrente muchas coyunturas con las que podrá negociar o arrebatar.
El futuro presidente ve a todos igual. Tiene particular atención con sus vecinos, pero en el fondo también los menosprecia, de nuevo, no es nada casual, que haya dicho que Canadá podría ser un estado más de su país, a lo cual ya después sumó al nuestro.
En medio de esto, la migración es importante, porque al amenazarlos y expulsarlos, pega en la mesa para que todos se den cuenta.
No pareciera que se la vaya a pensar dos veces cuando tome posesión. Podría expulsar a los migrantes, sin importar que sus hijos ya hayan nacido en EU.
Romper familias, lo cual poco o nada parece importarle. El problema es de todos, pero en todo ello nosotros vamos mano.
RESQUICIOS
El Centro Católico Multimedial presentó su reporte 2024: Violencia contra sacerdotes, religiosos, instituciones de la Iglesia católica en México, es contundente al consignar que México es el país de América Latina más peligroso para ejercer el sacerdocio; está para revisarse. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, La Dos, p. 2)
La aspirante más fuerte a la nominación de Donald Trump para la embajada de Estados Unidos en México es la ex candidata a senadora Kari Lake. Una mujer ultraconservadora que por años fue presentadora de Fox News en Phoenix y en 2022 buscó la gubernatura de Arizona, la cual también perdió, a pesar de que contó con el respaldo de Donald Trump.
La nominación de Lake traería a México certeza sobre la interlocución que tendría el gobierno de Claudia Sheinbaum con el presidente estadunidense. Alguien tan cercana a él y con su ideología pondría a Trump más cerca en cualquier negociación. Por eso el gobierno de la 4T deberá recibirla con honores, colaborar con ella y caerle bien.
Sin embargo, Lake es la clase de personaje al que los integrantes de la 4T detestan. Su perfil es similar al de la senadora mexicana Lilly Téllez. Es parte de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), a la que la semana pasada asistió en Argentina, donde destacó el papel que el presidente Javier Milei (otro despreciado por Morena) ha jugado entre los líderes de la región de Latinoamérica.
¿Imaginan el gusto que le dará a la presidenta Sheinbaum tener que caerle bien a alguien tan parecida a sus adversarios políticos? Ni qué pensar lo que dirá el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña; bueno, igual y le cae tan bien como Miguel Ángel Yunes.
Lake también es amiga del actor, productor y ahora aspirante a político mexicano Eduardo Verástegui, que ya empezó el proceso para conformar un partido político en 2027 y ahora sí lograr la candidatura presidencial en 2030 que como independiente no pudo alcanzar en 2024.
Para los asesores de Trump, Lake sería una enviada clave para presionar a México en los temas que más preocupan a sus votantes, parte del movimiento Make America Great Again (MAGA): la migración y el combate al tráfico de fentanilo.
Como candidata, Lake promovió el cierre de la frontera compartida y el fortalecimiento del muro fronterizo. También responsabilizó a México, en conjunto con China, del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Si la nominación se confirma, México no solo tendría un gran desafío con el nuevo gobierno de Trump, sino que el trato con su representante tampoco será sencillo. (Alejandro Domínguez, Milenio, Al Frente, p. 3)
La migración fue central en la campaña de Trump, causa y consecuencia de cambios en EU y de los flujos migratorios. La composición de estos cambió por consecuencias de la crisis del COVID-19 y el creciente deterioro de la situación en países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.
En 2018, la migración mexicana a EU era cero, volvían más mexicanos de los que se iban. Las personas en tránsito hacia el norte eran guatemaltecos, hondureños y salvadoreños. Los mexicanos migran de nuevo y piden asilo en EU. Transitan por México nacionales de 140 países. Son flujos mixtos con familias, mujeres y niños solos. Un alto porcentaje busca asilo. Son refugiados, no solo migrantes en busca de empleo.
Trump propuso y ratifica, medidas disuasorias, instigadoras de miedo. Varias irían contra el derecho internacional, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y la propia Constitución de los EU. Impactarán a México y los mexicanos y algunas violarían nuestros compromisos internacionales en derechos humanos y nuestra propia legislación. ¿Cuáles son?
A la vista el arranque de la gestión del siempre controversial Donald Trump el próximo 20 de enero y a decir de fuentes extraoficiales de la práctica imposibilidad de constituir un equipo binacional -trinacional incluso si al mismo se sumara Canadá- que dé seguimiento y asuma acuerdos que faciliten el inicio de aquella, nada parece más evidente que la decisión de Palacio Nacional de evitar toda confrontación y de responder con acciones específicas -“desde ya”, diría alguien- a las reiteradas “amenazas” que caracterizan el discurso del presidente electo de la Unión Americana.
¿O no es cierto que ante las reiteradas advertencias de la futura administración estadounidense de una deportación masiva de migrantes ilegales apenas iniciar su gestión, el gobierno federal parece haber endurecido su posición frente a la otrora permisiva política de acogida de migrantes y puso en marcha una estrategia paa evitar que miles de centro y sudamericanos en especial alcancen la frontera común? O también, ¿no es verdad que el cierre de la plaza comercial de Izazaga 89 en la capital -“un auténtico nodo de distribución y venta de productos chinos introducidos de manera ilegal al país”- respondió también a la presión del futuro inquilino de la Casa Blanca?
Y más aún, ¿no parece una clara respuesta al encendido reclamo del republicano para que el gobierno mexicano se comprometa de manera más clara en la lucha contra el tráfico de drogas a su territorio, de fentanilo en particular, el “histórico” decomiso de más de una tonelada del letal enervante y la ocupación de instanciones para su producción en las emblemáticas tierras de Sinaloa donde, hoy por hoy, “Mayitos” y “Chapitos” aliados en otro momento continúan disputándose el territorio sede de los más importantes operativos de la narcodelincuencia, en medio de una auténtica “guerra” que dejó ya cerca de 500 muertos en los cuatro últimos meses?
A la vista los hechos anteriores -“y no son todos”, diría alguno- es que es dable afirmar que con visión preventiva, el gobierno central parece decidido a evitar toda polémica y confrontación con Trump y los suyos entre quienes, dígase lo que diga, pocos objetivos parecen más deseables si de “ocupar o dar una lección…” se trata, que el México actual y su administración emanada de las filas de la 4T que muy poco tiene hoy para ofrecer o compartir con ellos, si de agradarles se tratara…
La situación pues es tal que no se equivoca quien apuesta por una relación que exigirá a la administración actual actuar con suma prudencia para evitar daños mayores al país… (Enrique Aranda, El Heraldo de México, Editorial, p. 17)
A Donald Trump le gusta ser impredecible. Es parte de su estilo de negociación según él mismo lo refiere en su texto “The art of the deal”.
Esto quiere decir que puede cambiar de opiniones y visiones de manera intempestiva y a veces errática.
Durante su campaña planteó que su gran adversario era China, a quien amenazó con imponer un arancel de 60 por ciento a todos los productos importados de ese país.
Luego resulta que ya como presidente electo, cambió los términos y amenazó con un arancel de 25 por ciento a México y Canadá, pero como castigo por no hacer lo suficiente para contener la migración y el tráfico de fentanilo.
Y, en cambio, a China el arancel ya solo sería del 10 por ciento.
Algunos ven en ese hecho la influencia… o la factura, de Elon Musk.
Parecía que México y Canadá podrían exentar el arancel anunciado mediante acciones claras en el control de los migrantes indocumentados y en el trasiego de fentanilo y sustancias precursoras.
El pasado fin de semana, en un nuevo giro, invitó a México y a Canadá a convertirse en estados de la Unión Americana.
“A Canadá lo subsidiamos por una suma de más de 100 mil millones de dólares al año y a México, por casi 300 mil millones ¿Por qué subsidiamos a estos países? Si vamos a hacerlo, que se conviertan en un estado”, dijo Trump, en el programa Meet The Press de NBC. Obviamente se trataba de una broma… ¿o no?
Justamente, generar esa duda es parte de la estrategia de Trump.
La presidenta Sheinbaum contestó correctamente señalando que rechazaba ese diálogo a través de los medios y subrayando que México es un país independiente y soberano.
Además, refirió que el pretendido subsidio del que habla Trump son las exportaciones del país.
En su primer periodo como presidente, Trump condenó los déficit comerciales que tenía Estados Unidos con muchos países del mundo, señalando que eso reflejaba un comercio disparejo.
De acuerdo con cifras del Departamento de Comercio, en 2016, cuando Trump ganó su primera elección, el déficit comercial que Estados Unidos tenía con México era de 69 mil 332 millones de dólares. En 2023, la cifra creció a 161 mil 382 millones de dólares.
Con Canadá, pasó de 16 mil 303 millones de dólares a 72 mil 329 millones.
Pero, resulta que con China el déficit es de 278 mil 716 millones de dólares, superior a los de México y Canadá juntos.
Va a ser difícil que a Trump se le pueda convencer mediante argumentos.
Pero quizás a algunos integrantes de su equipo, sí.
Uno de los personajes con los que hay que hablar es con el próximo secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien, aunque es partidario del uso de los aranceles, entiende la dinámica del comercio internacional y difícilmente respaldaría un arancel generalizado de 25 por ciento para los dos países que son socios de EU en el TMEC.
Howard Lutnick, quien será el secretario de Comercio, es también partidario de los aranceles, pero visualiza claramente que el problema principal de Estados Unidos es con China, lo que da margen de negociación.
Otro cargo fundamental es el de Jamieson Greer, nominado como Representante Comercial. Como brazo derecho que fue de Robert Lighthizer, en el primer mandato de Trump, conoce de primera mano el TMEC, lo que es una ventaja y desventaja para México. Pues sabe de los méritos del tratado negociado, pero también conoce cuáles son las debilidades mexicanas.
Por otro lado, como Lighthizer y otros, identifica claramente que el adversario comercial y estratégico de EU no es México sino China, país del que señala, debe ‘desacoplarse’ Estados Unidos.
Trump seguirá siendo imprevisible por estrategia y estilo, y también errático.
Creo que lo que conviene a nuestro país es emprender acciones para que se siga colgando medallas en los temas que a Trump le interesan, como migración y seguridad, y al mismo tiempo ir tejiendo la relación con algunos integrantes de su equipo que pueden ser más proclives a escuchar argumentos económicos.
Para ello, va a ser fundamental el sector privado mexicano.
Ojalá que su organización en el “cuarto de junto” tenga la potencia que tuvo en el pasado, y que el gobierno la escuche. (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p. 2)
Durante su visita en 2016 a México, el entonces candidato Trump, unificó a todos en su contra. Ya como presidente de EU, dejó muy claro su estilo personal de gobernar que ahora, en su segundo mandato, lejos de cambiar, se ha radicalizado aún más, si es posible. ¿Qué ha cambiado entonces? México y todo el mundo.
En 2018, Peña Nieto y su frivolidad, a pesar de algunos resultados positivos, logró fulminar al sistema político vigente y ponerlo en fase terminal. Iniciaba la era de AMLO y la 4T. Trump empatizó con AMLO durante dos años, no por cuestiones ideológicas, sino por el carácter autoritario de ambos gobernantes.
El sucesor de Trump, Joe Biden, tuvo que dedicarse de tiempo completo a intentar recomponer la vida interna de EU y a sus temas de política exterior, principalmente la invasión rusa en Ucrania. Nunca antes, un presidente estadounidense había descuidado tanto su relación con México. Aquí, se interpretó como debilidad y decadencia de Estados Unidos y dio paso a un descontrol absoluto de la agenda migratoria y al mayor crecimiento mundial de las organizaciones del crimen organizado en la historia reciente. La ruptura de la agenda bilateral fue casi total.
En el resto del mundo la geopolítica se complicó en casi todas las latitudes: el conflicto en Gaza, crisis migratoria y política en la UE, el Brexit en Inglaterra, guerra comercial de China, Putin en Rusia, crisis en Brasil, caos en Argentina y sin duda el problema más importante de todos fue la pandemia mundial del Covid-19.
La mayoría de estos asuntos fueron manejados con signos de debilidad del gobierno de Biden, quien no logró cerrar ninguno de ellos de forma satisfactoria, así se fue fortaleciendo la candidatura de Trump y su MAGA (Make America Great Again).
Este año, en EU y México, las campañas presidenciales tuvieron semejanzas interesantes; tanto Xóchitl como Kamala fueron producto de la incapacidad de sus partidos de presentar candidatos competitivos con discursos efectistas, pero sin rentabilidad electoral.
Al final se impusieron, tanto en EU como en México, dos gobernantes con todo el poder posible, pero con enormes asimetrías en su capacidad de conducción interna. EU tiene un Gobierno fuerte, con el consenso nacional de que la frontera con México es un desastre; ya no sólo en los temas migratorios, es en un problema real para su seguridad nacional. Por otro lado, México está desfondado en sus sistemas de inteligencia y por primera vez en seis años, enfrenta un escenario económico francamente sombrío producto de la pésima gestión económica del Gobierno anterior.
Ahora, cada vez con más frecuencia, escucho a muchos mexicanos decir que Trump “es la solución” a muchos de los problemas más graves de México. Ante la inseguridad fuera de control, bastaron dos manotazos del presidente electo estadounidense en la mesa y vimos resultados inmediatos en contra del crimen organizado; decomisos récord de fentanilo y a García Harfuch despachando en Sinaloa para frenar la violencia en el norte del país.
De igual forma, Sheinbaum Pardo ha reaccionado con un discurso y acciones concretas ante el reclamo de EU por la inexplicable tolerancia del Gobierno mexicano con la invasión de productos pirata provenientes de China y lo que Trump considera una política desleal al T-MEC, principalmente, con la industria automotriz. O se revierte esta situación o se termina el T-MEC.
Al margen de Las Mañaneras y su discurso populista y simplón, esta semana se dio el cambio más radical en nuestra política migratoria; se acepta la repatriación de los migrantes ilegales, pero se pide a EU que envíe a estos a sus países de origen. ¿No qué no? (Pancho Graue, 24 Horas, Estados, p. 10)
“La característica fundamental del comercio es que nos permite trabajar unos para los otros y no sólo para nosotros mismos”.
Matt Ridley
Coincido en buena medida con la presidenta Claudia Sheinbaum. El Tratado México-Estados Unidos-Canadá, dijo el domingo 8 de diciembre en Nuevo Laredo, “es la única forma de enfrentar con éxito la competencia económica y comercial con China. América del Norte debe consolidarse como una región económica que avance cada vez más en la independencia de las importaciones de otras regiones del mundo. Por eso, siempre hemos sostenido que, entre nosotros, entre los tres países, no hay competencia, al contrario, nos complementamos, y eso nos permite ser una de las regiones más vigorosas y más importantes del mundo”.
México es parte de Norteamérica. Lo somos geográficamente; la mayor parte del territorio nacional, al norte del istmo de Tehuantepec, comparte las estructuras geofísicas de Norteamérica, mientras que solo al sur nos ubicamos en Centroamérica. La historia colonial, la lengua y la religión nos hermanan con Latinoamérica, pero la economía, la historia cultural de las últimas décadas y la demografía nos colocan en Norteamérica. En 2023, 10.9 millones de migrantes en Estados Unidos eran mexicanos; un año antes, en 2022, 38.8 millones de residentes o ciudadanos de Estados Unidos habían nacido en México o declaraban tener ascendencia mexicana (migrationpolicy.org), 11.6 por ciento de una población estadounidense de 335 millones.
Para la izquierda mexicana cualquier cercanía con el país más “capitalista” del mundo fue siempre una contrariedad, pero esto es también producto de una hipocresía notable. A los activistas de izquierda de mis tiempos, los que hoy están en el poder, les gustaba gritar “Cuba sí, yanquis no”, pero hoy vacacionan en Nueva York o Miami y compran casas en Houston o San Diego, no en Cuba, Venezuela o Nicaragua. Decían que admiraban a Silvio Rodríguez y a Pablo Milanés, pero escuchaban a los Beatles y a los Rolling Stones. El mismo Pablo Milanés se distanció de la dictadura cubana al final de su vida.
La presidenta Sheinbaum salió de esa izquierda universitaria de clase media que en la retórica idealizaba a Cuba y repudiaba a Estados Unidos. Sin embargo, sus declaraciones del domingo, y las de ayer de Palacio Nacional, ratifican que entiende la importancia de la relación económica de México y la Unión Americana. A esta mandamos el 80 por ciento de nuestras exportaciones; de ella viene el 52 por ciento de nuestra inversión extranjera directa; de ahí llega el 67 por ciento de los turistas que vuelan a nuestro país.
No estoy de acuerdo con la posición de Sheinbaum de que el propósito de la alianza comercial norteamericana es lograr “independencia de las importaciones de otras regiones del mundo”. Este es un punto de vista mercantilista, como el de Donald Trump, quien considera que el propósito del comercio internacional es lograr un superávit. Este domingo también, en una entrevista con Meet the Press de la cadena NBC, Trump afirmó que “estamos subsidiando a México con casi 300 mil millones de dólares”. En realidad, el déficit comercial de Estados Unidos con México, que fue de 152 mil millones de dólares en 2023 y no de 300 mil millones, no es un subsidio, sino una consecuencia de las decisiones libres de empresas y consumidores. Si Trump quiere reducir el déficit imponiendo aranceles a México, lo único que logrará será reducir la productividad de la economía estadounidense y empobrecer a su población.
Los mexicanos debemos entender que nuestra relación con el país más rico del mundo nos ayudará a prosperar. No ganamos nada con mandar productos a Cuba o a Venezuela que no nos pagan. Somos parte de Norteamérica… y nos beneficiamos de serlo.
PAQUETES
Ayer el gobierno usó la “mañanera del pueblo” para promocionar paquetes para el Tren Maya. No sorprende, ya que solo transporta 19 por ciento de su objetivo. Al mismo tiempo, la autopista México-Pachuca fue bloqueada durante horas por transportistas que protestaban porque el Tren Maya les debe dinero. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)
Blof

(Rictus, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
Inagotable

(Xolo, 24 Horas, Pág. 2)
Súbale

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 10)
Estado 51

(Kemchs, El Universal, Opinión, p. A20)
La Pista del Magnate

(Rocha, La Jornada, Política, p. 5)