Opinión Migración 110523

Frentes políticos

¿Y los responsables?

Tal y como estaba previsto, el flujo de migrantes indocumentados se ha incrementado notoriamente en las últimas horas entre Sonora y Arizona. Para hoy está previsto el fin del Título 42 aprovechado por las autoridades migratorias para expulsar a toda persona indocumentada que intentaba ingresar a EU ilegalmente durante los tres años de la pandemia. El Consulado estadunidense en Nogales advirtió que el Título 8, que volverá a regir en migración, impone consecuencias criminales a aquellos que cruzan la frontera ilegalmente. ¿Qué harán Francisco Garduño y el Instituto Nacional de Migración al respecto, o acaso el Título 8 los sorprenderá sin estrategia? (Excélsior, Nacional, p. 11)

Trascendió

Que mientras Estados Unidos no se anduvo con eufemismos y desde la misma Casa Blanca anticipó “días difíciles, si no es que caóticos”, con el fin del famoso Título 42, la Secretaría de Relaciones Exteriores que encabeza Marcelo Ebrard alistó a sus once consulados de aquella nación en la zona fronteriza para apoyar a migrantes mexicanos con centros de información y atención funcionando las 24 horas de los siete días de la semana, además de reuniones con autoridades de ambos países para vigilar que se protejan los derechos humanos. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

En privado // ¿Todo el poder para un sucesor o para él?

Retales

  1. DESBORDE. A partir de esta medianoche —y que no me salga López Obrador que dónde está la otra mitad— la crisis migratoria se va a disparar a niveles inconmensurables. Con la eliminación del Título 42, la migración se desbordará sin que su gobierno tenga las previsiones indispensables; (Joaquín López Dóriga, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

¿Será?

Otra crisis migrante

Quienes saben del tema nos dicen que hay que estar atentos al fenómeno de los migrantes en México y EU. Y es que según las posturas que se observan en cada país, se puede llegar a la conclusión de que están totalmente solos. ¿Será? (24 Horas, La dos, p. 2)

La Esquina

El asunto de las migraciones masivas llegó para quedarse en todo el mundo. Por lo mismo, son necesarias pautas nacionales y mundiales para regular –y a fin de cuentas absorber- esas oleadas humanas. Asumir acciones transitorias como albergues temporales, alambradas de púas o amenazas armadas no van a arreglar el problema de fondo. (La Crónica de Hoy, Pp)

El Cristalazo // Ejemplo migratorio y añoranza de vanguardia

En días pasados, poco antes del día materno –tan emotivamente celebrado en la “mañanera de las “Mañanitas” –, el señor presidente se infligió –previamente a su llamada telefónica con el señor Biden, presidente de los EUA–, una severa mordedura de lengua: condenó las  violaciones de los gobiernos de Texas y Florida contra los Derechos Humanos de los inmigrantes irregulares a ese país.

“…Ahora me entero que el gobernador de Florida —imagínese la Florida, llena de migrantes— ahora está tomando medidas represivas, inhumanas en contra de los migrantes en Florida, porque quiere ser candidato. 

“¿Qué, no puede hacer otra propuesta para convencer a la gente? ¿Qué, tiene que valerse del dolor del pueblo, del dolor del migrante, de la necesidad de la gente para sacar raja política? Eso es inmoral, eso es politiquería”.

Y la verdad tiene toda la razón nuestro bienamado líder, porque cómo es posible ejercer medidas represivas contra los fugitivos de la pobreza o la violencia centroamericana o venezolana o caribeña, cómo es creíble esa inhumanidad en su contra nada más por sostener una actitud rígida en víspera electoral. Eso es no tener materia para el diez de mayo. Que poca.

Este señor, tanto como el tejano, Greg Abbot, es un cruel y racista político, quien nos ha amenazado hasta con vuelos de helicópteros, cañones y toda la cosa.

Nosotros, en especial con nuestro humanista Instituto Nacional de Migración, sí somos ejemplo planetario de buen trato a los migrantes. Nada más los encerramos y creamos condiciones para ver cómo se mueren achicharrados 39 o 40 de ellos en instalaciones del gobierno. Eso es humanismo a las brasas. Ese es el rostro de México ante el mundo.

No como el señor Abbot cuyos elementos de la Guardia Nacional tejana, han colocado alambradas y cercas con navajas y púas en su frontera. Se debe reconocer, eso sí; no ha habido un solo muerto por causa de esa alambrada inhumana.

Y lo más notable en México, tantas muertes no produjeron consecuencias institucionales. Garduño, el director del INE sigue ahí y nada más recibe felicitaciones por su trabajo de tantos años al servicio del movimiento. Tan, tan. Se acabó, gringos deshumanizados, tengan pa’que aprendan, diría el clásico quien agregaría:

“…Y que mejor hagan una propuesta el gobernador de Texas y el gobernador de Florida, y los legisladores del Partido Republicano, y algunos también del Partido Demócrata, para que ya no se vendan armas en los supermercados, armas de alto poder. Esa es una buena iniciativa para que no haya estos lamentables hechos de asesinatos, estos tiroteos que hay constantemente. ¿Por qué no se meten a eso?”

Bueno, un país como el nuestro donde nada más hay 130 mil cadáveres tirados en las calles en los últimos cuatro años, tiene una enorme autoridad moral y política para dar clases de pacifismo, armonía y vida sin violencia. 

Obviamente la explicación es simple: las armas vienen de allá. Es cierto, pero se disparan[U1]  aquí. Como el fentanilo, va de aquí, pero se consume allá.

Y ya para terminar una muestran más de severa inconexión neuro-lingual:

En el extremo colérico por su moribundo “Plan B”, (ya se sabe, vivimos en los tiempos de la cólera), el presidente ha dicho de los ministros de la Corte algunas lindezas furibundas. Una de las injurias los tilda de retrógradas (os) y pide voto popular para las futuras designaciones de togados y jueces de otros tribunales. 

“Imagínense (le sugiere al pueblo) si vamos a poder avanzar como pueblo, como nación con estos retrógradas, conservadores, salinistas (los ministros: “pandilla de rufianes, muy corruptos”).

Pero para justificar su ansia comicial para la magistratura y el ministerio jurídico, pone como justificante y heroico antecedente y luminoso ejemplo, la fórmula liberal de 1857.

Regresar al siglo XIX, no es actitud retrógrada, es de avanzada; de vanguardia, seguramente. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, La dos, p. 2)

Hechos y susurros // Fin al título 42, camino a crisis migratoria

Hoy, 11 de mayo, es un día crucial para cientos de migrantes que se han movilizado masivamente por el fin de la orden de salud pública denominada Título 42, con la ilusión de que con la cancelación de esta puedan cruzar a los Estados Unidos (hecho que no podrán consumar), ya que fue utilizada por el Gobierno de ese país como política migratoria para expulsar a casi tres millones de personas, fundamentalmente de Centroamérica.

Y en este momento ante el blindaje de la frontera sur de los Estados Unidos, es muy probable que se queden concentrados en el lado mexicano.

Actualmente, son millones de latinoamericanos que buscan refugio y la posibilidad de sobrevivir, porque es muy grave confirmar que los desplazamientos dejan saldos de muerte y desapariciones de migrantes.

Muchas de las presiones en la frontera norte de nuestro país es por el retorno de personas de ocho nacionalidades a nuestro territorio. Uno de los temas que trataron los presidentes Joe Biden, de los Estados Unidos, y Andrés Manuel López Obrador, de México, fue el migratorio. ¿A qué acuerdo llegaron?

El hecho es que desde hace mucho, la 4T ha sido rebasada en el tema migratorio. Lo último fue el incendio en el centro de atención a migrantes el 27 de marzo en Ciudad Juárez, Chihuahua, que dejó un saldo de 40 muertos, por lo que el titular del Instituto Nacional de Migración (INM) es procesado, aunque sigue en activo. Y también recordamos el accidente ocurrido en Chiapas en diciembre de 2021, en donde murieron al menos 55 centroamericanos.

En este momento, atestiguamos la intensa actividad de los traficantes de personas, comúnmente conocidos como “polleros” y nadie hace nada por combatirlos. Aprovecharse de la esperanza por lograr una mejor calidad de vida es criminal.

Es urgente que México atienda la crisis migratoria que viene, ya que el Gobierno de los Estados Unidos anunció medidas nuevas de control migratorio, muy severas, para evitar que los migrantes crucen de manera ilegal al territorio norteamericano, incrementando elementos de las fuerzas armadas, pues ya una vez cancelado el Título 42, se aplicará el Título 8, con el que se puede arrestar y procesar a quien cruce de manera ilegal.

A partir de hoy, migrantes latinoamericanos que fueron engañados por los polleros seguirán en México. Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad de los Estados Unidos precisó que las puertas de su país “no están abiertas”. (Dolores Colín, 24 Horas, México, p. 6)

En la mira // El Poder Ejecutivo está podrido

“El mundo está lleno de almas podridas, pero eso no significa que nosotros también debamos pudrirnos”. —Charles Bukowski 

Sí, el Poder Ejecutivo no solamente está podrido sino también descompuesto, venal, corrompido, deteriorado, pútrido, degenerado, carcomido, deshonesto, tramposo, pervertido, falaz, embustero, embaucador, farsante, patrañero, enclenque, malogrado, demente, alienado, desvariado, insano y ¿ya dije podrido?

Podríamos seguir enumerando adjetivos, caben muchos, algunos podrían ser igual o, incluso, más insultantes que los anteriores y seguramente el presidente López Obrador se ofendería: nos acusaría de carroñeros y serviles; pero que quede claro que nadie estaba hablando solamente de él como persona, sino del Ejecutivo en sí mismo.

El Poder Ejecutivo que encabeza López Obrador apesta rancio, fue tomado por la viejísima clase política plagada de mañas e ineficiencia, ya decía el hoy exiliado Ricardo Anaya en aquel célebre debate de 2018, “el problema no es que seas viejo, sino que tus ideas son viejas”. Y sí, el problema, por ejemplo, no son los más de ochenta años de Bartlett o de Gertz Manero, el problema no es que en el gabinete falten jóvenes y sobren viejos; sino su aversión al nuevo mundo, a la transparencia, a los valores democráticos; el problema no es la suma de experiencias que brindan los años, sino la cantidad de experiencias reprobables que suma el Ejecutivo.

El Poder Ejecutivo del Peje está fétido de corrupción, sus “colaboradores” tienen patente de corso mientras laman sus suelas, las lisonjas son garantía de impunidad. Ahí está Segalmex, por ejemplo, cuyo principal responsable, Ignacio Ovalle, termina arrebujado del amor presidencial, incluso con ternura: pobrecito, no sabía que su equipo estaba saqueando 15 mil millones de pesos del erario, ¡atrás, prensa carroñera!, ¿dónde estaban cuando el PRI robaba más?

O el caso de Francisco Garduño, titular del INM, que no sólo podría tener cola en la cuestionada administración de las cárceles para migrantes envueltas en sospechas para favorecer a la dictadura de Nicaragua, sino que carga sobre su gestión ¡40 hombres muertos!, ¡40 quemados vivos!… ¿Qué es, sino un funcionario mimado hasta el ridículo, un tipo al que ni las vidas de 40 seres humanos lo quitan del puesto?

¿Y los empresarios superfavorecidos con sus empresas fantasma?, ¿y el Ejército que se ahoga en recursos clasificados de “seguridad nacional” mientras el general secretario anda paseando a todo lujo con dinero público?, ¿y la Casa Gris?

Bueno, supongo que los hijos del Presidente no forman, estrictamente, parte del Poder Ejecutivo; pero claro que coadyuvan a su putrefacción cuando uno vive en casas que desbordan menos lujos que conflictos de interés y el otro hijo está envuelto en transas multimillonarias.

Sí, quizá el Poder Judicial no tiene remedio y poco a poco se fue pudriendo desde hace años.

Pero el Poder Ejecutivo parece que nació podrido.

De Colofón. –

Momento de mostrar músculo de proteína 4T, corre fuerte la idea para una manifestación masiva contra el Poder Judicial, ¿la segunda mitad del 2023 será de la protesta en la calle?

Y todavía faltan 508 días para que termine el sexenio. (Luis Cárdenas, El Universal, Nación, p. 7)

Sin ataduras // La jugada maestra de AMLO

Es cada vez más notorio que Estados Unidos toma la iniciativa en temas como migración y drogas, mientras que México reacciona con declaraciones simbólicas, a veces contradictorias, pero sin obtener resultados favorables a México.

Ante cualquier problema, el gobierno mexicano lo enfrenta con retórica propagandística. Después de conversar el martes con el presidente Biden, el primer mandatario dijo que ambos países seguirán trabajando “en temas como la migración con dimensión humanista, el tráfico de drogas y armas y, sobre todo, en cooperación para el bienestar de los pueblos más pobres de nuestro continente”.

No se puede calificar como humanista la muerte de 40 migrantes centroamericanos, ocurrida en instalaciones del Instituto Nacional de Migración en Ciudad Juárez, y peor aún sin que ningún alto mando del INM pague las consecuencias. 

La política migratoria de México es un desastre: no sólo carece de humanismo, es servil a Estados Unidos desde que Marcelo Ebrard convirtió a nuestro país en el patio trasero de la Border Patrol, el 15 de noviembre de 2018 en Houston, cuando se doblegó ante Mike Pompeo y aceptó “Quédate en México”, pidiéndole su complicidad para ocultar a los mexicanos la verdad, y a cambio recibir el apoyo estadounidense a su candidatura presidencial por servir a sus intereses, según escribió el entonces secretario de Estado en sus memorias Never give an inch (Nunca ceder en nada).

Hace más de cuatro años y medio, en diciembre de 2018, Ebrard anunció casi 6 mil millones de dólares de Estados Unidos para el desarrollo centroamericano, pero ni Trump ni Pompeo enviaron un solo dólar para “construir una Centroamérica más próspera y segura y así, abordar las causas subyacentes de la migración con el objetivo de que los ciudadanos puedan construir mejores vidas para ellos y sus familias en casa”.  (Ver https://n9.cl/vpisws)

A Ebrard le tomaron el pelo los estadounidenses. No hubo ayuda de EU pero en cambio sí fueron desplegados 30 mil militares mexicanos de la Guardia Nacional en las fronteras sur y norte, tal como lo exigió Trump con el garrote de los aranceles. 

México, que presume ser país independiente y soberano, aceptó sin chistar la aplicación extraterritorial en nuestro país del Título 42, que hoy expira, con el pretexto de prevenir la propagación de Covid-19.

El sucesor de Trump necesita desesperadamente del gobierno de López Obrador para contener la ola de migrantes, hoy a punto de desbordarse a lo largo de la frontera. Veremos escenas dramáticas.

Biden sabe muy bien que su futuro político depende en cierta medida de AMLO, pues si éste deja pasar a la muchedumbre agolpada en las garitas fronterizas, podría perder la reelección el año próximo. Trump agradecido atizará el fuego xenófobo para regresar a la Casa Blanca, con la ayuda de su amigo mexicano.

AMLO está consciente que cuenta con una poderosa herramienta de negociación con el tema migratorio para disuadir a Biden a no intervenir en las políticas interna y energética. ‘Si apoyas a las ONGs adversarias a mi gobierno y te metes en contra de Pemex y de la CFE, dejo pasar a los migrantes’.

Sin duda, sería una jugada maestra pero no deja de ser perverso tratar de usar a los migrantes como carne de cañón y aparentar ser protector de ellos. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio Diario, Política, p. 10)

La divisa del poder // Migración y campañas

A partir de mañana, México deberá inventarse una estrategia para responder a la agudización de la crisis migratoria que seguramente ocurrirá por el fin del Título 42 en Estados Unidos.

El Título 42 fue una medida migratoria disfrazada de combate a los contagios por Covid, que se aplicó durante los últimos tres años en la frontera entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con cifras de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas de la Secretaría de Gobernación, durante los tres años que se aplicó la medida del Gobierno estadounidense se registraron 2.8 millones de expulsiones. 

Casi un millón por año. 

Estas expulsiones terminaron en el territorio mexicano, que no ha podido diseñar una política de Estado para tratar de paliar la situación de esa cantidad de personas que buscan llegar a Estados Unidos.

Un dato que llama la atención es que de esos 2.8 millones, 1.6 fueron mexicanos, es decir, 6 de cada 10.

¿Por qué si estamos casi en el paraíso más de 500,000 mexicanos quisieron cruzar -sin suerte- a Estados Unidos cada año, desde mediados del 2019 a la fecha?

Regresando al tema del fin del Título 42, lo que sucederá a partir del primer minuto del viernes será que todos los migrantes ilegales que sean detenidos del lado americano, serán sujetos a un juicio federal que los podría mantener en prisión año y medio antes de ser deportados a sus países de origen.

Tendrán prohibido, por cinco años, volver a intentar ingresar a territorio estadounidense. 

Es decir, se endurecerá la política migratoria del vecino y, como sucede siempre, será México el que deberá pagar los costos de la medida. 

No sabemos si existe una propuesta del Gobierno mexicano pues los encargados de las relaciones políticas con el exterior y el responsable de la política interior se encuentran dedicados a buscar la bendición presidencial para ser candidatos en 2024.

Ayer se vieron escenas propias del bíblico éxodo judío de Egipto en los puentes que cruzan hacia los Estados Unidos.

Hoy, que es el último día para que los migrantes traten de obtener asilo político, las escenas serán más crudas. 

Muy pocos lo lograrán; el resto quedará en el país, ya sea como subempleados y como carne de cañón para la delincuencia organizada.

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Por cierto, así como está el escenario en materia migratoria, el Instituto Nacional de Migración anunció que se suspenderán “temporalmente’’ los servicios de las estancias provisionales a las que se llevaba a los migrantes. 

El INM aseguró que las 33 estancias provisionales funcionarán nuevamente hasta que lo que queda de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos termine una revisión integral de las instalaciones y rinda un informe, lo que puede durar semanas o meses.

O años, pues así como que mucha prisa no se nota que tenga el Gobierno por revisar las estancias, una de las cuales se incendió hace seis semanas causando la muerte de 40 migrantes. (Adrián Trejo, 24 Horas, México, p. 4)

Pulso político // Aceptó AMLO frenar migrantes en frontera sur

A unas horas de que esta madrugada concluya el Título 42 y una oleada de migrantes avance de Centroamérica hacia Estados Unidos, durante la reciente videoconferencia que sostuvo el Presidente Andrés Manuel López Obrador con su par, Joe Biden, se comprometió a desplegar personal policíaco-militar en su frontera con Guatemala para reducir ese flujo y aceptó que el país siga recibiendo 30 mil deportados de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, revelaron altos funcionarios en Washington.

Días antes, revelaron, durante la reunión que el mandatario sostuvo en Palacio Nacional con la asesora de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Liz Sherwood-Randall, le anunció que “por razones humanitarias”, su gobierno seguirá aceptando migrantes no mexicanos deportados por EU. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 6)

Fin del Título 42: nuevas reglas, misma realidad

En 2019, ante las oleadas de caravanas migrantes provenientes de Guatemala, El Salvador y Honduras, el gobierno de Estados Unidos emprendió una agresiva campaña diplomática para promover la firma de un Acuerdo de Tercer País Seguro con México y Guatemala. Ese acuerdo habría permitido al gobierno de EU cancelar la posibilidad de solicitar asilo para prácticamente cualquier persona que ingresara a su territorio a través de nuestra frontera común.

México no podía ni debía aceptar un acuerdo de esta naturaleza: por respeto a nuestra soberanía nacional, por responsabilidad humanitaria y por viabilidad práctica. La ausencia de una política de asilo, las insuficiencias del sistema de protección a refugiados y la falta de programas para la integración de población extranjera nos hacían el candidato menos idóneo.

Pese a las amenazas arancelarias del entonces presidente Donald Trump, México resistió las presiones. Y se logró eludir tanto la firma del acuerdo como un posible desencuentro comercial. Una victoria efímera, que se vio eclipsada con el anuncio del programa “Quédate en México”, mediante el cual más de 75 mil personas solicitantes de asilo fueron obligadas a esperar durante meses en nuestro país, mientras las autoridades estadounidenses atendían sus solicitudes. El programa se mantuvo vigente hasta el año pasado.

La pandemia permitió a EU obtener una justificación legal –que no requería de la aceptación de México– para restringir el acceso de solicitantes de asilo a su territorio con la activación del Título 42, una disposición sanitaria que permite expulsar rápidamente a las personas migrantes como medida de emergencia para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. Y que precisamente hoy llega a su fin.

En los hechos, México se ha convertido en el Tercer País Seguro que se pretendía en 2019. Sin embargo, la realidad es aún peor que si se hubiera firmado un acuerdo: sin un piso legal mínimo, sin responsabilidades claramente establecidas y con una gestión migratoria poco institucionalizada, que depende enteramente de acuerdos ajenos al escrutinio público.

El destino de cientos de miles de solicitantes de asilo es incierto. Y eso es un factor de inestabilidad de nuestra relación bilateral, que depende de un precario entendimiento coyuntural entre funcionarios. Los acuerdos migratorios, que deberían sustentarse en el derecho internacional y buscar la colaboración de organismos internacionales especializados, se sustentan en comunicados poco transparentes. En el más reciente, del pasado 2 de mayo, el Gobierno de México se limita a anunciar que “México continuará aceptando de regreso a migrantes bajo motivos humanitarios”.

La migración es un asunto de Estado y uno de los temas prioritarios de la relación bilateral. De cara a los procesos electorales de 2024 en ambos países, será un factor central que puede reavivar las tensiones e incluso provocar desencuentros. Debemos estar preparados.

México ha sido, es y seguirá siendo el trampolín global hacia Estados Unidos. Y, al menos desde hace tres años, es de facto un Tercer País Seguro. La realidad no cambiará con el fin del Título 42. Es momento de asumirlo y tomar decisiones para enfrentar este desafío con dignidad, con humanidad y con estrategia. (Claudia Ruiz Massieu, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

Duda razonable // El enigma de Texas y la migración

Según el último censo de Estados Unidos en 2020, tres de cada diez de sus habitantes son mexicanos o tienen herencia mexicana, abuelos, padres, tíos. Alrededor de ocho millones de personas. Solo el estado de California tiene una proporción mayor. 

En Texas, 37 por ciento de la fuerza de trabajo son lo que califican como “hispanos”, de los cuales, en ese estado, los mexicanos son poco más de 85 por ciento. Solo en Arizona se supera ese porcentaje. 

Texas había sido gobernado casi exclusivamente por demócratas desde mediados del siglo pasado hasta 1995, que los texanos han votado siempre por un gobernador republicano.

En la última elección presidencial, Donald Trump fue capaz de voltear una decena de condados tradicionalmente demócratas a su favor, algunos de ellos cercanos a la frontera mexicana y con candidatos con herencia mexicana. 

Ninguno de los gobernadores republicanos que lo precedieron están tan a la derecha como Greg Abbott, titular del Ejecutivo estatal desde 2015. En contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, en contra, por supuesto, del aborto, en contra de la separación de iglesia y Estado; gran promotor del libre comercio y portación de armas de cualquier tipo y, por supuesto, enemigo furioso de los migrantes.

Frente a la posible crisis en la frontera de Texas con México de estos días, a partir del fin del Título 42, y la concentración de migrantes que se dicen listos para cruzar, Abbott ha movilizado a cientos de miembros de la Guardia Estatal y policías a la frontera para detener a migrantes. Abbott es de los gobernadores que sube a migrantes a camiones para dejarlos en ciudades de otros estados gobernados por demócratas para, según él, darles una lección. 

Abbott, sin embargo, tiene un problema legal: los estados no están facultados para hacer cumplir la ley migratoria, que es federal. 

Por eso ha empujado en el Congreso texano iniciativas que hagan delito estatal pasar la frontera sin documentos para que su fuerza policiaca pueda detener y deportar. 

En 2018, cuando compitió para reelegirse, Abbott ganó con 55 por ciento de los votos en contra de Lupe Valdez, mexicoamericana que ganó 42 por ciento del voto. Abbott, por cierto, ganó 47 por ciento del voto “hispano”.

Según el seguimiento mensual de la Universidad de Texas, Abbott tiene 46 por ciento de aprobación contra 41 por ciento de desaprobación. En ese estado lleno de mexicoamericanos ese es el enigma. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Día con día // Migrantes del sueño mexicano

Lo dicen las remesas y lo dice el número de mexicanos que se va a trabajar a Estados Unidos.

Vivimos una de las épocas de mayor migración económica hacia el norte; en términos absolutos, la mayor de la historia. 

El pobre crecimiento económico y la pandemia no han sido en vano. Castigada aquí, la gente busca allá lo que necesita: empleo, oportunidades de mejora. 

Si se mide por las remesas, han encontrado ambas cosas, y en rangos sin precedentes.

Las autoridades celebran el auge de las remesas, que rompen récords cada año, como un índice de fortaleza de la economía mexicana.

Aparte del lavado de dinero que puede haber en remesas tan altas, esos miles de millones de dólares son hijos del esfuerzo de mexicanos que trabajan fuera de la economía mexicana, no dentro de ella. 

Remesas y migrantes son indicadores tangibles, en dólares y personas, de que los programas sociales del gobierno no bastan para arraigar a los mexicanos en su tierra.

Según los datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la cantidad de mexicanos que busca trabajo en Estados Unidos ha crecido mucho en estos años, también en rangos sin precedentes. 

La oficina registra el número de mexicanos arrestados en su intento de pasar ilegalmente al otro lado, o sea, sólo un porcentaje de los que logran pasar. 

En el año fiscal 2022 hubo 808 mil mexicanos detenidos en la frontera. Nunca se había detenido a más de 300 mil (números redondos). 

La cifra explotó en el año fiscal de 2021, en plena pandemia. El número de mexicanos detenidos pasó de 297 mil en 2020 a 655 mil en 2021. 

Y de ahí saltó a los 800 mil del año fiscal 2022. (El año fiscal se cuenta de octubre del año anterior a septiembre del siguiente). 

Las cifras de 2023 van en el mismo rumbo de 2022: en el primer semestre fueron detenidos 383 mil mexicanos.

Los migrantes dicen con sus actos lo que quieren. Quieren empleos que les permitan ahorrar y sostener a sus familias, empleos que no encuentran en México. 

Los programas sociales no detienen la migración, porque no son empleos. Si son el nuevo sueño mexicano, como dicen en Palacio, es un sueño del que huyen más mexicanos que nunca. (Héctor Aguilar Camín, Milenio Diario, Al frente, p. 3)

La feria // The Last of Us… en vivo y a todo color

Gente que huye dispuesta a todo para no ser atacada por criaturas monstruosas, para no convertirse en un zombi más de una tribu enferma, para tener una vida ya no de riquezas o lujos, sino donde sea predecible el salir y volver a casa, el vivir sin jugar a la ruleta rusa en cada interacción.

Las imágenes y las crónicas periodísticas de la avalancha humana que busca entrar a Estados Unidos son propias de una serie; de, por ejemplo, The Last of Us, que recientemente capturó audiencia masiva en varias latitudes. 

Pero, obviamente, no estamos ante una ficción ni la gente huye o se atrinchera para no ser infectada por quienes han dejado de ser humanos por causa de hongos.

Aunque esa ficción puede ayudar, como en tantas ocasiones, al ponernos un espejo.

Cambiemos los temibles hongos por Estados disfuncionales donde los individuos y sus familias están a merced de miseria, enfermedades, falta de horizonte educativo y/o laboral y, por supuesto, de criminales que dominan el barrio, el pueblo, la región, la provincia, el país. 

Esos que corren para agolparse a las puertas del imperio saben sumar y restar perfectamente. Entienden lo mucho que costará vivir el sueño americano, como entienden que casi cualquier sacrificio que se les pida será menor a resignarse a la muerte en vida donde hoy están ellos y los suyos.

Sí, siempre hay gente, como en las series también, que en el camino engaña a otra, que en la ruta se aprovechará para explotar al prójimo, que pateará al pateado, que robará al que ya nada tenía, que violará o macheteará hasta por placer. El trayecto también es a través de Estados disfuncionales, de la selva.

El riesgo mayor es fallecer en el intento. Morir en un llano de San Luis Potosí o en una cañada de Chiapas; ahogado en un río, asesinado detrás de un camión, asfixiado por humo en una estación migratoria mexicana o en un tráiler de polleros incluso cuando ya habías cruzado la anhelada frontera del río Bravo.

Pero ¿qué no es lo mismo –el riesgo de morir– si se quedan donde están? Y ese “donde están” incluye, por supuesto, México, y ese “quedarse” aplica a mexicanas y mexicanos.

Hay muchos venezolanos, pero no sólo venezolanos entre quienes huyen para no ser zombis. Hay de múltiples nacionalidades y hay –desde luego– connacionales.

A lo mejor ellos están mejor que tú y yo. No, no me comparo ni por una fracción de segundo con ningún migrante. No me apedrees aún. Sólo quiero poner una hipótesis: ellos ya saben que, en efecto, no hay futuro en quedarse en México, ni entre nosotros, porque saben que la cosa aquí también sólo va a empeorar, a pudrirse sin remedio, que es mejor correr ya, y antes de que otros millones caigamos en cuenta que ellos vieron primero lo que se avecinaba.

Y por si hiciera falta decirlo, esto no es nuevo, ni siquiera inédito, coyuntural y mucho menos pasajero. Las migraciones han marcado a la humanidad, a América y a México. Y es que es “normal” que miles crucen diario a través de nuestra República.

Es una tragedia que hemos invisibilizado. Por donde pasan sentimos un alivio callado de eso, de que pasan, de que se van, de que dejan nuestras calles, nuestras ciudades. Pero ¿en realidad son nuestras estas ciudades, este país?

Les digo que ellos saben más que nosotros. Como en The Last of Us, donde unos tienen coraje, mientras los demás sólo un poco de tiempo antes de sucumbir. (Salvador Camarena, El Financiero, Nacional, p. 34)

La otra Agenda: Convocation 2023

En medio de la crisis de la relación México – Estados Unidos de América (EUA) se llevó a cabo la tercera reunión (“Convocation”) de exembajadores de Estados Unidos de América en México y de México en aquel país. La convocatoria fue auspiciada por la Fundación México-Estados Unidos, en Palo Alto, California. A diferencia de las reuniones anteriores, la agenda se siguió puntualmente, quizá por el ánimo de cautela de todos los participantes. Sin embargo, dos temas dominaron las conversaciones. 

Primero, la grave crisis que se vive en materia migratoria y sus implicaciones para el presente y el futuro de la relación bilateral. Los números de la tragedia en migración hablan por sí mismos (alrededor de 560 mil migrantes) han cruzado el país en 2022. Los EUA utilizando todos sus recursos para evitar que ingresen a ese país y México sufriendo sus efectos de conglomerados de migrantes que cruzan el país y se agolpan en la frontera norte. Para ninguno de los dos países esta situación es sostenible, si bien ninguno tiene soluciones potentes para resolverlo; parecería que se agotó la imaginación institucional de ambos países.

Segundo, el tema de la seguridad pública vinculado con la presencia y acción del crimen organizado, en especial en México, y el tráfico de fentanilo.

Estos dos temas que se intersectan crean una problemática de falta de confianza y control, que padecen primero los propios migrantes y sus familias, segundo los mexicanos que habitan la frontera norte y la frontera sur, pero también regiones a lo largo del país, tercero la población estadounidense, que reside en ciudades fronterizas y también aquellas de algunos de los puntos de destino más socorridos por los migrantes.

El grupo identificó otros conflictos que en lo individual son de menor importancia, pero que en conjunto presentan una situación aún más grave. Incluso los participantes no recordaban una crisis bilateral de la magnitud de la actual y mucho menos de la que se está fraguando. Tampoco se vislumbraron acciones bilaterales capaces de atenuar el conflicto social y político que se avecina. Con elecciones en México el próximo junio y en junio del 2024 y la elección en Estados Unidos de América en noviembre, el caldo de cultivo político no podría ser más adverso.

La problemática bilateral ya está exacerbada por los atisbos electorales en ambos países. En EUA los republicanos tienen muy claro el rendimiento político – electoral que les puede dar el tema migratorio, y lo están abonando. En México, ya desde ahora se dan sucesos que se insertan en el centro del debate político, pues la oposición subraya la incompetencia del gobierno para manejar la situación; el mejor ejemplo es el incendio en el “centro de migrantes” en Ciudad Juárez. En EUA destaca la estridencia del gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, que ya ha tomado medidas de contención físicas, con el uso de la fuerza en su frontera con México.

En materia de seguridad la tendencia es la constante expansión en el territorio por parte organizaciones criminales. La presencia y el control de cárteles y bandas en ciertas regiones es tan extensa que anulan los gobiernos constituidos democráticamente y generan un proceso de extraterritorialidad, que el gobierno de México no reconoce plenamente. En la reunión se subrayaron los efectos dañinos de la radicalización del Gobierno Federal y locales para la relación bilateral. La DEA fue señalada como una agencia descontrolada. Se subrayó la falta de intervención del Departamento de Justicia para dictar los lineamientos de la acción de las autoridades estadounidenses, incluyendo la DEA.

La reunión “Convocation 2023” no pudo liberarse de la camisa de fuerza que le impusieron estos dos temas, como sucede también en la relación bilateral. (Jesús Reyes – Heroles, El Universal, Opinión, p. 16)

Título 42, y el caos migratorio

El jueves 11 de mayo marca la fecha en que los flujos migratorios se convirtieron en el mayor problema de la administración del presidente Joe Biden. En esta fecha expira el Título 42, un recurso usado por la administración Trump para expulsar expeditamente a los inmigrantes de territorio estadounidense con el argumento de preservar la salud pública por el Covid-19.

Con el fin de la emergencia sanitaria en Estados Unidos, y en el resto del mundo, no hay bases para mantener esta previsión. Se espera que el flujo de inmigrantes se incremente al cancelarse, en teoría, la deportación exprés. Así mismo, la posibilidad de enviar masivamente migrantes a México en espera de respuesta para asilarse en Estados Unidos también llega a su fin.

Lo cierto es que el fenómeno migratorio actual tiene una dimensión sin precedente. En números fríos, en 2022, la Patrulla Fronteriza arrestó a más de 2.2 millones de personas, el número más alto en la historia.

La mayoría de los aspirantes al asilo provienen de Guatemala, Honduras, El Salvador, y Venezuela, naciones con condiciones de vida que bien pueden justificar que los desesperados busquen preservar la vida y la libertad en otro lugar. Adicionalmente, también aumentó el número de nacionales de otros países como México que intentan ingresar a la Unión Americana.

Para responder al fin del Título 42, la Secretaría de Seguridad Nacional promete que quienes entren ilegalmente a suelo estadounidense serán inelegibles al asilo, y advierten que se desplegarán más recursos para detener a inmigrantes en la frontera para luego enviarlos a sus países de origen. Para ello se anuncia un incremento en los vuelos que llevarán de regreso a los deportados.

Lo anterior, es el garrote de la respuesta para contener la migración. Pero, también ofrecen la zanahoria de incrementar las visas para venir a Estados Unidos de manera legal. Para ello, habrá centros que procesen estas solicitudes en Guatemala y Colombia, al tiempo que ya se da la oportunidad de reunificar familias de cubanos y otras nacionalidades. El mensaje de la administración es, “solicita asilo fuera de EU y tendrás oportunidad de venir, pero si lo intentas ilegalmente serás deportado”.

No obstante, es evidente que el problema migratorio ya es el principal reto de Biden. Las imágenes de grandes grupos de solicitantes de asilo cruzando el Río Bravo son transmitidas por la televisión conservadora para denunciar “la debilidad de este gobierno para mantener al país seguro.”

Por otro lado, si en efecto se incrementan las formas de inmigrar legalmente, los adversarios del presidente usarán datos recopilados en la opinión pública para fustigarlo, como la encuesta reciente de Gallup, donde 63% de los entrevistados se dicen insatisfechos con el manejo de la migración y desean que menos gente entre al país.

Este es el tipo de situación en la que el gobierno va a perder sin importar lo que haga. Si contiene a los migrantes y los deporta, los activistas de derechos humanos de izquierda los acusarán de inhumanos. Pero, si libera a personas dentro del país mientras esperan el trámite de asilo, o incrementa la migración legal, los republicanos llamarán débil al Ejecutivo y lo acusarán de ignorar la voluntad de los ciudadanos. Simplemente no hay forma de que el presidente salga bien librado.

En cualquier caso, el manejo del problema migratorio y la avanzada edad de Biden pueden ser elementos que inclinen la balanza en la elección presidencial de 2024. Quizá el mundo debe prepararse para el regreso abominable de una presidencia de segundo término de Donald Trump. (Antonio Rosas-Landa Méndez, El Universal, Opinión, p. 17)

México SA

¿“Inminente crisis migratoria”? // No: de tiempo atrás reventó // Poder Judicial: otra raya al tigre

CONSTANTE ES LA información que advierte sobre una “inminente crisis migratoria” a nivel internacional, pero lo cierto es que hace tiempo estalló y nadie parece dispuesto a encontrar una solución, a menos de que esta se entienda –muy a la gringa, aunque no exclusiva de ese país– como amurallar fronteras, incrementar el número de tropas en las zonas limítrofes entre un país y otro, y reprimir salvajemente a quienes intentan mejorar sus condiciones de vida.

LA NUMERALIA QUE ofrece el Banco Mundial no revela una “inminente crisis”, documenta que esa estalló tiempo atrás: existen alrededor de 184 millones de migrantes en todo el mundo (cerca de 2.3 por ciento de la población mundial), de los que 37 millones son refugiados (especialmente provenientes de países agredidos por los que militarizan sus fronteras y reprimen salvajemente); 64 millones de inmigrantes económicos y 10 millones de refugiados viven en países de altos ingresos que pertenecen a la OCDE; la mayoría la componen trabajadores poco calificados; esta cifra incluye 11 millones de ciudadanos de la Unión Europea que viven en otros países de la propia zona comunitaria; 31 millones de inmigrantes económicos viven en países del Consejo de Cooperación para los Países Árabes del Golfo, casi todos trabajadores temporales con visas de trabajo renovables; 52 millones de inmigrantes económicos y 27 millones de refugiados viven en países de bajos y medianos ingresos; su decisión de ingresar a una nación distinta a la suya se basó, fundamentalmente, en la búsqueda de empleo; la migración global aumentó tres veces más rápido que el crecimiento poblacional en los países de ingresos altos y sólo la mitad en los de bajos ingresos.

EL BANCO MUNDIAL (paradójicamente uno de los impulsores, junto con el FMI, de la creciente expulsión de mano de obra, dadas sus “recomendaciones” en materia política económico-social) subraya que la migración “es necesaria para todos los países, y es una respuesta a las perturbaciones y desequilibrios mundiales, como las enormes brechas en ingresos y bienestar. La migración económica está impulsada por perspectivas de salarios más altos y acceso a mejores servicios. En 2020, alrededor de 84 por ciento de los migrantes vivían en un país que era más rico que el suyo”.

SIN EMBARGO, LA institución financiera reconoce que “mudarse implica costos que la mayoría de las personas pobres no pueden pagar. Los cambios demográficos han provocado una competencia global cada vez más intensa por trabajadores. Los países ricos necesitarán trabajadores extranjeros para mantener su economías. Muchos países de medianos ingresos, tradicionalmente las principales fuentes de migración, pronto tendrán que competir por trabajadores extranjeros, y muchos no están listos para hacerlo. Los países de bajos ingresos tienen un gran número de jóvenes desempleados y subempleados, pero muchos no tienen las habilidades demandadas en el mercado laboral mundial”.

EN SU INFORME sobre el desarrollo mundial 2023, el Banco Mundial señala que los movimientos transfronterizos de hoy se caracterizan por su diversidad: no hay un migrante típico o un país de origen o de destino. Los migrantes se diferencian por sus motivos para trasladarse, sus habilidades y características demográficas, su situación jurídica, y sus circunstancias y perspectivas. “Hay países de origen y países de destino en todos los niveles de ingresos y, de hecho, muchos países son simultáneamente origen y destino, como México, Nigeria y Reino Unido”, dice el organismo, de tal suerte que “la migración se convertirá en una necesidad en las próximas décadas para los países de todos los niveles de ingresos”. (Carlos Fernández Vega, La Jornada, Economía, p. 22)

Fin al Título 42, ¿sólo falsas esperanzas?

“¡Por fin estamos aquí, lo logramos! Aunque no estamos completos…”, comentó Carmen una madre venezolana que tardó cuatro meses para cruzar nueve países y llegar a la frontera entre México y Estados Unidos, acompañada de su hijo de siete años. Esta mujer describió en una entrevista cómo, durante su travesía, desafortunadamente perdió a su esposo. Carmen y su hijo son parte de los cuarenta mil migrantes que, aproximadamente, se encuentran varados en Ciudad Juárez, Matamoros, Reynosa y Tijuana, a la espera de que este 11 de mayo se cancele la restricción fronteriza llamada Título 42. Las preguntas que se hacen especialistas en la materia, protectores de los derechos humanos y, sobre todo, los migrantes son: ¿Qué viene después del 11 de mayo cuando se eliminé el Título 42? ¿Existe la esperanza de acceder por fin al sueño americano o serán sólo falsas ilusiones de poder buscar una mejor calidad de vida? Las respuestas pronto las sabremos…

La pandemia de Covid-19 trajo consigo muchos estragos en materia económica, de salud, cultural y, por supuesto, la migración no fue la excepción. Ejemplo de ello fueron las restricciones fronterizas como el Título 42 con el cual Donald Trump promovió la expulsión inmediata y sin consideraciones de personas indocumentadas, con la bandera de ser una campaña de “prevención de contagios”. (Se estima que se han expulsado a 2.7 millones de migrantes por restricciones relacionadas con el Covid-19). Pero más allá de ser una herramienta más de represión contra los migrantes, el Título 42 sirvió también para poner en evidencia a un fallido sistema de seguridad fronteriza que atenta contra los derechos humanos de los migrantes y que, en voz de los propios funcionarios del gobierno norteamericano, se mantiene “estropeado”.

Sin duda que es de aplaudirse la próxima cancelación del Título 42, pero no podemos negar que será, a su vez, un poderoso imán que atraerá a miles de migrantes más a la frontera. Por ejemplo, en El Paso, Texas, tan sólo en el mes de abril las patrulla fronteriza reportó casi 1 mil 400 encuentros con migrantes indocumentados por lo que la ciudad emitió una declaración de emergencia.

Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional estima que 14 mil migrantes intentarían cruzar diariamente en cuanto se ponga fin al Título 42, más del doble de personas que cruzan en la actualidad. Mientras esto sucede, siguen incrementándose los campamentos informales en ciudades fronterizas, en donde los migrantes comen, si bien les va, una vez al día y soportan las inclemencias del clima frente a una frontera que sigue cerrada.

Ahora bien, el Título 42 no ha sido la única política que ha impactado a los migrantes en los últimos tres años. En el 2019, los presidentes Donald Trump y el gobierno mexicano pusieron en marcha el programa “Quédate en México”, con el cual se devuelven a los solicitantes de asilo no mexicanos para esperar mientras se resuelven sus solicitudes en los tribunales (trámite que puede durar meses o años). En este sentido, mi estimado Tonatiuh Guillén López, catedrático de la UNAM y ex Comisionado del Instituto Nacional de Migración, no duda en hacer algunos señalamientos.

“Hoy son tiempos de fortalecer las capacidades de atención para solicitantes de refugio, en México y en otros países, incluyendo Estados Unidos. Lamentablemente, lejos de ese objetivo, el presidente López Obrador acaba de iniciar el camino legislativo para reducir a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados a una unidad administrativa dentro de la Secretaría de Gobernación”, nos comenta Tonatiuh en uno de sus artículos.

Mientras las “aguas institucionales” en los gobiernos de Estados Unidos y México se estabilizan, desde la Coordinación Nacional de Oficinas Estatales de Atención a los Migrantes (CONOFAM), cerramos filas para fortalecernos ante los nuevas retos que se avecinan. Por ejemplo, en Guanajuato, y por instrucciones del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, fuimos pioneros en el diseño e implementación de un protocolo de atención para las caravanas migrantes que atravesaron nuestro territorio previo a la pandemia de Covid-19.

Esta herramienta nos ha servido para estar preparados ante nuevas movilizaciones masivas de personas que transiten por nuestro territorio. Además, podemos ver que, gracias al trabajo colaborativo que realizamos en la CONOFAM, otros estados de la república han usado nuestros protocolo para implementar con gran éxito sus propias medidas de atención a caravanas migrantes.

Finalmente, el 11 de mayo concluye esta invención de Donald Trump llamada Título 42 que le ha causado mucho dolor a miles de familias migrantes de distintos países. El fin de esta restricción fronteriza ha generado muchas expectativas para bien y para mal. Quizás esto le dé a Carmen una buena noticia sobre su situación como regalo del Día de las Madres y no sea sólo una esperanza más que se lleve el viento, como el amargo recuerdo de perder a su esposo que murió en su trayecto rumbo al llamado sueño americano. (Juan Hernández, Secretario del Migrante en Guanajuato, El Sol de México, Análisis, p. 12)

Diario con Lamont / “Con Rosa Mexicano vamos a empoderar a mujeres migrantes”: Ricardo Monreal Ávila

Con el objetivo de empoderar a las mujeres y niñas migrantes zacatecanas y mexicanas residentes al norte del Río Bravo  el Senador y Presidente de la Junta de Coordinación Política ante la LXV legislatura Ricardo Monreal escuchó la propuesta de la precursora de la asociación civil Rosa Mexicano Catalina Monreal de crear la primera Interparlamentaria del Migrante encabezada en Washington por su similar de escaño por California Alex Padilla quién ocupa  el espacio que dejó vacante la vicepresidenta Kamala Harris y el diputado por el distrito 46 de California Lou Correa.

Previa celebración de la I Interparlamentaria del Migrante en la que también participará la senadora Catherine Cortez Masto por Nevada y 23 representantes de la misma ascendencia el senado de la República conferirá la presea Galardón al Migrante Solidario a Alex Padilla, Lou Correa y Catherine Cortés Mazto.

En entrevista para Diario con La Mont, el también aspirante para la titularidad 80 de la Presidencia de la República, señaló “vamos por una representación del congreso mexiano ante el Capitolio para lo cual disponemos de la señal de nuestro Canal  que establecerá un acuerdo con su similar  C-SPAN en EU  para difundir en ambos países las acciones emprendidas por los integrantes de las comisiones de Asuntos Migratorios tanto del Capitolio y como el Senado de la República en la que se considerará algunos puntos de la agenda propuesta por Rosa Mexicano.

Rosa Mexicano y Migración

¿Por qué el interés del presidente de la Jucopo en la agenda migratoria promovida por Rosa Mexicano?

Coincido con Rosa Mexicano en que llegó el momento de empoderar a nuestras paisanas e incluso involucrarse en los espacios donde se deciden las cosas tanto en sus municipios como entidades de origen para como acertadamente menciona nuestra compañera Catalina Monreal podamos cambiar las cosas no solo en una festividad como el 10 de mayo sino todos los días hábiles del quehacer legislativo.

La migración femenina mexicana hacia Estados Unidos ha crecido ostensiblemente desde los años setenta hasta nuestros días. Basta decir que mientras que en 1970 residían en ese país cerca de 436 mil mujeres nacidas en México, en el año 2012 su magnitud alcanzó alrededor de 5.5 millones, lo cual representaba 46 por ciento de la población mexicana residente en territorio estadounidense.

A este incremento vertiginoso de la población femenina -que también se dio entre la población masculina- contribuyeron la indiscutible demanda de la economía norteamericana de mano de obra migrante, en la cual el grupo mexicano tiene un papel relevante; las repetidas crisis económicas en México y la larga tradición migratoria de connacionales a este país; así como los efectos no esperados de algunas políticas estadounidenses enfocadas a disuadir y detener el ingreso de migrantes indocumentados, aunque, en realidad, fueron determinantes en contribuir al desgaste de la circularidad migratoria.

Según estimaciones del conapo, los nativos de México se ubican entre los cinco grupos más numerosos de inmigrantes en 43 estados de la Unión Americana. Las excepciones tienen lugar en los estados de Maine, Vermont, Massachusetts, Rhode Island, Dakota del Norte, Maryland, Hawaii y Alaska. Al analizar específicamente el ranking de grupos femeninos inmigrantes, son 41 los estados donde las mexicanas figuran entre los cinco primeros lugares, aunque no deja de revelar una presencia muy importante del contingente femenino mexicano en gran parte del territorio del país vecino (véase mapa 1).

Los estados de California y Texas constituyen los destinos que prefieren las mujeres mexicanas (y también los varones), al concentrar, respectivamente, a 38 y 23 por ciento del contingente total. Le siguen en importancia Illinois y Arizona (6.3 y 5).

Con el objetivo de empoderar a las mujeres y niñas de México, se creó la asociación civil Rosa Mexicano, un proyecto encabezado por Catalina Monreal, quien apoyada por su padre, el senador Ricardo Monreal, desde hace seis meses trabaja para mejorar las condiciones de vida de aquellas que de alguna manera han sufrido violencia familiar, laboral, acoso y discriminación.

“Creo que este tipo de acciones se deben erradicar de fondo y se deben de erradicar desde la raíz y esta tiene mucho que ver con empoderarnos y nosotras mismas creernos que valemos, que podemos estar en los espacios donde se deciden las cosas y que podemos cambiar las cosas”, comentó la entrevistada. (Federico Lamont, Unomásuno, Columna Política, p. 8)

Cartones

carton 1

(Xolo, 24 Horas, La dos, p. 2)

carton 2

(Kemch, El Universal, Opinión, p. 16)

carton 3

(Rocha, La Jornada, Política, p. 12)

carton 4

(Obi, Reforma, Opinión, p. 10)