Hoy, a las 10 de la mañana, será la audiencia de Ovidio Guzmán López en la corte del norte de Illinois, en Chicago, y difícilmente habrá, como muchos esperan, grandes revelaciones, por lo menos no en esta comparecencia.
Lo que se espera es que la Fiscalía presente los cargos, que la defensa de Ovidio los acepte y se declare culpable de los mismos y, como ya lo está haciendo, se convierta en un colaborador de la Fiscalía. La llegada de 17 familiares a San Isidro en mayo pasado, encabezados por su madre, Griselda, una mujer muy involucrada en los negocios del cártel y que siempre fue de toda la confianza del Chapo Guzmán, es simplemente la confirmación de ese esquema de colaboración, en el que también estaría participando su hermano Joaquín, y a fin de mes sabremos si el Mayo Zambada seguirá también, como es probable, ese camino.
Pero, sin duda, con la colaboración de delincuentes como Ovidio, su hermano Joaquín y muchos otros, las autoridades estadunidenses tendrán, tienen ya, un enorme caudal de información sobre el crimen organizado en México. Esa información no la conoceremos en un juicio porque para poder entrar en el esquema de colaboración tiene que haber una declaratoria de culpabilidad, pero será, es, sin duda, un verdadero arsenal en manos del gobierno estadunidense.
Pero no se trata sólo de información y testigos colaboradores, lo cierto es que las agencias de seguridad tendrán más recursos que nunca. En el presupuesto que se aprobó por el Congreso estadunidense el viernes pasado, los recursos para seguridad fronteriza han aumentado radicalmente. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tendrá un presupuesto de 165 mil millones de dólares para operaciones de seguridad, control migratorio y combate al narcotráfico, incluyendo el fentanilo.
Como parte del mismo se destinarán a la construcción del muro fronterizo 46 mil 500 millones para finalizar y mejorarlo, pero, sobre todo, serán para una suerte de muro cibernético, con tecnología de detección y vigilancia. Para lo que llaman transporte para remociones y deportaciones habrá nada menos que 14 mil 400 millones destinados a la logística de expulsión de migrantes y criminales, y se intentará utilizar esos recursos en expulsiones a terceros países, como las realizadas a Guantánamo, El Salvador y Sudán del Sur.
El presupuesto contempla fuertes reembolsos a los estados que tomen acciones de seguridad fronteriza. Serán 12 mil millones para los estados que han implementado programas de control fronterizo, como Texas o Florida. Se incrementará la contratación de personal de la Patrulla Fronteriza y Aduanas, y para eso hay 4 mil cien millones para integrar tres mil nuevos agentes al CBP y otros tres mil oficiales al servicio de aduanas.
Para actividades de tecnología y vigilancia habrá tres mil 200 millones para nuevas tecnologías de monitoreo y 2 mil 700 millones para sistemas de vigilancia de última generación. En la expansión de la flota de vehículos de CBP, la patrulla fronteriza, se usarán 855 millones destinados a renovar y ampliar los vehículos utilizados en la frontera. El fondo para el ICE y para la aplicación de la ley migratoria tiene asignados más de 100 mil millones hasta 2029, permitiendo duplicar la capacidad de detención y aumentar el personal de control migratorio.
La combinación de información y recursos para perseguir delitos será brutal. En México no tenemos ni remotamente nada parecido. Con todo, seguimos siendo un país que invierte, como porcentaje del PIB, muy poco en defensa y seguridad, aproximadamente la mitad de lo que invierten Colombia, Chile y Argentina como porcentaje del PIB. E institucionalmente, con todo y las reformas aprobadas, aún estamos en pañales.
A eso súmele usted que no tendremos por un buen tiempo un Poder Judicial que funcione. Apenas esta semana hubo una primera reunión entre el futuro ministro presidente de la Corte, Héctor Aguilar, y la ministra saliente, Norma Piña, pero exista o no voluntad para una transición ordenada, los rezagos son enormes, más de mil 500 casos están en espera, ya no se trabajará con dos salas, sino con una, la mayoría de los ministros no tiene experiencia, los órganos administrativos aprobados por la reforma aún no existen y el sistema hacia abajo está en una situación crítica: no sólo llegan a nuevos cargos más de 800 nuevos magistrados y jueces, sino que otros 800, al ver cancelada la carrera judicial, han renunciado o han pedido su retiro adelantado. Nadie sabe cómo se ocuparán esas plazas de los trabajadores que son los que hacen funcionar, de verdad, el Poder Judicial. Y, además, no hay recursos porque la reducción presupuestal ha sido brutal.
Pasarán muchos meses hasta que el Poder Judicial pueda simplemente comenzar a funcionar con cierta estabilidad. Aunque eso puede terminar ocupando años, porque, según la reforma, la otra mitad del sistema judicial que no se renovó con las elecciones de este año tendrá que hacerlo en 2027 y lo hará, para colmo, en forma simultánea con las elecciones legislativas y de 16 gobernadores. Un diseño para el vacío judicial y la quiebra del sistema. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
Pues este arroz ya se coció. Y, como siempre que uno cocina, hay a quien le supo delicioso, a quien le cayó pesado y a quien, de plano, lo mandó directo al hospital.
Primer gran takeaway: el presidente Donald Trump ha demostrado un control casi absoluto sobre el Partido Republicano. Sólo tres senadores —Susan Collins (Maine), Rand Paul (Kentucky) y Thom Tillis (Carolina del Norte)— y apenas dos representantes —Thomas Massie (Kentucky) y Brian Fitzpatrick (Pennsylvania)— se atrevieron a votar en contra de la legislación.
Hacía mucho que no se veía una alineación tan disciplinada con un Presidente.
El mensaje es claro: quien se mueva, no sale en la foto. Y tampoco en la boleta.
Segunda reflexión, económica y filosófica. El paquete económico aprobado retoma, sin rubor, la vieja doctrina del trickle-down economics o economía del goteo.
Según esta idea, si se beneficia fiscalmente a los más ricos, eventualmente eso se traducirá en inversión, empleos y crecimiento que llegará —con suerte— a los sectores más bajos.
Es una teoría que ya vimos en los tiempos de Reagan y de Thatcher. Sus defensores dicen que estimula la productividad. Sus detractores, que lo único que derrama es frustración, porque no hay evidencia sólida de que el “goteo” ocurra en la práctica.
¿Quién tiene razón? Habrá que esperar a los resultados, pero la lluvia ya empezó y el paraguas no alcanzará para todos.
Tercera observación: el gran perdedor del paquete es el safety net, esa red de protección mínima para los sectores más vulnerables.
La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que entre 11 y 14 millones de personas perderán su cobertura médica antes de 2034 como resultado de los nuevos recortes y requisitos laborales.
El SNAP, el principal programa de asistencia alimentaria que opera en Estados Unidos, sufrirá recortes por 186 mil millones de dólares.
Entre dos y tres millones de personas, muchas de ellas niños, adultos mayores y trabajadores con salario mínimo, quedarán fuera del beneficio.
La lógica del “sálvese quien pueda” va tomando forma oficial. Se erosiona la solidaridad y se fortalece un modelo de eat what you kill. El que no produce, no come. Literalmente.
Y ahora el postre amargo: ¿qué le depara con esto a México? La legislación aprobada endurece seriamente el control migratorio.
El presupuesto del ICE se eleva a más de 100 mil millones de dólares, convirtiéndola en la agencia federal más financiada, por encima del FBI y la DEA.
Se destinan casi 50 mil millones para infraestructura fronteriza adicional, incluido el muro. Se excluye a inmigrantes legales de programas sociales como Medicare, Medicaid y los cupones de alimentos.
Y se establece un nuevo impuesto de uno por ciento sobre las remesas. Sí, sobre ese dinero que mandan los que más trabajan a los que menos tienen.
Esto afectará directamente a México. Habrá menos oportunidades de migración, más deportaciones y las remesas —que han sido uno de los pocos motores estables de ingreso externo que ha tenido México en los últimos años— llegarán recortadas.
En pocas palabras, se cierra una válvula de escape económica que durante años permitió a millones de familias mexicanas que viven en el país del norte sobrevivir al estancamiento doméstico. Todo esto, además, justo cuando el horno no está para bollos. (Trump L’Oeil, Excélsior, Dinero, p.4)
Solo con asombro se puede asistir al despliegue técnico con el que los productores y el director del documental Nuestro planeta II (Silverback Films, 2023) han acometido la tarea de continuar con la trama, pero ahora poniendo en el centro de atención las migraciones como un factor fundamental para la supervivencia de múltiples especies que se mueven, unas por instinto y otras siguiendo el sol o el magnetismo de la Tierra, en recorridos que pueden rastrearse a la prehistoria de la Era del Hielo o más lejos, hasta millones de años. El ser humano, por cierto, no es ajeno y por eso salió de África.
Cada uno de los cuatro episodios consta de historias que tienen lugar por tres meses en ciclos anuales y van de ejemplares monumentales, como las ballenas, hasta pequeños monstruos como las langostas, o de los soberbios albatros, como aquel de Baudelaire, hasta el salmón o la tortuga golfina, que siempre vuelven a su lugar de nacimiento cruzando distancias inmensas y desafiando toda suerte de riesgos, como depredadores que hacen a su vez una migración para llegar puntuales a la cita con el festín, entre los que figuran osos, orcas, leones y gaviotas.
El cambio climático, nos cuenta el ambientalista David Attenborough en esta obra, ha motivado cambios en los patrones migratorios, que nos llevan desde el Ártico y los osos polares a la caza de focas hasta el Serengueti, donde felinos esperan pacientes las manadas de búfalos cafre, o el río Nilo infestado de cocodrilos que aguardan la migración masiva de cebras y ñúes. Con tomas de cámara subjetiva y un seguimiento estricto con drones, el equipo de filmación acompaña los periplos de cangrejos, pumas, grullas y hasta elefantes cuya travesía, innovada por la deforestación en Asia, los ha llevado a campos de cultivo y asentamientos humanos.
Conforme el planeta cambia, los viajeros ajustan sus patrones de migración. En tanto, hay gobiernos que se empeñan en criminalizar esa actividad de la que depende, como vemos en este documental de Netflix, la supervivencia de múltiples especies, disfrazando su xenofobia con la necesidad de reglamentar el fenómeno. Hay que recordar a Donald Trump y a Giorgia Meloni que ellos están en Occidente porque un Homo sapiens migró desde África. (Alfredo Campos Villeda, Milenio, Al Frente, p.2)
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, fue invitado por el embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, a la reunión “Beyond Borders: Immigration and the Texas Economy”, organizada por el Texas Lyceum en Ciudad de México, y aseguró que se trabaja un plan conjunto para reforzar la seguridad e impulsar la economía en ambos lados de la frontera.
El esquema está dentro del plan planteado por la presidenta Claudia Sheinbaum que se trabaja con Estados Unidos para alcanzar un acuerdo global que incluya seguridad, migración y comercio. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acompañado por funcionarios de Relaciones Exteriores y Hacienda, será el encargado de las negociaciones.
El gobernador de Coahuila destacó el trabajo conjunto que se realiza con el gobernador de Texas, Greg Abbott, en todos los proyectos y acciones binacionales que beneficien a los dos estados y a los dos países, como el caso de la ampliación del Puente Internacional II entre Eagle Pass y Piedras Negras, que “dará un gran impulso a la economía de la región”.
En Estados Unidos ya se liberaron los permisos respectivos en días pasados, destacó Manolo Jiménez, lo que permitirá concluir las obras en un máximo de tres años, que implicará la construcción de un nuevo puente vehicular de seis carriles junto al puente existente. Se trata de fortalecer el intercambio económico, el desarrollo y la competitividad entre los dos países con aduanas y estricta supervisión federal.
De esta forma, Piedras Negras se posicionará entre los cinco cruces comerciales más relevantes de México; el puente ferroviario ya es el segundo más activo del país. La ampliación del puente es un proyecto prioritario y estratégico para el gobierno de Coahuila, que tiene la concesión para operarlo por otros 30 años. (J. Jesús Rangel M, Milenio, Negocios, p.16)
Las protestas del pasado 4 de julio en contra la gentrificación en la zona Roma-Condesa dejaron ver una faceta de la sociedad capitalina que para algunos resultó sorpresiva: la manifestación de rechazo a personas de origen extranjero con cierta dosis de xenofobia.
Una encuesta de EL FINANCIERO publicada el martes 8 de julio, pero realizada antes de las protestas, mostró que la actitud negativa hacia los extranjeros puede tener un alcance de hasta la mitad o más de la población adulta de la capital del país.
Según el sondeo, 41 por ciento de las personas cree que las personas extranjeras benefician a la ciudad, mientras que 51 por ciento cree que la perjudican.
En mi reciente libro, La evolución cultural en México (descargable en: fomentoculturalbanamex.org), señalo que las investigaciones basadas en la Encuesta Mundial de Valores han documentado que la xenofobia, el rechazo a los foráneos, suele alimentarse por un sentido de inseguridad entre poblaciones que se sienten no solamente vulnerables o amenazadas con su presencia, sino que se guían por un sentido de malestar más general.
Las actitudes xenófobas son una manifestación del sentido de inseguridad que también lleva a cerrar filas en torno a figuras de liderazgo autoritarias, lo que el politólogo Ronald F. Inglehart denominaba “el reflejo autoritario”, o authoritarian reflex.
La serie de estudios de la Encuesta Mundial de Valores en México indica que la actitud de rechazo a inmigrantes o trabajadores extranjeros alcanzaba hasta una cuarta parte de la población del país a mediados de los años 90, proporción que bajó hasta 10 por ciento en 2005, pero que volvió a subir paulatinamente en años subsiguientes hasta situarse en 16 por ciento en 2023.
Para citar el texto: “La mala noticia es que el racismo y la xenofobia han aumentado en la ultima década y media”. La pregunta empleada en esa encuesta hace referencia a grupos de personas que no les gustaría tener como vecinos.
Según el estudio, el rechazo a los extranjeros es más alto entre la población de mayor edad, y ligeramente más bajo entre los jóvenes.
La encuesta de EL FINANCIERO en la Ciudad de México, realizada el pasado mes de mayo, confirma esa relación con la edad, pero arroja números todavía más preocupantes, con preguntas que plantean una valoración positiva o negativa hacia los extranjeros.
Por ejemplo, 42 por ciento de las personas entrevistadas opina bien o muy bien que personas de otros países se muden a vivir a la Ciudad de México, mientras que 45 por ciento lo ve mal o muy mal. Proporciones muy similares se registran respecto de extranjeros que vienen a abrir negocios a la ciudad.
En el libro antes mencionado se señala que “la xenofobia puede reflejar sentimientos nacionalistas, lingüísticos, de costumbres y valores, además, por supuesto, de posibles resentimientos económicos o laborales”.
Las protestas en la Roma-Condesa parecieran tener razones o quejas de tipo económico: el aumento en los costos de vida y de vivienda provocados por la gentrificación y el desplazamiento social. La pregunta que queda abierta es si también hay un rechazo de tipo racial, lingüístico o cultural de por medio.
Lo más probable es que las quejas sí tengan distintas bases, tanto económicas como culturales, pero se trata de un fenómeno que habrá que entender más a fondo.
La difusión de estereotipos negativos hacia lo foráneo podría alimentar una creciente tensión, por no decir una mayor polarización social.
Seguramente hay asuntos que atender en el contexto de la llamada gentrificación, pero en el fondo esto va mucho más allá: entender a qué se debe el rechazo a lo extranjero.
La posibilidad de que sea una respuesta económica al alza de costo de vida, o política al discurso antimexicano en Estados Unidos, son tan sólo factores que activan algo más profundo: el sentido de inseguridad.
Comer en restaurantes, ir al súper o caminar por las calles de la Roma-Condesa pueden ser experiencias cosmopolitas, de contacto con lenguas, acentos y costumbres diferentes. Algunos lo vemos como una riqueza cultural añadida a la ciudad; otros, como una amenaza a las identidades y costumbres locales, cualquiera que éstas sean. (Alejandro Moreno, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)
Literal: el gobierno de México que encabeza Claudia Sheinbaum Pardo le dio una cachetada con guante blanco al gobierno de los Estados Unidos de Donald Trump y, de paso, al gobernador xenofóbico del estado texano, Greg Abbott.
Eso ante la tragedia que vive esta parte de los EU, que lamentablemente ha dejado una estela de terror y más de 120 personas fallecidas por las lluvias que han azotado a Texas, entre ellas, algunos connacionales; se ha se reportado también una familia de seis mexicanos desaparecida, cuando cerca de un centenar de bomberos, médicos y rescatistas de Ciudad Acuña, Coahuila, pasaron la frontera para ayudar en las labores de rescate, atención médica y entrega de alimentos a los afectados, americanos y latinos.
Mientras el presidente Trump arrecia su política migratoria en contra de la comunidad migrante, en su mayoría de México, la doctora Sheinbaum da un ejemplo del humanismo mexicano, de lo solidario que somos como pueblo. Al mandatario norteamericano nomás le tocó ver este gesto de un país vecino, con una presidenta que ve a todos por igual. Esta acción humanitaria de la doctora ha sido reconocida por la propia esposa del expresidente Barack Obama, la mismísima, Michelle Obama quien ha reconocido el gran liderazgo que ha impuesto Sheinbaum Pardo desde que asumió el 1 de octubre de 2024 la Primera Magistratura del país.
Pero el reconocimiento, también lo hizo Billie Eilish, cantante y compositora de EU quien se sumó a la lista de artistas que han expresado su admiración por a la presidenta de México, por la ayuda enviada del gobierno mexicano para rescatar y respaldar a los ciudadanos afectados por las históricas inundaciones en Texas, no importando nacionalidad, raza o color, esta noble acción humanitaria, es un ejemplo, de que nuestra nación es solidaria y no discrimina a nadie. Trump nunca solicitó la ayuda, fue iniciativa total de la presidenta.
A lo que pretendemos llegar, es que, mientras el gobierno de los Estados Unidos sigue empeñado en hacer redadas para detener a migrantes, mayormente de origen mexicano, el Gobierno de la República de nuestro país, a través de la presidenta Sheinbaum Pardo ordena la inmediata ayuda al estado de Texas, enviado a bomberos, médicos y personal altamente capacitado en desastres naturales para sumarse a las labores de búsqueda, atención médica y cocina para las personas afectadas, sean americanas, latinas o de cualquier nacionalidad. El humanismo mexicano es incomparable, es único.
Subrayar, es de llamar la atención, que cuando el gobierno de Donald Trump está por cumplir seis meses de su administración (de un segundo mandato no continuo), se niega junto con su gabinete a reconocer la valía que significa la vecindad con México, su socio comercial, en cambio, ha sido medio año de recibir un trato diplomático poco digno, con reiteradas amenazas, con el incremento en aranceles a algunos productos mexicanos, con una política migratoria reprobada por la comunidad internacional. Aun así, sin importar este trato injusto, México muestra al mundo su gran humanismo ayudando a Texas, EU, ante estas torrenciales lluvias que han dejado más de un centenar de personas muertas.
EL HUMANISMO MEXICANO
No es la primera vez que nuestra nación ayuda a los Estados Unidos, -el país más poderoso del mundo-, en casos de desastres naturales, sin solicitar nada a cambio, por eso, figuras políticas, artistas, líderes norteamericanos y medios de comunicación han elogiado la decisión humanista mostrada por la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.
Por esta y otras razones, sostenemos la tesis, de que nuevamente, la inteligencia de la presidenta de México quedó de manifiesto, a través del humanismo mexicano. Ayudar a EU ante las lluvias que azotan a Texas, no fue una simple decisión, fue un acto de empatía y sensibilidad que tiene la doctora, porque en está parte de los Estados Unidos hay millones de mexicanos.
Al gobierno de la República que encabeza la presidenta Sheinbaum no le importó, si en estos momentos había gente de color, de otras nacionalidades o sólo mexicanos, lo verdaderamente importante era ayudar al que la está pasando mal, ayudar al prójimo fue la orden. Y Donald Trump sólo le quedó observar que un país vecino es capaz de ayudar a otro, sin distingos. (Saúl Monreal Ávila, El Sol de México, Análisis, p. 20)
EN PARALELO, Y tal cual le habíamos adelantado, ayer partió a Washington una delegación del gobierno del segundo piso de la 4T para sostener diversas reuniones con sus homólogos estadounidenses para tratar de avanzar en temas de comercio, migración, seguridad y finanzas. La encabeza el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. La integran el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez; en representación del secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, el jefe de la Unidad para América del Norte, Roberto Velasco, y por el secretario de Hacienda, Edgar Amador, su jefe de la Oficina, Roberto Lazzeri. Llama la atención la participación de este último. (Darío Celis, El Heraldo de México, Mercados, p. 22)


