Opinión Migración 110820

Trascendió

Que el tema de las extradiciones estuvo ayer en la agenda primero con la negativa de amparo a Eugenio Hernández, ex gobernador de Tamaulipas, quien frente a cargos en Estados Unidos por lavado y fraude, buscó sin éxito la protección de la justicia y de la política, pues halló puertas cerradas en Presidencia y en la SRE de Marcelo Ebrard. En tanto, en Argentina, un juez decidió que Carlos Ahumada sí pagó sus impuestos y no hay modo de enviarlo a México, donde si vuelve está destinado a correr la suerte de Rosario Robles. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

 

Giro de 180

Todo indica que el próximo presidente de Estados Unidos se llama Joe Biden. El retorno de los demócratas al poder le dará un giro a la relación bilateral con México. Se redefinirá la cooperación entre ambos países, no por una cuestión de venganza o enojo por la reciente visita de Andrés Manuel López Obrador a la Casa Blanca, sino porque la plataforma política de los demócratas marca prioridades e intereses distintos al de los republicanos.

En el tema migratorio, la administración de Biden se dedicará a revertir las políticas crueles e inhumanas implementadas por Trump. Se terminará con la construcción del muro, la separación de familias y con el programa Permanece en México. También, se restaurarán las leyes de asilo y se comprometió a legalizar a los 11 millones de migrantes como uno de sus primeros actos al llegar a la presidencia.

A Trump no le importan los asuntos internos de México, sólo aquellos que le rinden aprobación con su base electoral. Por el contrario, es altamente probable que los demócratas cuestionen por qué AMLO ordenó la liberación de Ovidio Guzmán o por qué se publican videos del Cartel Jalisco Nueva Generación presumiendo el armamento digno de un ejército sin represalia alguna. Incluido en estas exigencias, se suma el tema ambiental y de cambio climático.

La llegada de Biden a la Casa Blanca restaurará estabilidad y dignidad a la relación bilateral con México. Los demócratas actuarán acorde con sus intereses y prioridades. En ciertos rubros le irá mejor a nuestro país que en otros. Biden enfrentará un sistema internacional descompuesto, con diversas crisis y adversarios que atentan contra la seguridad nacional estadounidense. Nuestro vecino del norte esta en otras ligas como para implementar una política vengativa hacia México. No obstante, intervendrá en temas representativos de los principios, valores e intereses del partido demócrata. Si se complica la relación, es porque la 4T deja mucho que desear. (Lila Abed, El Heraldo de México, Editorial, p. 13)

 

El abandono no es igual a olvido. El presidente y las remesas

En lo que va del actual gobierno el “reconocimiento” ha quedado en un apoyo para la repatriación de cuerpos de poco más de 1,200 mexicanos fallecidos en Estados Unidos y la creación de un catálogo de recursos accesibles para la comunidad mexicana en cada localidad que nuestros paisanos pueden consultar en las páginas web de la Embajada y de los consulados. Del trabajo a través de las Ventanillas de Salud y con organizaciones de la sociedad civil para atender prioridades como el acceso a alimentación, salud mental y aplicación de pruebas de Covid-19, no se sabe nada concreto.

La difícil situación que viven nuestros connacionales en Estados Unidos debiera generar acciones inmediatas que ayuden a la comunidad migrante para enfrentar los efectos negativos en su salud y su economía. El gobierno mexicano los ha abandonado. La comunidad mexicana migrante solo existe para el presidente para utilizarlos en la retórica de sus discursos.

Por ello, invitamos al presidente de México a que muestre voluntad, poniendo en práctica un Plan Económico de Apoyo y Asistencia a la Comunidad Mexicana Migrante que contemple una estrategia con acciones de apoyo inmediatas en favor de los migrantes mexicanos para que puedan enfrentar la difícil situación actual y la que permanecerá por varios meses y que inicie un diálogo con su par estadounidense para buscar que algunas medidas de apoyo se extiendan a la población migrante.

En cuanto a las remesas, el incremento no se debe a que “ya pasó lo peor de la crisis económica por la COVID-19”, sino a la depreciación del peso frente al dólar, por una parte, y a la voluntad y amor de los migrantes a sus familias, por otra, ante el pasmo del gobierno que, en lo interno, no ha generado un verdadero programa de apoyo a las personas que han perdido su trabajo o se han quedado sin ingresos.

De enero a junio, los migrantes mexicanos enviaron al país 20 mil 524 millones de dólares en 63.37 millones de operaciones, con un promedio 324 dólares por operación.

Dinero hay: Existen millones de pesos de ahorros por la denominada “austeridad republicana”, limitación de gastos a dependencias del gobierno y recursos a programas sociales hasta el 75 por ciento de su presupuesto, la eliminación de fideicomisos y hasta el pase de charola a trabajadores para que entreguen parte del producto de su trabajo.

¿Importan más las obras que las personas? Si la prioridad del presidente fueran los mexicanos, de dentro y fuera del país, se podrían destinar parte de los 411 mil millones de pesos que costarán la Refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el Aeropuerto de Santa Lucía que, tan sólo en 2020 consumirán más de cien mil millones de pesos.

La comunidad mexicana migrante, como siempre, continúa evitando que el país se hunda, mientras para el gobierno actual solo existen en el discurso. Un discurso que cada vez suena menos y ya pocos escuchan. Señor presidente: El abandono no es igual a olvido. Téngalo presente. Los migrantes no olvidan. (Pilar Lozano Mac Donald, El Universal, Opinión)

 

Serpientes y escaleras // Toledo y los enojos del presidente

Notas indiscretas… El gobierno de Argentina le negó ayer a México la extradición del empresario Carlos Ahumada. Un juez del Poder Judicial Argentino ordenó negar la petición de extradición que formuló en 2019 la Fiscalía General de la República, ya en el gobierno actual de López Obrador, por el delito de “Defraudación fiscal equiparada” por 5 mil 800 pesos. En realidad la acusación por una cantidad tan menor que no pagó de ISR en el año 2012 fue iniciada en el gobierno de Peña Nieto en 2016, justo cuando Ahumada le cobró a Rosario Robles, entonces titular de Sedatu, el pago de un pagaré por 400 millones de pesos.

Las investigaciones por el presunto delito fiscal fueron extrañamente retomadas en 2019 cuando Gertz Manero pidió la extradición de Ahumada que fue detenido en agosto de ese año con 100 mil dólares en efectivo. Ayer la justicia argentina falló a favor del empresario mexico-argentino al considerar que el juez que le giró orden de aprehensión en México no tenía facultades porque no era del nuevo sistema de Justicia Penal, además de que la cantidad por la que el gobierno mexicano reclamaba un fraude era de 5 mil 800 pesos mexicanos, equivalentes a 17 mil pesos argentinos, por lo que para Argentina no había delito que perseguir ya que sus leyes establecen que solo se puede hablar de evasión fiscal a partir de 1 millón 500 mil pesos argentinos que equivaldrían a cerca de 460 mil pesos mexicanos. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 9)