Opinión Migración 111019

La secretaria de gobernación en San Lázaro

 

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, asistió al Palacio Legislativo de San Lázaro para comparecer ante el Pleno. Antes había hecho lo propio en el Senado de la República y esa jornada fue como encontrarse con viejos amigos, pues la responsable de la política interna del país es senadora con licencia.

 

En la Cámara de Diputados, Sánchez Cordero encabezó una jornada tersa, sin embargo, no pudo evitar el cuestionamiento respecto a que las estrategias del presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir la inseguridad y la delincuencia organizada no son precisamente las más aconsejables y definitivamente, no se pueden supeditar a meras frases sin mayor sustento.

 

Muchas fueron las demandas que le hizo la oposición, especialmente el PAN a la titular de la Segob. Cuando Sánchez Cordero llegó al Palacio Legislativo de San Lázaro, la diputada independiente Ana Lucía Riojas le obsequió un cigarro de mariguana, para recordarle que es urgente la despenalización de las drogas y la legalización de la mariguana, que ha probado tener una serie de beneficios ecológicos y medicinales, amén de que constituye un paso para construir la paz.

 

Otro punto fundamental de la comparecencia de Sánchez Cordero y en el que la oposición insistió de manera recurrente, es si la actual administración le ha restado atribuciones a la Segob, sobre todo en lo que hace a la política migratoria. (Adriana Moreno Cordero, El Heraldo de México, Opinión, p.20)

 

La importancia de la comunidad mexicana para la economía de EU (3/3)

 

En la actualidad, la comunidad mexicana en Estados Unidos es muy importante demográficamente para ese país. Según datos del Pew Research Center, en 2017, más de 36.6 millones de personas de origen mexicano residían en la nación estadunidense, es decir, 11% de la población total. Además, los mexicanos son el principal grupo migrante en Estados Unidos, pues representan 25.1 por ciento del total y 62% de los latinos —la más grande minoría étnica en ese país con 58.9 millones de personas o 18.1% del total de la población.

 

Entre los 36.6 millones que ahí viven, 11.3 de ellos nacieron en México y 25.4 millones, en Estados Unidos, es decir, son mexicano-estadunidenses de segunda o tercera generación. En lo que respecta a aquellos nacidos en México, 6 millones tienen un estatus migratorio formal (ciudadanía estadunidense, permiso de trabajo o de estudios, o residencia permanente) y 5 millones son indocumentados. (Fabián Medina Hernández, Milenio, Opinión, p.10)

 

Pacto global de migración

 

En diciembre del año pasado, 168 países firmaron el Pacto Global de Migración bajo los auspicios de las Naciones Unidas. México jugó un papel fundamental en el esfuerzo por dar a luz este acuerdo, ya que el entonces embajador mexicano de las Naciones Unidas, Juan José Gómez Camacho (ahora embajador en Canadá), presidió las deliberaciones del Pacto, junto con su contraparte de Suiza.

 

El acuerdo, que es voluntario y no vinculante en los sistemas legales de los países firmantes, es un marco general para que negocien entre ellos temas relacionados al movimiento internacional para que las migraciones sean “ordenadas, seguras y regulares”. Por lo tanto, es el primer intento de reconciliar la soberanía nacional, que rige las decisiones sobre quiénes pueden entrar en los países, con la realidad de que se necesita colaboración entre países de origen, de tránsito y de acogida de migrantes para manejar estos fenómenos. (Andrew Selee, El Universal, Opinión, p.21)