Opinión Migración 111121

Duda razonable // La promesa de AMLO y la cumbre de Norteamérica

En su mensaje a los mexicanos que viven en Estados Unidos que mandó en video el presidente Andrés Manuel López Obrador, les hizo una promesa: “Voy a hablar con él (el presidente Joseph Biden) para que se cumpla el compromiso de regularizar la situación de los mexicanos que viven y trabajan honradamente en EU; él tiene el compromiso de regularizar a 11 millones de migrantes.

No es un asunto solo de él, se requiere de la aprobación del Congreso, pero nosotros vamos a ayudar para que también el Congreso de EU respalde al presidente Biden y se logre esta regularización, y también que no se maltrate a los migrantes mexicanos ni a ningún migrante del mundo”.

La próxima semana, el jueves 18, López Obrador estará en Washington para reunirse con Biden y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. En la agenda de la reunión está el tema migratorio.

La regularización de los paisanos sin documentos en EU es una lucha larga y con múltiples capítulos.

Hoy en día resulta incomprensible que fuera el republicano más republicano, Ronald Reagan, quien firmó en 1986 la ley Simpson–Mazzoli que terminó legalizando a poco más de 2 millones y medio de migrantes sin documentos. Aquella fue la última vez que sucedió.

Aunque desde entonces, con cada crisis migratoria, siempre está en la mesa lo que hoy en EU se conoce como “un camino para la legalización”. El momento más cercano fue a principio del sexenio de Fox, con Jorge Castañeda como canciller y Bush como presidente, pero los ataques a las Torres Gemelas lo echaron a perder todo.

Hoy en día el presidente Biden y algunos legisladores lo han vuelto a poner en la mesa. Pero después de cuatro años de trumpismo, que construyó una candidatura haciendo de la migración y los migrantes los culpables de todos los males, se ve muy complicado que aun los republicanos sensatos —cada vez quedan menos— apoyen la propuesta y le den ese triunfo y, eventualmente, esos votantes a los demócratas.

Aun así, la próxima semana el Presidente tendrá una nueva oportunidad para insistir en el tema y, espero, lo haga de manera pública, no solo al presidente Biden, que está de acuerdo con él.

Y que cumpla la otra promesa y el gobierno de México, como lo hacen muchos gobiernos del mundo, cabildee seriamente en el Congreso. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Fuera de Agenda // Reclutar y entrenar indocumentados 

Son campamentos de adiestramiento que se han detectado en las inmediaciones del poblado de Chamic, municipio de Frontera Comalapa, en la zona limítrofe entre Chiapas y Guatemala. Este lugar cuyos accesos son controlados por hombres armados, se localiza a pocos kilómetros de la comunidad de La Mesilla, en territorio guatemalteco, punto neurálgico de concentración de droga que viene de Centroamérica y que es ingresada por este sitio hacia el lado mexicano.

Desde finales de julio pasado los enfrentamientos armados en esta parte del país, han crecido de tal forma que se han reportado decenas de muertos en un solo día en distintos puntos, algunos del lado guatemalteco. Debido a que los cuerpos son recogidos por ambos bandos, la autoridad no ha podido generar un reporte confiable sobre los choques. Uno de los campamentos descubiertos es un centro de adiestramiento paramilitar donde son llevados indocumentados de origen cubano, haitiano, guatemalteco y hondureño reclutados por el grupo criminal que controla Chamic, de acuerdo a reportes de inteligencia de la séptima región militar en Tuxtla Gutiérrez a los que se tuvo acceso.

La información señala que tras el asesinato a tiros el 7 de julio del 2021 de Ramón Gilberto Rivera Beltrán en la capital chiapaneca, en un ataque directo donde murieron tres de sus escoltas, las disputas se han incrementado en esta zona de la frontera con Guatemala. La víctima era hijo de Gilberto Rivera Amarillas, alias “el Tío Gil”, señalado por las autoridades como uno de los principales operadores en Chiapas de Ismael “el Mayo” Zambada, líder del llamado cártel de Sinaloa.

Identificado por el alias de “el Junior”, Rivera Beltrán usaba de fachada la actividad de ganadero, era conocido por la crianza de toros cebú de raza Gyr Brahman en su rancho “el Recreo”, en el municipio de Comitán. También estaba identificado por haber heredado la red de narcotráfico de su padre.

Herederos de su grupo estarían detrás del centro de adiestramiento que opera con la conveniencia de las autoridades locales, el desinterés de la Guardia Nacional y el repliegue de tropas del Ejército que tienen un puesto de control en la zona. En el poblado de Chamic se han detectado casas de seguridad donde se resguardan arsenales compuestos por fusiles de asalto, granadas y cartuchos de distintos calibres. También se han identificado varios vehículos blindados donde se mueven los principales operadores y sus escoltas.

La ruta que entra al país desde La Mesilla, Guatemala, vía Chamic en Frontera Comalapa, estaba bajo control del clan Rivera Beltrán, uno de cuyos integrantes quedó al frente tras la muerte del “Junior”. Desde territorio guatemalteco disputan la zona grupos apoyados por el autodenominado Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Una lectura diferente de la crisis migratoria asoma con el reclutamiento de ciudadanos de otros países para servir como pistoleros de los bandos que pelean esta zona de la frontera con Guatemala. Es un ángulo distinto de la descomposición que avanza a paso firme en el estado de Chiapas. (Juan Veledíaz, Fuera de Agenda, El Sol de México, República, p. 5)

Nudo gordiano // Mensajes desde NY

Hace casi tres años que la agenda política del país se pone en punto de las siete de la mañana en Palacio Nacional. El ejercicio dejó de ser una novedad, ahora son evidentes las improvisaciones que se hacen al micrófono, por eso lo sucedido el martes desde Nueva York no representó asombro alguno, acaso sólo la presencia de Andrés Manuel López Obrador en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para presidir el Consejo de Seguridad, fue un acto fuera de la rutina para la comunidad internacional, para nuestro país fue una mañanera más.

Para la segunda salida del Presidente fuera de nuestra frontera llevó consigo un par de mensajes: el primero, para buscar posicionarse como un líder natural y factor de la región latinoamericana, por eso, además del Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar, también pronunció varias críticas hacia el organismo anfitrión, sentado codo a codo junto a su secretario general, muchas de ellas infundadas: “Nunca en la historia de esta organización ha hecho algo realmente sustancial en beneficio de los pobres, pero nunca es tarde para hacer justicia…”, la sentencia más fuerte.

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La Organización de las Naciones Unidas es un pegamento político. Desde su integración en 1945, ha sido gracias al financiamiento de países, aquellos a los que el Presidente mexicano sugiere cobrarles, es que se ha convertido en un brazo necesario para el combate de los varios frentes que tiene la humanidad.

Lo hace, por ejemplo, desde la FAO contra el hambre; desde la Unicef en favor de la niñez; con ACNUR para procurar mejores condiciones para los migrantes y refugiados; con ONU Mujeres para entender el contexto actual y al que llegamos después de años de una lucha feminista que todavía no termina y, en los últimos meses, con la OMS para marcar pautas de acciones y hacer frente a la emergencia sanitaria.

Fue un acto casi ingrato porque a pesar de los varios conflictos, ésos no los vamos a negar, el mundo ha encontrado cauce para mantenerse en calma desde la Segunda Guerra Mundial. La ONU ha sido ese factor para alimentar la estabilidad del mundo.

Por eso su propuesta para solicitar ayuda a los países más ricos, a las corporaciones más ricas, responde más a la imagen que el presidente mexicano quiere construirse al exterior, a costa de una institución como Naciones Unidas, aunque lo intentó con un tejido no tan fino como el que tejió José Mujica durante los años que fue mandatario en Uruguay (con mucha distancia de gobiernos como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua), el Presidente ha querido elevar su discurso de bienestar y combate a la desigualdad.

El otro mensaje fue el que envió a los migrantes, a ellos les agradeció los envíos récord de remesas que se han reportado en los últimos meses. Y sí, esos migrantes que lo esperaron afuera de su hotel y que lo escucharon atentos en una pantalla merecían ese reconocimiento, ése que acá se ha presumido como mérito propio.

Y ahora se alista a regresar a Estados Unidos. El próximo jueves se encontrará por primera vez con Joe Biden y Justin Trudeau, se fijará una línea más firme de lo que será la relación para la región de Norteamérica, ya veremos cuál será su mensaje cuando esté por segunda vez en Washington, en la misma Casa Blanca, pero con distinto anfitrión. Y, aunque con su visita a NY, Andrés Manuel López Obrador logró enviar el mensaje que quería al exterior, mientras él se encontraba en la Gran Manzana, otra vez padres de niños con cáncer bloquearon el acceso a una de las terminales del AICM, sus pequeños siguen sin medicamentos. Éste, y otros tantos más pendientes, lo esperaban en casa. (Yuriria Sierra, Excélsior, Nacional, p. 16)

Bajo sospecha // Estados Unidos, sin trabajadores

Mientras que en México y en los países latinoamericanos la gente que ha perdido su empleo ve muy difícil la posibilidad de poderlo recuperar y tener ingresos, en Estados Unidos hay una crisis por la falta de mano de obra.

Los negocios que ofrecen servicios se están enfrentando con que cada vez es menos la gente que quiere trabajar en ciertos rubros. Desde personal de construcción, limpieza y hasta meseros.

Por ejemplo, McDonald’s, en Tampa, Florida, ofrece 50 dólares a quien se presente a la entrevista de trabajo, y Delta Airlines tuvo que cancelar un centenar de vuelos por falta de personal.

La escasez de empleados es un fenómeno que se incrementa en Estados Unidos. Es difícil poder cubrir vacantes en sectores hoteleros, restauranteros y de manufactura. Los estadounidenses, principalmente los jóvenes, no están interesados en estos trabajos donde la paga es baja y el crecimiento es poco.

Según la Federación Nacional de Negocios Independientes, un 40 por ciento de empresarios tienen problemas para contratar personal.

Con la pandemia, hubiéramos imaginado que la gente estaría desesperada por cuidar su trabajo, pero ha sido todo lo contrario.

Muchos trabajadores empezaron a recibir apoyos del gobierno federal, y el presidente Joe Biden amplió los apoyos de desempleo. La gente que reúne los requisitos está recibiendo hasta 300 dólares a la semana. Si ya tienen este dinero y no les gusta su trabajo, están dejando de hacerlo, pero las ayudas no serán eternas.

Sin embargo, existe un grupo que sí está dispuesto a ser contratado, pero con la pandemia escasea, y son los migrantes. Ante su ausencia en el ámbito laboral, muchos dueños de restaurantes, bares, hoteles han cerrado o permanecen a la mitad de sus operaciones.

Ejemplo de esto es lo que se vive en Colorado, donde varios lugares de comida permanecen con las cortinas abajo porque no hay meseros, lava-lozas, cocineros o personal de limpieza.

Otro ejemplo pasó en San Diego, California, una cadena de tacos cierra los martes ante la falta de taqueros. El negocio nació en Tijuana hace más de 50 años y ahora se ubica también en Estados Unidos. No puede expandirse por la falta de empleados, a pesar de que los tacos son muy populares en la zona.

Ésta fue una de las historias más conocidas en agosto pasado, pero se replicó en otros estados y para otros oficios. En Texas, el dueño de otro restaurante también busca hacer crecer su negocio, pero sinfuerza laboral la situación se complica.

Asegura que parte del problema es el temor de muchos de ser despedidos, como ocurrió en abril de 2020, cuando comenzaron los cierres por la pandemia de Covid-19. Pero el problema más grave se centra en que la población joven estadounidense ya no está dispuesta a contratarse por una mínima paga.

Especialistas advierten que más estadounidenses se están graduando de preparatoria y universidad, lo cual es un gran logro, pero la mayoría no quiere realizar trabajos manuales.

Los jóvenes quieren pasantías o actividades educativas, en vez de empleos de verano en un parque temático o restaurante.

Prueba de ello fue lo reportado en mayo pasado, cuando en Estados Unidos había 9.2 millones de vacantes, con 9.3 millones de personas desempleadas. Para septiembre, cerca de 8.5 millones de personas estaban desempleadas, mientras que las ofertas laborales suman más de 11 millones. Es decir, muchas plazas, pero poca mano de obra.

Esto ha generado que las condiciones laborales de muchas personas mejoren, pues los empleadores han tenido que aumentar sus ofertas de salario y han ofrecido bonos para que la gente se anime a tomar las plazas, aunque esto tampoco ha sido suficiente para llenar las vacantes, como el caso de la taquería en San Diego que paga hasta mil dólares por semana, es decir, 21 mil pesos cada ocho días, al mes mínimo son 80 mil pesos, pero no muchos quieren preparar tacos.

El porcentaje de migrantes en la fuerza laboral durante la pandemia el año pasado disminuyó, pero para junio pasado, el número de trabajadores nacidos en el extranjero aumentó con respecto a 2020, pero aún es menor al de 2019, 2018 y 2017.

La Navidad está cerca, las pequeñas y medianas empresas en EU están buscando desesperadamente mano de obra, algo que no se había visto en mucho tiempo en ese país.

Y el sector empresarial pugna por una reforma migratoria integral que contemple una ruta a la ciudadanía para los trabajadores indocumentados, y un proceso más fácil para que puedan ingresar a Estados Unidos trabajadores temporales.

Por ejemplo, Canadá tiene un muy buen programa para contratar trabajadores provisionales extranjeros para trabajar el campo y las cosechas, en donde se les dan visas temporales.

Un ejemplo son los líderes empresariales y políticos de Utah, quienes han pedido a sus senadores federales apoyar la Reforma Migratoria, incluso externaron su urgencia por conseguir trabajadores.

Mientras que algunos donantes republicanos se están quejando públicamente de que los legisladores en Washington D.C., no están avanzando en el tema de migración. Dos amenazaron con retirar su apoyo económico.

En Texas, 90 líderes empresariales firmaron un convenio para presionar a los legisladores a hacer algo en este asunto. Pese a los reclamos del sector empresarial en Texas, el gobernador Greg Abbott prefiere continuar con la construcción del muro con México y desembolsar de forma inicial 250 millones de dólares, dinero de los contribuyentes. Esto sin importar que su maquinaria laboral tiene como base a los migrantes.

De acuerdo con datos oficiales, en Texas los trabajadores indocumentados representaban casi el 23 por ciento de los grupos no agrícolas, hoteles y restaurantes.

De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), los extranjeros hacen los trabajos más peligrosos en Estados Unidos, pues los centroamericanos que laboran allá tienen 45 por ciento más de probabilidades de padecer un accidente o una enfermedad de trabajo que les quite la vida.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que casi dos millones de personas mueren cada año por accidentes y enfermedades laborales. También reporta que los trabajadores migrantes representan 4.7 por ciento de la fuerza laboral mundial, pero la cifra se eleva al 20 por ciento en América del Norte, es decir: México, Estados Unidos y Canadá.

Urge una reforma integral que permita a trabajadores migrantes entrar a Estados Unidos, pero de manera legal, porque también está la preocupación de EU de resguardar su seguridad nacional. Para los negocios en Estados Unidos, quedarse sin trabajadores podría ser una tragedia. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)

Desde afuera // En el ojo del huracán

El Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) estadounidense emitió el domingo un amplio reporte sobre el impacto, que en su opinión, tendrá el cambio climático sobre los problemas geopolíticos del mundo y aunque sólo menciona a México de refilón, una vez; en 25 páginas anota una serie de potenciales problemas que pueden tener impacto directo o indirecto, pero siempre negativo, en el país.

De entrada, el estimado señala que “es probable que las tensiones geopolíticas crezcan a medida que los países discutan cada vez más sobre cómo acelerar las reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero que serán necesarias para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París”.

Igualmente probable, “que los crecientes efectos físicos del cambio climático exacerben los puntos conflictivos geopolíticos transfronterizos a medida que los estados toman medidas para asegurar sus intereses”, y que “la intensificación de los efectos físicos del cambio climático hasta 2040 y más allá se sentirá de manera más aguda en los países en desarrollo, que a nuestro juicio también son los menos capaces de adaptarse a tales cambios”.

Las tres reflexiones son ominosas, pero más cuando se entra en detalles, como los 11 países que serán más afectados por el cambio climático, incluso tres con armas atómicas (Corea del Norte, India, Pakistán), y cinco en el continente americano: Colombia, Guatemala, Haití, Honduras y Nicaragua.

Está de más señalar que cuatro de ellos son parte importante de los problemas migratorios que afectan a EU y México, debido entre otras cosas a problemas del medio ambiente: Guatemala, Honduras, Nicaragua y Haití; este último vive literalmente una crisis permanente que trasciende lo ambiental.

Al margen de otros problemas, los tres países centroamericanos son parte del llamado “corredor de la sequía”, con su correspondiente impacto económico y presiones para la emigración, que usualmente es hacia el norte.

Paralelamente, México y EU no son extraños a ese tipo de problemas; la sequía que castiga el oeste estadounidense ha tenido impacto en nuestro país y viceversa.

Algunos analistas consideran que sería de esperar que haya conflictos por recursos naturales: en unos casos, por ejemplo, será por los que deje al descubierto el derretimiento de la capa de hielo polar, pero en otros puede esperarse una competencia por suministros decrecientes de agua.

El reporte advierte que, según los pronósticos científicos, la intensificación de los efectos físicos del cambio climático hasta 2040 y más allá se sentirá de manera más aguda en los países en desarrollo, a los que considera como los menos capaces de adaptarse sobre todo por falta de recursos.

“Estos efectos físicos aumentarán el potencial de inestabilidad y posiblemente conflicto interno en estos países”, añade. Y para bien o para mal, por su ubicación geográfica y su situación económica, México está en el centro de la tormenta. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 33)

México insta a las Naciones Unidas a atender la exclusión social

México ha sido un protagonista del multilateralismo. Participó en la Sociedad de las Naciones (1919-1945), a pesar de no haber sido parte de ésta en el momento de su creación. Desde su ingreso en 1931 fue uno de sus integrantes más activos. En su momento, se opuso a violaciones graves de la Carta de la Sociedad de las Naciones, como la invasión italiana a Etiopía en 1935 y la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi en 1938. Asimismo, participó en la Conferencia de San Francisco y fue uno de los 51 Países Miembros fundadores de la ONU. En estas décadas, se ha mantenido activo en los diferentes órganos que integran a este organismo.

En el mes de noviembre, México ocupa por segunda vez en la historia la silla de la presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En el bienio 2021-2022, nuestro país es miembro no permanente de este órgano por quinta vez, después de serlo en 1946-1947, 1980-1981, 2002-2003 y 2009-2010. El Consejo es el órgano ejecutivo de la ONU y busca el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. A diferencia de las resoluciones de la Asamblea General, las de este órgano son de cumplimiento obligatorio. Su presidencia se rota cada mes.

El programa de trabajo aprobado para el Consejo de Seguridad en noviembre contempla dos debates abiertos sobre el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, y un tercero sobre armas. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, encabezó el primero de ellos con el análisis de las causas de raíz de los conflictos, incluyendo corrupción, exclusión social y desigualdad.

En su mensaje, convocó a los integrantes a hacer algo sustancial en favor de las personas en situación de pobreza. La idea es imprimir una visión integral a la solución de conflictos, que incluya la atención de sus causas económicas y sociales, ya que como el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo en este debate que actualmente “enfrentamos la mayor recesión mundial desde la Segunda Guerra Mundial”.

Se sostendrá un segundo debate sobre el papel de la diplomacia preventiva en el mantenimiento de la paz y seguridad. Aquí se espera incluir un tema importante para nuestra región, esto es, el propósito de tener una migración regular, ordenada y segura. Al respecto, México cree en la promoción del diálogo y en poner la procuración del bienestar de las personas en el centro de cualquier política.

Hacia la tercera semana de noviembre se llevará a cabo un encuentro sobre el impacto del desvío y tráfico de armas pequeñas y ligeras en la paz y la seguridad, presidido por el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard. Este tema forma parte de la agenda bilateral México-Estados Unidos en el marco del litigio que se tiene con empresas estadounidenses. Otro asunto por destacar son los avances en las operaciones de mantenimiento de la paz y seguridad de las mujeres, en concordancia con la política exterior feminista que nuestro país persigue. (Ricardo Monreal, El Sol de México, Análisis, p. 13)

El calvario de los migrantes

Todos los días vemos en las noticias que miles de personas migrantes caminan penosamente desde el sur del país, con la intención de llegar a la Ciudad de México, incluso a Estados Unidos.

Su trayecto es verdaderamente doloroso, pues van cargando con sus hijos pequeños y con algunas pocas pertenencias, sin que en ese andar encuentren alivio a sus necesidades.

Hace unas semanas, autoridades federales declararon que para México no era mayor problema recibir a 15 mil migrantes, pues aquí se les podrá ofrecer asilo, trabajo y un lugar adecuado para establecerse.

Sin embargo, ese apoyo no se ha visto, ya que los migrantes siguen caminando desamparados, lastimados y hambrientos.

Y, no es que al gobierno mexicano no pueda. Baste recordar cuando trajeron a Evo Morales. Se utilizó un avión militar, se tramitaron permisos internacionales que autorizaron el paso del vuelo, y así se logró la gran hazaña de traer a ese personaje, rechazado en su país por acusaciones de fraude electoral.

El problema es que los migrantes no corren con la misma suerte, no hay quien les ofrezca unos modestos camiones que los transporten en su largo recorrido de cientos de kilómetros.

Todo hace pensar que el ofrecimiento de apoyo no fue tan cierto y que pone en evidencia dos tristes realidades. Una, que el verdadero objetivo de nuestro gobierno es impedir que los migrantes lleguen a la frontera con Estados Unidos o intenten cruzarla. Y dos, que tal vez más falta de voluntad que de recursos, México tampoco tiene mucho que ofrecerles. (Carlos Vázquez Baeza, Cuernavaca, Morelos, Excélsior, Nacional, p. 13)