Opinión Migración 120422

Kiosko

Tapachula en la mira

Donde las cosas no son precisamente miel sobre hojuelas, nos dicen, es en Tapachula, Chiapas, debido a la creciente violencia producto de la tensión entre migrantes y personal del Instituto Nacional de Migración (INM), donde se la viven dando largas a los extranjeros que buscan regularizar su estatus de permanencia en el país. El tema viene a colación, nos explican, debido a una visita el mes pasado del presidente López Obrador a Tapachula cuando, por un día todo fluyó y se entregaron visas humanitarias, lo cual le ha valido fuertes cuestionamientos a la delegación del INM y también a la alcaldesa morenista Rosa Irene Urbina quien de plano nada “de muertito” sin atender los problemas por bloqueos carreteros, vandalismo a oficinas, enfrentamientos, ataques a personal migratorio y claro, violaciones a los derechos humanos. ¡Ups! (Kiosko, El Universal, Estados, p. A15)

Misión Especial / México y el Congreso de EU

En las últimas semanas, congresistas estadounidenses han manifestado preocupaciones al gobierno del presidente Biden sobre decisiones de política en México: la Reforma Eléctrica, la posición mexicana respecto a la guerra de Ucrania y la creación del grupo de amistad México-Rusia.

El Congreso de Estados Unidos es relevante en materia de política exterior por varias razones: tiene competencia sobre las leyes relacionadas con migración y comercio. En estos dos temas los comités más importantes son los Judiciales en ambas Cámaras y el de Finanzas en la Cámara de Senadores y de Medios y Procedimientos en la de Representantes, que supervisan la aplicación de los tratados comerciales, entre ellos el T-MEC.

El Congreso aprueba el presupuesto, por medio de los Comités de Apropiaciones. Todo recurso dedicado a la política exterior, la cooperación al desarrollo, financiamiento a organismos internacionales y a terceros países, es revisado por estos. Finalmente, los Comités de Asuntos Exteriores de ambas Cámaras, supervisan la política exterior de EU, y el del Senado ratifica nombramientos de embajadores y altos funcionarios del Departamento de Estado.

Al interior del Congreso operan la división partidista y una serie de “caucus” o grupos de interés. Existen los progresistas, afroamericanos y, para el caso de México, el “Caucus Hispano”, integrado por congresistas de origen hispano, en su mayoría de origen mexicano. Este grupo fue fundamental para la aprobación del T-MEC y juega un papel esencial en lo relativo a la asignación de presupuesto a proyectos fundamentales para la comunidad hispana.

Es tal la fuerza del Congreso de Estados Unidos que todas las embajadas en Washington tienen secciones especiales de seguimiento. Muchos países pagan servicios de “lobby” o cabildeo, con el fin de tener acceso a los congresistas más poderosos y poder influir en las decisiones que afectan a sus países.

Durante los dos años que fui embajadora en Washington, NO se pagó servicio alguno de cabilderos y se tenía un diálogo fluido con senadores y representantes, para tratar temas relativos a México y a la ratificación del T-MEC. Una buena parte de mi gestión la dediqué al Congreso, donde había que explicar constantemente las posiciones del gobierno de México, identificar posibles crisis para evitar que estallaran. La embajada tenía interacción con los equipos de los congresistas y daba seguimiento puntual a las iniciativas que pudieran afectar a nuestro país.

En este contexto, desechar por intervencionistas los pronunciamientos de congresistas estadounidenses, sin entender su funcionamiento e importancia e identificar a quienes los suscriben, significa no comprender el papel central del Congreso de EU en la relación con México.

Demócratas y republicanos están molestos con el gobierno de México por diferentes razones, seguirán ejerciendo presión. El gobierno de México debería reforzar su diálogo con congresistas. (Martha Bárcena Coqui, El Heraldo de México, País, p. 8)

Espectro / La 4T cree que en EU están distraídos de lo que pasa en México. Pronto lo sabremos

Hace mucho que no se veía una relación tan compleja con nuestros vecinos del norte, sobre todo con Estados Unidos (EU). Históricamente, la relación ha sido tensa y nos hemos ido a la guerra varias veces, pero no había estado tan “jaloneada” desde que firmamos el Tratado de Libre Comercio en 1992. Desde esa fecha para acá, ambos países nos hemos convertido en principales socios comerciales y EU, además, en el motor del crecimiento de nuestra economía. Nos van “jalando”, dado el poco crecimiento que por motivos internos se viene dando.

Pero en semanas recientes, el gobierno mexicano ha sido inusualmente crítico y hasta irónico con el de EU: se le critica por no apoyar las iniciativas de la 4T para “sembrar vida” en Centroamérica y, en cambio, dar incentivos económicos a Ucrania para resistir la invasión rusa; se le exige en reiteradas ocasiones explicar los apoyos de la agencia gubernamental USAID a organizaciones no gubernamentales y periodistas en México, no afines al régimen; se le tacha de ignorante en los temas que versan sobre los cambios legales en materia eléctrica en México, y hasta cuando apoyan boicots contra empresas rusas, aquí, el Secretario de Turismo, invita a Aeroflot a tener vuelos a México.

Por su parte, si bien EU no ha escalado la retórica como lo hacía el ahora expresidente Donald Trump, parece que está haciendo sentir su molestia con México de varias maneras y desde varias dependencias: el aparato de seguridad, desde el Comando Norte, dejando ver que una buena parte del territorio nacional lo controla el narco y que nuestro país es la principal sede del espionaje ruso en el mundo —a la par de que se ha informado en reuniones privadas que Rusia abrirá cuatro nuevos consulados para dar cobertura diplomática a su personal en México—. La oficina comercial (USTR), el representante presidencial para Medio Ambiente y el embajador de EU en México han sido claros en que vendrán demandas internacionales por temas eléctricos; la subsecretaria del Trabajo de aquel país ha criticado la lenta implementación de la reforma laboral dentro del T-MEC. Todo ello en cuestión de unas semanas, y tanto la vocera de la Casa Blanca, como el secretario de Estado, han criticado y externado preocupación por la libertad de expresión y la muerte de periodistas en México.

A pesar de ello, nuestros funcionarios parecen creer que en EU tienen tantos frentes abiertos —con China y ahora con Rusia—, que no podrán montar ninguna respuesta que nos afecte en lo que resta de la administración de López Obrador y, si lo hicieran, México podría cambiar su política migratoria para con los centroamericanos, lo que volvería la frontera sur de EU (y nuestra frontera norte) un caos, ocasionando, eso sí, una crisis política en estados fronterizos.

EU ha dado señales de que iniciarán litigios, de país a país, por violaciones al T-MEC en materia energética. Parece que están estudiando opciones adicionales en las que van prefigurando el terreno con la visita de algunos de sus funcionarios: quejas en materia laboral, imposición de cuotas a productos agropecuarios, aplicación de aranceles y hasta un mayor escrutinio de los miles de millones de dólares que llegan al país producto de las “remesas”.

Desde luego, deseamos que primero le vaya bien a México, pero cuesta trabajo entender y explicar por qué nos estamos distanciando de nuestro principal socio comercial. Y, además, lo hacemos cuando Europa está en guerra y, en ocasiones anteriores, los conflictos nos han dado un fuerte impulso para crecer al amparo de EU, pero ahora parece que la 4T quiere aplicar otra lógica.

Incluso ayer, nuestro canciller Marcelo Ebrard, en un evento con el Instituto de los Mexicanos en el Exterior, descartó litigios de EU en contra de México. Ojalá tenga razón. Pronto sabremos qué reacción hay en EU ahora que la Ley de la Industria Eléctrica ha quedado validada por la Suprema Corte, ¿pero habrá un plan B por si acaso hay reacciones? (Javier Tejado Dondé, El Universal, Cartera, p. A22)

Diario con La Mont / AMLO , hasta septiembre 2024 y sucesión Estados Unidos

Triunfo 2024: Los 15 millones de sufragios emitidos para la revocación de mandato impulsada por el 79 presidente Andrés Manuel López Obrador ofrecerán un amplio margen de maniobra para asegurar el aval de su reforma eléctrica, electoral y Guardia Nacional como la continuidad de la 4 Transformación. Morena mostró su capacidad de movilidad, corroborado en el mensaje del presidente: “Hay condiciones para que un candidato(a) en ese orden sea electo en condiciones de paz social como la reflejada en la jornada dominical”. Pese a los barruntos de la relación con Washington por la reforma eléctrica y no alineamiento en la sanciones a Rusia, el consolidado presidente emanado de la consulta puede mover sus piezas sin problema, a diferencia de su similar Joe Biden, quien no solo perderá la mayoría en ambas cámaras, sino que en 2024 regresará la Casa Blanca al Gran Viejo Partido (Grand Old Party). Aunque en 2024 tal vez no sea Donald Trump el rival en turno surgirá otro cuadro muy afín al neoyorquino y cercano a México.

Republicanos con México: La historia reciente muestra que los presidentes demócratas solo en el discurso coinciden con México, para muestra Obama, quien implantó un récord con 3 millones de mexicanos, la cifra más alta en la historia para ambos países a diferencia de las administraciones republicanas como la de Ronald Wilson Reagan (1981-1987) quien estableció la única regularización migratoria al norte del Río Bravo conocida como la Ley de Reforma y Control de Inmigración (IRCA, en inglés) firmada en 1986 y promovida por el secretario del Tesoro, James Addison Baker, con Ronald Reagan y de Estado, durante el gobierno de George Herbert Walker Bush padre, como su antecesor, George Pratt Shultz.

 

37 años: Cumplirán en mayo IRCA (Immigration Reform and Control Act) o la amnistía que legalizó a 2.3 millones de mexicanos mejor conocidos como rodinos, pues se atribuyó al senador demócrata Peter W. Rodino destrabará la reforma migratoria que en 1982 plantearon los senadores Simpson y Massoli. Esa generación resultó crucial para una nueva comunidad mexicana en Estados Unidos y en general para los hispano-latinos. Los braceros iban y venían en una forma circular de migración que concluyó, dado que la ley de 1986 tenía previsto el control y endurecimiento fronterizo. Para el gobierno de Bush padre, con la IR C A la parte importante de la legislación es que los beneficiados con la ley Rodino se naturalizaron y pudieron traer a su esposa, hijos, padres y hermanos, según los términos de esa ley y la política de reunificación familiar. Así, los 2.3 millones de legalizados se sumaron a los 7.3 millones de mexicanos ya residentes, quienes aportaron otro par de millones a la población general estadounidense debido a la reunificación y nacimientos.

Sucesor: El presidente fue claro: “Un candidato(a)” lo que se interpreta que su sucesor será quien cuente con un amplio dominio del quehacer internacional, conozca los vaivenes de la economía y problemas metropolitanos pero principalmente sea leal a la 4 Transformación. El martes 15 de noviembre 2011, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, citó a su equipo de trabajo y colaboradores más cercanos para anunciarles que las encuestas para definir el candidato a la presidencia por el PRD no le favorecían por lo cual permanecería en su cargo al frente del gobierno capitalino a diferencia de Cuauhtémoc Cárdenas, como AMLO presionado por el aparato judicial de Fox y su sucesor Miguel Ángel Mancera quien buscó y alcanzó la candidatura al Senado. Fue el primer mandatario local que concluyó su sexenio y de su grupo compacto, Martha Delgado, secretaria de Ecología y responsable del posicionamiento internacional que lo llevó a acceder al premio de mejor alcalde del mundo conferido por la City Mayors Foundation, aseguró: “No solo es un buen político sino un gran administrador”. Realmente la paciencia y lealtad a AMLO ubicaron a Ebrard “en una derrota con sabor a victoria ” como lo expuso quien fuera su secretario de Turismo, Alejandro Rojas Díaz Durán. Otro aliado en 2015 fue el líder del Movimiento Naranja, Dante Delgado Rannauro, actualmente senador de la República, quien pese a una marcada distancia con AMLO, sostuvo: “Ebrard fortaleció la relación con la nutrida y variada clase media como logró revertir la distancia con el sector empresarial”. Después de este pasado 10 abril, Ebrard se consolida como un popular canciller a quien observan con simpatía figuras tan distantes como Evo Morales, de Bolivia; el secretario de Estado, Anthony Blinken, el yerno de Donald Trump y embajador sin nombramiento ante México, Jared Kushner, con quien estableció comunicación a través de su cuenta desde un vuelo retardado en Houston y que marcó el inició de las negociaciones del T-MEC.

AMLO y Marcelo: La dupla de los exjefes de Gobierno CdMx, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón, mantienen una relación que suma tres décadas desde que el segundo fue secretario de Gobierno capitalino con Manuel Camacho Solís, pero su consolidación ocurrió cuando declinó a favor de AMLO. Los votos de Ebrard le permitieron al tabasqueño derrotar al albiazul Santiago Creel con un crecimiento exponencial derivado de la ola Fox en la República y la capital del país, además de su posicionamiento en la región oriente Iztapalapa, que inclinaron la balanza en favor del entonces candidato de la alianza PRD-PT-Convergencia por el Antiguo Palacio de Ayuntamiento. (Federico Lamont, Unomásuno, Columna Política, p. 8)

Déjà vu

Lejos de ser experta en política francesa, me permito sin embargo emitir mi modesta opinión sobre las elecciones presidenciales de ese país. ¿Por qué voté como ciudadana francesa, en la primera vuelta, por Emmanuel Macron? Porque siempre me ha parecido un mandatario congruente, centrado, valiente y, por añadidura, romántico. Si alguien ha luchado por su mujer, que actualmente tiene 68 años, siendo él 24 años más joven, a pesar de las burlas, memes, críticas y chismes de muy mala leche, es Emmanuel Macron. Hay que decir que es ella la consejera número uno tanto de sus campañas como de su Presidencia. Un hombre que respeta y es tan leal a su historia de amor, imagino, es igualmente leal con sus seguidores.

Así como debe de respetar a la mujer en general. Sería interesante saber cuántas mujeres votaron por él, en la primera vuelta. La segunda razón por la que voté por él es porque está en contra de la guerra de Rusia contra Ucrania. Varias veces se ha entrevistado con Putin con el fin de poner fin a esta guerra tan absurda y tan sangrienta. Macron, el mandatario más joven que ha tenido Francia, desde Napoleón, ha expresado abierta y públicamente su absoluto apoyo para el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. La tercera razón es su convencimiento de mantener a la Unión Europea unida y fortalecida. Cuarta razón, su empatía por una migración controlada, “para luchar contra el fraude y los abusos”, como dijera su ex ministro, Edouard Philippe. La quinta razón por la que emití mi voto por Macron fue por el manejo acertado de la pandemia del Covid-19, mucho mejor que varios países del mismo continente. Sexta razón, por su perenne lucha contra el deterioro del medio ambiente. Séptima razón, porque es un Presidente, y ahora candidato, con un balance entre la derecha y la izquierda, es un centrista nato.

Octava razón, porque en sus discursos y en sus cartas abiertas dirigidas a sus seguidores, habitualmente cita referencias literarias. El Presidente está por que los jóvenes lean. Novena razón, porque posee el valor de la autocrítica: “sé que a veces he herido a algunos de vosotros con mis palabras”, les dijo en un gesto de humildad a sus adversarios más acérrimos, “los chalecos amarillos”. Una semana después de esta declaración, aumentó el salario mínimo en cien euros mensuales. Y finalmente, la décima razón por la que voté en la primera vuelta por Macron es porque es “cool”. Por todo lo anterior, volveré a votar por él, en la segunda vuelta.

No hay duda que el triunfo de Emmanuel Macron, en la primera vuelta, dio un respiro no nada más a sus seguidores, sino al euro, a la Unión Europea, a los intelectuales, e incluso, a los jubilados. Hay que decir, no obstante que la candidata Marine Le Pen y Macron están muy próximos, 27% por el primero y 24% por la segunda. En el 2017, él obtuvo 24% y ella, 21%. En esta ocasión. Le Pen ha recibido más apoyo de los otros candidatos como por ejemplo el de ultraderechista Eric Zemmour, quien lograra apenas un 7% de los votos.

“Hay frente a ella un hombre que ha hecho entrar a dos millones de inmigrantes, que no ha dicho una sola palabra de seguridad e inmigración en la campaña. Yo no me equivocaré de adversario”, concluyó ante su militancia. Por su parte, el candidato izquierdista JeanLuc Mélenchon, quien quedara en tercer lugar, dijo para frenar la candidatura de la candidata de extrema derecha: “No hay que darle ni un solo voto a Le Pen”. Muchos analistas insisten en decir que el verdadero triunfador en estas elecciones fue el abstencionismo con un 25% y un 26.5%, según las primeras estimaciones.

Quienes se abstuvieron más del electorado, sin duda, fueron los jóvenes, quienes ya no creen en la política y menos en los políticos. Muchos de ellos aseguran: “Para la segunda vuelta, resulta muy difícil soportar la idea de una sola elección entre Macron y Le Pen. Es la absoluta desesperanza. Antes teníamos esperanzas con Jean-Luc Mélenchon pero ya no estará en las boletas. ¿Qué futuro nos espera a los jóvenes? Nuestro porvenir lo han echado a la basura”.

Elecciones o no elecciones, los franceses se seguirán quejando porque como bien dice Emmanuel Macron: “Francia es un país que, como cortó la cabeza a un rey, se cree en el derecho a la queja permanente”. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)