Opinión Migración 120625

Rozones

› ¿Amerita una revisión mayor?

Nos piden no perder de vista el caso de los contratos que antecedieron al criticado cierre de museos a cargo del INAH, pues a juicio de quienes conocen de licitaciones, podría implicar una revisión mayor. Y es que se trata de la contratación de empresas de seguridad a las que, nos dicen, vinculan con otra del cónsul honorario de Nicaragua en Nuevo León y Saltillo, Elías Gerardo Valdés, que ha recibido contratos de diversas instancias de gobierno. Nos hacen ver que auditorías públicas han dado cuenta de anomalías en las que dicha compañía ha incurrido como la falta de capacidad técnica, material y humana al no contar con personal suficiente dado de alta en el IMSS o el uso de filiales para realizar subcontratación o participar en concursos. En el caso de los museos se señalaba también al encargado de seguridad y resguardo Pedro Alberto Velázquez, exfuncionario del INM —dependencia con la que SEICSA tuvo también contratos— y que ya dimitió. Así que pendientes. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

Rayuela

¿Y con qué moral para reprimir migrantes amanecerán esos pobres de la Guardia Nacional? (La Jornada, Contraportada)

Templo Mayor

CURIOSAMENTE quien más arrepentido debería estar sería Gerardo Fernández Noroña pero no parece tener el menor remordimiento. Primero, porque desobedeció la instrucción de Palacio Nacional de bajarle a la confrontación con Estados Unidos. Y, segundo, porque por andar de buscapleitos con el republicano Eric Schmitt, éste ahora quiere llevar hasta el 20 por ciento el impuesto a las remesas.

EN MEDIO de este complicado contexto ayer volvió la CDMX ahora como subsecretario de Estado, Christopher Landau. Su visita a Palacio Nacional ha provocado todo tipo de especulaciones, dado que no fue para tomar el té. sino que se aventó más de dos horas con la presidenta Claudia Sheinbaum LA VERSIÓN OFICIAL dice secamente que trataron asuntos de “la agenda bilateral” Y en la reunión también estaban el canciller Juan Ramón de la Fuente: el titular de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch y el director para América del Norte.

Roberto Velasco, quien trae mucha responsabilidad con los consulados en la nueva crisis migrante.

EL TEMA sobre la mesa de caoba fue el de la seguridad, las acciones contra el narcotráfico. los señalamientos norteamericanos contra políticos; y funcionarios mexicanos, y el apetito insaciable del gobierno de Trump por ver más resultados.

EL ENCUENTRO entre Trump y Sheinbaum durante la Cumbre del G7, en Alberta, Canadá también estuvo en la conversación. Esa cita fue pedida por Trump para revisar pendientes y también porque le interesa una fotografía con la mexicana, justamente en medio de las redadas y la hostilidad contra migrantes.

TODO PUEDE SUCEDER en ese cara a cara, sabiendo cómo se las gasta Trump en sus reuniones bilaterales. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Proteger connacionales: responsabilidad del Estado mexicano

En días recientes, hemos sido testigos de un incremento alarmante en las protestas desatadas en Los Ángeles, California, en respuesta a las detenciones arbitrarias de inmigrantes, entre ellos cientos de mexicanas y mexicanos.

Las redadas llevadas a cabo por agencias de migración estadounidenses generaron una ola de indignación y temor en nuestras comunidades en el exterior. No estamos hablando únicamente de cifras o expedientes, sino de personas: padres, madres, estudiantes, trabajadores esenciales que día a día contribuyen al desarrollo económico y social de ambos países. Lo que enfrentamos hoy no es solo un problema migratorio, sino una clara violación a los derechos humanos.

La criminalización de la migración y el uso excesivo de la fuerza en estas detenciones son inaceptables. Quienes salieron de México buscando oportunidades lo hicieron, en la mayoría de los casos, por necesidad, pero con esperanza. Nadie deja su hogar por gusto. Nuestra gente en Estados Unidos, además de trabajar, forma parte integral de la economía y el tejido social de ese país. Que se les trate como delincuentes es un agravio para ellas y ellos, pero también para el Estado mexicano y los principios universales de justicia y dignidad.

Por eso alzamos la voz en defensa de nuestras y nuestros connacionales. No podemos quedarnos en la condena retórica ni en los comunicados diplomáticos que se pierden en el vacío. Urge una acción contundente y coordinada por parte del Gobierno de México, tanto en el ámbito bilateral como en el internacional.

En primer lugar, nuestro Gobierno debe fortalecer la red consular en Estados Unidos, dotándola de mayores recursos, personal calificado y facultades para brindar asesoría legal inmediata a las personas detenidas. Nuestros consulados deben ser verdaderas trincheras de defensa y no simples oficinas administrativas. Además, se tiene que activar de manera más efectiva el Protocolo de Protección a Mexicanos en el Exterior, con una respuesta rápida y articulada ante cada caso de violación a los derechos de nuestras y nuestros migrantes.

En segundo lugar, es fundamental llevar este tema ante los foros internacionales pertinentes. México debe acudir con urgencia a instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y al Comité de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, de la ONU. El silencio en estos espacios es cómplice de los abusos. La defensa de los derechos humanos no debe sujetarse a cálculos diplomáticos ni temores a represalias económicas. Lo que está en juego es la dignidad de millones de personas.

Pero esto no significa cerrar el diálogo con Estados Unidos, todo lo contrario. Hoy más que nunca, ambos países deben asumir que la migración no es un fenómeno que se resuelve con redadas ni muros, sino con cooperación, desarrollo compartido y respeto mutuo. Debemos insistir en una política bilateral migratoria basada en la corresponsabilidad y en la que se prioricen mecanismos de regularización, trabajo temporal, reunificación familiar y protección de derechos laborales.

En el Congreso mexicano estamos listos para trabajar junto con el Ejecutivo y con nuestras representaciones diplomáticas, para impulsar todas las acciones legislativas y presupuestales necesarias. El mensaje debe ser claro: México no abandonará a su gente. Donde haya una mexicana o un mexicano, ahí debe estar la fuerza del Estado.

El respeto a nuestras y nuestros connacionales no es negociable. Su defensa no es una concesión, es una obligación constitucional. Debemos demostrar que México es un país que protege, que se solidariza y que actúa. Las protestas en Los Ángeles son un grito de auxilio, y nosotros no podemos ni debemos guardar silencio.

Porque la justicia no tiene fronteras, y la dignidad humana no conoce muros. (Ricardo Monreal, El Sol de México, Análisis, p. 20)

Historias De Reportero // El guion perfecto para Donald Trump

El guion perfecto para Donald Trump os Ángeles, California.- En Beverly Hills circulan como todos los días los estruendosos coches deportivos de las estrellas de cine, o de quienes aspiran a serlo. En Malibú, las terrazas con vista al mar de los restaurantes más cotizados siguen sirviendo botellas de vino caras. Las playas de Venice son como siempre un desfile de cuerpazos haciendo ejercicio en pleno verano. En cambio, en el centro de Los Ángeles, el escenario es otro: toque de queda por las noches, calles bloqueadas, policías y militares supervisando todo, y el recuerdo de la imagen que Trump estaba buscando: un migrante sobre una patrulla incendiada enarbolando una bandera tricolor mientras grita jViva México!

La foto respalda la narrativa oficial: no es migración, es invasión. El mundo ideal para Donald Trump. La acción de grupo de vándalos, desprendidos y a veces desconectados de una protesta pacífica más grande en la zona centro de Los Ángeles, ha servido al discurso del presidente de Estados Unidos para pintar que la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos está sumergida en el caos por culpa de los migrantes que son criminales, violentos, ilegales- y de sus aliados del Partido Demócrata que les abrieron las puertas de la nación. Por tanto, ante la incapacidad de la oposición para ofrecer seguridad a los ciudadanos, el presidente fuerte tiene que intervenir propiciando un estado de sitio.

A Donald Trump le está saliendo todo de maravilla. En el caos y la confrontación, él es pez en el agua. Si algo lo impulsa en las encuestas es el tema de la migración: la mayoría de los estadounidenses no está conforme con las políticas migratorias del pasado. El discurso de que los migrantes han envilecido las calles y dejado en el desempleo a la clase trabajadora americana ha permeado más que el argumento de que los migrantes sostienen la economía ofreciendo servicios y productos a precios más bajos.

Por eso cuando Trump está en crisis, recurre a hablar de migración. Cuando se tropieza por escándalos de corrupción y conflicto de interés, cuando hay rebelión empresarial por los aranceles, cuando se empantana en Ucrania y Gaza, cuando hasta Elon Musk habla de recesión, Trump recuerda que votaron por él para arreglar el caos migratorio. Las imágenes de Los Ángeles han jugado de comparsa del presidente.

Y además hay una veta electoral.

Un colega en la cobertura de las manifestaciones me decía que Trump le estaba haciendo la campaña presidencial al gobernador de California, Gavin Newsom. Yo lo veo justo al revés: quizá lo posiciona dentro del Partido Demócrata -entre los convencidos-, pero en Estados Unidos para ganar las elecciones hay que conquistar a un público que está en medio y que ha demostrado que ve a la migración con recelo, que es adverso al desorden público y que posiblemente se alejará de los demócratas si quedan estigmatizados como los defensores de quienes gritan ¡viva México! sobre una patrulla quemada enarbolando una bandera extranjera en suelo americano.

Gran noticia para Trump si en los medios se habla más de migración que de economía o escándalos de corrupción. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A8)

Pepe Grillo

México-EU, desatarnudos

La reunión en Palacio Nacional entre la presidenta Sheinbaum y el subsecretario de Estado de la Casa Blanca, Christopher Landau, viejo conocido porque fue embajador en México, se llevó a cabo en un inocultable contexto de alta tensión.

Las protestas de migrantes en Los Ángeles y la acusación de que la presidenta mexicana promueve las movilizaciones, han enrarecido un ambiente ya de por sí turbio.

La reunión duró más de dos horas, mucho tiempo para un encuentro diplomático, pero muy poco para desahogar una agenda bilateral cargadísima. No obstante, el diálogo es la mejor opción para desatar nudos.

Mucho de lo que viene depende de las protestas que ya rebasaron los límites de Los Angeles y se han extendido a otras ciudades americanas con fuerte presencia de migrantes. El gobierno de Trump le sacará todo el provecho político posible, por lo que la defensa mexicana tiene que ser lúcida, valiente y sí, con cabeza fría. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Las redadas

En su discurso inaugural del 20 de enero de este 2025 Donald Trump prometió que deportaría a “millones y millones de extranjeros criminales”, pero al parecer no ha podido encontrarlos. En los primeros meses de su segundo mandato ha tratado más bien de deportar a gente trabajadora y respetuosa de la ley. Lo vimos en las redadas del 6 de junio en el Home Depot y la fábrica de ropa Ambiance Apparel de Los Ángeles, que provocaron las protestas de la ciudad, o en la de una procesadora de carne en Omaha, Nebraska, este 10 de junio.

En esas instalaciones el servicio de inmigración, ICE, no va a encontrar criminales, pero la narrativa de Trump y su gente de que los inmigrantes son criminales la ha resuelto Karoline Leavitt, la portavoz del Presidente, usualmente más radical que su propio jefe, quien declaró el 28 de enero que “alguien que viola nuestras leyes de inmigración” es “un criminal, eso es exactamente lo que son”.

En realidad, la ley estadounidense no considera que vivir o trabajar en la Unión Americana sin documentos migratorios sea un crimen, sino una civil violation o falta cívica. Menos del 0.5 por ciento de los 1.8 millones de casos que se ventilaron en tribunales migratorios en el año fiscal 2023-2024 llevaron a una orden de deportación por una falta que no fuera la entrada ilegal en el país (Axios, 25.01.2025).

Los estudios disponibles sugieren que los inmigrantes cometen menos crímenes que los nacidos en Estados Unidos. Ran Abramitzky de la Universidad de Stanford y sus colegas, por ejemplo, encontraron en 2023 que la posibilidad de que un inmigrante sea encarcelado es 60 por ciento menor que la de un nativo. El gobierno de Trump, sin embargo, ha venido buscando casos de inmigrantes que han cometido crímenes horribles y los ha difundido, por ejemplo, en Fox News o en su informe al Congreso del 5 de marzo, para generar un rechazo.

Las redadas de Trump no están buscando encontrar y deportar a los 11 millones de extranjeros indocumentados en Estados Unidos -las del 6 de junio en Los Ángeles solo detuvieron a 44- sino para generar miedo, cosa que están logrando. Muchos indocumentados en Los Ángeles están dejando de acudir a sus empleos por el temor de ser detenidos y expulsados. Si el miedo se extiende, la economía estadounidense podría enfrentar severas dificultades. En 2024 los nacidos en el extranjero representaron el 19.2 por ciento de la fuerza laboral civil en el país (Bureau of Labor Statistics).

Con una tasa de desocupación de apenas 4.2 por ciento, inusitadamente baja, la pérdida de una parte de este grupo de trabajadores provocaría una crisis por falta de mano de obra en muchas industrias. Los nacidos fuera del país trabajan particularmente en servicios como jardinería, agricultura, cuidado de niños y ancianos, enfermería, agricultura, construcción, mantenimiento de edificios y transporte. Los nativos difícilmente dejarán sus puestos en servicios profesionales y administrativos, ventas y trabajo de oficina, para laborar en una planta de carne en Omaha o en un Home Depot en Los Ángeles.

Las redadas de Trump no se están enfocando a todos los centros de trabajo donde laboran indocumentados. La mayor parte del mantenimiento de los campos de golf, por ejemplo, lo realizan trabajadores sin papeles. Esto lo sabe Trump, quien es dueño u operador de varios. Sin embargo, no ha ordenado una redada en Mar-a-Lago, su lujosa residencia familiar, club de golf y destino turístico.

OPOSITORES

Ayer la presidenta Sheinbaum acusó a “personajes de la política mexicana” que “suben a sus redes que esas movilizaciones son incitadas por la Presidenta y por el partido Morena” para tratar de provocar una confrontación con Washington. Es igual que Trump, que acusa a sus opositores de las protestas en Los Ángeles. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 8)

Serpientes y escaleras // ¿Qué se dirán Trump y Sheinbaum cara a cara?

En el momento más tenso de las relaciones entre sus países y también entre ellos dos, la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump se verán por primera vez las caras dentro de tres días, cuando sostengan su primera reunión bilateral y presencial en el marco del encuentro del G7 en la montañosa ciudad de Kananaskis, en la provincia de Alberta, Canadá. Será la primera vez que la presidenta de México y el presidente de los Estados Unidos hablen frente a frente y los temas no les faltarán en una coyuntura especialmente tensa y ríspida de la relación bilateral.

De inicio, es muy probable que el primer encuentro entre los dos mandatarios ocurra en medio de las protestas de migrantes mexicanos y latinos que han cimbrado a la ciudad de Los Angeles, pero que ya se han extendido a las principales ciudades de la Unión Americana. Y está claro que ese será uno de los puntos de mayor fricción en la reunión ya confirmada entre el presidente republicano y la doctora, por las graves acusaciones que lanzó la Casa Blanca sobre el presunto apoyo del que acusan a la mandataria mexicana, el cual ella ha negado y desmentido, pero que para Trump sigue siendo un tema de “ataques de enemigos extranjeros”, azuzado por “países tercermundistas”.

Si logran brincar esas acusaciones y señalamientos que Sheinbaum ha calificado de falsos y hasta culpó a la oposición mexicana por sugerirlos en redes sociales, los temas que les quedarían tampoco son nada halagüeños ni sencillos de abordar: los aranceles impuestos por Trump al acero y aluminio mexicanos, el impuesto a las remesas de los migrantes que ahora lo quieren elevar al 5%, la lucha contra los cárteles de la droga en donde Washington presiona para que México acepte la “ayuda militar” que le ofrecen, la próxima renegociación del TMEC y las investigaciones y cancelación de visas que ha dictado el Departamento de Estado contra políticos mexicanos a los que señalan de tener vínculos con el narcotráfico.

Cualquiera de esos temas, a los que podría sumarse la futura renegociación del TMEC o la elección del nuevo Poder Judicial y las dudas que genera en la certeza para las inversiones estadounidenses, sería suficiente para tensar, complicar o de plano reventar el primer diálogo frontal y personal que tendrán Trump y Sheinbaum, que hasta ahora sólo han hablado 7 veces por la vía telefónica, primero dirigiéndose elogios y piropos, luego subiendo el tono de las amenazas y presiones, para pasar de plano, con las protestas violentas en LA, a una acusación grave e inédita a la presidenta de México desde el despacho oval de la Casa Blanca.

Porque al final fue un acierto de la doctora Sheinbaum el aceptar la invitación pública que le formuló el presidente de Canadá, Mark Carney, para que acudiera a la reunión del G7, que se celebrará del 15 al 16 de junio en su país, y aprovechara para tener un encuentro bilateral con Donald Trump y con el mismo primer ministro canadiense. Hasta ahora la presidenta le ha dado preferencia a su agenda dentro del país y había despreciado otras invitaciones internacionales a las que mandaba representante, pero está claro que al aceptar viajar a Canadá, la Presidenta y sus asesores valoraron que el momento crítico que vive la relación con Estados Unidos ameritaba estar ahí y propiciar el primer encuentro cara a cara con Trump.

Será una oportunidad inmejorable para aclarar muchas cosas y hacer que el diálogo entre los dos países -que hasta ahora sólo se ha dado por la vía telefónica y a través de reuniones entre funcionarios de los dos gabinetes- entre en una nueva fase más directa y franca que permita resolver dudas, malos entendidos y hasta acusaciones mutuas. Mucho de lo que suceda en la compleja relación entre México y Estados Unidos, en el futuro inmediato, dependerá de la habilidad, disposición y apertura que tengan los dos presidentes para superar el incendio que hoy amenaza la relación.

Del lado mexicano la Presidenta ha insistido en que, a pesar de las tensiones, presiones y malos entendidos, ella siempre mantiene la “cabeza fría” y que su gobierno busca el diálogo y la cooperación “sin sometimiento”; del lado estadounidense Donald Trump ha sido mucho más cambiante e impredecible, porque lo mismo elogia y llama “gran mujer y gran presidenta” a la doctora, pero después la acusa de que “tiene miedo” de enfrentar al narco, de que no controla el territorio de su país y hasta de azuzar las protestas violentas en Los Angeles.

Así que la expectativa es ver qué tanta madurez y capacidad para dialogar, más allá de sus marcadas diferencias ideológicas, políticas y hasta generacionales, demuestran los presidentes de México y Estados Unidos. El pronóstico es incierto y, tomando en cuenta el carácter de Trump, impredecible; pero los intereses comunes para las dos naciones no dejan de ser fuertes y potentes y eso hace pensar en que prevalecerá la prudencia y la madurez de ambos mandatarios. Por eso la pregunta es muy válida: ¿qué se dirán Sheinbaum y Trump cuando por fin estén cara a cara por primera vez?

NOTAS INDISCRETAS…

El desmentido de la Secretaría de Relaciones Exteriores a la agencia informativa Reuters que ayer publicó información sobre peticiones y presiones del Departamento de Estado al gobierno de México, para que investigue, sancione y extradite a políticos mexicanos vinculados al crimen organizado, es el primero formal que hace la administración mexicana a las constantes versiones y publicaciones periodísticas que han hablado de este tema, incluida esta columna.

La SRE niega que sea real que en las reuniones y diálogos que han sostenido funcionarios mexicanos y estadounidenses se haya mencionado esa lista de políticos mexicanos señalados por el gobierno estadounidense o que “el secretario (Marco) Rubio” haya solicitado desde el Departamento de Estado que se tomen acciones o se investigue o extradite a los políticos mexicanos por vínculos con el narco.

El comunicado de la cancillería mexicana fue retomado y aplaudido en redes sociales por la embajada de los Estados Unidos, que publicó también la información del gobierno mexicano. Veremos si la lista de narcopolíticos existe o no, pero de que empezaron las cancelaciones de visas contra varios políticos mexicanos, la mayoría de Morena, eso es algo que no pueden desmentir…Los dados mandan Doble Escalera. Subimos. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A9)

¡Qué lío!

“Nunca hemos llamado a una movilización violenta, jamás en toda nuestra vida”, dijo ayer en su mañanera la presidenta de México. Desafortunadamente ella usó muy a la ligera esa palabra: “De ser necesario, nos vamos a movilizar, porque no queremos que haya impuestos a las remesas de nuestros paisanos de Estados Unidos a México, que atienden a los más necesitados”, dijo textualmente Sheinbaum a finales de mayo en San Luis Potosí, como reacción a la medida que pretende aplicar el gobierno de Trump y que significaría un golpe tremendo a la economía mexicana y a muchos hogares. Y agregó: “Hicimos un llamado para que nuestros paisanos que están allá les enviaran cartas, correos electrónicos, en sus redes sociales, a los senadores, para que les digan que no estamos de acuerdo con eso”.

En esa ocasión, la Presidenta abundó sobre el esfuerzo que realizan los migrantes mexicanos en EU: “Nosotros dijimos claramente que no estamos de acuerdo con eso porque nuestros hermanos que están allá trabajan duro y pagan sus impuestos y es injusto que, además haya un impuesto por el dinero que le mandan a sus familias, eso no debe ser así…”.

Ahora que el asunto escaló y se puso de color hormiga, tras las redadas masivas y las protestas violentas en Los Ángeles, Sheinbaum replicó a los señalamientos que la responsabilizaron de los hechos: “Debe quedar claro, condenamos la violencia, venga de donde venga. Llamamos a la comunidad mexicana a actuar de manera pacífica y no caer en provocaciones”. Por fin, ¿en qué quedamos? En la supuesta “movilización” o que todo fue un simple mal entendido o un “lapsus calami” (falta o equivocación cometida por descuido).

De suyo la palabra “movilización” tiene muchos usos tanto en inglés, como en francés o español. La Wikipedia se refiere a la movilización militar: “La movilización puede ser parcial o total, según la intensidad del conflicto”. “Mobilization”, en inglés, se utiliza en casos de batallas o guerra; aunque también se usa en actividades que tienen que ver con el trabajo.

Queremos pensar que la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos bajo la segunda Presidencia de Donald Trump, Kristi Noem -quien fue la primera gobernadora de Dakota del Sur, coronada como la Reina de las Nieves en ese estado durante su juventud-, tomó a pie juntillas las declaraciones de la presidenta de México, por lo que declaró este martes en el Despacho Oval:

“Claudia Sheinbaum salió y alentó más protestas en Los Ángeles, y yo (‘the snow queen’) la condeno por eso. Ella no debería de estar alentando protestas violentas, como las que estamos viendo”. Y por si fuera poco, agregó: “La gente tiene derecho a protestar pacíficamente, pero la violencia que estamos viendo no es aceptable y no va a suceder en Estados Unidos”. Era evidente que Sheinbaum iba a salir en su propia defensa: “Es absolutamente falso”.

Todo lo anterior se parece a aquella canción de Celia Cruz, “Burundanga”, que dice: “Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Fuchilanga, le echó a Burundanga… Ay, qué lío”, exclama la gran cantante.

De ninguna manera quisiéramos trivializar este asunto, es demasiado grave y muy peligroso, pero no podemos dejar de afirmar que la mandataria está muy mal asesorada, se expone demasiado siendo la primera Presidenta de nuestro país. Me da la impresión de que alguien interviene en sus decisiones, nos referimos naturalmente a López Obrador, que nunca tuvo la menor idea de la política exterior.

¿Dónde está Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores? Algo me dice que está totalmente deprimido por este tipo de situaciones y no quiere aparecer o no le permiten hacerlo. Aquí el ganón de todo esto es, naturalmente, Donald Trump.

Mientras tanto, en las calles de Los Ángeles, y veinte ciudades más, siguen protestando contra las redadas antiinmigrantes frente a 2 mil reservistas y más de 700 soldados del cuerpo de Marines enviados por Trump. “Si el Congreso y los tribunales no permiten a California defenderse frente a este palmario abuso de leyes previstas para situaciones de guerra, esta semana podría recordarse como el momento en el que se abrió la puerta a un capítulo tenebroso en la democracia de Estados Unidos”, dice la editorial de ayer en el diario El País. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p, 9)

Razones // CSP-Trump: la agenda interminable

Hay dos cosas que ha hecho muy bien la administración de Claudia Sheinbaum en la relación con Estados Unidos, y particularmente desde la llegada al poder de Donald Trump: el control de las fronteras para reducir drásticamente la migración y la parcial, pero real, destrucción del aparato productor y distribuidor de fentanilo, sobre todo del Cártel de Sinaloa.

Las cifras de cruces migratorios hoy son más de 80% menores a los registrados al inicio del gobierno de Trump. Los controles en la frontera norte han sido intensos, y en la del sur también se ha incrementado el control y hace tiempo que no sabemos de caravanas migrantes. Es verdad que el miedo que ha inculcado Trump en los migrantes ha tenido su efecto, pero el trabajo realizado por el Ejército y la Guardia Nacional ha sido notable, y en este caso estrechamente ligado con el efectuado por el Comando Norte de Estados Unidos, en su lado de la frontera, que está más allá de otras agencias que buscan más el protagonismo y la protección de sus presupuestos que una eficiencia real.

En el tema del fentanilo también hay avances importantes. El porcentaje de muertes por sobredosis ha caído significativamente. Los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que disminuyeron 27% en 2024 respecto a 2023, el mayor descenso registrado en 45 años. Y en el caso específico del fentanilo y otros opioides sintéticos, la reducción fue aún más marcada: las muertes pasaron de poco más de 83 mil en 2023 a 55 mil en 2024, lo que representa una caída de 34 por ciento. En 2025, los primeros datos indican que se han reducido más aún. Sigue siendo un número muy alto, cercano a 60% del total de las muertes por sobredosis por el uso de fentanilo y otros opiáceos sintéticos, sumado a un notable deterioro urbano en muchas ciudades, lo que tomará años revertir, pero los avances son reales.

También es verdad que ese descenso en las muertes por sobredosis en buena medida se debe a la mayor disponibilidad de naloxona (una medicina para utilizar en caso de una sobredosis), el acceso sin receta a este medicamento y a la utilización de tiras reactivas para detectar fentanilo en otras drogas (un fenómeno cada vez mayor y que causó muchas de las muertes por sobredosis de fentanilo en los dos últimos años). Pero también tiene que ver con los golpes dados en México, con la detención de miles de operadores de los cárteles, la incautación de toneladas de drogas y precursores para fabricarlas y la destrucción, desde el inicio de esta administración, de casi mil laboratorios para drogas sintéticas, incluyendo fentanilo.

Pero, por eso mismo, los actos de violencia, aunque sean localizados en las manifestaciones antiinmigrantes, son los que sirven para sostener la narrativa de la Casa Blanca en el tema de la migración y el fentanilo. La historia de la ciudad invadida por bandas y extranjeros que tantas veces hemos visto en películas distópicas de Hollywood se puede mostrar como un hecho real, aunque no lo sea.

En lo que no se ha avanzado es en la destrucción de redes de complicidad y protección a los grupos criminales, tanto para el tráfico de personas como para el de drogas o el contrabando de combustibles, entre muchas otras actividades criminales binacionales.

No es casualidad que unas horas después de la declaración de Kristi Noem, jefa del Departamento de Seguridad Nacional de EU, acusando a la presidenta Sheinbaum de alentar las protestas violentas de los migrantes (una acusación falsa, pero es una falsedad sustentada en algunos mensajes ambiguos y, sobre todo, en las declaraciones y el activismo de sectores de Morena que sí quieren la ruptura con la Unión Americana), haya llegado la publicación de Reuters, amplificada por varios medios internacionales, sobre la famosa lista de funcionarios y políticos mexicanos ligados o cómplices del crimen organizado que, según el reporte, basado en cuatro fuentes del gobierno estadunidense que no identifica, Marco Rubio presentó ya, en tres ocasiones, al gobierno mexicano.

Y, casualmente, eso ocurre el mismo día en que el subsecretario de Estado y exembajador en México, Christopher Landau, estuvo en México para reunirse con los funcionarios mexicanos, preparando, se dice, la visita de Rubio a nuestro país. Y a escasos cuatro días de que la presidenta Sheinbaum se encuentre por primera vez, cara a cara, con el presidente Trump en la cumbre del G7 en Alberta, Canadá.

Y hay que insistir en un tema: ni Rubio ni Landau ni el embajador Ron Johnson ni el general Guillot, del Comando Norte, son los duros en la relación con México en el equipo de Trump. Ellos son los que quieren llegar a acuerdos de cooperación.

Y como si la agenda estuviera huérfana de temas y presiones, se anunció, también ayer, que la audiencia de El Mayo Zambada, programada para el lunes 16 de junio en la Corte de Nueva York, se posterga por 60 días porque el fundador del Cártel de Sinaloa buscará también, como Ovidio y Joaquín Guzmán López, un acuerdo de cooperación con las autoridades estadunidenses. La artillería de la que dispondrá la justicia de ese país respecto al crimen organizado en México será formidable. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Dinero

¿Entonces es un mito la “lista de Marco Rubio”? // Final feliz: Trump y Musk se reconcilian // Salma Hayek

EL SUBSECRETARIO DE Estado, Christopher Landau, hizo una visita relámpago, pero fue suficiente para conversar durante dos horas con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional. Se retiró sin hacer declaraciones y probablemente Claudia informará hoy en la mañanera. Se supone que tras su visita, vendrá a nuestro país Marco Rubio, el titular de la dependencia que tiene a su cargo la diplomacia de Estados Unidos.

¿Entonces no existe la lista?

EN PARALELO, LA Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Juan Ramón de la Fuente, emitió un comunicado en el sentido de que es falso que el gobierno de Estados Unidos haya solicitado al de México investigar, procesar o extraditar a funcionarios presuntamente vinculados con el crimen organizado, como reportaron la agencia Reuters y un activo participante de la plataforma X. Para que no quedara duda, la embajada puso el sello de “falso” a la lista que publicó con los nombres de los presuntos narcopolíticos. La cancillería aseguró que tanto México como Estados Unidos “han sostenido conversaciones transparentes sobre diversos temas, incluida la seguridad”, sin que se hayan planteado peticiones para actuar judicialmente contra políticos mexicanos.

Red vacía

LA POLICÍA ARRESTÓ a más de 20 personas, principalmente por violaciones al toque de queda, en la primera noche en el centro de Los Ángeles, según reporte oficial. Es ridículo. En la inmensa urbe angelina probablemente sean detenidas regularmente más de 20 personas cada noche sin necesidad de toque de queda, Guardia Nacional y marines. Alcaldes de 30 ciudades del sur de California, incluyendo a Karen Bass, de Los Ángeles, exigieron la terminación de las redadas migratorias y pidieron a la administración Trump que deje de sembrar el miedo. Las detenciones se extendieron de las zonas urbanas a las agrícolas. A ver quién levanta las cosechas.

Díselo a Claudia

Asunto: el riesgo

ME PARECE QUE la presidenta Claudia Sheinbaum no debería exponerse a reunirse con Trump; ya sabemos que va a aprovechar ese momento para mostrar su actitud grosera, altanera y de alguien que tiene traumas profundos y busca desquitarse con los demás.

Simplemente no es necesario; puede seguir hablando por teléfono o cualquier otro medio, pero que no le dé la oportunidad de atacarla. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)

El Informe Oppenheimer // Banderas mexicanas

Resulta difícil difícil tomar en serio a la Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando afirma que envió a la Guardia Nacional y a la Infantería de Marina a Los Ángeles porque hubo una “invasión de migrantes” y porque “esta es una lucha para salvar la civilización”.

¿En serio? A pesar de los errores garrafales de los manifestantes angelinos, a los que me referiré en breve, ambas afirmaciones -la primera de Trump y la segunda del subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller- son ridículas.

En primer lugar, según varios indicadores, hubo menos destrucción de propiedad pública en los disturbios del fin de semana en Los Ángeles que en las celebraciones de la Serie Mundial, el Súper Bowl y otros eventos deportivos de 2024.

Y ciertamente hubo muchas menos víctimas que en la toma del Capitolio del 6 de enero de 2021 por una turba violenta de partidarios de Trump. El ataque a la sede legislativa causó siete muertos, incluyendo suicidios, y 150 policías heridos, además de daños generalizados en el Congreso.

En comparación, en las protestas de Los Ángeles al momento de escribir estas líneas no hubo muertos y unos pocos heridos, y sólo fueron destruidos algunos vehículos autónomos de la empresa Wayne.

El Gobernador de California, Gavin Newsom, consideró que el despliegue de la Guardia Nacional por parte de la Casa Blanca fue intencional para intensificar las tensiones y sacarles un rédito político.

Con la economía en contracción y sus guerras arancelarias amenazando con una recesión, Trump buscaba desviar la atención del tema económico y centrarlo en la migración, donde aún goza de mayor apoyo popular que los demócratas.

El martes, el Banco Mundial pronosticó que la economía estadounidense crecerá apenas 1.4 por ciento este año, la mitad de lo que creció el año pasado.

En segundo lugar, la narrativa del Presidente de que hay una “invasión” de indocumentados violentos es una falacia.

De hecho, el flujo de indocumentados se redujo en más de 70 por ciento en 2024 y ha seguido disminuyendo desde entonces, según la Patrulla Fronteriza. No hay tal “invasión” extranjera.

En contraste con las historias específicas sobre delitos cometidos por migrantes, los indocumentados en promedio cometen menos crímenes violentos que los ciudadanos nacidos en Estados Unidos, según un estudio de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

En tercer lugar, desde un punto de vista económico, ese país debería darle la bienvenida a los migrantes.

Debido a la disminución de la natalidad y la jubilación masiva de gente, Estados Unidos “enfrenta un alto riesgo de escasez laboral en industrias críticas”, según un nuevo informe del centro de estudios Bipartisan Policy Center, con sede en Washington.

Ya existe poca mano de obra en sectores como la salud, construcción y agricultura, en que los indocumentados suelen hacer trabajos que muchos estadounidenses no quieren hacer.

Por supuesto, Trump dice que apoya la migración legal. Pero ese argumento suena cada vez más falso dada su cruzada contra aquellos que están legalmente en el país, como los más de 500 mil beneficiarios del Estatus de Protección Temporal de Venezuela, Cuba y Haití.

De la misma manera, los funcionarios del Gobierno afirman engañosamente que su principal objetivo es deportar a delincuentes. Sin embargo, las redadas migratorias de Los Ángeles tuvieron lugar en centros de trabajo y lugares donde los indocumentados buscaban trabajo.

Dicho esto, hay que destacar que los manifestantes angelinos cometieron un gran error de relaciones públicas al marchar con banderas mexicanas.

Aunque los asistentes tienen el derecho constitucional de marchar con las banderas que quieran, y muchos de ellos llevaban el lábaro mexicano como una legítima señal de orgullo sobre sus orígenes, le dieron a Trump y a los grupos antimigrantes el pretexto que necesitaban para pintarlos de ingratos, e incluso hostiles, hacia Estados Unidos.

Hubiera sido mucho más efectivo que marcharan con banderas estadounidenses, o de ambos países.

En resumen, resulta ridículo llamar a los manifestantes de Los Ángeles una “amenaza a la civilización”.

Una amenaza mucho mayor eran los violentos que tomaron el Capitolio el 6 de enero del 2021, causando varias muertes e hiriendo a más de un centenar de policías, que luego fueron indultados y elogiados como “patriotas” por el propio Mandatario. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 16)

Las repercusiones internacionales de la mañanera

La presidenta Claudia Sheinbaum ya se dio cuenta de que las mañaneras del pueblo no solo las escuchan algunos mexicanos, sino que también se monitorean desde Washington, particularmente en la Casa Blanca. Esto obliga a la doctora a medir sus palabras y establecer una estrategia de comunicación para evitar conflictos diplomáticos como el reciente llamado a manifestarse contra la arbitraria imposición del impuesto a las remesas.

En momentos en que la relación Trump-Sheinbaum se mantiene colgada por alfileres y en la víspera de su posible encuentro en la Cumbre del G7 a celebrarse en Alberta, Canadá, se debilitan los puentes de diálogo y entendimiento que parecía que se fortalecían.

El primer encuentro entre ambos será muy complicado para la parte mexicana, sobre todo porque las canicas que tiene la doctora para negociar con su contraparte en diversos temas son muy pocas, particularmente en asuntos como las acusaciones documentadas que existen contra políticos mexicanos por su connivencia con criminales.

Si de por sí es complicado el momento que se vive en la relación bilateral, con estos deslices de los llamados a las movilizaciones y las rijosas declaraciones de legisladores de Morena, como las de Gerardo Fernández Noroña, pues complica más el encuentro que tendrán en Canadá el próximo fin de semana.

Desde luego, sería alentador que la presidenta saliera con resultados positivos de su encuentro con Trump; empero, esto es difícil si consideramos que ha empeorado la relación con motivo del más reciente desencuentro.

La respuesta de la presidenta ante las graves acusaciones vertidas por la secretaria de Seguridad norteamericana, Kristi Noem, de alentar las protestas violentas en Los Ángeles, California, teniendo como testigo al mismo presidente Trump, fue rápida y afortunada, pero el daño ya estaba causado con la lapidaria frase de la funcionaria estadounidense.

En la cancillería, Juan Ramón de la Fuente y su equipo deben estar trabajando horas extras en la preparación del encuentro bilateral y, sobre todo, en demostrar con hechos que, pese al recorte presupuestal a los consulados de México en Estados Unidos, están a la altura de la demanda de los connacionales para enfrentar legalmente los embates de las autoridades migratorias.

Lo mismo sucede con Marcelo Ebrard. Él ya pasa más tiempo en Washington que en sus oficinas. Si no fuera por su experiencia, quién sabe cómo estarían los aranceles a productos mexicanos de exportación y, sobre todo, la definición de la estrategia a seguir en la renegociación del T-MEC. En este contexto, se aviva el fuego en la relación con EU con declaraciones vertidas en las mañaneras.

Ciertamente, las conferencias matutinas a menudo muestran a una jefa del Ejecutivo que parece endeble, improvisada y ocurrente. Esto se debe a que no mide las consecuencias de sus palabras. No solo nos referimos al desliz reciente, sino también a otros temas como los llamados a votar en la elección del Poder Judicial con apoyo de guías “acordeones”.

Si el presidente Trump busca pretextos para sacar provecho y someter al gobierno mexicano en temas como comercio, migración y seguridad, ¿por qué el gobierno de la doctora le da motivos para aplicar aranceles, imponer impuestos a remesas, prohibir la internación del ganado por el gusano barrenador, controlar el agua o combatir el narcoterrorismo con posturas populistas que llaman a movilizaciones?

Está claro que dentro de la izquierda radical, donde se ubican ciertos personajes y simpatizantes de Morena, cualquier palabra que emita la presidenta sobre ciertos temas es interpretada por estas personas como una instrucción. Incluso recurren a la violencia porque esa es la lectura entre líneas que le dan a las palabras de su líder moral. Así pasaba con AMLO y ahora con Sheinbaum.

Claramente, la estrategia de distracción con cortinas de humo de las mañaneras para desviar la atención de los ciudadanos sobre temas delicados que los aquejan, o de los mismos yerros de la 4T está rebasada y hasta cierto punto obsoleta, porque ahora estamos ante otro México y con otro presidente y ante un gobierno norteamericano que está muy pendiente de las declaraciones de Sheinbaum.

Los Goebbels mexicanos, que se mueven en la intriga palaciega y preparan el contenido de las mañaneras con preguntas a modo de supuestos reporteros, ponen en aprietos a la presidenta. Ella tiene que ajustarse a la agenda que le imponen sus propios colaboradores y los periodistas que quieren congraciarse con la mandataria.

López Obrador dio una instrucción clara y precisa a su sucesora para que continuara con las mañaneras. Por ello, se mantiene este ejercicio demagógico que pretende manipular a la opinión pública, como ocurrió recientemente con la reforma judicial. Esta resultó un total fracaso debido al elevado rango de abstención del 87% del padrón electoral. (Alejo Sánchez Cano, El Financiero, Opinión, p. 33)

Antes Del Fin / La clandestinización social: el rostro oculto de las redadas

Las redadas migratorias están empujando a la población migrante hacia una clandestinidad más profunda, generando una sociedad paralela que incrementa la vulnerabilidad, la explotación laboral la criminalidad, lejos de resolver el fenómeno migratorio. ientras las cámaras captan la crueldad explícita de las redadas migratorias en Estados Unidos, donde agentes fuertemente armados detienen con violencia a personas inocentes en sus hogares y lugares de trabajo, una consecuencia menos visible pero mucho más profunda crece en silencio. Las políticas migratorias basadas en la persecución no están logrando el objetivo declarado de generar deportaciones masivas efectivas, sino que están dando vida a un fenómeno más preocupante y dañino: una sociedad paralela, clandestina y profundamente vulnerable.

Este proceso, denominado “clandestinización social”, supera el mero ocultamiento temporal de migrantes indocumentados; implica la consolidación estructural de economías informales y redes clandestinas de empleo, completamente al margen de cualquier control institucional. Se trata de un ecosistema donde las personas migrantes pierden toda protección legal, quedando indefensas ante el abuso laboral extremo, la explotación sexual y prácticas delictivas como la extorsión o la trata de personas.

El filósofo francés Michel Foucault ya advirtió en su teoría sobre el “biopoder” cómo el Estado controla cuerpos y poblaciones mediante mecanismos sutiles de vigilancia y coerción. Aplicado a esta situación migratoria, el biopoder toma una forma particularmente perversa: al fomentar el miedo constante entre los migrantes mediante las redadas, el Estado los empuja a una existencia marginal y profundamente vulnerable, reforzando así un control indirecto pero devastador sobre sus vidas.

Este patrón de clandestinización no es nuevo. Históricamente, en otras regiones del mundo, políticas similares han generado profundas crisis sociales. Un ejemplo relevante es el fenómeno ocurrido en Europa durante las décadas recientes, particularmente en Francia e Italia, donde políticas migratorias agresivas provocaron la creación de comunidades subterráneas altamente vulnerables y desconectadas de la sociedad formal.

Estas comunidades clandestinas dieron paso a la proliferación de mafias laborales y redes criminales, un problema que hasta hoy afecta profundamente la cohesión social y la seguridad pública en esos países.

En Estados Unidos, este fenómeno está alcanzando una magnitud preocupante. Familias enteras abandonan cualquier intento de interacción con instituciones estatales, incluyendo escuelas y hospitales, temiendo que estos sitios se conviertan en lugares de detención. Con secuentemente, los migrantes y sus hijos enfrentan no solo abusos físicos y psicológicos, sino también el riesgo real de un trauma generacional y la creación de una subclase social permanente, invisible y altamente explotable.

A nivel económico, este fenómeno también tiene graves implicaciones. La economía sumergida derivada de la clandestinidad social implica una pérdida considerable en recaudación fiscal y fomenta prácticas laborales abusivas que distorsionan y precarizan los mercados laborales formales. Las empresas éticas que buscan cumplir con regulaciones estrictas pierden competitividad frente a aquellas que explotan trabajadores vulnerables, generando una competencia desleal y fomentando una espiral negativa en la calidad del empleo y los salarios.

ANTES DEL FIN

Es hora de reconocer que la solución al fenómeno migratorio no puede basarse en la represión ni en el miedo. Las redadas, lejos de disuadir o resolver la migración irregular, alimentan una clandestinidad peligrosa que erosiona los cimientos sociales y económicos de cualquier nación.

Las políticas deben virar hacia un enfoque integral basado en derechos humanos y en la regularización de las personas migrantes.

Mientras no ocurra este cambio fundamental, la clandestinización social continuará siendo el oscuro legado de unas políticas migratorias que, lejos de solucionar problemas, los perpetúan y profundizan hasta niveles dramáticos. Es urgente un cambio radical antes de que esta clandestinidad termine por consumir, de manera irreversible, la dignidad y cohesión social. (Nadine Cortés, El Financiero, Opinión, p. 36)

Fuera de Agenda / El frente de Guatemala

Baldemar Calderón Carrillo era un personaje conocido en Frontera Comalapa, Chiapas, por encabezar un grupo criminal identificado como “Cártel de Chiapas y Guatemala”. Su nombre aparece en expedientes de inteligencia militar como uno de los principales reclutadores de ex integrantes de las fuerzas especiales “Kabil” del ejército guatemalteco para el grupo que encabezaba aliado del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Como ciudadano guatemalteco “don Balde”, como lo conocían, aprovechaba la porosidad de la frontera para entrar y salir de México cuando había operativos militares en esta zona. El domingo 8 de junio un enfrentamiento con agentes de la policía chiapaneca del grupo Fuerza de Reacción Inmediata “Pakal” que inició en Frontera Comalapa, terminó con una incursión de agentes mexicanos en territorio guatemalteco donde fue abatido junto a cuatro de sus hombres.

La incursión de fuerzas del orden mexicanas en territorio guatemalteco provocó un reclamo del país vecino, sin embargo no es algo que no haya pasado antes. Ha ocurrido también con militares guatemaltecos que han incursionado en territorio mexicano, en ocasiones de manera accidental cuando realizan patrullajes en la selva. Esta región está catalogada como de alto valor estratégico para la seguridad de ambos países ya que mafias internacionales utilizan el sistema insular que inicia en Cuba y se proyecta hacia Colombia y Venezuela para de ahí regresar por aire y tierra hacia Belice y los pasos fronterizos de Chiapas. A este mapa se le ha añadido los puertos del Atlántico de Nicaragua, Honduras y Panamá como parte de la ruta marítima de tráfico de personas, armas, drogas y terroristas, cuatro de las amenazas que más recursos mueven y que son el origen de gran parte de los problemas de seguridad que afectan a ambas naciones.

Desde el 2018 como parte de la agenda del Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANSEG) entre ambos países, que coordina la secretaría de Gobernación y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), quedaron establecidos seis subgrupos de trabajo con los temas arriba citados, donde el Ejército mexicano participa en los temas de inteligencia, seguridad internacional y terrorismo. En aquel año los militares guatemaltecos propusieron la implementación de una “Plataforma digital de alertas fronterizas”, que serviría para el intercambio de información en tiempo real sobre migración ilegal, el cual serviría para identificar “objetivos”, como catalogaron a los individuos con alerta migratoria por tener antecedentes de nexos con grupos de la delincuencia organizada, pandillas y trata de personas. La propuesta sirvió de poco ante el incremento de estos problemas en la frontera que detonaron el diferendo diplomático a raíz de los sucesos donde murió “don Balde”.

El ejército guatemalteco está compuesto entre otras unidades por 13 brigadas de combate de tierra, entre las que sobresale una de Fuerzas Especiales “Kaibil” y una de Operaciones en la Selva, ambas desplegadas en puntos de la frontera con México. La primera se ha convertido en matriz para el reclutamiento de mercenarios al servicio de organizaciones criminales mexicanas, como ocurre en Michoacán y pasa en Chiapas donde “don Balde” llevaba mano. (Juan Veledíaz, El Sol de México, República, p. 5)

Cartones

¿Narcopolíticos? No lo han pedido todavía…

ramón

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)

No iban tras lo peor de lo peor

fisgón

(El Fisgón, La Jornada, Política, p. 4)

¿Qué ICE?

garci

(Garci, El Financiero, Opinión, p. 34)

Mensaje

perujo

(Perujo, El Economista, El Foro, p. 55)

Provocador

xolo2

(Xolo, 24 Horas, Página 2, p. 2)

Mira quién ladra

jerge

(Jerge, La Jornada, Política, p. 9)