Que la coordinación que tuvo Andrés Manuel López Obrador, como presidente de México de 2018 a 2024, con los gobernadores Guillermo Pacheco, Miguel Barbosa y Sergio Céspedes, no dejó los mejores resultados en materia de seguridad para el estado. Y es que, de acuerdo con cifras del Inegi, la entidad terminó el sexenio en el nada honroso lugar 12 a nivel nacional con más homicidios, superando incluso a la CdMx y Veracruz. Durante tal periodo, se contabilizaron 6 mil 313 casos, lo que equivale a un asesinato cada 8.3 horas. El año más violento fue 2019, con mil 274 incidencias y el menos letal, 2021, con 847, debido a la pandemia. (Trascendió Puebla, Milenio, Online)
Por el presunto pago de sobornos y tráfico de influencias, empresarios mexicanos estarían en la mira del Tesoro estadounidense. Entre los primeros indiciados, Ramón Alexandro Rovirosa Martínez y Mario Alberto Ávila Lizárraga, con proyectos en intereses en el centro-sur del Golfo de México.
Roma Energy, empresa establecida en Houston, Texas, es razón social de la proveedora de Pemex que habría incurrido en actos de corrupción. En 2016 obtuvo un contrato en la ronda 1, para explotar un campo maduro en Paraíso, Tabasco, aunque los sobornos —que incluyen artículos de lujo y dinero en efectivo— habrían sido entregados entre 2019 y 2021.
También en la mira estarían, según las denuncias digitales de Simón Levy Dabbah –“aspirante a agente de la DEA”, minimizó la presidenta Claudia Sheinbaum—otros empresarios del sureste, también del ramo energético, con vínculos familiares con la esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Los presuntos implicados son Santiago Jara Gutiérrez y Luis Abelardo Gonzáles colaboran con Christoph Mayrhofer, el principal directivo de la firma Oneart Aventia, enfocada a la comercialización de tecnología para el tratamiento y purificación de aguas residuales. En México tienen la representación del fabricante alemán INTEWA GmbH, presente en el mercado desde 1993.
González fungió como jefe de la Unidad de Energías Renovables en la SENER en el primer tramo del sexenio lopezobradorista. Su paso (breve) por el servicio público estuvo precedido por su participación en la Corporación Ecoenergiza, dedicada a los servicios de equipamiento.
Las puertas giratorias. Hace tres años comenzó su colaboración con la asociación Sol y Litio, al tiempo que públicamente expresaba sus simpatías por el diputado Ignacio Mier y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.
El diferendo entre Simón Levy y los empresarios están ligados a la llegada a México de proyectos de inversión de capital chino e involucran a las constructoras CNBM y Chendong Housing. Sus proyectos en Sonora, Nuevo León y Puebla, donde quisieron expandir sus negocios en el periodo que Sergio Salomón Céspedes Peregrina estuvo al frente del gobierno estatal, como interino.
La cancelación de los proyectos llevó a un litigio mediático, en principio, que ahora deberá resolverse en tribunales de Estados Unidos. “Beatriz ha sido acusada por más de 10 empresarios por malversación de fondos y cobro de comisiones”, reveló el empresario. “Tengo todos los testigos, documentos y pruebas que la incriminan. Es una enorme tristeza enterarme de esto y haber recibido a su familia, por toda la confianza que les tuve”.
Levy Dabbah aludió indirectamente a Rodrigo Gutiérrez Müller y a Santiago Jara, su sobrino. Sobre el primero, hace un mes reveló que intervino en el desarrollo de un proyecto inmobiliario en Ciudad Modelo, que se canceló por instrucciones del gobernador Alejandro Armenta, comprometido a evitar extorsiones y despojos.
Después de que hace unos días el gobernador poblano reconociera su existencia, se sabe que el “Cártel del Despojo” operaba de esta forma: personas se presentan en predios o casas afirmando ser los propietarios originales y, con el aval de las autoridades judiciales de Oaxaca que dictaminaban y avalaban esa afirmación, lograban hacerse de propiedades en Puebla; proceso en el que también participaban jueces y notorios públicos de esta entidad.
Los despojos tienen una larga historia. Por ejemplo, se sabe que una persona, de nombre Carlos Juárez Camacho, quien se apropió desde hace 8 años de 170 hectáreas del pueblo La Resurrección, en plena Angelópolis, ubicado frente al estadio de futbol Cuauhtémoc, para venderlos a un particular.
Los pobladores, que cuentan con escrituras con más de 50 años de antigüedad, así como diversos amparos, mantienen el caso vivo en espera de recuperar sus propiedades, incluidas nueve hectáreas de su Panteón Municipal. Ese caso ocurrió en el gobierno del panista Rafael Moreno Valle y no se resolvió en la primera administración morenista, de Miguel Barbosa. (Alberto Aguirre, El Economista, Política y Sociedad, p. 40)
Habrá nota en Guatemala
Los viajes al exterior forman parte del estilo personal de gobernar de Claudia Sheinbaum. Está convencida de que la diplomacia cara a cara sirve a los intereses nacionales.
El próximo fin de semana cruzará la frontera para ir a Guatemala y reunirse con el presidente Bernardo Arévalo. Para tal efecto, la presidenta viajará desde el jueves en la tarde a Chetumal, donde será la conferencia mañanera del viernes.
La agenda bilateral con Guatemala tiene múltiples asuntos de interés común y los presidentes han llegado a acuerdos que se revelarán durante el encuentro, para dar nota a los reporteros que lo cubran. También se encontrará con Juan Antonio Briceño, de Belice, pero ese encuentro será en las inmediaciones de Calakmul, donde la mandataria presumirá la terminal del Tren Maya. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, p.2)
Arrancan. Pablo Gómez, al frente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, anunció consultas ciudadanas en octubre y las conclusiones de los foros en enero, directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum. El plan incluye encuestas, audiencias y debates con partidos, académicos, comunidades indígenas, migrantes y organismos electorales, además de un portal para recibir propuestas sin filtros. El temario abarca desde financiamiento partidista hasta voto en el extranjero y revocación de mandato. Gómez promete una reforma incluyente; ahora, el reto será que Guadalupe Taddei, desde el INE, la vea como puente y no como embestida. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Madrid.- Dos datos reflejan una realidad caliente: la población inmigrante crece en España a un ritmo de 600 mil personas por año, y, de la totalidad de empleos creados en los últimos cinco trimestres, 90% es ocupado por inmigrantes.
Ya se registran brotes aislados de violencia y 73.4% de los españoles (encuesta de SocioMétrica) dice que es excesivo el número de inmigrantes.
Los datos me llevaron a tocar la puerta del Real Instituto Elcano, donde me recibió la doctora Carmen González Enríquez, directora del área de Opinión Pública y Migraciones del prestigioso think tank español.
-Doctora, ¿90% de los nuevos empleos ha sido ocupado por inmigrantes? ¿Es así?
Carmen González Enríquez: El dato de 90% es correcto para los cuatro trimestres de 2024 y el primero de 2025. Son de la Encuesta de Población Activa (EPA). Esa información es correcta. Sí.
– ¿Cómo ha crecido la población inmigrante?
– Desde que nos hemos recuperado de las consecuencias económicas de la pandemia hasta aquí, lo que estamos viendo es una llegada a España de 600 mil, 700 mil, 500 mil, depende de los años, pero es una media de 600 mil personas nuevas. Es el crecimiento neto, porque llegan muchos más y se van muchos. Entonces, el crecimiento neto es ese.
– ¿Por qué a España?
Carmen González Enríquez explica varios motivos y destaca dos: “Las causas de la inmigración hacia España no sólo son de orden laboral, la posibilidad de encontrar trabajo aquí y tener unos ingresos más altos que en su país, sino también la posibilidad de educación pública gratuita y de calidad, que muchísimos países no tienen. Un sistema de atención sanitaria extendido, de acceso universal para todos y gratuito. Esto es algo que prácticamente ningún país de donde procede más inmigración hacia España ofrece a sus ciudadanos.
-¿Perciben que el estado de bienestar se encuentra en riesgo por la llegada de migrantes?
-No se ha invertido en los servicios del estado de bienestar, en salud o en educación, pero también en otros, tanto como ha crecido la población. Es decir, del año 2000 a 2024, la población en España ha crecido 23%. Esto es, nueve millones de personas. Es el mayor crecimiento que se ha producido en la Unión Europea. El doble que la media de los países de la UE. Y el presupuesto público dedicado a lo que podemos llamar estado de bienestar no ha crecido en términos equivalentes.
-En 24 años ha aumentado 23%, ¿no obstante que nacen cada vez menos españoles…?
-Nacen cada vez menos españoles, efectivamente, y eso se compensa en parte, pero sólo en parte, con los nacimientos de hijos de inmigrantes, pero no se compensa del todo. El descenso de natalidad entre las mujeres autóctonas es fuerte en los últimos años, lo cual tiene que ver con muchas otras cosas: el acceso a la vivienda, la inseguridad en el trabajo de los jóvenes, el tipo de salarios que se pagan. En España no han subido los salarios en los últimos años en términos de poder adquisitivo.
-¿Cuál es el panorama, entonces?
-La situación ahora para los jóvenes que quieren tener hijos, por ejemplo, es muy, muy difícil. Y eso crea una frustración enorme. No pueden irse de casa. En España es de los países de Europa donde los jóvenes más tarde se van de casa: estamos en una media de cerca de 30 años. Y una cosa tiene algo que ver con la otra: si no hubiéramos tenido esa enorme entrada de nueva población, estos jóvenes habrían tenido que ser mejor pagados. Habrían recibido salarios más altos porque el trabajo es una mercancía como cualquier otra.
-A los europeos en general, ¿qué les molesta de los inmigrantes?-Hay varias cosas. Hay un aspecto relacionado, de nuevo, con la seguridad. Países donde la inmigración es básicamente musulmana han sufrido ataques de tipo terrorista. En Francia, Bélgica, Países Bajos o Dinamarca se están produciendo la formación de guetos, donde la población musulmana crea sociedades paralelas.
Agrega la investigadora principal del Real Instituto Elcano:
“Vemos también en algunos países un fracaso de las siguientes generaciones (hijos de inmigrantes) para integrarse bien en el mercado de trabajo. Vemos una frustración de sus expectativas, porque las siguientes generaciones no tienen las mismas expectativas que sus padres. Las primeras generaciones comparan su bienestar con el del país de origen y, en esa comparación, hacen un saldo vital y dicen: ‘Pues hemos salido ganando, está bien que nos hayamos venido de Turquía a Alemania’. Pero, a lo mejor sus hijos, ya nacidos en Alemania, su país de referencia ya no es Turquía; su referencia son las personas de su edad nacidas en Alemania. Y la estadística muestra que ellos tienen más dificultades que los autóctonos alemanes para obtener buenas calificaciones en el sistema educativo y, por tanto, acceder a las mejores formaciones y después a los mejores puestos de trabajo. Entonces, ese grave problema es el que Europa está experimentando en muchos países.
Explica que “Suecia es famosa porque, durante décadas y décadas, la inmigración que llegaba a ellos era a través del asilo. Entonces, un país muy generoso, aparentemente, porque era de los que más asilo concedían. Lo que estaba haciendo Suecia, aparte de quedar bien con el mundo, con el tercer mundo sobre todo, era integrar a estas personas en el mercado de trabajo. ¿Qué ha pasado con los hijos después? Que, en un número muy superior al de la media de los autóctonos suecos, viven del estado de bienestar. Es decir, no tienen empleo y siguen necesitando ayuda del Estado para la vivienda, para la supervivencia, para la comida”.
Entonces, agrega, “cuando esto es muy pequeñito, no pasa nada. Pero cuando adquiere cierto tamaño, la población local se enfada. Empieza a molestarse, y esta es la base de las reacciones contrarias. ¿Que esto, además, es manipulado por la extrema derecha, los partidos xenófobos? Sí, también, pero tiene una base: no se lo inventan completamente y lanzan mensajes que resuenan en la experiencia cotidiana de las personas. De lo contrario, no tendrían éxito.
-Pero, ante el decrecimiento de la población, ustedes necesitan a la inmigración para sostener su sistema de pensiones, por ejemplo…
-La mayoría de ellos, cuando llegan a Europa, se encuentran con que no conocen el idioma. Muchos son analfabetos en su idioma materno, las mujeres sobre todo. Así, resulta bastante difícil formarlos hasta conseguir que puedan integrarse en un mercado de trabajo que es muy competitivo. Cada vez es más difícil encontrar un buen trabajo.
-¿Y qué ocurre?
-Que muchos de ellos sí consiguen trabajos en empleos donde les pagan una miseria o muy poco. ¿Qué cotización a la seguridad social hacen esos empleos donde se les paga muy poco? ¿Cómo alimentar el sistema de pensiones? Se les paga menos de lo que cobran ahora los jubilados que se están jubilando este año.
-¿Entonces, doctora?
-Las cuentas no salen. Europa necesita inmigración y necesita jóvenes, pero necesita personas capaces de incorporarse a puestos de trabajo de alta productividad, porque son los únicos que pueden pagar buenos salarios y, por tanto, son los únicos que pueden ofrecer cotizaciones altas a la seguridad social. O sea, una enorme abundancia de trabajos mal pagados no soluciona el problema de las pensiones de la población europea. (Pablo Hiriart, El Financiero, Mundo, p. 25)
Con una de las fronteras más extensas entre dos países, por donde se registran los cruces peatonales y vehiculares diarios más numerosos del planeta, cuyas aduanas reportan ingresos fiscales considerables para el presupuesto de ambas naciones; con una población conjunta de 93 millones de personas: 70 millones en los cuatro estados fronterizos del sur de la Unión Americana y 23 millones en los seis estados de la frontera norte de México (por sí mismos y por sus dinámicas socioeconómicas, estos estados conforman una región importante a escala global, no solo nacional), la relación México-EU no puede ser de vecinos distantes, distintos o diferentes.
Ahora que la geopolítica volvió a ser una variable importante en las decisiones nacionales, en México tenemos la obligación de convivir, cooperar y colaborar con nuestro vecino del norte, pero sin subordinación ni amagos.
Como todas y todos sabemos, se trata de una relación bilateral asimétrica, porque estamos hablando de la interacción entre una de las potencias mundiales y una nación como México, que busca consolidarse como economía emergente sin perder su soberanía, independencia e identidad nacional.
Tres temas mantienen en este momento el foco de atención y tensión en esta relación entre ambas naciones vecinas: el comercio, la migración y el tráfico de drogas (especialmente, el fentanilo).
El comercio está encontrando su punto de arreglo en un nuevo orden bilateral y a la espera de la actualización del T-MEC el próximo año.
Los flujos migratorios irregulares llegaron a sus mínimos niveles, como no se veía desde los años sesenta del siglo pasado.
El tráfico de drogas también está avanzando, pero es, sin lugar a dudas, el tema que más ha envenenado la relación bilateral actual, contaminándolo todo: la salud, la seguridad, la diplomacia y la política.
Justo cuando se está adelantando en un acuerdo de seguridad que contemple las prioridades de ambas naciones, y se avanza de manera sustancial en el combate a los cárteles criminales —nacionales e internacionales—, que producen, trafican y distribuyen drogas ilícitas, surgen voces e intereses en ambos lados que intentan dinamitar el arreglo.
Eso precisamente buscan quienes apuestan, demandan y exigen una intervención militar directa de fuerzas extranjeras en territorio mexicano.
Si la sola insinuación de esta salida ofende a millones y millones de mexicanas y mexicanos, y también a ciudadanas y ciudadanos estadunidenses que quieren y respetan a México, su concreción abriría una herida nacional de más de 180 años, que la diplomacia, el comercio y la política de buena vecindad lograron mitigar, pero nunca borrar de la conciencia de nuestro pueblo.
Lo más lamentable de este nuevo episodio de tensión es que los polkos de ayer, aquellos que aplaudieron y hasta salieron a vitorear la invasión de 1846-1848, tienen a sus descendientes muy activos en el México de hoy. Son los mismos que apuestan a que a nuestro país le vaya mal o le vaya peor, con tal de obtener por la fuerza del asalto al poder público lo que no obtuvieron por la fuerza de las urnas.
Hoy, más que nunca, la integridad de la nación mexicana es el valor supremo que debemos defender en la vida pública, donde, además de la historia que inspira a nuestro Himno Nacional, contamos con la solidez y la fortaleza del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum. (Ricardo Monreal Ávila, Milenio, Fronteras, p.17)
Todos los días suceden en Estados Unidos hechos que parecieran escapados de una serie de realidad distópica, posapocalíptica o de franca ficción que, tristemente, luego se convierten en realidad.
Tal vez desde fuera, no hemos alcanzado a comprender la profunda transformación en proceso —y debiera decir— en conflicto en esa sociedad.
Porque no se trata solo de un solo hombre, Trump y sus extravagancias, sus arrebatos clasistas, antiinmigrantes, nacionalistas y reduccionistas.
Se trata de un auténtico movimiento de unidad o sintonía ideológica que pretende regresar a los Estados Unidos a un país de indiscutible mayoría blanca, anglosajona, conservadora, religiosa. Una realidad tolerante con los migrantes, siempre en posiciones de servicio, de atención, de roles primarios por su actividad económica —levantar las cosechas de muchos productos o millones de empleos en el sector servicios—, pero en la base de la pirámide laboral.
Esos empleos que precisamente los americanos rechazan desde hace décadas.
Esta transformación está teniendo matices muy preocupantes para la que alguna día fue la democracia más sólida del planeta.
El presidente hace uso de poderes ejecutivos para desplegar la Guardia Nacional, atribución que, hipotéticamente, solo correspondería a un gobernador estatal o al ejecutivo en casos de invasión extranjera y amenazas serias a la seguridad nacional.
Lo hizo en junio en California en contra de las protestas contra las redadas antimigrantes, pasando por encima del gobernador Gavin Newsom.
Un juez federal emitió una orden para detener e impedir las detenciones —a su juicio ilegales— y otra en contra de la intervención de la Guardia Nacional. Trump sistemáticamente atropella dichos mandatos de juez y pasa por encima de todo. Ayer lunes desplegó la Guardia Nacional en Washington DC, bajo el argumento de un crimen e inseguridad desbordados.
Pero violó también la continuidad de las detenciones a inmigrantes y la deportación continua de personas indocumentadas.
Estados Unidos fue un país que respetó la ley de forma prácticamente ejemplar, donde el respeto al aparato de justicia era inapelable.
El presidente Trump enfrenta hoy dos juicios federales de alto perfil, además de otros varios por temas menores. Uno por el uso y despliegue de la Guardia Nacional, interpuesto por el gobernador de California; y otro por la expulsión de inmigrantes sin antecedentes criminales ni riesgo alguno contra la seguridad nacional.
Estados Unidos abandona el Estado de derecho como columna vertebral de su sistema.
Abandona también el esfuerzo de equilibrio electoral libre y objetivo al rediseñar el mapa distrital en varios estados. La consigna es disminuir o dispersar el peso de los votantes demócratas, para concentrar municipios y condados principalmente republicanos.
Pero suceden múltiples hechos, menores, desapercibidos, que construyen en conjunto una atmósfera descompuesta, ilegal, retardataria en materia democrática.
Derechos y garantías gradualmente eliminados; libertades antes respetadas, ahora acotadas, perseguidas y disminuidas.
Trump despidió hace un par de semanas a la responsable de la Oficina de Estadísticas Laborales, cuya función es básica para conocer el empleo, la ocupación, la inflación, el acceso a servicios, etcétera.
Como en México sin INAI, Estados Unidos perderá la facultad de tener información precisa, objetiva, confiable.
Durante la última década, este movimiento ultraconservador se dedicó a colocar a jueces y magistrados conservadores (o abiertamente republicanos) en múltiples juzgados y tribunales para impulsar una justicia blanca y anglosajona.
Los aranceles de Trump no son más que un instrumento de extorsión y chantaje a las economías del mundo, para otorgarle una serie de beneficios por encima del derecho.
Un país cerrado, aislacionista, con economía de mercado blindada a las mercancías de otros países, con cortes y tribunales sesgados, que inclinan sus fallos para favorecer a una minoría.
Los oligarcas al poder, la quita de impuestos a los ricos, la desaparición gradual de programas sociales, muros en las fronteras, acoso y persecución a sus vecinos. ¿Eres mi socio o mi subordinado?
Tal vez la economía interna, el gasto de los hogares, la inflación pueden ser el último contrapeso al poder autoritario del presidente. Claramente, no es el Congreso, está a punto de dejar de ser la Corte, los gobernadores demócratas amotinados en juicios federales que tardarán años, y el mundo rendido a sus tarifas y aranceles ilegales que destruyen el sistema comercial global.
Las democracias caen, autodestruyen sus mecanismos de pluralidad y libertades, para concentrar el poder en unos cuantos “iluminados” que afirman tener la respuesta para corregir todos los problemas.
Es el fin de un ciclo histórico que apunta al recrudecimiento del autoritarismo déspota que se vale de militares en ciudades y capitales.
Es la involución americana, que privilegia el pasado industrial de superpotencia hegemónica, en contra de un mundo multipolar de negocios y comunicaciones globales. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Opinión, p. 28)
En junio de 2025, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizó redadas en granjas y plantas procesadoras de carne en California, Nebraska, Nueva York y Nuevo México, retirando a trabajadores sin autorización para laborar en Estados Unidos, recuerda el Congressional Research Service (CRS) en un reporte. El organismo advierte que estas acciones podrían “resultar en escasez de mano de obra que provoque reducciones en la oferta alimentaria y mayores precios en las tiendas para las familias estadounidenses”.
Según datos del Departamento de Trabajo citados por el CRS, entre 37 por ciento y 47 por ciento de los jornaleros en granjas productoras de cultivos carecen de autorización legal para trabajar, lo que equivale a unos 327 mil trabajadores. El informe subraya que la falta de mano de obra nacional, los altos costos del programa de trabajadores temporales H-2A y la dificultad para verificar la situación migratoria “agravan los retos laborales” en la agricultura estadounidense. Para México, primer país de origen de los trabajadores contratados bajo el programa H-2A, el endurecimiento de estas acciones podría aumentar la demanda de jornaleros temporales, pero también generar mayor presión sobre comunidades rurales y cadenas de suministro binacionales que dependen de esta fuerza laboral migrante. (A la Sombra, El Sol de México, República, p. 2)
La Presidenta Claudia Sheinbaum negó que “en este momento” haya drones de la CIA que vuelen en territorio mexicano, como lo aseguró un conductor de Fox News, pero dijo que si llegara a haberlos, tendría que ser exclusivamente bajo coordinación y a petición de México para algún apoyo y dentro de marcos de colaboración entre ambos países, y reiterar que jamás pondrá en riesgo la soberanía e independencia porque México es un país libre.
Ésa fue su respuesta a una pregunta en la conferencia mañanera, después de que el fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenara una impresionante movilización de miles de soldados, armamento, equipos de combate y modernos vehículos militares a la frontera con nuestro país para frenar caravanas de migrantes procedentes de Centroamérica que ilegalmente lleguen a ella y pretendan cruzarla.
Por primera vez desde que asumió el cargo, la Presidenta admitió que al interior de Morena “existen diferencias pero no división”, y que es mejor que sus militantes tengan distintos puntos de vista y no conviertan ese movimiento en un partido de pensamiento único, al anticipar que sus adversarios se van a quedar con las ganas de que eso ocurra porque “aquí no va a haber división, hay mucha unidad”.
Al anunciar la instalación de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral que encabezará Pablo Gómez, declaró que “nunca hubo una queja formal de Estados Unidos” contra éste como titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, en la que aseguró que “hizo un gran trabajo”.
Como se recuerda, su “renuncia” a la UIF ocurrió luego de que el Departamento del Tesoro de EU emitió sanciones contra CIBanco, Intercam Banco y la Casa de Bolsa Vector, de Alfonso Romo —ex Jefe de la Oficina de la Presidencia de AMLO— por lavar millones de dólares del tráfico de drogas como el fentanilo, lo que el propio secretario del Tesoro, Scott Besent, calificó de inaceptable al anunciar que seguirán tomando medidas contra financieras y cárteles.
Además del extitular de la UIF, la Comisión de Reforma Electoral la integran funcionarios del Gobierno, como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el titular de la Agencia de Transformación Digital, José Merino; los Coordinadores de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel; de Política y Gobierno, Arturo Zaldívar, y de Asesores, Jesús Ramírez.
Por eso es que exconsejeros y exmagistrados electorales en IFE e INE, entre ellos José Woldenberg, Luis Carlos Ugalde, Jacqueline Peschard y Ciro Murayama, insisten no sólo en ser escuchados sino que haya un amplio diálogo nacional y tomen en cuenta todas las opiniones. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p.10)
El año 2021 será recordado como un año que nos puso a prueba. La pandemia de Covid-19 aún golpeaba con fuerza. A la par, vivíamos un proceso electoral intenso y, de forma particular en el sur de México, la crisis migratoria alcanzaba niveles sin precedentes y nos recordaba que nadie elige dejar su hogar sin una razón de fondo.
Desde Tapachula, donde la migración no se mira desde la distancia, sino que se vive todos los días en carne propia, comprendimos que no bastan las buenas intenciones. Se necesita amor por la gente, compromiso y coordinación entre instituciones, gobiernos y organizaciones internacionales.
En ese contexto tan complejo, aprendimos algo fundamental: cuando se trabaja con el corazón por delante, hasta los caminos más difíciles se vuelven un poco más humanos. Fue entonces cuando encontramos grandes aliados: la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La colaboración con ellos ha sido un acto de amor colectivo. Gracias a su apoyo, pudimos brindar atención directa a familias migrantes, mejorar albergues, promover espacios de diálogo, generar campañas de información y, sobre todo, cuidar la dignidad de cada persona en movilidad. Porque no hay mayor acto de humanidad que reconocer al otro como igual, sin importar de dónde viene o hacia dónde va.
Estas alianzas se han consolidado con el paso de los años. Desde el primer día que tomé protesta como Diputada Federal asumí el compromiso de generar una agenda legislativa incluyente, con corazón, que pone a la migración en el centro, no como un problema, sino como una responsabilidad compartida que merece respeto, soluciones y voluntad.
Nuevamente, como en el 2021, OIM, ACNUR y UNICEF fueron de los primeros aliados. Nos reunimos, intercambiamos experiencias y empezamos a elaborar iniciativas y proyectos con una misma visión: proteger y acompañar a las personas en movilidad, con especial atención a grupos vulnerables. Temas como la reunificación familiar, la simplificación en trámites migratorios y las mejoras a los permisos laborales para personas en movilidad han sido parte central de este esfuerzo conjunto. Todo ello con un mismo propósito: abrir puertas en lugar de levantar muros.
Entre esos proyectos destacó la visita de diputadas y diputados a la frontera sur, un recorrido con el alma abierta y la mirada puesta en la realidad. Escuchamos testimonios que conmovieron, vimos a niñas, niños y familias enteras resistiendo con esperanza.
El trabajo continúa y el compromiso se mantiene vivo. Cada jornada compartida, cada espacio mejorado, cada vida tocada por la solidaridad, nos recuerda que estamos aquí para servir, acompañar y defender derechos.
Hoy, reafirmo mi compromiso con quienes caminan buscando un futuro mejor. Reafirmo que seguiremos sumando esfuerzos, construyendo puentes, y que no vamos a dejar de alzar la voz por quienes muchas veces no son escuchados. Porque migrar no debería doler. Porque una política humana y con amor sí es posible. (Rosy Urbina, El Sol de México, Análisis, p. 22)
Malas noticias.
Donald Trump está en problemas y cuando necesita conservar o ganar adeptos en Estados Unidos, voltea al mundo y en especial a México para golpearlo.
Arma jugadas de distracción cuando necesita y ahora es un asunto de emergencia porque el panorama le es adverso.
Por principio los aranceles empiezan a cobrarle factura y según los especialistas viene una etapa inflacionaria con caídas en el mercado.
Malas noticias para el país porque, lo dice el viejo refrán acuñado en los años setenta, cuando Estados Unidos estornuda a México le da pulmonía.
Tampoco ha podido frenar las guerras de Rusia con Ucrania ni de Israel con Gaza por la tozudez del primer ministro Benjamin Netanyahu.
La apuesta está en Alaska el viernes próximo, cuando se entrevistará con el presidente Vladimir Putin en aras de encarrilar las negociaciones y, acaso, reunirlo con el ucraniano Volodimir Zelenski.
Estos fracasos repercuten en su imagen positiva -ahora sobre 42 por ciento, una de las más bajas- y para los populistas esas cifras son el alimento de su ego.
ENVÍO DE CRIMINALES
También en materia migratoria pierde imagen.
La detención de extranjeros sin documentación de residencia no avanza según sus expectativas y por eso toma acciones desesperadas.
Ha ordenado acelerar las aprehensiones, pero ni el uso del Ejército, marines, Guardia Nacional y fuerzas estatales le rinden los números deseados.
Sobre los riesgos ya está el nuevo aviso para México.
Enviará delincuentes de mediano riesgo con al menos dos objetivos claros: cargar su manutención al gobierno de Claudia Sheinbaum y vigilar el sistema de justicia.
No puede verse como una de sus últimas acciones, pues Donald Trump es impredecible y puede dar nuevas sorpresas para acaparar medios y mejorar su proyección.
Además, este panorama adverso se da cuando corren los famosos 90 días para implementar más cobros arancelarios aunque afecten a los consumidores estadounidenses y a los productores mexicanos.
Y en general a toda la población con incremento generalizado de precios. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)
El pasado 1 de agosto se llevó a cabo en la Ciudad de México el Congreso Panamericano, el cual reunió a representantes de todos los países del continente americano, así como a académicos, activistas y políticos, algunos de ellos de Europa, para compartir experiencias, análisis y prospectivas de los proyectos que, desde los gobiernos o la oposición, emprenden las fuerzas progresistas y de izquierda.
Durante sus debates se destacaron los riesgos y amenazas que enfrentan nuestras democracias, el avance de la derecha y de sectores ultraconservadores, así como las circunstancias adversas por las que atraviesa el mundo y nuestra región, donde se observa cómo los andamiajes institucionales, así como los valores democráticos construidos tras la posguerra, el fin de la Guerra Fría y el derrumbe de las dictaduras militares y de gobiernos autoritarios en América, resultado de innumerables luchas, están siendo gravemente lesionados e incluso desmontados con total impunidad.
Basta con observar cómo instituciones creadas para garantizar los Derechos Humanos, la multilateralidad en la resolución de conflictos globales históricos con graves consecuencias para la humanidad o la atención a población en condiciones de movilidad, están siendo sometidas a presiones políticas y económicas inconmensurables, que pretenden revertir los avances alcanzados.
El genocidio en Gaza; la persecución de la población migrante por policías militarizadas en Estados Unidos y Europa; el abandono de las personas solicitantes de refugio que han salido de sus países por la guerra, la violencia o por consecuencias del calentamiento global, son ejemplos de que aquello que dábamos por superado, retorna a la barbarie, el egoísmo, la intolerancia, la discriminación, la violencia e incluso la crueldad, con consecuencias terribles.
En nuestra región la democracia ha sido erosionada. Ya sea por el avance de grupos de extrema derecha que han desempolvado ideologías obsoletas como peligrosas y se han lanzado a la conquista del poder político apoyados por una mayoría social enojada; ya sea porque grandes sectores de la población se vieron excluidos y precarizados con la globalización y el neoliberalismo, o porque en algunos casos los gobiernos progresistas no resolvieron las necesidades más sentidas de la población, dejando de lado la idea de democracia como horizonte indiscutible.
A ello se suman los fallos de gobiernos poco eficientes y burocratizados, que crean el caldo de cultivo favorable al retorno autoritario, donde prevalece la corrupción, el pragmatismo, el tráfico de influencias. Gobiernos que no pudieron escapar al apego al poder, a la insistencia de mantener mecanismos de reelección, lejos de reinventar agendas para evitar la formación de una nueva casta gobernante alejada de la población, y donde la presencia del crimen organizado, atenta contra las instituciones democráticas, la tranquilidad y seguridad de las personas y corrompe la vida pública, impone candidaturas, y penetra en todos los ámbitos de gobierno.
En este contexto, el Congreso Panamericano convocó a fortalecer redes, compartir espacios de análisis y escucha que permitan compartir experiencias que sirvan para hacer frente común a las circunstancias actuales. Las experiencias en Argentina, Colombia, Chile, Bolivia, Brasil, Ecuador, Uruguay, exigen analizar con objetividad la realidad que se nos presenta.
México atraviesa por un periodo de transformación innegable, sin embargo, ello no debe obnubilar nuestros análisis y tampoco nuestras acciones. No podemos regodearnos en la autocomplacencia ni relajar nuestra agenda política. Como tampoco ignorar o dejar pasar acciones que lesionan nuestro proyecto y la historia del movimiento. Menos aún, abandonar las causas de la mayoría social que abrió paso a la transformación nacional iniciada en 2018 y que refrendó su confianza en 2024. Replicar las acciones que llevaron al fracaso al viejo régimen nos conduciría al mismo resultado. Necesitamos dejar de mirar hacia otro lado, ver las dificultades para hacerles frente. Sólo así podremos actuar con antelación y evitar el regreso al pasado o, peor aún, al surgimiento de fuerzas ultraconservadores de antecedentes nefastos para nuestro país. (Alejandro Encinas Rodríguez, El Universal Opinión, A14)
Aun aquellos que presagiaban que vendrían consecuencias negativas con un segundo periodo de Trump, se han sorprendido del daño que MAGA ha hecho a las fortalezas de la economía estadounidense y con la velocidad con la que ha socavado lo que popularmente se designa como “la grandeza de Estados Unidos”. No son ni siete meses de este gobierno trumpista en que, a toda velocidad, ha llevado al colosal aparato gubernamental al punto del colapso, incluida la ciencia y la salud. Ha destruido la habilidad del gobierno de llevar a cabo con eficacia sus funciones más básicas.
Las raíces de MAGA son el nacionalismo, el populismo y la demagogia. Su modelo económico MAGAnomics tiene seis componentes principales: Primero, la utilización de los aranceles comerciales como herramienta de presión política a tasas mucho mayores a las que impuso en su anterior presidencia. De acuerdo con la economía básica, los aranceles tan elevados causan inflación y reducen los ingresos reales. Segundo, las deportaciones masivas de indocumentados, que son altamente disruptivas para la agricultura, la construcción y ciertas manufacturas. Tercero, politizar a la Reserva Federal para obligarla a conducir la política monetaria a su antojo, atropellando su autonomía. Cuarto, reducción indiscriminada de trámites, servicios y tamaño de la burocracia para aumentar la eficiencia (el programa DOGE de Musk). Quinto, recortes a programas sociales de salud y suspensión del programa de estampillas para alimentos (food stamps). Y sexto, fuertes reducciones de impuestos para los estratos más ricos.
Trump ha sido errático en toda esta instrumentación. Su política arancelaria cambia a voluntad; ¿qué tasas arancelarias y a qué países se aplicarán de aquí a seis meses? Es una incertidumbre total. Las deportaciones, si bien han sido brutales e ilegales en muchos casos, no han implicado hasta ahora números masivos equiparables a los de Obama. La presión hacia Powell y la Reserva Federal ha sido, hasta ahora, una incómoda retórica. DOGE ya finalizó y Musk salió del gobierno. Finalmente, los recortes al programa Medicaid han sido extremos (700,000 millones de dólares), lo cual dejará a millones de ciudadanos sin seguro médico. Adicionalmente, se redujo en 300,000 millones de dólares el programa de food stamps, con lo que aumentará el hambre en segmentos pobres de la población.
Finalmente, las reducciones impositivas han favorecido a oligarcas multimillonarios que se han enriquecido más, además de otorgar contratos para los amigos del presidente, floreciendo “el capitalismo de cuates”.
Se puede concluir que, hasta ahora, MAGAnomics ha promovido el caos y la incertidumbre. Gran parte del daño puede ser permanente. Aun si MAGA y el trumpismo eventualmente perdieran el poder y se procurase la reversión de sus políticas, Estados Unidos nunca retornará a ser la nación que fue, con todo y sus defectos, en 2024. Como lo dice Paul Krugman, crítico y premio Nobel, Trump se empeña en MABA (Make America Backward Again), es decir, “hacer que Estados Unidos vuelva a ser un país atrasado”. No obstante, Krugman tiene suficiente fe en su país de que este “reino” algún día terminará. Pero no espera ver una plena recuperación en la vida que le queda. (Federico Rubli Kaiser, El Economista, El Foro, p. 46)
Mexicana de Aviación, administrada por el Ejército, transportó 180 mil 871 pasajeros en el periodo reciente, hasta junio de 2025, con un precio promedio de boleto de 860 pesos, lo que generó ingresos por aproximadamente 155.5 millones de pesos, equivalentes a 25.9 millones mensuales o 864 mil 161 pesos diarios. Sin embargo, la aerolínea opera con un factor de ocupación promedio de solo 45 por ciento, lo que limita su eficiencia y su capacidad para cubrir costos de operación.
Lo que se sabe es que en el primer trimestre de 2025, la compañía reportó pérdidas por 120.29 millones de pesos, que se suman a una inversión total superior a 35 mil 367 millones de pesos, distribuidos en la compra del nombre y marca (816 millones), inicio de operaciones (4 mil 200 millones), adquisición de aviones Embraer, asignaciones presupuestales del PEF 2024 y PEF 2025. Adicionalmente, enfrenta compromisos en dólares por 6.58 millones derivados de contratos de arrendamiento tipo ACMI con SAT Aeroholdings Inc., así como un pasivo contingente de 9.9 millones de dólares por una demanda de la misma empresa.
A pesar de la llegada del segundo Embraer E-195-E2, con 264 asientos adicionales, no existe un plan de negocios desarrollado por profesionales que garantice rentabilidad. La estrategia de la aerolínea presenta debilidades notables: la fijación de precios no se basa en modelos algorítmicos de gestión de ingresos, sino en criterios discrecionales; las nuevas aeronaves se utilizarán en rutas regionales sin evaluar su conveniencia costo-beneficio; y no se cuenta con rutas internacionales que permitan optimizar el uso de los Embraer. Necesitan expertos en aviación internacional, por supuesto, los ejecutivos que tiene lograrán llevarla al éxito, lo veremos pero con lo que hoy existe esta es la realidad.
Un análisis del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas (INIJA) advierte que Mexicana enfrenta un panorama adverso por su anclaje al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), considerado un hub con baja demanda, la ausencia de slots en el AICM, clave para aprovechar eventos de alto tráfico como el Mundial de Futbol, y la política migratoria restrictiva en Estados Unidos que limita la demanda del segmento de pasajeros objetivo. Además, la estructura de gastos muestra que el 85 por ciento del presupuesto federal asignado se destina a nómina, dejando poco margen para reinversión o expansión.
El margen de rentabilidad promedio en la industria aérea es de 3.7 por ciento o cerca de 7 dólares por pasajero por segmento, lo que implica que, sin ajustes en tarifas y ocupación, la compañía se mantendrá en números rojos incluso con subsidios continuos. Para cumplir los objetivos oficiales de “mover al pueblo” y responder en situaciones de emergencia, traslado de medicinas, alimentos, personal médico y evacuaciones en desastres, el INIJA señala que no era necesario invertir 750 millones de dólares en aeronaves civiles, sino adquirir modelos militares multipropósito como el Embraer C-390 Millennium, que permitirían mayor flexibilidad logística y soberanía operativa.
Mexicana del “bienestar”, no genera conectividad relevante, no capta divisas y no contribuye a la creación de empleos sustanciales en el sector. Tampoco se concretó el rescate de la aerolínea original ni de sus 8 mil 500 trabajadores, y está en trámite su desincorporación del Grupo Aeroportuario Ferroviario y de Servicios Auxiliares, Controladora de Servicios Complementarios y Conexos (GAFSACOMM), un galimatías por donde se le vea.
La marca es rentable, pero bajo subsidios es ampliamente cuestionable su existencia. El futuro de la aerolínea estatal dependerá de decisiones estratégicas inmediatas en precios, alianzas, diversificación de rutas y optimización de flota. La presidenta Claudia Sheinbaum tiene la oportunidad histórica de demostrar que su gobierno puede equilibrar la visión social de conectividad con la sostenibilidad financiera, evitando que la compañía se convierta en un gasto perpetuo sin retorno económico para el país. Sí existencia es hoy un lastre para las finanzas públicas del país, y ya ni hablar de su existencia y operación en el aeropuerto “Felipe Ángeles”. (Julio Pilotzi, Reporte Índigo, Reporte, p. 8)

(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)