Opinión Migración 120922

Alexander y el gran éxodo cubano

La semana pasada, en Univision Reporta, el podcast diario de Univision, conversé con Alexander Núñez, un joven inmigrante cubano recién llegado a Estados Unidos. Núñez me describió la travesía de un mes en la que debió empeñarse con tal de buscar una vida lejos de la represión, la ausencia de libertades y la escasez cotidiana de Cuba. Como miles y miles de cubanos en los últimos meses, Núñez aprovechó la posibilidad de viajar hasta Nicaragua para, desde ahí, emprender la marcha hacia el norte y llegar a Estados Unidos.

“Mi sueño siempre ha sido salir hacia este país, como el sueño de cualquier joven o cualquier persona”, me dijo Alexander. “En Cuba, creo que en Cuba hay 12 millones de cubanos y aproximadamente diez millones quieren irse”. Para pagar su boleto de avión, a un costo de miles de dólares, recurrió a su familia y a vender sus pertenencias, todo con tal de poder huir de Cuba. Después de Nicaragua, recorrió Centroamérica y México en autobuses, contenedores, automóviles y, dice, hasta a caballo, enfrentando amenazas a cada paso. Alexander está ahora en Estados Unidos, donde vive agradecido por la posibilidad de comenzar una nueva vida. En Cuba dejó a su familia entera.

El caso de Alexander forma parte del que ya es, de acuerdo con diversos análisis, el mayor éxodo en la historia de Cuba, un fenómeno que, de no ser por el brutal éxodo venezolano, que se cuenta en millones y no tiene comparación en el continente, sería la gran historia migratoria de este momento. Algunos cálculos sugieren que en este año fiscal llegarán 155 mil cubanos a Estados Unidos. La cifra supera al célebre éxodo de Mariel, que vio escapar de Cuba a 125 mil cubanos en 1980. De acuerdo con el académico Jorge Duany, el número es inédito. “Me parece que es el mayor éxodo jamás registrado en la historia de Cuba. Eso incluye desde fines del siglo 19, cuando se empiezan a recopilar datos estadísticos en Estados Unidos”, me dijo Duany.

Diversos factores están empujando a miles y miles de cubanos a dejar la isla.

Se vive una recesión dolorosa, con una escasez de productos de primera necesidad cada vez más apremiante. La vida es cada vez más difícil. Los apagones se han vuelto cotidianos. Para los jóvenes como Alexander, a esa desesperanza se suma el temor horrendo a la maquinaria de represión política en la isla, que ha hundido a la población en una zozobra crecientemente sombría después de la persecución de los manifestantes de julio del 2021. Periodistas como el columnista del Washington Post Abraham Jiménez Enoa han tenido que dejar la isla de un momento a otro al enfrentar la amenaza autoritaria.

Esa es la realidad que se vive en Cuba. Como Alexander Núñez hay decenas de miles de cubanos que lo dejan todo soñando con vivir en libertad. Ellos son los más afortunados, los que tienen la posibilidad de reunir miles de dólares para un solo boleto de avión que los deja en Managua con miles de kilómetros por delante. Millones más no pueden ni soñar con reunir el dinero necesario para subir al avión que, tras una larga travesía, los pone en Nicaragua. Así las cosas, Alexander no imagina un escenario en el que se detenga el éxodo de jóvenes cubanos como él. Al final de nuestra charla le pregunté cómo imaginaba el futuro de su país. “Igual como está”, me dijo. “O peor: en Cuba la escasez es una cosa que nacimos con eso, nacimos con la escasez, nacimos sin libertad”.

Quise saber si tenía esperanza en el futuro de Cuba.

“Yo creo que no hay esperanza”, me respondió. (León Krauze, El Universal, Nación, p. A13)

Noticias del imperio: Blinken en Palacio Nacional

La presencia del secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, este lunes en Palacio Nacional, dista mucho de referirse solo a los temas del Diálogo de Alto Nivel que en materia económica viene a encabezar el funcionario de la Casa Blanca con su contraparte mexicano, el canciller Marcelo Ebrard. Casi podría decirse que ese diálogo es el pretexto para que el número dos de la administración Biden venga a México a reunirse con el presidente López Obrador con una agenda cargada en materia de seguridad, narcotráfico y migración, pero también —y quizás sea el tema más importante— en vísperas de que el mandatario mexicano dé su discurso sobre el TMEC y la relación con Estados Unidos el próximo 16 de septiembre, día de la Independencia nacional.

Blinken, a quien López Obrador ha criticado públicamente por “no estar bien informado” cuando opina sobre la gravedad de los asesinatos de periodistas en México o más recientemente cuando ha tachado de “metiches” las alertas de viaje que emitió el Departamento de Estado para que los ciudadanos estadounidenses no viajen a varios estados de la República mexicana por considerarlos inseguros o violentos, tendrá un encuentro privado con el presidente en el que sin duda habrá temas como la extradición de Rafael Caro Quintero, que sigue frenada por el fallo de un juez mexicano que le concedió al capo un amparo para evitar la “extradición inminente” de la que habló el fiscal de Estados Unidos, Merrick Garland, y obligar a que se cumplan todos los requisitos del tratado de extradición bilateral antes de que el narcotraficante sinaloense sea entregado a la justicia estadunidense.

Ese es uno de los temas que trae en su agenda el secretario de Estado, pero no es el único. La migración y la revisión de las acciones conjuntas para frenar la producción y el tráfico de fentanilo a los Estados Unidos también son parte de lo que el enviado de Washington planteará en su visita a Palacio Nacional junto con un tema más político que seguramente no está contenido en ninguna agenda o acuerdo formal, pero que sería absurdo pensar que no va a tocarse en la reunión privada. El anuncio reiterado del presidente López Obrador de que el 16 de septiembre, aniversario de la Independencia de México, dará un discurso político, en el que fijará su posición sobre el funcionamiento del T-MEC y la relación comercial y bilateral con los Estados Unidos, es algo que ha llamado la atención de Washington, igual que ha causado expectativa en América Latina.

Las quejas y reclamos públicos que ha expresado el mandatario mexicano, por las consultas solicitadas por el gobierno de Estados Unidos en contra de su política energética, a la que impugnaron en las mesas del T-MEC por considerarla “estatista y anticompetencia” han dejado claro que hay enojo en Palacio Nacional porque esas quejas o el tema nunca se lo planteó el presidente Biden al recibirlo en julio pasado en la oficina oval, como tampoco fue materia en su reunión con empresarios estadounidenses en Washington. Y aunque el propio López Obrador ha dejado ya en claro que “no vamos a romper el T-MEC porque nos necesitamos mutuamente”, la expectación por lo que dirá en su discurso es parte de lo que rondará el encuentro privado de hoy en Palacio.

La posición del presidente mexicano ha sido clara en defender su política energética y en no aceptar “opiniones de un gobierno extranjero” en reformas y leyes a un sector que él considera prioritario para su gobierno y para la soberanía energética del país; incluso declaró hace unas semanas que si se reunía con Blinken iba a defender su política energética. Pero está claro que la opinión de Washington y ahora también de Canadá, por las reformas legales en el sector eléctrico y petrolero que impulsó el gobierno mexicano, difiere de la visión de López Obrador y, en ese sentido será interesante saber si en la reunión se toca el tema del posicionamiento público que emitirá el mandatario mexicano el próximo viernes.

Un llamado a la moderación y a evitar discursos y mensajes que dañen la buena relación que mantienen los dos presidentes, no sería descartable en el encuentro entre López Obrador y Biden, aunque también, conociendo al presidente mexicano, difícilmente aceptará condicionamientos o modificarle “ni una sola coma” al discurso que, según dicen en Palacio, él mismo ha estado redactando y revisando con sus asesores de más confianza y en el que será claro y puntual en los temas que no le gustan en la relación bilateral, como son el injerencismo, la existencia de una “vieja práctica política” hegemónica y arcaica por parte de Washington y el respeto a los temas que para su administración son prioritarios en materia de soberanía.

En todo caso, lo que viene a traer Antony Blinken hasta Palacio Nacional son las “noticias del imperio” y muy seguramente el secretario de Estado transmitirá los mensajes, prioridades y preocupaciones de su jefe, el presidente Biden, sobre la relación y los acuerdos y compromisos que ambos gobiernos han contraído. En menos de una semana, el viernes 16 justo en plena conmemoración de los 212 años de la independencia mexicana y ante sus invitados especiales que vienen de varios países, sabremos si el discurso tan esperado de Andrés Manuel López Obrador, que tendrá efecto directo en la relación con el país vecino, se moderó o se exacerbó tras la visita de Blinken.. (Salvador García Soto, El Universal, Online)

Reunión Blinken/ López Obrador opacará al DEAN

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken estará hoy en México para participar en la muy importante reunión del Diálogo Económico de Alto Nivel.

Entre los temas prioritarios del DEAN, en sus 4 pilares, está el desarrollo de cadenas de valor; fomentar programas que generen un mayor desarrollo sustentable y social en beneficio de los dos países. Aunque parece mentira el T-MEC no es un tema prioritario en el DEAN y no se abordará el proceso de las consultas en las que también participa Canadá, y lo confirmó Tatiana Clouthier, la secretaria de Economía. De hecho no participará hoyKatherine Tai, la representante comercial de Estados Unidos, sino su adjunto Jayme White.

Sin embargo, la atención no estará concentrada hoy en el DEAN y los avances para fortalecer la relación económica y el bienestar bilateral, sino en la reunión que sostendrá Blinken con el presidente López Obrador, cuatro días antes de su discurso en el Zócalo en defensa de la soberanía y cuando están en proceso las consultas sobre la política energética de México en el marco del T-MEC.

En las mañaneras López Obrador ha criticado las alertas de viaje que emite Estados Unidos para no visitar varias ciudades de México y las ha calificado de “metiches”, porque parece no entender que lo que busca el gobierno de Estados Unidos es alertar a sus ciudadanos acerca de las ciudades en México con mayor riesgo por la inseguridad. Seguramente será un tema que abordará con Blinken, además desde luego de la migración, porque las alertas de viaje las emite precisamente el Departamento de Estado.

La gran interrogante es si, tras reunirse con Blinken, López Obrador moderará su discurso antiEstados Unidos, como lo hizo en su 4to Informe de Gobierno al referirse a “su amigo Biden” y los logros del T-MEC; o si se enrollará en la bandera del nacionalismo para criticar a Estados Unidos al ritmo de Chico Che.

CNH: SÓLO CON 3 COMISIONADOS

El Premio Limón Agrio es para Rogelio Hernández Cázares, quien renunció como presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos y generó un gravísimo problema al interior de este organismo regulador porque al igual que la Cofece y el IFT, operaba con sólo 4 de sus 7 comisionados.

Aunque Hernández Cázares renunció desde el 31 de agosto fue hasta el jueves pasado que se hizo pública su salida cuando el presidente López Obrador envió al Senado una terna para sustituirlo integrada por: Agustín Díaz Lastra, Romeo Antonio Rojas Figueroa y José Sánchez Pérez.

Al igual que en el caso de la CNH, es urgente que López Obrador envíe ya al Senado sus propuestas de las vacantes de comisionados/as en Cofece e IFT por el riesgo que implica que operen con sólo 4 de los 7 que por ley deben formar sus plenos.

Tanto Cofece como IFT ya presentaron ante la SCJN controversias constitucionales para tratar de presionar a López Obrador para que envíe las ternas al Senado, pero la SCJN no parece tener ninguna prisa en resolverlas.

ATZIMBA ROMERO, CCE

El Premio Naranja Dulce es para Atzimba Romero, primera mujer en ser nombrada directora general ejecutiva del Consejo Coordinador Empresarial, el organismo cúpula del sector privado. Romero sustituye a Javier Treviño, quien fue nombrado vicepresidente de Asuntos Corporativos de Walmart de México y Centroamérica. (Maricarmen Cortés, Excélsior, Dinero, p. 4)

Remesas “históricas” no son logro, sino fracaso

La relación entre Estados Unidos y México es tan profunda, que resulta complicado abordar cualquier tema bilateral desde un sólo enfoque. Desarrollo Económico, Libre Comercio, Migración, Seguridad, Armas y Crimen Organizado son problemáticas que desdibujan sus límites a la luz del análisis social y político.

Lo que aqueja a la nación vecina suele aquejar también a México. Nuestro país es sensible tanto a la desaceleración de la economía estadounidense como a sus periodos de crecimiento. Por eso, es natural que su estatus como el mercado más grande del mundo nos convierta en antesala de millones de migrantes que buscan entrar a Estados Unidos de manera ilegal.

Seguramente este será uno de los temas centrales en la agenda del Diálogo Económico de Alto Nivel que sostendrán el secretario de Estado, Antony Blinken, con el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard.

Se acercan las elecciones de medio término en Estados Unidos, y el Partido Demócrata —el que gobierna— llega debilitado y desesperado por una acción política que les sume votantes. El tema migratorio es fundamental para sus aspiraciones. Y nuestro país está lejos de encontrarse en una situación ideal en materia migratoria.

El relajamiento del confinamiento por la pandemia trajo consigo un éxodo de ciudadanos mexicanos en la necesidad de buscar mejores oportunidades fuera del país. En total, el fenómeno migratorio ha crecido en 60 por ciento.

Entre octubre de 2020 y septiembre de 2021, 608 mil mexicanos fueron detenidos en la frontera. La mayoría de esos connacionales provienen de estados como Zacatecas, Michoacán, Oaxaca y Nayarit, todos gobernados por Morena.

La migración es uno de los mayores ejemplos de que las políticas públicas implementadas durante la pandemia en materia de economía fueron un rotundo fracaso.

Cerca de 12 millones de mexicanos dejaron la fuerza laboral durante 2020 y 2021. Sencillamente, se quedaron sin oportunidades.

Hoy, más de 30 millones de mexicanos —más de la mitad de la población activa en México— laboran en la informalidad, y más de 1 millón de PyMes han quebrado desde 2020 a la fecha.

Es urgente para nuestro país atraer y fomentar inversión, tanto extranjera como nacional, pero el Presidente vive en otra realidad.

Las diferencias ideológicas de este gobierno con el sector privado han provocado una salida masiva de capitales en el mercado mexicano.

Tenemos a una generación de connacionales viviendo en la precariedad, sin ahorros, sin fondos para el retiro, sin seguro médico, casa o carro propio. La única respuesta para muchos es probar suerte en Estados Unidos, en todo tipo de oficios y labores físicas.

El aumento histórico de las remesas y nuestra dependencia de ellas es una muestra del gran fracaso en la política económica de nuestro gobierno, así como de su incapacidad de darle oportunidades de crecimiento a sus ciudadanos dentro de nuestro país.

Que el Presidente disfrute presumirlas como un logro de su gobierno es sólo una muestra de cuánto ignora sobre éste y tantos otros temas que le conciernen. (Gina Trujillo, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

Sacapuntas

Diálogo de alto nivel

Será después del mediodía que llegue a Palacio Nacional Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, para reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo acompañará el embajador Ken Salazar, quien llega después de la polémica por las alertas de viaje a varios estados que emitió el gobierno de Joe Biden, aunque el motivo del viaje es participar en el Diálogo Económico de Alto Nivel, en el que se abordarán “prioridades económicas” de ambas naciones. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA2, p. 2)

¿Será?

Entre lo malo lo bueno

Hoy se llevará a cabo la Segunda Reunión Anual del Diálogo Económico de Alto Nivel México–Estados Unidos (DEAN), dónde la delegación del canciller Marcelo Ebrard se encontrará con la de Anthony Blinken. Nos dicen que sin importar la controversia energética que mantiene EU contra México será una reunión para celebrar la captura de Caro Quintero y acordar la fecha de extradición del narcotraficante. ¿Será? (Redacción, 24 Horas, p. 2)