Opinión Migración 121125

Desde el Biopoder / Amiga Confidente ante ansiedad

La población migrante que pasa por México con destino a Estados Unidos, al igual que la que vive en el país vecino del norte, está enfrentando diferentes complicaciones y los casos más recurrentes son los de ansiedad.

Para quienes buscan el llamado sueño americano, se presenta una sensación constante que se relaciona con pensar en que ya no existen alternativas ni opciones, aspectos que comprometen la integridad física y mental de las personas.

Ante las situaciones que viven los migrantes, la Universidad Iberoamericana Puebla, en alianza con la Coalición Mexicana por el Empoderamiento de las Familias y las Juventudes, desarrolló el programa Amiga Confidente que permite brindar atención psicológica en línea.

Para los llamados indocumentados, en momentos complicados, la escucha activa, una sonrisa, palabras de aliento y un abrazo a la distancia, se traducen en refugios y en la posibilidad de superar la ansiedad.

Latinas y latinos radicados en Nueva York, Estados Unidos forman parte de las personas que encontraron apoyo en la iniciativa que puso en práctica la institución que forma parte del Sistema Universitario Jesuita.

Nora Gurrola Sánchez, académica del Departamento de Ciencias de la Salud de la Ibero Puebla, encabeza el proyecto en el que se brinda atención a distancia a los migrantes a través de diferentes herramientas.

En el esquema de apoyo participan estudiantes de últimos semestres de la licenciatura en Psicología, quienes, por medio de sesiones en línea, ofrecen espacios de escucha, comprensión y apoyo.

Los migrantes realizan ejercicios para el control del estrés, la ansiedad y la depresión; además, realizan trabajo de respiración, de consciencia del cuerpo y de su realidad, para la construcción de alternativas que abonen a su paz.

Con el programa, el beneficio es para todos y los próximos psicólogos ponen al servicio de la comunidad los conocimientos adquiridos a lo largo de la carrera y se hacen cargo de la realidad con una experiencia situada y cercana.

Al final, el programa Amiga Confidente resalta en medio de un entorno complicado porque los migrantes pueden recuperar la tranquilidad en su mente y en su corazón, lo cual, no tiene precio. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)

Rompe-cabezas / ¿Aburridos de Trump?

Las elecciones en Estados Unidos la semana pasada pusieron de manifiesto que aquel show mediático que le dio el triunfo a Donald Trump en 2024 comienza a desgastarse. La ola azul se apoderó de localidades históricamente republicanas.

En Nueva York, Nueva Jersey y Virginia el voto joven, femenino y latino le pasó la factura a Donald Trump y a su partido de cara a las elecciones intermedias. Básicamente, votaron por todo lo que el presidente odia: un musulmán, un migrante, una mujer.

Más allá de analizar el éxito de las campañas de los candidatos de esos tres estados y el manejo del mundo digital, es un hecho que la gente está cansada. El electorado se agotó en, tan sólo, un año de la polarización, el estado de alarma, la búsqueda perpetua de enemigos reales e imaginarios y, sobre todo, los incumplimientos de la llegada de la “era dorada y próspera de Estados Unidos”.

 Donald Trump, quien se vendió como el salvador de la patria, cuenta con aprobación que apenas llega a 40% de la población (dependiendo de la casa encuestadora). De acuerdo con CNN, la desaprobación alcanzó 63%, la cifra más alta en cualquiera de sus mandatos. La mayor parte de los encuestados considera que el país “va por mal camino”, que el presidente está “desconectado” de la realidad de los estadunidenses.

¿Viene un cambio?

Bastó que el electorado escuchara promesas de congelamiento de rentas, vivienda asequible, precio de la gasolina y el huevo para arrasar en estados que están fastidiados de las teorías de la conspiración, la ultraderecha mediática y el maltrato a los migrantes. ¿Los votos decisivos? Los latinos a quienes Trump tilda de criminales y las mujeres a las que llama “histéricas” o “mentirosas” quienes decidieron dar el poder a candidatos progresistas. Mismo efecto se refleja en las marchas No Kings.

Urge al Partido Republicano salir del laberinto donde los tiene atrapado el presidente, entre enemigos, casos judiciales y peleas internas y funcionarios que buscan migajas de aprobación de Trump. Mientras tanto los demócratas han sabido capitalizar este desgaste y generar liderazgos como Gavin NewsomJ.B. PritzkerZohran Mamdani o la misma Alexandria Ocasio-Cortez. El secreto será mantener ese entusiasmo con promesas cumplidas y no sólo discursos populares.

Menos dogma y más dignidad

Finalmente, los demócratas encontraron el tono para hablarle al electorado estadunidense. La fórmula fue simple: salarios, vivienda, dignidad y la idea de recuperar la normalidad. No es que sea complejo, pero después de un año lleno de dogmas, ideología, insultos, muros y cultos al ego vivir en tranquilidad puede convertirse en un acto revolucionario y el sostén de varias campañas políticas.

El caso de Zohran Mamdani es un claro ejemplo, aquel joven “socialista” que ganó Nueva York. Hijo de migrantes, musulmán y joven. Su discurso se basa en problemas reales: la desigualdad y el costo de vida sin etiquetas ideológicas. Mamdani se muestra como uno más sin vínculos con las élites tradicionales ni compromisos adquiridos. No se presenta como un salvador, sino como alguien del barrio que conoce las necesidades de la gente de a pie. No promete milagro sin busca enemigos y se enfoca en un discurso de comunidad, justicia y bienestar.

Los demócratas vuelven al tablero y esto se va a poner bueno. (Kimberly Armengol, Excélsior, Global, p. 25)

Desde Afuera / Trump y las iglesias

Y de repente, el presidente Donald Trump y sus aliados pueden decir “con la Iglesia hemos topado”. Pero a diferencia de El Quijote de la Mancha, que se refería al tropiezo físico con un templo católico, el mandatario estadounidense puede usarlo en otro sentido: el de un enfrentamiento con iglesias cristianas.

Y el tema de la migración está en el centro del choque. De entrada, el Papa León XIV ha sido abiertamente crítico de las políticas migratorias del gobierno Trump, y su actual despliegue militar bajo el “Departamento de Guerra”.

La postura del Máximo Pontífice molestó a la Casa Blanca y el vicepresidente JD Vance, católico converso, se excusó de entrar al “juego político del Papa”. Pero el asesor Steve Bannon, que no es católico, calificó al líder católico como “la peor opción” para los creyentes del movimiento Trump.

De acuerdo con un análisis, las reacciones de los católicos en EU son diversas: “algunos obispos estadounidenses y organizaciones benéficas católicas afirman que los comentarios de León han fortalecido sus esfuerzos para ayudar a los migrantes. Sin embargo, algunos católicos estadounidenses conservadores están consternados de que el Papa cuestione a un Presidente al que consideran un amigo de su fe”.

Se estima que los católicos representan hasta 23% de la población estadounidense, o sea más de 60 millones de personas; los protestantes como grupo son algo más de 60% pero repartidos en más de 200 denominaciones, incluso episcopal, evangélica y metodista.

Pero León XIV, antes Robert Prevost, es además un estadounidense con nacionalidad peruana y seguidor de las ideas pro-migrantes y críticas de su antecesor, el Papa Francisco, que criticó las políticas antimigrantes como dañinas a la dignidad humana.

Paralelamente, las políticas de Trump ya suscitaron la oposición de clérigos y laicos protestantes blancos, al grado que entre 20 y 30 sacerdotes políticamente moderados o progresistas de diversas denominaciones protestantes han anunciado que buscarán candidaturas demócratas al Congreso. Para algunos de ellos, el lema será “Fe, Familia, Libertad” (Faith, Family, Freedom, en inglés), que se parecen al eslogan manejado por los republicanos,  y en términos reales añaden al debate que ya se desarrolla en los dos partidos: en uno, en el que encabeza Trump, porque esos son los principios que decían defender; en el otro, porque hay ahora una pugna entre izquierda y derecha por el rumbo a tomar.

La defección de ministros evangélicos o protestantes blancos es una señal de problemas para el partido republicano, largamente beneficiado por su asociación con predicadores conservadores, y de hecho varios de los religiosos decepcionados eran de filiación republicana. Igualmente, los últimos años se vincularon con grupos religiosos definidos como cristianos nacionalistas. El tema no es menor en un país tan profundamente religioso como Estados Unidos. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 33)

Viñetas latinoamericanas / La derecha chilena y Genghis Khan

En las semanas que siguieron a la definición de la candidatura presidencial de Jeanette Jara por la izquierda chilena, se especuló que un posible efecto sería la competencia por el centro. Se pensó que dos candidatos de derecha como Evelyn Matthei, de la Unión Demócrata Independiente, y José Antonio Kast, por el Partido Republicano, se enfrascarían en una tensión que dejaría un saldo moderador.

A una semana de las elecciones parece claro que ha sucedido lo contrario: la derecha chilena está apostando, mayoritariamente, a la radicalidad. La explicación se encuentra en la candidatura de Johannes Kaiser, el joven líder del Partico Nacional Libertario, que se ha colocado a la derecha de Kast en varios temas. Kaiser propone, entre otras cosas, la proscripción del Partido Comunista y asegura que a su derecha se encuentra Genghis Khan.

Cuando parecía que Kast ocupaba el límite de la derecha, con su claro alineamiento con Donald Trump, Jair Bolsonaro y Javier Milei, con quienes ha compartido los foros internacionales de la nueva derecha, emerge Kaiser, más identificado con Nayib Bukele en El Salvador, abiertamente pinochetista y partidario de indultar a todos los militares involucrados en las violaciones de derechos humanos durante la última dictadura.

Kaiser está jugando a rebasar a Kast por la derecha en temas como la deportación xenofóbica de 600 mil inmigrantes y la reversión de políticas sociales favorables a los pueblos originarios, las mujeres, los ancianos y sectores vulnerables. Ha propuesto, incluso, crear campos de concentración para inmigrantes ilegales y limitar el derecho a la educación y la salud de extranjeros indocumentados.

Una de las consecuencias de esa tercera candidatura de derecha, perceptible en los debates, es que Kast y, en menor medida, Matthei, han buscado afirmar sus credenciales conservadoras. La pregunta abierta hasta el próximo domingo es quién de esos tres candidatos de derecha obtendrá la mayor cantidad de votos. Pero parece indudable que cualquiera que gane recibirá el apoyo de los otros dos.

Las encuestas, que suelen equivocarse en Chile como en cualquier otro país latinoamericano, pronostican que difícilmente Jeanette Jara logre rebasar el 30 por ciento de los votos. Si la derecha se une en torno a una fórmula en el balotaje, muy probablemente habrá alternancia en Chile. En medios de la izquierda latinoamericana, generalmente se rechaza hacer distinciones dentro de la derecha. Y en los de derecha se tiende a presentar todas las izquierdas como comunistas.

Pero estas elecciones chilenas exigirán ejercicios de distinción. Si gana Jara, no será cualquier comunismo el que llegue a gobernar en el Palacio de la Moneda. Si ganan Matthei, Kast o Kaiser no será cualquier derecha la que inicie el giro ideológico y político en ese país suramericano. Habrá que distinguir si se quiere comprender y no juzgar a la ligera un desenlace, que será decisivo para la región. (Rafael Rojas, LA Razón, México, p. 4)

Remesas 2025: Señales de desaceleración tras un ciclo de crecimiento sostenido y cambios en el horizonte

De acuerdo con datos de Banxico, durante 2024, México recibió 164.8 millones de operaciones por remesas, equivalentes a 64,746 millones de dólares. En septiembre de 2025 se registraron ingresos por remesas, del orden de 5,214 MMD, lo que representa respecto al mismo mes de 2024, una caída de alrededor de 3%. La tendencia indica que en el 2025 por primera vez desde 2013, México registrará una disminución de alrededor de 5% en el monto de remesas que recibe. Este patrón refuerza la alerta sobre un flujo clave para México, que representa 3.5% del PIB nacional y constituye el principal sustento de millones de hogares mexicanos (12 millones aproximadamente).

A partir del primer semestre de 2025 las remesas comenzaron a mostrar una tendencia descendente, con un total de 76.2 millones de operaciones y un monto acumulado de 29,576 millones de dólares, es decir, una disminución interanual de aproximadamente 5% frente al mismo periodo del año anterior. Los datos muestran que las medidas adoptadas por autoridades norteamericanas a partir de enero, particularmente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tienen un impacto en el flujo de remesas.

El máximo histórico reciente fue junio de 2024, cuando se alcanzaron 6,207 millones de dólares. A partir de entonces, los flujos mostraron altibajos y una tendencia descendente más marcada desde diciembre de 2024, sin recuperar los niveles observados en el primer semestre del año pasado.

En julio del presente año, el presidente de Estados Unidos dispuso en la multicitada One Big Beautiful Act, el cobro de un impuesto que originalmente era de 5%, luego bajó a 3% para quedar finalmente en 1%, a las remesas que se envían desde aquel país. Esta disposición entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026 y se sumará a un clima adverso para los migrantes, caída en la actividad económica y redadas del ICE que seguramente continuarán.

Originalmente se planteó cobrar sólo a migrantes indocumentados, después se especuló sobre el cobro a todos los migrantes y exceptuar a ciudadanos. Ante lo inviable de tales medidas y seguramente múltiples quejas de las remesadoras, todas ellas de aquel país (Western Union, Transnetwok, Ria, Money Gram, etc) y principales afectadas, al final se optó por un piso parejo y cobrar sin distinción a todas las remesas que se originen en efectivo; esto es, aproximadamente el 70% de los envíos.

Los números establecen lo siguiente: si en un año México recibe alrededor de 160 millones de operaciones, de las cuales el 97% vienen de Estados Unidos, más de 108 millones de operaciones estarían pagando el 1%. Puesto en montos, de los 63,000 mdd que vienen de Estados Unidos, el 70% se originan en efectivo, algo así como 44,000 mdd, el impuesto del 1% sería de 440 mdd, lo que afectará a 12 millones de mexicanos que legal o ilegalmente radican en aquel país.

Para resolver el problema, el gobierno mexicano ofreció pagar ese 1% por monto enviado, sólo que en virtud de la magnitud se optó por pagar el 1% del monto promedio mensual por envío, que es de 400 dólares, una vez por mes, sólo a remesas que se originen en efectivo y sean liquidadas en las sucursales de la Financiera para el Bienestar.

Para ello también se impulsó más decididamente la promoción de una tarjeta y una app del gobierno de México que inició operaciones en mayo de 2023 pero con poco impacto, para que los migrantes que aún no cuentan con tarjetas bancarias o medios electrónicos para envío de remesas, puedan utilizar esta tarjeta y manden hasta 2,500 dólares diarios y 10,000 por mes, pagando 2.99 dólares por envío.

El pago del impuesto no aplicará a transferencias electrónicas, billeteras virtuales o remesas cuyo originen sea una tarjeta bancaria de débito o crédito.

Aun con poca presencia de mercado, alrededor de 60,000 tarjetas en Estados Unidos y nula promoción en medios, la tarjeta del gobierno mexicano busca reducir el envío de remesas que se originen en efectivo.

Los actores privados y principales jugadores del mercado de remesas en México también han implementado acciones para incentivar el envío de remesas por sus canales electrónicos. La medida gubernamental estadounidense ha abierto la puerta a una mayor competencia, a un proceso de digitalización para el envío de remesas que no se había visto antes y a una fuerte reducción en las tarifas.

De la misma forma que un evento catastrófico (mega amenazas, les llama el economista Nouriel Roubini), como el Covid, dio un impulso al envío de remesas que aumentaron 12% y 26% en 2020 y 2021 respectivamente, la entrada en vigor del impuesto del 1% a las remesas enviadas en efectivo, ha impulsado aún más la digitalización, la reducción de tarifas y la competencia en un mercado ya saturado.

Para 2026, esperamos un menor flujo de remesas en virtud de condiciones coyunturales como son: una posible desaceleración y políticas migratorias adversas, así como un proceso de estabilización tras años de crecimiento extraordinario en el envío de remesas, pues los límites estructurales de ingresos y empleo restringen un crecimiento indefinido.

En síntesis, la reciente caída no implica una crisis, sino un ajuste natural del ciclo tras años de expansión. Sin embargo, este ajuste subraya la dependencia estructural de México respecto a las remesas y la necesidad de fortalecer políticas de crecimiento del empleo, inclusión financiera y generación de ingresos locales. (Horacio Esquivel, El Economista, El Foro, p. 55)