Opinión Migración 130225

La República de las letras / El santón de Cayo Piedras

El insistente culto que se rinde a López Obrador permite suponer que sus órdenes no se discuten, así sean una soga que aprieta el cuello del actual gobierno. Eso explica que siga Rosario Piedra en la CNDH, con todo y que fue la peor calificada de cuantos compitieron por el cargo. La sombra de AMLO es un manto que se tiende para proteger a funcionarios como Francisco Garduño.

Creo que fue don Luis Cardoza y Aragón quien, refiriéndose a los muralistas, dijo: “Los tres grandes son dos: Orozco”. Algo semejante se puede decir de lo dispuesto por el artículo 49 de la Constitución: los tres Poderes de la Unión son dos: el Ejecutivo… y párenle de contar. De ahí que importe poco lo que vaya a suceder con el Poder Judicial, sobre todo si el Legislativo se mantiene como tapete del Ejecutivo, más del anterior que del actual.

Se dirá que esa manera de ver la actualidad política es una caricatura. Y sí, lo es, porque así la están dibujando los responsables de conducir el país, ocupados, que no preocupados, por lo que resulte de sus ocurrencias, de sus fobias, de sus desplantes, de su desprecio por la institucionalidad creada a lo largo de dos siglos a un costo incuantificable en vidas y recursos económicos.

Barrer con el Poder Judicial para complacer al tlatoani, donde quiera que esté, abre la puerta para que los políticos sigan poniendo en los tribunales a sus criados para cubrirse las espaldas, y los bolsillos. El absurdo proceso de elección, que no selección, propicia que las mafias ya no tengan que comprar un fallo, pues tendrán muchos jueces a su servicio.

Pero nada de eso importa si así se rinde tributo al santón de la iglesia cuatroteísta, a quien no se ha visto en Palacio ni en su finca de ingrato nombre, porque todo indica que está en Cuba, según conjetura el siempre informado Carlos Lucio Acosta, autor y editor de Columna 33, basado, entre otras fuentes, en una conversación con Carlos Calvo, quien fuera jefe de escoltas de Fidel Castro y ahora habitante de Florida.

Dice el colega: “Todo parece indicar que Obrador vive en Cayo Piedras, dos pequeñas islas de un kilómetro y medio de largo, ubicadas en la costa sur de Matanzas. Cuenta con piscina de agua dulce, muelle, restaurante, pista para helicóptero, planta eléctrica, habitaciones para cocineros, guardaespaldas, soldados, mecánicos y electricistas.

“¿Se oculta Obrador en la lujosa isla de Castro Ruz? Todo hace suponer que sí.

“Lo cierto es que el 14 de enero del 2025 sostuvo reunión urgente en Palacio Nacional de 7:30 a 11:30 de la noche con la plana mayor de sus principales colaboradores y de allí salió escoltado por militares para abordar un avión de la Secretaría de la Defensa Nacional que lo conduciría a Cuba”.

Lo anterior, concluye el periodista, “explica el envío a la isla de buques cisterna cargados con petróleo, diésel, gasolina, gas doméstico y el pago a mil 100 médicos cubanos”. ¿Pago por el hospedaje o por mera solidaridad? Algún día lo sabremos.

Lo destacable es que, no obstante el tiradero y la inmensa deuda pública que dejó en México, la influencia de AMLO se deja sentir en proyectos irresponsables como la mal llamada reforma judicial o en los malabares que hace Claudia Sheinbaum para concluir las obras emblemáticas del sexenio pejista y, al mismo tiempo, para tratar de hacerle frente a las mafias y a sus interminables matanzas sin contradecir el mantra de “abrazos, no balazos” o, con el erario en la miseria, cubrir los agujeros que dejó el antecesor en salud, educación y otras materias.

El insistente culto que se rinde a López Obrador permite suponer que sus órdenes no se discuten, así sean una soga que aprieta el cuello del actual gobierno. Eso explica que siga Rosario Piedra en la Comisión Nacional de Derechos Humanos, con todo y que fue la peor calificada de cuantos compitieron por el cargo. La sombra de AMLO es un manto que se tiende para proteger a funcionarios como Francisco Garduño, responsable por el asesinato de 40 migrantes, a quien se mantiene al frente del Instituto Nacional de Migración, pese a que hace semanas Claudia Sheinbaum nombró como director a Sergio Salomón Céspedes, al que no han dejado tomar posesión.

Pero lo más dramático es que siga adelante la arbitraria y atrabiliaria demolición del Poder Judicial, con el señor Fernández Noroña en función de capataz de la hueste morena, mientras Donald Trump sigue escupiendo sobre nuestra soberanía y cada día, aquí, se insulta y difama a quienes discrepan del presente gobierno. Vivimos un momento crítico: habrá que ver si las órdenes salen al fin de Palacio o siguen llegando de Cayo Piedras. (Humberto Musacchio, Excélsior, Nacional, p. 11)

Canela fina / Más sombra en lo que era Segalmex

La 4T no quiere escuchar más de Segalmex. La presidenta lo enfatizó antier: “Segalmex desapareció. No existe más. Segalmex se extinguió”. Sólo que, en Segalmex, se registró el mayor desfalco de la historia en México. ¿También extinguió el desfalco?

Fueron 20 mil millones de pesos desaparecidos en Segalmex, durante el mandato de López Obrador. Y, salvo algún pobre diablo, permanecen impunes los autores del caso emblemático de la corrupción en la 4T. Así, el robo del siglo al erario fue sepultado.

El director era Ignacio Ovalle, de quien López Obrador dijo que “es buena gente y lo engañaron”. Sobre el fraude, López Obrador consideró que “fue mala suerte”. El castigo de Sheinbaum a Ovalle fue no darle un cargo. Ya para que, si tiene 80 años.

–Presidenta ¿se perfila algún puesto para Nacho Ovalle? Le preguntaron a Sheinbaum en Campeche.

–No.

Y punto. A otra cosa. Así como “Segalmex desapareció, no existe más, Segalmex se extinguió”, igual Ovalle desapareció, no existe más, se extinguió. Ovalle está en casita tomando chocolate, como monumento vivo de la corrupción en la 4T.

Junto a Ovalle, Javier Duarte es un niño de teta. Sólo que a Javier Duarte le metió preso su amigo Enrique Peña. De hecho, Peña metió a la cárcel a seis gobernadores, todos amigos suyos, y ninguno fue acusado de robar más de lo que robaron en Segalmex.

En cambio, el obradorismo no encarceló a ninguno de los suyos: Ovalle está en casita tomando chocolate, Cuauhtémoc Blanco es un señor diputado y Francisco Garduño sigue siendo director de Migración, aunque bajo su conducción murieron quemados 40 migrantes.

Segalmex se llama ahora Alimentación para el Bienestar, que venderá productos de la canasta básica  en las Tiendas para Generar Felicidad. “Bienestar”, “Felicidad”: sólo les falta agregar que los pajaritos cantan y la luna se levanta. Un cuento de hadas.

Detrás de su lenguaje de nanas, hay un boquete para desfalcos como en Segalmex, porque las tienditas felices comprarán sus productos a las cooperativas campesinas del país, sin fiscalización alguna. Porque a las cooperativas no les puede fiscalizar.

La turbiedad empieza por tratarse de tienditas ubicados en sitios recónditos, donde será casi imposible inspeccionar en cuánto y qué compra realmente el gobierno: un cómodo desorden para reeditar la corrupción generada en Segalmex.

Todo parece un nuevo entramado para dinero muy difícil de fiscalizar. Igual que en Segalmex, en cuyo cambio de nombre se esfumaron 20 mil millones, como se esfumaron 11 mil millones en el cambio de Insabi por IMSS-Bienestar.

Es decir, con sus jueguitos de cambio de nombre se llevaron entre las patas más de 30 mil millones de pesos.

Un dineral que ya no hay a quién reclamarle. (Rubén Cortés, López Dóriga Digital, Online)

Del “no soy lagarto” al “hámster”

“Seré peje, pero no soy lagarto”, se ufanaba el líder del Morena, López Obrador, para suplicar que le creyeran que él, por no tener cola que le pisen, acabaría con la corrupción. Sí, cómo no. Pues resulta que ahora la transformación, en materia de transparencia y combate a las ladronerías, acabó en reconocer que sí tienen cola chiquita, de hámster, como confesó, en el pleno Palacio de San Lázaro, sede de la Cámara de Diputados, en conferencia oficial, uno de sus prohombres.

¿En verdad les extraña que México haya caído, en el mundo, en la percepción de los ciudadanos que tienen un gobierno corrupto?, ¿Les parece raro que los ciudadanos consideren a sus autoridades cleptómanas?, ¿Somos los mexicanos unos malagradecidos que no sabemos reconocer la “honestidad valiente”? Veinte botones de muestra de la porqueriza:

1.- Derriban al Poder Judicial, diciendo que está corrupto, y no presentan una sola probanza contra jueces y magistrados. Al contrario, cambian la práctica judicial de un ministro, con una plática con la Presidenta. La peor corrupción es no respetar la división de poderes;

2.- Desaparecieron al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, INAI, (independientemente de las grillas que se traen sus comisionados) y que lo utilizaba la prensa, para obtener información fidedigna;

3.- Acabaron de quebrar a Pemex, sin dar explicaciones y dejaron chiflando en la loma de pretextos a cientos de proveedores;

4.- Subieron la gasolina, con los impuestos federales, y se quedan con los excedentes del precio internacional y prometieron bajarla a diez pesos. También hay corrupción cuando no se cumple la palabra;

5.- En Segalmex, se perdieron más de dos mil millones de pesos, reconocidos por el gobierno, y ni un responsable, cuando está acreditado el quebranto;

6.- En el Instituto Nacional de Migración murieron quemados cuarenta migrantes y su titular gasta millones del erario en su defensa personal;

7.- Se mantiene el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, mientras las calles de Culiacán siguen llenas de miedo;

8.- Vendieron un avión presidencial, y no sabemos ni el monto, ni el destino, ¿fue para hospitales?;

9.- Cancelaron un aeropuerto y no reutilizaron sus tierras y su lago de Texcoco;

10.- Armaron unas mesas de judicialización, para impartir justicia, a dedo presidencial;

11.- Una línea del Metro se cayó y el ingeniero Slim dijo que le faltaba mantenimiento. ¡Y nada!;

12.- Ebrard acusa a Ariadna Montiel de desviar recursos de la Secretaría del Bienestar, en la precampaña presidencial morenista, y todos calladitos como momias;

13.- El senador Adán Augusto López lanza (en la tribuna del Senado) acusaciones por “negocitos añejos” contra los diputados de su propio partido, y todo lo arregló con una foto;

14.- La refinería de “Dos Bocas”, cuesta tres o cuatro veces más del precio proyectado originalmente;

15.- Nadie conoce el costo real de famoso Tren Maya, mucho menos del cochupo del balastro;

16.- El Partido del Trabajo se lanza contra el gobernador oaxaqueño Jara, por contratos de basura, al que llevó al poder;

17.- La extorsión es una patente de corso impune en todo el país; practicada por la delincuencia organizada, y la delincuencia gubernamental al otorgar permisos y autorizaciones;

18.- Hurtan el dinero a los trabajadores del Infonavit, argumentando que hubo corrupción en el pasado, y tienen como senador en Morena a un exdirector de ese instituto;

19.- El INE queda colonizado por los deseos de Morena; y

20.- La Agencia Aeroespacial del Bienestar quedó como la farmaciota del bienestar: vacía y en el aire.

¿Cola de hámster? Es quererse mucho. Narcisismo cleptocrático. Cuentan que después de que Pancho Villa le tumbó una mano en Celaya, y lo dejó manco, Álvaro Obregón se burlaba de sí mismo y decía que era el presidente más honrado porque sólo tenía una mano para robar. El nuevo PRI morenizado, no sólo tiene cola chiquita, la tiene prensil. (Germán Martínez Cázares, El Universal, Opinión, p. A15)

Trascendió

Que solo tres días después de regresar a su curul tras solicitar licencia, presuntamente para asistir al Supertazón del domingo en Nueva Orleans, el diputado y líder sindical Pedro Haces hizo maletas para viajar esta vez al Vaticano, donde se entrevistó con el papa Francisco, quien pudo haber ratificado en conversación privada su preocupación por los migrantes en EU y el “trato inhumano” que les da ese gobierno. El legislador presumió en redes sociales fotos con Alberto Barranco Chavarría, embajador de México ante la Santa Sede, y Franco Coppola, ex nuncio apostólico aquí.

 

Que justo el día que la Sección Instructora de la Cámara de Diputados dio a conocer que analizará desaforar a Alejandro Moreno, el dirigente del PRI sacó a relucir sus amistades de alto nivel en la Casa Blanca y, en su gira por Washington DC, se reunió en privado con varios equipos de asesores y expertos en temas del T-MEC, seguridad y migración, afirmando que es un “perseguido político” y por eso intentan despojarlo de la protección. Seguro. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)

La Gran Depresión / La transformación que sí funciona

Hasta hoy son tres las amenazas de Donald Trump de aplicar aranceles a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos: las de la prórroga por temas de migración y fentanilo que vence a principios del próximo mes, las del aluminio y el acero aplicables el 12 de marzo y las de abril por temas de déficit comercial.

Es imposible hacer un pronóstico de cuál será el devenir de cada una de esas advertencias, porque estamos a expensas de los estados de ánimo de un Presidente que se comporta como un emperador.

Pero, suponiendo que haya una nueva prórroga a los impuestos de importación por temas relacionados con migración y narcotráfico, la siguiente amenaza es global y, dependiendo la reacción, puede ser la más contraproducente para el propio Estados Unidos.

Otra vez, si se buscan argumentos lógicos, no es el personaje para una discusión en ese nivel.

El argumento de que México compra más acero y aluminio del que vende al norte no le va a tocar el corazón a Donald Trump.

La Cámara Nacional de la Industria del Acero da la cifra de un superávit para Estados Unidos de 2.3 millones de toneladas de acero el año pasado y evidentemente pide reciprocidad, una represalia en espejo, pero puede no ser la mejor respuesta.

El propio acuerdo comercial vigente entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, exige que cualquier tarifa compensatoria de respuesta tendría que ser en el mismo sector.

Sí, pero si Estados Unidos aplica esos aranceles sería el equivalente a su desprecio al acuerdo comercial vigente y, por lo tanto, México no estaría obligado a responder en espejo en el sector acerero.

Lo que menos le conviene a México es imponerse un sobrecosto a una materia prima elemental para la industria de la transformación como el acero y el aluminio, al contrario, que los fabricantes estadounidenses, de autos, electrodomésticos, maquinaria y demás, paguen el sobre costo y entonces esos sectores industriales le armen una manifestación a Donald Trump por el daño tan grave que les va a provocar.

Y México, mientras tanto, siga produciendo a costos competitivos que presionen una solución a esos aranceles específicos.

Podemos decir que en México esa es la única transformación que sí ha funcionado, la industria de la transformación, y no vale la pena aplicarles un castigo arancelario a sus materias primas, al menos no en una primera instancia.

Cuando se piense en represalias, una vez que Estados Unidos haya incumplido el pacto comercial, México tiene experiencia en mandar dardos de precisión a los sectores productivos con vínculos republicanos que más les duelen.

Pero, calma, todo eso es ya un escenario de una descarnada guerra comercial que afectaría a toda la región, de hecho, a todo el mundo.

Falta un mes antes de la aplicación de los aranceles a los metales, al menos 15 días para la imposición de los impuestos relacionados con la migración y el fentanilo y más de dos meses para los otros aranceles de la amenaza vigente hasta hoy.

Sin dejar de ver el peligro real que es Donald Trump, pero el cabildeo interno en su país podría hacerlo reconsiderar uno, o todos, esos castigos con los que hoy amenaza.

Una vez que Estados Unidos haya incumplido el pacto comercial, México tiene experiencia en mandar dardos de precisión a los sectores productivos con vínculos republicanos que más les duelen. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Finanzas y Dinero, p. 7)

Bajo Sospecha / Aviones espías en México

No son uno, ni dos aviones de las Fuerzas Armadas estadounidenses que se han detectado muy cerca de las costas mexicanas. ¡Son al menos dieciocho sobrevuelos!

Trump, al asumir la presidencia, firmó una orden ejecutiva para considerar a los cárteles de la droga como terroristas. Su fiscal, Pam Bondi, ha ido más allá y ha dicho que Estados Unidos va a exterminar los cárteles de la droga.

Estados Unidos le está enseñando los dientes al Gobierno mexicano para presionarlo y que vayan tras los narcotraficantes. Los sobrevuelos al límite permitido para no violar la soberanía de un país son, sin duda, para mostrar su fuerza.

Fue a través de la cadena de noticias CNN que se dio a conocer esta información. Sabíamos que había habido, por lo menos, dos vuelos de este tipo, pero no 18.

Estos vuelos se han realizado en las últimas dos semanas, muy cerca de la península de Baja California y cerca de Sinaloa.

A través de aviones no tripulados, satélites y aeronaves de vigilancia, las autoridades estadounidenses buscan obtener información en tiempo real sobre el movimiento de cargamentos de drogas, el monitoreo de rutas de transporte y la localización de centros de producción de sustancias ilegales, como laboratorios clandestinos en la sierra.

Incluso se han detectado drones que toman imágenes de alta resolución en tiempo real.

Este trabajo de inteligencia que están haciendo desde Estados Unidos se está basando en testimonios de narcotraficantes que están colaborando con las autoridades para obtener privilegios o reducir condenas.

En Estados Unidos están varios de los narcotraficantes que conocen perfectamente bien el movimiento de quienes, en su momento, fueron sus aliados. Allá están Joaquín El Chapo Guzmán, sus hijos, e Ismael El Mayo Zambada.

La vigilancia aérea que está realizando Estados Unidos tiene la capacidad de recolectar datos sin necesidad de despliegues terrestres masivos, y a través de estos instrumentos se ha demostrado que pueden acceder a tener información en lugares que hasta hace poco era impensable.

Estos equipos se han utilizado ya en lugares como Afganistán. Son capaces de capturar fotografías con una calidad que permite identificar detalles precisos, como vehículos, personas y estructuras en el suelo.

Además, cuentan con sensores infrarrojos y cámaras térmicas, esenciales para detectar calor en áreas donde la visibilidad es limitada, como de noche o en condiciones de mala visibilidad. Estos sistemas permiten localizar vehículos, personas o instalaciones que emiten calor, incluso, si están ocultas o camufladas.

Recientemente, el secretario de la Defensa Nacional de nuestro país, el general Ricardo Trevilla Trejo, confirmó que hubo dos sobrevuelos de aeronaves estadounidenses cerca de la frontera con México y no descartó que estuvieran en misiones de espionaje.

“Pues no lo podemos descartar, porque no sabemos qué es lo que hicieron, ellos no violaron el espacio aéreo nacional”, así lo dio a conocer el secretario de la Defensa Nacional.

Y es que el pasado 3 de febrero, un vuelo de casi seis horas fue realizado por un avión espía U-2, aeronave diseñada durante la Guerra Fría para recolectar imágenes de la entonces Unión Soviética a gran altitud.

De acuerdo con el reporte de CNN, Estados Unidos concentra estos tipos de aviones en la recopilación de información sobre las actividades de Rusia en Ucrania o la búsqueda de submarinos rusos o chinos.

Otro de los vuelos identificados, y que marcó una ruta alrededor de la península de Baja California y pasó cerca de Sinaloa ocurrió el 4 de febrero, fue un avión RC-135 Rivet, de la Fuerza Aérea, especializado en captar comunicaciones desde tierra.

Las misiones han incluido sobrevuelos en los estados fronterizos de California, Arizona y Texas, que no sólo han detectado las actividades de los narcotraficantes, sino que sirven de apoyo para los especialistas en inteligencia encargados de evaluar las posibles amenazas y los flujos migratorios que buscan llegar a Estados Unidos.

El despliegue de vigilancia aérea ha sido usado a lo largo de décadas por parte de Estados Unidos, que ha mantenido una colaboración constante con México, siempre bajo el esquema de la cooperación en inteligencia y seguridad.

Pero los mismos funcionarios estadounidenses reconocen que se daba no más de un vuelo de este tipo al mes y en la frontera entre nuestro país y el suyo.

Estados Unidos está preocupado porque dice que los cárteles mexicanos estan inundando su país de fentanilo, pero el tema es mucho más complejo.

Los cárteles mexicanos se fortalecieron enormemente durante el sexenio pasado con la política de “abrazos y no balazos”. Estos mismos cárteles de la droga han amenazado con enviar drones a la frontera para afectar a los agentes de Migración y Control de Aduanas, y eso sí es una amenaza directa de criminales mexicanos a autoridades estadounidenses.

En México, las tensiones por la intervención en territorio nacional ha generado incertidumbre. Hoy, Estados Unidos podría ir tras cárteles mexicanos.

Hoy, tanto la gente del Cártel de Sinaloa, incluyendo sus distintas fracciones, y miembros del Jalisco Nueva Generación están cuidándose y tratando de manejarse en zonas más aisladas.

Es una buena estrategia del Gobierno mexicano trabajar en colaboración con las fuerzas de seguridad estadounidenses. Hay acuerdos, hay relación entre las instituciones.

Es la única manera de evitar que Estados Unidos intervenga en México.

Ojalá toda esa tecnología que están utilizando se use también para bloquear el ingreso de armas estadounidenses a México. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 12)

Antes del Fin / ‘America Safe Again’: la criminalización de la migración como estrategia de seguridad

La seguridad nacional no es solo una necesidad estratégica, sino una construcción política. En Estados Unidos, la percepción de amenaza ha sido moldeada por guerras y crisis globales. Sin embargo, bajo la administración de Donald Trump, la seguridad se reconfiguró para convertir a los migrantes en el enemigo interno. Con la doctrina America Safe Again, la migración dejó de ser un fenómeno social y se convirtió en un problema de seguridad, gestionado no con medidas administrativas, sino con una maquinaria de persecución sistemática.

Desde el inicio de su mandato, Trump cimentó su discurso en la idea de que los migrantes eran una amenaza. Distorsionó estadísticas y amplificó casos aislados de delitos cometidos por extranjeros para justificar medidas extremas. No fue un accidente, sino una estrategia calculada: fabricar un enemigo que moviliza a su base política.

 

De la política a la crueldad institucionalizada

La política de Tolerancia Cero, implementada en 2018, marcó un punto de inflexión. Separar familias en la frontera se convirtió en una estrategia de disuasión: más de 5,500 niños fueron alejados de sus padres y enviados a centros de detención sin garantías de reunificación.

José Luis, un niño hondureño de seis años, fue separado de su madre en Texas. Durante meses, vivió en un albergue en Arizona sin entender qué había pasado. En una llamada telefónica supervisada, le preguntó: “¿Por qué no me quieres?”. Su madre, entre lágrimas, intentó explicarle que no lo había abandonado. Pero la política migratoria de Estados Unidos ya lo había hecho.

Dentro del país, ICE ejecutó redadas en barrios, fábricas e iglesias. En Texas y Missouri, se incentivó la denuncia ciudadana de indocumentados, instaurando un sistema de vigilancia comunitaria que fracturó la confianza social. Quienes brindaban ayuda humanitaria también fueron perseguidos. Médicos, religiosos y voluntarios fueron acusados de facilitar la inmigración ilegal, convirtiendo la asistencia en un acto de desafío al Estado.

 

El nuevo umbral de la represión migratoria

En 2025, la administración Trump ha llevado esta política aún más lejos. La decisión más alarmante ha sido el traslado de migrantes detenidos a Guantánamo. Usar una instalación reservada para prisioneros de guerra y sospechosos de terrorismo refuerza la idea de que la migración irregular es una amenaza equiparable al terrorismo. Además, plantea serias dudas sobre los derechos de los detenidos y su acceso a representación legal.

Mientras tanto, México ha sido arrastrado a esta estrategia de contención. Bajo presión de la Casa Blanca, el gobierno desplegó a la Guardia Nacional en la frontera sur, deteniendo y deportando a miles de centroamericanos antes de que llegaran a Estados Unidos. Con amenazas de aranceles, Trump convirtió a México en su primera línea de defensa. Como resultado, miles de migrantes quedan varados en ciudades fronterizas como Tijuana y Tapachula, sin recursos ni protección, expuestos a redes de trata y crimen organizado.

 

Más allá de la Casa Blanca: El daño irreparable

Las políticas de America Safe Again han sido condenadas internacionalmente. El Papa Francisco ha denunciado la retórica antiinmigrante y la militarización de la migración. Organismos de derechos humanos han documentado sus devastadores efectos y presentado denuncias ante Naciones Unidas.

Pero el verdadero legado de Trump no se mide solo en muros construidos o deportaciones ejecutadas. Su impacto más profundo ha sido la transformación del debate migratorio. Trump no solo cerró fronteras; instaló un marco mental en el que los migrantes no son vistos como personas con derechos, sino como amenazas a neutralizar.

Lo más alarmante es que esta narrativa ya no es exclusiva de Trump. El Partido Demócrata, a pesar de sus críticas, ha sido tibio en su respuesta. La normalización de la criminalización migratoria ha calado en el Congreso, haciendo casi imposible una reforma real.

 

Antes del fin

Si algo ha quedado claro, es que reducir la migración a un problema de seguridad tiene consecuencias humanitarias irreversibles. Mientras el miedo siga siendo una herramienta política y los migrantes sean tratados como criminales, la crisis migratoria solo se profundizará.

Y aunque las administraciones cambien, el daño ya está hecho. En cada niño separado de su madre. En cada deportado, una muerte segura. En cada persona que cruzó el desierto buscando vida y encontró un país decidido a negarle su humanidad. (Nadine Cortés, El Financiero, Opinión, p. 28)

Irrealismo Lógico / ¿Logrará Trump su plan de deportaciones?

La idea de que la deportación masiva ayudará al ciudadano estadounidense parece otra ilusión del presidente Donald Trump: según los cálculos de American Immigration Council, deportar a 11 millones de migrantes como lo planea el fascista mandatario costaría unos 300 mil millones de dólares y colapsaría las finanzas públicas de Estados Unidos. The Peterson Institute for International Economics, por ejemplo, calcula dos escenarios: uno, donde 1.3 millones de personas son expulsadas, lo que provocaría que el PIB gringo se contrae entre 1 y 2.6% al año (unos 710 millones de dólares); y otro con 8.3 millones de deportaciones, cuyo impacto es de hasta el 7% anual (mil 600 millones de dólares).

“No tengo el dinero para sacar a ese número de personas”, ha reconocido Tom Homan, el zar fronterizo de Trump. “El éxito de nuestros planes migratorios dependerá de si obtenemos financiamiento rápido del Congreso”.

Pero no todo es dinero. También se trata de logística. De acuerdo con las últimas cifras del Departamento de Seguridad Nacional, en Estados Unidos viven unos 11 millones de migrantes sin documentos y, antes de ser expulsados, tienen derecho al debido proceso, incluida una audiencia judicial. “El aumento drástico en las deportaciones saturará todavía más el sistema de tribunales”. En el instituto Pew Research dudan de que los 20 mil agentes del ICE y el personal de apoyo sean suficientes para buscar y deportar siquiera a una fracción del número que se ha propuesto Trump. Más cuando diversos condados de los diferentes estados han advertido que no van a cooperar con el plan trumpista.

Un funcionario del gobierno mexicano me dice que, a lo anterior, habría que sumarle que el proceso de deportación “es largo y complicado”, y que “la identificación y el arresto de un migrante apenas es el inicio”. Un reportaje de la BBC relata que los detenidos permanecen en un centro o en un programa alternativo, mientras esperan la comparecencia ante un juez migratorio que, a su vez, va acumulando casos sin concluir. Superado este paso, se procede a la deportación, pero para ello se requiere la ayuda del país recipiente. Analistas estadounidenses como Katheleen Bush-Joseph, del Instituto de Políticas de Migración, ha comparado el plan de Trump con Operation Wetback (Operación Espaldas Mojadas), ocurrida en 1954, cuando se deportaron 1.3 millones de mexicanos. “Pero ahora la mayoría de los que cruzan la frontera no son de México, ni siquiera de Centroamérica. Eso hace más difícil deportarlos”.

Las últimas cifras dadas a conocer por la Presidenta Sheinbaum registran que, en 18 días, México ha recibido a más de 10 mil deportados, en su mayoría connacionales. O sea: 577 expulsados a nuestro país cada 24 horas, 188 más que el promedio con Joe Biden. ¿Entonces Trump sí logrará su plan? Ojalá que no, pero siempre cuenta con amigos ricos y fascistas que podrían ayudarle a recaudar el dinero. Por ahora no cuenta con esa plata y, a cambio, en las redes sociales de Musk y Zuckerberg circulan imágenes manipuladas o falsas: como la del hombre que supuestamente viste una camiseta con el lema “Latinos por Trump”, como la presunta redada en una escuela o como los dos dizque mexicanos que saltan del avión donde son deportados. (Alejandro Almazán, El Heraldo de México, País, p. 9)

Deportaciones

Una de las acciones más crueles que puede sufrir un inmigrante es la deportación. Emigrar, ya sea por razones económicas, de persecución o por inseguridad, representa un desafío enorme para todo aquel que se ve obligado a renunciar a su hogar, familia o amigos. Es por ello que la amenaza de vivir permanentemente acosado por no contar con los permisos legales para reconstruir su vida, es una especie de condena de muerte que puede llegar en cualquier momento.

El desmoronamiento de los Estados de Centro, Sudamérica y el Caribe a consecuencia de la toma del poder por gobernantes asociados con el crimen organizado, ha producido durante este siglo un fenómeno migratorio hacia los Estados Unidos como no se había visto en el pasado. El éxito del sueño americano generó una estampida que obligó incluso a gobernantes pro -migración como Obama a deportar a miles de ilegales por superar su capacidad de absorción en la Unión Americana.

El fenómeno venezolano es el mejor ejemplo de cómo un régimen autoritario y populista termina destruyendo no solamente la economía de un país, sino toda la estructura institucional al grado de obligar a millones de personas de todas las clases a buscar un refugio en el exterior. Como Cuba, Haití, Honduras y en su momento El Salvador, Venezuela terminó por transformarse en otro Estado fallido incapaz de encontrar una salida a su tragedia diaria.

México, que desde fines de los 90’s dejó de ser un expulsor de migrantes, se fue deteriorando a partir del triunfo de la 4T en 2018. Pasó de ser el espacio de tránsito de miles y miles de latinoamericanos, para convertirse en un factor más de presión por el incremento de nacionales dispuestos a jugarse la vida con tal de cruzar el Río Bravo.

Más allá del negocio del crimen organizado de comerciar con migrantes arriesgándolos a morir en el trayecto, la avalancha de indocumentados explica en parte el enorme aumento de las remesas durante estos últimos seis años. El proceso de deportación iniciado por Trump dañará no únicamente a los propios migrantes, sino también al gran número de familias que dependen de este ingreso.

Por supuesto que todo país tiene derecho a imponer leyes migratorias de acuerdo a su interés nacional, pero Estados Unidos ha convertido a la inmigración ilegal en una parte integral de su mercado laboral. Por ello una deportación masiva no resuelve su problema económico sino que lo agudiza, además que como el agua que corre, los ilegales encontrarán la manera de cruzar y permanecer en un lugar que los necesita para sus actividades cotidianas.

Es cierto, el principal responsable de la huida de habitantes de un determinado país es el propio gobierno que carece de los instrumentos necesarios para garantizar a sus ciudadanos una vida digna. Las deportaciones masivas únicamente agudizarán esta realidad. (Ezra Shabot Askenazi, El Economista, Sociedad y Política, p. 41)

CARTONES

Juego disparejo

Juego disparejo

(Galindo, El Universal, Opinión, p. A15)

Cartón

Cartón

(Cartón, Excélsior, Expresiones, p. 22)

Intercambio marinero

Intercambio marinero

(Magú, La Jornada, Política, p. 3)

El acero de Damocles

El acero de Damocles(El Fisgón, La Jornada, Política, p. 4)