Después de innumerables manifestaciones, lograron por fin salir de Chiapas cientos de migrantes centroamericanos y africanos que se encontraban detenidos en estancias provisionales, bajo situaciones sumamente precarias.
La realidad es que las autoridades mexicanas no tenían de otra más que darles una solución. Está documentado que, en su estancia, no se les proveía adecuadamente de agua, alimentos o de otros productos de primera necesidad.
Lo anterior, comenzaba a ser evidente no sólo por las constantes visitas de organizaciones defensoras de los derechos humanos, sino por las movilizaciones que se acrecentaban cada vez más, incluso dejando en evidencia que ya había acercamientos entre el crimen organizado y los grupos de migrantes.
Basta con recordar que la semana pasada fueron rescatados 243 migrantes de las manos de los contrabandistas, y ya en más de una marcha, aparecía gente armada entre ellos. (Azul Etcheverry, El Heraldo de México, País, p. 6)
A lo largo de seis años de tener la oportunidad de escribir esta colaboración he abordado fundamentalmente tres temas: las migraciones internacionales, la seguridad y las fronteras (Excélsior, México Global, 18 de agosto 2013). Cada uno de ellos ocupa un lugar destacado en la agenda de todos los países del mundo, siempre lo han sido, pero la globalización ha hecho evidente su enorme relevancia, sus riesgos y sus ventajas.
El control y la administración balanceada de las fronteras nacionales sigue siendo una de las expresiones de la soberanía de los países ¿cómo facilitar el tránsito de bienes y personas que implican grandes beneficios y a la vez prevenir que se convierta en una ventana para facilitar la llegada de delincuentes, terroristas, armas, drogas?
En seguridad, casi todas las sociedades occidentales sufren de diversos grados y expresiones de violencia criminal, ya sea por fanatismos religiosos, acceso ilimitado a armas, narcotráfico, trata y tráfico de personas. A ello se ha sumado la guerra cibernética por la cual se pudiera crear un caos inimaginable al hackear los sistemas informáticos en el mundo financiero, en el comercio, instalaciones estratégicas y militares.
La migración internacional de millones de personas es, como aquí he descrito, uno de los retos más formidables del siglo XXI. Donald Trump es el perfecto ejemplo de cómo engañar, distorsionar y mentir sobre los migrantes y los beneficios que ellos conllevan, no obstante que buena parte de su base electoral es descendiente de extranjeros o nacida en otro país. Por ejemplo, su madre y dos de sus esposas. (Gustavo Mohar, Excélsior, Nacional, p. 10)

(De la Torre, Excélsior, Nacional, p. 10)