Opinión Migración 140125

Redes de Poder: El futuro de los deportados

A la sombra de la llegada de Donald Trump para su segundo período como presidente de los Estados Unidos, el Gobierno de México alista los últimos detalles en su estrategia migratoria.

 

Hoy, la presidenta Claudia Sheinbaum se reunirá con el equipo encargado de las deportaciones. Lo que aún está por definirse es si Francisco Garduño seguirá timoneando el Instituto Nacional de Migración o por fin asumirá Sergio Céspedes. Atentos. (Redes de Poder, Reporte Índigo, Reporte, p. 3)

Duda Razonable / La tormenta antiinmigrante ya empezó

Se siguen leyendo comentarios de que la amenaza trumpista de deportaciones masivas es pura propaganda de campaña, que veamos sus números durante su primera estancia en la Casa Blanca, que los comparemos con los de Obama o los de Biden…

Creo que esos comentarios olvidan u obvian varias circunstancias particulares de cada momento histórico, incluido el actual al que me referiré.

La verdad es que gracias a las décadas de no actuar para regularizar a los millones de migrantes que se han acumulado en este lapso, hoy en día en Estados Unidos el sentimiento mayoritario, cosa que Trump entendió hace mucho, es antiinmigración.

La retórica que ha asociado a los migrantes con la falta de empleo, la crisis económica y el crimen —falsa, por supuesto— ha triunfado. Es por eso que Trump basó buena parte de sus campañas en eso, y así el resto de los republicanos.

El año pasado, ocho de cada 10 estadunidenses decían que su gobierno manejaba mal la frontera, dejando entrar a migrantes sin documentos. El éxito de Trump y los republicanos tiene que ver con eso.

Y es por eso por lo que los demócratas empiezan a cambiar. Las víctimas serán los migrantes.

El martes pasado, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que deportaría a los inmigrantes indocumentados acusados de delitos no violentos, un primer paso de la mayoría republicana que ha prometido cumplir con la promesa del presidente electo de tomar medidas enérgicas en la frontera.

Eso parece normal, lo que no es normal es que la medida obtuvo el apoyo de 48 demócratas y parece estar en camino de ser promulgada, después de haber obtenido el respaldo bipartidista en el Senado, en donde ya pasó la primera votación en la que se aceptó su discusión. Lleva el nombre de Laken Riley, una estudiante de enfermería de 22 años que fue asesinada el año pasado en Georgia por un migrante que había cruzado ilegalmente a Estados Unidos y fue arrestado y acusado de robo antes del asesinato, pero no fue detenido.

¿Está México preparado para ayudar a esos millones de paisanos que comenzarán a vivir un infierno?

Vale la pena leer el texto que hace muchos años, un par de décadas, escribió Jorge G. Castañeda y resucitó hace unos días sobre nuestros consulados y lo que nunca se hizo.

No pinta bien. (Carlos Puig, Milenio, Al Frente, p. 2)

Artículo Mortis / El túnel

Hace exactamente cinco años la policía de San Diego encontró el que es, a la fecha, el narcotúnel más largo en cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. Medía 1,300 metros horadados a más de 20 metros de profundidad, y recorría desde la zona industrial de Tijuana, cerca del aeropuerto, hasta la Mesa de Otay, en San Diego. La obra contaba con rieles, electricidad de alta tensión, iluminación de cabo a rabo, drenaje y hasta un elevador.

No fue ni remotamente el primero. En enero del 2006 la DEA, la migra y la Patrulla Fronteriza reventaron uno de 730 metros de largo del aeropuerto de Tijuana hasta una bodega en San Diego. Contenía cerca de dos toneladas de mota y contaba con ventilación y electricidad, a pesar de su altura de apenas metro y medio. En el 2010 otros dos, uno de ellos de 790 metros, fueron descubiertos también entre Tijuana y la Mesa de Otay, en San Diego, lugar favorecido por los arquitectos al servicio del crimen organizado por sus suelos arcillosos, fáciles de excavar. Entre ambos contenían 3 toneladas y media de mariguana.

Por Navidad del 2012, otro túnel estrecho y chato fue encontrado en Nogales, Arizona, y dos años después, en las entrañas de su reemplazo, éste de 147 metros de largo y mucho más amplio y cómodo, fueron incautados cientos de kilos de mota y residuos de heroína. En 2014, uno con entrada en San Diego sorprendió al FBI por sus interminables 900 metros, y en el 2020 otro entre Tijuana y San Diego midió unos más modestos 600 metros, pero estaba hecho con materiales de punta, además de estar preñado con 1,500 kilos de mota, casi 600 kilos de coca, 40 de metanfetaminas, unos 8 de heroína y casi un kilito de fentanilo. En el 2022 otro megatúnel fue descubierto entre Tijuana y San Diego con 800 kilos de coca, 80 de anfetaminas y un poco de heroína en sus recovecos.

De 2005 o 2006 las policías gringas han encontrado cientos de túneles en la frontera entre México y Estados Unidos, de los cuales al menos 12 han sido verdaderas obras de ingeniería. El último en esa lista fue descubierto el pasado 9 de enero, luego de que una inspección de rutina por las alcantarillas del sistema de drenaje bajo El Paso revelara una entrada que, escondida tras una placa de metal, se insertaba desde Ciudad Juárez en una de sus tuberías principales. La nota oficial especificó que fue encontrado por la Patrulla Migratoria, pero recalcando que la operación fue conjunta y que la cooperación entre las agencias de El Paso y Juárez es excelsa.

Será, pero, al margen de que sólo los gringos parecen encontrar estos túneles, y sólo de vez en cuando, es difícil pensar en que, durante los meses que tardan estas construcciones, nadie en ambos lados del Bravo se percata de las toneladas de tierra regurgitadas día y noche por la parvada interminable de gusanos de cientos de metros de lago y casi dos metros de altura que perforan entera nuestra frontera norte, tanto que imagino que en cualquier momento ésta se va a despegar como si fuera un rollo de papel de cocina, de esos que, surcados por una línea de hoyos, se desprenden al menor tirón en cuadritos individuales. (Roberta Garza, Milenio, Justicia, p. 11)

Terroristas en México

Entre las recientes declaraciones de Donald Trump sobre tomar Groenlandia y el Canal de Panamá, incluso con el uso de la fuerza militar, anexar a Canadá y renombrar el Golfo de México a Golfo de América, quedó de lado la propuesta de designar a varios cárteles mexicanos como organizaciones foráneas terroristas (FTOs, por sus siglas en inglés). Desde 2019, durante su primer periodo como presidente, Trump había planteado la designación de las organizaciones criminales como FTOs. Además, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, se han presentado iniciativas para llevar esto a cabo. Las propuestas incluyen al Cártel del Golfo, el del Noreste, Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, a los Zetas, Tijuana, Juárez , Beltrán Leyva y la Familia Michoacana (presentes en gran parte del territorio nacional).

En términos de facilitar la persecución penal o financiera de las organizaciones criminales y sus miembros, la propuesta agrega poco pues ya existen distintas leyes para ello. Se trata, además, de un proceso complicado que involucra a distintas agencias del gobierno. Pero manda una dura señal en contra del gobierno mexicano y tendrá efectos negativos para quienes viven y cruzan los territorios controlados por estas organizaciones. Tanto migrantes como comerciantes que se han visto obligados a pagar extorsiones podría quedar ser señalados por “asistir materialmente” a estos grupos y ser perseguidos penalmente o negárseles la entrada al país. Para México, tendrá también repercusiones negativas, pues seremos un país que alberga organizaciones terroristas.

En los últimos meses, la idea de facilitar la intervención de agentes estadounidenses en México ha ganado fuerza. A mediados de 2023, 21 fiscales estatales formaron una coalición para pedir a Biden realizar la designación de FTOs. Otra iniciativa, presentada en 2023, propone autorizar directamente al gobierno de Estados Unidos a usar a las fuerzas armadas en contra de quienes trafiquen fentanilo o “lleven a cabo otras actividades” que desestabilicen al “hemisferio oeste”. Esta última propuesta ha sido apoyada por varios republicanos, incluyendo Bill Barr, exfiscal general con Trump, quien ha señalado la falta de voluntad del gobierno mexicano de perseguir a narcotraficantes. Otra propuesta busca que el gobierno norteamericano pida incluir el fentanilo ilícito como arma química en la Convención sobre las Armas Químicas.

La respuesta del gobierno mexicano frente a este escenario ha sido torpe y contradictoria. Por un lado, la presidenta continúa negando que en México se produce fentanilo ilícito. Por otro, ha optado por la vía del endurecimiento penal sin tocar la impunidad existente y las redes criminales (en las que participan autoridades de todos los niveles). Los delitos de drogas conllevan ya penas desproporcionadas, su persecución está militarizada y ha facilitado la construcción de un estado de excepción. Recientemente se reformó la Constitución para criminalizar el consumo de sustancias sintéticas. Más mano dura hará poco para apaciguar a Trump o su retórica expansionista, tampoco salvará vidas en Estados Unidos. Sin embargo, facilitará la continua desarticulación de nuestra democracia y débil estado de derecho. Se juntó el hambre con las ganas de comer, como dice el dicho, y en medio quedamos las/los mexicanos. (Catalina Pérez Correa, El universal, Opinión, p. A14)

Razones y Pasiones / Una incertidumbre llamada Trump

Antes de que Donald Trump rinda protesta el próximo lunes 20 de enero, la presidenta Sheinbaum celebró los primeros 100 días de gestión y presentó el Plan México.

Además de sus funcionarios, los empresarios la acompañaron en esta estrategia que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, denominó “la carta de navegación” ante “la incertidumbre en el futuro inmediato”.

En el futuro inmediato, la “incertidumbre” mayor para la administración actual se llama Donald y se apellida Trump.

Morena-gobierno ya domina prácticamente todo lo que está dentro del territorio nacional: poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, fiscalías, organismos “autónomos”, etcétera. Sus militares controlan lo que entra y sale a través de cielo, mar y tierra. Sus límites y, por ende, sus incertidumbres están afuera.

En ese ámbito externo se encuentra el mayor socio comercial que es, a su vez, el país más poderoso. Y en siete días estrena presidente.

Trump dijo que, en cuanto asuma, impondrá tarifas por la falta de contención del crimen y la migración. Indicó que México está, esencialmente, dirigido por los cárteles y no puede permitir que eso suceda.

Sin duda, Sheinbaum deberá enfrentar el reto que implica Donald, pero también aprovechar la oportunidad que se le presenta.

Si ambos, como lo han declarado, realmente quieren terminar con el flagelo de la delincuencia que afecta de distintas maneras tanto a mexicanos como a estadunidenses, este es el momento.

La palabra debe ser “colaboración” y no “intervención”. Con López Obrador la confianza se quebró, al grado de no informarle sobre la detención de El Mayo Zambada. Ahora se podría reconstruir.

No basta con detener el tráfico de drogas, aquí es necesario acabar con el ingreso de armas, con las redes que ejecutan y/o facilitan las extorsiones, desapariciones forzadas, secuestros, violaciones, homicidios, torturas, trata, pornografía infantil…

El entorno está dado para construir una relación binacional novedosa. Es una sacudida y Claudia cuenta con la dupla Juan Ramón-Marcelo. Conocen bien la cancha.

La doctora podría hacer lo que no hicieron sus antecesores: combatir al crimen organizado y, de paso, sacudirse narcoestructuras de Estado.

Aquí entre nos

Fascismos, populismos, autocracias y dictaduras andan sueltas. Lo más reciente: Maduro se impuso, otra vez, en Venezuela y Trump llegará como delincuente convicto a la presidencia de EU. (Elisa Alanís, Milenio, Al Frente, p. 2)

Quebradero / Se acerca el vendaval

Con la incertidumbre de por medio con la llegada de Donald Trump, lo más importante va a ser identificar las condiciones en las que se encuentre internamente el país y la forma en que se le responda.

No tiene sentido engancharse con el próximo presidente de EU. Su estrategia parte de la provocación y por más que se la pase lanzando pullas lo mejor es concentrarse en lo importante y, de preferencia, no apelar a un nacionalismo que podrá resultar relativamente positivo en lo interior, pero que ante Trump es, para decir lo menos, inofensivo.

Lo que es importante por ahora es tener claridad de nuestras debilidades. No se puede partir de que el problema de la inseguridad de México es un asunto estrictamente de nuestra responsabilidad. Una parte de lo que sucede tiene que ver con la relación bilateral, lo que hay que explicar todas las veces que sea necesario al interior de EU.

Bajo la prepotencia con la que actúa Trump es necesario identificar su estrategia para buscar la forma en la que la comunidad internacional esté clara de que muchos de nuestros problemas pasan por la relación bilateral en que EU tiene corresponsabilidades.

Nuestras debilidades y problemas tienen que ver en buena medida con la gobernabilidad que hemos tenido a lo largo de muchos años. En esto no está exento ni el actual gobierno ni el anterior. Los temas de seguridad pudieron entrar en una dinámica distinta si se hubiera diseñado una estrategia que fuera más allá de un concepto que resultaba entre ingenuo y poco efectivo: abrazos, no balazos.

El fenómeno migratorio es otro tema que hay que explicar una y otra vez al interior de EU. La gran cantidad de trabajadores que son sistemáticamente contratados son parte importante en el desarrollo de la economía estadounidense. Cuando Trump tome la decisión de expulsarlos, muy probablemente las protestas más significativas, más allá de las que vendrán de México y otras naciones, serán de parte de muchos empleadores de la propia Unión Americana.

Muchos de los problemas bilaterales pasan por responsabilidades compartidas. Trump no las quiere ver aunque sepa que existen. Lo que le importa es provocar y tratar de debilitar a quien tiene enfrente, queda cada vez más claro lo que ha tratado con cierto éxito de hacer con Canadá y lo que quiere empezar a hacer con México.

Si bien Claudia Sheinbaum va a tener poca capacidad de maniobra ante el vendaval que se nos viene, tiene a la mano toda una serie de elementos políticos que puede utilizar. No puede descartar la importancia de la comunidad internacional, más allá de su menosprecio por los organismos internacionales.

Pero lo más importante se encuentra en el interior del país. En su discurso del domingo pudo ser más enfática y resolutiva en buscar el apoyo de todas las fuerzas sociales y políticas. No sólo se trata de que la acompañen con quienes tiene empatía y que de plano haga un lado a quienes, siendo oposición en cualquiera de los sentidos, puedan jugar un papel importante para la cohesión social tan necesaria ante los escenarios inéditos que ya están entre nosotros.

La Presidenta va a tener que hacer algunas cosas que presumimos no quiere hacer, entre otras cohesionar al país para enfrentar las políticas de Donald Trump. El futuro presidente va a tener en sus primeros días una capacidad de maniobra cercana a lo ilimitado.

Lo más importante en el primer momento son los migrantes. Cualquier pretexto en su pasado será motivo de expulsión; esperemos que las reuniones con el gabinete y los consulados estén ya en focos rojos.

De que viene el vendaval no hay duda, la clave será que nos agarre cohesionados, ojalá así lo entienda la Presidenta.

RESQUICIOS

Se le viene al INE una tarea titánica con las elecciones del Poder Judicial. En el instituto están en una suerte de inmersión para entender y desarrollar el proceso. Lo que no se va a valer es que al final le avienten todas las culpas si no sale bien el champurrado de las elecciones. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, La DOs, p. 2)

Ver Los Ángeles arder, ¿el punto crítico para EU?

Desde hace un tiempo escribo sobre el cambio climático y sus riesgos, y en especial me ha interesado cómo y cuándo regiones enteras de Estados Unidos pueden volverse lugares no asegurables: vean aquí.

La última columna que escribí sobre el tema fue justo después de que Asheville, una ciudad a 500 millas (805 kilómetros) tierra adentro del océano Atlántico, quedó arrasada como resultado del huracán Helene. Este evento me curó de mi deseo de retirarme algún día en las hermosas Carolinas. Cuando los huracanes pueden destruir pueblos de montaña, el riesgo es demasiado alto para mí.

Pero creo que ahora, con grandes franjas de Los Ángeles en llamas, el punto de inflexión posiblemente llegó para el sector de los seguros. Tengo cuatro amigos cercanos y asociados que han visto sus casas arder hasta los cimientos (una de ellas, Meghan Daum, columnista y podcaster, publicó un artículo descriptivo y conmovedor sobre su experiencia; es lo mejor que he escuchado hasta ahora sobre el tema).

Dos de los amigos que perdieron sus casas son ricos; los otros dos no. Este es un punto importante. Las publicaciones #grateful de celebridades que han perdido sus palacios de cristal en los acantilados de Malibú están recibiendo mucha atención. Pero la gente trabajadora de Altadena que perdió sus departamentos, negocios y escuelas no. El cambio climático no discrimina.

La estación de televisión local del norte de California KQED hace dos días hizo un reportaje sobre cómo el desastre hundirá un mercado de seguros, que ya de por sí era precario en California. Eso, a su vez, tendrá implicaciones para los costos de la propiedad. Si ya no puedes darte el lujo del seguro, o si ni siquiera puedes comprar un periodo de póliza, entonces es posible que tengas que a) vender tu casa, o b) estar dispuesto a autoasegurarte y pagar una casa en efectivo, ya que los bancos seguirán exigiendo el seguro. Voy a estar observando sobre qué significa esto para el mercado inmobiliario general en Los Ángeles y en otros mercados en riesgo. Es posible que el incendio sea el punto de inflexión para nuestra próxima crisis inmobiliaria.

Otra gran pregunta que tengo es: ¿este desastre sin precedente en Los Ángeles cambiará los patrones de migración?

Desde la década de 2010, los estadunidenses se han ido alejando de las ciudades del norte como Boston, Nueva York, Chicago y Filadelfia, hacia el Cinturón del Sol, donde el riesgo de desastre climático es mayor. Esta gran migración hacia el sur y el oeste del país se aceleró de forma drástica durante la pandemia de covid, cuando estados como Florida, Texas, las Carolinas, ciudades como Phoenix y partes de las montañas de Sierra Nevada se convirtieron en destinos de moda.

La migración se ha producido por muchas razones. Durante la pandemia, muchas personas buscaron espacio y menos restricciones a las actividades diarias, lo que las llevó a los estados republicanos del sur y el oeste. Otros querían una mayor proximidad a la naturaleza, dadas las mayores oportunidades de trabajo remoto, así como los climas templados, los bienes raíces más baratos, los impuestos más bajos y la regulación empresarial más débil que se ofrece en estos lugares. Pero significa que ahora hay mucha más gente viviendo en lugares en riesgo de desastre climático que antes de la emergencia sanitaria.

El desastre en Los Ángeles coincide con algunas de estas tendencias, la cercanía a la naturaleza es genial, pero los incendios forestales ocurren con mayor frecuencia en las áreas donde se encuentran la urbanización y la naturaleza.

Los Ángeles es totalmente ese encuentro de la ciudad y la naturaleza, por eso a la gente le encanta. Por otro lado, las propiedades en California son caras y la regulación es alta. Pero creo que Los Ángeles va a tener un efecto psicológico desproporcionado en el país, porque es, después de todo, la ciudad de los sueños.

Es en cierto modo la ciudad estadunidense arquetípica, uno de los lugares en los que pensamos cuando pensamos en lo que significa ser estadunidense. Los Ángeles es la culminación de la expansión de Estados Unidos hacia el Oeste, el lugar al que la gente va para reinventarse y la ciudad donde se crean superproducciones con el tema de desastres.

Ahora bien, se trata de una zona de desastre en sí misma. Peter, ¿cuál será el impacto económico, político, social y psicológico, en tu opinión?

Lecturas recomendadas

-Me estoy poniendo al día con muchos artículos excelentes de Financial Times después de las vacaciones: me encantó sobre todo (y estoy de acuerdo con) la evaluación de mi colega Camilla Cavendish de que la religión va a tener un papel mucho más importante en la política y la sociedad en el futuro.

-Siguiendo con el tema sobre el que escribí en este Swamp Notes, Elizabeth Kolbert, la columnista de The New Yorker y autora de The Sixth Extinction, es una lectura obligada sobre lo que va a significar Los Ángeles para el sector de los seguros.

-Y solo por una dosis de placer (que todos vamos a necesitar este año), tomen la novela de Matthew Thomas, We Are Not Ourselves. Acabo de terminarla y no recuerdo quedar tan fácilmente encantada por una obra de ficción en bastante tiempo. No intenta ser inteligente, pero es bueno. Es un drama familiar en la línea de The Corrections, de Jonathan Frazen (pero menos irónico y consciente de sí mismo, lo cual aprecio) que dice mucho sobre el frágil sueño estadunidense.

Peter Spiegel responde

Como una persona que creció en Arizona (y que todavía tiene muchos familiares viviendo en el área de Phoenix), he estado pensando en el impacto migratorio del cambio climático al menos tanto tiempo como tú, Rana. Pero por alguna razón no creo que la creciente serie de desastres naturales en el Cinturón del Sol de Estados Unidos vaya a tener un impacto importante en los patrones de crecimiento ni en el suroeste propenso a incendios y sequías, ni en las zonas de huracanes e inundaciones del sureste.

Lo atribuyo a dos fenómenos que se fortalecen mutuamente. El primero es el instinto humano de olvidar con rapidez este tipo de desastres (sobre todo cuando les suceden a otros) y seguir adelante. Son las mismas características que tienen los desastres naturales, de no ser previsibles y que no se pueden controlar, lo que parece que obliga a los humanos a descartarlos: no puedo controlarlos, así que los voy a ignorar.

Hemos visto esta tendencia mucho antes de nuestra era reciente de clima extremo. Examinemos el área de la Bahía de San Francisco. Hace tiempo que nos advierten que su paso por la falla de San Andrés algún día provocará una catástrofe. El famoso terremoto de 1906 y los incendios que le siguieron casi arrasaron toda la ciudad. El terremoto de Loma Prieta de 1989, que se transmitió en vivo a escala nacional, porque ocurrió en medio de un partido de la Serie Mundial de Beisbol, fue un ejemplo mucho más visible para el mundo moderno de lo que la naturaleza puede causar.

Y, sin embargo, no hemos visto ningún cambio en los patrones de migración del área de la Bahía debido al riesgo de terremotos; todo lo contrario. Con el ascenso de Silicon Valley, lo que vimos solo han sido más inversiones y más desarrollo en la región.

Lo mismo puede decirse de la costa sureste, no solo en Florida, sino en lugares como los Outer Banks, de Carolina del Norte. Aunque en los últimos años los huracanes ocurren con mayor frecuencia e intensidad, no es que las costas del Atlántico y el Golfo sean nuevas en lo que se refiere a tormentas devastadoras. Desde hace siglos es una característica de la región, pero los valores de las propiedades y el desarrollo han continuado a buen ritmo.

Esto me lleva al segundo fenómeno que, en mi opinión, moldea la forma de pensar de la gente respecto a la migración y el cambio climático: la adaptabilidad humana.

Después de que el huracán Andrew en 1992 devastara partes de la costa sureste de Florida, el estado adoptó algunas de las normas de construcción más estrictas del mundo. Los edificios edificados a partir de entonces demuestran una capacidad notable para soportar algunas de las tormentas más grandes de los últimos tiempos.

De igual manera, los códigos de construcción en California se fortalecieron después del terremoto de Loma Prieta, lo que hizo que las empresas y las residencias en zonas sísmicas fueran mucho más resistentes. Ya hay un debate en marcha sobre cómo aumentar la densidad de viviendas y la resistencia al fuego en el sur de California que, sin duda, tendrá un efecto de mejora similar.

Los cambios en los códigos de construcción y las leyes de zonificación no evitarán los huracanes, los incendios forestales o los terremotos. Vamos a seguir viendo cómo las vidas de las personas se ven cada vez más trastocadas por los fenómenos meteorológicos extremos desencadenados por el cambio climático. Pero harán que sea más factible sobrevivir a los desastres futuros, y es probable que sean suficientes para convencer a todos, excepto a unos cuantos, de que sigan mudándose a estos destinos de clima más cálido.

Es posible que esa no sea la mejor solución política para un país que se enfrenta a una serie de nuevos desafíos derivados del cambio climático o para un sector de los seguros que lucha por reconfigurar sus modelos de riesgo. Pero si nuestras reacciones a los terremotos y a los desastres climáticos anteriores sirven de indicio, creo que ese es el resultado más probable. (Rana Foroohar, Milenio, Negocios, p. 21)

Café Político / Nubes de borrasca desde el norte

Con gran mayoría, sumados algunos votos de legisladores del Partido Demócrata, en el Senado de Estados Unidos avanza la iniciativa de ley denominada “Laken Riley Bill”, la cual facilita la detención y deportación de indocumentados acusados o sospechosos de cometer delitos no violentos.

Probablemente la aprobación de la ley ocurra hasta que Trump haya tomado posesión, para evitar eventual veto de Biden. Pero dentro de doce días la Casa Blanca podrá empezar, aunque sea parcialmente, a cumplir la promesa de las deportaciones.

Quizá por eso la Presidenta Claudia Sheinbaum reunió a todos los miembros de su gabinete y del gabinete ampliado para discutir en privado, dijo el comunicado de Palacio, para hablar de asuntos de migración. Saquen los paraguas. (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 34)

Ornitorrinco / Apaciguamiento

“No tengo nada que ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”. Estas palabras, pronunciadas por Winston Churchill durante su primer discurso ante la Cámara de los Comunes, son de las más recordadas y parafraseadas. Menos reconocido es el hecho de que las pronunció tras haber sucedido a Neville Chamberlain, quien tuvo que renunciar al cargo de primer ministro después de perder el gran apoyo del que gozaba debido a su célebre política de apaciguamiento. Dicha estrategia consistió en hacer concesiones (Tratado de Múnich) a una potencia extranjera (Alemania Nazi) para evitar mayores conflictos. Chamberlain no nada más no evitó la Segunda Guerra Mundial, sino que fue culpado por no haber preparado al país para lo que se venía.

En general, nadie desea que se le vaticinen dolor y pesares; pero lo que Churchill entendió fue que, en ese momento, el pueblo británico requería una buena dosis de realismo que los mantuviera en curso hasta la victoria. Salvadas las distancias, en México podríamos estar en una circunstancia parecida. A seis días de que Donald Trump sea proclamado de forma oficial presidente de Estados Unidos, seguimos queriéndonos convencer de que no cumplirá sus amenazas.

En varios medios de comunicación se ha insistido en que no podrá deportar a los 11 millones de migrantes indocumentados (de los cuales la mitad son mexicanos) porque sería muy costoso, traería muchas dificultades legales y ni siquiera cuenta con la infraestructura necesaria.

También se ha dicho que no impondrá aranceles del 25% a todos los productos porque eso afectaría a su propia economía. Y no se cree que sea probable que ordene una incursión militar en nuestro país porque, como dijo el exembajador Gerónimo Gutiérrez: “Eso haría retroceder tres décadas la relación entre ambos países”. Hoy se me ocurre una pregunta inquietante: ¿Y si sí? No hace falta que cumpla a cabalidad sus amenazas. Como él mismo dice en The Art of the Deal: “Mi estilo de negociar es muy sencillo. Apunto muy arriba y entonces empujo y empujo y empujo hasta conseguir lo que quiero”. Según el reporte de Riesgos políticos para 2025, elaborado por Integralia, con sólo aumentar las deportaciones sensiblemente nos detonaría problemas de seguridad, de provisión de servicios en las fronteras, afectaría las remesas y generaría presiones laborales en varios estados.

Un solo ejemplo es el millón de chiapanecos que podrían ser deportados sin que ese estado se haya preparado para recibirlos. En cuanto a la posible escalada arancelaria, ciertamente, afectaría a ambos países, pero como exportamos más del 83% de productos (sin petróleo) a Estados Unidos y ellos a nosotros sólo el 16%, el mayor impacto sería para México y todo apunta a que ellos están dispuestos a asumir un costo temporal, con tal de devolver a su territorio varias industrias, sobre todo la automotriz.

Por último, queremos dar por descontado que no habrá invasión tras declarar a los cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas”, pero algunos expertos, entre los que se cuenta el exembajador Arturo Sarukhán, piensan que, al menos, un ataque teledirigido podría ser muy verosímil. Sólo queda esperar que el decomiso de siete millones de dólares en mercancía china en Sonora, la incautación récord de 400 millones de dólares en pastillas de fentanilo en Sinaloa y la reducción del 75% en el flujo migratorio hacia Estados Unidos, de noviembre a enero, sean suficientes para apaciguar a Estados Unidos y mantenernos “con la frente en alto”.

SPLASH

Winston Churchill tenía sobre su escritorio el cuerpo disecado de Splash, un ornitorrinco que perteneció a Robert Eadie, un oficial británico quien, además, le salvó la vida durante la Guerra de los Bóers. (Silvano Espíndola, Excélsior, Nacional, p. 14)

Sobre la marcha / #100díasPresidenta

Continuando con la estrategia de llenar plazas públicas y tomar el micrófono, tanto y tan frecuentemente como sea posible, la Presidenta Claudia Sheinbaum edifica el segundo piso de la 4T.

Hay mañaneras, pero son más breves, sobrias y menos fundamentales para la operación de la burocracia de alto nivel.

Repitió la ocupación del Zócalo de la Ciudad de México, so pretexto de rendir un informe al pueblo, que se ocupó más de la cuesta de enero que de los posibles logros a tres meses.

Y la plaza se llenó con otra textura, con un pueblo más estructurado en organizaciones sindicales, matracas, mantas y caravanas que gobiernos estatales aportaron para que la Jefa sienta el amor de quienes están con ella y con la 4T.

Porra democrática que articula el músculo popular de Morena sin López Obrador, sus peluches, frases y fetiches.

Ahora el poder se trabaja con más ciencia, aunque emule el tono en el templete, el fraseo “cantadito” para que nadie confunda la voz de quien manda.

De lo dicho en el Zócalo, repetición de las mañaneras del pueblo, no impactan en la memoria colectiva algunos descensos en la incidencia delictiva y criminal tan vasta y compleja; acaso las eternas promesas de mejor salud y educación públicas, hagan más calle.

El mensaje central, desde el Zócalo para el mundo —particularmente para Washington D.C.—, es que la Presidenta junto con su canciller, embajador, cónsules, gobernadores de estados fronterizos y demás secretarios de Estado, están alertas a lo que el segundo piso de la era Trump nos depare.

Colaboración, no subordinación, ese es y será el eje de la política federal para contener los impactos que en materia comercial, con aranceles y barreras proteccionistas, más el apetito por seleccionar a nombre de México a socios comerciales más aceptables y menos temibles para el aparato industrial de Estados Unidos.

A partir del 20 de enero, la situación de decenas de miles de migrantes en suelo estadounidense va a dar un giro. Las potenciales deportaciones masivas hacia México implican un desafío humanitario y diplomático colosal.

La retórica oficial ayuda a encuadrar las acciones que cada instancia de gobierno y administración pública deben emprender. Luego vendrán las sutilezas de alto nivel, entender hasta dónde se puede pelear y hasta dónde negociar, qué ceder y cómo vender la cesión de prerrogativas en aras de un bien superior.

#100diasTrumpPresidente, esa será la otra aduana para escuchar a nuestra Presidenta informar lo sufrido, ganado y perdido. Con Trump sentado en la oficina oval por segunda ocasión, este Gobierno enfrentará su primera gran prueba. (Carlos Urdiales, La Razón, México, p. 4)

CARTONES

El vecino incómodo

El vecino incómodo

(Kemchs, El Universal, Opinión, p. A14)

Una voz calificada

Una voz calificada

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)

Fast Track

Fast Track

(Garcí, El Financiero, Opinión, p. 24)