Luego de que los medios de comunicación estadounidenses aseguraron que Donald Trump ya es prácticamente el candidato del Partido Republicano a la Casa Blanca, varias alertas se han encendido en todo el mundo.
Lo anterior es porque el exmandatario ha promovido, en repetidas ocasiones, una serie de venganzas contra todos aquellos que lo juzgaron, si es que llega a la Presidencia, por lo que analistas internacionales han alertado de que la democracia estadounidense estaría en peligro.
Con esa sed de venganza, el republicano que gobernó de 2017 a 2021, ha prometido implementar medidas enérgicas contra la inmigración ilegal, ha dejado ver sus planes de recurrir a las fuerzas armadas para reprimir protestas internas y hasta invasiones militares a México, entre algunas de las amenazas que promueven Trump y su equipo.
Incluso, es de esperarse que el exmandatario vaya a retomar sus políticas racistas y continúe con la construcción del muro en los más de tres mil kilómetros de frontera que tenemos con Estados Unidos, medidas que pronostican la llegada de más inmigrantes a nuestro país para convertir a México en un país de destino y que deje de ser una nación de paso.
Con Trump, la ultraderecha quiere volver a asentarse en América del Norte, a pesar de que esta corriente política no ha dado resultados satisfactorios para el desarrollo de los países gobernados por el conservadurismo, y para citar un ejemplo, veamos la catástrofe que ocasionó en Argentina con la llegada de Javier Milei, quien desplomó su peso a más de 50% y tiene a sus gobernados padeciendo una inflación de 276%, considerada la más alta del mundo por tercer mes consecutivo.
Por si fuera poco, algunos políticos mexicanos extraviados aplauden todo lo que realiza la ultraderecha y avivan sus deseos de que pueda regresar, de nueva cuenta, a nuestro país, apostándole a un retroceso social y político; lo bueno es que los mexicanos sabemos identificar perfectamente a quienes representan dicho atraso y el desastre que desean para su beneficio personal, y esta vez, no le van a dar ninguna oportunidad.
Y es que México padeció por décadas gobiernos conservadores que lo único que lograron fue enriquecer a menos de diez familias a costa del empobrecimiento del resto del país, incluso llama la atención que cuando se aprobó en la CDMX la pensión universal, muchos políticos, que ahora intentan obtener un puesto de elección popular, se opusieron a dicha iniciativa tachándola de populista o socialista, pero ahora da la casualidad que ya la apoyan, no sólo este programa sino todos los que el actual gobierno ha impulsado, y es de entenderse, pues con ese cambio de discurso, intentan conquistar a los votantes que en 2018 les dieron la espalda, debido al cinismo y hartazgo acumulado. (Julio César Moreno, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)
La gentrificación es un proceso de renovación y reconstrucción urbana, acompañado de flujo de personas de clase media o alta que suele desplazar a los habitantes más pobres, particularmente por nómadas digitales, son fenómenos socio-urbanos traducidos en desplazamientos humanos de externos por nativos.
Gentrificación se llama, a la llegada de habitantes económicamente fuertes que arriban a la zonas de la ciudad más atractivas, entre los que se encuentran, extranjeros pensionados o jóvenes que trabajan por internet en diversos países, cuyos ingresos o capacidad económica les permite pagar rentas altas, lo que encarece el precio de las viviendas en compra o renta, de zonas céntricas o más atractivas de las grandes ciudades, la ciudad de Oaxaca fue la primera que provocó manifestaciones de los habitantes originales por el arribo de extranjeros, que significó rentas altas para el común de los oaxaqueños, mientras al extranjero le resulta económico.
El fenómeno no es privativo de México, se observa en todas partes del mundo, pero los gobiernos no han hecho nada por regularlo, con el pretexto de que la llegada de personas con mayor capacidad financiera, representan derrama económica para la zona.
En la ciudad de México, colonias como: la Condesa, Polanco, Cuauhtémoc, San Rafael, Santa María la Ribera, Coyoacán, Anzures por mencionar algunas, la población foránea cada día es más abundante. En el país, ciudades como Oaxaca, Guanajuato, San Miguel Allende, Guadalajara, por su belleza y tradiciones se han vuelto atractivas para los nómadas digitales.
La brecha de la pobreza se profundiza, el tejido social se modifica, la tradicional convivencia vecinal se desvanece y se vuelve un vecindario amorfo, deshumanizado, anónimo y desvinculado, lo que impacta la solidaridad e identidad del tejido social, pero lo más grave, son los desplazamientos de nativos a los cinturones de miseria por el incremento del costo de las rentas y desde luego del precio de los inmuebles, además se rompen lentamente las tradiciones urbanas.
La Licenciada Katia Ortega, politóloga universitaria, señala “Los nómadas digitales pagan impuestos —cuando los pagan— en sus lugares de origen o de trabajo, mientras demandan servicios, que sí pagan los nativos con sus impuestos, lo que se vuelve recaudación indirecta y poco benéfica para la ciudad y sus pobladores”.
Es parte del fenómeno migratorio particularmente derivado de las facilidades del home work (trabajo desde casa) que ha detonado su popularidad.
Los gobiernos y la sociedad aún no encuentran la manera de canalizar el beneficio de las nuevas tecnologías y la gentrificación hacia los sectores más necesitados.
El gobierno durante los procesos electorales también ha encontrado la manera de que los migrantes tengan facilidad de votar, lo que despierta sospechas de fraude electoral, documentado por las filas de migrantes para cobrar en las sucursales del Bienestar. (Eduardo Sadot, El Heraldo de México, Editorial, p. 14)
El próximo jueves 21 de marzo un grupo de militares mexicanos concluirá un curso de fortalecimiento de capacidades de fuerzas especiales que sus pares estadounidenses impartieron desde enero –en un hecho inédito—, trayendo equipo y armamento a territorio nacional. En noviembre pasado cuando el Presidente de la República solicitó permiso al Senado para que militares estadounidenses ingresaran armados al país, el anuncio fue escueto y solo se remarcó que era parte de los acuerdos que las fuerzas armadas mexicanas tienen con el Comando Norte de los Estados Unidos (USNORTHCOM).
Esta actividad forma parte del Mecanismo de Cooperación Bilateral Militar (BMCR por sus siglas en inglés), dentro del apartado “Líneas de Esfuerzo y Objetivos de Apoyo” entre la secretaría de la Defensa Nacional, la secretaría de Marina y el Comando Norte estadounidense. El proceso de entrenamiento y capacitación tiene entre sus objetivos producir operaciones de fuerzas especiales “altamente calificadas compatibles con las fuerzas especiales de Estados Unidos”. Además se fija la ruta para formar parte del adiestramiento para instructores de fuerzas especiales que organiza el ejército norteamericano, “a fin de generar un cuadro de instructores mexicanos con habilidades compatibles y sostenibles con los instructores” estadounidenses. El paso adelante en este tipo de intercambios es que se desarrollan nuevas habilidades (en el adiestramiento) y en el uso de tecnología (en el equipamiento).
La Sedena y la Semar han reservado información sobre el alto grado de vinculación tecnológica y operativa que han desarrollado este sexenio con el Comando Norte. A diferencia de gobiernos anteriores, la administración de Andrés Manuel López Obrador se caracterizó por el fortalecimiento militar con los Estados Unidos en algo que el pasado martes 12 de marzo el general Gregory M. Guillot, nuevo jefe del Comando Norte, resaltó en su primera comparecencia ante el Comité de Fuerzas Armadas del Congreso estadounidense. Guillot, oficial de la Fuerza Aérea quien también es jefe del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, dijo que la relación se expande ya que los intereses compartidos y las amenazas comunes son desafíos que ambos países deben abordar unidos.
El general Guillot alertó que las organizaciones criminales trasnacionales en México crean inestabilidad y desafían al estado derecho, lo que abre la oportunidad para que las amenazas asimétricas y de gobiernos como Rusia y China, “amplíen su penetración e influencia en la frontera sur”. La ola migratoria irregular que alcanzó niveles récord el año pasado en el país, y la violencia vinculada al tráfico de drogas, se intensificó debido a las disputas territoriales de cárteles rivales que buscan dominar las “lucrativas rutas de tráfico de drogas y personas”.
La asociación de defensa bilateral con los militares y marinos mexicanos se ha traducido en una menor dependencia de equipos y tecnología de rusos y chinos, dijo Guillot. Con lo que contrario al discurso presidencial de rechazar injerencia extranjera en materia de seguridad, las fuerzas armadas mexicanas son parte estratégica de la agenda del Comando Norte. (Juan Veledíaz, El Sol de México, República, p. 6 y La Prensa, Editorial, p. 14)
Pues la Sala Superior del TEPJF confirmó, por unanimidad de votos, la sentencia del Tribunal Electoral del Estado de Guerrero que declara inexistente la omisión legislativa atribuida al Congreso local respecto a la regulación del voto y la elegibilidad de las personas migrantes guerrerenses residentes en el extranjero para todos los cargos de elección popular a nivel estatal. La magistrada presidenta Mónica Aralí Soto Fregoso, determinó que no existe un mandato expreso que obligue al Congreso local a regular los derechos político-electorales de los migrantes respecto a todos los cargos de elección popular en la entidad. (Red Compartida, La Prensa, p. 2)
Un ingreso importante para la economía mexicana y su sociedad son las remesas en dólares de los trabajadores mexicanos que están laborando en Estados Unidos y Canadá. Son 60,000 millones de dólares anuales que se orientan al consumo de sus receptores
Dentro de Estados Unidos, la violencia y el racismo alcanzan niveles alarmantes. La libre venta de armas ha provocado una serie de matanzas aisladas por parte de desquiciados mentales y fundamentalistas del odio. Asimismo, ocurre un desgaste de la democracia dentro y fuera de Occidente, la lucha por el poder mundial, el terrorismo que tiene mil cabezas y la migración.
Si triunfa Trump, puede poner al mundo al borde de una guerra de alcances imprevisibles. Recordemos que cuando fue presidente se enfrentó con la ONU, con la OTAN, vulneró la alianza de EU con Europa, continuó interviniendo en el Medio Oriente diciendo apoyar la democracia que no existe, agudizó el conflicto con China aplicando altos aranceles a las importaciones con ese país. Y para nosotros los mexicanos, su actitud beligerante porque tenemos población que emigra hacia EU en busca de trabajo.
Para los republicanos, la crisis migratoria es el tema central de los comicios porque toca sentimientos nativistas y crea violencia verbal contra Biden, antes moderado, ahora menos. Las otras cuestiones importantes son casi ignoradas porque no tienen atractivo. El voto latino, que se estima en 18 millones y que se suponía sería para el candidato demócrata, ahora está erosionado y se ha inclinado en varios estados por Trump.
Los factores externos que benefician a la economía y sociedad mexicana representan más del 50% del PIB nacional y una alta proporción proviene de EU. Son las exportaciones, las inversiones, las remesas y el turismo.
Las exportaciones mexicanas en un 60% se dirigen hacia EU y su notable crecimiento se explica por el TLC (ahora T-MEC). Significa una integración económica con EU y Canadá.
Asociado a la exportación está su contenido importado. Para producir y exportar, las empresas trasnacionales que operan en México importan bienes intermedios para agregar valor. En el año pasado, para producir y exportar maquinaria y equipo de transporte así como manufacturas diversas por 415,000 millones de dólares se importaron productos por 332,000 millones de dólares, el 80% de las exportaciones de este tipo de bienes. Esto demuestra la interconexión productiva. Es un proceso anclado en la economía de mercado y la globalización.
Vinculado al comercio exterior de México, está la entrada de inversión extranjera que en el año pasado fue de 38,000 millones de dólares. De este monto, las empresas norteamericanas representaron el 40 por ciento. El destino de la inversión, en un 50%, fue para la industria manufacturera.
Un ingreso importante para la economía mexicana y su sociedad son las remesas en dólares de los trabajadores mexicanos que están laborando en EU y Canadá. Son 60,000 millones de dólares anuales que se orientan al consumo de sus receptores. Se calcula que el 40% de las personas de hogares que reciben remesas se encuentran en situación de pobreza.
El turismo en México constituye un importante ingreso de divisas. Representa el 7.5% del PIB nacional y es un sector dinámico por la creación de empleos. Beneficia a más de 130 ramas económicas y tiene una proyección de crecimiento muy favorable. (Sergio Mota Marín, El Economista, El Foro, p. 47)
México-Canadá

(KEMCHS, El Universal, Opinión, p. A16)