Opinión Migración 140420

Duda razonable // Día 23: ¿en qué casa se quedan los migrantes?

El 20 de marzo, el gobierno de Estados Unidos cerró la frontera con México para cruces no esenciales. La medida incluyó que todos aquellos que llegaban a pedir asilo, todos, serían inmediatamente deportados, sin los límites que el programa anterior negociado con México ha implicado.

Desde entonces, los centroamericanos devueltos han llenado las estaciones migratorias del norte, ha habido motines y en muchos casos el gobierno mexicano los ha subido a camiones para dejarlo en la frontera sur. Ahí se les da un papel que les permite permanecer en México, pero solo en el sur. No pueden regresar a sus países porque sus gobiernos han cerrado esas fronteras. En el limbo se acumulan en las ciudades del sur del país.

Frente a la sobrepoblación en los albergues. el Instituto Nacional de Migración ha trasladado a migrantes centroamericanos de estaciones migratorias como la de Acayucan al cruce fronterizo de Talismán, en Chiapas, y ahí los ha dejado a su suerte. Sin nada. Ellos no se pueden quedar en casa, porque no tienen casa.

Frente a lo que está sucediendo, no veo claro cómo se está implementando con los centroamericanos que no tienen casa porque huyeron de la suya buscando otra. Y hoy, simplemente, no tienen donde quedarse. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Transmutaciones // Política migratoria: complicidad criminal

El silencio del México oficial ante esta grave crisis humanitaria, agudizada por el cierre fronterizo de Estados Unidos desde el 20 de marzo, no es sólo la aceptación de una política que condena a la abyección a miles de personas (connacionales o no) sino también evidencia de la complicidad criminal en que incurren autoridades migratorias y gubernamentales que aceptan calladas las deportaciones, que no han buscado apoyo humanitario internacional para ofrecer al menos espacios de refugio decentes, y que, en el sur sobre todo, mantienen una política de detención y encarcelamiento similar a la de Trump, con consecuencias igualmente nefastas.

No es extraño entonces que tanto en Estados Unidos como en México la gravedad de esta emergencia para la población migrante pueda ilustrarse con motines en cárceles y estaciones migratorias, en Louisiana, Tenosique y Villahermosa, como actos desesperados de seres humanos atrapados en espacios estrechos donde el brote viral ya existente o latente representa una condena a muerte.

Como han señalado organizaciones que trabajan por los derechos de migrantes en Estados Unidos y Mesoamérica, deportar arbitrariamente a menores o familias enteras sin considerar su bienestar y su salud, o mantener confinadas en espacios estrechos o insalubres a personas que no representan un peligro para nadie, a las que se les ha negado el derecho a migrar y el derecho de asilo, que han huido de la miseria o la violencia, es una violación de sus derechos humanos básicos, que pone en riesgo incluso la salud del personal carcelario y migratorio. De ahí la urgencia de liberar a estas personas y ofrecerles alternativas seguras, o, mejor, regularizarlas temporalmente (como en Portugal) y garantizarles el derecho a la salud y a la vida.

Mantener esta política migratoria criminal sólo agravará la pandemia y la degradación social en México. ¿Qué esperan las autoridades para cambiar el rumbo y evitar mayores daños? (Lucía Melgar, El Economista, Arte, Ideas, p. 50)

Estrictamente personal // Sí, el vicepresidente

Ebrard ha demostrado en anteriores ocasiones su capacidad con encargos especiales, donde otros miembros del gabinete han fracasado. Lo hizo abiertamente cuando impidió la imposición de aranceles en represalia por el incremento exorbitante de la migración –entrando a resolver políticamente lo que las secretarias de Gobernación y Economía no podían–, atemperando las diversas crisis y enfrentamientos con Estados Unidos por temas de seguridad, y en los últimos días contribuyendo a que la negociación de México con la OPEP+ no terminara en un desastre –rescatando a la secretaria de Energía, Rocío Nahle.

Lo último que concretó es el acuerdo con los hospitales priva dos para que apoyen al gobierno en la lucha contra el coronavirus.

El canciller está haciendo lo que debieron haber hecho Alcocer y su subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell: aprovisionarse de insumos. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, p. 32)

Political Triage // Coronavirus: Trump en crisis

En este año electoral, Trump inició boyante su carrera rumbo a la reelección. El desempleo estaba prácticamente en ceros, la economía funcionaba y su base estaba gozosa con las redadas multitudinarias del Servicio de Inmigración que deportaban a diestra y siniestra indocumentados. Hoy, la pandemia ha puesto contra las cuerdas al presidente justo en los puntos en los que se apoyaba para justificar su éxito y promocionar su continuidad.

Mientras ahora la administración Trump protege indocumentados, por considerarlos esenciales para mantener la cadena de producción agrícola, el gran empresario se enfrenta al problema del parón de la economía. La estadística es pasmosa: uno de cada 10 trabajadores estadounidenses ha solicitado apoyos por desempleo, se espera que el número escale en las próximas semanas. Millones de personas perderán el trabajo y se avecina una depresión que tardará mucho en irse.

Paradójicamente, un indocumentado en las granjas estadounidenses tiene ahora su empleo asegurado y se está facilitando el acceso y permanencia de estas personas como en las ciudades santuario que tanto criticó el mandatario. Además, los consulados tienen la orden de apresurar los visados de trabajos en estas áreas esenciales para la subsistencia del país, por lo que las organizaciones activistas están a todo señalando lo vitales que son los latinos, con y sin documentos, para el buen rumbo de EU. (Montserrat Salomón, La Razón, p. 17)

La encerrona // Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos

Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos. Frase atribuida a Porfirio Díaz donde explica de buena manera el significado de las relaciones asimétricas que México mantiene con su vecino del norte. El origen de estas naciones fue tan distinto así como su desarrollo como países con el paso del tiempo y sus manejos gubernamentales y sociales. Mientras a los indígenas de nuestras tierras fueron conquistados de manera cruenta, a los nativos americanos se les involucró en el crecimiento de un país hasta lograr su independencia por medio de un estado constituido con base en un robusto marco legal.

Así pues, aunque con maneras distintas de ver la vida y quehaceres gubernamentales, México comparte frontera con el aún hegemón mundial con todas las repercusiones que esto conlleva. Somos el país que más migrantes tiene en suelo estadounidense, es nuestro principal socio comercial y el flujo de capitales, personas y productos entre estos países es la mayor en todo el orbe. La llamada “borderland” es el motor más importante que tiene la geopolítica de nuestro país.

La tozudez de AMLO por querer salvar a PEMEX, la petrolera más endeudada en el mundo entero (110,000 millones de dólares en 2019) y de las peores calificadas, pondrá al país en una encrucijada muy peligrosa, ya que deberle un favor a Trump nos puede comprometer el actuar soberano de nuestro gobierno. (Adriana Sarur, El Heraldo de México)

Frentes políticos

La efectividad personalizada. Hay un funcionario a quien todo le sale bien y, por lo mismo, su rango de acción se extiende a diversos escenarios. Es Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, quien se ha convertido en el bateador emergente del Presidente. El canciller anunció ayer el plan Todos Juntos Contra el COVID-19. Histórico, por cierto. Que hay que destrabar el T-MEC por amenazas de aranceles, Ebrard lo destraba; que hay que comprar máscaras y respiradores, lo negocia; que hay que repatriar a mexicanos por la pandemia, lo hace todos los días. No hay tema que se le escape. Su más reciente éxito no es cosa menor, coordinó el acuerdo con hospitales privados en un acto de solidaridad nunca visto. Tema en el que colabora sale bien librado. Nótese: no todos cumplen con ese perfil. (Excélsior, Nacional, p. 15)

Redes de poder

El hombre del presidente Es el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero la realidad es que Marcelo Ebrard Casaubón es el hombre fuerte del gabinete de Andrés Manuel López Obrador. Ha sido el canciller, y no algún funcionario de la Secretaría de Salud, quien ha salido públicamente a anunciar el convenio con las instituciones privadas de salud o hace unas semanas la Fase 2 de la contingencia. También hay que recordar su papel en el momento más delicado de la relación bilateral con Estados Unidos por el tema migratorio y la amenaza de imposición de aranceles, en donde también ‘rebasó’ a las secretarías de Gobernación o Economía. El operador de más confianza en tiempos de crisis, y hasta el momento no ha desentonado. Atentos. (Reporte Índigo, Reporte, p. 3)

El Correo ilustrado // Pide a la SRE ayudar a connacionales en EU

Los migrantes mexicanos que laboran en Estados Unidos con el envío de dólares han logrado ponerse en primer sitio de las entradas de divisas a México.

La grave situación por el Covid-19 en Estados Unidos ha provocado zozobra en los migrantes indocumentados, pues la cifra de muertos es de 110 mexicanos, y no deja de cesar la repatriación de cuerpos a México.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en lo inmediato debe extender a través de sus consulados un programa de ayuda humanitaria para la atención sanitaria y sobrevivencia de los connacionales, pues son los más vulnerables al no tener ni servicios de salud y menos ahora trabajo en los restaurantes, hoteles, ni empleo doméstico y turístico en Nueva York y Chicago.

Lo mismo debe hacer la SRE con los millares de jornaleros agrícolas en California y Texas  para hacer un seguimiento de la situación que guardan; si bien mantendrán su trabajo, los migrantes agrícolas son vulnerables ante el Covid-19 al no tener instituciones sanitarias que los atiendan frente a la pandemia.

Relaciones Exteriores debe exigir a Trump que termine su política de deportaciones, pues desde el inicio del coronavirus ha expulsado a 6 mil 300 indocumentados, que están hacinados en albergues sin una atención sanitaria adecuada y propensos al contagio del virus. (Mario Trujillo Bolio, historiador, La Jornada)

Victoria pírrica

La distopía orwelliana de una sociedad manipulada por la propaganda que llama “amor” al odio, “paz” a la guerra, “libertad” a la opresión, “democracia” al poder unipersonal, “traición” al cuestionamiento, “conservadores” a los disidentes y “posneoliberalismo” al neoliberalismo se complica en estos tiempos de hipercomunicación. Y sin embargo, López Obrador asegurará que la intervención de Donald Trump a su favor fue desinteresada.

¿Con la campaña reeleccionista en puerta querrán presentar a Trump como amigo de México, a pesar de su incontinente xenofobia y la crisis humanitaria que padecen los migrantes? (Fernando Belaunzarán, Excélsior, Nacional, p. 14)

Después de la epidemia

Es muy probable que esta crisis se convierta en una encrucijada para una discusión más amplia sobre el modelo económico, la desigualdad y la falta de oportunidades de grandes sectores de la población, que no se resignan ni desean regresar a una “normalidad” injusta.

También tendremos que rediseñar los protocolos y mecanismos que permiten la cooperación internacional en crisis como ésta, y cómo deben responder los países en cuanto a sus políticas migratorias y de coordinación de acciones a nivel regional; los países tendrán un debate interno sobre el dilema entre seguir abriendo las fronteras a la globalización, o establecer mecanismos de aislacionismo migratorio y comercial. (Benjamín Hill, El Financiero, Opinión, p. 27)

El globo // Demócratas cierran filas

El retiro del senador Bernie Sanders de la contienda por la candidatura presidencial en el Partido Demócrata dejó, la semana pasada, el camino libre para Joe Biden, para el que su candidatura está asegurada, pero no así su victoria.

Sanders goza aún de un extendido apoyo entre jóvenes generaciones, votantes de inicio, sin compromiso alguno con partidos o registros.

Biden representa al statu quo demócrata, al “establishment” del partido, no sólo a la cúpula y a la dirigencia, sino a las ideas clásicas de los demócratas: programas sociales de cobertura media, financiamiento y programas de cobertura médica para clases trabajadoras y personas mayores sin seguro (Medicaid, Medicare) impulso a minorías, relajación en política migratoria, etc. Todo muy visto y muy gastado.

Biden requerirá de mucho más que su sonrisa amable, su caballerosidad clásica, para ganar a los simpatizantes demócratas de otras corrientes: Bernie de forma muy señalada, pero también Warren y otros. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Mundo, p. 24)