Contener la pandemia del COVID 19, representa grandes esfuerzos de todos los gobiernos y de la sociedad a nivel internacional. La rápida diseminación del virus tomó por sorpresa al mundo, incluidos los connacionales que se encontraban fuera de México por razones escolares, deportivas, profesionales o por viaje de placer. En semanas diversos países cancelaron actividades “no esenciales” y se puso en cuarentena a quien podría haber contraído la enfermedad.
Ante la parálisis internacional y la incertidumbre de miles de mexicanos que desconocían cómo y cuándo podrían regresar, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y su titular Marcelo Ebrard, implementaron acciones para lograr el retorno de más de 14 mil mexicanas y mexicanos que se encontraban en el extranjero.
El “retorno de connacionales” es un derecho universal que toda persona tiene para regresar a su país de origen y más en casos excepcionales. Así lo manifestó la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien recomendó a los gobiernos que reciban y resguarden a toda persona migrante, proporcionándole acceso a la salud y protección de sus derechos, en tanto pueda regresar a su lugar de origen.
Al momento se tiene registro de alrededor de 1,066 muertes de mexicanos en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y al menos el 80% de ellos, residían en esa nación. La reacción del gobierno mexicano, ha estado a la altura de las circunstancias. A través de la cancillería mexicana se realizan las gestiones necesarias para asegurar que las víctimas por COVID-19 en el extranjero regresen a casa. (Gabriela Jiménez Godoy, El Heraldo de México, Opinión)