Opinión Migración 140623

Visibilicemos la migración

Este martes 13 de junio tuve la oportunidad de moderar el panel virtual: Diagnóstico y retos de la migración en México, que fue parte del foro #MigraciónInclusiva, organizado por Coparmex, en donde se expusieron los retos y oportunidades para la atención de las infancias y familias migrantes, así como la inclusión laboral de la población migrante.

Quiero destacar la presencia muy valiosa de ponentes como Valentina Glockner Fagetti, profesora e investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas del Cinvestav; Tonatiuh Guillén López, profesor del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM; la senadora Kenia López Rabadán, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República; Dana Graber Ladek, representante de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en México y Florian Hoepfner, oficial de Soluciones Duraderas de ACNUR en México, quienes analizaron de manera magistral un tema que todos debemos poner sobre la mesa de discusión, especialmente nuestras autoridades, dado que el flujo migratorio de africanos, caribeños, centro y sudamericanos ha aumentado considerablemente en los últimos años dentro del territorio nacional. Todos buscan alcanzar el famoso sueño americano, es decir, instalarse en EU para encontrar mejores condiciones de vida; sin embargo, muchos no lo logran y deciden quedarse en México. Pero, ¿estamos preparados?

Para Coparmex, repensar constantemente la migración es fundamental y, como sindicato patronal, hemos decidido jugar un rol principal, pues estamos convencidos que las empresas son un medio y un motor de cambio para mejorar las condiciones de las y los mexicanos, pero también de todos aquellos que, por diversas razones, han decido buscar nuevas oportunidades fuera de su país de origen.

México, por su situación geográfica, se ha convertido, no sólo en un expulsor, sino en un país de destino, tránsito e incluso retorno de migrantes, por lo que es necesario generar políticas públicas que faciliten su inclusión e integración y que garanticen en todo momento el respeto a sus derechos humanos.

Desafortunadamente, tenemos una larga lista de ejemplos en donde los migrantes sufren diversos atropellos a lo largo de su trayecto en territorio mexicano. Hablar de migración, desde la perspectiva del empresariado, pasa por replantear una gobernanza migratoria en lo laboral, que permita asumir con mayor determinación y humanismo, compromisos relevantes y trascendentes. Hemos desaprobado permanentemente la normalidad que ha imperado en la contratación ilegal de inmigrantes bajo esquemas de nula protección social y/o de respeto a derechos laborales.

Hemos señalado que la transparencia en los procesos de migración y el fortalecimiento de las vías legales para el empleo son claves para garantizar la protección de los migrantes y hemos reiterado la urgencia de instrumentar a nivel global un esquema básico de habilidades vocacionales y técnicas que permita facilitar la migración entre regiones, de ahí, la necesidad de dotar de un presupuesto digno a este rubro.

De acuerdo con la OIM, en los últimos veinte años, la población inmigrante en México aumentó 123%. No obstante, eso apenas representa cerca de 1% de su población, por lo que, lejos de verlo como una problemática, debemos verlo como una oportunidad de desarrollo y crecimiento, atendiendo a esa solidaridad histórica que nos ha caracterizado.

Los empresarios estamos convencidos que la migración regular –bien gestionada– es una herramienta importante para la productividad y el crecimiento económico. Creemos en la migración y comprendemos solidariamente los desplazamientos a los que se ven forzados muchos. Nos hemos sensibilizado al drama humano que conlleva que alguien deje su casa, familia, historia y lenguaje, por un escenario de incertidumbre en el que sólo busca un mejor futuro. Que no se nos olvide que México es el corredor migratorio más grande del mundo, por lo que la reflexión de hoy no es sólo necesaria, sino obligada. No es sólo importante, sino que debe de ser trascendente y efectiva. Seamos congruentes e implementemos en nuestro país esos esquemas de apoyo y ayuda que exigimos para nuestros migrantes en Estados Unidos. (Lorena Jiménez Salcedo, Presidenta de la Comisión Nacional de Bienestar Social, Excélsior, Nacional, p. 21)

Bajo Sospecha / Trump, arrestado y en campaña

Donald Trump fue  arrestado el día de ayer. Es el primer expresidente de Estados Unidos en ser detenido. Es acusado de 37 cargos por el mal manejo de documentación confidencial y por la obstrucción a la justicia por tratar de impedir la investigación del FBI.

Trump se presentó este 13 de junio ante una Corte Federal en Miami, Florida, para una audiencia judicial. En la sala, el magistrado federal, Jonathan Goodman, notificó que un Gran Jurado lo acusa de 31 cargos.

El exmandatario se ha  declarado “no culpable” de los cargos federales presentados en su contra. Muy probablemente quedará en libertad bajo caución en las próximas horas.

Donald Trump se maneja muy bien mediáticamente y, sin duda, este arresto lo va a capitalizar para victimizarse.

“Uno de los días más tristes en la historia de nuestro país. Somos una nación en declive!!!”, dijo Trump.

Y es que, al igual que en México, Estados Unidos también se prepara para comenzar un nuevo proceso presidencial. Son varios los republicanos que buscan la candidatura de su partido para poder enfrentarse en las urnas con el actual presidente demócrata, Joe Biden.

Hoy, Donald Trump parece llevar la ventaja y que las acusaciones en su contra las manejará para salir fortalecido al final. Trump hoy es el personaje más alto en las encuestas de su partido, esto a pesar de que se le acusa de delitos como: violación de la Ley de Espionaje, hacer declaraciones falsas y conspiración para obstruir la justicia.

Es el tercer juicio en su contra y el de mayor relevancia. La más reciente encuesta de Reuters indica que Trump es firme candidato para regresar a la presidencia. El ejercicio fue levantado el pasado 10 de junio, un día después de que se anunciaron los cargos en su contra en Miami, que indica que 81% de los republicanos dijo que los cargos contra él estaban políticamente motivados.

Uno de los principales temas de campaña de los republicanos es el de blindar las fronteras. Trump dijo siempre que en México había terroristas y narcotraficantes y que tenían que hacer un gran muro.

Incluso, habló de la buena relación que siempre tuvo con el Presidente López Obrador y que había presionado al mandatario de México para que pusiera a miles de soldados mexicanos a proteger la frontera con Guatemala, y que nuestro país había asumido el costo.

El discurso republicano ha sido uno de antiinmigrantes, y quieren crear en el inconsciente de la gente que los trabajadores que llegan de manera ilegal son los responsables de la violencia. 

Otro republicano que quiere buscar la candidatura, además de Ron Desantis, es el gobernador de Texas, Greg Abbott, quien el año pasado envió 10 mil migrantes a estados demócratas como Washington, Nueva York y Chicago.

El envío más polémico sucedió el 15 de septiembre, cuando dos autobuses con migrantes llegaron cerca de la residencia de la vicepresidenta Kamala Harris, en Washington D.C., a quien Biden encomendó encargarse del explosivo tema migratorio.

“La vicepresidenta Harris afirma que nuestra frontera es ‘segura’ y niega que haya una crisis. Estamos enviando migrantes a su patio trasero para instar a la administración de Biden a que haga su trabajo y asegure la frontera”, tuiteó el gobernador de Texas.

Los migrantes han sido, sin duda, un tema electoral. Todo indica que las grandes caravanas migrantes son manejadas con intereses muy particulares, como intentar desestabilizar al gobierno de Biden.

Abbott lleva desde 2018 realizando una campaña antiinmigrante para mantener el voto en su estado y buscar la Casa Blanca. Texas es uno de los más afectados por las caravanas de extranjeros y que buscan obtener una cita para asilo político o refugio en Estados Unidos.

Otro republicano que ha sumado el discurso contra migrantes es el senador Kevin McCarthy, quien en enero de este año no pudo hacerse con el liderazgo en la Cámara de Representantes luego de tres rondas.

Hay 26 gobernadores republicanos en Estados Unidos, cada uno con su propia visión antiinmigrante. Una estrategia con la que han conseguido su reelección y, en algunos casos, a mediano plazo se trata de su proyecto político porque quieren ser candidatos republicanos presidenciables.

Mientras en México las precampañas ya empezaron con todo, en Estados Unidos sucede lo mismo. El primer debate primario republicano será en agosto y las primarias iniciales y las asambleas partidistas empiezan a principios de 2024.

En México, Morena tendrá definido a su candidato o candidata a la presidencia para el próximo mes de septiembre; veremos qué pasa en la oposición, pero si quieren ser competitivos, tendrían que tener por lo menos ya definido a su candidato.

Y en Estados Unidos veremos durante sus precampañas y campañas un golpeteo muy fuerte hacia México. Sin duda, ese discurso les favorece.

Y aunque todos los aspirantes a candidatos republicanos tienen un discurso antiinmigrante, a quien más le creen en ese tema es a Donald Trump.

La mayoría de las encuestas muestran que a los republicanos no les preocupa que el expresidente haya almacenado documentos clasificados en un depósito o en una ducha de su residencia, en una oficina, un dormitorio y un salón de baile.

Trump asegura que es inocente y promete continuar su campaña para recuperar la presidencia en las elecciones de noviembre de 2024. En el camino él es inminente. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)

Bloques del Sur global desafían la unipolaridad

Se están produciendo un conjunto de procesos alternativos en el Sur global que buscan revertir las condiciones geopolíticas dominadas por Occidente, particularmente por Estados Unidos, cuya hegemonía está en crisis. Destacamos dos elementos que parecen centrales. Por un lado se enfatiza la necesidad de establecer la multipolaridad y, por otro, cambiar los términos de los intercambios internacionales planteando la desdolarización de las transacciones. Se trata de una estrategia “cuya paternidad reclaman los principales promotores del BRICS, bloque de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica” y, como señala Adrián MacLiman, al que muchos países quieren pertenecer. Resulta muy significativo que se haya nombrado presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo a Dilma Rousseff. Por su parte, Naledi Pandar considera que este bloque es un claro defensor del mundo en desarrollo, surgido por el abandono de los países ricos y las instituciones mundiales, sobre todo duran[1]te la pandemia.

Otro esfuerzo de integración se produjo en Brasilia por invitación de Luiz Inácio Lula da Silva para recuperar los espacios de Unasur, al que acudieron los presidentes de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Surinam y Guyana, así como el jefe del consejo de ministros del gobierno de Perú. De nuevo surge la propuesta, en este caso fue Lula quien la planteó, la creación de una unidad de referencia común para el comercio que profundice la identidad en el ámbito monetario y reducir la de[1]pendencia de monedas extrarregionales. Interesantes los comentarios de Alberto Fernández, presidente de Argentina, en el sentido de crear, además, una zona de paz en la región.

No se pueden dejar de lado las diferentes cumbres y reuniones de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que agrupa a 33 países con “independencia de sus sistemas políticos y económicos” (Carlos Fazio), cuyo interés se centra en discutir modelos de integración regional con un enfoque multipolar, en un marco de cooperación y fortalecimiento regional para impulsar un proyecto común y en el que, nuevamente, se vislumbra discutir sobre una moneda común para las transacciones comerciales.

Por otro lado, la dinán1ica económica tiene un claro desplazamiento hacia la región euroasiática, eje de la nueva Ruta de la Seda del presidente chino, Xi Jinping, a la que Estados Unidos busca por todos los medios afectar, sobre todo en relación con las áreas tecnológicas tratando de obstaculizar su acceso tanto a semiconductores de alta tecnología como a los instrumentos para fabricarlos (La Jornada, 3/6), sin olvidar sus movimientos en Taiwán.

En el marco descrito, no es extraño que en la región latinoamericana, con su deriva progresista actual, se hayan producido gravísimos intentos de desestabilización de la mano de una ultraderecha que busca por todos los medios que no gobiernen en la región: el golpe de Estado contra Evo Morales, en Bolivia; el intento de asesina[1]to de Cristina Fernández, en Argentina; el encarcelamiento de Pedro Castillo (Perú), y la denuncia del presidente Gustavo Petra (Colombia) de que sectores opositores buscan derrocarlo con maniobras judiciales. En todo este escenario, la ultraderecha homófoba, racista, antinmigrante de la región va contra todos los derechos para mantener la globalización neoliberal y cuyas élites oligarcas buscan el concurso de Estados Unidos para lograr sus objetivos. Al final, élites dependientes repiten las ideologías del Norte.

Por ello no es extraño que se hayan intensificado los ataques contra los migrantes, un rechazo ilegal que genera ver[1]daderas crisis hun1anas que, en el fondo, buscan desviar la atención de los procesos como los mencionados y generar caos mundial. Un caso espeluznante está poniendo en marcha el desquiciado gobernador de Texas, Greg Abbott, quien declaró a los cárteles de droga y grupos criminales mexicanos organizaciones terroristas extranjeras en el estado, y desplegó barreras marinas a lo largo del río Bravo para evitar los cruces de migrantes.

Motivos más que centrales para seguir en el camino de la integración tanto de la región latinoamericana como con los nuevos bloques que promueven la multipolaridad y el multilateralismo en un marco de cooperación y respeto a la soberanía y al autogobierno de las poblaciones. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p. 17)

Veranda / Las deudas de Ebrard con el turismo

Cuando era jefe de Gobierno de la CDMX, Marcelo Ebrard inauguró el hotel St. Regis y, en esa cena, Laura Rodríguez y yo estuvimos como periodistas invitados en la mesa de los inversionistas y el ahora precandidato presidencial de Morena.

El político sabía poco de turismo, pero se comunicó bien y los empresarios quedaron encantados escuchándolo sobre el potencial de la Ciudad de México.

Como titular de Relaciones Exteriores le quedó a deber al turismo, porque mordió algo parecido al “fruto del árbol envenenado”.

La promoción del turismo no debe correr por los mismos carriles que la política exterior y cuando el presidente López Obrador le encomendó esa tarea debió haberse negado.

Tere Solís, directora de turismo para Deloitte, escribió su tesis de licenciatura en la UNAM sobre el tema.

¿Una secretaría que comanda una relación diplomática compleja como la que tiene México con EU puede, por ejemplo, defender con eficacia los derechos de los migrantes indocumentados asediados por el gobernador Abbott, de Texas, y luego invitarlo para que venga con sus cuates a las playas mexicanas?

La respuesta es, “obvio no”, pero, además, Ebrard nombró a Ignacio Cabrera como director de promoción turística y cuando fue a ver a Miguel Torruco, titular de Turismo, éste, literalmente, rompió su tarjeta de presentación y la tiró a la basura. En una escena melodramática, como el capitán Ahab luego de haber perdido una “pierna” que se llamaba Consejo de Promoción Turística, le dijo: “El conductor de esa tarea soy yo”.

Ya con Ebrard usó otro tono, más cuando el canciller dijo que tenía cien millones de pesos para invertirlos en promoción; pero la realidad fue que ese dinero nunca llegó y que la presidencia alterna del Consejo de la Diplomacia Turística mató al organismo antes de que naciera.

Luego hubo cursos de promoción turística, para que embajadores y cónsules sacaran en sus ratos libres sus “pompones” de porristas del turismo. Pero sin recursos para campañas digitales, manejo de crisis, alianzas con aerolíneas o con touroperadores, el trabajo de los diplomáticos ha sido poco efectivo.

Recientemente, para muestra basta un botón, Ahmet Bolat, presidente de Turkish Airlines, dijo que su problema para crecer en México es que muchos mexicanos desean ir a Turquía, pero que los aviones regresan vacíos porque no se promueve que los turcos vengan a México.

Ebrard acató también la orden presidencial de reponer el requisito de visa a los brasileños, lo que le está costando millones de dólares al turismo de Quintana Roo.

Pero cuando el Consejo Nacional Empresarial Turístico le explicó a Ebrard el problema, éste se molestó y dijo que la solución serían las visas electrónicas, que siguen pendientes.

Hoy, Ebrard es la esperanza para que el sucesor de López Obrador, si es que viene de Morena, impulse las causas económicamente más productivas.

Aunque sobre el turismo debería oír a algunos expertos con la misma atención que le pusieron aquellos inversionistas en la inauguración del St. Regis.

DIVISADERO

MEGAEVENTO. Paul Van Deventer, CEO de Meeting Professionals International; Javier Aranda, director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, y Carina Bauer, CEO de IMEX Group, encabezaron la inauguración de WEC 2023 (World Education Congress) en la Riviera Maya.

Son más de dos mil 400 profesionales, un récord desde que acabó la pandemia. (Carlos Velázquez, Excélsior, Dinero, p. 5)

Viñetas Latinoamericanas / Antes de Trump fue Berlusconi

Ha fallecido en Milán, Silvio Berlusconi, primer ministro italiano en tres periodos discontinuos de 1994 a 2011, pero con un poderío mediático y político que rebasó, con mucho, esa década y media al mando de su país. Cuando llegó al gobierno, en 1994, Berlusconi era uno de los principales magnates de la prensa y los medios, a través de la firma Mediaset. Cuando lo dejó, en 2011, era, según la revista Forbes, el hombre más rico de Italia.

En los últimos años, con el ascenso de líderes autocráticos, de derecha o izquierda (Putin, Orbán, Erdogan, Maduro, Bolsonaro…) se ha naturalizado el modelo de Donald Trump como figura que combina los roles del magnate y el caudillo, del oligarca y el autócrata. Pero muchos rasgos que delinearon el perfil de Trump se habían presentado antes en Berlusconi.

El histrionismo de Berlusconi fue siempre desbordado. Una tendencia a la teatralización de la política que introdujo no pocos tópicos de la incorrección de derecha en el cambio de siglo. Berlusconi intentó blanquear la imagen de Benito Mussolini, reiteró frases antisemitas e islamófobas y relativizó el Holocausto y el papel del fascismo italiano en la barbarie europea de los años 30 y 40.

Si en política doméstica fue más neoliberal que neoconservador, en política exterior respaldó la “guerra contra el terror” y las intervenciones de Estados Unidos en Irak y Afganistán. Con Muamar el Gadafi en Libia sostuvo una relación perversa, que alternaba la amistad y la complicidad con el agresivo apoyo de invasiones y sanciones desde la Unión Europea. Con Rusia y Turquía, específicamente con Vladimir Putin y Tayyip Erdogan, llegó a una verdadera intimidad geopolítica, que adelantó el trumpismo y la extrema derecha europea.

La herencia de Forza Italia y del estilo berlusconiano en Matteo Salvini, Giorgia Meloni y los Hermanos de Italia es inocultable. Son esos sucesores, en la nueva generación, los que han actualizado su legado en medio del renacimiento del neoconservadurismo europeo. Esa renovación también se traduce a nivel geopolítico en un extraño culto a Putin que comparten con Marine Le Pen, Viktor Orbán y Donald Trump.

Una de las últimas intervenciones de Berlusconi en la política italiana y europea fue su respaldo a la invasión rusa de Ucrania. El Caballero, ya retirado, salió a escena en febrero de este año para cuestionar a los políticos europeos por arropar a Volodímir Zelensky y culpó a Ucrania por la guerra. Las declaraciones eran un regaño al gobierno de su discípula Meloni, pero también una reiteración de la gran sintonía entre Berlusconi y Putin.

Otro rasgo en que Berlusconi preparó el terreno para la emergencia de la nueva derecha fue el racismo antimigrante. La guerra xenofóbica y sus reiterados amagos de cierre de fronteras fueron focos permanentes de la agenda de Berlusconi. Como Trump después, el político italiano atribuía el aumento de la delincuencia en Italia al ingreso de migrantes ilegales. (Rafael Rojas, La Razón, México, p. 4)

Hermano Lobo / Con la mirada en Latinoamérica… de izquierda

El mensaje es claro: el presidente Andrés Manuel López Obrador apuesta por una política exterior enfocada a liderar las izquierdas en América Latina y ha mandado para el último tramo de su administración a un segundo término la relación con los Estados Unidos.

El relevo de Marcelo Ebrard en la cancillería será la actual embajadora de México en Chile, Alicia Bárcena, a quien congresistas de Estados Unidos han calificado de tener “tendencias comunistas”.

Las señales apuntaban a que la relación bilateral con el vecino del norte seguiría siendo la máxima prioridad; por ello estuvo en México en estos días el embajador en Washington, Esteban Moctezuma Barragán, para sostener pláticas que lo llevarían a encabezar supuestamente la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Desde afuera de Palacio Nacional subió en sus redes sociales un video en el que informaba de la reunión con el Presidente el 29 y 30 de mayo… y hasta el empresario Ricardo Salinas Pliego subió una foto con él a sus redes sociales en donde informaba de la reunión con su “amigo el embajador”, con el que conversó, presumió sobre el volcán en erupción en México, comentario acompañado de un emoticón de guiño.

Junto con los nombres de Juan Ramón de la Fuente y Héctor Vasconcelos, el de Moctezuma Barragán sonaba muy fuerte para cerrar el sexenio como cabeza de la diplomacia mexicana; el enroque sonaba muy lógico en un escenario en el que los fenómenos migratorios continúan siendo algunos de los más grandes problemas a resolver a nivel nacional e internacional.

El exsecretario de Educación Pública durante la primera parte del sexenio de AMLO estaba convencido de que sería el elegido para tomar el lugar de Ebrard; en algunas oficinas de allá por el Ajusco daban el nombramiento como un hecho, asegurando que se fortalecería su relación con el Gobierno federal.

La sorpresa llegó la mañana de ayer martes, cuando se reveló que la designada era la exsecretaria Ejecutiva de la Comisión Económica de la CEPAL y excandidata a dirigir el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), este último, el cargo para el que fue vetada por los republicanos en los Estados Unidos.

“No podemos permitir que una simpatizante comunista dirija el Banco Interamericano de Desarrollo. En un momento en que los socialistas se están apoderando de América Latina, sería peligroso para Estados Unidos”, expresó puntualmente la congresista republicana por Florida, Maria Elvira Salazar, en una carta dirigida a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen.

Ese es el perfil que le ven los norteamericanos a la nueva titular de Relaciones Exteriores; AMLO lo tenía calculado y no tiene empacho alguno en enviar un contundente mensaje a su principal socio comercial: México apuesta a las izquierdas de Latinoamérica, incluso a liderarlas para hacer frente al avance de lo que ellos conocen como el poder imperial.

El mismo Esteban Moctezuma subió un video a Twitter en el que informaba que se acababa de enterar de la decisión del Presidente.

#LoboSapiensSapiens

Relegan la Doctrina Estrada

Desde Palacio Nacional han salido críticas a gobernantes que no pertenecen a los gobiernos de Izquierda, y hasta contra algunos políticos republicanos de EU… pero no se toca ni con el pétalo de una crítica a personajes como Daniel Ortega o Miguel Díaz-Canel, en Nicaragua y Cuba, a pesar de las denuncias en su contra por violación a los Derechos Humanos. (Alberto González, 24 Horas, CDMX, p. 7)