Opinión Migración 140720

Templo mayor

A LO MEJOR Donald Trump es brujo y tiene hechizado a Andrés Manuel López Obrador, pues cuando se trata del presidente norteamericano, el tabasqueño se cura de todos sus males: usa crubrebocas, se muestra conciliador y ¡hasta lee de corrido! Ahora que Trump volvió a arremeter con lo del muro, se vio a un irreconocible AMLO haciendo gala de paciencia, prudencia y ninguna ocurrencia. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

 

Voto desde el extranjero y derecho a la ciudadanía

En el último mes han ingresado más de dos mil millones de dólares al país por concepto de remesas de las y los migrantes, convirtiéndose en el segundo ingreso más importante que recibimos del extranjero.

Sin duda, esto se relaciona con la posibilidad de ejercer sus derechos políticos en un país al que siguen perteneciendo; la continua demanda de mexicanos y mexicanas residentes en el extranjero de participar en las decisiones públicas del país es, más que una añoranza por su lugar de origen, una acción política en la que se hace efectivo su derecho a la ciudadanía.

La exigencia de las y los mexicanos de votar desde el extranjero ha generado que más entidades la consideren en sus legislaciones, ya que en 11 de ellas se podrá implementar para la próxima contienda electoral.

En las elecciones de 2021 se ejercerá el voto por la vía postal y, de aprobarlo el Consejo General, se implementará el voto electrónico para las gubernaturas y diputaciones migrantes de las entidades donde así lo prevean.

Si se aprueba el voto por internet, deberá emplearse un sistema auditable en cada etapa, que permita que el voto se corrobore por la persona votante y que no se duplique, además de brindar un programa de resultados en tiempo real para verificar el voto. (Dania Ravel, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

 

Podando el patio trasero

AMLO recibió aplausos por su discurso nacionalista, gritando “¡viva México!” en el famoso Rose Garden de la Casa Blanca, pero que no quede duda, aquí el único que sale fortalecido y como triunfador es Donald Trump. El presidente mexicano le dio todas las herramientas para defender y justificar su política con México. De aquí en adelante, cuando sus adversarios lo ataquen por construir el muro, enjaular a inmigrantes, separar a familias, terminar con DACA y por insultar a su vecino, Trump sólo les tiene que recordar que AMLO, el representante de los mexicanos, le agradeció por el respeto y comprensión que le ha demostrado a nuestro país.

Es interesante que mientras en México todos los medios de comunicación cubrían la primera visita al exterior de AMLO, en EU la reunión cobró poca importancia. Esto no sólo demuestra el desbalance que existe en la relación bilateral, sino también que no hubo mucho que informar. La mayoría de los analistas estadounidenses saben que esta visita poco tuvo que ver con el

T-MEC y que era un intento más por parte de Trump de atraer los reflectores a su campaña. Lo que para nosotros se consideró histórico, en EU pasó desapercibido.

Incluso, fue más notorio el llamado al boicot por parte de la comunidad latina en contra de los alimentos hispanos Goya, luego de que su CEO apoyará a Trump, ya que muchos se sienten humillados por la política migratoria cruel que encabeza la Oficina Oval. La muestra de desencanto de nuestros paisanos en EU se contrasta con el débil discurso de AMLO ante Trump. En resumen, la visita y los discursos falsos no son suficientes para eliminar los hechos y los insultos impulsados por el presidente más antimexicano en la historia reciente de EU. (Lila Abed, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

 

Resultados e implicaciones de la visita a EU

El diálogo permanente entre las naciones es esencial para establecer acuerdos, promover la cooperación, avanzar los intereses del país, incidir en las prioridades de la agenda y desde luego, solventar desacuerdos.

El no hablar de los temas no hace que desaparezcan y dista mucho de poderse considerar un triunfo.

“Logramos que no se hablara del muro” no es un éxito, porque sigue siendo una tensión relevante en la agenda bilateral, como quedó claro ante la señal enviada el día anterior con las fotos desde el muro en la frontera de Arizona.

Se debió de haber hablado del muro y fijado nuestra posición con claridad. Se puede disentir y ser firme sin estridencias.

Nadie dice que sea fácil. No menosprecio lo que hasta ahora parece una buena reunión, sin grandes sobresaltos, salvo claro, la incidencia que pudo haber tenido en el proceso electoral de nuestro país vecino y el resentimiento por parte de los demócratas.

No confundamos el evento con una reunión bilateral de fondo donde se tratan todos los puntos de interés para ambos países, donde se negocia, donde se sudan calenturas y donde se llega a acuerdos. (Vanessa Rubio, El Heraldo de México, Editorial, p. 15)

 

La gran comedia

En el primer acto de la comedia aparece un amlo envalentonado en campaña electoral y acusa al presidente de Estados Unidos en estos términos: “Trump y sus asesores hablan de los mexicanos como Hitler y los nazis se referían a los judíos. No podemos consentir que menoscabe la dignidad de los intereses legítimos de los mexicanos y de la nación”. Más tarde criticaría el muro como “Un monumento a la hipocresía y a la crueldad”. Por otro lado Trump insistía en que (el muro) “es una belleza” y “México no es nuestro amigo, los migrantes mexicanos no son personas, son animales… violadores, asesinos y drogadictos”.

En el segundo acto, dos años después y ante el estupor de propios y extraños, amlo “encaró” a Trump: “Usted no ha pretendido tratarnos como colonia por eso estoy aquí para expresar al pueblo de Estados Unidos que su Presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto”, a lo que Trump correspondió elogiando a su “socio querido” el presidente mexicano.

Serían contagiosas las carcajadas de amlo al leer las columnas periodísticas que hablaban del desastre por la visita a Washington, cuando él bien sabía que no se abordarían reclamaciones de las empresas norteamericanas, ni la expansión de la delincuencia, ni temas migratorios, ni la pandemia, ni el caos económico, ni la incertidumbre jurídica. ¡Qué manera de tomarnos el pelo y de jugar con la opinión pública al final del segundo acto! Nadie sabía de la existencia de un simpatiquísimo pacto secreto de no agresión entre ambos presidentes. (Francisco Martín Moreno, Reforma, Opinión, p. 8)

 

Fuera de tono // Crónica de una visita exitosa

Desde hace varios meses, el Presidente buscaba una reunión con Donald Trump.

El Presidente volvió triunfante, por varias razones, muchas de las cuales apuntan al trabajo eficiente que realizó Marcelo Ebrard y el equipo de la SRE. A pesar de la incomodidad que generó en un sector el que se excluyese de la reunión el tema migratorio y otros más, terminó por ser un acierto el que el programa solamente contemplara los asuntos donde hay convergencia entre ambas naciones. Pero también fue un triunfo porque todo fue cuidadosamente planeado y negociado. Por lo general, en casi todas las visitas que hace algún Presidente a los Estados Unidos suele haber algún tipo de percance. Esta vez, en cambio, todo pareció fluir bien. Nuestra diplomacia sabía que no podía actuar con ingenuidad y necesitaba tomar todo tipo de recaudos. Para ello, logró incluso cambios al protocolo y a los usos y costumbres de la Casa Blanca.

Cada minuto del acto, cada participación y cada presencia fue negociada. Incluso, la cancillería logró excluir de la reunión a Stephen Miller, el autor de la política anti inmigrante del trumpismo. Todo fue equilibrado, incluyendo la presencia de un mismo número de empresarios estadounidenses y mexicanos, con la ventaja de que uno de los nuestros, Carlos Slim, apareció sentado en la cena junto al presidente de los Estados Unidos. (Hernán Gómez Bruera, El Heraldo de México, País, p. 6)

 

Historias de reportero // Un éxito, la visita

Tras haber sido derrotado ampliamente en la elección presidencial, Andrés Manuel López Obrador ha renovado bríos como el contrapeso más importante al presidente José Antonio Meade, y convocó a una Asamblea Informativa Urgente en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México para contestar políticamente a la visita que el mandatario priista realizó a Donald Trump en Washington.

La indignación explotó en México y entre los mexicanos que viven en Estados Unidos cuando, en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, el presidente Meade dijo a Trump: “quise estar aquí para agradecerle a usted y su gobierno por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”. Le dijo que desde que llegó al poder, él y México han recibido de Trump “comprensión y respeto”.

En la tarde, ya en el mitin, subieron al templete frente a López Obrador varios dirigentes de organizaciones migrantes que en una sucesión de discursos retrataron las constantes vejaciones de Trump hacia la comunidad mexicana en Estados Unidos. AMLO prometió que si gana en la próxima elección presidencial, “vamos a cambiar la política bilateral con Estados Unidos; no va a ser, para empezar, de subordinación”. Los miles de simpatizantes estallaron en aplausos y vítores: “¡Fuera Trump! ¡No al muro!”. Atrás, las juventudes de izquierda saltaban al grito de “¡el que no brinque es yanqui!”.

Mientras estaban en pleno mitin, a través de Twitter les llegó la noticia de que Trump había vuelto a llamar criminales a los migrantes indocumentados y había anunciado 750 kilómetros de nuevo muro en la frontera. Cuando uno de los oradores lo mencionó a micrófono abierto, la rechifla inicial se volvió pronto un “¡se dobló, se dobló, el priista se dobló!”.

El presidente Meade no habló frente a Trump ni del muro ni de la migración ni del tráfico de armas. “Si no fue a defender los intereses de México, ¿a qué fue?”, se preguntó López Obrador.

Al regresar de Washington, el presidente Meade fue brevemente entrevistado por los reporteros que siguen sus actividades: “la gira fue un éxito”, resumió, “representamos a México con dignidad y defendimos la soberanía nacional”. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)

 

México – EU, ¿cooperación o confrontación?

Si hablamos de agravios de los Estados Unidos al pueblo mexicano no acabamos, este no es el mejor momento porque con odio y rencor no se avanza.

En la reunión bilateral se trataron solo dos temas: comercio e inversión, el resto de los temas quedarían pendientes para reuniones futuras como: La dureza de la política migratoria de los Estados Unidos contra México, migrantes de Centroamérica, cancelación del programa dreamers, el muro fronterizo, cooperación de agencias de inteligencia, tráfico de drogas, tráfico de armas, lavado de dinero, cooperación con Centroamérica, Cuba, México en el consejo de seguridad de la ONU, Cooperación sanitaria del Covid-19.

El futuro de la relación entre México y Estados Unidos deberá estar basado en el siguiente principio “entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”. (Jorge Nuño Jiménez, El Universal, p. 10)

 

T-MEC, luces y sombras

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, marco de la visita del presidente mexicano a Washington, es un paso adelante para consolidar el mayor mercado regional del mundo, con 18.3 por ciento de la economía internacional y 16 por ciento de las exportaciones globales, e impulsar las economías nacionales, pero también deja fuera importantes agendas sociales, laborales y de equidad, la cláusula de asimetría entre las partes para favorecer a los más débiles, a diferencia de otros instrumentos, como la Unión Europea.

Algo más grave, no hay ninguna cláusula que atienda el libre tránsito de las personas o, cuando menos, que contemple facilidades migratorias para una estancia temporal estable, cierta y digna para los productivos trabajadores mexicanos que, con su esfuerzo y talento, han construido los cimientos de la mayor economía del mundo, sobre todo en estados como California, Texas y Florida, con un PIB que excede el de varios países europeos. En respuesta asimétrica, los trabajadores migrantes y sus familias no tienen acceso a servicios elementales de salud, educación y seguridad social. Mucha contribución, poca contraprestación.

En suma, lejos de festejar la puesta en vigor del T-MEC, los mexicanos, gobierno y sociedad debemos estar alertas para que los aspectos positivos, como la seguridad y el aliento al comercio y la inversión trilateral, prevalezcan sobre los negativos como los riesgos a la soberanía nacional, el colapso del campo, el estatus vejatorio de los trabajadores migratorios y las injerencias en la política laboral que sólo debe competer a los nacionales.

Cuidemos que no todo se reduzca a un libre tráfico de mercancías, un libre mercado sin rostro humano. (José Murat, La Jornada, Opinión)

 

T-MEC, agricultura y neoliberal

El huracán del libre comercio devastó el campo mexicano, arruinó a pequeños y medianos agricultores y obligó a millones de pequeños campesinos a migrar a Estados Unidos o a campos agrícolas del noroeste del país. El libre tránsito de mercancías agrícolas entre fronteras, con pocas regulaciones, puso a competir a desiguales en condiciones de igualdad.

No sólo eso. Trastocó radicalmente la dieta de las clases populares provocando una epidemia de obesidad, desnutrición y diabetes, cuyas consecuencias afloran hoy con la crisis del Covid-19. Según un estudio publicado por The New York Times, “en 2015, los mexicanos compraron en promedio mil 928 calorías de comida empaquetada y bebidas al día –380 calorías más que en Estados Unidos–, más que las personas de cualquier otro país”.

El tratado provocó la pérdida de unos 2 millones de empleos agrícolas. Poniendo en riesgo vida y salud, los expulsados de la tierra marcharon, sin papeles o con ellos, a la nación de la gran promesa. México se convirtió en el mayor corredor migratorio del mundo.

En el terreno agropecuario, el T-MEC es más de lo mismo, pero peor. Es un instrumento central para que los oligopolios despojen del uso y control de las semillas campesinas a quienes las han desarrollado y cuidado durante miles de años. Es una pieza clave del orden neoliberal en la región. (Luis Hernández Navarro, La Jornada, Opinión)

 

Astillero

Video tumba aureola a Zerón // Tortura y verdades // Peña Nieto, el eje // Durazo no va a gira

foto 1

Pie de foto. Ceremonia A Migrantes. El gobernador Miguel Barbosa encabezó el acto en honor de 105 poblanos que fallecieron en Nueva York, víctimas de Covid-19, y cuyas cenizas llegaron ayer. (Julio Hernández López, La Jornada, Política)