Opinión Migración 141119

Nuestros “buenos vecinos”

Las relaciones bilaterales llegaron a su punto de mayor enfriamiento: la sede de la embajada de Estados Unidos dejó de otorgar visas a mexicanos, el embajador John Gavin acentuó su comportamiento insolente, se decretó un virtual cierre de la frontera entre ambas naciones y el gobierno de Ronald Reagan echó a andar el proyecto de construcción del “muro de la tortilla” para detener el tráfico ilegal de trabajadores y droga.

Como lo mostró el despliegue de la Guardia Nacional para impedir el paso de migrantes, el verdadero contrapeso a las políticas de López Obrador no está en México sino en Estados Unidos. El gobierno de Trump dispone de poderosos instrumentos para imponer un quiebre mayor a las políticas de nuestro gobierno y su carácter puede llevarlo, en un arrebato, a apretar al gobierno mexicano y descomponer más el escenario. Las posibilidades crecen, además, por la proximidad de las elecciones presidenciales en EU y la tentación de conseguir simpatías a costa de México. (Alfonso Zarate, El Universal, Opinión, p. A17)

Frentes Políticos

3. Los excesos son malos. Todos. Ya en México, Evo Morales, el expresidente de Bolivia, agradeció al gobierno el asilo político, pues le “salvó la vida”. En horas, le fue tramitada una visa humanitaria, con la cual se legaliza su estancia por el tiempo que él crea conveniente. También se le otorgó el documento oficial al exvicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, y a la exministra de Salud, Gabriela Montaño, quienes llegaron junto con Evo en la aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana. Contará con escoltas y ya fue nombrado huésped distinguido de la Ciudad de México. No se puede descartar que Morales vuelva al poder, pues en Bolivia las protestas a su favor crecen. Suena excesivo el apapacho al expresidente boliviano. ¿Es sólo para hacer enojar a la oposición, verdad? Digan que sí…

(Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p.13)

¿Excesos en la Guardia?

El discurso del gobierno federal sobre los avances en la pacificación del país enfatizan en que se ha puesto en el centro el respeto a los derechos humanos y que se hace un uso moderado de la fuerza. El 30 de junio pasado, cuando comenzó el despliegue formal de la Guardia Nacional, una de las demandas principales del jefe del Ejecutivo para sus integrantes fue la de actuar con pleno respeto a los derechos humanos.

A pesar de lo anterior, este nuevo cuerpo de seguridad acumula 24 denuncias por violaciones a los derechos humanos. La mayoría de los expedientes en proceso de investigación están relacionados con las operaciones de contención de migrantes en las frontera norte y sur, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. (Editorial, El Universal, Opinión, p. A16)

¿Aceptar la ayuda de Estados Unidos?

El enfoque está equivocado. Una de las mejores maneras de enfrentar al crimen organizado en México es haciendo corresponsable al gobierno de Estados Unidos. ¿Quieren ayudarnos de verdad? —como ofreció Trump. Pues adelante. Lo primero que necesitamos los mexicanos es que realicen un operativo para clausurar y sancionar a las armerías que surten a los cárteles mexicanos… y que den información sobre sus clientes criminales. ¿Más ayuda? Que limpien sus aduanas de corrupción para evitar el paso de cargamentos de drogas. México no puede ni debe hacerlo solo. Para eso tenemos una frontera en la que ya no pueden cruzar familias de migrantes, pero siguen pasando estupefacientes. (Enrique Berruga Filloy, El Universal, Opinión, p. A16)

Fallo vs. DACA, yerro económico; y Dreamers, motor al consumo

Bye, bye, Miss American Pie… El pasado martes la Corte Suprema de EU escuchó los argumentos a favor y en contra del programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), el cual protege, a quienes llegaron en su infancia a ese país, de ser deportados.

Las calles se inundaron de manifestantes, quienes apelaban a favor del humanitario esquema; mientras que en las redes sociales, el jaloneo de opositores y simpatizantes llenó las pantallas.

En 2012, el entonces presidente de esa nación, Barack Obama, emitió una orden ejecutiva para establecer ese esquema, el cual permite a jóvenes que llegaron antes de los 16 años a EU, conocidos como dreamers o “soñadores”, trabajar y estudiar sin miedo a ser capturados por oficiales de Migración. (Ángeles Águilar, La Razón, Negocios, p.6 )

Bienvenido, Evo

En un mundo que criminaliza la inmigración y deshumaniza a los migrantes, que acusa a los más chambeadores de ser parásitos sociales y a los refugiados que huyen de la violencia de terrorismo me parece importante reconocer y aplaudir que al menos por un instante el gobierno de México haya recordado su rica tradición de asilo y su vocación humanitaria.  (Enrique Acevedo, Milenio, Al Frente, p. 3)

El Correo Ilustrado

Enorgullece política exterior de México en la crisis actual

Paradójicamente, las espantosas tinieblas que vive Bolivia han hecho brillar una vez más la ejemplar política exterior de México.

A muchos nos enorgullece compartir nuestra tierra con los ilustres bolivianos que desde ayer nos acompañan.

Quisiera también añadir a los versos de Pablo Neruda que recuerdan en su Rayuela, otros los penúltimos que escribió Antonio Machado, con semejante admiración y agradecimiento.

A Méjico

Varón de nuestra raza, / équite egregio de las altas tierras / entre dos Sierras Madres, / noble por español y por azteca, / tú has sentido solícito y piadoso / –sonrisa paternal, mano fraterna– / el rudo parto de la vieja España, / y a la que va a nacer España nueva / acudes con amor, Méjico, libre / libertador que el estandarte llevas de las Españas todas: / ¡Te colme Dios de luz y de riquezas!

Carlos Pellícer López. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Editorial, p.2 )

México, paraíso del asilo

En 1975, cuando era corresponsal de Excélsior en Washington, entrevisté al líder demócrata del Senado, Mike Mansfield, sobre el asilo diplomático concedido dos años antes por el presidente Luis Echeverría a cientos de chilenos, simpatizantes del presidente Salvador Allende. Al apoyar la decisión del gobierno echeverrista, el senador Mansfield declaró: “México es un paraíso del asilo”. Recordó la tradición diplomática de nuestro país y elogió la hospitalidad de México otorgada a los republicanos españoles y a los asilados sudamericanos. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, MP, p. 16)

¿Hacia un parcial liderazgo latinoamericano?

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador asumió un papel protagónico en la crisis boliviana, al convertirse en el punto de refugio para exfuncionarios del gobierno del presidente Evo Morales, y principal portavoz de quienes consideran su caída como un golpe de Estado militar.

El súbito activismo no deja de llamar la atención, en un gobierno que hace tan sólo una semana era visto como renuente a tomar un papel de liderazgo regional y no hace mucho anunciaba que pretendía reivindicar la “Doctrina Estrada” y las políticas tradicionales de no intervención y respeto a la autodeterminación. (José Carreño Figueras; El Heraldo de México, Orbe, p. 23)

Carta dirigida a Marcelo Ebrard (Adiós democracia. Ahora ya somos socialistas)

Canciller Ebrard: En primer lugar y antes que empiecen mis reclamos, le diré que como mexicano soy un simpatizante absoluto de otorgar asilo político a los líderes extranjeros que han sido perseguidos por haber luchado por la libertad y la democracia en sus países.

Para mí, estos héroes serán siempre bienvenidos a mi país. Pero en el caso de nuestro nuevo y distinguido dictador invitado Evo Morales no estoy seguro. (Carlos Alazraki, El Universal, Nación, p. A8)

Novedades en política exterior

De cara a los acontecimientos recientes en Bolivia, la política exterior mexicana pareciera estar dando un giro novedoso. En primer lugar, un mayor protagonismo internacional. Antes incluso de que Evo Morales pidiera asilo a México, el canciller Marcelo Ebrard ya se lo había ofrecido. Ese activismo se ve también cuando nuestro gobierno critica abiertamente el papel de la OEA y el vergonzoso silencio de su secretario general, Luis Almagro, ante los sucesos del domingo.

En segundo lugar, nos hemos apartado del sacrosanto principio de no intervención. Eso no tiene que ver con el asilo concedido a Evo. Quienes así lo afirman solo buscan antagonizar por convivir y parecen desconocer todo sobre el derecho de asilo consagrado en las convenciones internacionales y en nuestra propia legislación. (Hernán Gómez Bruera, El Universal, Nación, p. A11)

Llegó el FBI

Finalmente, con la anuencia del gobierno de México, llegaron los agentes del FBI para investigar la masacre contra miembros de la comunidad LeBarón, no podía ser de otra forma, México pidió participar en las investigaciones tras la tragedia de El Paso, ahora obligaba la correspondencia cuando se trata de ciudadanos estadounidenses que fueron víctimas en territorio mexicano.

Se puede anticipar que no se irán con las manos vacías, seguramente lo difícil será dar con los autores materiales y en consecuencia con los intelectuales; se da por descontado que ni caso harán a la versión de la confusión expresada por Alfonso Durazo. (Juan María Naveja, El Economista, El Foro, p. 55)

Congresistas norteamericanos y soberanía

La verdad es que la dramática violencia en México ha rebasado nuestras fronteras al llegar al Congreso de Estados Unidos transformada en más que palabra violenta, es decir, en palabra amenazante, belicosa e ignorante. Lo último porque un legislador, del país que sea, debe conocer su Derecho y el del país al que amenaza.

¿O ignora su soberanía constitucional y la de México? En la Declaración de Independencia de Filadelfia de 1776, fuente de la Constitución de los Estados Unidos, se lee textualmente: “Sostenemos que estas Verdades son evidentes en sí mismas: que todos los Hombres son creados iguales, que su Creador los ha dotado de ciertos Derechos inalienables, que entre ellos se encuentran la Vida, la Libertad y la Búsqueda de la Felicidad”. Principios fundamentales que ha jurado todo legislador norteamericano. Pero hay quienes los olvidan denigrándose a sí mismos y a su cargo. Tal es el caso de los Congresistas de Estados Unidos que pretenden presionar a López Obrador para que modifique el estatus legal de las organizaciones criminales en México, o sea, que dichas organizaciones sean de terroristas y así poder ordenar operaciones militares norteamericanas en suelo mexicano.  (Raul Carrancá y Rivas, El Sol de México, Análisis, p. 17)

Los mormones y el gobierno de los cárteles

Hoy, estos compatriotas con doble nacionalidad (mexicana y americana), han venido a ocupar los titulares de los más difundidos medios de comunicación de todo el mundo. Esto debido a la masacre de que han sido víctimas los miembros de una familia, habiendo resultado muertos y calcinados tres mujeres y 6 niños, en un acto de una brutalidad sin precedentes, que a mi parecer, sólo puede deberse a la intención de aterrorizar a la ciudadanía, como parte del sometimiento mafioso en pos de facilitar su extorsión. (Óscar Espinosa Villarreal, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 1)

Los mexicanos ¿Qué  terreno estamos pisando?

Pero aún hay más y es un punto todavía más que lamentar para los mexicanos. El golpe de Estados perpetrado contra Evo Morales nos ha convertido en un país “benevolente con los extranjeros”. El Gobierno de México concedió asilo político al expresidente de Bolivia, derrocado en un golpe de Estado. (Karina A. Rocha Priego, Uno más Uno, Columna Uno, p. 3)

Piratas de Campeche

Hasta hace poco, los relatos sobre piratas en Campeche pertenecían sólo a los libros de historia y las novelas. Pero ya no. Ahora también aparecen en los periódicos. El martes pasado, la Séptima Zona Naval informó que personal de la Armada de México había realizado la evacuación médica de dos ciudadanos italianos pertenecientes a la tripulación del barco Remas. Ambos estaban heridos, uno de bala y otro de un fuerte golpe en la cabeza.

Alrededor de las 20:40 horas del lunes, un grupo de siete u ocho hombres armados abordó la nave en aguas del Golfo de México con el fin de asaltarla.

“La Unidad de Crisis del Ministerio de Asuntos Extranjeros sigue los hechos con la máxima atención, en coordinación con la embajada italiana en México”, divulgó la agencia ANSA en una nota sobre el acto de piratería contra el barco de la empresa Micoperi, de Rávena, una de las principales contratistas de la industria offshore. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

Si rasuran al vecino…

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador retomó la mejor tradición de nuestra política exterior y de inmediato ofreció asilo político —político, Marcelo, no sólo humanitario— a Evo Morales y miembros de su equipo y a sus familiares. El asilo ha sido acompañado de una condena tajante del golpismo, porque en estas circunstancias de nada sirven los circunloquios. No se apacigua a la bestia acariciándole el lomo. (Humberto Musacchio, Excélsior, Nacional, p. 13)

Ángeles caídos

¿ASILO SÍ, ASILO NO?

México tiene una amplia tradición de aplicar una política exterior de principios, un historial que le valió un reconocimiento internacional sin precedentes. Durante la administración de Vicente Fox se “torció” esa visión y se aplicó una política exterior pragmática. Basta recordar el vergonzoso episodio de “comes y te vas” con Fidel Castro (aún me sonrojo de sólo mencionarlo).

Habría que recordar que nuestro país acuñó la Doctrina Estrada, que no otorga reconocimiento a ningún país; también, en 1962, México fue el único país que votó en la Organización de Estados Americanos (OEA) en contra de la expulsión de Cuba. (Kimberly Armengol, Excélsior, Global, p. 25)

Mirador

A mí me gusta el frío.

Enciendo la chimenea de la sala, me arrellano en mi sillón favorito y me cubro las rodillas con un pequeño edredón de plumas que entre sus pliegues guarda todas las tibiezas. A tragos lentos bebo una copa del fino brandy que se da en Nuestra Señora de las Parras, hermoso sitio de mi natal Coahuila de donde salen vinos y licores prestigiosos. Beber un sorbo de ese brandy es como darle un trago al Sol.

Por la noche me meto bajo dos cobijas saltilleras de las que se llaman “de lana y lana”, salidas de los obrajes del antiguo barrio Águila de Oro. Una sola de esas cobijas bastaría para dar calor al Círculo Polar Ártico. La chimenea de la sala… Mi sillón favorito… El edredón de plumas… El brandy… Las cobijas de lana y lana… Ahora leo en un periódico de mi ciudad que cientos de indigentes y migrantes pasan frío en las calles estas noches. (Armando Fuentes Aguirre, Reforma, Opinión, p. 9)