Opinión Migración 150121

 

Frentes políticos

Diplomacia. Esta semana quedó demostrado que México buscará tener con Estados Unidos una relación, de amistad y cooperación, pero más simétrica y recíproca, enfocada a promover los intereses de nuestro país y no sólo los del vecino. Por un lado, hoy entran en vigor los nuevos lineamientos para agentes extranjeros que cumplen funciones de seguridad en México. Como ha explicado el canciller Marcelo Ebrard, la intención no es disminuir la cooperación, sino darle un marco legal y que se involucre a las autoridades mexicanas en las indagatorias que realicen. Por otro lado, Ebrard dijo el miércoles que, de ser necesario, nuestro país invocará el T-MEC para garantizar que los trabajadores mexicanos, sin importar su condición migratoria, sean vacunados contra el covid-19. Que así sea. (Excélsior, Nacional, p. 11)

Fusilerías // AMLO y Trump: afinidad extrema

Recién llegado al poder, Donald Trump ordenó medidas extremas para restringir el paso a la migración indocumentada, aderezadas con el estribillo del levantamiento del muro que México iba a pagar, “de alguna forma u otra”, como se ufanó en puntualizar. Bien. Pues el gobierno de la 4T se sacó de la manga un acuerdo de apoyos a Centroamérica que más allá de si se concreta o no, implicó desde el primer momento un despliegue de miles de soldados que el magnate, a una semana de ser echado del poder, ha tenido a bien agradecer al “caballero y amigo Obrador”.

Afinidades extremas con su todavía colega del norte y que acarrearán consecuencias, las del Presidente mexicano. Ahora la solidaridad viene por el lado de los cerrojazos de las redes sociales, aun de Snapchat, al jefe de la Casa Blanca. (Alfredo Campos Villeda, Milenio Diario, Al frente, p. 2)

¿Que debe esperar México de Joe Biden?

En cinco días, Joe Biden tomará posesión como presidente de Estados Unidos. Habrá protestas, y es posible que haya violencia, de parte de grupos extremistas, pero estas turbulencias no cambiarán la realidad de un cambio ordenado de gobierno que tendrá lugar el día 20 de enero exactamente a las 12 de mediodía.

¿Qué debe esperar México —y los mexicanos— del nuevo presidente de Estados Unidos?

Por un lado, sospecho que Biden pondrá menos atención directa y constante a México. Trump tenía una obsesión poco saludable con el país vecino, y lo usó como blanco de ataques y críticas durante su gestión presidencial. Pero si gran parte de su atención a México era negativa y a veces punitiva (aranceles, el muro, políticas migratorias duras), también a veces parecía tener cierta envidia del país vecino. México siempre estaba presente en su mente y su retórica, para bien y para mal.

Creo que para Biden, los temas que más le interesan con los vecinos (tanto Canadá como México) son tres: Salud, Recuperación Económica y Migración.

El tercer tema, migración, es mucho más un tema bilateral entre México y EU, pero hay una ventaja en sumar a Canadá, dado su experiencia en temas de refugiados y desarrollo. Ahí hay oportunidades de explorar juntos cómo ir ordenando la migración en la región que va desde Centroamérica hasta Canadá, construyendo nuevos canales para la migración laboral, otras formas de protección humanitaria más próximas a donde la gente necesita protección e inversiones en el desarrollo, un tema que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha abanderado desde que inició su gestión presidencial.

Por supuesto que va a haber otra agenda migratoria dentro de Estados Unidos que también afecta a México, dado que uno de cada diez mexicanos vive en el país vecino. Eso es la agenda de la regularización y de inclusión social y económica de los migrantes, que Biden ha prometido. Si bien es un tema de política interna, podría llegar a tener efectos muy positivos para los Mexicanos que viven ahí, y el gobierno mexicano no puede ser ajeno a esos procesos de cambio que afectan a sus connacionales que residen en el país vecino.

Cuando Joe Biden ve a México, no ve una relación difícil, sino un socio necesario e indispensable para el futuro de su país. Y ojalá que la administración del presidente López Obrador vea lo mismo en EU con la llegada de Biden. (Andrew Selee, El Universal, Opinión, p. 10)

Las remesas del miedo

Nuestros paisanos en Estados Unidos están cada día más atemorizados ante la destrucción provocada por el gobierno populista y autoritario de López Obrador. Están viendo como se extiende el desempleo, la inseguridad, el hambre y la desesperación. Por eso, cada día envían más remesas, para que sus familiares —generalmente sus padres y sus hermanos— puedan paliar las olas del desastre y las consecuencias de la pandemia, extendida por la negligencia oficial.

Ellos conocen mejor que nadie lo que las estadísticas manipuladas del vocero para la pandemia, Hugo López-Gatell, ocultan. Miles de personas han tenido que enfrentar la enfermedad con sus propios medios y en sus propias casas. Han tenido que pagar consultas con el médico, compra de medicinas, adquisición de tanques de oxígeno, estudios clínicos, radiografías. En el peor de los casos, además, los gastos de los sepelios y los traslados de los cuerpos. Los costos del novenario.

Al presidente López Obrador le gustan los números y los presume como si fueran un logro de su gobierno. Como si fuera un regalo de Reyes, el 6 de enero pasado, destacó que en 2020 las remesas alcanzaron los 40 mil millones de dólares. Para tener una idea, reconoció, “si estas remesas son 900 mil millones (de pesos) que llegan a 10 millones de familias, es un promedio como de 350 dólares mensuales por familia, significa una derrama económica importantísima, por eso no se nos cayó el consumo a pesar de la pandemia y de la crisis económica”. (Fernando Herrera Ávila, El Universal, Opinión, p. 10)

Con Biden habrá más revoluciones de color en AL

Las formas cambian, pero el fondo sigue siendo el mismo. En vez del muro, las restricciones a los inmigrantes y el discurso ultra de Donald Trump, vendrán las declaraciones correctas sobre la democracia, las mujeres y los afrodescendientes de Joe Biden. En vez del militarismo descarnado, las revoluciones de color ideadas por la Open Society de Soros para promover cambios de régimen que favorezcan sus intereses.

La pista la dio Thomas Shannon el primero de enero en una carta abierta en medios brasileños. Shannon fue embajador de Estados Unidos en Brasil en el gobierno de Obama y había sido subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental con George W. Bush.

La carta de Shannon titulada La delicada verdad sobre una vieja alianza fue publicada en la revista Crusoé (https://bit.ly/2LLldiB), que funge como periodismo independiente, antibolsonarista ahora, pero cuyos fundadores jugaron un papel destacado en el proceso contra Lula que desembocó en su reclusión y en la destitución de Dilma Rousseff, operando entonces desde el influyente sitio El Antagonista (oantagonista.com). (Raúl Zibechi, La Jornada, Opinión, p. 23)

Internacionalización de las ciudades mexicanas

México no es ajeno a estos procesos de internacionalización local. Por esta razón, y para enfrentar de mejor manera los retos de la gobernanza local, las ciudades buscan cada vez más oportunidades en el exterior.

Dicha estrategia debe ser vista como una oportunidad para desarrollar las localidades a través de mejores prácticas, inversión, comercio, turismo, y cooperación. Por ejemplo, la Ciudad de México comparte su experiencia en temas de protección civil con la ciudad de Johannesburgo.

En temas relacionados con el desarrollo social, la alcaldía Cuauhtémoc firmó el año pasado un acuerdo con el Distrito de Pilsen en Chicago, con la participación de la comunidad mexicana migrante, para impulsar programas de reunificación familiar y de promoción económica.

La fortaleza de este intercambio nos hace pensar en un futuro en el que la cooperación urbana global será clave para enfrentar cuestiones urgentes como el cambio climático, la planificación de ciudades, el fenómeno migratorio, igualdad de género y muchos otros desafíos a los que estamos expuestos. Si bien México ha incrementado la actividad internacional desde lo local, el camino por recorrer aún es largo. De los 2,469 municipios del país, solamente alrededor del 6% realiza actividades internacionales.

Hoy tenemos el reto de ampliar, diversificar e institucionalizar la acción internacional local.

Para la construcción de una nueva esfera de gobernanza mundial, la política exterior debe verse como una herramienta transversal que nos permita generar desarrollo regional y nacional. Hoy, no hay reto global sin soluciones locales. (Ximena Escobedo Juárez, El Heraldo de México, Opinión, p. 10)