Opinión Migración 150525

Sacapuntas

Quita cerrojos y candados

Una transformación en las estaciones migratorias es el objetivo del titular del INM, Sergio Salomón Céspedes. Tras asumir el cargo, el pasado 1 de mayo, el funcionario ha ido quitando cerrojos y candados, para dar trato humanitario a los extranjeros que sean traslados a esos lugares, además de que reforzó la supervisión para evitar tragedias.

Los une impuesto a las remesas

Se unió la clase política mexicana contra la iniciativa de la Cámara de Representantes de EU de gravar con 5% el envío de remesas. En el Senado, se aprobó por unanimidad la propuesta del líder de Morena, Adán Augusto López, para crear un grupo que vaya a Washington a intentar convencer a sus pares de no aprobar esa medida.

Américo aclara lo de su visa

Aclaró el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, los rumores sobre la supuesta cancelación de su visa estadounidense, como ocurrió con su homóloga de Baja California, Marina del Pilar Ávila. “Yo lo único que les podría decir es que a título personal, no he tenido ninguna notificación en ese sentido”, dijo el mandatario. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)

En Privado / La mudanza de los Guzmán

Ayer le contaba del acuerdo, inédito, del gobierno de Estados Unidos con un narcotraficante mexicano, Ovidio Guzmán, para recibir en ese país a 17 miembros de esa familia, lo que es una señal de a lo que está dispuesto a llegar el gobierno de Trump en el combate a los cárteles mexicanos, que ya calificó de organizaciones terroristas internacionales, pero con cuyos jefes sus agencias negocian.

De esto, ayer, y con toda razón, la presidenta Sheinbaum expresó su rechazo por la falta de información de Washington, y cuestionó lo que le decía: que los declare terroristas, negocie con ellos y les permita el ingreso a su país sin informar a las autoridades mexicanas.

Ya el martes, Omar García Harfuch me había confirmado que esa mudanza familiar fue producto de una negociación entre Ovidio Guzmán, al que no mencionó por su nombre, y las autoridades estadunidenses, lo que viene a reforzar, con el reclamo de la Presidenta, las preocupaciones por el doble discurso de Washington y la falta de comunicación y transparencia en este tipo de acuerdos extralegales.

Sheinbaum exigió información a cambio de la transparencia que su gobierno ha tenido con el de Estados Unidos en temas de seguridad.

Esto, apunto, da una dimensión aún inconmensurable de la información que los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán hayan ofrecido a los fiscales de Estados Unidos, que van no por distribuidores de droga sino por sus alianzas con políticos, gobernantes y empresarios, que es lo que hoy tiene angustiados.

Del tamaño y nombre de la información que tienen y han ofrecido los hijos de El Chapo Guzmán es esta operación de mudar a 17 familiares de Ovidio, a los que de inmediato les ofrecieron protección, con base en el acuerdo.

Este es el primer paso que permite empezar a dimensionar los nombres que van a revelar en un momento crucial en el gobierno de la presidenta Sheinbaum, quien siendo ajena a ese juego de complicidades es víctima por su cargo, cuando hoy no sabemos qué hará, porque no sabemos qué va a pasar, qué van a hacer.

Pero podría ser un punto de inflexión en su gobierno.

RETALES

  1. BOLETOS. Dice Fernández Noroña que el Senado le dio 34 mil pesos para un boleto de turista México-París-México. Pero ese es el precio de dos pasajes en clase económica cuyo promedio es de 16 mil pesos. ¿Iba solo? Y todavía niega que no viajó en premier;

  1. AJUSTES. El ex diputado priista y secretario del comité estatal, Armando Córdova, recibió 15 tiros cuando se tomaba un café en un Starbucks de Zapopan. Los sicarios, como siempre, huyeron; y

  1. RELEVO. Salomón Céspedes, el nuevo titular del Instituto Nacional de Migración, me dijo ayer que por ley está obligado a revisar la gestión de su antecesor Francisco Garduño y se comprometió públicamente a no ser un Garduño 2.0 en ese cargo vital. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p. 3)

Razones // Griselda, Ovidio, el silencio

Tiene razón la presidenta Sheinbaum al pedir que, en el caso de Ovidio, debería haber información sobre su proceso, porque fue detenido en México, pero es evidente que la Casa Blanca no dará esa información.

Ayer en la mañanera, la presidenta Sheinbaum se mostró entre exasperada y contradictoria cuando fue interrogada sobre los temas de Ovidio, su familia, la declaratoria de terroristas a criminales mexicanos, y terminó mezclando todos los temas con el telón de fondo de la inconformidad de no tener la más mínima información de Estados Unidos sobre esos temas.

Dijo la Presidenta que Estados Unidos “tiene que dar la información, no hay información; no tenemos la información oficial pública que diga por qué entró esta familia (la de Ovidio a la Unión Americana). Hay que recordar, primero, el tema de la extradición (de Ovidio Guzmán), si hay una política de no negociar con terroristas, porque en una decisión de ellos, deciden nombrar a algunas organizaciones del crimen organizado como terroristas, pues que informen si hay un acuerdo o no hay un acuerdo, cómo es que están llegando a un acuerdo, cómo es lo que hacen”.

Estados Unidos no dará información sobre el caso Ovidio hasta julio próximo, cuando sea la audiencia en la que se declarará culpable y se oficializará el acuerdo de colaboración con la justicia de ese país, que, por lo que se ve, es de alto nivel (no es normal que se acoja a toda la familia de un testigo colaborador para darle protección). Y buena parte de la información será confidencial y quién sabe cómo se utilice.

Estados Unidos está en su derecho a declarar como terroristas a los grupos del crimen organizado que operan con un nivel insostenible de violencia contra la población. Sé que en el gobierno federal no están de acuerdo, pero creo que nosotros tendríamos que tener una posición similar.

Una cosa es no negociar con terroristas en casos específicos, ante secuestros u otro tipo de extorsiones, y otra, siempre se ha hecho, es negociar para obtener confesiones y colaboración de terroristas o narcotraficantes. Así se llegó a muchos de los principales terroristas de las últimas décadas, incluyendo Osama bin Laden.

Tiene razón la presidenta Sheinbaum al pedir que, en el caso de Ovidio, debería haber información sobre su proceso, porque fue detenido en México, porque su captura en el operativo en Jesús María, Sinaloa, coordinado por el ahora secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, costó vidas y enormes esfuerzos, y porque, teniendo procesos abiertos en México, Ovidio fue extraditado a Estados Unidos.

Tiene razón, pero es evidente que la Casa Blanca (o el Departamento de Justicia, que maneja Pam Bondi) no dará esa información como no ha dado la relacionada con la captura de El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López. Es consecuencia, ya lo hemos dicho, de la falta de confianza que generó el presidente López Obrador desde mucho antes de que asumiera el presidente Trump; y en la recuperación de esa confianza están trabajando la Presidenta y el Gabinete de Seguridad, aunque faltarán decisiones políticas y tiempo para recuperarla plenamente.

Sobre la familia de Ovidio hay un punto que no es menor. El martes, Omar García Harfuch dijo que contra ellos no había órdenes de aprehensión y que, por eso, pudieron salir del país e ingresar legalmente a Estados Unidos. Me imagino que en Migración, en México, en la garita de San Isidro, no deben estar muy atentos porque repentinamente arribaron, se asegura que la mayoría en vuelos privados, 17 familiares de la familia Guzmán, incluyendo la madre de Ovidio, Griselda Guzmán López, juntos, en forma repentina, y nadie se enteró. La información no la dio el gobierno, sino el reportero sinaloense Luis Chaparro, con datos y video incluido. ¿La hubiera dado Estados Unidos? Lo dudo.

Me llama la atención lo de Griselda. Ella sí es una figura importante del cártel, así está en la publicidad dada a conocer desde hace años en Estados Unidos. Lo era en la relación con políticos y con distintos negocios, incluyendo contratos con los gobiernos del estado a través de sus empresas, incluyendo una cementera llamada JM. El rancho de Jesús María donde fue detenido Ovidio era de su propiedad y, unos días antes de la caída de su hijo, se había realizado un gran evento navideño donde se regalaron juguetes a niños de la región y que terminó con una comida encabezada por la señora Griselda, en la que participaron varios funcionarios estatales.

De todas las parejas del Chapo, Griselda fue la que tuvo su confianza en temas operativos, independientemente de las otras relaciones de Joaquín. Su hijo mayor, Edgar, el hermano de Ovidio y Joaquín, de entonces 22 años, fue asesinado en Culiacán en 2008, en una confusión (un grupo del Mayo Zambada lo mató, junto con otros tres amigos, confundiéndolo con sicarios de los Beltrán Leyva; paradójicamente, quien encabezaba ese comando era uno de los Inzunza, que fue perdonado por El Chapo, el grupo que ahora fue declarado terrorista y está aliado con el Chapo Isidro y Los Mayitos, en contra de Los Chapitos).

Edgar era visto por Joaquín como su verdadero sucesor, y su muerte fue la que terminó elevando a Iván Archivaldo (su medio hermano) a los principales niveles del cártel, luego de la extradición de El Chapo. Fue el que también se ganó la animadversión de sus exaliados y de todos sus enemigos y, aparentemente, abandonado por su familia.

Lo cierto es que Griselda nunca fue molestada. Pocos como ella saben de las relaciones políticas y empresariales de esa organización, sobre todo en Sinaloa. Y de eso tampoco tendremos información.

Hoy llega el embajador Ronald Johnson, un hombre de todas las confianzas de Donald Trump, ya comprobaremos la fuerte influencia, en todos estos temas, del exrepresentante en El Salvador, con más de 40 años de experiencia en la CIA y en el ejército. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Bajo Reserva

Trump logra un “hermoso” acuerdo entre Morena, PRI y PAN

 

Nos hacen ver que el presidente Donald Trump logró lo imposible: un “hermoso” acuerdo entre Morena y la oposición. La postura del presidente de Estados Unidos, quien calificó como un “gran y hermoso” proyecto de Ley la iniciativa del republicano Jason Smith para cobrar 5% de impuesto a los migrantes que envíen remesas de Estados Unidos a México, hizo posible que se diera un pronunciamiento conjunto de todos los coordinadores parlamentarios en la Cámara de Diputados que, por primera vez, se pusieron de acuerdo en lo que va de la 66 Legislatura.

Nos recuerdan que un intento anterior para rechazar los aranceles no ocurrió, como tampoco pasó cuando se criticó la propuesta para declarar terroristas a los grupos del narcotráfico en nuestro país, ni cuando se pidió respaldo a la política exterior de la presidenta Claudia Sheinbaum. Quizá Trump no ha logrado un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, pero ya consiguió unidad entre Morena y la oposición, un paso a la vez.

¿Muchos morenistas tienen casas en EU?

Nos cuentan que, con el afán de defender a la gobernadora morenista de Baja California, Marina del Pilar Ávila, por el retiro de su visa estadounidense, la senadora de Morena, Andrea Chávez, reveló que “muchos” morenistas viajan habitualmente y tienen casas en Estados Unidos. “Ella cruza habitualmente a Estados Unidos, como muchos de nosotros”, afirmó la legisladora chihuahuense. “¿Tiene una residencia allá?”, le preguntaron periodistas. “Como muchos de nosotros”, contestó doña Andrea. Casa en Estados Unidos, el nuevo concepto de la austeridad republicana. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

El Caballito

Albergue de migrantes, dolor de cabeza para la CDMX

Si bien las autoridades capitalinas están impulsando una política para mejorar las condiciones en las que se encuentran los migrantes en la Ciudad de México. lo cierto es que el tema de la instalación de nuevos albergues se ha vuelto un dolor de cabeza para los funcionarios, pues encuentran muchas inconformidades.

Por ejemplo, en la colonia Nueva Santa María, en la alcaldía Azcapotzalco, los vecinos montaron un plantón para que no hubiera un espacio para migrantes y por ello ya se canceló: ahora, en Peralvillo, en la zona de Tepito, hay oposición de personas que ocupan el espacio, y según el secretario de Gobierno, César Cravioto, lo hacen de forma irregular ahí al lado hay un albergue con migrantes y su presencia no genera molestia. El punto es que las autoridades encuentran resistencia, por diversos motivos, para la llegada de espacios para migrantes. ¿Algo estará fallando en el procesamiento? (El Caballito, El Universal, Metrópoli, p. 19)

Antes Del Fin // El nuevo embajador de Estados Unidos: una diplomacia de uniforme

En diplomacia, los gestos importan. Pero hay nombramientos que no son gestos: son maniobras. La designación de Ronald Johnson como embajador de Estados Unidos en México marca un giro que no puede interpretarse como rutina diplomática. Al frente de la representación más grande de Washington en el mundo no estará un diplomático de carrera, sino un exboina verde con pasado en la CIA.

Johnson no es ajeno a América Latina. Ha operado en entornos de alta sensibilidad, siempre desde la lógica de la inteligencia y la seguridad nacional. Su confirmación dividida en el Senado estadounidense revela su carácter controversial. Pero más allá de lo personal, lo relevante es lo estructural: ¿qué tipo de relación está proyectando Estados Unidos hacia México? Desde su regreso al poder, Donald Trump ha relanzado su agenda de endurecimiento fronterizo, con discursos que mezclan migración, crimen y terrorismo. En este clima, México vuelve a ser catalogado no como socio estratégico, sino como línea de defensa.

La elección de Johnson cristaliza esa visión. No es un embajador para negociar tratados. Es un perfil pensado para coordinar operaciones, leer mapas de inteligencia y administrar crisis bajo protocolos militares. Su nombramiento sugiere que la embajada estadounidense en México podría operar como centro de control, no como espacio de diplomacia tradicional.

La presión migratoria sobre México ha crecido tras la reactivación de programas de devolución masiva de migrantes. Las rutas incluyen ahora contingentes chinos y africanos, no solo centroamericanos.

Los centros urbanos mexicanos ya no son puntos de paso, sino espacios de contención. Y la cooperación bilateral gira hacia una lógica de “responsabilidad compartida” que implica delegación de tareas de control.

En los hechos, México comienza a actuar como un tercer país seguro sin firmar acuerdo alguno que lo reconozca como tal. Mientras tanto, se despliegan operativos migratorios en las ciudades del sur, se levantan estaciones temporales y se refuerzan retenes que no distinguen entre personas con derechos y presuntos delincuentes. La frontera sur se convierte, de facto, en una extensión del muro.

En paralelo, Trump ha retomado su narrativa de intervención. Aunque no se ha concretado formalmente, en sectores republicanos se discute la posibilidad de operativos unilaterales contra el crimen organizado en territorio mexicano. Frente a esto, el gobierno federal ha manifestado su rechazo, pero la designación de Johnson podría presionar los márgenes de ese rechazo: no mediante discursos, sino mediante operaciones discretas.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que nuestro país no permitirá acciones militares extranjeras. Pero la amenaza no siempre se manifiesta en forma de tanques.

A veces, se disfraza de diplomacia. Y cuando el embajador es un experto en operaciones encubiertas, el límite entre diplomacia y táctica se vuelve más difuso.

El contexto obliga a revisar la arquitectura institucional de la política exterior mexicana.

Hoy más que nunca, el servicio exterior requiere no solo firmeza política, sino capacidades de análisis estratégico, soberanía narrativa y blindaje institucional ante decisiones unilaterales. No basta con tener la razón: hay que construir fuerza para sostenerla.

ANTES DEL FIN

La pregunta es si México está preparado para una embajada estadounidense que funcione con lógica de seguridad. ¿Está lista nuestra política exterior para enfrentar un interlocutor que privilegia la vigilancia sobre la cooperación? La relación bilateral atraviesa un momento delicado.

Johnson representa el regreso de una política exterior estadounidense centrada en la contención más que en la corresponsabilidad. Su figura anticipa un tipo de relación asimétrica, con menos diálogo y más control.

Frente a esto, México debe definir su postura. No se trata de rechazar por reflejo, sino de leer con precisión lo que este nombramiento implica: una redefinición de prioridades que nos obliga a repensar la soberanía no como bandera simbólica, sino como práctica estratégica. (Nadine Cortés, El Financiero, Opinión, p. 27)

Pepe Grillo // ¿Ron Johnson SÍ dará información?

El problema de fondo es que el gobierno de México se entera de cuestiones cruciales en el ámbito del crimen organizado cuando se publican en la prensa. Unas veces reacciona bien y otras no tanto, pero la clave es esa, que se trata de una reacción ante un hecho consumado.

Eso ocurrió con la decisión del Tío Sam de recibir en su territorio a 17 familiares de Ovidio Guzmán, alias El Ratón, como parte del acuerdo para que ese hijo del Chapo se convierta en colaborador de las agencias norteamericanas. ¿Cómo pudo montarse un operativo de esas dimensiones sin que se detectará ninguna señal en los radares de las agencias de inteligencia mexicanas? ¿No se le daba seguimiento a la mamá de Ovidio e Iván Archivaldo? Muy raro.

Los expertos en seguridad comenzaron a darle seguimiento cuando vieron a la parentela en la garita de Sin Ysidro, Tijuana, con todo y maletas, demasiado tarde. Se han registrado algunos pataleos, pero hasta ahora sin resultados.

El hecho es que Estados Unidos decidió que lo mejor para sus intereses era blindar información sustantiva. Así se quedó con El Mayo y con la familia de Ovidio. Si la estrategia le sigue dando resultados no la cambiará. Acaso el nuevo embajador, Ron Johnson, curtido en las filas de la CIA, puede abrir un canal de comunicación. (Pepe Grillo, La Crónica de Hoy, La Dos, p. 2)

Editorial // Gravar remesas: sadismo trumpista

El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles gravar con un impuesto de 5 por ciento las remesas que los trabajadores extranjeros hacen a sus países de origen.

El autor de la iniciativa, el republicano Jason Smith, asegura que su propósito es evitar que los beneficios de los contribuyentes lleguen a los inmigrantes “ilegales”, pero en los hechos golpea a todos los trabajadores foráneos, sin importar que sean titulares de permisos de residencia permanente o de visas de no inmigrante, como las de tipo H-1B, H-2A y H-2B, elaboradas para atraer a “las personas que quieren prestar servicios en un campo especializado, servicios de gran mérito y habilidades excepcionales para los proyectos de desarrollo o investigación cooperativa con el Departamento de Defensa (DOD)”, de acuerdo con la definición del Departamento de Seguridad Nacional.

Es decir, se castigaría a los profesionistas altamente especializados que el presidente Donald Trump ha señalado en múltiples ocasiones como los únicos migrantes deseables (junto a los multimillonarios).

El nombre mismo de la propuesta, “Único, grande y hermoso proyecto de ley”, indica que estamos ante una nueva andanada del trumpismo más delirante, dispuesto a avanzar su agenda xenófoba y cavernaria sin reparar en lo que se lleve por delante. Así lo ejemplifica que este proyecto contenga otras propuestas como someter a la tasa de impuesto corporativo a las universidades que la ultraderecha considere progresistas o hacer permanentes los recortes de impuestos a los millonarios aprobados por Trump en su primer mandato.

Sumado a la implacable cacería humana contra los inmigrantes y al uso de las bases de datos del IRS (análogo del SAT mexicano) para identificar y deportar a indocumentados, es previsible que el impuesto a las remesas tenga como principal efecto interno, en caso de aprobarse, empujar a los trabajadores foráneos a la informalidad e incluso a la clandestinidad, con lo cual no sólo disminuirá la de por sí insuficiente mano de obra a disposición de empresas de todos los tamaños, sino que además se produciría un efecto contrario al esperado en la recaudación.

 

Los extranjeros en situación irregular pagan en promedio 20 por ciento de sus ingresos al fisco, pero si se ven obligados a trabajar clandestinamente para mantenerse a salvo de las redadas, el erario dejará de percibir 90 mil millones de dólares al año, 2.6 por ciento de los ingresos federales.

Fuera de Estados Unidos, el resultado sería por demás negativo. Aunque México concentra 10 por ciento de las remesas enviadas a escala mundial, éstas representan sólo 3.4 por ciento del producto interno bruto nacional. En cambio, para varios países de la región tales recursos significan hasta una cuarta parte de toda su economía Nicaragua (27.2 por ciento), Honduras (25.2), El Salvador (23.5), Guatemala (19.6), Haití (18.7) y Jamaica (17.9) son los más dependientes del dinero remitido por sus ciudadanos en el exterior.

Dado que estas naciones ya se encuentran severamente empobrecidas, la desaparición súbita de millones de dólares podría paralizar la actividad económica y disparar los índices de pobreza. Si a ello se suma el papel de las remesas en la balanza de pagos y la estabilidad de las monedas, está claro que el impuesto causaría daños incuantificables a países enteros. Es, pues, el sadismo puro y duro aplicado contra los más desfavorecidos lo que guía al trumpismo.

En tanto la política fiscal es un asunto interno de Washington, México no puede hacer más que expresar su repudio frente a esta medida racista y discriminatoria, como ya lo hicieron el gobierno federal y todas las fuerzas partidistas con representación en el Congreso. Este cierre de filas ante el embate trumpiano puede anotarse como saldo positivo de una legislación ominosa que, de resultar aprobada, las organizaciones estadunidenses defensoras de los derechos humanos habrán de combatir en tribunales por su carácter claramente segregacionista y sus impactos perniciosos. (La Jornada, Editorial, p. 2)

Confidencial

Alistan viaje a Washington

Hablando de viajes, a propuesta de Adán Augusto López, coordinador de Morena en la Cámara alta, el Senado analiza crear una “comisión plural” que viaje a Washington, ante el intento de gravar las remesas. Causa extrañeza, pues la oposición estuvo insistiendo, un día sí y el otro también, con crear una comisión que acudiera para abonar al diálogo ante los amagos de aranceles por un lado y otro. Ahora sí el oficialismo lo consideró pertinente, todo sea por los “hermanos migrantes” y sus generosas aportaciones a la economía del país. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)

Cartones

Avanza en EU proyecto para gravar remesas

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(Camacho, Reforma, Opinión, p. 8)

Mente de Tiburón

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(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 10)

Nuevos guaruras

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(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)

Cabeza fría

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(Magú, La Jornada, Política, p. 3)

Serenata…

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(Rictus, El Financiero, Nacional, p. 34)

Doble Cara

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(Xolo, 24 Horas, Página 2, p. 2)