El pleito entre Guillén y el padre Solalinde
Antes de dejar el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien dice que él pidió la renuncia, el excomisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén, habló con el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, de su intención de bajar del barco de la 4T, por haberlo dejado al margen de los acuerdos de AMLO con la administración de Donald Trump. El punto central, nos dicen, es que don Tonatiuh no veía con buenos ojos el despliegue de seis mil elementos de la Guardia Nacional para la contención de los flujos migratorios de centroamericanos, pero también estaba padeciendo la falta de recursos, de elementos y el hacinamiento en las estaciones migratorias, como lo registró este diario el viernes pasado. A tales circunstancias, nos comentan, añada usted el pleito que agarró Guillén con el padre Alejandro Solalinde, quien se ha convertido en una de las voces que se escucha con mucha frecuencia en la 4T. (El Universal, Opinión, p.2)
El propio Andrés Manuel López Obrador dijo que tomó la decisión del relevo desde que se conformó el equipo que encabeza Marcelo para atender el problema de los migrantes. “Lo hicimos en buenos términos. No hay rupturas”, aseguró.
Al Inami, por cierto, le recortaron 23 por ciento de sus recursos en el presupuesto 2019. El nuevo comisionado, Francisco Garduño, va a tener que hacer milagros.
Para complacer las exigencias de Estados Unidos de llevar el muro al Suchiate, se van a incorporar, entre otros, 850 nuevos agentes al Inami, además de los 6 mil de la Guardia Nacional que se desplegaron. (Francisco Garfías, Excélsior, Opinión, p.4)
Afuera del recinto, en una imagen ilustrativa de cómo los moldes de la política también pueden romperse para involucionar y crear desorden, la segregada del pacto con Trump, la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, declaraba sobre la renuncia del hasta ayer titular del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillén, y minimizaba el hecho de que ahora Ebrard lleve ese tema, argumentando que nunca ha sido celosa. (Ivonne Melgar, Excélsior, Opinión, p.7)
DICEN por ahí que al nuevo titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, le van a resultar muy útiles sus títulos de abogado, maestro en Derechos Humanos y doctor en Derecho.
PERO que nada le servirá más que haberse graduado en 1972 como optometrista. Porque… ¿quién mejor capacitado que él para “mejorar la visión” de Donald Trump sobre la política migratoria de México? Es chiste, parezca lo que parezca. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
El país está en llamas por la creciente espiral de violencia y homicidios que sofocan todo su territorio. No hay rincón seguro: ni la escuela, ni los parques, ni los hogares. El casi nulo Estado de derecho y la impunidad han quitado todo límite a la delincuencia
Peor aún, parece que nuestras autoridades ni siquiera han logrado dimensionar el tema de la inseguridad, más bien lo ignoran. En la resolución de la crisis con el gobierno del presidente Trump, donde el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, jugó un papel fundamental, no se logró incluir, durante la “negociación”, ningún tema de corresponsabilidad que debería estar en la agenda de ambos países, como es la disminución del consumo de drogas en Estados Unidos o el control de armas por nuestra frontera común. (Ricardo Alexander Márquez, Excélsior, Opinión, p.6)
El miedo y el hambre son más fuertes que cualquier otra cosa. No importa lo que hagan los presidentes de México y Estados Unidos, los inmigrantes centroamericanos seguirán huyendo de sus países hacia el norte. Es muy poderoso lo que los empuja a emigrar de Honduras, El Salvador y Guatemala: violencia brutal, pobreza extrema y cambio climático. Y es muy atractivo lo que buscan: la posibilidad de vivir en el país más rico del mundo. El nuevo muro Trump-AMLO no los podrá detener. (Jorge Ramos Ávalos, Reforma, Opinión, p.8)
Habrá que atender las consecuencias de la ampliación del acuerdo 235, que devolverá a miles de migrantes hasta suelo mexicano, mientras esperan la resolución de sus solicitudes de asilo en EU.
La negociación entre diplomáticos mexicanos y estadunidenses concluyó con un periodo de gracia para nuestro país, en el que se implementarán medidas para frenar el flujo migratorio. Una vez transcurrido el mes y medio que otorgó Estados Unidos a México, habrá evaluación… ¡Así de contundente! (Martín Rodríguez Sánchez, Excélsior, Opinión, p.16)
Para nosotros, la migración masiva centroamericana ha venido a plantearnos la cruda tragedia que sufren los países hermanos que no han sabido o podido sacar provecho de los abundantes recursos que la naturaleza les dio. La tarea está en llenar los huecos con programas efectivos de cultivo de talentos y creación de empleos. Los acuerdos internacionales a que se lleguen deben ayudar a resolver y no acentuar el problema. No caben amenazas: México y Estados Unidos debemos trabajar juntos con Centroamérica. (Julio Faesier, Excélsior, Opinión, p.9)
Antes, la mejor política exterior era la interior; ahora, la mejor política interior es la exterior.
El comprensible afán de atender las amenazas de Donald Trump y su reclamo de frenar la migración hacia Estados Unidos, invirtió los términos del postulado lopezobradorista. (René Delgado, Reforma, Opinión, p.8)
Buen acuerdo con Estados Unidos
Diversos comentaristas se rasgan las vestiduras en algunos periódicos y canales de televisión al afirmar que el pacto con Estados Unidos, a propósito de la imposición unilateral de aranceles, es indigno y denigra a la soberanía y al pueblo de México, sin embargo, no señalan en sus deprimentes análisis qué hubieran hecho ellos ante esta situación, optando por apostar a que le vaya mal a México sin querer entender que la realidad política en una negociación de este calibre y con el peso mundial de Estados Unidos fue lo mejor que se pudo lograr para nuestra nación. Porque lo fundamental era que no se aplicará el arancel inicial de 5 por ciento sobre todas las mercancías de exportación mexicanas. (La Jornada, Opinión, p.2)
Servicios por igual a mexicanos y migrantes
Tratándose de la emergencia transitoria que genera la migración, no debe haber prioridad diferenciada en la atención o prestación de servicios, como lo señala la FSTSE, que primero debe atenderse a los mexicanos y después a los centroamericanos; esta es una actitud discriminatoria. Debiera decir el titular de esta Federación, que se adecuen en suficiencia los servicios para la atención general tanto a los mexicanos como a los hermanos centroamericanos al mismo tiempo, e incluso se puede mejorar haciendo un llamado a la cooperación a otros gobiernos de Centroamérica. (La Jornada, Opinión, p.2)
Desde la promesa de campaña a la creación de la Guardia Civil y la Reforma constitucional y legal para dar paso a la Guardia Nacional, se transitó por un camino político, técnico, legislativo y, finalmente, administrativo muy accidentado y complejo que tenía como misión fundamental combatir la inseguridad y no la de ser policía auxiliar migratoria. (Federico Ponce Rojas, Excélsior, Opinión, p.8)
Que México haya aumentado el número de detenciones que realizan sus autoridades de migración a partir de que Trump concedió 45 días de gracias para no aplicar aranceles a los productos mexicanos que deseen ingresar al mercado de Estados Unidos es una imprecisión. Del número de personas bajo resguardo de las autoridades migratorias mexicanas, en lógica proporción se incrementó también el de menores de edad desde el momento en que el nuevo gobierno asumió la administración del país y, en comparación con la gestión anterior, registró un aumento de 24 por ciento. Hasta abril pasado, se reportó la captura de más de 12 mil niños y adolescentes. Si bien las cifras demuestran que son especialmente estos últimos los que constituyen el grueso de las detenciones, sorprende saber que casi cuatro centenas de bebés fueron puestos —junto con sus padres— en algún momento bajo custodia de las autoridades mexicanas de migración. (El Universal, Editorial, p.12)
Otra que acusó recibo de las palabras presidenciales sobre los “celos y resentimientos” que se despertaron en su equipo por el papel de protagonista que está jugando Marcelo, fue la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a quien los reporteros encararon ayer al salir precisamente de una reunión en el Senado para preguntarle si se sentía celosa o desplazada por las funciones de coordinador que el presidente le otorgó a Ebrard en materia migratoria: “Nunca he sido celosa y le pueden preguntar a mi marido… No, para nada. Yo creo que la secretaría de Gobernación es enorme y todo incide en la gobernabilidad y gobernanza del país. Todos los temas, incluido el migratorio, y por supuesto que yo no me siento desplazada; en este momento se están tomando medidas distintas”, dijo Sánchez Cordero, quien ayer sufrió una baja en su equipo: la del comisionado de Migración, Tonatiuh Guillén, quien fue corrido directamente por el presidente Andrés Manuel López ante la falta de resultados en su labor. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.6)
El Colectivo de Información y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste, integrado por organizaciones defensoras de derechos de las personas en contextos de movilidad en México, ha venido realizando desde el último trimestre del año pasado una estricta vigilancia de la situación que viven las personas que transitan, buscando mejores oportunidades de vida, y en muchos casos incluso salvaguardarla, principalmente por territorio chiapaneco.
Realizan supervisión en los lugares en los que el Instituto Nacional de Migración, en colaboración con otras fuerzas de seguridad del Estado, lleva a cabo el control migratorio, así como en centros de detención, como la Estación Migratoria Siglo XXI, y en garitas a lo largo de la costa chiapaneca. (Miguel Concha, La Jornada, Opinión, p.12)
Por ello, destaca el esfuerzo realizado por el canciller Marcelo Ebrard para desactivar en el corto plazo la imposición de aranceles. Difícil tratar con un jugador marrullero y buleador, sin embargo el ex jefe de Gobierno lo logró.
Llama la atención que en la Declaración entre México y Estados Unidos sobre los Principios de Desarrollo Económico y Cooperación en el sur de México y Centroamérica, establece que Estados Unidos se compromete a financiar reformas institucionales y desarrollo económico en el Triángulo del Norte, por medio de fuentes privadas y públicas y México aportar una importante cantidad para atender las causas de la migración. (Ángel Aguirre Rivero, Milenio, Opinión, p.8)
Porfirio Muñoz Ledo vuelve a cabalgar. Su talento y valentía política están librando una batalla fundamental: la defensa de la migración como derecho humano.
Como suele ocurrir con Porfirio, ha roto la monotonía de “apoyo al señor Presidente”, lo hizo en pleno Acto por la Dignidad Nacional, el 8 de junio en Tijuana. (Joel Ortega Juárez, Milenio, Opinión, p.3)
México vive circunstancias particularmente complejas en la relación bilateral con nuestro principal socio económico y comercial, además de vecino, con el que compartimos, para bien y para mal, más que una amplia frontera. Cuando abrazamos el libre comercio como contexto de una nueva relación, se pensó que habría un mejor entendimiento, bajo la premisa de un futuro compartido en el que habría aportaciones de ambas partes. Pero la realidad es que la interdependencia se ha incrementado, más la de México con Estados Unidos que la de éste con México. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)
Detrás de la más reciente ronda de ataques a México este mes de junio, llevados a un extremo inimaginable diez o 20 años atrás, está una larga y complicada historia personal de racismo del actual Presidente de Estados Unidos, el agotamiento del modelo democrático de aquel país, así como una serie de errores de los gobiernos, tanto republicanos como demócratas, para resolver al menos dos problemas básicos de su economía: los efectos indeseables de la globalización, que dejó a miles sin empleos o con empleos de baja calidad y la inviabilidad de su sistema de salud. (Manuel Gómez Granados, Excélsior, Opinión, p.8)
QUE en la 4T sigue el interés de hacer las cosas de forma diferente. Esta vez correspondió a los senadores, quienes se transformaron en verdaderos millennials para anunciar en redes sociales la firma, en comisiones, del T-MEC.
Luego de la comparecencia del canciller Marcelo Ebrard y la titular de Economía, Graciela Márquez, se esperaba una reunión de las comisiones responsables para discutir el tema, pero apenas concluyó la reunión con los funcionarios federales, el presidente del Senado, Martí Batres, publicó una foto en Twitter para informar sobre la firma del documento, que será ratificado el miércoles en el pleno. ¿Será que el objetivo era mandar un mensaje hasta Estados Unidos? (Milenio, Opinión, p.2)
La gente emigra a México por muy diversas razones. Hay quienes buscan un lugar lejos de las calamidades políticas, sociales o económicas que suelen asolar en la actualidad a sociedades enteras: los europeos en las décadas de los años 20 y 30, los argentinos después de la crisis del Corralito en 2002, los venezolanos más recientemente, para mencionar algunos ejemplos de una historia visiblemente diversa y compleja. Durante mucho tiempo, los refugiados políticos, desde España hasta América Latina y el Caribe, encontraron aquí casa, comida y un país donde rehacer sus vidas y destinos. Hay quienes simplemente llegan para hacer fortuna o porque han dejado de identificarse con los lugares donde crecieron. (Ilán Semo, La Jornada, Opinión, p.12)
Entonces, la pregunta es: ¿para qué ganar 45 días?
Como creo que AMLO es un patriota y que el canciller Ebrard es uno de los políticos mejor preparados para encarar una crisis de las dimensiones que enfrentamos, pienso que en esos 45 días buscan obtener dos cosas: una propuesta alternativa al de “tercer país seguro” o “primer país de asilo” que requerirá el apoyo y aval del Acnur y otros organismos internacionales. ¿Algo así convencerá al patán de la Casa Blanca? Desde luego que no, pero encarecería la medida de recurrir inmediatamente a los aranceles.
Al mismo tiempo, el gobierno mexicano esperaría una reducción importante de los migrantes arrestados en Estados Unidos. ¿Satisfará esto al energúmeno mayor? Absolutamente no, pero tendrá cifras para presumir a su cofradía electoral. (Gustavo Gordillo, La Jornada, Opinión, p.15)
Parece mentira. En medio de los forcejeos diplomáticos y comerciales con el gobierno gringo hay mexicanos que le creen más al prepotente y despreciable Donald Trump que a nuestro Jefe de Estado.
Cual modernos polkos, esos escépticos desoyen los llamados de López Obrador a la unidad y por cálculos político-electorales —¿o franca empatía con Trump y lo que representa?— le regatean solidaridad en una hora crítica. (Aurelio Ramos Méndez, La crónica de Hoy, Opinión, p.1)
Honduras sumará en plan migratorio
Al parecer las primeras acciones del plan migratorio ahí la llevan. Resulta que ayer el gobierno de Honduras, que encabeza Juan Orlando Hernández, se dijo dispuesto a colaborar con nuestro país, para detener el flujo de migrantes. Por ello, se van a reunir en los próximos días para definir prioridades y acciones del Plan de Desarrollo Integral. En un encuentro privado, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes, y la canciller de esa nación, Nelly Jerez, coincidieron en que se debe avanzar a una migración ordenada y, sobre todo, segura. Y es que se sabe que uno de los flagelos a los que se enfrenta este sector es la trata y el tráfico de personas. (La Razón, Opinión, p.2)
Y la migración, va
Hace 80 años llegaba a México el buque Sinaia con mil 600 refugiados españoles huidos de la Guerra Civil…
¡Ay, Mr. Trump!, qué lástima que no entiendas que a la migración no la frena nada, ni siquiera el Atlántico (Eva Makívar, El Sol de México, Opinión, p.2)
Es notoriamente claro que el gobierno del Presidente López Obrador se encuentra bajo un coordinado y feroz ataque de las fuerzas de la derecha. Son varios, todos ellos absurdos o al menos cuestionables, los frentes de ese ataque. Pero el más irracional es la crítica a la decisión del gobierno de poner orden en el muy desordenado internamiento de migrantes de diverso origen nacional y procedencia regional a territorio mexicano.
Defender esa decisión con apego a la lógica y a la ley es extremadamente sencillo. Ya lo hizo el canciller Marcelo Ebrard: la ley establece que nadie puede entrar a México sin pasaporte. Pero es cierto y claro que los migrantes que huyen de la pobreza o de la violencia pueden no contar con ese documento. (Miguel Ángel Ferrer, El Sol de México, Opinión, p.16)