Opinión Migración 150722

Kiosko

Reunión AMLO-Biden recibe críticas por evitar migración

Nos cuentan que Francisco Galván, representante de Tamaulipas en Texas por parte del gobierno estatal, atrajo los reflectores luego de declarar públicamente que se esperaba mucho más de la reunión de los presidentes Andrés Manuel López Obrador, de México, y Joe Biden, de Estados Unidos, pues no se tomaron acuerdos binacionales en el tema de migración. Según nos detallan, Galván destacó que la reunión simplemente no valió la pena, pues los mandatarios pasaron de largo la gran problemática que enfrentan las fronteras y donde además han perdido la vida una gran cantidad de personas, lo cual es grave, pues aunque se invisibilice el tema, lo cierto es que familias migrantes seguirán llegando a las fronteras mexicanas para buscar el sueño americano. ¡Ups! (El Universal, Estados, p.19)

Migración ordenada y con derechos

Toda persona tiene el derecho inalienable a ser reconocida ante la ley. Sin embargo, hay aproximadamente mil millones de personas en el mundo sin acceso a identidad jurídica.

Una persona sin documentos de identificación debidamente registrados es invisible para el Estado, y corre el riesgo de ser apátrida y quedar aislada de los marcos legales y administrativos que existen para proteger sus derechos. Esto obstaculiza el acceso a servicios básicos, acentúa las desigualdades, e imposibilita la participación de las personas en transacciones legales y contractuales con autoridades y otros individuos.

El acceso a identidad jurídica es un factor crítico en la migración. De ahí que, El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular (PMM), acuerdo intergubernamental adoptado en 2018 por los Estados Miembros en la Asamblea General de las Naciones Unidas, propone en su objetivo 4 “Velar por que todos los migrantes tengan pruebas de su identidad jurídica y documentación adecuada”.

Acorde con esta perspectiva, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en su Visión Estratégica y en su Estrategia Institucional sobre Identidad Jurídica, busca intensificar los esfuerzos para garantizar que las personas migrantes tengan un acceso igualitario y no discriminatorio a la documentación adecuada y documentos de registro civil, de forma que se faciliten prácticas para la regularización de las personas migrantes y la ampliación de vías regulares para la migración. Esto, a la vez, posibilita la provisión de protección, asistencia sanitaria, educación, y el acceso a mercados laborales formales y servicios bancarios, entre otras actividades que favorecen el desarrollo pleno de las personas migrantes y su contribución a las comunidades de acogida.

A partir de ello, esta Estrategia sobre Identidad Jurídica, tomando en consideración los objetivos del Pacto Mundial, propone una hoja de ruta para apoyar a los Estados Miembros a facilitar el acceso universal a la identidad jurídica y la documentación de las personas migrantes que busca apoyar el desarrollo de los servicios consulares para la expedición de registros civiles, certificados de ciudadanía, documentos de identidad y de viaje

Para las personas migrantes es de gran importancia que se mantenga al día su información de identidad jurídica para acceder a los derechos y servicios ofrecidos tanto en su país de origen como en el país de acogida. El estatus migratorio de la persona que reside en un país anfitrión puede cambiar debido a eventos como matrimonio, divorcio1, nacimientos, adopciones o muerte, y esto puede afectar la identidad jurídica provista por su país de origen.

Por esa razón, el apoyo de la representación consular o de las autoridades competentes del país de origen de la persona migrante es de gran importancia para brindar asistencia a migrantes detenidos o a quienes necesiten prueba documental de su nacionalidad, entre otros. Esta asistencia se vuelve crucial cuando se trata de migrantes objetos de tráfico ilícito, víctimas de trata, o menores no acompañados y separados.

La asistencia a personas migrantes sin documentos de identidad legales la persona migrante, ya sea que haya migrado de forma regular o irregular, no puede presentar documentos de identidad jurídica, debido a que ha perdido contacto con su país de origen o por la falta de servicios en la representación consular de su país. Al no tener la documentación adecuada, a la persona se le podría obstaculizar el retorno voluntario, evacuaciones de emergencia, la readmisión, o servicios básicos como el acceso a la salud y la justicia. En muchas ocasiones, la persona migrante es más susceptible de no acudir a centros médicos porque posiblemente los servicios le serán negados, y a no denunciar situaciones de explotación laboral, abuso o maltrato por miedo a ser deportada o detenida.

Para evitar situaciones violatorias de derechos es necesaria la asistencia en la provisión de servicios de documentación, pruebas de nacionalidad o de viaje, regularización de la situación de residencia o, si es necesario, apoyar a las personas migrantes para que registren su información de identidad en el sistema de identidad jurídica del país de acogida. (Luis David Fernández Araya, El Heraldo de México, Editorial El Heraldo, p.12)

México SA

AMLO: exitoso resultado // Más visas de trabajo // Jueces, contra la nación

Satisfecho y contento retornó el presidente López Obrador de su encuentro con Joe Biden y se dijo muy optimista de los resultados obtenidos. De entrada, anunció como un hecho el incremento en el número de visas de trabajo que el gobierno estadunidense otorga a mexicanos, pero sobre todo subrayó que la voluntad de ambas partes es cambiar la política migratoria.

Lo dijo así: hablamos de cambiar la política migratoria, que en vez de que se deje suelta y que haya vacíos que llenan los traficantes de personas, también por la conveniencia, como ha sucedido siempre, de empleadores sin escrúpulos en Estados Unidos que prefieren tener indocumentados, porque les pagan menos, porque los pueden correr cuando quieren; que en vez de esa relación, además que propicia violación de derechos humanos, accidentes graves, pérdidas de vidas humanas, que en vez de eso se ordene el flujo migratorio con visas temporales de trabajo, no sólo para el campo, sino también para los servicios, para la industria.

Hay una realidad, dijo, que el vecino del norte no puede obviar: hace falta fuerza de trabajo en Estados Unidos y se necesita producir, se necesita crecer y es indispensable la fuerza de trabajo. Entonces, es un momento importante, decisivo, para llevar a cabo un plan laboral migratorio, como en su tiempo fue el programa Bracero. Son otros tiempos, otras circunstancias, pero es lo que se necesita, y eso lo propusimos y se va a analizar. Como ya dije, hay el compromiso de aumentar considerablemente el número de visas temporales de trabajo (para mexicanos y centroamericanos).

Explicó: el encuentro que sostuvimos en la Casa Blanca fue muy favorable, bueno para las dos naciones. Tratamos el tema migratorio con el enfoque que nosotros hemos sostenido desde hace tiempo, de darle trabajo a la gente en sus lugares de origen. Para eso, de manera específica, insistimos en que se continúe el apoyo, que se amplíe el apoyo en Programas de Bienestar que ya se están aplicando en Honduras, en El Salvador, en Guatemala, con financiamiento nuestro, pero desde luego se requiere que se amplíen esos programas. Son dos en especial, uno es el Sembrando Vida y otro Jóvenes Construyendo el Futuro, el que los jóvenes puedan tener trabajo como aprendices, capacitarse. Y se les propuso que se amplíe, que se invierta más en los dos programas.

También López Obrador se refirió a la reunión que tuvo con empresarios de ambos lados: en lo económico y comercial se llegó a un buen acuerdo con empresarios estadunidenses que van a invertir, desde ahora hasta 2024, alrededor de 40 mil millones de dólares, fundamentalmente en el sector energético. Son ductos, plantas de licuefacción, van a invertir en plantas de fertilizantes y también en extracción de crudo en sociedad con Pemex, de acuerdo con las concesiones que se otorgaron cuando la reforma energética. En ese entonces se entregaron 110 contratos y la mayoría no tiene inversión porque se argumentaba que no tenía precio el petróleo crudo, que no era negocio. Ahora que el petróleo crudo ha subido de precio, ya es más atractivo para quienes tienen esas concesiones, esos contratos, invertir. Y hay campos, yacimientos petroleros que tienen mucho potencial.

Por ejemplo, existe un campo petrolero, Zama, compartido con Petróleos Mexicanos, que tiene capacidad para producir hasta 150 mil barriles diarios, y los que tenían la concesión no se animaban; ahora parece que van a invertir bajo las condiciones legales, como la evaluación que se hizo reportó que Pemex tiene más crudo. La operación del campo va a corresponder a la empresa productiva del Estado, esto no significa que ellos no puedan también participar en la administración, y se busca utilizar la infraestructura de Pemex y que se trabaje de manera asociada. Eso es en general.

En síntesis, comentó el mandatario mexicano, fue muy buena la reunión. Hablamos de que se regularice la situación de nuestros paisanos migrantes, que hay que darles tranquilidad, certidumbre, que llevan años trabajando de manera honrada en Estados Unidos.

Las rebanadas del pastel

No pocos jueces toman decisiones contrarias al interés nacional: ahora, fue el tercero de distrito en materia administrativa, especializado en competencia económica, radiodifusión y telecomunicaciones que otorgó una suspensión definitiva a la española Iberdrola Energía Monterrey para que no pague la multa (más de 9 mil millones de pesos) impuesta por la Comisión Reguladora de Energía. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía,p.24)

Frentes Políticos

Resultados exprés. A su regreso a México, tras una breve gira de trabajo por Estados Unidos, Andrés Manuel López Obrador, el mandatario mexicano, destacó que, en su encuentro con su homólogo estadunidense, Joe Biden, se habló de migración, tema bien recibido, por lo que se busca beneficiar de inmediato a los trabajadores. Estados Unidos acordó “aumentar considerablemente” el número de visas temporales de trabajo como una de las medidas para afrontar la migración, confirmó el presidente. López Obrador reiteró la necesidad de que Estados Unidos lleve a cabo esta medida debido al déficit de fuerza de trabajo que tiene, y que necesita. Por si alguien preguntaba por los alcances de ese viaje de trabajo, las respuestas llegan rápido. (Excélsior, Nacional, p.11)

En asuntos migratorios Biden no podrá satisfacer los deseos de AMLO

“Hablamos de la necesidad de ampliar el número de visas de trabajo temporal para México, Centroamérica. Esto se aceptó, se va a aumentar considerablemente el número de visas de trabajo (…) Hablamos de que se regularice la situación de nuestros paisanos migrantes (…) Es un momento importante y decisivo para llevar a cabo un plan laboral migratorio…”.

Eso es parte de lo que dijo ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia de prensa.

Sobre este asunto, el presidente Joe Biden dijo esto al recibirlo el martes en la Casa Blanca: “El año pasado, mi administración estableció un récord. Emitimos más de 300,000 visas H-2 para trabajadores mexicanos. También alcanzamos un máximo de cinco años en las visas que emitimos a los centroamericanos, y estamos en camino de duplicar esto (…) este año fiscal para América Central”.

De acuerdo con los departamentos de Estado y del Trabajo de Estados Unidos, en el año fiscal 2021, que empezó el 1 de octubre de 2020 y concluyó el 30 de septiembre de 2021, se entregaron 299,845 visas temporales o estacionales a mexicanos. De estas, 239 845 fueron visas H2A para trabajadores agrícolas y unas 60 000 H2B para trabajadores no agrícolas.

Las dos visas tienen un año o menos de validez, dependiendo de cada caso, y pueden extenderse hasta un máximo de tres. Al vencerse, el trabajador debe regresar a su país de origen.

A diferencia de la H2A, que es solicitada por el trabajador, la H2B es solicitada por la empresa que contratará al trabajador.

En lo que se refiere a las visas H2A y H2B para centroamericanos, en el año fiscal 2021 se autorizaron 6,000 para guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, que de acuerdo con Biden es la mayor cantidad en cinco años y este año serán unas 12,000, un aumento considerable que en realidad no sirve de mucho para satisfacer la demanda laboral de las decenas de miles de personas que diariamente huyen de la violencia, la pobreza, la sequía y otras cosas que han arruinado sus vidas.

Lograr lo que pide Andrés Manuel no será nada fácil para Biden debido a que cambiar las leyes migratorias y los programas de trabajadores temporales depende en gran medida de que el congreso de su país apruebe nuevas leyes o reforme las vigentes, algo que no ocurrirá mientras los republicanos en el Senado cuenten con los votos necesarios para frenar cualquier iniciativa que les mande el presidente.

Por ejemplo, el Congreso debe autorizar los cambios a los principales aspectos de los programas de trabajadores temporales, el máximo de visas que pueden entregarse cada año y los sueldos que pueden pagarse a estos trabajadores, si bien Biden puede cambiar algunas regulaciones, siempre y cuando se apegue a las leyes.

Así que en cuanto a lo que dijo AMLO de “aumentar considerablemente el número de visas”, dependerá de los límites que la ley le impone al presidente de EU. Lo que de ninguna manera será posible es que se “regularice la situación de nuestros paisanos migrantes” y se logre “llevar a cabo un plan laboral migratorio” porque para eso se necesitará de la aprobación de un Congreso que los legisladores del Partido Demócrata de Biden no controlan hoy ni controlarán después de las elecciones de noviembre de este año. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política, p.37)

México y EU, cooperación bilateral con responsabilidad nacional

Los presidentes de México y Estados Unidos se reunieron una vez más para discutir la agenda bilateral. Las conclusiones públicas sobre esta visita presentan claroscuros, por ejemplo, por una parte, no parece rentable para México subsidiar la gasolina que compran los norteamericanos, pero por otra parte hemos subestimado la importancia de la compra de fertilizantes que son escasos desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania y que son indispensables para una de las industrias más importantes de la región. Habrá que revisar los costos, ruta de implementación y consecuencias de las decisiones y especialmente la transparencia con la que se distribuyan esos fertilizantes considerando el histórico clientelismo que existe hacia las organizaciones campesinas.

La visita es motivo de numerosos textos. Sin embargo, mi intención es centrarme en la creciente violencia en ambos lados de la frontera, un tema indispensable para toda la región.

Nuestro continente tiene el número más alto de asesinatos, UNODC registró 160,800 sólo en 2020. En EU murieron 45,010 personas por arma de fuego durante el 2021, de ellas 20,920 fue por homicidio (Gun Violence Archive). Los datos en México son aún más graves; en 2021 las cifras oficiales reportaron 33,308 homicidios dolosos, pero además debemos considerar a las personas desaparecidas y a los desplazados por causa de la violencia.

La violencia se ha extendido por toda la región. El año pasado Jamaica tuvo la tasa de homicidios más alta (49.4 por 100,000 habitantes), seguida de Venezuela (40.9), Honduras (38.6), Trinidad y Tobago (32), Belice (29) y Colombia (26.8). En Ecuador se duplicaron los asesinatos y se presentaron graves motines de pandillas carcelarias. En Costa Rica, Paraguay y Perú también aumentaron los homicidios (InSight Crime).

La reunión entre López Obrador y Biden incluyó el compromiso de combatir el tráfico de fentanilo y armas, así como el tráfico de personas y reducir los niveles de consumo de drogas. La propuesta se centró en establecer un grupo de trabajo operativo entre ambos países, y en cooperar en conjunto para combatir a las organizaciones criminales.

La realidad es que ambos presidentes tienen fuertes presiones internas para solucionar este problema. Del lado estadounidense se han reportado 337 tiroteos masivos únicamente en lo que va de este año (Gun Violence Archive), mientras que en México se mencionan más de 40 ataques masivos y se proyecta que el 2022 será el más violento de nuestra historia.

Es positivo que se aborde este tema en la agenda porque se asumen compromisos al reconocerlo como un problema compartido. EU vende armas hacia América Latina y desde el sur se producen y envían drogas hacia el norte. Mientras en EU se estiman 107,622 muertes por sobredosis en 2021 (CDC), en México sufrimos una creciente ola de violencia cada vez más sangrienta.

¿Será suficiente ese diálogo, la prometida cooperación y un grupo de trabajo para frenar la violencia y acabar con las bandas criminales? Lo dudo. Además del trabajo bilateral coordinado, cada país tiene enormes responsabilidades pendientes: EU debe regular la venta de armas, perseguir a los distribuidores y frenar el consumo de droga en su territorio, y en México es urgente construir un verdadero estado de derecho, perseguir y castigar a los criminales, acabar con la corrupción e impunidad, brindar justicia a las víctimas y detener el consumo de drogas. Sólo cumpliendo nuestras responsabilidades lograremos las urgentes soluciones.

Presidenta honoraria de la Unión Interparlamentaria (Gabriela Cuevas, El Universal, Opinión, p.21)

Fuera del renacimiento manufacturero

Que si marcó un antes y un después y que si se alcanzaron resultados positivos para su administración, lo cierto es que la visita presidencial a Estados Unidos transcurrió como muchas otras. Sí hubo, empero, un hecho observable, el activismo de congresistas de ambos partidos para pintar al lopezobradorismo como una amenaza a la democracia mexicana y regional, cosa pocas veces vista.

La visita no le dio puntos al presidente Biden para las elecciones intermedias —al menos así lo pronostican los analistas— y tampoco los que buscaba su homólogo mexicano. No consiguió arrogarse la representación de los países centroamericanos y caribeños para demandar visas de trabajo y atemperar las migraciones con programas de inversión regionales.

Estados Unidos siempre ha tenido claro el talante populista del lopezobradorismo. Por ello, la vicepresidenta, Kamala Harris, fue estratégicamente desactivando este intento al dialogar por separado con los gobernantes de la región. El financiamiento llegará directo, sin intermediarios mexicanos.

Un segundo hecho es que los gobernantes de la región no se sienten cómodos con el personal estilo del gobierno de Morena y prefirieron la ruta que les dé mayores ventajas con la administración Biden.

De acuerdo con fuentes diplomáticas de ese país, la reunión concretada para los empresarios estadunidenses especializados en el sector de las energías fue importante, pero lo será más en la medida en que Joe Biden ejerza presión al gobierno mexicano para que cumpla retirando las restricciones que hoy son materia de litigios.

Esto último implica más de lo que parece, puesto que frenar las acciones que, desde un resorte ideológico, buscan dar control al Estado sobre las energías, es, en esencia, obligar a AMLO a mover su agenda y sumarse a los esfuerzos climáticos de la región, con lo que la refinería en Dos Bocas resultaría un activo muerto.

De acuerdo con un análisis del think tank estadunidense Atlantic Council, la ruta estatista de la actual administración generará efectos adversos en la prosperidad económica del país, puesto que, al descartar las energías limpias y baratas, carga los altos costos de los combustibles fósiles a las empresas, imposibilitando su crecimiento.

En los hechos, esto implicaría que México se quede fuera de lo que el académico David L. Goldwyn llama el renacimiento manufacturero de América del Norte.

México necesita amplias inversiones para proveer a sus ciudadanos y a la industria de energía confiable, accesible y respetuosa del medio ambiente.

Empresas extranjeras que no cuenten con esos recursos en nuestro país carecerán de incentivos para establecerse, traer su tecnología y dejarla, haciendo muy complicada la tarea para las empresas nacionales. Tendremos una planta industrial obsoleta. Eso es lo que, en el fondo, está en juego en el modelo estatista de Morena.

Poner en riesgo la prosperidad futura del país y sumirlo en costosas disputas por violar el T-MEC lo terminaremos pagando los ciudadanos.

Aún debemos resaltar las puntuales críticas que congresistas de ambos partidos vertieron durante la visita del Presidente mexicano. Los demócratas pusieron el foco en las omisiones del gobierno de AMLO para garantizar la libertad de expresión, que ha derivado en el asesinato de, al menos, 12 periodistas, y de perseguir a los comunicadores.

Se trata de un llamado hecho a AMLO por diez senadores demócratas, uno de ellos presidente del Comité de Relaciones Exteriores, Bob Menéndez, y a Biden a tomar acciones para que cese la impunidad generada por la violencia. (Jorge Camargo, Excélsior, Nacional, p.10)

Razones / Del muro de Trump al cibernético de Biden

Decíamos ayer que el compromiso del gobierno mexicano de invertir mil 500 millones de dólares en “modernizar” la frontera norte era, en realidad, un tema de agenda interna. Lo es, y no creo que sea un error hacerlo, aunque, como ya sucedió en 2019, esa correcta decisión de política interna se toma como consecuencia de una presión externa, en este caso, de la administración Biden.

México invertirá mil 500 millones de dólares y el gobierno estadunidense unos 3 mil millones, dentro de EU, en modernizar la frontera. ¿Qué quiere decir modernizar la frontera? Se implementarán sofisticados sistemas cibernéticos de seguridad para personas, carga, pasajeros. Los equipos que se instalarán en México serán compatibles, incluso de las mismas empresas, que los que ya se están utilizando en la Unión Americana, de forma tal que, en los hechos, ambos países tendrán acceso a la misma información procesada de la misma manera.

Hace años, durante una visita a la frontera de Sonora y Arizona, los agentes de la patrulla fronteriza me mostraban los equipos que tenían, mucho menos sofisticados que los actuales, que cuentan con reconocimiento facial y muchas otras propiedades, y me decían que el objetivo a mediano plazo era reemplazar una frontera física por una cibernética, que sería mucho más eficiente, segura y fácil de operar. Hacia eso estamos avanzando con esta decisión.

Hace tiempo, desde el 2001, que la Unión Americana está modernizando todos sus sistemas de reconocimiento y escaneo de personas, cargas, transportes. Eso es lo que se compromete a comenzar a hacer México, ya lo hacemos, por ejemplo, con el transporte aéreo, desde los atentados del 11-S. Por supuesto que no se puede controlar toda la frontera de esa manera. Tampoco es necesario, pero sí es imprescindible hacerlo cuanto antes y de la mejor manera posible, en forma coordinada con la Unión Americana.

En los hechos, de lo que estamos hablando es de reemplazar el agraviante muro de Trump, de cal, cemento y piedra, por un muro virtual. No es diferente a lo que en su momento propuso Barack Obama, a lo que proponía como alternativa al muro trumpiano Hillary Clinton y lo que se propone hacer Biden. Si se concreta, tendremos un cambio notable en el manejo de la frontera norte.

La respuesta no puede seguir siendo la de Trump. Como se recordará, el expresidente presumió en 2019 que había “doblado” al gobierno de México, por lo que, a cambio de no gravar con 5% de impuestos a las importaciones mexicanas, la administración López Obrador había aceptado desplegar en su frontera norte y sur más de 25 mil elementos de la Guardia Nacional e implementar el programa conocido como Quédate en México.

Así fue. Es verdad que la política migratoria impulsada por esta administración, al principio de la misma, de abrir la frontera y permitir un libre tránsito sin controles, era insostenible para Estados Unidos, pero sobre todo para México. Ningún país puede existir sin un control de fronteras eficiente. Eso no significa ni cerrar las mismas ni establecer políticas persecutorias, pero no pueden ingresar y deambular por un país con tres mil kilómetros de frontera con Estados Unidos, miles y miles de personas sin control alguno. Se colocaron 25 mil elementos de la Guardia Nacional en las fronteras para contener ese flujo, pero no cabe duda que ni eso alcanza ni tiene demasiado sentido establecer esa política por demasiado tiempo, sobre todo si la tecnología ofrece soluciones mucho más eficientes.

Nuestro problema es otro. Mientras la frontera sur siga siendo tan laxa y porosa, es muy difícil evitar que esos cientos de miles de migrantes no lleguen y se apiñen en la frontera norte. A eso se suma el flujo creciente de mexicanos que están intentando migrar ante lo difícil de la situación social y económica de nuestro país.

En otras palabras, lo que haremos en la frontera norte, sea impuesto o no por la Casa Blanca, es lo que hay que hacer en la frontera sur. Es mucho más difícil y complejo, pero debe haber, por lo menos, una idea estratégica de qué hacer con la migración y la frontera sur, una idea, un plan, que hoy las autoridades no parecen tener, como no lo tienen en muchos capítulos relacionados con la seguridad interior y nacional.

Una de las ideas más viables, que no es en absoluto nueva, es, a partir del corredor transístmico entre Salina Cruz y Coatzacoalcos, establecer allí, en los hechos, una suerte de frontera alterna, tanto física como cibernética, que permita tener ese control que hoy hemos perdido. El problema es que esas obras están muy rezagadas y tampoco están concebidas como lo que deben ser, como una infraestructura análoga, para decirlo de alguna forma, al canal de Panamá. No se está construyendo una autopista, la vía férrea no será de dos vías, en torno a ella se plantea instalar maquiladoras y empresas, pero todo eso está hoy en veremos. Mientras tanto, los que se han asentado en esa región son los grupos criminales que ya tienen control de varios tramos.

Lo importante de la inversión en la frontera norte es que se realice y se haga bien, no tanto si para ello presionó o no Biden. Lo grave es que, sin replicarlo con un plan estratégico en todas nuestras fronteras, sobre todo la sur, terminará siendo, para nosotros, simplemente vano. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p.8)

“Es un honor estar con Obrador”

“Es un honor estar con Obrador”, corearon los cientos de mexicanos que acudieron al encuentro del Presidente en Washington DC.

Sin duda es la rima que más incomoda a los conservadores que impacientes esperan el primer tropiezo del Mandatario para celebrarlo y compartirlo. Se coronan victoriosos al encontrar motivos estúpidos para mofarse, y éstos van desde los zapatos, posturas, pronunciación y hasta el golpazo que se ganó la no Primera Dama, cuando le salió del alma el deseo de ser vitoreada por los paisanos y no se percató de la altura de la ventana.

El segundo encuentro del presidente mexicano con su homólogo de Estados Unidos por muchísimas razones resultaba importante y muy interesante, especialmente después de dejarlos colgados en la Cumbre de las Américas celebrada en Los Ángeles, California, y desde luego por conocer la evolución de una relación que inició con el amor declarado a Donald Trump cuando Joe Biden era “el adversario”.

Y sí, hay algunos detalles, gestos y formas que dicen mucho; lo que vimos esta semana fue el más gris de los eventos binacionales. Andrés Manuel y Beatriz Gutiérrez no se hospedaron en la Casa Blanca, el presidente anfitrión y su esposa no les dieron personalmente la bienvenida a Washington como usualmente se hace; no hubo cena, no hubo reunión con representantes de la comunidad mexicana en Estados Unidos y tampoco asistió Joe Biden a la reunión con empresarios mexicanos, como lo anunció el gobierno de López Obrador.

Sin embargo, lo anterior resultaría irrelevante, pues el éxito o fracaso de un encuentro bilateral (y como casi todo) se reduce a números. Y a pesar del rechazo de esta administración por el uso de indicadores para medir otra cosa que no sea aprobación del presidente, son justamente SUS números lo único que quedará cuando la popular figura se haya ido.

Pero hablemos de los números de esta reunión, que al restarle las palabras son muy pocos y no parecen del todo positivos cuando estos comprometen más a México que al país más poderoso del mundo.

La Ley Bipartidista de Infraestructura del presidente Biden incluye 3.4 mil millones de dólares para ejecutar 26 proyectos de construcción y modernización de puertos de entrada terrestres en la frontera norte y sur, que buscan mejorar el comercio compartido, México comprometió mil 500 millones de pesos en infraestructura fronteriza y la compra de 20 mil toneladas de leche en polvo y hasta 1 millón de toneladas de fertilizante para distribuir en nuestro país, éstas son las medidas robustas con las que combatirán la inflación. Por cierto, en ánimo de buen vecino, el Presidente y líder de la 4T les ofreció a los habitantes del país más rico del mundo la posibilidad de adquirir gasolina en ciudades fronterizas, se le olvidó que la gasolina en México es más barata porque es subsidiada con recurso público, recurso que también podría destinarse a la compra de medicinas, equipo médico, construir hospitales, mejorar carreteras, etc.

Por su parte, el presidente Joe Biden prometió más visas de trabajo, pero no dijo cuándo ni cuántas, pidió paciencia en temas migratorios y soportó un monólogo de media hora que ya cuenta como logro, pues podría dejar más beneficios a su partido que a México, y es que todo indica que esta brevísima y vacía reunión no ambicionaba más allá de la foto de los presidentes que enviaría un mensaje de amistad a la comunidad mexicana, esto de cara a las elecciones de noviembre donde Biden podría perder más que México en el subsidio de la gasolina.

“Es un honor estar con Obrador”, se escuchó a los pies de Luther King y de Roosevelt, era la voz de los paisanos que no han regresado al México Transformado, el más seguro, menos corrupto y más próspero, gobernado (como se vitoreó) por el mejor presidente del mundo. (Korina Bárcena, El Universal, Estados, p.19)

Econokafka / AMLO aplasta a Biden

Andrés Manuel López Obrador, el extraordinario estadista que encabeza México, lo hizo de nuevo: dictó cátedra en la Casa Blanca ante un Joseph Biden al que dejó aplastado con su brillantez y dignidad. El tabasqueño encarnó por momentos a Benito Juárez, José Martí, Simón Bolívar y Lázaro Cárdenas. No era un mexicano el que discurseaba, sino un representante de América Latina ante el apocado heredero del imperialismo yanqui. A medida que AMLO presentaba sus ideas, se agigantaba en ese Despacho Oval que tantas veces ha registrado momentos históricos.

Y vaya que el tabasqueño hizo historia con ese discurso, con su audacia al aprovechar un espacio que habitualmente es para tomarse unas fotos, mostrar cordialidad y conversar brevemente ante los medios. Eso ocurrirá con otros gobernantes que no se atreven a ser innovadores, a mostrar su fuerza. Nadie se esperaba que el líder mexicano sacara un montón de papeles y rindiera un extraordinario discurso, leyéndolo durante media hora. López Obrador sabe explotar una oportunidad y hacer historia.

Sus palabras dieron en el blanco y obligaron al estadounidense a reaccionar. Biden no se cansó de agradecer a López Obrador su generosidad, al permitir a los estadounidenses que viven en la frontera poder llenar sus tanques con la barata gasolina mexicana. Una señal de la potencia energética en que México se está convirtiendo bajo la sabia conducción de un Presidente a la vez nacionalista y audaz. No solo se subsidia a los automovilistas mexicanos, sino que también a todos aquellos que cruzan la frontera.

El habitante de la Casa Blanca no podía menos que reciprocar, le dijo a AMLO. Biden anunció que emitirá una Orden Ejecutiva para que medio millón de mexicanos y centroamericanos obtengan visas de trabajo inmediatas. Siguen escuchándose los vítores al Presidente mexicano, desde Ciudad de Guatemala hasta Managua, por haber logrado lo que ninguno de sus políticos pudo. Se puede anticipar que muy pronto habrá un nuevo repunte en el monto de las remesas que reciben las familias mexicanas gracias a aquellos que trabajarán en Estados Unidos. No por nada, el tabasqueño no se cansa de presumir esas transferencias.

López Obrador mencionó en su discurso, como siempre, un impresionante despliegue de sabiduría histórica, a Franklin Delano Roosevelt y el “Programa Bracero”. Evidentemente presionado, exhibido ante las cámaras y micrófonos, Biden anunció que el nuevo programa para ese medio millón de trabajadores se llamaría el “Programa Obrador”, según dijo en alusión al que trabaja, hace obras. El de Macuspana se notó ligeramente incómodo, su natural modestia es por todos conocida, pero su educación lo hizo sonreír, asentir y aceptar.

Pero además, Julián Assange será un hombre libre apenas pise territorio estadounidense, se comprometió solemnemente Biden. La idea de AMLO de desmontar la Estatua de la Libertad, y que estaba causando manifestaciones multitudinarias a favor de esa propuesta en muchas ciudades de Estados Unidos (y del mundo), había dado en el clavo, reconoció Biden con humildad, y le había avergonzado personalmente. Estados Unidos debía ser tierra de mujeres y hombres libres, y libre será Assange (quien ya propuso, desde Londres, que se conceda al oriundo de Macuspana el Premio Nobel de la Paz).

Una vez más, un triunfo arrollador de AMLO en Washington. México es un país privilegiado de contar con un estadista que aplasta sin miramientos a un político de poca monta como es Joseph Biden. (Sergio Negrete Cárdenas, El Financiero, Nacional, p.10)

La nostalgia y la importancia del voto paisano

Conjuntadas y potenciadas las premisas a construir, la perspectiva triunfadora de Morena para 2024 ya no entrañaría ninguna duda… máxime si la oposición sigue paralizada y confundida.

Con lo que ha hecho y lo que aún haga en los dos años que le quedan en el ejercicio del poder, el presidente Andrés Manuel López Obrador está en perspectiva de recrear a su partido en la Presidencia y dar continuidad a su 4T.

La veintena de gubernaturas que con su actuación ha dado a Morena, la estructura clientelar que ha armado con base en sus políticas asistenciales y los inmensos medios de todo tipo que puede manejar, le dan una posición inmejorable para protagonizar la continuidad.

Pero esos elementos, que se reflejan en porcentajes ampliamente aprobatorios de su gestión pese a que se mantienen y se recrudecen problemas tan graves como la inseguridad, la corrupción, la impunidad y la economía, no le parecen suficientes.

Su propósito es que el candidato de Morena, que en realidad será el suyo, gane los comicios de manera arrolladora, por un lado, y se incluya, por otro, al llamado factor migrante.

Este, constituido por más de 12 millones de trabajadores mexicanos radicados en Estados Unidos, ha empezado a ser visto por el propio AMLO y por algunos de sus colaboradores más cercanos –según nos comentan de primera mano– como una “reserva” para liquidar definitivamente a la oposición y perpetuar a su partido.

Las previsiones y condiciones sobre las que se hace ese cálculo y sobre las que ya se trabaja en el equipo presidencial y al interior de morena son:

La salida del INE de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, quienes forman la primera línea defensiva de esa institución; la incorporación de dos consejeros afines, y las adiciones necesarias a la reforma electoral a fin de que se establezca la oportunidad-facilidad del voto electrónico para algunos millones de compatriotas que viven en la Unión Americana.

Hay conciencia –se acepta– que dar pasos en esta última dirección será complejo y difícil, porque se tiene que negociar con una oposición renuente a legislar sobre cualquier tema, pero ya se trabaja en eso “con los ilimitados recursos a los que se puede apelar desde el poder”.

Las premisas básicas sobre las que se pone en perspectiva un copioso voto migrante, por ejemplo, son el apego y la nostalgia de los mexicanos, que quieren mantenerse vinculados a lo que ocurre en su país y el peso que tienen en la economía nacional, a la que le inyectan unos 50 mil millones de dólares anuales por remesas.

La popularidad de la que también goza Andrés Manuel López Obrador en Estados Unidos, patentizada una vez más durante su visita a Washington esta semana, es una oportunidad que no se quiere dejar escapar.

Conjuntadas y potenciadas las premisas a construir, el escenario, incluso la perspectiva triunfadora de Morena para 2024 ya no entrañaría ninguna duda… máxime si la oposición sigue paralizada y confundida.

La única incógnita por resolver, salvo una verdadera sorpresa de la oposición que a este momento nadie ve, es con quién ganaría AMLO de una manera más aplastante.

Sotto Voce. Agradezco cumplidamente la oportunidad que me han brindado el presidente y el vicepresidente de El Financiero, Manuel Arroyo y Enrique Quintana, de estar en las páginas de este gran medio… La edad, la salud y los pobres resultados de Joe Biden, por un lado, y la investigación que Donald Trump tiene encima por la toma del Congreso en 2020, por otro, apuntan a que ninguno de los dos estará en la justa presidencial por la Casa Blanca en 2024. (Óscar Mario Beteta, El Financiero, Nacional, p.37)

Cartones

Cartón 1

(Magu, La Jornada, Política, p.3)

cartón 2

(Kemchs, El Universal, Opinión, p.20)