Opinión Migración 151021

INM: renovación urgente

El Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi) denunció ayer que el Instituto Nacional de Migración (INM) deportó a una familia afgana con una mujer embarazada de siete meses tras mantenerla detenida durante 24 horas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). De acuerdo con la asociación civil, la familia solicitó asilo en el AICM, pero fue subida a un avión de Turkish Airlines para ser regresada a su país, pese a que promovió un amparo contra la deportación. Hasta el cierre de esta edición, el INM no había desmentido los hechos.

A reserva de que esa dependencia dé a conocer motivos excepcionales y fundados para la expulsión, lo sucedido constituye una atrocidad y un atropello a los derechos humanos de estos migrantes centroasiáticos. Tal conducta recuerda las muy discutibles actuaciones –por decir lo menos– de agentes migratorios ante personas migrantes haitianas y centroamericanas en diversos puntos del territorio nacional, y de manera señalada en el sureste.

Además de sumarse a esos actos cuestionables, el actual adquiere relevancia especial por la situación que atraviesa Afganistán, cuyo gobierno representa una amenaza directa para la integridad física y emocional de las mujeres. Asimismo, debe resaltarse que la deportación expedita de esta familia contraviene la instrucción presidencial de recibir a las mujeres que huyen del régimen talibán, y que incluso sin esa instrucción las leyes mexicanas impiden enviar a los solicitantes de asilo a una región en la que peligre su vida, por lo cual los involucrados debieron ser recibidos en tanto se procesaba su caso en las instancias correspondientes

Este deplorable evento deja claro que el INM requiere una renovación a fondo de sus protocolos y una capacitación adecuada para su personal: es urgente instruir a los agentes y autoridades migratorios en asuntos tan básicos como derechos humanos, perspectiva de género, así como procedimientos legales y humanitarios de detención. En este sentido, no puede soslayarse que los llamados “aseguramientos” realizados por el instituto son a todo efecto práctico detenciones y que sus agentes actúan como una fuerza policial, por lo cual deben contar con las competencias para efectuar su labor en un marco de respeto irrestricto a las garantías individuales de todos los migrantes. (La Jornada, Editorial, p.2)

Las gallinas de arriba…

Joe Biden, presidente de Estados Unidos aflojo las medidas “Trumpistas” de la semana pasada y afirma que compartió con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, “la visión de un sistema migratorio que proteja humanamente nuestras respectivas fronteras, amplíe las vías legales de oportunidad y protección en el país vecino del norte, considere las solicitudes de asilo de manera justa y eficiente, reduzca la migración irregular y aborde las causas fundamentales de la migración” (Ed. La Jornada 13/10/21).

Sí, claro, “del dicho al trecho hay un buen trecho…” Biden buscará ampliar los fondos destinados a la asistencia internacional a los países de Centroamérica y del Caribe, y agradece al gobierno mexicano los programas Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida. Con todo lo anterior, queda claro que la excesiva cautela, e incluso la vaguedad de la carta, distan de reflejar la urgencia de las problemáticas en juego. El incesante flujo de personas que huyen de la violencia, el hambre y la falta de oportunidades en sus lugares de origen exige no una posible actividad piloto, sino una acción conjunta inmediata para elevar la calidad de vida en la región y poner fin a lo que es ya una crisis humanitaria y cruel de graves proporciones.

La angustia y el estrés me parecen conceptos sutiles para entender ese México, esa Centroamérica y el Caribe subdesarrollados. La migración de un escenario rural a un urbano demanda excesiva carga de ajuste sobre los que dejan sus países.

Estas ansiedades no pueden ser elaboradas por el campesino en movilidad, que presentará todo tipo de alteraciones sicológicas. El drama mexicano se repite en América Latina y adquiere límites terroríficos con los pobladores de Haití en caravanas interminables.

El uso del concepto de estrés es variable, intercurrente y, creo, tiene ventajas al reflexionar sobre las neurosis traumáticas que viven los extranjeros indocumentados: la idea de que algunas personas tienen mecanismos de ajustes de adaptación más efectivos que otras.

Explica el efecto y otros factores que parecen no ser importantes. La habitación en hacinamiento frena las capacidades de diferenciación y aceptación de límites en muchas de las actividades del campesino: vida sexual, social, familiar, laboral. Lo más importante es que promueve la motricidad e inhibe el desarrollo cognoscitivo. El hacinamiento, desorden, el alto nivel del ruido y olores nauseabundos que se suelen dar en las habitaciones de los marginales serán elementos que lo persigan toda su vida: guarderías, escuela, trabajo, cárcel, camión, Metro, calle y, para rematar, las migraciones en los centros comunitarios, en las cárceles improvisadas, etcétera.

Bien señaló Octavio Paz en El laberinto de la soledad, que el hacinamiento vive encerrado, enterrado en el marginal y sólo en el grito aparece y desaparece

otra vez. Ya María Zambrano en su libro Caminos del bosque nos habla de los procesos de exilio que vive el niño desde el momento de su nacimiento y que repetirá en su salida de la habitación materna. Para algunos, símbolo de la madre abandonadora. (José Cuei, La Jornada, Cultura, p.4)

Trascendió

Que aunque Ulises Lara, vocero de la fiscalía capitalina, jura que el anuncio del peritaje a la Línea 12 nada tiene de político, entre las huestes de Marcelo Ebrard no pasaron por alto el timing de las conclusiones, reprobando diseño y construcción, justo cuando el canciller traía una buena racha con el Acuerdo Bicentenario con EU y luego de que el Presidente aseguró que no tiene favorito para la candidatura 2024. Por cierto, hablando de la SRE, la próxima semana llega el enviado de Joe Biden para temas de cambio climático, John Kerry, quien revisará Sembrando Vida con la idea de que Washington financie el programa estrella de AMLO en Centroamérica. (Milenio, Al Frente, p.2)

Desde Afuera / EEUU y México, entre políticos

La llegada de Ken Salazar a México y sus primeros pasos como embajador parecen contener una oferta importante para el gobierno mexicano.

Es, en cierta forma, una mano extendida y un plato de miel contenidos en lo que supone el nuevo lema de la embajada estadounidense: dos naciones, un destino.

La idea pretende mantener y mejorar el acercamiento propiciado por las relaciones comerciales y la integración social, a cambio de integrar las preocupaciones reveladas por el triunfo de la 4T, como el desarrollo económico del sureste –que bien podría funcionar como tapón para la migración económica desde Centroamérica–.

Y si eso implica no reaccionar a lo que el gobierno mexicano considera como expresiones de soberanía nacional, como sus contactos con los regímenes de Cuba y Venezuela, baste recordar que el primero no es nuevo, y el segundo es mínimo, pese a los aparentes deseos de adopción y patronazgo económico de algunos funcionarios y portavoces de Morena.

México ha actuado, más de una vez, como vínculo informal entre Washington y La Habana, amén de que Biden fue parte del gobierno que, en 2015, restableció relaciones diplomáticas con Cuba. Hay que recordar que el actual alejamiento es más para satisfacer a los votantes cubano-estadounidenses, que para adelantar la política exterior de EEUU.

Venezuela es otro caso simbólico y no hay duda de que el gobierno estadounidense desearía ver a México alejado de Caracas. Pero la gestión de Biden tampoco va a preocuparse mucho. Es, en cierta forma, la reasunción de entendimientos que se han trabajado a lo largo de años y que sólo fueron sacudidos por la llegada de gobiernos de activistas en los dos países. Según Salazar se trata del restablecimiento de un diálogo interrumpido.

Lo cierto es que algunas de las visiones de los dos gobiernos están más cercanas de lo que parece, incluso en temas en los que hay señales de desacuerdo.

Salazar ha hecho hincapié en la importancia de la cooperación en la lucha contra el tráfico de drogas y el crimen organizado, que el gobierno mexicano ve como una cuestión de desarrollo económico. El problema real es el énfasis político y la forma en que los aparatos policiales y de seguridad puedan cooperar entre sí. Y eso puede negociarse, porque nadie duda que la colaboración continuará con cualquier otro nombre.

Pero como dice el refrán, el diablo está en los detalles.

Es claro que la actitud del gobierno Biden no es gratuita sino por conveniencia política propia. Es legítimo. Pero también lo es que el gobierno López Obrador busque ventajas para sí y aproveche los recursos a su alcance para nivelar, en lo posible, la balanza de una relación desigual por naturaleza.

Pero es necesario recordar que la política es el arte de negociar, de convencer y de aparentar. Y que Salazar, como Biden, son tan políticos como Andrés Manuel López Obrador o Marcelo Ebrard, sólo que en escenarios más grandes.( José Carreño Figueras El Heraldo de México, Orbe, p.31)

Alto al Mando / Justicia selectiva

El presidente López Obrador viajará por segunda vez al extranjero y por segunda vez a Estados Unidos, pero ahora con la finalidad de participar en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, en donde México ocupa un sitio que, además presidirá hasta diciembre del 2022 como resultado de la política exterior que atinadamente ejerce el canciller Ebrard. Lo primero que pasa por la mente al conocer el propósito de este organismo es la falta de autoridad moral con la que enfrentaremos, junto con todos los países miembros del consejo, la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacional, mientras que en México, en especial en esta administración de abrazos y no balazos, la violencia ha escalado a niveles que, en número de muertos, superan por mucho a los de pasadas administraciones. La gestión de Marcelo Ebrard para lograr una votación apabullante para ser miembro y presidente del consejo fue relevante, por las implicaciones que conllevan a mejorar la imagen de México ante el escenario internacional, una imagen lastimada por acontecimientos violentos y de narcotráfico en gran parte del territorio de nuestro país.

La asistencia del Presidente a la ONU también obedece a la presión por las numerosas reuniones entre EU y México que se han venido dando en lo que va del año y que a todos extraña. No menos en el lapso de dos semanas, el fiscal Gertz Manero visitó Washington y una comitiva de alto nivel presidida por el secretario de Estado, Antony Blinken, visitó México. Biden tiene los ojos puestos en nuestro país y no descansará hasta restablecer acuerdos de colaboración que teníamos con la DEA. Es indispensable para el gobierno de EU alinear su agenda en materia de seguridad con la de México, razón por la cual deciden dejar atrás la Iniciativa Mérida y en su lugar generar un acuerdo en el marco de los 200 años de Independencia de México con el nombre de Entendimiento Bicentenario para la Seguridad, la Salud Pública y las Comunidades Seguras que, prácticamente persigue el mismo propósito de mitigar la violencia en ambas fronteras.

Si bien es cierto que EU ha dado el paso para lograr retomar acuerdos de colaboración de gran relevancia como lo es para ellos la seguridad de sus fronteras, México ha logrado que acepte atender las causas que originan los problemas más importantes para ambos como lo es el fortalecimiento de los cárteles en México y la migración incontenible de Centroamérica en ambas líneas fronterizas. Hasta ahora en estos temas las políticas de los dos presidentes han sido condescendientes para intereses de ambos, sin embargo, faltan temas por sortear, para el canciller aún no terminan los tragos amargos, la iniciativa de modificación de la reforma eléctrica que los diputados morenistas intentarán aprobar pone en riesgo muchos acuerdos del T-MEC que, de lograrse, le ocasionarán a México no sólo una serie de sanciones legales y económicas, sino la confrontación con el gobierno de Biden por empresas que serían perjudicadas, el rechazo a las energías limpias y el mensaje de desconfianza que seguiría ahuyentando la inversión en nuestro país. (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Nacional, p.13)

Entendimiento Bicentenario

Un nuevo acuerdo de seguridad sustituye la Iniciativa Mérida, versa en la colaboración entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, éste vislumbra ejes transversales, que incluyen en la declaración conjunta del diálogo de alto nivel entre los dos países por lo menos los siguientes compromisos en un nuevo esquema de combate al crimen organizado: otorgar máximo respeto a los derechos humanos, sin tolerar la corrupción; prevenir el crimen y trabajar con los jóvenes para brindar opciones distintas a lo que representaría unirse a la delincuencia; mejorar los Centros de Readaptación Social (cárceles) con un trato más humano; trabajar de manera conjunta para disminuir el tráfico ilegal de armas y municiones; abordar las adicciones con base en planteamientos científicos y con un enfoque de salud pública, y luchar contra el crimen organizado con inteligencia compartida y nuevas tecnologías.

Dentro de las acciones concretas se destaca: suscribir un memorándum de entendimiento para reducir la prevalencia de adicciones a las drogas y los daños asociados; crear la red para la prevención del homicidio, construyendo una plataforma para el intercambio de mejores prácticas en la prevención del crimen y la violencia; considerar la creación de un equipo multidisciplinario sobre homicidios para atender delitos de alto impacto generado por grupos criminales internacionales con el uso de laboratorios forenses; la integración de un grupo binacional sobre regulación de precursores químicos para estandarizar protocolos y regulación de sustancias y, así, prevenir el uso en la producción de drogas sintéticas; ampliar la capacitación al personal y el intercambio de información para fortalecer los recursos humanos en seguridad, administración y procuración de justicia en México, a fin de combatir, investigar, extraditar y enjuiciar el uso criminal de armas de fuego, y se incrementarán los esfuerzos de cooperación forense para ayudar a resolver los miles de casos de desapariciones en nuestro país.

El saldo de la visita del secretario de Estado estadunidense, Antony Blinken; el fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland; Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional, y de sus homólogos mexicanos, encabezados por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador; el canciller Marcelo Ebrard; el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y el gabinete de Seguridad, fue exitoso, dejando al nuevo embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en óptima posición diplomática y política entre ambas naciones. Adicionalmente, se mencionó que se realizará una campaña contra el lavado de dinero, en la que participarán autoridades mexicanas y de la Organización de las Naciones Unidas, se estima que el primero de diciembre se dará a conocer un plan anual con acciones inmediatas, con una ruta que lleve a resultados para los próximos tres años.

De común acuerdo, el entendimiento va encaminado a tener un principio de desarrollo social, a que disminuyan los homicidios y el índice de consumo de drogas, que son elementos sustanciales para generar altos niveles de inseguridad, por lo que es indispensable abonar en mejores condiciones de coordinación, en donde deberán participar los tres niveles de gobierno bajo un parámetro de eficacia y de eficiencia. (Daniel Aceves Villagrán, Excélsior, Nacional, p.13)

Río Bravo / Los Ángeles

Por las noches la ciudad, como todas, se viste con traje de luces. Desde arriba, aquel lienzo bordado con hilo de oro cabe todo en la ventanilla del avión.

La vida nocturna en la urbe se extiende hasta las motañas con sus luces encendidas en franco contraste con la oscuridad del cielo.

Descendemos y poco a poco el paño iluminado cobra forma y sentido: los edificios se distinguen unos de otros; los autos avanzan diminutos sobre las autopistas que parecen listones sobre la tela; parece que el bullicio de la multitud hasta acá en lo alto se escucha. Llegamos por fin a Los Ángeles, California, la ciudad que abraza a los inmigrantes.

Con este aterrizaje, comenzamos un recorrido por Estados Unidos. Cada semana, una visita a las principales ciudades del país, donde los latinos hacen la diferencia. La primera parada tenía que ser, inevitablemente, aquí.

Según datos del último censo, casi el 49% de los habitantes de Los Ángeles son latinos, comparado con el 26% de blancos. Éste es, por mucho, el condado del país con más hispanos: 4,600,000. La gran mayoría de ellos, el 76%, son mexicanos, y le siguen los salvadoreños y los guatemaltecos. Pero ojo: no hay ningún país de América Latina que no esté representado en este lugar. La fuerza de los latinos se nota en los negocios, en la cantidad de gente que habla español en las calles, en las universidades, en las escuelas y, por supuesto, en los campos. Los alrededores de Los Ángeles abastecen de alimento a buena parte de los mercados de todo el país y quienes trabajan ahí son también, en su mayoría, latinos.

Pero Los Ángeles es muchas ciudades en una. Muchas pequeñas localidades, unidas por carreteras saturadas. Muchas comunidades, separadas por el idioma y las costumbres, unidas por el inglés y las oportunidades que aquí encontraron. Los Ángeles la bella, con sus palmeras como agujas en el cielo frente al mar, y Los Ángeles la fea, debajo del puente con hombres y mujeres desamparados y marginados entre la basura.

Hace algunos meses, el periodista Pablo Ximénez recordaba en el diario El País un aforismo con el que es imposible no identificarse: “Nueva York es una ciudad de la que te enamoras a primera vista y, cuando vives en ella, aprendes a odiarla. Los Ángeles es una ciudad que odias a primera vista y, cuando vives en ella, aprendes a amarla”. Es que en Los Ángeles hay poco que ver, pero hay mucho que vivir.

Toma tiempo, pero, tarde o temprano, el encanto llega. En su mismo artículo, Ximénez cuenta la forma en que Italo Calvino describió su propia llegada a Los Ángeles en 1960: “Desde el momento en que llegué a América, todo el mundo me dijo que Los Ángeles era horrible, que me iba a gustar mucho San Francisco pero iba a odiar LA, así que me había convencido a mí mismo de que me iba a gustar. Y así es, llego y estoy inmediatamente entusiasmado: sí, ésta es la ciudad americana, la ciudad imposible”.

En esa ciudad imposible, la única que es muchas a la vez, cabe aquella llamada Los Ángeles, la mexicana. Ésa en la que el 13% de los negocios de la ciudad son operados por latinos, con una aportación que supera los 7,300,000 dólares anuales.

Por eso a mí me gusta esta ciudad. Porque su nombre es mexicano, como lo son sus calles, sus montes, sus valles, su comida y gran parte de su gente. Porque en ella, ya lo vemos, millones han encontrado una oportunidad. Porque aquí en Los Ángeles, la fea, la bonita, la árida y la complicada, cabemos todos. (Julio Vaqueiro , La Razón, México, p.11)

Día con Día / La isla se fuga dentro de una maleta

Esto es lo que pasa hoy en Cuba, según Yoani Sánchez, la bloguera emblemática de la libertad en la isla cautiva.

 Escribe:

 “En una gaveta guardo una caja con fotos que evito mirar. Son imágenes llenas de rostros que se marcharon, cientos de amigos, colegas y familiares que ya no habitan en esta Isla”.

La fuga de 12 peloteros cubanos durante el Campeonato Mundial sub-23 celebrado en Sonora es el “más reciente capítulo de esta sangría, pero cada día muchos otros toman la decisión de partir, se suben a un avión sin mirar atrás, atraviesan una selva o cruzan el mar. Están expresando con sus pies lo que no se atreven a decir en voz alta: el país resulta invivible”.

Cuenta Yoani Sánchez:

“Ayer una amiga anunció que se marcha a Islandia, otra isla, de la que solo sabe que ‘está lejos de Cuba y no están construyendo el socialismo’. El vecino de la esquina rompió su carné del Partido Comunista y ahora trabaja en una brigada de limpieza en Miami. Una amiga de la infancia está organizando un matrimonio de conveniencia para emigrar a Italia”.

“Todos los que arriban a la conclusión de que ‘hay que salir y salir ya’ tienen esa mirada de absoluta resolución que se ve en los puntos nodales de la vida.  Es como si después de haber sido despojado de todo comprendieran que les queda un último poder: la potestad sobre sus cuerpos… Están hartos”.

Explica:

“El fenómeno solo ocurre en países-prisiones al estilo del bloque comunista de Europa del Este, la dinástica dictadura de los Kim en Corea del Norte… y esta Isla. Estamos en la lista de las naciones que se sienten como barrotes; de los sistemas que se viven como jaulas”.

Termina:

“Nos esperan meses de decir adiós cada día, porque no van a poder poner un policía al lado de cada cubano que viaje en una delegación oficial. Las fugas quizá toquen también a las altas instancias del poder, porque las ratas abandonan el barco cuando se hunde. Sienten que solo es cuestión de tiempo que a este cascarón vacío del sistema lo sepulten las aguas del cambio (En 14 y medio: https://bit.ly/2YTynB2). (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p.3)