Opinión Migración 151225

Historias de NegoCEOs / Los posibles cambios en el gabinete

En el gobierno federal ya se habla de posibles cambios en el gabinete presidencial, luego del relevo de Alejandro Gertz Manero en la Fiscalía General de la República, un movimiento que dentro y fuera de Morena fue leído como el banderazo de salida de una reconfiguración mayor rumbo a 2027.

Aunque en los Estatutos de Morena no hay una fecha específica para que los funcionarios que aspiren a una candidatura se separen del cargo, se habla de que el plazo se fijará para inicios del 2026. Para los comicios de 2024 las llamadas “corcholatas” presidenciales se separaron de sus cargos casi un año previo a la elección y se habla de que ahora podría ser incluso antes.

La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha intentado enfriar expectativas. El pasado 5 de diciembre descartó, por el momento, más cambios además de la FGR y la Consejería Jurídica, con la salida de Gertz y la llegada de Ernestina Godoy a la Fiscalía. Sobre este tema, lo más probable es que la Consejería sea ocupada por otra mujer y no por Arturo Zaldívar, quien se mantendría como coordinador General de Política y Gobierno. Sin embargo, el mensaje de la mandataria no cerró la puerta. Dijo que todo el equipo está siempre a evaluación, “a que demos resultados a la gente”. “Por ahora no tengo pensado ningún cambio, pero eso no quiere decir que algún día se pueda dar”, expresó.

Entres los movimientos se habla de la salida del titular de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, en medio del descontento de productores y la falta de resultados, particularmente en el combate al gusano barrenador, un problema sanitario que lleva más de un año sin resolverse. En su lugar se menciona la posible promoción de Leonel Cota, actual subsecretario de la dependencia, con mayor capacidad de operación política dentro del movimiento.

Otro nombre que se menciona es el de Mario Delgado. El titular de la SEP podría dejar el cargo para competir políticamente en Colima, su estado natal, en un contexto marcado por polémicas sobre su gestión. La más reciente fue su declaración en el Senado, en noviembre de 2025, cuando afirmó que “los niños que no nacen no van a la escuela” para explicar la reducción de la matrícula por la baja natalidad. La frase se viralizó y fue interpretada como insensible y reduccionista, al minimizar problemas reales como el abandono escolar, el rezago educativo y la falta de acceso. Durante la glosa del Primer Informe de Gobierno también se le cuestionó por obesidad y desnutrición infantil, pese a los programas oficiales, así como por señalamientos de opacidad en la SEP. En la baraja para Colima también aparece César Yáñez, hoy subsecretario de Gobernación, cercano al núcleo político del movimiento.

En política exterior se habla del posible relevo en la Cancillería. Juan Ramón de la Fuente solicitó licencia temporal el 28 de noviembre por una operación de columna, y su lugar fue ocupado como encargado de despacho por Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte. Velasco podría ser ratificado como nuevo canciller para hacer mancuerna con Marcelo Ebrard en la compleja renegociación del T-MEC, que exigirá un ritmo trepidante de idas y vueltas a Washington D.C. y a Canadá.

 Otro movimiento posible sería en la Secretaría de Gobernación, con una eventual salida de Rosa Icela Rodríguez, ya sea para buscar la candidatura al gobierno de San Luis Potosí o un curul en la Cámara de Diputados con la mira puesta en la coordinación parlamentaria. Para ese último cargo también suena el vicecoordinador de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar. En caso de abrirse Gobernación, los nombres que circulan van desde Omar García Harfuch —más bien pensado para después de las elecciones de 2027—, Sergio Salomón, actual director del Instituto Nacional de Migración, y Rafael Marín Mollinedo, titular de Aduanas, quien a su vez busca evaluarse para ver si le alcanza para competir por la candidatura de Morena para Quintana Roo.

Así, aunque la presidenta ha insistido en que no habrá cambios inmediatos, los tiempos electorales por venir, la renovación del T-MEC y la coyuntura política —incluidas las elecciones intermedias en Estados Unidos—, hacen prácticamente inevitable una reconfiguración del gabinete de Claudia Sheinbaum.

 Posdata 1

Por cierto que sigue habiendo muchas dudas sobre la embajada prometida a Alejandro Gertz Manero. Lo que se dice en su entorno es que el exfiscal —de 86 años— aceptó la embajada más como un acto de dignidad que porque realmente quiera irse a vivir a Alemania.

La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum sigue sin concretarse y ni siquiera hay fecha para presentarla ante el Senado, ni el beneplácito del país receptor.

Más allá de la logística, llama la atención que personas cercanas a Gertz no vean el beneficio real de irse a un país con inviernos gélidos que, según sus allegados, él detesta. ¿Qué ganancia política y personal, más allá de un retiro con apariencia de honor, obtiene un funcionario veterano, con una carrera tan larga como polémica, al exiliarse en tierras frías si no hay certeza de cuándo ocurrirá? ¿Realmente le interesa a Gertz Manero asumir una embajada o se encaprichó ante la solicitud de entregar la Fiscalía?

 Posdata 2

Por cierto que en la Secretaría de la Defensa Nacional también se anticipan reacomodos en el corto plazo. El general de División de Estado Mayor y Oficial Mayor, Enrique Martínez López, está por jubilarse. Dicho movimiento es relevante porque la Oficialía Mayor concentra presupuesto, adquisiciones y contratos, un eje sensible que suele marcar el inicio de ajustes más amplios en la cúpula castrense.

El subsecretario de la Defensa y segundo al mando, Enrique Covarrubias López, también se encuentra en la ventana de jubilación. Quien encabeza dicha Subsecretaría se convierte automáticamente en el segundo de a bordo del general secretario, Ricardo Trevilla. Es decir que no se trata sólo de un relevo administrativo, sino de una definición estratégica que ordena la cadena de mando en la Defensa.

Quien podría emerger como personaje de poder es Arturo Coronel Flores, actual jefe del Estado Mayor Conjunto. Con menor antigüedad relativa y control directo de la planeación y la operación, su posición toma mayor relevancia ante eventuales salidas arriba de él.

 Posdata 3

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) puso sobre la mesa un incremento salarial del 13% para las maestras y los maestros del país. La dirigencia sindical, encabezada por Alfonso Cepeda argumenta que el ajuste es no solo justo, sino necesario.

La expectativa del incremento es que sea equiparable al otorgado al salario mínimo, el cual fue anunciado a inicios de diciembre por la presidenta Claudia Sheinbaum.

De visita por Baja California Sur este fin de semana, el secretario general del SNTE habló de la responsabilidad que implica atender a más de 30 millones de alumnos en el sistema educativo público. Esta reivindicación forma parte del Pliego Nacional de Demandas, donde el sindicato exigirá que se reconozca tanto “el esfuerzo y la responsabilidad social del magisterio” como su papel esencial en el desarrollo nacional.

La educación pública mantiene una cobertura nacional que descansa en más de un millón de docentes y representa uno de los rubros más sensibles del presupuesto federal. En ese contexto, el SNTE, que es el sindicato más grande de América Latina, vuelve a colocarse como un actor central en la negociación salarial y en la estabilidad operativa del sistema educativo. (Mario Maldonado, El Universal, Nación, p. A12)

En pocas palabras / La muerte del Barroco

En febrero de 2016, el entonces gobernador Rafael Moreno Valle inauguró el Museo Internacional del Barroco, con una inversión de mil 742 millones de pesos, una cifra de escandalosa para un proyecto de esa naturaleza.

Lo que supimos después es que esa cifra se multiplicaría hasta 14 mil millones de pesos, porque fue construido a través de un fideicomiso de grupo Hermes Infraestructura, de la familia Hank Rhon.

En fecha reciente, el gobernador Alejandro Armenta tuvo a bien liquidar el adeudo, luego de una negociación donde pagó 2 mil millones de pesos, y con eso cerraría uno de los capítulos más oscuros de las finanzas públicas.

Este sábado en su primer informe, el mandatario anunció la muerte del MIB para crear la Universidad de las Bellas Artes de Puebla, con lo cual se dio otro intento por reactivar ese “elefante blanco”, que sin duda es una obra faraónica.

Moreno Valle tenía delirio de grandeza, y en su momento nos vendió la idea de que sería un monumento arquitectónico.

El 12 de diciembre del 2022 durante la etapa de Sergio Salomón Céspedes, se hizo un relanzamiento, con un concepto inmersivo o algo así, que por supuesto tampoco funcionó.

En poco más de nueve años, este recinto diseñado por el japonés Toyo Ito, pasó de ser el ejemplo dentro de la infraestructura cultural de México, a ser un edificio costoso y un insulto para los ciudadanos.

Ahora se dice que van a instalar una casa de estudios que dará acceso al talento poblano, y tendrá un sentido popular para limpiar su imagen de opulencia, y por fin le den un mejor uso del que tenía actualmente.

De entrada suena bien, aunque será cuestión de analizar la capacidad que tendrá para recibir a los artistas de las diferentes disciplinas, y el costo para operarlo.

En lo personal considero hubiera sido mejor deshacerse del gasto, y acabar en definitiva con esta obra que solo causa vergüenza a los poblanos, quienes por cierto pagaron casi seis veces durante una década el precio de los excesos de los políticos. (Miguel Ángel Vargas, Milenio Puebla, Online)

Estrictamente Personal / La narcopolítica no sólo es morena

Las investigaciones en Estados Unidos sobre la narcopolítica en México no tienen exclusivamente el sello del régimen que instauró Andrés Manuel López Obrador. De hecho, una de las averiguaciones más avanzadas es en Chihuahua, donde el crimen organizado ha penetrado en los más altos niveles del gobierno de Maru Campos. El Departamento de Estado canceló recientemente la visa a un funcionario de primer nivel, y otro, todavía de mayor rango, está próximo a perderla. Incluso, por omisión o comisión, hasta la gobernadora podría ser la segunda mandataria estatal a quien el gobierno de Donald Trump le revoque la visa.

Las investigaciones no son nuevas. Comenzaron con el repunte de extorsiones a los migrantes, que tuvieron un alza espectacular por la política de fronteras abiertas de López Obrador y del presidente Joe Biden, que detonó un negocio criminal estimado en 100 millones de dólares mensuales, muy superior a las ganancias por tráfico de cocaína. Al bajar la migración en la parte final del gobierno de Biden y el inicio de la administración de Trump, las extorsiones y los secuestros se volcaron hacia los mexicanos, con una crueldad para forzar a pagos rápidos que incluyó la difusión de videos de las víctimas en tiempo real, que mostraban cuando las torturan y mutilan.

Las pesquisas en Chihuahua se revigorizaron luego de que Trump clasificó a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas el primer día de su segundo mandato en la Casa Blanca. La orden ejecutiva de Trump le dio al Departamento de Seguridad Nacional las operaciones contraterroristas en las zonas fronterizas en Estados Unidos y en México, bajo la supervisión de Tulsi Gabbard, directora nacional de Inteligencia, lo que la convierte en la principal asesora del presidente y del Consejo Nacional de Seguridad en la materia.

Las operaciones contraterroristas se están manejando desde Fort Bliss, en El Paso, donde se encuentra la principal base militar para Texas y Nuevo México, y se alberga el Centro de Inteligencia de El Paso, donde desde hace 50 años la DEA coordina información sobre el narcotráfico en toda América Latina. El contraterrorismo, sin embargo, no es una tarea de la DEA.

Participan, como en el caso de Chihuahua, el área de Investigaciones Especiales del Departamento de Seguridad Nacional y el FBI, responsables de la captura de Ismael El Mayo Zambada el año pasado en Culiacán, con la ayuda de Joaquín López Beltrán, además del Servicio de Marshals, que decodificó las comunicaciones interceptadas por la CIA que sirvieron para la captura de su padre, Joaquín El Chapo Guzmán, en 2016, en la llamada Operación Cisne Negro, que encabezó la Marina.

Las investigaciones, apoyadas por dos testigos protegidos del FBI, narran con detalles escalofriantes cómo fue la emboscada y asesinato de cuatro elementos de la Agencia Estatal de Investigación y del delegado del Instituto Nacional de Migración en Chihuahua, en 2022. De acuerdo con lo que se ha podido conocer de sus declaraciones, los dos testigos señalaron que una abogada de narcos vinculada con un alto funcionario de la fiscalía estatal fue la que puso a los agentes, informando –porque mantuvo la comunicación con ellos todo el tiempo– del momento en que llegarían al punto donde planeaban atacar, consecuencia de sus investigaciones sobre la extorsión a migrantes.

La extorsión a migrantes la maneja La Línea, que se escindió del Cártel de Juárez y se ligó al Cártel Jalisco Nueva Generación. Ese grupo, que se calcula controla 80% del crimen en el estado, tiene subordinada a La Empresa, que comenzó con cholos mexicano-estadounidenses en ambos lados de la frontera, y que manda en 20% restante. Los testigos protegidos estuvieron presentes cuando se decidió el asesinato de los agentes ministeriales y de Migración, que, para poder ser emboscados, fueron convocados a Chihuahua por un alto funcionario de la fiscalía estatal, con el pretexto de revisar sus trabajos.

Los secuestros y las extorsiones, de acuerdo con las investigaciones, son controlados desde el Centro de Reinserción Social (Cereso) número 3 de Ciudad Juárez, que constantemente se ve involucrado en temas de violencia. El criminal que las manejaba era Ernesto Alfredo Piñón de la Cruz, líder de la banda de Los Mexicles, también de origen mexicano-estadounidense, que se escapó de esa cárcel a finales de 2022 para morir días después en un enfrentamiento. Su muerte no eliminó el control desde el Cereso 3, sino que pasó a manos de La Línea, que ha crecido sus negocios criminales y expandido desde su origen en Ciudad Juárez.

Los Ceresos, que antes eran responsabilidad de la fiscalía, ahora lo son de la Secretaría de Seguridad, pero antes, como en la actualidad, se generan tensión y motines cuando se pretende mover a los reos de la prisión, porque se desarticula el entramado criminal. Pero el cambio de mando en la responsabilidad no eliminó las sospechas sobre la vinculación institucional en Chihuahua con el crimen organizado. Al contrario de lo que ha trascendido de las investigaciones en Estados Unidos, hay molestia contra la gobernadora Campos porque no ha hecho ningún ajuste en los cargos relevantes de la administración y procuración de justicia.

La investigación del gobierno de Trump en Chihuahua tiene una carga subjetiva adicional y un tono de venganza contra Biden. Se pudo notar públicamente a fines de octubre, cuando Gabbard habló de la detención de Martha Alicia Méndez, La Diabla, señalada de operar una red transfronteriza de tráfico de bebés, manejada por el Cártel Jalisco Nueva Generación, y dijo que era parte del “horror” que prosperó durante el gobierno de Biden.

La gobernadora Campos no parece haber comprendido los embates estadounidenses contra la narcopolítica, y su falta de ajustes en las áreas judiciales ha creado otra sospecha: que dinero sucio sea inyectado en las campañas para la gubernatura de Chihuahua en 2027. En la medida en que avancen los tiempos sin acciones, el gobierno de Chihuahua se irá metiendo en más problemas, porque los estadounidenses, para estos momentos, están eliminando los límites para enfrentar a los cárteles.

Nota: En relación con una afirmación en este espacio el viernes pasado, el director de Desarrollo de Texas Ribs, Juan Carlos Perezcano, afirmó que la cadena de restaurantes no pertenece al facturero Raúl Beyruti, sino que ha sido propiedad de la familia Perezcano desde su fundación en 2004. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 40)

American curios

Resistencias

Iglesias y alcaldes, junto con brigadas de miles de voluntarios en todo Estados Unidos, siguen encabezando la resistencia local a las cada vez más severas y crueles medidas antimigrantes y contra refugiados impulsadas por el gobierno federal.

De repente en estos tiempos navideños aparecieron nacimientos frente a iglesias que ofrecieron una interpretación contemporánea del cuento de Jesucristo y su familia. En una en Dedham, cerca de Boston, están ausentes el recién nacido, José y María, con sólo un anuncio: “ICE (siglas en inglés del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) estuvo aquí y la familia sagrada se tuvo que esconder”, todo bajo un letrero sobre la escena que dice: “¿Paz en la tierra?” A pesar de presiones por la arquidiócesis y ICE para desmantelar la escena, la iglesia ha rehusado al argumentar que se muestra a la familia sagrada como lo que fueron: refugiados perseguidos.

En otro nacimiento, Jesús, María y José están separados cada uno dentro de una jaula. En otro más, figuras enmascaradas con uniformes que dicen ICE rodean el nacimiento. En uno en Evanston, cerca de Chicago, el niño Jesús está envuelto en una cobija del tipo que dan a los detenidos en los centros de ICE y sus manitas están esposadas, con una figura de María ahí cerca con una máscara antigas para protegerse de los agentes y soldados romanos, pero identificados ahora como ICE.

Mientras tanto en ámbitos más seculares, alcaldes de ciudades por todo el país siguen expresando su oposición a las medidas antimigrantes, ordenando que sus policías y funcionarios municipales no cooperen con los agentes federales en la persecución de familias inmigrantes. Muchos fueron amenazados por el gobierno de Trump de que serán investigados y hasta enjuiciados por obstaculizar las medidas.

En la ciudad más grande del país, el alcalde electo, Zohran Mamdani, quien iniciará su periodo en enero, emitió un video donde él narra los derechos de inmigrantes en sus interacciones con las autoridades de migración (https://www.youtube.com/watch?v=Tq-KqQXy4LE). Ha dicho que las redadas son “crueles, inhumanas y no sirven de nada para la seguridad pública”, y que él será el alcalde para todos en esta ciudad, “incluidos millones de inmigrantes, de los cuales yo soy uno”.

No está solo, ni fue el primero. Los alcaldes de Los Ángeles, Chicago y Portland enfrentaron y repudiaron antes lo que llamaron “invasiones” de agentes de migración y hasta tropas federales. Han seguido muchos más, como la gran alcaldesa de Boston, Michelle Wu, y sus contrapartes en Charlotte, Durham y Raleigh en Carolina del Norte. Más recientemente, las alcaldes electas de Miami, Eileen Higgins (la primera no republicana en 30 años), y Helena Moreno, de Nueva Orleans (nacida en México, con un padre mexicano y primera latina en el puesto) ya han expresado críticas sobre la manera en que se realizan las redadas. Higgins declaró que el “fervor antimigrante” de Trump “es inhumano, cruel. Soy católica, entonces, pienso que es un pecado”.

Además de que todos estos políticos son demócratas –los operativos antimigrantes se han realizado, todos, en ciudades y regiones con gobiernos de ese partido– encabezan ciudades donde los inmigrantes son vitales. Y es la organización de las comunidades inmigrantes –en grupos comunitarios, sindicatos, iglesias y escuelas, como en los ámbitos culturales– que está el eje de toda esta resistencia. Ahora brigadas de miles, tal vez decenas de miles, de ciudadanos se han organizado en ciudades y pueblos para proteger a sus comunidades de la migra, desde coordinación de alertas tanto por vías digitales como con esa arma de comunicación mucho más antigua –los silbatos– de la presencia de los agentes, brindando asesoría sobre derechos básicos, escoltar a niños cuyos padres temen salir a llevarlos a escuelas o citas médicas, a apoyo mutuo para la entrega de medicinas y alimentos.

No hay mensaje más navideño que la solidaridad y defensa de los refugiados Jesús, María y José y sus contemporáneos, y el cuento narra que a fin de cuentas ellos son los salvadores de todos. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 26)

Agenda legislativa inmediata

Es un hecho que a partir de este diciembre la discusión que definirá la agenda en el Congreso y el Senado de Estados Unidos estará determinada por tres o cuatro temas sobre los que girará la determinación de las elecciones de noviembre próximo y la composición de ambas cámaras legislativas. Uno de ellos es la fórmula mediante la que demócratas y republicanos cuadrarán el círculo de la reforma al sistema de salud; el otro será la discusión sobre la forma en que los partidos promoverán o frenarán una reforma a los distritos electorales; un tercero, el sistema migratorio; y, uno más, cómo llegarán a un acuerdo para aprobar el “hermoso” presupuesto que el presidente les envió para que fuera avalado por cualquier medio.

El sistema de salud, conocido como Obamacare, ha sido la némesis de los republicanos desde el momento en que fue aprobado, hace 15 años. Más de 30 millones de personas se han beneficiado de ese programa que ha crecido con los años, a pesar de los sistemáticos obstáculos que en cada estado han interpuesto los republicanos. De prosperar el intento de los legisladores de ese partido, varios millones perderían el derecho a la salud que el programa garantiza y otros más sufrirían un incremento sustancial en las cuotas y primas que pagan por el acceso a los subsidios del programa. Es evidente que se juegan millones de votos de quienes se verían afectados por la decisión de los legisladores, y seguramente enfrentarán la revuelta de sus electores.

El asunto de la modificación de los distritos con fines electorales se ha convertido en un galimatías que jueces de diferentes niveles han tratado de resolver. Por fin, el asunto llegó a la Suprema Corte, donde la mayoría de los jueces conservadores emitieron un dictamen que dejó la decisión a los estados. En cierta medida favoreció a las asambleas estatales que iniciaron la modificación de los distritos –la mayoría de ellas republicanas–, con el fin de esquilmar votos a los demócratas; de esa forma ganaría distritos en el Colegio Electoral y en última instancia la presidencia de la nación.

Los demócratas respondieron de la misma manera e iniciaron una modificación electoral para responder a los republicanos.

Es muy probable que al final de esta perniciosa maniobra exista un empate entre distritos que uno u otro partido pierda o gane.

La única que perderá será la cada vez más erosionada democracia.

El asunto del cada vez más inhumano y desordenado sistema migratorio está en un impasse. La Secretaría de Seguridad Interna, responsable de ejercer la política migratoria, se ha quedado paulatinamente sin respuestas coherentes para convencer a las organizaciones de derechos humanos, y lo que es más importante para los legisladores, sobre la lógica de su absurda cacería de personas sin documentos. Muchos con derechos para vivir en Estados Unidos, incluidos ciudadanos de ese país que han sido víctimas de las arbitrariedades de los oficiales que ella comanda.

La idea de que la mayoría de los ciudadanos que están de acuerdo con cerrar la llave a la migración indocumentada empieza a tropezar por la forma en que se ha decidido aplicar esa tarea inspirada por Stephen Millar, señor de las tinieblas.

Una vez más, la aprobación del presupuesto será un dolor de cabeza para los líderes en el Congreso y el Senado. Cabe recordar que en octubre de este año el gobierno permaneció cerrado durante 45 días debido a la falta de un acuerdo para aprobar el presupuesto y garantizar los fondos para su funcionamiento. Entre otros, el mayor problema es la oposición de los legisladores republicanos que pretenden suprimir sustancialmente el gasto en salud. De proceder, significaría que millones de estadunidenses sufrirían un aumento sustancial en las primas de seguro o bien quedarían en el desamparo al perderlo.

Próximamente habrá que comentar: la ampliación del Sistema de Seguridad Nacional de Estados Unidos y varios de sus apartados: la redición de la Doctrina Monroe (“América para los americanos”), con medidas e instrumentos específicos para concretarlo; China como preocupación centrada en la inversión y el comercio; la Unión Europea y la contención de Rusia.

Por último, cual será la decisión de la Suprema Corte sobre la legalidad de los aranceles que Trump decidió aplicar en forma por demás arbitraria. (Arturo Balderas Rodríguez, La Jornada, Política, p. 18)

El Correo Ilustrado

Advierte la llegada del neopinochetismo a Chile por triunfo de Kast

En la polarización política que se vivió ayer en las elecciones presidenciales en Chile, el derechista del Frente Social Cristiano, José Antonio Kast logró que la “tercera fuese la vencida”, luego de triunfar en los comicios chilenos.

La candidata de la Unidad por Chile, Jeannette Jara, quedó en segundo lugar en la votación. La izquierda chilena no avanzó en el electorado pese a que en el gobierno de Gabriel Boric se logró la reducción de la jornada laboral de 40 horas y un aumento al salario mínimo.

Sin embargo, los resultados indican que el conservadurismo chileno –ultraderechista, reaccionario y populista, como la derecha de centro y tradicional– finalmente llegarán a unirse. Y todo para tener como presidente a un político que defiende abiertamente al antiguo régimen pinochetista: que se reivindica como una persona antiderechos sexuales y reproductivos y que por su conservadurismo a ultranza está en contra del feminismo, la educación sexual y los derechos LGBT+.

Desafortunadamente, con José Antonio Kast en el poder se implementará una política antinmigrante, pues confrontará el flujo migratorio ilegal en Chile –bolivianos, venezolanos y peruanos–, al cumplir con su promesa de campaña de que expulsaría del país a 330 mil indocumentados.

La llegada al poder de la derecha chilena evidencia un avance sustantivo del populismo conservador-nacionalista cada vez más presente en América Latina. Ya se manifiesta en Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Ecuador, Brasil (Bolsonaro y su fuerza política) y ahora en Chile, por los apoyos que el mismo Kast estará recibiendo de las derechas en España y de los republicanos estadunidenses.

El Congreso chileno, que consta de 155 legisladores, está fragmentado; Kast y sus aliados tendrán 76 diputados y 76 senadores. En tanto que la izquierda Unidad por Chile tendrá 61 diputados y 20 senadores.

Luego entonces, para que Kast logre implementar sus políticas de gobierno tendrá necesariamente que negociar con partidos minoritarios –Chile Grande y Unido y Partido de la Gente– que tienen también representantes en las dos Cámaras. (Mario Trujillo Bolio, La Jornada, Editorial, p. 2)

El vuelco

El cómputo de los votos de la elección presidencial chilena aun no concluía pero ya se tenía una tendencia clara de encuestas de salida que daban una victoria al candidato conservador José Antonio Kast por 58 por ciento de los sufragios sobre Jeannette Jara que contaba con 41 por ciento de las adhesiones.

En esa condición, media hora después de cerradas las urnas, el presidente de Chile, el socialista Gabriel Boric llamó por teléfono a Kast para felicitarlo por su victoria, ofrecerle todo el apoyo en la transición y citarlo para este lunes a las once de la mañana para conversar de la transferencia de gobierno. Kast asume hasta marzo de 2026 pero a partir de hoy ya inicia sus tareas de gobierno.

La llamada fue transmitida en vivo por la televisión chilena. Boric desde La Moneda y Kast en su oficina conversaron ante toda la audiencia nacional. Un impresionante gesto de institucionalidad entre dos políticos que habían contendido cuatro años antes por la Presidencia en una elección que ganó Boric por una diferencia más estrecha de la que Kast obtuvo ayer.

El vuelco chileno es impresionante no solo por la diferencia de votación en la segunda vuelta de casi 20 puntos a favor de los conservadores, sino por la reconfiguración de un mapa donde aparentemente retorna el pinochetismo “civil” y la izquierda sufre una de sus peores derrotas en las urnas.

El juicio al gobierno de Boric fue contundente. Y el tono de la campaña de Kast lo puso en términos extremos: instaurará, dijo, un gobierno de emergencia. Lo que asoma es una inmediata acción para expulsar a una buena parte de 300 mil inmigrantes, ejecutar acciones violentas contra la delincuencia y el crimen organizado y rehacer medidas económicas drásticas.

Junto con el tema delincuencial, al que los más extremos han asociado con la migración, el tema del crecimiento económico es un agobio para los chilenos. A principios de siglo, con el socialista Ricardo Lagos, el país andino creció al menos tres veces más que bajo el gobierno de Boric.

El triunfo de Kast enlaza otros relevos presidenciales en Centro y Sudamérica donde la izquierda ha sido derrotada en los últimos tres años: Argentina, Perú, Ecuador, Paraguay, Bolivia y Honduras. Quizás el triunfo más emblemático fue el de Javier Milei en Argentina pero lo de Kast potencia no solo una consolidación de tendencia sino la posible rearticulación de gobiernos que presionen por cambios en Colombia y Venezuela y aislen al gobierno de Lula en Brasil.

La crisis venezolana es lo que sigue en la agenda. La movilización sin precedente de fuerzas y efectivos militares estadounidenses a la zona, la presión incesante sobre el régimen de Nicolás Maduro, el Nobel para la opositora María Corina Machado, la exhibición de su dependencia de fuerzas externas para entrar y salir de Venezuela configuran el terreno de una pronta definición de cambios que, ahí sí, no parecen aguantar una vía electoral.

Puede ser que una salida negociada, mediada incluso por el brasileño Lula, destrabe el conflicto Washington-Caracas. La derrota de trumpistas en Miami es un indicador de cierta desesperación de las comunidades venezolana y cubana en Florida que esperan otro tipo de resultados de las gestiones de Trump en sus países y que por ahora no ven claramente satisfechos sus intereses.

Pero todo ello es parte de ese vuelco latinoamericano en el que México, su gobierno, opositores, empresarios y distintas fuerzas, deben asomarse. No es que existan réplicas automáticas. Pero sí advertencias de los malestares existentes y sobre todo lecciones de cómo encarar los procesos políticos en países polarizados y con profundos problemas de delincuencia, rezago educativo, corrupción y escaso desarrollo económico.

Si en Chile, la institucionalidad resiste a Kast, un político de ideas retrógradas pero que conectó con una sociedad desesperada, es la mejor referencia de la ineludible tarea de cuidar instituciones, procesos y comportamientos democráticos.

La enorme lección de que la institucionalidad no puede ser fracturada. (Roberto Zamarripa, Reforma, Opinión, p.13)

El Informe Oppenheimer / Trump y AL

El Presidente Donald Trump le dedicó cuatro páginas a América Latina -más que a ninguna otra región del mundo- en su nuevo plan de seguridad nacional anunciado días atrás. Pero lamentablemente, hay una palabra que no aparece por ningún lado en esa sección: “democracia”.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional, de 29 páginas, dice que el Gobierno de Trump va a “restaurar la preeminencia de Estados Unidos en el hemisferio occidental” para frenar la migración, combatir el narcotráfico y contrarrestar la influencia de China.

Para lograr esos objetivos, establece un “Corolario Trump a la doctrina Monroe” de 1823, que establecía que Estados Unidos se reservaba el derecho de ser el poder hegemónico en la región e impedir la presencia de potencias extranjeras.

La doctrina Monroe ha sido criticada por muchos como una carta blanca para que Washington interviniera militarmente en la región, y Estados Unidos la había descartado oficialmente en 2013. Pero ahora, esta doctrina volverá a usarse y será “más fuerte que nunca”, según anunció Trump el 2 de diciembre.

En el área comercial, la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump dice que “Queremos que otras naciones nos vean como su socio de primera elección, y desalentaremos (por diversos medios) su colaboración con otros”.

En lo militar, el documento de Trump afirma que Estados Unidos debe “reconsiderar” su presencia militar en América Latina “para proteger nuestra patria y nuestro acceso a geografías claves en la región”.

Agrega que “negaremos a competidores de fuera del hemisferio la capacidad de posicionar fuerzas (militares) u otras capacidades que presenten amenazas, o de controlar recursos estratégicamente vitales en nuestro hemisferio”.

Sin decirlo explícitamente, la nueva estrategia de seguridad de Trump divide el mundo en “áreas de influencia”. En esa visión del mundo, Estados Unidos es la potencia hegemónica en América Latina, mientras que Rusia lo es en Europa del Este (y quizás en Europa) y China en Asia.

No sorprende que Rusia, que sostiene que Ucrania es parte de su esfera de influencia, esté feliz con el documento de Trump. El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que la nueva estrategia de Trump contiene cambios “globalmente conformes a nuestra visión”.

Desgraciadamente, el plan de Trump para América Latina no incluye la defensa de la democracia, y no se trata de una omisión accidental.

“La nueva estrategia muestra que Estados Unidos ha dejado de tener interés en promover la democracia en las Américas, y eso es un cambio monumental en la postura de Washington”, me dijo Benjamin Gedan, un ex funcionario del Departamento de Estado que actualmente dirige el programa de America Latina del Stimson Center.

En efecto, aunque Estados Unidos históricamente no ha sido muy coherente en defender la democracia y ha hecho la vista gorda con dictaduras como la de Arabia Saudí, en las últimas cinco décadas existió un consenso entre demócratas y republicanos en Washington de que había que promover la democracia en América Latina. La Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos, de 2001, había plasmado ese principio en un tratado regional.

¿Qué impacto tendrá esta nueva estrategia de Trump? El republicano es un Presidente que improvisa a cada instante, y probablemente no perderá el sueño por lo que dice o deja de decir este documento. Sin embargo, es una guía que miles de funcionarios estadounidenses están leyendo, y que teóricamente tienen que cumplir.

La idea de que Estados Unidos busque un mayor protagonismo en la región es buena, pero eso no se logra echando a cientos de miles de latinoamericanos que llegaron legalmente al país como asilados, ni diciendo que los migrantes “ensucian la sangre de nuestro país”, ni imponiendo aranceles, ni cortando la ayuda externa.

Además, el tráfico de drogas no se va a terminar únicamente con acciones militares si no se combate simultáneamente el consumo en Estados Unidos. Y la gente no dejará de emigrar si las economías latinoamericanas no crecen vendiendo más productos a Estados Unidos.

Tanto o más importante, si no se defiende la democracia, el resultado tarde o temprano serán dictaduras que producen todo lo que Trump dice querer evitar: más emigración masiva, más narcotráfico, y más alianzas con potencias extranjeras. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 17)

Seré Breve / La Seguridad Nacional de EU y México

Comprender la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de EU permite repensar el mensaje para propios y extraños, de la ruta que el hegemón pretende para garantizar su poder nacional e intervenir en el mundo.

Muestra alcances y límites en sus políticas exterior, de desarrollo, inteligencia, defensa y seguridad nacionales. En 33 cuartillas, el presidente Trump propone un vademécum que describe la idea de la estrategia estadounidense, lo que quiere, los medios de que dispone para conseguirlo; establece principios, prioridades y cómo hacerlo, hacia dentro y en el mundo. México no se menciona directamente, sin embargo, varios enunciados lo implican; prever es oportunidad.

Establece la Estrategia que: No todos los países, regiones, problemas o causas, por muy dignos que sean, pueden ser el centro de la estrategia estadounidense. El objetivo de la política exterior es la protección de los intereses nacionales fundamentales; ése es el único objetivo de esta estrategia. Critica a las élites de EU por haber perseguido en el pasado, antes del gobierno de Trump, objetivos indeseables e imposibles.

EU quiere con esta estrategia su supervivencia y seguridad. Para ello movilizará todos los recursos de su poder nacional. Para mantener y fortalecer sus intereses nacionales fundamentales y vitales: Que el hemisferio occidental continúe estable y bien gobernado, evitar la migración masiva, con gobiernos cooperativos en contra de narcoterroristas, cárteles y organizaciones criminales. Que el Indo-Pacífico sea libre y abierto, con libertad y seguridad de navegación en todas las rutas y mantenga cadenas de suministros y acceso a materiales críticos. Apoyar a los aliados, evitar que una potencia adversaria domine Oriente Medio y controle sus recursos energéticos y estratégicos; pretende que la tecnología, la IA, biotecnología y computación cuántica continúen su libre desarrollo.

Para ello EU debe afianzar su poder y preeminencia, a partir de un sólido sistema político-económico-financiero y tecnológico, con un ejército poderoso, con su red de alianzas, aprovechando su geografía y recursos, empleando su influyente poder blando, y el respaldo del pueblo estadounidense.

Establece que sus políticas exterior e interior, deben guiarse por los principios básicos de EU: enfocarse fundamentalmente en el interés nacional. Usar la fuerza para disuadir. No adhesión rígida al intervencionismo. Un realismo flexible. Apoyar el Estado-nación. Mantener soberanía y respeto. Equilibrio de poder mundial y regional sin adversarios dominantes. Impulsar el trabajo pro estadunidense y no sólo procrecimiento. Promoción de la competencia y el mérito. Una equidad favorable a EU.

El hemisferio occidental tiene alta prioridad en esta Estrategia; en Asia, ganar el futuro económico. Promover la grandeza europea. En África, ir de la ayuda tradicional al comercio e inversión competitivos.

México debe hacer una lectura, crítica, clara y precisa, de lo que implica esta Estrategia de Seguridad Nacional de EU. Diagnosticar con realismo su situación económica, social, política y militar; reconstruir una visión de Estado; defender sus intereses nacionales y repensar su Programa de Seguridad Nacional. El poder nacional del Gobierno y la sociedad, deben revalorar sus fortalezas y aprovechar oportunidades estratégicas. Sin seguridad no hay desarrollo. (Emilio Vizarretea, La Razón, México, p. 9)

No es normal / Lecciones de Chile para México

Ayer la extrema derecha triunfó en Chile. José Antonio Kast, un conocido apologista de la dictadura pinochetista, triunfó con 58% de los votos, dejando a la izquierda con su peor resultado desde 1990.

El resultado deja lecciones importantes para México, para el partido en el poder, pero sobre todo para sus oposiciones, que pueden ver en el triunfo de Kast un camino para consolidar triunfos.

La más importante de todas es sobre la agenda de campaña. A diferencia de 2021, donde Kast centró su campaña en rechazar el aborto, el feminismo y la diversidad sexual, la campaña de 2025 se centró en algo mucho más poderoso: crear la idea de que Chile se encontraba en una situación de “emergencia” debido al crimen, la falta de crecimiento económico y la migración.

El cambio en temática fue exitoso. La agenda antiderechos de Kast en 2021 fue rechazada por el voto femenino que le dio la victoria al izquierdista Gabriel Boric. La agenda de “la emergencia”, en cambio, no solo no fue rechazada por las mujeres, sino que caló profundo en zonas populares.

Es por ello que, de fondo, la victoria de Kast no debe ser interpretada como el triunfo de la ideología conservadora, sino como algo más pragmático y profundo: como el fracaso de un gobierno de izquierda para responder a las expectativas del electorado.

Morena debe prender las alarmas porque va por un camino similar, sobre todo a nivel local, donde muchos alcaldes y gobernadores morenistas son conocidos por su incompetencia, corrupción y, no en pocos casos, su relación de tolerancia hacia el crimen organizado.

No sería descabellado que un grupo conservador usara el argumento de “la emergencia” con éxito.

El área más evidente es la inseguridad donde, desde septiembre de 2024, la población se siente cada vez más insegura. En lugares como Ecatepec, Uruapan, Tapachula, Mexicali, Irapuato, Chilpancingo, Naucalpan, Chimalhuacán y más, la población vive de facto en una situación de emergencia, pues 80% se siente inseguro.

No basta con atacar el crimen organizado. El verdadero reto para Morena es mejorar el Poder Judicial local, las fiscalías y ministerios públicos. El que la fiscalía de Ernestina Godoy parezca sesgada, más enfocada en perseguir a la oposición que a los propios, es la peor de las noticias y algo que, en el largo plazo, será contraproducente para Morena misma. Es imperante una corrección.

En materia económica, los datos tampoco son halagüeños. El país se enfrenta a una transición profunda del modelo exportador y no queda claro que tengamos un modelo alternativo. La protección de la economía mexicana mediante aranceles es una propuesta interesante, pero apenas representa la mitad del camino requerido para sustituir productos asiáticos. El verdadero reto es encontrar a los empresarios mexicanos dispuestos a hacer ese trabajo, capaces de hacerlo y, sobre todo, alinear incentivos para que los nuevos productos mexicanos sean de buena calidad y precio.

Finalmente, en materia migratoria, el cierre de la frontera estadunidense ha aumentado el porcentaje de migrantes que se quedan en México. Hasta ahora, los datos no muestran un rechazo incremental hacia ellos, pero tampoco puede descartarse que una campaña perversa no pueda capitalizar negativamente su mayor presencia en el país.

Por lo pronto, no hay atajos. Para no verse en el espejo chileno, Morena debe dar resultados. Y ello requiere purgarse, de inmediato, de todos los que, desde dentro de la coalición, se lo impiden.  (Viri Ríos, Milenio, Fronteras, p. 8)

Oportunidad que no podemos desperdiciar

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (Esen) de Estados Unidos, divulgada hace apenas unos días, marca un giro histórico para México y la región norteamericana. Washington redefine su visión hemisférica y coloca a México en el núcleo de su seguridad nacional.

Al hacerlo, vincula explícitamente su estabilidad interna con la capacidad de México para debilitar a las grandes organizaciones criminales que controlan territorios, procesos electorales y flujos ilícitos en amplias zonas del país.

El cumplimiento de esta responsabilidad resulta esencial para el sostenimiento y expansión de las cadenas productivas que integran económicamente a América del Norte. De modo que el rediseño estratégico planteado en la Esen no parece ser una declaración retórica, sino una invitación –quizá única en nuestra generación– a construir una arquitectura de seguridad subcontinental que esté a la altura de los desafíos compartidos.

La Esen propone actualizar la Doctrina Monroe y presenta como prioridades la consolidación de alianzas que garanticen estabilidad, contengan a las organizaciones criminales transnacionales, gestionen ordenadamente los flujos migratorios, y protejan la competitividad regional frente a potencias rivales.

En su texto aparece el llamado “Corolario Trump”, el cual enfatiza la necesidad de involucrarse más hondamente en la seguridad mexicana para proteger a Estados Unidos. Este señalamiento, en lugar de interpretarse como intromisión, debe entenderse como el reconocimiento de que la seguridad subcontinental depende, cada vez más, de la fortaleza institucional de México.

Ante este escenario, México tiene dos opciones: replegarse en un discurso defensivo o actuar con visión de Estado y convertir la presión externa en un proyecto de transformación nacional. La mejor alternativa, por mucho, es inclinarse por tal transformación, la cual podría cristalizar en un Tratado de Seguridad para América del Norte (TSAN) que articule una cooperación de gran escala entre México, Estados Unidos y Canadá.

La necesidad del TSAN no proviene sólo de la coyuntura actual, sino de una crisis prolongada. En un alto número de entidades federativas, el Estado mexicano ya no ejerce control territorial efectivo. Fuerzas federales entran y salen sin capacidad de imponer orden, mientras grupos como el Cártel de Jalisco Nueva Generación operan como actores armados con presencia nacional. La Esen reconoce esta realidad y considera a los cárteles como amenazas estratégicas, susceptibles de ser enfrentadas mediante instrumentos militares si las circunstancias lo ameritan.

Frente a ello, México tiene la oportunidad –y la responsabilidad– de transformar una relación altamente asimétrica en una arquitectura de corresponsabilidad. Un TSAN permitiría integrar la inteligencia estratégica de los tres países para desmantelar las redes criminales y financieras transfronterizas, profesionalizar corporaciones militares y policiales, así como fiscalías, bajo estándares compartidos y procesos de certificación trilateral; modernizar puertos, fronteras y aduanas con tecnología avanzada (imposible de financiar plenamente desde México), y enfrentar más eficazmente los flujos de armas, precursores químicos y recursos ilícitos que alimentan la violencia.

Lejos de significar subordinación, un TSAN fortalecería la soberanía real del Estado mexicano al dotarlo de capacidades institucionales hoy insuficientes. Como he argumentado en mi propuesta original del TSAN (Nexos, febrero de 2024), México no ha logrado contener la expansión del crimen organizado porque padece una carencia estructural de capacidades coercitivas, forenses y administrativas. Ninguna reforma reciente ha podido cerrar esa brecha. Pero es altamente probable que un TSAN permitiría avanzar con la velocidad y el soporte técnico que exige la magnitud de nuestra crisis institucional.

Para Estados Unidos, la conveniencia de un TSAN es también evidente. Su nueva Esen afirma que la estabilidad hemisférica comienza con un México fuerte y funcional. Ningún muro detendrá el fentanilo; ninguna operación unilateral resolverá nuestra debilidad institucional; ninguna política migratoria será sostenible si México no recupera control sobre sus zonas vulnerables. Un México más estable es, para Washington, una necesidad estratégica. Canadá, integrado por cadenas industriales y afectado también por la expansión criminal, vería en un acuerdo trilateral un ancla de estabilidad regional.

La coincidencia de intereses es excepcional. México necesita reconstruir su Estado; Estados Unidos necesita que México lo logre, y Canadá requiere un corredor norteamericano seguro. Rara vez los incentivos se alinean con tanta claridad. La pregunta es si México tendrá la sabiduría y la audacia para tomar la iniciativa. Si no lo hacemos, el país seguirá atrapado en los ciclos de violencia criminal y la anemia institucional que socavan cotidianamente nuestra vida pública. Si este fuera el caso, Estados Unidos, apoyado en su nueva doctrina estratégica (Esen), actuaría unilateralmente para protegerse.

Pero si México toma la batuta y define el marco de una cooperación equilibrada, este momento puede convertirse en el punto de partida histórico de una América del Norte más segura, más integrada y más próspera. Las grandes transformaciones ocurren cuando los gobernantes se dan cuenta que un porvenir halagüeño para sus países exige, de su parte, moral pública y visión de futuro, imaginación y audacia estratégicas, y una alta capacidad para resistir presiones y orientar la acción colectiva hacia el cambio deseado. (Eduardo Guerrero Gutiérrez, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 41)

CARTONES

Pechugas antimexicanas

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(Magú, La Jornada, Política, p. 5)