Opinión Migración 160322

Rozones

Tras la visita, portazo y cifras

Y luego de que la migración fuera uno de los temas relevantes que se tocaron en la bilateral con Estados Unidos que encabezaron la víspera el Presidente López Obrador y el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, ayer llamaron la atención escenas ocurridas en las instalaciones del Instituto Nacional de Migración —dependencia a cargo de Francisco Garduño— en Ciudad Hidalgo, Chiapas. Y es que un centenar de migrantes de Centroamérica, el Caribe y África dio un portazo e irrumpió en el inmueble, superando a los agentes de la Guardia Nacional, que pretendían disuadirlos. Una nueva señal, nos comentan, que no fue la única de que las alertas se han vuelto a encender en el tema migratorio. Y es que ayer mismo, el gobierno de EU reveló que hubo un nuevo repunte en la detención de migrantes en su frontera en el mes de febrero, con 164 mil 973, cuando en enero habían sido diez mil menos, 154 mil 745. (La Razón, La dos, p. 2)

Teléfono rojo // Santa Lucía sólo internacionales, AICM para nacionales

LAS FUENTES DEL CRIMEN

Aquí dimos la primicia:

–Van a declarar inoperante al aeropuerto capitalino –(marzo 2), lo cual sucedió el viernes 4. Ante esa saturación de vuelos, pasajeros, visitantes, operaciones, oficinas, aerolíneas y demás, deberá modificarse la política por parte de la administración de Carlos Morán y de la AFAC, la Agencia Federal de Aviación Civil del militar Carlos Rodríguez.

Si sólo se usara para vuelos nacionales, no serán necesarios espacios para el Instituto Nacional de Migración, la Administración General de Aduanas y muchas agencias internacionales.

El primer resultado será liberar muchos espacios, sobre todo bodegas, y transportes de carga porque se todo eso se iría a Tecámac.

Con buena suerte para el país hasta disminuirían las mafias encargadas de operar taxis, indocumentados y el flujo de droga llegada diariamente de Colombia, Centroamérica y otros lugares. El riesgo se trasladará al AIFA del general René Trujillo Miranda. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)

Bajo reserva

¿México le regaló un Huevo a EU?

Nos hacen ver que hay de delitos a delitos, y el peor que cometió el capo mayor del Cártel del Noreste, Juan Gerardo Treviño Chávez, alias El Huevo, es haber entrado a México de manera ilegal. Nos explican que, aunque en México contaba con órdenes de aprehensión por extorsión, asociación delictuosa, homicidio doloso y terrorismo, las autoridades decidieron deportarlo y entregarlo a EU, pues, aseguran, es ciudadano de ese país y su situación migratoria en México era irregular. La entrega se dio en el contexto de la visita del secretario de Seguridad Nacional de EU, Alejandro Mayorkas. ¿Será que se cumplió con la arraigada tradición de obsequiar un arresto importante cuando hay una reunión de alto nivel? (El Universal, Nación, p. 2)

Razones // Extradición de Treviño y visita de Mayorkas

El canciller Marcelo Ebrard evidentemente exageró cuando dijo que la detención de Juan Gerardo Treviño, El Huevo, sobrino de Miguel Ángel Treviño, el Z-40, el sanguinario líder de los Zetas, fue la más importante realizada en la última década. La misma caída del Z-40 en 2013, las de El Chapo Guzmán en 2014 y 2016, entre muchas otras, fueron más importantes.

Pero sí es verdad que la detención de El Huevo es la más importante desde la llegada de la administración de López Obrador al gobierno y, sobre todo, desde que el nuevo inquilino de la Casa Blanca es Joe Biden. Se dio, además, en el marco de la visita de Alejandro Mayorkas, jefe del Homeland Security de la Unión Americana y en un contexto donde la relación en temas de seguridad entre México y Estados Unidos ha tenido un constante deterioro desde los años de Donald Trump, y particularmente con la detención y posterior liberación del exsecretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos. La ley de seguridad aprobada inmediatamente después, que prácticamente congeló la actividad de las agencias estadunidenses en el país, fue de alguna manera el colofón de esa época de profundos desencuentros.

Con el Acuerdo Bicentenario que entró en vigor en octubre se intentó ir recuperando confianza e intercambio de información. El acuerdo que reemplazó a la Iniciativa Mérida tiene objetivos y plazos muy concretos para cumplir, por parte de los dos países en términos de seguridad y migración, los dos temas principales para Estados Unidos, y no es casual la sucesión de visitas que han realizado distintos funcionarios de seguridad estadunidense a México en los últimos meses, particularmente el propio Mayorkas.

Recordemos también que esto ocurre en un contexto muy especial, cuando el tema migratorio y el de la crisis de opiáceos se han convertido en dos de los temas de política interior más complejos para la administración de Biden. En ambos, el papel de México es fundamental y eso se cruza con otro tema que no es menor: las posiciones de México en torno a la invasión rusa a Ucrania han sido ambivalentes, poco tiene que ver lo que dicen el canciller Marcelo Ebrard y el embajador en las Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente, con las expresiones del presidente López Obrador, que, incluso ha llegado a reclamarle al Parlamento Europeo que le entregue armas a Ucrania y que ha rechazado cualquier sanción a Rusia, y ni hablar de la de algunos exponentes de la 4T que simpatizan con Putin.

A eso se han sumado otros desencuentros: el tema de la protección a los periodistas y los ataques a nuestra labor provocó declaraciones de preocupación del secretario de Estado, Antony Blinken que también recibieron una respuesta presidencial nada diplomática, y a ello se sumaron congresistas de Estados Unidos, el casi pleno del Parlamento Europeo y ahora también la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos, la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, a la que nadie podría acusar de conservadora o neoliberal.

Y la lista no termina allí, probablemente no fue tema de la agenda de Mayorkas, pero el descontento del gobierno, los legisladores y las empresas de Estados Unidos con la propuesta de reforma energética de México es evidente, porque viola los términos del T-MEC y se da en un momento de crisis mundial, en el cual la conformación de un bloque energético integrado por México, Estados Unidos y Canadá tendría un peso estratégico decisivo a nivel global. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

El Espectador // El Huevo y la pelea por Tamaulipas

Las autoridades de Estados Unidos estaban atentas a lo que pasaba en su frontera, se reportó incluso el ataque con granadas y balas a su consulado en Nuevo Laredo, temían que se repitiera el triste culiacanazo, pues como en el caso de Ovidio Guzmán, el hijo de El Chapo, el brazo armado del Cártel del Noreste recurrió también a la violencia para obligar al Ejército y al Gobierno de México a liberar a su líder criminal Juan Gerardo Treviño, alias El Huevo. Pocas crónicas, fotos y videos llegaron a Washington o la Ciudad de México de la quema de camiones, balaceras y caos, los medios locales acostumbran por seguridad ignorar estas batallas urbanas que acaban en muertes y siembran venganzas.

De acuerdo con fuentes cercanas a esta captura y negociaciones, que el canciller Marcelo Ebrard calificó como “el gran golpe de la década”, la posibilidad de una nueva derrota del Estado frente a los narcos estaba también más que latente. En el estado norteño se perciben altos niveles de descomposición en materia de seguridad, incluso dentro de los propios cuerpos policiacos. Hace un año, Glen VanHerk, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, advirtió que del 30 al 35 por ciento del territorio mexicano está controlado por organizaciones criminales. Parece que nadie escuchó al General y que dejan a los criminales hacer lo que quieren en este país.

En territorio tamaulipeco está en la memoria reciente denuncias graves de violaciones a los derechos humanos, como el llamado montaje de Nuevo Laredo en 2019. El caso del joven de Río Bravo, que en 2020 recibió más de 300 disparos de parte de la policía estatal, o los sucesos de Camargo en 2021, donde se acusa a miembros de la misma policía de calcinar a más de 20 migrantes. El desprestigio que cargan los cuerpos de seguridad recae sobre uno de los principales operadores del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, hablamos de quien se desempeñó durante cinco años como su secretario de Gobierno, y a quien se debe la operación con el Congreso local para ponerle fin al desafuero del mandatario, César Augusto Verástegui Ostos, alias El Truco.

El personaje ha resultado ser una pieza clave para el proyecto del panismo tamaulipeco, hoy aliado abiertamente con el PRI. De hecho, es la apuesta para la continuidad en la elección del presente año, como candidato del PAN, del PRI y del PRD. No obstante, deberá antes superar la crisis de inseguridad en el estado para que pueda aspirar a gobernar, además de diversos señalamientos de despojo que le siguen haciendo en Xicoténcatl, su municipio de origen. Destacan los casos de los terrenos ejidales que decenas de familias perdieron en la zona conocida como El Cielo, mismo proceso que se repitió en La Pesca, hace apenas unas semanas atrás. También pesan sobre el aspirante y ex funcionario señalamientos sobre presuntas negociaciones con grupos delictivos. En específico, se habla de una llamada con Francisco Pancho Carreón, presunto líder de células delictivas en Ciudad Mante. La historia y presente a los que se enfrenta Verástegui Ostos empiezan a poner en duda la continuidad del PAN en Tamaulipas, además de que abren la puerta para que en el norte se siga consolidando la aplanadora de Morena, con cálculos de por lo menos seis victorias electorales en los estados, antes de la elección del 2024. (Hiroshi Takahashi, El Sol de México, República, p. 5)

El eje MBA contra la desigualdad

No suena mal. MBA, le llamó el presidente Alberto Fernández, a su propuesta de “un eje en torno al cual podría caminarse la política de la región en pos de la mejor calidad democrática y encima en una más justa distribución de la riqueza”. Y, por si alguien lo olvida, escribió: “Nunca debemos olvidar que vivimos en el continente más desigual del mundo”.

Las frases de Fernández están en la misiva que recientemente envío al presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que hizo referencia a la posibilidad de que Lula da Silva triunfe en las elecciones de octubre venidero. De ahí la propuesta de crear, en un futuro cercano, el eje MBA, es decir, México, Brasil y Argentina.

En su carta, el mandatario argentino se refiere a la poca proclividad del presidente López Obrador para salir de México y le pide hacer una excepción para visitar su país.

Curiosamente, en los meses por venir el presidente López Obrador dejará el país, en el mes de mayo, para una gira por Centroamérica y El Caribe, en tanto que en junio estará en Los Ángeles para participar en la Cumbre de las Américas.

La gira presidencial incluye una visita a la isla de Cuba, una pequeña nación con la que tenemos fuertes lazos históricos, políticos y culturales.

El presidente Miguel Díaz-Canel, quien fue invitado de honor a la conmemoración de la Independencia nacional en septiembre pasado, celebró el anuncio de la visita, que se dará en el marco de una relación más estrecha entre ambos países.

Conviene recordar que, en su discurso ante la Organización de Estados Americanos, el presidente López Obrador hizo una encendida defensa de Cuba, un país, dijo, que es un ejemplo de resistencia y dignidad.

En esa pieza oratoria, que pone contexto al viaje presidencial, López Obrador sostuvo que es necesario dejar atrás la vieja disyuntiva “de integrarnos a Estados Unidos o de oponernos en forma defensiva”.

El presidente se refirió al modelo impuesto hace más de dos siglos, de dominio regional estadunidense, y dijo que “está agotado, no tiene futuro ni salida, ya no beneficia a nadie”.

Los líderes del vecino del norte tienen que convencerse de que es preciso encontrar nuevos caminos que nos lleven a demostrar que “una nueva relación entre los países de América es posible”.

La propuesta de López Obrador se ha acompañado de hechos, como los programas sociales que benefician a ciudadanos de El Salvador, Honduras y Belice, así como la donación de vacunas. Un acuerdo sobre programas sociales se negocia también con Guatemala.

En la visita a América Central ocupa un lugar central el fenómeno migratorio. Como es sabido, a la llegada del gobierno actual, la crisis migratoria se profundizó y el éxodo alcanzó niveles nunca vistos. Desde un principio, el gobierno de México sostuvo que era necesario atender las causas del fenómeno, mediante la creación de oportunidades en los países de origen y la puesta en marcha de programas de empleo temporal.

Las naciones centroamericanas que son expulsoras de migrantes enfrentan las consecuencias de largos años de intervencionismo estadounidense, además de fuertes tensiones políticas y sociales que la pandemia sólo aumentó.

La pobreza y la violencia estructural están entre las principales causas del éxodo masivo de ciudadanos centroamericanos. La mayor parte de las personas que dejan sus países son jóvenes, incluso familias enteras, que están dispuestas a correr graves riesgos en busca de una vida mejor.

El mercado laboral de Estados Unidos demanda muchos brazos, particularmente en sectores como la construcción y el agrícola, pero una eventual reforma migratoria ha quedado atrapada en la política doméstica estadounidense.

La guerra en Ucrania puede tener el efecto indeseado de fortalecer las posturas antiinmigrantes que mantiene una parte de la sociedad estadounidense, lo que hace más urgente atender el fenómeno desde sus raíces para que migrar, como dice la consigna muy repetida, sea una opción y no la única salida.

La visita del presidente López Obrador a las naciones hermanas de Centroamérica camina en esa dirección, la del fortalecimiento necesario de la Patria Grande latinoamericana. (Dolores Padierna, El Financiero, Opinión, p. 29)

Boric y la promesa de un nuevo Chile

“Vamos dejando el cascajo y las arenas de fuego, y vamos dando la cara a olores que trae el viento” escribió en Memoria chilena Gabriela Mistral. En Chile soplan nuevos vientos con la llegada de Gabriel Boric al palacio de La Moneda en Santiago. Inicia una renovación generacional y política en el país del Cono Sur. El nuevo gobierno deriva de las protestas sociales que tuvieron lugar en 2019 y es en gran medida resultado de la amplia demanda social por un Estado que atienda asuntos tan prioritarios como la salud y la educación.

Chile -que es considerado como un modelo en la región por su rápido crecimiento económico en la última década- atraviesa por momentos complejos. Persisten los efectos destructivos de la pandemia y se espera que la inflación alcance un 4.4% en 2022. El año pasado el país creció más de un 10% por las medidas económicas de apoyo gubernamental, pero se espera que para este 2022 su crecimiento disminuya a un 3% por los efectos de la guerra en Europa del Este. Las tasas de desempleo están disminuyendo y se prevé que para el presente año alcance el 7%. Chile tiene el PIB per cápita más alto de América Latina pero también se tienen altos niveles de desigualdad e informalidad. Una medida que se está instrumentando es una reforma tributaria de gran calado que permita una recuperación inclusiva. El propósito es que los cambios sean ordenados y duraderos.

La llegada de Boric conlleva elevadas expectativas. Lo acompaña un equipo joven y preparado que deberá dar resultados en un corto plazo y al que delegará buena parte de su gestión, como lo hiciese en su tiempo Patricio Aylwin, el primer presidente de la democracia chilena. La mayoría de su gabinete son mujeres -14 de 24-, las cuales ocuparán ministerios fundamentales como la Cancillería, Defensa, Salud e Interior. Éste último será dirigido por la joven médica Izkia Siches, jefa de campaña y que previamente desde la sociedad civil -como la primera presidenta mujer y las más joven del Colegio Médico- abanderó la lucha contra la pandemia. La gobernabilidad y la seguridad pública también son prioridad para la joven ministra del Interior y sobre la mesa se encuentra se encuentra un plan con soluciones para los conflictos que derivaron de las revueltas de 2019. Una buena noticia es que Siches defiende una agenda de mas derechos para la comunidad LGTBI y es feminista.

Se dará más poder las políticas de género y el Ministerio de la Mujer pasará a tener mayor preponderancia. Su titular despachará a unos metros de Boric en La Moneda.

Otras prioridades durante su mandato serán el conflicto entre el Estado chileno y el pueblo mapuche “que tiene derecho a existir y que la solución claramente no es a través de la violencia” ha dicho Boric. También el tema migrante reclama inmediata atención, particularmente en el norte del país donde se tiene una fuerte presión migratoria.

La nueva Constitución nacida en democracia tendrá que estar lista en julio y votada dos meses después. El proceso que debe enterrar la Constitución de Pinochet se ha enredado en más de 1,200 propuestas en un contexto de posiciones extremas. El tiempo apremia, aunque la idea de una prórroga ronda en el recinto de la Convención redactora.

La política exterior tendrá cambios y el presidente ha pedido que se deje de “mirar con distancia a los países vecinos”. Su apoyo al Mercosur -bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y Bolivia en proceso de adhesión- es patente. “La voz del sur se volverá a escuchar firme en un mundo cambiante” ha prometido. No obstante, el nuevo gobierno no tiene el propósito de apoyar a Venezuela -su presidente ni asistió a la toma de posesión-. “Se promoverá siempre el respeto de los derechos humanos, en todo lugar y sin importar el color del Gobierno que los vulnere” ha advertido.

Boric no tiene mayoría en el Congreso y tendrá que echar mano de su estilo dialogante frente los muchos desafíos que le aguardan. Ha demostrado escuchar otras voces y tolerar la crítica. Respeta otras visiones y tiene la capacidad para unificar criterios. Lidera y lo respalda una generación joven que nació en la democracia, que conoce las amenazas regionales a ésta y que tiene como responsabilidad custodiar y preservar. “Por fin la sonrisa sube en corto chispeo y ya no les pesa el mundo que recibieron”, dijera la gran Mistral.

*Asociado de COMEXI. Politólogo, Economista e Internacionalista. Especialista en temas electorales y política de América Latina. Twitter: @AGuerreroMonroy (Alejandro Guerrero Monroy, El sol de México, Análisis, p. 13)

Cuenta corriente // #AIFA: ¿qué tan terminado está?

La crítica sobre cómo se ve el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) es lo de menos, lo más importante es la certificación regulatoria de la instalación, esto es, que cuente con sistemas, procesos y personas completamente certificados, entrenados y equipados para su operación. Hoy yo dudo que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) pudiera pasar la certificación.

En estos días, de acuerdo con el calendario de Preparación Operativa y Transferencia al Aeropuerto (ORAT), entre el 7 y el 14 de marzo se realizaron todos los ensayos y familiarización, más los ejercicios de ingreso de personal y pasajeros, registro manual, aterrizaje y despegue con pasajeros reales, movilización de equipaje, documentación con paso a migración (nacional e internacional).

Lo que inaugura el Presidente es la instalación nacional del AIFA, pero no la internacional, cuyo edificio está a medias.

Hay temas pendientes, como la señalización adecuada para el flujo de pasajeros desde entrada a terminal y en la terminal, los helpdesk, y, aunque el proceso de familiarización del personal comenzó el 21 de febrero, según el calendario, un problema fuerte ha sido la no conclusión de los sistemas de aproximación terrestre. Es complicado llegar por tierra a Santa Lucía. ¡Paradójico!

Las tres aerolíneas han realizado el ensayo general y el AIFA está listo para el arranque de operaciones en vivo, pero en todos los casos hay un mal sabor de boca por la decisión que tomaron las autoridades de inducir la reducción del 30% de la capacidad del AICM para “forzar” el traslado de operaciones a una terminal aún inconclusa. El check-in está listo, el control de seguridad de pasajeros, el sistema de embarque caminando y aerotransportado al avión, la salida de manejo de equipaje, el proceso de llegada y salida de equipaje, el manejo de rampas, los flujos de personal, etcétera.

Estos tres días probarán el escenario de extremo a extremo, con retrasos o cancelación de vuelos, procesos de reserva por falla de energía, los horarios de vuelos de prueba y procedimientos de emergencia, como incendio con evacuación, violación de la seguridad, falla de ascensores con pasajeros atrapados, pasajeros rebeldes, etcétera. Estos últimos procesos se ejecutan con la terminal cerrada (comentan que la tolvanera ha sido terrible desde el fin de semana y pasar la aspiradora ha sido un tormento) y pasajeros reales de prueba.

Mire, un acompañador clave del proceso del grupo ORAT ha sido IATA, que en México representa Cuitláhuac Gutiérrez, y la Canaero, que preside Diana Olivares, directora de Latam Airlines en México.

Conclusión: el AIFA se inaugurará el lunes y es una gran instalación, pero muy mal por la falta de visión en materia de política de aeronáutica civil. La demanda no se genera por decreto, sino por conveniencia y precio para el consumidor de servicios aéreos, lo que es clave tanto como los accesos terrestres al mismo. Convencer, más que imponer, para lograr el objetivo de 2.4 millones de pasajeros trasladados en el primer año sería un buen propósito, ¿no cree?

DE FONDOS A FONDO

#Aeroméxico. Se retrasó un par de días la colocación accionaria de Aeroméxico, que preside Javier Arrigunaga y dirige Andrés Conesa. Ayer se realizaron los últimos cruces de venta de las viejas acciones a valor de 0.01 centavo de peso, por lo que resulta inexplicable que algún despistado vendiera a 57 centavos. Este miércoles valen cero pesos y se cancelan, pues se ejecutará el retiro de la vieja acción.

El jueves 17 de marzo será el día de salida de la nueva acción de Aeroméxico y se formalizará la salida de Aeroméxico del Chapter 22.

La capitalización de mercado rondará 2,564 millones de dólares. La emisión de nuevas acciones será de 720 millones de dólares y se realizará en las bolsas mexicanas. El título saldrá a 18.79 dólares por acción, calculado al tipo de cambio de cierre de hoy.

Los accionistas que toman la acción son: Delta, 20%; Apolo, 24%; acreedores, el 20%, incluyendo la parte del claim que se quedó ASSA; 24% los nuevos accionistas (los fondos Baupost, Oak Tree y Silver Point son los más importantes) y, finalmente, el 12% entre los accionistas mexicanos del Grupo Tricio (4%) y el CKD de CS, que administra la inversión de las afores (6%), estos forman el grupo de control. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)