Christopher Doyon recibió a inicios de los años ochenta su primer kit, vía correo, para construir su primera computadora. Su curiosidad y ansias por descubrir más sobre los adelantos tecnológicos de la época lo llevaron a aprender a codificar y entender mejor en esos equipos con lo que hoy en día se pueden “derrumbar dictaduras” o hacer ataques complejos a empresas conectadas a internet como forma de protesta, lo que se llama hacktivismo.
UN ARRIBO COMPLICADO
El Commander X toma asiento en un Starbucks, en San Miguel de Allende, Guanajuato, para escribir y platicar parte de su historia y su elección de México como su nuevo hogar.
Déjame ser muy claro. No hubo negociaciones secretas entre mi equipo y el gobierno mexicano para mi refugio. Como cortesía, el secretario de Asuntos Exteriores (en ese entonces Luis Videgaray) fue advertido el día antes de que ingresara al país, el 5 de noviembre de 2017. Pero no había una comunicación bidireccional entre mi equipo y cualquier funcionario del gobierno mexicano.
Creo que el gobierno de México me otorgó asilo político y me trató con cortesía durante mi ‘rendición’ debido a una campaña en internet, muy pública, que presionó al gobierno de México a hacer lo correcto cuando me entregue al Instituto Nacional de Migración (INM). En pocas palabras, cuando entré por esas puertas del INM, el mundo estaba mirando. Literalmente. Estábamos transmitiendo en vivo y también tenía un equipo de documentales. Y nos aseguramos de que supieran exactamente cuándo entraría en ese edificio. Lo hicimos con el poder del hacktivismo, no con negociaciones secretas”, es lo que responde sobre si tiene algo en su poder para presionar al gobierno mexicano y obtener su residencia permanente sin complicaciones. (Paul Lara, Excélsior, Opinión, p.)
Tratando de explicarnos el porqué de las agresiones, intimidaciones e insultos al personal de salud conversamos con Alexandra Hass y Jorge Israel Hernández, especialistas en temas de derechos humanos, discriminación y migración, entre otros. (El presente Quebradero se basa en esta conversación).
Concurren muchas variables en el proceso. Aparecen elementos que nos definen como personas y como sociedad. Existe también una exigencia derivada de una estructura en que los ciudadanos nos la hemos pasado bajo la premisa de vivir para recibir.
Somos una sociedad que discrimina. Alexandra Hass pone un ejemplo que termina por definirnos. Siendo que somos un país migrante la paradoja es que somos una sociedad que se opone a la migración, particularmente con estudios de los últimos dos años basados en la migración centroamericana hacia EU. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, Opinión, p.)
La aportación indocumentada
La aguda crisis sanitaria en Estados Unidos deja al descubierto, sin las sombras de la contienda electoral, la importancia del trabajo de los migrantes indocumentados para la economía norteamericana.
Ante la contundencia de los hechos, las autoridades de ese país han abierto un periodo de “flexibilidad” para que muchos trabajadores obtengan un visado que les permita levantar las cosechas de manera legal. Los quieren allá.
No solo eso, el gobernador de California, Gavin Newsom, anuncio que entregará 500 dólares en efectivo a los migrantes sin documentos que mantienen en movimiento la economía de ese estado. (La Crónica de Hoy, Opinión, p.3)
Covid-19 llega a la SCJN.- La pandemia de Covid-19 llegó a la Suprema Corte, y no es que algún ministro haya contraído el virus –tocamos madera–, sinopor una Controversia Constitucional que presentó el gobierno deTamaulipas, a cargo del panista Francisco García Cabeza deVaca, en la que acusa “omisiones” por parte del gobierno federalante la pandemia. Estas omisiones serían, sobre todo, en materia decontrol del tránsito fronterizo con Estados Unidos y en medidas deprevención en la población migrante, lo que, a su parecer, “violentósu soberanía”. El tema lo resolverá el Pleno de ministros, lo malo esque no hay fecha para ello. Podría tardar meses… (El Financiero, Nacional, p. 29)
Cada país está en su derecho soberano de implementar las medidas que considere apropiadas para atender su situación nacional, pero el efecto colateral está presente: permanecen miles de ciudadanos extranjeros varados en distintas partes del mundo. En el caso de México, la Cancillería y su red consular llevan semanas haciendo todo tipo de gestiones para facilitar la repatriación de mexicanos; al 12 de abril se ha apoyado el retorno a casa de 9,090 connacionales. No obstante el gran esfuerzo, según registros, aún permanecen varados 2,797 mexicanos más.
Ya desde la etapa inicial de la pandemia, se recomendó a los connacionales limitar sus viajes y, para quienes ya se encontraban en el exterior, tomar las precauciones para asegurar su retorno a casa. La red consular se aprestó para facilitar gestiones con aerolíneas nacionales y extranjeras así como alojamientos para cambiar boletos, fechas, rutas en las condiciones menos onerosas para nuestros nacionales.
Conforme se cerraban fronteras y las aerolíneas comerciales cancelaban sus vuelos, la Cancillería y el Instituto Nacional de Migración trabajaron conjuntamente para organizar y cubrir costos de vuelos charters, de carácter humanitario, para lograr la repatriación. Por citar un ejemplo, hacia Perú –uno de los casos más apremiantes en todo el mundo- se realizaron seis vuelos humanitarios para repatriar a más de 700 personas. Conforme la logística se complicó, el Gobierno de México –en cumplimiento de instrucción Presidencial- echó mano de la Fuerza Aérea para habilitar vuelos en misión especial de carácter humanitario para traer de vuelta a connacionales sobre todo desde aquellos países donde había un número importante de mexicanos. Tal fue el caso de los tres vuelos a Argentina desde donde se devolvieron 340 personas. (Maximiliano Reyes Zúñiga, El Universal, Opinión, p.)
Ayer, durante su conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que la mayoría de los mexicanos “ha actuado de manera muy responsable” durante la fase 2 de la pandemia del nuevo coronavirus porque “están ayudando, cuidándose, cuidándonos todos y cuidando a nuestra gran nación”. En seguida arremetió contra sus críticos, que cada día son más, y dijo que “si no se tuvieran buenos resultados, imagínense la mala fama de nuestro país en el extranjero, porque así como la mayor parte de la gente (…) se ha portado muy bien, hay un grupo de adversarios que quiere que nos vaya mal y que se dé una mala imagen”. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Opinión, p.)
Desde hace 50 años en una veintena de municipios de la sierra y la montaña de Guerrero, que abarca 1,200 pueblos, se han dedicado al cultivo de la amapola, para producir goma de opio. Es una actividad que ha dado trabajo a unas 50,000 personas.
La explicación de fondo de la caída de la demanda y con ello de la producción de la amapola es la aparición en el mercado de Estados Unidos de la droga China white, fabricada a base de fentanilo.
Los polleros cobran a estos campesinos 10,000 dólares para meterlos al interior de Estados Unidos. Ahí se contratan como cortadores y recolectores de frutas en distintos estados del vecino del norte.
Con la caída de los precios del kilo de goma de opio, los ancestrales problemas sociales de la sierra y la montaña de Guerrero se han agravado.
Hasta ahora la única respuesta real a esa problemática ha sido abandonar la zona e intentar migrar a Estados Unidos. (Con información de una investigación de Arturo de Dios y Salvador Cisneros publicada en El Universal, 04.02.20). (Rubén Aguilar, El Economista, Política, p. 42)