Garduño, sin preocupaciones
Muy tranquilo, nos dicen, está el titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, ante el citatorio que le giró la FGR para comparecer el 21 de abril por la tragedia en Ciudad Juárez. Su calma responde a que el delito de ejercicio ilícito del servicio público que se le podría fincar, a lo mucho amerita tres años de cárcel, conmutables por una multa. (Redacción, El Heraldo de México, LA 2, p. 2)
Mejía Berdeja autorizó contrato en estancia migratoria de Cd. Juárez
El caso de la tragedia migrante en Ciudad Juárez, Chihuahua, sigue dando tela de dónde cortar. Nos aseguran que el rebelde exsubsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja, ahora candidato del PT al gobierno de Coahuila, fue quien concedió el registro a la empresa Camsa S. A. de C.V para quedar a cargo de la seguridad en la estancia migratoria en la que murieron 40 migrantes atrapados durante el incendio del 27 de marzo pasado. Nos comentan que Camsa solicitó la inscripción ante el titular de la Dirección General de Seguridad Privada, Ignacio Hernández Orduña, en septiembre de 2020, y su jefe, Mejía Berdeja, la autorizó pese a que no contaba con las condiciones para operar y brindar servicios de seguridad en instalaciones. El permiso se había otorgado hasta febrero de 2024, pero ya fue cancelado. (Redacción, El Universal, la dos, p. A2)
Si bien, a decir de fuentes supuestamente bien informadas, la primera reacción fue evitar el tema “para no afectar la relación bilateral”, lo cierto es que la explícita decisión del gobierno de Joe Biden de enderezar sus baterías contra el Cártel de Sinaloa, de Los Chapitos, por su participación en la producción y tráfico de fentanilo a Estados Unidos fue asumida al más alto nivel del gobierno de la 4T como un nuevo llamado, ¿el último?, a dejar de lado su ridícula e ineficaz política de abrazos, no balazos, y asumir medidas serias y efectivas en el combate a los cárteles del narcotráfico.
Igual en las oficinas de Luis Cresencio Sandoval en la Defensa, que de Rafael Ojeda en Marina, de la inexistente Rosa Icela Rodríguez en Seguridad Ciudadana y del impresentable fiscal carnal Alejandro Gertz o del multiusos Marcelo Ebrard en Relaciones Exteriores, en efecto, enterarse de la explosiva información cuando aún no terminaban de digerir el maltrato recibido 24 horas antes en la Casa Blanca, constituyó un nuevo golpe del que tardarán en recuperarse. De la reacción del inquilino de Palacio, de gira “aérea” ayer por el Istmo, poco o nada logró saberse ayer.
La sola decisión de elevar significativamente el monto de las recompensas que ofrecen por información que conduzca a la detención de Joaquín Guzmán López y de los hermanos Iván Archivaldo y José Alfredo Guzmán Salazar, la explícita demanda de extradición inmediata de Ovidio o la difusión de información pormenorizada, supuestamente obtenida por la DEA vía la penetración “al primer nivel” del cártel y que desmiente cuanto a últimas fechas ha venido afirmando Andrés Manuel López Obrador para intentar convencer a su contraparte norteamericana de que en México no se produce el letal fentanilo, preocupó a más de uno y encendió “todas las alertas” en las inmediaciones del Zócalo capitalino.
Y no porque parte de la información, denuncias o demandas de los estadunidenses fueran desconocidas o no esperadas sino, en especial, por la forma (que en política es fondo) en que la misma fue dada a conocer o, si se prefiere, por el momento en que la misma se difundió. Pensar que ello no es digno de ser tomado en consideración y atendido con absoluta seriedad constituiría, insistamos de nueva cuenta, un error mayor, imperdonable…
ASTERISCOS
* Tras de su indolente accionar ante la tragedia en que 40 migrantes perdieron la vida en Ciudad Juárez, no son pocas ahora las críticas contra el alcalde neomoreno Cruz Pérez Cuéllar, que genera el saberse de su intención por adjudicar a una empresa de su propiedad, Aseo Urbano de Chihuahua, un millonario contrato para la recolección de basura, previa cancelación al más puro estilo de la 4T, del que se tiene firmado con empresarios locales…
* Domingo de debate en Coahuila, con la participación protagónica del aliancista de extracción priista Manolo Jiménez, que lidera hoy todas las encuestas y sondeos, así como de los lópezobraoristas Armando Guadiana, que compite por Morena; el impresentable Ricardo Mejía Berdeja, que va por el PT, y Evaristo Lenin Pérez, ahora del PVEM. Veremos… (Enrique Aranda, Excélsior, Nacional, p. 12)
Migrar es un derecho consagrado en el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH), pero sigue siendo muy vulnerado.
Que la migración esté reconocida como un derecho fundamental de todas las personas se debe -seguramente- a que, como bien lo dijo, Patrick Kingsley, la historia de la humanidad es esencialmente la historia del movimiento humano (la humanidad es fundamentalmente una historia de migración, diría Laila Lalami), y cuanto antes se reconozca la inevitabilidad de este movimiento, más pronto se podrá gestionar apropiadamente; o sea, de forma segura, ordenada, regular, digna y beneficiosa para los migrantes y las sociedades -como lo dispone la meta 10.7 de los ODS-.
El asunto es que, tal y como lo establece la DUDH, “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un estado” y “a salir de cualquier país, incluso del propio”. Por eso migrar no es un delito y menos un crimen.
Es pues la migración un derecho humano que, como tal, debe ser garantizado por los estados mediante el acompañamiento a las personas migrantes hacia el ejercicio de sus todos sus derechos y la generación de las condiciones mínimas para tener una vida digna; lo cual incluye, por supuesto, garantizar la preservación de la vida de los migrantes.
Lamentablemente, según el más reciente informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), desde 2014 (año en el que inició con la recopilación de datos) más de 50,000 personas en todo el mundo han perdido la vida o desaparecido durante viajes migratorios. Cifra que, a decir de la OIM, está lejos de la realidad porque representa sólo una estimación mínima, ya que la mayoría de las muertes o desapariciones de migrantes no se reportan o no se registran adecuadamente.
Dicho todo lo anterior, queda más que claro por qué la tragedia ocurrida la semana pasada en la estación migratoria del INM en Ciudad Juárez es gravísima e inaceptable. Es decir, porque eso sí es un delito criminal producto de las omisiones y negligencia de las autoridades migratorias encargadas de garantizar el trato humano, la seguridad y el bienestar de los migrantes alojados o detenidos temporal o provisionalmente en sus instalaciones (“La tragedia en Ciudad Juárez es una muestra de la inédita estrategia de control migratorio en el país”).
Por ese y muchos casos más es que, tal como lo enfatiza el documento “La migración en la Agenda 2030: Guía para profesionales”, los esfuerzos no se deben centrar en tratar de detener la migración, sino más bien en crear condiciones en las que la migración sea una elección y no una necesidad, y que tenga lugar a través de canales ordenados, seguros, y dignos para que actúe como catalizador del desarrollo.
A modo de reflexión sumativa, concluyo citando lo dicho alguna vez por el secretario general de la ONU, António Guterres: Como comunidad global, nos enfrentamos a una elección. ¿Queremos que la migración sea una fuente de prosperidad y solidaridad internacional, o un sinónimo de inhumanidad y fricciones sociales? (Aída María Holguín Baeza, El Sol de México, Análisis, p. 17)
La estadía de los migrantes
En medio de la polémica que se ha generado por la presencia de grupos de migrantes en la Ciudad, el secretario de Gobierno, Martí Batres, visitó ayer, junto con la alcaldesa de Tláhuac, Berenice Hernández, el albergue que se instaló en aquella zona de la Ciudad. El secretario compartió imágenes del sitio en el que se pueden observar los dormitorios, sanitarios y áreas comunes, además de que se le vio conversando con algunos de los poco más de 400 adultos y niños que permanecen ahí a la espera de regular su situación migratoria, en tanto que otro grupo se resiste a dejar la Plaza Giordano Bruno en la alcaldía Cuauhtémoc. (Redacción, El Universal, Metrópoli, p. A11)