Opinión Migración 160520

Bajo Reserva

 

Atendía migrantes, ahora supervisa panteones

 

Al criticar a medios nacionales e internacionales por hacer reportajes de panteones y crematorios, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló ayer que desde hace dos meses se formó una comisión, que genera un reporte diario de lo que pasa en cementerios. Pero nos dicen que la sorpresa es que el encargado de esa comisión es el comisionado del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, uno de los hombres de confianza de AMLO. “Le pedimos al licenciado Francisco Garduño que él nos ayudara en esto; tiene como responsabilidad lo de migración, pero también nos está ayudando en esto, y un equipo que se coordina con los gobiernos de los estados. Hay una muy buena coordinación con el gobierno de la Ciudad, con el gobierno del Estado de México”, dijo. ¿Qué le dirá don Francisco al Presidente? Porque el mandatario criticó los reportajes sobre crematorios y panteones, pero no negó la información que se ha publicado en ellos. (El Universal, Opinión, p.2)

 

Hay una posible oportunidad a la vista

 

A contrapelo del petróleo, el comercio con nuestros socios del norte ha sido un motor más relevante no solo para el crecimiento económico, sino para el desarrollo social y la modernización integral del país. Fue un acierto de México haber optado por ello. En estos años no ha sido fácil lidiar con el vecino por la actitud antiinmigrante de algunos en la sociedad norteamericana, articulada electoralmente por su presidente. La renegociación del acuerdo comercial es favorable a los tres países, incluso el capítulo laboral, positivo en cuanto a que democratiza al sindicalismo asociado a las empresas, en el marco de acuerdo comercial.

 

De modo que México tiene frente a sí una oportunidad extraordinaria, única. Muy pronto, cuando tenga lugar el encuentro de los presidentes Trump y López Obrador, posiblemente en julio, el tema fundamental será el acuerdo comercial y los nuevos términos de esta relación. Ocurre cuando Estados Unidos, por razones de seguridad nacional, debe redefinir su relación política, económica y comercial con China, que trasciende posturas ideológicas o partidarias. El país oriental no les es confiable por su indiferencia a la legalidad y la casi nula protección al derecho de propiedad intelectual. La economía norteamericana se ha visto subvertida por un supuesto aliado ventajoso, que se desentiende de sus obligaciones y de los derechos de los demás. Más recientemente, una gran mayoría de los norteamericanos se han sentido profundamente agraviados por el manejo intencionadamente reservado y a ratos mendaz de las autoridades chinas ante el tema covid-19. (Liébano Sáenz, Milenio, Opinión, p.2)