Las elecciones en EU son importantes para nuestro país, pues, dependerá del presidente electo y del Senado cómo serán las relaciones entre ambas naciones.
Con Trump y AMLO, el resultante ha sido que, a pesar de la amistad que dicen profesar y la “exitosa” renegociación del TLC, sigue la construcción de un muro y la construcción de un muro y mayores restricciones migratorias. México sirve de muro humano con la Guardia Nacional para que, nacionales y centroamericanos, no puedan acceder al sueño estadounidense. Esto es, de poco ha servido que Trump elogie a López Obrador. Podemos, entonces, tener una idea de cómo seguiría la relación de México si Trump es reelecto.
Pero ¿qué pasará si ganase Biden? Se sabe que es probable que ponga el T-MEC a revisión. También que, posiblemente, mejoraría la situación para nuestros migrantes. Pero, posiblemente, a nivel personal, la relación entre los dos presidentes no resulte la mejor. (Verónica Malo Guzmán, El Heraldo de México, País, p. 7)
Ante la crisis migratoria que se acentuó con el cierre de fronteras por la pandemia, hay miles de personas varadas en diversas poblaciones que están expuestas a las mafias e incluso a la muerte, pues no tienen recursos para sobrevivir adecuadamente. La fundación presidida por Elías Landsmanas detectó una profunda crisis en una población al norte de Sonora, llamada Altar, donde a través de coyotes, llegan oleadas de migrantes, muchos de ellos mujeres y niños que se encuentran expuestos a todo tipo de explotación sexual y laboral.
Para atender a este grupo vulnerable, la fundación distribuye cada mes comida a niños abandonados, madres adolescentes y a enfermos –de VIH, por ejemplo–, o con problemas de adicciones.
En forma adicional, la fundación referida, en coordinación con la Universidad Anáhuac, desarrolló una cátedra con los especialistas Pablo Pérez Akaky y Aidé Flores Mendoza a fin de investigar y profundizar en el tema de la migración y las formas de atender el fenómeno de la población más desprotegida. Se trata no sólo de atender las necesidades básicas de alimentación, sino buscar vías alternas para sacar de la explotación y la pobreza a estos migrantes.
Con apoyos así se avanza en el conocimiento y la reversión de problemas ancestrales de las personas que dejan sus países para buscar un mejor futuro en otros. (Miguel Pineda, La Jornada, Opinión)

(Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)