El 10 de junio se clausuró la novena Cumbre de las Américas con algunas declaraciones en relación con la migración que se pretende “ordenada, regular y segura para beneficiar el desarrollo económico”. Lo primero que llama la atención es el planteamiento de Joe Biden al señalar “el principio de responsabilidad compartida y mantener la estrategia de la protección de las fronteras contra la entrada irregular, por supuesto con humanidad” y además “ningún país debería cargar en solitario con los crecientes flujos migratorios”. La gran concesión fue que Estados Unidos acogerá a 20 mil refugiados de América Latina en 2023 y 2024, tres veces más que en el presente, pero resulta que es una quinta parte de los 100 mil ucranios que Washington se dispone a recibir.
Se anunciaron 314 millones de dólares en nuevos fondos para ayuda humanitaria y asistencia al desarrollo de refugiados y migrantes vulnerables en América Latina, incluido un programa para venezolanos que han emigrado a 17 naciones de la región. Según los datos publicados por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Washington invirtió 54 mil millones de dólares en apoyar a Kiev (RT).
No se planteó siquiera discutir alguna estrategia que permitiera despresurizar la tendencia actual de los flujos migratorios. Todo lo contrario, quedó claro que se mantienen los controles fronterizos y, por lo tanto, se va a frenar la migración. Es evidente que no hay voluntad política, se sigue fomentando la idea de los “invasores indeseados” del sur global, vinculada a clasificaciones racistas y xenófobas, fácilmente distinguible si se comparan con las acciones puestas en marcha para los migrantes ucranios. De acuerdo con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en el primer trimestre de 2022 se detuvo a 542 mil migrantes en su intento por cruzar a territorio estadunidense. La mayoría son mexicanos (219 mil 413), guatemaltecos (53 mil 417), hondureños (42 mil 172) y salvadoreños (21 mil 341).
Era insoslayable poner sobre la mesa que las sanciones aplicadas unilateralmente por Estados Unidos para obligar a las naciones a desistir de posiciones contrarias a su interés, a quien perjudica es a la mayoría de los inocentes de esas poblaciones, las élites son prácticamente intocadas. Como señalan los autores Jomo Kwame Sundaram y Anis Chowdhury en su muy importante artículo Estados Unidos comanda las sanciones que matan a millones de personas: “las sanciones son armas de inanición masiva, los costes humanos son enormes y variados y arruinan las economías de los países”. Por tanto, si a responsabilidades compartidas vamos, Estados Unidos debe cambiar lo más pronto posible su política de sanciones que destruye a las naciones, fracasa rotundamente en sus muy cuestionables objetivos, pero es causa de enormes flujos migratorios, como en el caso de Cuba y Venezuela, entre otros muchos.
Con los cierres de fronteras se está favoreciendo a los traficantes de personas. De acuerdo con el Banco Mundial, “las cuotas de los llamados polleros alcanzaron 3 mil 801 millones de dólares el año pasado, es decir, casi 77 mil 46 millones de pesos, y se señala que se trata de datos que pueden estar subestimados, tanto por el número de migrantes indocumentados en México, como por los costos de los coyotes”, (La Jornada 12/6/22).
Si de migración se trata la Cumbre de las Américas de 2022 fue un fracaso, lo cual obliga a buscar soluciones al fenómeno en el contexto de los propios países de la región latinoamericana. Discutir las causas de la migración obliga a cuestionar los modelos de desarrollo que mantienen a la región como la más desigual del planeta y favorece los desplazamientos humanos. Debatir qué papel juegan los términos desfavorables del intercambio comercial; la estrategia agroalimentaria de Estados Unidos, que bloquea la autosuficiencia y seguridad alimentaria de la región, y los condicionamientos en las relaciones bilaterales o multilaterales en Latinoamérica. Estos son urgentes escenarios de discusión, sobre todo cuando la pretensión de la agenda económica de la Casa Blanca es “construir acuerdos de libre comercio en el hemisferio” rememorando la fallida apuesta que planteaba “democracias de libre mercado” a partir del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas y seguro está en mente el T-MEC. Latinoamérica tiene una enorme riqueza intelectual, aportes teóricos del pensamiento económico para la región, instituciones de raíces profundas en la realidad socioeconómica latinoamericana, sólo se requieren diálogo y debate continuo regional para caminar hacia la transformación de esta injusta realidad. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p.18)
Salazar, el visitante frecuente
Cuando ayer en Radio Fórmula le pregunté al embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, si tenía algún comentario sobre la política del presidente Andrés Manuel López Obrador de abrazos y no balazos ante la violencia en México, me dijo:
Mire, la vista mía y la vista de Estados Unidos es que para los que entran a la criminalidad no debe de haber impunidad, ¿no? Yo fui fiscal de mi estado por seis años, yo puse a muchos criminales en las prisiones de los Estados Unidos. Eso es lo que se tiene que hacer, para gente que viola la ley, eso se está haciendo, también, yo creo y estoy seguro que es lo que pensamos nosotros los Estados Unidos.
También habló de lo que había mencionado y que ayer me confirmó, ante el incontrolable e incontrolado problema de la migración, hoy en niveles nunca vistos en las fronteras México-Estados Unidos, México-Guatemala, donde ese flujo, que históricamente era de mexicanos hacia el norte, ahora agrega a centroamericanos, cubanos, venezolanos, africanos y asiáticos. Me dijo que, efectivamente, la construcción del proyecto transístmico de Salina Cruz a Coatzacoalcos puede ser decisivo en el control de la migración ilegal, pues es más sencillo contenerla en ese estrecho de 300 kilómetros que en la frontera de 3 mil 200.
Y sobre sus asiduas visitas a Palacio Nacional con el presidente López Obrador, va más que muchos secretarios del gabinete, me dijo: Yo voy a Palacio cuando hay necesidad, cuando hay trabajo que hacer entre México y EU. Entonces entre más estoy allá hablando en diálogo con el gobierno mexicano, mejor para las relaciones.
No cabe duda que Salazar es un embajador diferente para una relación diferente, sobre todo después del desastroso Donald Trump, el amigo de ya saben quién. (Joaquín López-Dóriga, Milenio, Al Frente, p.3)
Migración, problema común con EU
En la situación actual podría no ser tan malo como algunos piensan que el embajador estadunidense Kenneth Salazar tenga acceso directo a la Casa Blanca, pues se evita el problema del teléfono descompuesto, siempre riesgoso en la relación bilateral.
En la entrevista con Joaquín López Dóriga en Fórmula, a su diplomática manera, el embajador hizo una precisión crucial, pues de alguna manera describió que la migración es problema común para México y Estados Unidos.
Pese al escepticismo de algunos duros del oficialismo, no es asunto menor en el reconocimiento, porque pese a la obvia asimetría de la relación bilateral, deja amplio margen para el diálogo y la negociación. (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p.46)
“A más de la mitad del sexenio de López Obrador, podría decirse que ha logrado pocos de sus objetivos anticorrupción y de justicia penal”, dice un informe del Congreso de los Estados Unidos, fechado el pasado 7 de mayo. “El presidente mexicano, elegido en 2018, ha abogado por políticas que se centren en las causas profundas del crimen, pero su gobierno no ha llevado operaciones antinarcóticos de manera constante… Después de tres años en el cargo, a partir de enero de 2022, López Obrador ha evitado acciones policiales a gran escala contra los cárteles y la cooperación entre Estados Unidos y México en materia de aplicación de la ley ha disminuido”, concluye el documento oficial.
Se refiere a la política de “abrazos no balazos” definida así por el presidente López Obrador y cuestiona su falta de resultados a partir de las promesas de abordar los altos niveles de impunidad criminal, la corrupción oficial y pacificar al país. Lejos de esas promesas, el documento del Congreso de Estados Unidos consigna que la violencia del narcotráfico ha impactado la seguridad en la frontera sur de su país y contribuye a la “crisis de los opiáceos” que vive ese país y que provocó en 2021 la muerte de 106 mil estadounidenses por sobredosis, sobre todo de fentanilo producido en México, algo de lo que también responsabiliza a la actual administración lopezobradorista: “Muchos analistas evalúan que el papel de las TCO mexicanas (Transnational Crime Organizations) en la producción y el tráfico de opioides sintéticos hacia los Estados Unidos, se ha ampliado significativamente desde 2018”.
“Además, algunos miembros del Congreso están preocupados por la corrupción y las fallas del sistema de justicia de México, que conducen a la impunidad y a juicios fallidos, lo que podría decirse que permite que el poder criminal quede sin control”.
Elaborado por el Congressional Research Service o Centro de Investigación del Congreso estadounidense, el informe que ya circula entre congresistas del vecino país y cuya copia tiene esta columna, se titula “México: Crimen Organizado y Organizaciones de Tráfico de Drogas” y en 42 páginas aborda toda la problemática de los cárteles de la droga mexicanos a los que denomina en inglés “Transnational Crime Organizations” o TCO, de los cuales ubica actualmente a 9 organizaciones activas y operando en los territorios de México y Estados Unidos: Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel de Sinaloa (CDS) Cártel del Golfo (CDG) Los Zetas, Noroeste, Organización de los Beltrán Leyva, Caballeros Templarios, Los Viagras, la Familia Michoacana, Los Rojos, Tijuana-Arellano Félix y Juárez Carrillo Fuentes.
“Los grupos del crimen organizado se han fragmentado y diversificado sus actividades delictivas, recurriendo a la extorsión, el secuestro, el robo de petróleo, el contrabando de personas, el tráfico sexual, la venta minorista de drogas y otras empresas ilícitas”, dice el informe elaborado y firmado por Julien S. Beittel, Analista en Asuntos Latinoamericanos del citado Centro de Investigación del Congreso estadounidense.
El principal daño a los Estados Unidos identificado por varios analistas de seguridad y formuladores de políticas causado por las TCO es el control del movimiento de drogas ilícitas por parte de las organizaciones. La DEA ahora identifica la producción y el envío ampliados de heroína, opioides sintéticos (fentanilo) y metanfetamina de las TCO como la principal amenaza criminal para los Estados Unidos. “En mayo de 2022, en lo que se percibió como un golpe a la cooperación antidrogas entre Estados Unidos y México, México negó a la DEA los derechos de aterrizaje de su avión para realizar operaciones antinarcóticos dentro de México. Como resultado, la DEA retiró su aeronave, limitando su capacidad”, comenta.
La violencia de esos grupos, sigue el documento, se ha extendido desde la frontera con Estados Unidos hacia el interior de México. La violencia relacionada con TCO ha estallado en los estados del Pacífico de Michoacán y Guerrero; en los centrales estados de Guanajuato, Zacatecas, Morelos y Colima; y en los estados fronterizos del norte de Tamaulipas, Chihuahua y Baja California, donde se encuentran las ciudades fronterizas más grandes de México. Menciona una evaluación anual realizada por un grupo de expertos mexicanos, en la que cinco ciudades mexicanas encabezaron la lista de las 50 ciudades más violentas del mundo en 2019.
Pero además, el informe del Congreso de Estados Unidos habla también de cómo la violencia del narcotráfico ha tenido implicaciones políticas en México y consigna cómo la violencia política se reflejó antes de las elecciones de mitad de mandato de México en 2021, cuando, según se informa, más de 100 políticos fueron asesinados y muchos más fueron amenazados. “Esta situación llevó a algunos analistas a afirmar que los cárteles mexicanos han llevado la interferencia electoral directa a nuevos niveles”.
En otra parte del informe sobre el Crimen Organizado y las Organizaciones de Tráfico de Drogas en México, se menciona que “el Congreso (de EU) ha considerado si los sindicatos del crimen deben ser designados como FTO (organizaciones terroristas trasnacionales), surge la pregunta de si la escala, el propósito y los tipos de violencia atribuidos a las TCO mexicanas se han transformado en terrorismo. Los grupos criminales no parecen tener motivaciones políticas o ideológicas, lo que es un elemento de una definición de terrorismo ampliamente reconocida. En diciembre de 2021, los informes anuales por países sobre terrorismo del Departamento de Estado sostuvieron que no había evidencia creíble de que los grupos terroristas internacionales tuvieran bases en México o “trabajaran directamente con los cárteles de la droga mexicanos, o enviaran operativos a través de México a los Estados Unidos en 2020”.
El documento que analiza también las acciones contra el narcotráfico en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, concluyendo que en ambos gobiernos las estrategias de confrontación y de detención de capos llevaron a una fragmentación peligrosa de las organizaciones del narcotráfico, termina cuestionando la falta de resultados de la estrategia del presidente López Obrador contra el narco: “A pesar de las promesas de reforma, el presidente parece basarse en una política de utilizar el ejército y una guardia nacional dirigida por militares para abordar las preocupaciones relacionadas con los narcóticos y las TCO. Hizo campaña para abordar los altos niveles de impunidad criminal y la corrupción oficial, problemas de larga data en México. Sin embargo, más de la mitad del sexenio de López Obrador, podría decirse que ha logrado pocos de sus objetivos anticorrupción y de justicia penal”… Capicúa de los dados. Repetimos el tiro. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 8)
El gobierno de México fue a la Cumbre de las Américas a defender dictadores y a seguir su pleito contra la Organización de los Estados Americanos (OEA). A volar el banquete que puso a su disposición el presidente Biden, quien quería un socio para el acontecimiento y se encontró con un adversario. López Obrador interpuso todo tipo de obstáculos, que al final solo sirvieron para dejarlo al margen junto con un puñado de impresentables.
Estaban todas las condiciones para hacer de la Cumbre una oportunidad para México, la sede fue Los Ángeles, la segunda ciudad con mayor número de mexicanos, el estado de California, la quinta economía más poderosa del mundo. Estuvieron reunidos los principales ejecutivos de empresas y, sobre todo, los jefes de estado y de gobierno de todo el continente dispuestos a tratar temas tan importantes para México como migración, narcotráfico y comercio internacional.
Las imágenes fueron elocuentes Biden saludó con calidez a sus homólogos, pero con frialdad a Marcelo Ebrard, quien viajó solo, la mayoría de los asistentes fueron acompañados por sus esposas, había actividades especiales organizadas por la primera dama, para la foto oficial lo mandaron a gayola.
La cumbre fue como casi todas, mucho ruido y pocas nueces, esos encuentros son importantes por las reuniones en corto, por los encuentros bilaterales, trilaterales y multilaterales.
Al final de cuentas Biden libró el dardo envenenado, mantuvo aislado al presidente de México mientras la Secretaría de Estado se aseguraba de la presencia de los jefes de estado y de gobierno de Canadá, Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú, Ecuador, entre otros; al tiempo dejaba a López Obrador al lado de Maduro, Díaz Canel y Ortega, donde por voluntad permaneció hasta el final.
Ebrard tiene oficio y mundo, pero su desesperación por complacer al presidente lo hace cometer errores, emplear un discurso viejo, anodino, lo he expresado en otras entregas, Marcelo no es el candidato del presidente, hace varios meses, cuando nadie volteaba a ver al Secretario de Gobernación escribí aqui en El Economista, https://www.eleconomista.com.mx/opinion/La-tentacion-presidencial-despues-del-2024-20211021-0015.html que su carta principal es Adán Augusto López Hernández, su amigo, paisano e incondicional. Hay quienes juran que es Claudia Sheinbaum, ya veremos…
Si el Canciller cree que López Obrador le debe la candidatura porque se hizo a un lado en 2012 está muy equivocado, las lealtades no son la especialidad del Peje, que le pregunte a Arturo Herrera, que vea los desprecios a Ricardo Monreal. Para usar el lenguaje de la casa, Marcelo Ebrard debe pensar que López Obrador no es Manuel Camacho.
Por si fuera poco, el presidente abrió un flanco que traerá consecuencias ¿qué necesidad había de atacar a tres influyentes senadores de Estados Unidos? ¿Nadie le explica quienes son? Se trata de políticos con ascendencia cubana, toda su vida han tenido presente la dictadura en la isla. Bob Menéndez, senador por Nueva Jersey, es uno de los demócratas más influyentes y los otros dos, Marco Rubio y Ted Cruz fueron aspirantes a la candidatura republicana a la presidencia, de hecho, no es remoto que vuelvan a contender para 2024.
Sobre las consecuencias para el país hay rumores de todo tipo, en particular que López Obrador no solo exigió la invitación a Venezuela, Cuba y Nicaragua, sino que además trató de convencer a algunos para que no asistieran, no lo consiguió con Alberto Fernández, de Argentina, pero sí con Xiomara Castro, de Honduras.
El presidente Biden necesita el apoyo de México en materia migratoria, que se ha convertido en un fuerte dolor de cabeza, sobre todo en un año electoral, pero en Estados Unidos son muchas las decisiones que no pasan por la Casa Blanca y López Obrador ha dejado muchos heridos en el camino. (Juan María Naveja, El Economista, Nacional, p.55)
La historia del avión iraní-venezolano que partió de Querétaro y terminó en Buenos Aires se sigue complicando cada día más, pero mientras en Argentina y otros países se ha convertido en un escándalo político, en México, de donde partió ese avión, no se dice ni una palabra. Lo cierto es que un avión boletinado por las autoridades estadunidenses, con una tripulación ligada a la Guardia Revolucionaria Iraní, considerada terrorista por la Unión Americana, con otros 14 pasajeros venezolanos, estuvo en México, no hubo control sobre su tripulación, recibió una carga que es sospechosamente pequeña para un avión de esa magnitud, partió hacia Argentina y allí permanece detenido junto con su tripulación, y aquí no pasa nada.
La historia ha dado muchas vueltas, pero cada vez es más oscura. El avión estaba boletinado por autoridades aeronáuticas, pero también por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), con la que México mantiene una relación particularmente estrecha. Era propiedad de la compañía estatal venezolana Conviasa, que está en la lista negra de la OFAC que, como se sabe, elabora un listado de personas y empresas con las cuales está prohibido operar, basada en lo que considera una amenaza para la seguridad nacional de la Unión Americana. La Guardia Revolucionaria Iraní y su grupo de élite llamado Qduas también están en esa lista, pero, además, son considerados agentes terroristas por los atentados que han cometido en distintas partes del mundo. El avión, hasta enero pasado, era propiedad de una empresa iraní que también está en esa misma lista, porque se considera que vende y aprovisiona ilegalmente de armas a organizaciones terroristas.
Hace apenas un mes, el gobierno de Paraguay había vuelto a boletinar el mismo avión porque había llegado a Ciudad del Este, en la Triple Frontera, donde se unen Paraguay, Brasil y Argentina, una zona de alto índice de tráfico de drogas, armas y personas. Según el gobierno paraguayo, habría estado involucrado, incluso, en el comercio ilegal de tabaco. La denuncia fue respaldada por el gobierno de Estados Unidos.
En otras palabras, había innumerables datos en listas que cotidianamente utilizan y supervisan los gobiernos, la mayoría de los casos, como la de OFAC en forma cibernética, incluyendo, por supuesto, el de México, sobre por qué no se debía permitir el ingreso a nuestro país de ese avión, no se podía comerciar con él ni tampoco cargarle combustóleo, se debería saber que, por lo menos los miembros iraníes de su tripulación, eran miembros de la Guardia Revolucionaria, y que el comandante es un miembro activo de la misma, familiar, además, del ministro del Interior de Irán.
Tan pública es esa información que ese avión, que aterrizó primero en la ciudad de Córdoba (fue obligado, porque ese día había una intensa niebla en Buenos Aires), no fue surtido de combustible por las empresas YPF y Shell, porque sabían que estaba boletinado por la OFAC. Se dirigió a Buenos Aires, donde tampoco fue aprovisionado, por eso trató de llegar a Montevideo. Pero el gobierno de Uruguay no le permitió aterrizar y regresó a Buenos Aires, donde, por la denuncia que recibieron fiscales y jueces, terminó siendo retenido el aparato y sus tripulantes.
Nadie ha reclamado, por cierto, la carga (repuestos de automóviles) que supuestamente llevaba para empresas argentinas y que había recibido en Querétaro. Quien haya vendido esa carga y quien la haya comprado, además, estaría violando las normas de la OFAC, que prohíbe operaciones con empresas o personas boletinadas.
El tema va más allá. Cuando fue detectado ese avión en Ciudad del Este, en la Triple Frontera, se le perdió el rastro porque partió, informó, rumbo a Aruba, pero a poco de despegar apagó sus transponedores para que no fuera seguido por los radares.
Ahora se ha reconstruido su itinerario de las últimas semanas. Ese avión ha estado, en apenas tres semanas, cinco veces en Caracas, cuatro en Teherán (capital de Irán), dos en Ciudad del Este (Paraguay), dos en Belgrado (Serbia), una en Moscú y otras dos en Querétaro. Ese solo itinerario de vuelos lo volvería altamente sospechoso, sobre todo en plena guerra de Ucrania y cuando los vuelos a Moscú, por ejemplo, están congelados.
El gobierno argentino de Alberto Fernández declaró ayer que todo había sido una confusión y que no había problemas, pero la justicia opinó todo lo contrario: ha intensificado las investigaciones, cateó el hotel donde se mantienen retenidos los tripulantes, ha recopilado mucha más información, ha prohibido que el avión sea surtido de combustible y que tanto el aparato como los tripulantes abandonen el país, y cada día parecen surgir nuevos datos de una operación que no se explica como un simple movimiento de carga en un avión enorme que, además, no está acondicionado para ello, como tampoco se explica la cantidad de tripulantes en un vuelo que no es de pasajeros.
Lo que sorprende es que en México pareciera que el tema no es de nuestra incumbencia, que no importa. Alguien se equivoca y mucho: lo sucedido, por lo menos, es una demostración más del caos que aqueja al sector aéreo en el país, exhibe la falta de controles de seguridad y quizá las necesarias complicidades con personajes y empresas no sólo cuestionables, sino también internacionalmente denunciadas. No sé si lo entienden, pero este hecho es tóxico y puede ir mucho más allá de una simple anécdota. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p.10)
Dos sucesos recientes parecen confirmar que no habrá marcha atrás lo que resta del sexenio en la descomposición de la seguridad interior que de facto está en manos militares. El robo de 20 contenedores con oro, plata y artículos electrónicos en el puerto de Manzanillo y la maniobra de entrada y salida del aeropuerto de Querétaro de un avión de orígen iraní a nombre de la empresa Emtrasur, filial de la venezolana Conviasa, sancionada por el Tesoro estadounidense, desnudó las fallas en los controles portuarios y aéreos a cargo de personal castrense.
El escándalo internacional del avión venezolano detonó el fin de semana pasado después de que la aeronave quedara retenida en el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, Argentina, con 17 tripulantes de los cuales cinco eran iraníes y el resto venezolanos. La aeronave un Boeing 747 perteneció hasta el año pasado a la aerolínea iraní Mahan Air, considerada por las agencias de inteligencia estadounidense brazo operativo de la Fuerza Quds, cuyos miembros y empresas fueron designados como terroristas en 2007.
La aeronave tenía alerta de agencias de seguridad estadounidense, el rastreo previo a su llegada a Querétaro fue en Teherán el 21 de mayo, de donde salió rumbo a Moscú el 24, el día 25 partió de la capital rusa de regreso a la capital iraní y el dìa 26 aterrizó en Caracas. De la capital venezolana despegó el día 4 para aterrizar en Querétaro el mismo día, ahí cargaron autopartes para regresar el lunes 6 a Caracas. Información publicada por la prensa bonaerense señaló que en México su tripulación habría estado compuesta por el teniente coronel Vicente A. Raga, oficial de la reserva de la Fuerza Aérea Bolivariana junto al capitán Cornelio Trujillo Candor.
Como informó el pasado lunes 13 El Sol de México, el avión salió de Caracas rumbo a Buenos Aires el día 6 pero tuvo que aterrizar de emergencia por cuestiones climáticas en Córdoba. A su llegada a la capital argentina estuvo unas horas y tuvo que partir a Uruguay a cargar combustible porque nadie quiso darle el servicio para evitar sanciones estadounidenses. El gobierno uruguayo le negó el ingreso a su espacio aéreo y tuvo que regresar a territorio argentino donde quedó retenido.
Los cinco iraníes encendieron todas las alertas en el país sudamericano donde hay pedido de captura contra ciudadanos de aquel país por los atentados terroristas de 1994. La aeronave quedó retenida junto a la tripulación y las autoridades judiciales iniciaron un sumario “secreto” para indagar si habría alguna operación clandestina detrás de la ruta de la aeronave.
La reacción de las autoridades argentinas se esperaba que la hubiera tenido antes el gobierno mexicano desde que la aeronave estuvo en territorio nacional. Entró, cargó y despegó sin generar sospechas. Al ser una aeronave fichada por los servicios de inteligencia estadounidense, el papel del gobierno mexicano dejó mucho que desear a sus pares norteamericanos.
Nada raro cuando la Guardia Nacional no se da por enterada durante más de 10 horas en que un grupo armado se apoderó de los 20 contenedores en una terminal contigua al puerto de Manzanillo. Semana y media después del suceso, no hay un solo reporte del avance de las investigaciones. (Juan Veledíaz, El Sol de México, República, p.5)
Programa transfronterizo
Fundamental está resultando el programa transfronterizo no sólo para la Estrategia Nacional de Seguridad, sino para salvaguardar la frontera norte. La secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, explicó que el plan combate el tráfico de armas, de drogas y de personas, además de que se realiza “muy de la mano con el gobierno de Estados Unidos”. (El Heraldo de México, La 2, p.2)
A las mexicanas y mexicanos: La semana pasada detuvieron en la Ciudad de México al líder de una red internacional de pederastas, Nelson N, un hombre de origen holandés y líder de una asociación internacional de pedófilos, creada en 1982. La fiscal Ernestina Godoy Ramos explicó que se realizó una investigación en colaboración con la organización internacional Operation Underground Railroad (OUR), encabezada por Tim Ballard y dedicada a combatir el tráfico y la explotación sexual infantil, la cual alertó de la presencia del pederasta en nuestro territorio. Se le detuvo en flagrancia en inmediaciones del Centro de Transferencia Modal de Chapultepec, asegurándole un arma de fuego, cartuchos, pornografía infantil y drogas. Además, al realizar un cateo en su domicilio, se encontraron más materiales de pornografía infantil, computadoras, celulares, discos duros, tarjetas electrónicas de memoria y dos pasaportes de los Países Bajos.
De acuerdo a la fiscalía capitalina se tienen registros desde 2014, cuando el pederasta promovió diversas publicaciones en páginas y redes sociales, cuyo contenido incitaba a legalizar el sexo con personas menores de edad, incluso, al parecer tuvo un blog en internet, actualmente dado de baja, en el que difundía historias sobre pedofilia y afirmaba su preferencia por los niños, desde que era adolescente.
Este hombre había sido detenido en febrero de 2020 en Holanda, debido a que le encontraron más de 10 mil imágenes de pornografía infantil en su casa; sin embargo, algunos meses después le permitieron llevar su proceso en libertad, el cual estaba condicionado a permanecer en Países Bajos, lo que le permitió huir.
La detención constituye un importante golpe para los tratantes de personas a escala mundial y desde luego en nuestro país, ya que la Asociación Internacional de Pedófilos encabezada por el sujeto detenido es la segunda más numerosa.
No podemos olvidar que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupa el deshonroso primer lugar en contenidos de pornografía infantil y de distribución, el segundo a nivel internacional en abuso sexual y el primero en América Latina.
La lucha contra la trata de personas es una tarea que parece interminable, este delito tiene raíces estructurales muy profundas que se entrelazan y lo fortalecen. La alta demanda de los “clientes”, la corrupción, las complicidades, las cuantiosas ganancias y la complacencia social, detonan su crecimiento exponencial. Tan sólo en México se estima que existen casi 13 mil cuentas en internet que ofertan pornografía infantil.
No es casualidad que nuestro país ocupe el primer lugar de embarazo infantil de entre los países miembros de la OCDE y tampoco que 14 menores de edad sean reportados desaparecidos diariamente, ¿cuántas niñas, niños y adolescentes más desaparecerán, sin que las autoridades sepan de su desaparición? ¿En dónde están?
En el delito de trata de personas, los delincuentes no sólo son los enganchadores, trasladadores, vendedores y abusadores, también los clientes son delincuentes, incluso, de mayor peligrosidad porque pasan desapercibidos y hasta son considerados personas decentes; los familiares que entregan a sus niños y niñas, quienes integran las comunidades que lo toleran, así como esas personas que se hacen de la vista gorda, forman parte de esta cadena criminal, aberrante, denigrante e inhumana.
La niñez no está segura en México ni en ningún lugar del mundo. En Afganistán hay más de un millón de niñas y niños desnutridos en riesgo de morir de hambre, sus familias están desesperadas en medio del colapso, venden a sus hijos e hijas, el comercio ilegal de órganos ha aumentado drásticamente.
Enrique Dussel tiene razón, seguir en el neoliberalismo conducirá al “suicidio de la humanidad”, aquí lo más importante es tener dinero, sexo y poder, existe una idolatría por el dinero y un culto al placer. En el neoliberalismo, lo más importante son los mercados, aunque sean de personas. Siempre hay que darle gusto al consumidor.
En las entrañas de cuántas personas adultas habitará un monstruo llamado Nelson y no lo sabemos. (Paola Félix Díaz, El Universal, Opinión, p.21)