Alguien debería pronto cooperarse para comprar muchos ejemplares del libro Border Wars y lo distribuya entre los más importantes funcionarios de la cancillería y la Secretaría de Gobernación, incluido el señor Javier López Casarín, asesor de asesores de todo este enredo.
El libro describe a detalle cómo se construyó la narrativa anti-migración que se convirtió en la principal de la campaña con que Donald Trump ganó la Presidencia de Estados Unidos y cómo ha seguido funcionando desde la Casa Blanca; describe con precisión quién manda: Stephen Miller, el asesor de Donald Trump, y cómo los demás son accesorios de una misión clara construida por Miller y sus asociados hace mucho tiempo. Hasta hoy, y con razón, las notas alrededor del libro en México y las reacciones de la cancillería se han centrado en algo que se había publicado y ahora se confirma: la importancia, la preponderancia diría yo, del señor López Casarín —sin puesto, sin nombramiento, sin obligaciones de funcionario— en las negociaciones con Estados Unidos.
Como vimos en estos días, la contención en la frontera sur, sin recursos, sin plan, comienza a desgastar a migrantes hacinados y sin futuro. Ahora quisieron recurrir al método de caravana, y fueron detenidos por el Ejército con todo y la vergonzosa frase de que no permitirían a nadie “pisotear nuestra tierra”. En ciudades de la frontera norte las cosas no van mejor, en Matamoros migrantes desesperados bloquearon el puente hace cinco días.
Las cosas se pondrán peor. Y para entender cómo enfrentarlas no estaría mal entender de dónde vienen. Tal vez así, el gobierno podría tener una estrategia que no produzca el video que nos convierte pues… en eso… en quienes frente a refugiados pobres, perseguidos, vulnerables invita a gritar: “nadie va a venir a pisotear nuestro país, nuestra tierra”. Eso sí, no hay aranceles. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Mientras pretendemos estar tan informados como correspondería idealmente a personas interesadas en lo público, los periodistas, los servidores públicos y los activistas sociales con frecuencia ignoramos la magnitud de la Trata de personas.
Los datos y estimaciones que existen en el vecino del norte señalan que 85% de las víctimas de Trata provienen de Méxiuco o han pasado por México, lo cual plantea uno de los temas centrales de este fenómeno, como de otros detonadores de una aqmplia variedad de negocios criminales: la cercanía con el principal mercado consumidor está en buena parte asociada a la prevalencia en tráfico de armas, compa venta de estupefacientes y Trata de personas.
Mientras discutimos acerca de las contradicciones reales o atribuidas a la actual política migratoria – generación de derechos y respaldo económico a extranjeros, corrimiento de la frontera de control migratorio al mismo tiempo que se deplora la amenaza de un miro en el norte- decenas de miles de personas en nuestro país padecen de Trata.
En todos los casos, un indicador central es la práctica de la anulación de su identidad jurídica mediante la retención de sus documentos a la cual acuden los tratantes. La Trata de personas ha generado a un grupo enorme de indocumentados forzoso: al retirar los documentos a las personas a quienes se ha ofrecido la esperanza romántica; a quienes se les engaño con una falta oportunidad laboral; a quienes se ofreció la estabilidad de una casa de clase media que esconde la servidumbre a que somete a los que sería legítima ocupación de personas trabajando en el hogar, los tratantes han generado un nuevo fenómeno que tienen lugar más cerca de lo que nos atrevemos a admitir. (Salvador Guerrero Chiprés, 24 Horas, CDMX, p. 9)
En la conferencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de Seguridad anunciaba lo que llamó punto de inflexión con el decrecimiento de 0.2 por ciento en el índice de homicidios dolosos. No es para presumir, pero es un logro del actual gobierno, dijo Alfonso Durazo. Con minutos de diferencia, en el municipio de Aguililla, en Michoacán, treinta policías eran emboscados por un comando con saldo de trece muertos y ocho heridos. A esas horas de la mañana, fuerzas de la Guardia Nacional y la Policía Federal obligaban a un grupo de migrantes a retornar al refugio improvisado en Tapachula, Chiapas, del que se habían fugado, desesperados tras seis meses de espera inútil del trámite para obtener asilo en los Estados Unidos; uno de ellos intentó suicidarse, acto impedido por sus compañeros, todos ellos decepcionados de la promesa de encontrar trabajo y abrigo en el país, convertido, de hecho, en el tercer seguro antes de cruzar la frontera con los Estados Unidos.
Coincidencias en el tiempo que ponen de manifiesto las contradicciones de la actual política para hacer frente a la delincuencia y al fenómeno de la migración, así como al empleo de las fuerzas del orden con las que se debería atender la obligación del Estado de garantizar la seguridad en el país. En vez de continuar culpando al pasado del creciente avance del crimen y llamar a los asesinos al amor filial, el gobierno debería asumir la responsabilidad que a once meses de su ejercicio le corresponde ya. (Salvador del Río, El Sol de México, Análisis, p. 19)
Migración, Trabajo, Pemex. En nuestra esfera pública se ha creado la expectativa de que las grabaciones llevadas a un tribunal estadounidense le acercarán la lumbre finalmente a funcionarios de mayor nivel del pasado. Hasta antes de esto, las muestras eran de frustración porque aquí no habían caído presidentes ni ministros por la trama de Odebrecht, junto a una especie de envidia cuando caían en ese abismo funcionarios y gobernantes de otros países. También se ha precipitado el juicio de que en los países en que la justicia ha alcanzado a grandes exponentes del poder político, se cuenta con mejores sistemas de rendición de cuentas. Puede ser, pero hay más que indicios de que la injerencia de órganos de vigilancia del exterior, como los que ahora se ciernen sobre Pemex, influyeron —en el entorno de corrupción de Petrobras— en la caída de presidentes como Lula y Dilma en Brasil.
Al presidente López Obrador le ha correspondido transigir con los fenómenos supranacionales en migración, comercio y relaciones laborales. Al Partido Demócrata de EU le cedió la vigilancia de la reforma laboral (concedida ésta a su vez en aras de la ratificación del tratado comercial). Ha debido enganchar su política migratoria a las metas persecutorias de migrantes de Trump, para eludir su arbitraria amenaza de aranceles a productos mexicanos. Y hoy deberá lidiar con las tribulaciones de un Pemex enclavado en la corrupción petrolera global. Parecería que en estos 10 meses y medio hemos vivido la (cuarta) Transformación Intervenida, parafraseando el título de la investigación de Berta Ulloa sobre la injerencia de EU en la fase armada de la Revolución. (José Carreño Carlón, El Universal, Nación, p. 14)
Apoyo universitario.- A la Mesa Directiva del Senado llegó una carta de la ANUIES, que dirige Jaime Valls, en la que las 195 instituciones educativas que la integran respaldan la candidatura de Elizabeth Lara Rodríguez a la presidencia de la CNDH. Y es que esta abogada oaxaqueña destaca por la atención humanitaria a las caravanas migrantes y a las comunidades del sureste. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Con motivo de las próximas elecciones intermedias de 2021 en que serán renovadas 13 gubernaturas y diputados federales, en los próximos meses veremos un gran movimiento en la arena política, en la disputa de partidos por no perder el registro y otros para ganarlo.
La que podría ser la primera en obtener su registro es Redes Sociales Progresistas. La ventaja de RSP le ha permitido realizar movimientos de último momento como la destitución de su presidente Juan Ivan Peña Neder, personaje polémico en la vida política señalado al interior de la asociación de querer apoderarse del movimiento.
Con menos fuerza pero con presencia en el norte, suena el Partido Político Nacional Migrante Mexicano y con mayor presencia en medios está Mexico Libre, liderado por Margarita Zavala y Felipe Calderón. Ya se verá de las cien peticiones al INE cuales realmente prosperan, es cuestión de tiempo. (Enrique Muñoz, El Heraldo de México, País, p. 13)