Opinión Migración 170322

Trascendió

Que una extraña decisión de Juan Gerardo Treviño Chávez, líder del cártel del Noreste, terminó con la única oportunidad que tenía de seguir su proceso en México y no ser entregado a las autoridades estadunidenses horas después de su captura. El capo no quiso ratificar el amparo promovido por una tercera persona con el argumento de que no se encontraba incomunicado, ni sujeto a malos tratos; al no corroborar la demanda, la juez dejó sin efectos la suspensión y se abrió la puerta para llevarlo a EU, que ayer ordenó la salida del personal no esencial de su consulado en Nuevo Laredo. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)

Bajo sospecha // México y la seguridad interior de Estados Unidos

Para Estados Unidos, lo que sucede en territorio mexicano está directamente ligado a su seguridad.

Si el crimen organizado se fortalece en México, éste opera con mayor fuerza en los Estados Unidos, donde está el mayor número de consumidores.

El dato se conoce, son casi 100 mil muertos al año por consumo de fentanilo, y mucho de ese fentanilo se produce en nuestro país. Los principales productores son el Cártel de Sinaloa, con los hijos de El Chapo Guzmán al frente.

Por eso estaban tan indignados los estadounidenses el día que se liberó a Ovidio Guzmán, quien tenía una orden de extradición a Estados Unidos y el avión con matrícula de ese país, que trasladaría a Ovidio, ya estaba en Culiacán esperando que autoridades mexicanas lo entregaran.

Las visitas de altos funcionarios de Estados Unidos a México tienen siempre repercusiones, o algunos las llaman “coincidencias”, lo cierto es que a nuestros vecinos del norte les importa, y mucho, los hechos violentos que se gestan en nuestro territorio y que, a su vez, repercuten del otro lado de la frontera.

El caso más reciente es lo ocurrido esta semana con la llegada a la Ciudad de México de Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos. El funcionario sostuvo un encuentro en Palacio Nacional, donde abordó varios temas, pero principalmente el asunto migratorio.

Un día previo a esta reunión, las fuerzas de seguridad federal detuvieron a uno de los hombres que por años ha generado violencia en Tamaulipas, hablamos de Juan Gerardo Treviño, alias El Huevo.

No se trata de un capo de poca monta. Este hombre era líder del Cártel del Noreste y del brazo armado denominado La Tropa del Infierno, con operaciones centrales en Nuevo Laredo, donde fue capturado. Para evitar que permaneciera bajo custodia de las autoridades, sus sicarios cometieron hechos violentos durante la noche del domingo 13 de marzo y madrugada del lunes 14 de marzo.

Sin embargo, de forma rápida El Huevo fue llevado a la Ciudad de México. Para cuando Mayorkas llegó a la capital del país, este delincuente ya estaba muy lejos de su base de operaciones en Nuevo Laredo.

Para poderlo extraditar de forma expedita, se dijo que El Huevo, tenía ciudadanía estadounidense y había entrado de forma ilegal a México. Creo que nunca se había dado una extradición tan rápida.

La detención es considerada una de las más relevantes en esta administración, debido a que este sujeto pertenece a uno de los clanes más sanguinarios: la familia Treviño. Su tío Miguel Ángel, El Z-40, fue el fundador de Los Zetas, el grupo armado que por más de una década generó la mayor violencia en el país.

Esta detención no es la única acción relevante realizada por el Gobierno federal ante la llegada de funcionarios estadounidenses.

En junio de 2021, cuando la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, viajó a la Ciudad de México para firmar un acuerdo de cooperación en materia migratoria entre ambos países, las detenciones en México de migrantes indocumentados se dispararon.

A partir de este punto, las capturas de migrantes indocumentados que ingresan a México en nuestra frontera sur escalaron un 23% en julio, de acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación; en agosto, aumentaron hasta un 71%, y para septiembre fue de un 120 por ciento.

De hecho, con más de 41 mil detenciones, solamente en septiembre pasado, el Gobierno de López Obrador batió todos los récords de capturas de migrantes desde que se empezó a llevar el registro en 2002, hace casi 20 años.

En sólo un mes, México detuvo casi a los mismos migrantes que en todo 2011, cuando el Instituto Nacional de Migración (INM) detuvo a unas 60 mil personas sin documentos.

Para septiembre de 2021, con el aniversario 200 de la Consumación de Independencia, el Presidente López Obrador invitó a su homólogo estadounidense Joe Biden, sin embargo, éste asignó a Anthony Blinken, su secretario de Estado, para que visitara la capital de nuestro país en su representación.

Días previos al evento, Blinken canceló las visitas porque el Presidente Andrés Manuel López Obrador pidió al gobierno de Estados Unidos poner fin al bloqueo comercial a Cuba.

Lo hizo en un momento en el que los ciudadanos cubanos exigían libertad en calles de La Habana y otras ciudades de la isla. Además, en el desfile militar por el 211 aniversario del inicio de la guerra por la Independencia de México, en el que el invitado especial fue el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el Presidente dijo que ningún Estado tiene derecho a someter a otro para obligar a sus ciudadanos a enfrentar a su propio Gobierno.

Quedó sentida la relación con Estados Unidos después de la visita de Díaz-Canel. Pero lo cierto es que cuando llegó al país Evo Morales, expresidente de Bolivia, fue recibido por el Gobierno mexicano como un héroe.

Durante sus tres semanas en México, el asilado dio entrevistas y conferencias. Pero si la llegada de Morales a México fue por todo lo alto, su salida fue todo lo contrario: el viaje no se anunció, no hay fotos del despegue y de la despedida sólo se supo hasta que se lo preguntaron a López Obrador en conferencia matutina, donde dijo: “se despidió de mí, Evo; no para siempre”.

Haberle dado asilo a Evo Morales, para muchos era una forma de mostrar que México tenía autonomía e independencia de Estados Unidos, pero la salida abrupta y en la cual Evo Morales no tuvo un gesto de amabilidad, después de cómo había sido tratado por el Gobierno de México, demuestra que no salió en  buenos términos.

Y si de algo podemos estar seguros, es que Estados Unidos no quiere que en México se pierda el control y la seguridad, porque estamos muy cerca, y la seguridad en ambos puntos de la frontera se tiene que analizar de una forma global. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)

La otra agenda pensar bien

En la reflexión sobre México predomina la atención a sucesos recientes, casi en tiempo real, por ejemplo, a la detención de capos, disputas familiares judicializadas, y consultas políticas inconsecuentes. Todo esto salpicado de eventos continuos de una inexplicable escaramuza con España.

Son pocos los asuntos cuya relevancia para México y los mexicanos sea de mediano plazo y que hoy sean expuestos y analizados. Nuestros descendientes podrán hacernos un reclamo válido y sentido por este abandono imperdonable.

¿Cómo se dará el proceso de la transición energética y qué fuentes de energía serán las predominantes en un mundo con una creciente demanda de energía? Para 2040 el planeta requerirá 37% más energía que la actual (IEA). ¿Cómo lidiar con la escasez de agua? 60% de la población enfrentará problemas relacionadas con este líquido (OCDE). ¿Qué implicaciones tendrán los crecientes flujos migratorios entre países y regiones en la provisión de servicios públicos, educación y empleos? Más aún, ¿qué impacto tendrá en la calidad de vida la creciente urbanización en megalópolis, en particular de las “ciudades inteligentes”?

Ante esa realidad, ¿cuál es la visión sobre México y cómo nos estamos preparando? Frente a las tendencias globales, no hay voluntarismo que funcione.

Estas son algunas de las cuestiones a reflexionar para determinar dónde se ubicará México ahí y entonces, su composición por edad, escolaridad, religión, interacción con sus familiares en América del Norte, ocupación, pobreza y distribución del ingreso, libertad de expresión y democracia, su arreglo migratorio y su coexistencia con el crimen organizado.

Son asuntos de máximo interés para los mexicanos, que se pierden en la cotidianidad establecida por la 4T. Esas son las cuestiones acerca de las que deseamos escuchar de nuestros liderazgos, gubernamentales, intelectuales, empresariales y de otras esferas. Esas y otras constituyen parte de la “Otra Agenda” que buscamos identificar aquí. Pero para lograrlo deberíamos pensar en términos globales y a plazos largos, lo que no se está haciendo. Es tiempo de corregir la omisión. (Jesús Reyes Heroles, El Universal, Opinión, p. 20)

La divisa del poder // El Felipe Ángeles, aterrizaje forzoso

En la próxima inauguración del aeropuerto Felipe Ángeles el presidente Andrés Manuel López Obrador se juega buena parte de su credibilidad. 

Desde la cancelación de la construcción del aeropuerto en Texcoco, el Presidente se empeñó en contarle al país una historia casi rosa de esfuerzo y buena administración para dotar al país de una nueva terminal aérea con estándares internacionales.

Faltan cinco días para la inauguración de la obra, la primera de las tres con las que López Obrador apostó pasar a la historia nacional.

El balance, por lo que se vio hasta ayer, es el siguiente:

Las pistas, la torre de control y el edificio terminal están concluidos.

Las vías de acceso a la nueva central aérea están sin concluir; varios ejercicios periodísticos independientes demuestran que, en horas pico, llegar desde el centro de la ciudad a Santa Lucía llevará por lo menos dos horas.

Eso si no hay manifestación, bloqueos o toma de casetas.

No hay un hotel en el cual se puedan hospedar eventuales pasajeros; el hotel que debería estar concluido para el lunes, tiene un avance del 50%, si bien les va.

No hay servicios financieros en la terminal aérea ni se han instalado cajeros automáticos lo que obligará a los pasajeros llevar “cash’’, sí o sí.

No se sabe sí habrá transporte concesionado que traslade a los pasajeros de algunos puntos neurálgicos del país al aeropuerto pues lo que exhibió el vocero presidencial, Jesús Ramírez, fue una información parcial.

¿Quién o quiénes prestarán ese servicio y cómo se calculó el costo de los traslados?

Y si uno aterriza en Santa Lucía, no se sabe qué empresa se encargará del servicio de transporte considerando que de entrada estarán prohibidos los servicios de taxi por aplicación, como Cabify y Uber.

Se conoce que sólo habrá 8 operaciones el día de la inauguración, una de ellas es un sospechoso viaje a Venezuela programado por una aerolínea a la que se le torcieron los horarios.

Además de que no ofrece vuelo de regreso ni para ese día ni para ningún otro; una simulación pues.

Volaris será una de las empresas que estarán en la inauguración; tendrá un vuelo a Monterrey al mediodía y otro cuya veracidad fue cuestionada en redes sociales pues aparentemente se trataría de personal militar que estaría actuando como pasajeros.

Presuntamente, saldrían del aeropuerto Benito Juárez y estarían dando vueltas por el aire por espacio de dos horas para hacer su aterrizaje oficial durante el evento de inauguración.

Nadie desmintió esta versión que circuló profusamente la semana pasada.

Quizá se pudo esperar unas semanas más hasta que la construcción estuviera al 100%, pero el Presidente, fan de los simbolismos, decidió que fuera el 21 de marzo, en la conmemoración del natalicio de Benito Juárez, cuando el primer tercio de su legado fuera entregado al pueblo bueno y sabio. (Adrián Trejo, 24 Horas, México, p. 3)

Cartón


cartón 1

(Alarcón, El Heraldo de México, La dos, p. 2)