Opinión Migración 170722

Bajo Reserva

Herrera en el “Mexican One”

Nos cuentan que el pasado jueves, en el vuelo de United Airlines de Washington a la Ciudad de México, bautizado por el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, como “Mexican One”, además de empresarios y funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores, voló el extitular de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, quien actualmente ocupa el cargo de director de Gobierno del Banco Mundial, con sede en la capital estadounidense. Alejado de los reflectores y con bajo perfil, Herrera no interactuó con sus ex compañeros del gabinete federal ni con Salazar; incluso, nos comentan, tras bajar de la aeronave hizo fila y pasó por migración como cualquier ciudadano que no pertenece a la burbuja de la clase política nacional.  (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

Tengo otros datos…

La estrategia de López Obrador para tratar el tema migratorio, en su reciente visita a Washington, no tuvo en cuenta un análisis adecuado del pasado, no conocía bien el presente y, sobre el futuro, no calculó bien la coyuntura política de Estados Unidos.

Rememorar al Programa Bracero (1942-1964) no venía al caso, fue un modelo añejo para tiempos de guerra, posguerra y agricultura estacional; en el presente Estados Unidos tiene solucionado el abasto de mano de obra para el trabajo agrícola que requiere de 1.1 millón de trabajadores, de los cuales 80 por ciento son mexicanos, en su inmensa mayoría indocumentados tolerados; otro 12 por ciento proviene de 170 mil visas, en promedio, de trabajadores temporales H2A y cuando requiere de más, simplemente amplía la cuota; finalmente no previó el futuro político de Joe Biden, que en este momento no puede hacer concesiones de tipo migratorio en vista a las próximas elecciones.

Por otra parte, considero incorrecto ir a ofrecer mano de obra barata. Eso no se hace. Menos aun cuando México ya había ingresado en un proceso claro de transición migratoria y las estadísticas, antes de la pandemia, indicaban que la migración irregular tenía una clara tendencia a decrecer y se había reducido, en la última década, en casi 2 millones. Obviamente, la emigración ha repuntado, como efecto directo de la pandemia, pero el problema mayor ahora no es México, sino la migración que llega de Centroamérica, el Caribe, Sudamérica y otros lugares.

Según datos del Homeland Security, para el año fiscal 2019, se habían otorgado 897 mil visas, de las cuales 15 mil eran trabajadores en ocupaciones especiales; 419 mil eran visas H2A para la agricultura; 101 mil H2B para servicios; 8 mil trabajadores con habilidades especiales; 33 mil de atletas y artistas; 35 mil de intercambio de compañías; 43 mil de visas para el acuerdo comercial y 239 mil de otros tipos. Además, hay 175 mil estudiantes o de intercambio y viajaron como turistas unos 20 millones.

Con estas cifras, no tiene mucho sentido la petición de favorecer, con visas, a trabajadores calificados; lo que resulta ser un contrasentido, si al mismo tiempo se solicitan inversiones que requieren de mano de obra calificada. Estados Unidos recluta con mucha facilidad a los especialistas que necesita, y hay decenas de miles de mexicanos, técnicos y profesionales trabajando en ese país. La industria automotriz estadunidense piratea a miles de ingenieros que se formaron en México. La industria de la construcción depende de los trabajadores mexicanos calificados.

Por otra parte, Estados Unidos otorga anualmente un promedio de 170 mil visas de residencia ( green card) a mexicanos, forma parte del proceso legal de reunificación familiar de ciudadanos y migrantes legales que solicitan a sus familiares. Y estas cifras dan cuenta de la solidez y antigüedad que tiene la comunidad mexicana radicada en el exterior, que puede hacer uso de estos recursos legales. Estos nuevos migrantes legales ya no van a volver al país, lo que implica una pérdida considerable.

Asimismo, en 2019 había 21 millones de mexicanos con visas de residencia o naturalizados y todos los años se naturaliza un promedio de 125 mil mexicanos, que obviamente no pierden su nacionalidad, pero sí pierden derechos al ser binacionales, un asunto pendiente en nuestra legislación que no se acaba de resolver y que limita su plena participación en una serie de actividades económicas y políticas.

En vez de pedir el incremento de visas temporales H2, habría sido pertinente evaluar primero su funcionamiento, que del lado mexicano es un caos total, con reclutadores, contratistas, abogados y coyotes que abusan y extorsionan a los trabajadores que quieren acceder al programa. Y en Estados Unidos existen también numerosas irregularidades y abusos, sobre los cuales el gobierno mexicano no tiene manera de intervenir, salvo en casos excepcionales.

Se han dado y documentado muchas situaciones de trata laboral, de discriminación en cuanto a condiciones laborales, salariales y de alojamiento, de engaños y costos excesivos por parte de abogados y tramitadores, de listas negras de trabajadores que se quejan o reclaman ciertos derechos, de condiciones inaceptables e insalubres de vivienda y de días de trabajo que no se remuneran por cuestiones del clima o cualquier eventualidad.

Otro tema tratado en las conversaciones entre los presidentes fue el tráfico de migrantes y la necesidad de trabajar de manera coordinada. A unas semanas de la muerte de migrantes por asfixia, en un tráiler cerca de San Antonio, ya se presentan resultados de cerca de 300 traficantes aprehendidos.

En lo que respecta a México, hace más de seis meses que murieron más de 50 migrantes en el accidente de un tráiler en Chiapas y que se formó un Grupo de Acción Inmediata (GAI) para combatir el tráfico de migrantes, pero no he escuchado de resultados que se hayan comunicado y difundido. Valdría la pena contar con esos datos y tener en cuenta los otros. (Jorge Durand, La Jornada, Política, p. 14)

Protocolo…

Los 22 gobernadores de afines al prejidente lo recibieron con un desplegado en el que reconocieron cuatro logros esenciales luego de la visita realizada a Washington: “Damos la bienvenida y felicitamos al presidente Andrés Manuel López Obrador por poner en alto el nombre de México, luego de una exitosa gira de trabajo con el presidente Joe Biden de los EEUU”.

A decir del comunicado, en resumen, los planteamientos fueron los siguientes:

1.- Se presentó un programa sin precedentes para atender la inflación en ambos lados de la frontera, que va más allá de las medidas monetarias, atiende las causas y promueve el fortalecimiento económico de América.

2.- Se propuso un programa de colaboración para atender al mismo tiempo la migración y la cooperación para el desarrollo de ambas naciones, así como un programa ambicioso de inversión.

3.- Con una política exterior fiel a los principios constitucionales, se fortalece la relación bilateral entre México y Estados Unidos, lo cual contribuye a mantener la soberanía nacional.

4.- Finalmente, reconoció y agradeció a nuestros compatriotas residentes en Estados Unidos, reconociendo la aportación que hacen a sus familias y a México.

“El presidente representa dignamente al pueblo de México con el corazón, y demuestra una vez más que, en momentos de crisis global, la alternativa es la transformación” … -Solo faltó ¡VIVA MÉXICO!…-

Hace unas semanas, cuando Andrés López tomó la decisión de no ir a la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, California, se sintió una tensión en la relación entre el ejecutivo mexicano y su homólogo estadounidense, las imágenes observadas respecto a la visita nos dan evidencia de la situación actual: fuera de la falta de protocolo y de cuidado personal en torno a su imagen, no hubo tormenta.

Adicionalmente a los cuatro logros antes señalados, López Obrador señaló cinco puntos para trazar el futuro de esta relación: ordenar el flujo migratorio para permitir la llegada a EU de mexicanos y centroamericanos, a través de visas temporales de trabajo; duplicar la producción de gasolina en la frontera compartida por ambos países; agilizar el transporte de gas de Texas a Nuevo México, Arizona y California, mediante gasoductos en la frontera; eliminar aranceles y trámites impuestos en el T-MEC en materia de comercio; y por último, iniciar un plan de inversión pública y privada que fortalezca ambos mercados y se evite con ello importaciones de otras regiones.

Uno de los puntos más importantes sin duda fue el tema de la migración, en el que se comprometió a invertir por parte de nuestro país más de mil 500 millones de dólares en infraestructura fronteriza los próximos dos años; por su parte, Estados Unidos impulsará la ejecución de la Ley Bipartidista de Infraestructuras, en la que se consideran 3 mil 400 millones de dólares para proyectos de construcción y modernización en los puertos de entrada terrestres en sus dos fronteras.

Hemos de reconocer el trabajo realizado por la comitiva que se encargó de concretar el evento y acompañó a nuestro prejidente, encabezado por el canciller Marcelo Ebrard y su equipo de la Secretaría de Relaciones Exteriores: la fraternidad y la camaradería que mostraron ambos presidentes auguran el cuidado con que los dos mandatarios habrán de comunicarse.

En los próximos meses, la visita será correspondida con la presencia de Joe Biden en nuestro país: Es satisfactorio observar que ambos países estén interesados en hacer de esta relación bilateral una prioridad. (Gabriela Mora, El Sol de México, Metrópoli, p. 20

La visita a Biden

Si es que no teníamos ya suficiente con mantener una relación con Estados Unidos caótica e irracional, sólo faltaba que presenciáramos una cantinflesca y desparpajada reunión de trabajo entre los dos mandatarios de Estados Unidos y México, la cual se llevó a cabo el pasado 12 de julio en Washington, DC. Esta reunión venía precedida por una serie de incidentes que fueron preámbulo y explican el carácter y sentido de la mala recepción que se le ofreció al Presidente mexicano. Recordemos solamente las sendas declaraciones, antes de la Cumbre de las Américas en mayo, a la cual López Obrador no asistió en protesta porque no se le hizo caso a su berrinche de que Biden invitara a los dictadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Como todos sabemos, ninguno de los tres fue invitado, de tal forma que AMLO boicoteó con su ausencia la reunión e intentó convocar a otras y otros mandatarios a que también le hicieran el feo al anfitrión y no asistieran a Los Ángeles.

Pocos le hicieron eco a esta arenga y, al final, la reunión se llevó a cabo con más o menos éxito. La pretendida hazaña del obradorismo, quedó en simple retórica y en un ridículo continental mayúsculo, que hoy Washington le cobra al mandatario en forma cabal. El otro incidente tuvo que ver con su defensa de Julian Assange, quien está a punto de ser extraditado a Estados Unidos para enfrentar a la justicia de ese país por cargos de espionaje y de atentar contra la seguridad nacional estadunidense.

Pues bien, López Obrador exigió a Biden que lo indultara (como si sólo de él dependiera: otra ignorancia de AMLO y sus asesores) y aceptara mandarlo a México como asilado político. Y si Biden no hiciere esto, entonces se armaría una poderosísima campaña en el mundo entero para desmantelar la Estatua de la Libertad como muestra de que en EU ya no existían las libertades ciudadanas. La pregunta que surge es ¿por qué ninguna de estas bravuconadas trascendió en la bienvenida ni en el comunicado oficial? Quizás fueron tratadas en la reunión privada y vaya usted a saber qué le habrá dicho o advertido Biden a AMLO sobre ambos temas. Lo cierto es que el Presidente fue visto como muy solícito antes y después de la reunión, pero también como arrogante por los medios de comunicación de EU. Además, tanto The New York Times como The Washington Post se extrañaron, en su marginal nota, por el hecho de que López Obrador se hubiera erigido en maestro de historia de Estados Unidos, en plena sala oval y frente al Ejecutivo estadunidense en su recargada lista de encargos y demandas a Biden.

Vayamos a los encargos. Éstos se dieron en el contexto de una bienvenida protocolaria, en la que los interlocutores, normalmente, dedican no más de cinco o seis minutos (fue el tiempo utilizado por Biden) para decir lo que quieran. López Obrador utilizó 31 minutos en un soliloquio que aburrió a su anfitrión y no dijo nada sustantivo y fue recibido como plomo por parte de observadores y actores políticos. La suma caótica de propuestas fue tan ilegal como inviable. Por ejemplo, el ofrecimiento, que ya opera en los hechos, de que los estadunidenses pasaran la frontera para consumir gasolina más barata (que importamos de EU) se llama dumping ni más ni menos, el cual el Presidente está promoviendo en forma cínica y pública. La propuesta de suministrar gasoductos para transportar gas entre Arizona, Nuevo México y California no se ve cómo se pueda implementar desde el lado mexicano. La sugerencia de ordenar el flujo migratorio es quizás la única propuesta razonable por parte del Ejecutivo mexicano y en la que coinciden ambos mandatarios. De hecho, Biden ya está operando al autorizar 300 mil visas H-2 para trabajadores mexicanos, por lo tanto, es un asunto que, por el momento, queda zanjado, independientemente de la confusión oficial que en México se provoca sobre el tema.

La visita de AMLO a Washington fue desangelada y mal preparada por su equipo, lo cual demuestra al menos un descuido de los especialistas del tema. Pero lo más grave, en mi opinión y sobre lo cual se ha insistido en esta columna, es que la política exterior carece de estructura y de una visión estratégica. En particular, molesta el hecho de que se tenga una relación esquizofrénica con Washington que no ha llevado más que al fracaso en todos los temas del intercambio bilateral, desde seguridad hasta inversión. Se trata de un fracaso de enormes consecuencias para los intereses nacionales y para la sostenibilidad de una relación de la cual depende en gran medida el futuro de México. (José Luis Valdés Ugalde, Excélsior, Nacional, p. 11)

Red Compartida

Desde el viernes por la tarde se hablaba que en la operación para atrapar a Caro Quintero habían participado agentes de Estados Unidos. La confirmación vino desde la oficina central de la DEA, que reveló que un grupo de su corporación que labora en México, participó. “Hoy, nuestro increíble equipo de la DEA en México trabajó en conjunto con las autoridades mexica nas para capturar y arrestar a Rafael Caro Quintero, quien está acusado en Estados Unidos de torturar y asesinar al agente especial de la DEA, Kiki Camarena, y de muchos otros delitos”, expresó en una carta la directora de la agencia, Anne Milgram. Hay que hacer memoria, los agentes extranjeros en México trabajan de manera acotada desde que el Il de julio de 2020 se promulgó una reforma a la Ley de Seguridad Nacional para restringir su presencia. Desde México se insiste en que en la cooperación con los agentes estadounidenses no incluye que ellos manejen las labores de inteligencia o las operaciones en las que colaboran.

El martes por la mañana, antes del encuentro entre Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador; el canciller Marcelo Ebrard se reunió con la vicepresidenta Kamala Harris, quien fue encargada por su presidente para abordar el tema de la pobreza, la violencia y el cambio climático, en especial en Centroamérica, con el objetivo de encontrar soluciones a los problemas que se generan con la migración. Es decir, los temas no estaban planchados y se tuvo que improvisar. Nos dicen que en los principales puestos de la Secretaría de Relaciones Exteriores no hubo el suficiente contacto con sus homólogos en la Casa Blanca para saber los alcances de la reunión.

Sigue la crisis en el PRI, ya hay varios grupos que piden la renuncia de su dirigente Alito Moreno, pero una bocanada de oxígeno para el dirigente puede ser la renovación de la CNC, uno de los sectores más activos dentro del partido; hasta ahora el nombre que dan por hecho será elegido es el de Heriberto López Briones, quien cuenta con importantes apoyos dentro de ese sector, incluyendo a la senadora Beatriz Paredes, personaje con mucha influencia en las decisiones del sector campesino.

PD: Un chiste mal contado fue lo que hizo el diputado federal del PT, Reginaldo Sandoval, afirmó que Gerardo Fernández Noroña, tiene más popularidad para ser el candidato a la presidencia que otros que ya están apuntados y afirmó que está listo para competir para ser el elegido de la coalición Juntos haremos historia”. (Red Compartida, La Prensa, Noticias, p. 2)

Templo Mayor

FUERTE impacto causó en los grupos de inteligencia de México y EU la muerte de los 14 marinos que apoyaron la operación para detener a Rafael Caro Quintero.

Y ES QUE conformaban un grupo de élite que había dado duros golpes al crimen organizado en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña.

ADEMÁS de su alto nivel de entrenamiento y experiencia, ese grupo de la Marina era especial por la confianza que habían desarrollado con la DEA, agencia que les compartía información sin las reservas que muchas veces tiene con el Ejército.

DE AHÍ que en los círculos castrenses hay quienes opinan que se perdió mucho más con ese accidente que lo que se ganó con la detención del capo.

-…-

AUNQUE muchos en el gobierno federal aplauden la caída de Rafael Caro Quintero, cuentan que hay una oficina en la que la noticia no cayó nada bien.

TODO porque la reapertura del proceso contra el presunto responsable del asesinato de Enrique “Kiki” Camarena podría revivir asuntos que tienen pendientes en EU varios ex integrantes del gobierno de Miguel de la Madrid.

Y NO SERÍA raro que salga a relucir el nombre de Manuel Bartlett, quien fue secretario de Gobernación en esos años y de quien se dice que tiene muuucha información del caso Camarena. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)

Oportuna captura de Caro Quintero…

Al paso de los días, horas incluso, se consolida la versión de que el desangelado encuentro entre Andrés Manuel López Obrador y su homólogo estadunidense Joe Biden el martes en la Casa Blanca, no fue en forma alguna una reunión entre iguales ni mucho menos un cónclave en el que los protagonistas del mismo operaran en igualdad de circunstancias. No fue una sesión para el recuerdo…

Fue sí, un encuentro bilateral en que uno buscó imponer una visión novedosa –“altamente ideologizada” ciertamente– de la problemática y realidad latinoamericanas y, otro, el poderoso, simple y sencillamente hizo lo necesario para dejar en claro su personalísima decisión de mantener sin cambios el statu quo que por décadas ha normado la relación entre sus respectivas naciones.

Luego del cúmulo de desencuentros y faltas de cortesía mutuas ocurridas en el pasado reciente y durante las dos horas en que se encontraron y expusieron ante los medios en la Casa Blanca, más las múltiples imágenes de un visitante cansado o con el rostro desencajado, contrastantes con las de un inquilino sereno, serio y hasta “divertido o aburrido” en algún momento, la captura de Rafael Caro Quintero, fundador del extinto cártel de Guadalajara y hasta el viernes uno de los delincuentes más buscados por Estados Unidos en una zona boscosa de Triángulo Dorado –asiento tradicional del ahora “cuidado” cártel de Sinaloa– constituyó una ¡feliz coincidencia! que, sin embargo, generó más suspicacias que reacciones alentadoras…

Y esto, porque si bien no es posible desestimar la versión de que la Marina-Armada de México, sus servicios de inteligencia, llevaba años ya tras el emblemático capo a quien los norteamericanos imputan la tortura y muerte del agente de la DEA Enrique Kiki Camarena y que éstas, coincidentemente, habrían dado frutos en las últimas horas, tampoco lo es que la información se tenía ya de tiempo atrás y hoy, “en un gesto de buena voluntad” y con intención de evidenciar el trabajo conjunto y coordinado de ambos países, se utilizó ahora y concretó la citada detención…en la que, por cierto, Anne Milgram, la directora de la DEA no sólo destacó la directa participación de agentes de ésta sino que, incluso, envió un mensaje para felicitar a su personal por la captura del capo sin hacer mayor referencia a los elementos mexicanos.

Es verdad que no es ésta la primera ocasión que asi ocurren las cosas aunque, digámoslo, si lo es en condiciones tan especialmente “molestas” como las que rodearon la referida visita y el abrumador cúmulo de análisis de especialistas y comunicadores que no acaban de allegarse los “otros datos” que permitan ver en el del martes último un encuentro de amigous…

ASTERISCOS *

Ante la descarada pretensión de la impresentable fiscal carnal Ernestina Godoy de manipular el proceso contra imputados por la tragedia en la L12 para dejar fuera de las pesquisas –por orden de regenta eco Claudia Sheinbaum, claro– a la comadre Florencia Serranía, la oposición en el Congreso insistirá en crear una Comisión que, en serio, investigue el caso…

Veámonos mañana, con otro asunto De Naturaleza Política. (Enrique Aranda, Excélsior, Nacional, p. 16)

Frentes Políticos

1.Captura de leyenda. La aprehensión de Rafael Caro Quintero, uno de los narcotraficantes de más abolengo, fue realizada por autoridades mexicanas, en Choix, Sinaloa, y Estados Unidos, reclama la extradición inmediata, pues lo acusa de diversos delitos. Gran golpe asestado por elementos de la Secretaría de la Marina-Armada de México y de la Fiscalía General de la República. Una operación quirúrgica sin disparo alguno. Caro Quintero, de 69 años, era buscado por la Administración Federal contra las Drogas (DEA), que ofrecía una recompensa de 20 millones de dólares, pues encabezaba la lista de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos. Políticamente, valioso este hecho. Punto a favor de México, por donde se le vea. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)

Vini, Vidi, Vinci

El obradorato considera que la visita del presidente a Washington fue un éxito: llegó, vio, peroró y venció. Los no iniciados consideran un knockout diplomático el que haya hablado por 30 minutos en lo que estaba previsto como un “photo op”. Lejos de contribuir al establecimiento de objetivos comunes que permitan la integración de Norte América, la chabacanería de la nueva clase política nos coloca al final de la lista de prioridades de la política exterior estadounidense, y afecta directamente a la diáspora mexicana que se ha establecido allende la frontera.

Trump -el aliado más sólido del presidente López Obrador inició una campaña perseculoria y de desprestigio contra los mexicanos que han migrado hacia Estados Unidos y la comunidad latina, que no necesariamente se ha atemperado con el presidente Biden. Las deportaciones siguen al alza y continúa la exigencia de invertir más de 1,500 millones de dólares para modernizar la frontera, es decir, hacerla menos porosa e inaccesible. Lejos de las matracas y serenatas, nuestra política bilateral, ha relegado a la indefensión a los que han migrado de manera reciente.

Los latinos y en especial los mexicanos tienen la capacidad de ser pivotales en la elección de noviembre próximo. El poder económico y la influencia política de los mexicanos en el exterior tiene mucho peso. Pero sería un error y una ingenuidad pensar que a los ciudadanos estadounidenses con ascendencia latina, les preocupa la política mexicana y son partidarios del obradorismo. Estos mexicanos en su mayoría se oponen a la migración indocumentada y al otorgamiento de visas de trabajo para migrantes. Quienes migran sin documentos tuvieron que salir de México para buscar mejores oportunidades de vida, por lo que difícilmente comulguen con el oficialismo.

De acuerdo con información del Censo estadounidense, 37 millones de personas de origen mexicano viven en Estados Unidos, es decir, 62 por ciento de los latinos. En los últimos 22 años la población de origen mexicano creció 76 por ciento. La migración -en los últimos tres años- se ha incrementado de manera exponencial y el regreso a Aztlán ha encontrado una nueva pausa. El número de mexicanos aprehendidos en Estados Unidos se incrementó 50 por ciento, al pasar de 170,000 en 2019 a 255,000 en 2020. En lo que va del año se han realizado 379,000 detenciones (López, Abi-Habib; NY).

Es necesario un acercamiento con nuestras comunidades en el exterior. Las omisiones y yerros de la Cancillería y el gobierno afectan directamente a nuestros paisanos. El presente y el futuro están al norte y no en el eje de países latinoamericanos formados por dictaduras o autarquías populistas. No sólo es una medida pragmática sino de humanismo elemental. (Alejandro Echegaray, El Heraldo de México, LA2, p. 2)

Sacapuntas

KEN EL QUITA RISAS

Durísima sigue la grilla entre el embajador de EU en México, Ken Salazar, y altos funcionarios del gobierno de Joe Biden. Ahora el tiro está con la jefa de la DEA, Anne Milgram, quien ayer presumió que uno de sus equipos colaboró en los trabajos para capturar a Rafael Caro Quintero. Y es que minutos después, el diplomático declaró que “ningún personal” de su país participó en la “operación táctica”. No se atrevió del todo a desmentirla, pe ro vaya que le agitó el festejo a la agencia antidrogas. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA 2, p. 2)

La Esquina

Un buen punto que el embajador de Estados Unidos haya reconocido la valía de la Marina-Armada de México y las labores de inteligencia antinarcóticos que realiza desde hace décadas. Es una institución con un número de efectivos mucho más reducido que el del Ejército Mexicano y de allí que su apuesta siempre haya sido la investigación con alta tecnología y técnicas de avanzada. Es bueno saber que continúan en ello. (Redacción, La Crónica,  P.p.)