1 Humanismo mexicano. Hombre de convicciones arraigadas, el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó su penúltima ceremonia del Grito de la Independencia con una arenga en favor del amor y de los migrantes, y reiteró su llamado a que mueran la corrupción y la avaricia. Además de las clásicas arengas a los héroes patrios, Miguel Hidalgo, Josefa Ortiz, Ignacio Allende, Leona Vicario y Vicente Guerrero, sumó vivas a los héroes anónimos, a la libertad, la igualdad, la justicia y la democracia, la soberanía nacional, la fraternidad universal. Analicemos el fondo y siempre da el mismo resultado: debemos ser un mejor país.
2 La ley. Estas cinco letras significan un conjunto de normas establecidas por una autoridad para regular la conducta en una sociedad. Partiendo de ahí, era lógica la extradición de Ovidio Guzmán López, El Ratón, a EU. Derek Maltz, un exfuncionario de la DEA, filtró la primera fotografía del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán durante su llegada a Chicago, Illinois. Luce consternado tras un operativo sorpresa que lo sacó del Altiplano y lo llevó a pagar sus cuentas con la justicia en EU, por cargos de narcotráfico. ¿Decían que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador lo protegía?… Se acabó esa carnada política: no. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Me gustaron gritos de AMLO y del pueblo
Me encantó escuchar ambos gritos: por una parte, el del Presidente lanzando vítores a los héroes que nos dieron patria y también por vez primera a los migrantes y a los indígenas, y por la otra el grito del pueblo asistente coreando de manera unánime es un honor estar con Obrador. En ambos, se rinde honor a quien honor merece.
A propósito, el Poder Judicial, ausente en la ceremonia, en verdad ni falta hizo. (Benjamín Cortés V., La Jornada, Editorial, p. 6)
La Unión Europea sigue buscando acuerdos con países para que detengan a los migrantes, sin importar las condiciones bajo las cuales acogen a esas personas. Un caso reciente es con Túnez, país que se ha visto completamente rebasado por la realidad migratoria; lo mismo han pactado con Turquía o el atroz trato que reciben los refugiados en Libia a partir de un muy controvertido acuerdo con Italia. Habría que preguntarse si la estrategia correcta es la contención ya que, a pesar de todos estos horrores, los movimientos migratorios siguen sin pausa enfrentando tragedias sin fin ante la decisión de los países ricos de cerrarles la entrada.
Los últimos acontecimientos muestran la llegada de miles de migrantes. Se habla de 10 mil en los últimos días, a la isla italiana de Lampedusa, y las enormes dificultades que la propia Cruz Roja Internacional enfrenta simplemente para dar alimentos y agua a todas estas personas. Sin embargo, la comunidad internacional sigue tratando de gestionar los flujos migratorios a partir de acuerdos, de convenios con países que estén dispuestos a convertirse en terceros países seguros.
Así siguen las tragedias de miles y miles de seres humanos, sin preguntarse cuáles, son las causas de tanta tragedia. ¿Por qué, a pesar de que se han alcanzado avances extraordinarios, como nunca antes en la historia de la humanidad a partir de la revolución del conocimiento, de las innovaciones tecnológicas, la informática, robótica, inteligencia artificial, no se ha logrado desterrar el hambre del planeta ni las epidemias ni las miles de muertes infantiles y más de las dos terceras partes del planeta siguen sumidas en el subdesarrollo? ¿Cómo es posible que se siga priorizando y dedicando adelantos tecnológicos, recursos y millones de dólares para una industria militar que, simplemente por esas razones, requiere conflictos sin fin derrochando una enormidad de recursos para la destrucción en detrimento del desarrollo, el bienestar, la salud, la educación y la lucha contra los efectos del cambio climático?
Níger es uno más de los muchos casos que llama a la reflexión justamente sobre este tema. Es un país que tiene importantes recursos estratégicos, oro, petróleo, fosfato y, sobre todo uranio, que lo convierte en el séptimo país con reservas mundiales de ese importante recurso. Resulta que Francia, dominó y domina la región del Sahel y por tanto Níger, y es el principal comprador de este importante recurso, lo que le permite electrificar a su país en casi dos terceras partes. Sin embargo, debido a las condiciones de explotación neocoloniales que aplica, el país dueño de los recursos estratégicos es el más pobre de África, con trabajadores mineros en condiciones dantescas, niños menores de 14 años laborando en esas minas y bajo los efectos de la radiación.
Irónicamente, al mismo tiempo, Francia se posiciona como el gran ambientalista, pero Níger vive una catástrofe ecológica justamente cerca de las zonas donde se extrae el uranio. Como se ha documentado, los militares decidieron dar un golpe de Estado y Francia está furiosa, y hasta piensa declararles la guerra porque, hipócritamente señala que hay que recuperar la democracia cuando el presidente destituido Mohamed Bazoum es el heredero de una familia que lleva 50 años gobernando y, por supuesto, aliado de los colonialistas franceses.
Si se resuelve este conflicto a favor de Francia apoyado por otros países colonialistas, y de aquellos que están al servicio de esas élites, bajo la supuesta proclama de volver a la democracia, Níger sería una muestra más de expulsión de migrantes, recibiendo como respuesta la contención por parte de, precisamente, de los mismos que la provocan.
Los pactos para una migración regular, ordenada y legal no tienen la más mínima efectividad al no poner en la ecuación a las élites mundiales, imponiendo sus intereses en detrimento de los derechos humanos de las mayorías.
Quizás el Consejo de Derechos Humanos, creado por la Asamblea General en 2006 y compuesto por 47 estados miembros, responsable de la promoción y protección de todos los derechos humanos en el mundo, y establecido para hacer frente a situaciones de violaciones de los derechos humanos y para formular recomendaciones, debería tomar a su cargo a todos los migrantes forzados del mundo. (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p. 15)
Una de las mayores mentiras creada y sostenida por nuestra especie es la del vínculo entre salud y derechos humanos (DH). La falacia tienes tres rostros: la minoría goza de salud, los DH son privilegio de las clases adineradas y el binomio salud y DH es papel desechable. Mucho se escribe, poco se hace.
Las declaraciones mundiales sobre DH y salud fueron creadas para asumir las obligaciones de las naciones de proteger a sus ciudadanos; de no ser así los dueños/dirigentes no podrían cobrar… Dos ejemplos:
Declaración Mundial de la Salud: “Nosotros, los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud, reafirmamos nuestra adhesión al principio enunciado en su Constitución de que el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano…”.
Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana…”.
Ambas declaraciones forman parte de una serie de documentos a favor de la condición humana. Existe una marcada interdependencia entre DH y salud. Tres ideas. Primera: Al violarse los derechos humanos las posibilidades de tener acceso a salud digna disminuyen. Segunda: Cuando se carece de salud la vulnerabilidad aumenta y la posibilidad de acceder a una vida digna disminuye, lo que da pie a mayores violaciones de los DH. Tercera: La ética es pilar fundamental tanto para la promoción de la dignidad y respeto de las personas como para el cuidado de la salud. En la violación sistemática de principios éticos subyace el origen de los problemas.
Algunos datos duros. Se calcula que la población actual es de 7,900 millones de personas, de las cuales,
Los datos anteriores retratan parcialmente el panorama mundial de la humanidad. Prostitución infantil, deserción escolar en la niñez por la necesidad familiar de conseguir dinero, tráfico de órganos, niños transformados en soldados, apátridas, y, entre otros, migrantes sin papeles, conforman grupos poblacionales vulnerables cuyos DH son violados sistemáticamente. La discriminación por motivos étnicos, religiosos o raciales también es (sin)razón de fragilidad e inseguridad. No se requieren estudios sociales para demostrar cómo la calidad de vida y la longevidad se alteran en esos grupos.
En la actualidad, cuando el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la ONU e incontables siglas “poderosas” fracasan es prudente y arropador recurrir a la literatura. En Esperando a Godot, de Samuel Beckett, Vladimir y Estragón, dos vagabundos, aguardan a Godot en vano para mantener una supuesta cita. En la obra nunca se sabe quién es Godot ni cuál era al asunto en cuestión. Godot nunca llegó.
La ONU, el BM, el FMI y anexas deberían reinventarse. Cifras y realidad lo exigen. Los políticos son los responsables de las violaciones de los DH y de no ofrecer salud. En la obra de Beckett, los vagabundos sospechan que Godot no acudirá, pero otro personaje les comenta, “mañana seguro vendrá”. En México cincuenta millones de personas carecen de servicios médicos. ¿Qué hacer? Godot no acudirá. (Arnoldo Kraus, El Universal, Opinión, p. A15)

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 14)

(Obi, Reforma, Opinión, p. 8)