En los derechos humanos de los migrantes se ubica el punto más álgido y complejo de la relación bilateral México-Estados Unidos. No ha habido confrontación, pero tampoco acuerdos entre ambos gobiernos para definir políticas bilaterales que permitan avanzar, respetando los derechos humanos de los migrantes con la creación de políticas para el corto, mediano y largo plazos.
Ciertamente los flujos migratorios desde tres países centroamericanos, Guatemala, Honduras y El Salvador y también crecientes desde México, a los que habría que agregar los de Haití y de otros países latinoamericanos, entre los que destacan Brasil, como Nicaragua, Venezuela y Colombia han sido los más grandes de la historia.
Al tamaño de los flujos migratorios hay que agregar las nuevas condiciones en que tienen lugar: si en el pasado los migrantes eran en general hombres jóvenes en busca de empleo y posteriormente se fueron agregando mujeres a la migración, hoy las caravanas migratorias son mayoritariamente de familias enteras, con mujeres y niños de todas las edades. El éxodo es impresionante y dramático
A este complejo panorama habría que agregar la violenta e inhumana política del gobierno de Trump que llegó incluso hasta la separación de niños y menores de edad de sus padres. Hoy se replican algunas de aquellas políticas como es “Quédate en México” y detenciones de familias con menores o separaciones. Las tragedias vividas por los migrantes y que han costado la vida a un gran número, recuérdese tan sólo la tragedia reciente en Chiapas del camión en el viajaban hacinados, cruzando territorio mexicano hacia EU, y en la que murieron 56 migrantes de todas las edades. O la detención hace algunos días de un camión en que iban hacinados 359 migrantes que fueron rescatados, recuerda Tonatiuh Guillén, quien fuera Director del Instituto Nacional de Migración y uno de los analistas que mejor conoce el tema de la desbordante migración.
Los grupos criminales de polleros, como se les conocía, que son en realidad organizaciones criminales dedicadas a medrar con la tragedia de la migración hacia Estados Unidos, que tienen una estructura económica y financiera que les produce una enorme ganancia: Todo ello parece invisible para las autoridades hasta hoy. No así para la Patrulla Fronteriza, a pesar de la capacidad de los traficantes de personas para redefinir rutas. Esos grupos criminales trafican con la desesperación de los migrantes. La tragedia no tiene fin, no pocos de quienes cruzan son regresados a sus países con todos los peligros que eso representa: las detenciones se han ampliado, pero también los intentos de volver a cruzar y que son detenidos por segunda o tercera ocasión, lo que sin duda amplía el número de los migrantes detenidos para ser regresados a su país.
En relación con la estructura y operación de los grupos criminales sobre la migración, Marcelo Ebrard ha reconocido que el tráfico de personas es un negocio criminal creciente.
La Guardia Nacional, que persigue migrantes en el Suchiate, bien haría en tener retenes en las carreteras en territorio nacional para comenzar a contener el negocio atroz del traslado de migrantes hacia la frontera con EU. Las estadísticas de detenciones de migrantes deportados crecen, mientras las tragedias no tienen fin.
Las caravanas que cruzan territorio nacional son una enorme tragedia, con distintos rostros, que muestran las violaciones permanentes a los derechos humanos de los migrantes, en las que participa la Guardia Nacional para impedir los cruces en la frontera de México con Guatemala, donde pasan días hacinados sin alimentos suficientes, bajo el frio, el calor o la lluvia, sin alimentos suficientes, ni servicios de salud, caminan largos trechos para encontrar un transporte que les permita cruzar territorio mexicano, son víctimas de los polleros que los extorsionan y les cobran altos precios por llevarlos a territorio de Estados Unidos, donde son detenidos por la Patrulla fronteriza dramática y vergonzosamente apoyada por la Guardia Nacional. Reciben comida y protección de organizaciones sociales y religiosas que difícilmente se dan a basto para atender a cientos.
El peor endurecimiento de la política migratoria de EU tuvo lugar en el gobierno de Donald Trump. México miró y calló, contribuyó a detener la migración con la Guardia Nacional y maltrató a familias migrantes en la frontera con Guatemala, el Instituto Nacional de Migración también contribuyó a la tragedia fronteriza.
Se pensó que el gobierno de Biden cancelaría las políticas migratorias de Trump, sin duda hubo avances significativos, como el restablecimiento del DACA que permitía los jóvenes llegados a EU en la infancia, estudiar y trabajar, política que había sido anulada por Trump. No sin dificultades Biden comenzó a reunir a las familias separadas, y sin embargo, todavía hay niños o menores que permanecen. Mantuvo el Título 42 que expulsa sumariamente a los migrantes, sin posible defensa alguna, de quienes cruzan la frontera. De acuerdo con el artículo publicado por Branko Marcetic-Jacovin en Other News.
Mientras el gobierno de López Obrador vuelve a aceptar la política de Quédate en México, instaurada por Trump y ahora mantenida por el gobierno de Biden, empeora la situación de quienes buscan asilo en EU, y que las leyes estadounidenses establecían que permanecieran en EU hasta la solución de su petición de asilo, positiva o negativa, pero podían gozar de seguridad mientras tanto.
Ahora, mientras esperan el resultado de su solicitud de refugio son regresados a la frontera de México, en condiciones adversas y de falta de la más mínima seguridad. El artículo mencionado. Ha habido impugnaciones legales, “el coste humano de esta política ha sido similar al del Título 42. “En agosto, Human Rights First había documentado al menos 6356 casos de secuestros, agresiones sexuales y otros actos de violencia contra las personas enviadas a México en virtud de esa política”
Lamentablemente el Gobierno de México aceptó de nueva cuenta la política de EU que obliga a los solicitantes de asilo a permanecer en México, (se dice que con algunos ajustes) hasta que se resuelva su caso, a pesar de saber lo que continuará ocurriendo a quienes esperan, lo que tiene repercusiones para la frontera en ambos lados, en Estados Unidos y en México puntos de convivencia importantes para ciudadanos de los dos países. Es dramático ver cómo crece la acción de la delincuencia organizada contra algunos migrantes indefensos que comienzan a ser usados como mulas por el narcotráfico. Por el contrario, EU debería de reactivar las visas de trabajo que se han reducidas recientemente.
Los gobiernos de México y Estados Unidos tienen una importante y crucial tarea pendiente: construir una nueva política migratoria, a pesar de las resistencias y de las oposiciones. México no debe seguir aceptando ni ser partícipe de políticas migratorias con graves violaciones a los Derechos Humanos (secuestros, asesinatos, tráfico de personas) e incluso severos daños para ambos países. No más familias divididas y niños que permanecen en jaulas. Para ambos países la migración es un asunto de política externa, pero también de política interna. La experiencia histórica muestra que hay soluciones y acuerdos posibles que fortalezcan la relación y la seguridad entre ambas naciones. No será fácil, pero es ya hoy una necesidad insoslayable. Basta ya de aplaudir las remesas y no hacer nada, que tenga resultados efectivos, mientras crece la tragedia migratoria. (Enriqueta Cabrera, El Universal, Opinión, p. 17)
Notas en remolino
A pesar del optimismo de algunos aferrados, la realidad triste es que cuando del excandidato presidencial panista Ricardo Anaya se habla, se puede usar, otra vez, el lenguaje de narrador de béisbol: “se va, se va, se fue”… A querer o no el titular de la SHCP Rogelio Ramírez de la O habrá de presentar a Palacio el caso de más presupuesto para el Instituto Nacional de Migración. Ya anuncian otra caravana de migrantes que sale de Honduras… Tal parece que se alcanzó ya la cifra mágica exigida por la ley para que la convocatoria a la consulta para la constitucional revocación de mandato se puede hacer en abril, si se resuelvan las diferencias presupuestales. Veremos… Pareciera que en la República se recupera la perversa costumbre de resolver las diferencias políticas entre grupos locales o regionales a tiros, como si no bastara la violencia de las bandas del crimen organizado… En el Arte de la Guerra, de Sun Tzu un valiosísimo consejo político: “si utilizas al enemigo para derrotar el enemigo, serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas”… (José Fonseca, El Economista, Política y Sociedad, p. 34)
La variante Ómicron se ha convertido, en fechas recientes, en la principal fuente de contagios de la COVID-19. De nuevo, los estragos de la pandemia se hacen presentes en todos los ámbitos de la sociedad humana, desde los hogares y los espacios de salud, hasta los grandes espectáculos, como el abierto de tenis en Australia o la arena política del Reino Unido. Los efectos de la COVID-19 no dejan de hacerse patentes.
Este año comenzó con una oleada ascendente en contagios que ha provocado los mayores índices de personas afectadas desde 2020. Aunque el número de individuos vacunados es superior, existen muchos grupos vulnerables que se encuentran en mayor riesgo de salud, como es el caso de los migrantes.
Las dificultades económicas derivadas de la pandemia han ocasionado un incremento importante las migraciones en todas las regiones del planeta. El éxodo migratorio se distingue principalmente de aquellos países que han observado mayores dificultades económicas hacia aquellos que han conseguido mayor estabilidad.
La región de América Latina ha sido duramente golpeada en el sentido económico en el último par de años y miles de personas intentan emigrar a Estados Unidos para mejorar sus condiciones de vida. Después de que Estados Unidos respaldara su decisión de cerrar la frontera terrestre con sus vecinos por motivos sanitarios, los campamentos de migrantes son cada vez más numerosos en las ciudades fronterizas de nuestro país y con ello, los riesgos de contagio van al alza.
El desempleo y la pobreza son el principal motor de la migración, por lo que no sorprende que, entre octubre de 2020 y septiembre de 2021, la patrulla fronteriza estadounidense haya detenido a poco menos de dos millones de migrantes; la cifra más alta desde 1924. Desafortunadamente, la problemática no está presente únicamente en la frontera norte de México, sino también en el sur.
La migración proveniente, principalmente, del triángulo del norte en Centroamérica y de Haití, atraviesa nuestro país con el propósito de arribar a Estados Unidos y solicitar refugio. Las ya de por sí peligrosas y deplorables condiciones a las que se enfrentan en su travesía se ven terriblemente afectadas con el factor de la pandemia.
Aunque desde 2020 existen restricciones para el traslado de personas entre un país y otro, a la par se observa que las solicitudes de refugio son cada vez mayores, lo que muestra que la COVID-19 se ha manifestado también en el incremento de la pobreza y la violencia en diferentes regiones del mundo e impacta, a su vez, en el contexto migratorio. (Almendra Ortiz de Zárate, Coordinadora de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, El Sol de México, Mundo, p. 24)
La Reunión de Embajadoras, Embajadores y Cónsules (REC) es una gran oportunidad para trazar las directrices de nuestra política exterior de la mano de nuestro cuerpo diplomático. El presidente López Obrador ha sido claro con respecto a las prioridades de su visión para conducir las relaciones exteriores de México en América del Norte: brindar la mayor protección y atención a nuestros connacionales; emprender acciones para consolidarnos como el bloque comercial más competitivo del mundo e impulsar una relación de colaboración respetuosa con nuestros principales socios.
En ese sentido, en la reunión regional sobre América del Norte de la REC nos adentramos en los principales ejes de las relaciones bilaterales y trilateral. En seis paneles distintos, que reflejan los temas prioritarios de la política exterior norteamericana, tuve el honor de participar acompañado tanto por representantes del Gobierno de México como de organizaciones nacionales e internacionales, al igual que de legisladoras y legisladores especialistas en las materias respectivas.
En la sesión inaugural, encabezada por el secretario de Relaciones Exteriores, conversamos sobre la visión y posicionamiento de nuestro país en Norteamérica. El canciller Ebrard recordó que atravesamos por un momento en el cual hay coincidencia ideológica entre los tres gobiernos, además de excelentes relaciones entre los mandatarios y sus equipos de trabajo. Esto nos brinda el marco de oportunidad adecuado para construir una agenda progresista norteamericana. Acompañé al canciller en este panel junto a los embajadores Esteban Moctezuma Barragán y Juan José Gómez Camacho, y el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, el senador Héctor Vasconcelos.
En la sesión de “Retos en servicios y protección consulares en América del Norte” escuchamos de manera directa a varios de nuestros cónsules. En el panel ahondamos en los logros de la red consular. Destaca que, en 2021, la red consular norteamericana superó por más de 200 mil unidades el máximo registro histórico de expedición de documentos. Intercambiamos, además, experiencias sobre la exitosa implementación del nuevo pasaporte electrónico.
En el tercer panel, “Asuntos económicos en América del Norte”, analizamos cómo nuestra política exterior puede contribuir a la reactivación económica de nuestro país por medio de mecanismos como el DEAN y la CLAN. Durante la discusión “Asuntos de seguridad en América del Norte” destacamos los avances logrados en la relación entre México y Estados Unidos en este tema, subrayando la importancia del nuevo Entendimiento Bicentenario, que sustituyó a la Iniciativa Mérida, así como el litigio contra empresas productoras de armas. Cabe destacar que esta última estrategia le valió al gobierno de México y al canciller Ebrard el reconocimiento de Persona del Año, otorgado por la Asociación de Control de Armas en Estados Unidos.
En el panel de la mesa “Asuntos fronterizos en América del Norte” nos enfocamos en la seguridad hídrica binacional y los proyectos de puentes y cruces binacionales para la modernización de nuestra frontera. Finalmente, en la sesión “Migración y cooperación para el desarrollo en América del Norte” hablamos sobre las políticas de desarrollo del gobierno de México, así como en la necesidad de abordar el reto con voluntad política y, sobre todo, gran creatividad para alcanzar soluciones efectivas. Es necesario superar el debate maniqueo y analizar con toda su complejidad la migración para poder gestionarla de manera ordenada, segura y regular.
En síntesis, estamos listos para avanzar, en equipo con la red consular y nuestras embajadas, tanto en materia de protección y servicios consulares como en el plano diplomático. Lo haremos desde nuevos espacios de diálogo y con una visión progresista en común. (Roberto Velasco, Excélsior, Nacional, p. 14)
Que la cancillería, que encabeza Marcelo Ebrard, trabaja para traer de vuelta a los dos mexicanos varados en Tonga, la isla polinésica afectada por una erupción subacuática, y para ello se apoyará en el gobierno de Nueva Zelanda para proveerles ayuda; sin embargo, el tema es complejo debido a que aquel país redujo al máximo sus conexiones aéreas por temas de pandemia e incluso la ONU tiene dificultades para entrar y documentar las necesidades humanitarias. Los mexicanos son biólogos de profesión y llegaron ahí en 2019 para trabajar en la preservación de coral. (Milenio Diario, Al frente, p. 2)
Hace un año escribimos un ensayo Golpe de estado de EU que analizaba los dramáticos eventos del 6 de enero y la toma del Capitolio en Washington por los seguidores del entonces presidente Donald Trump. Un año después, consideramos lo que ha cambiado tras la elección de Joe Biden y qué se anticipa en EU durante 2022. Aunque nos gustaría ser más optimistas, la situación que se avecina no nos lo permite. Ante un golpe hollywoodesco, que cobró vidas, EU vive entre una farsa y una tragedia.
Al concluir un año, el icónico Chamán Q Anon está preso (sin sus cuernos) y los manifestantes y paramilitares derechistas que ondeaban banderas de los estados confederados se han dispersado. En la Cámara de Representantes un comité investiga los eventos del 6 de enero, pero tras un año no ha fijado culpabilidad. El procurador del país recién ordenó el arresto de 11 personas asociadas con los grupos paramilitares, acusándolas de sedición.
Hoy un presidente del Partido Demócrata ocupa la Casa Blanca y su partido supuestamente controla el Congreso y el Senado, pero la agenda liberal que Biden propuso se ha paralizado. En el país que por décadas se proyectaba como el modelo democrático para el mundo, hoy su llamada democracia enfrenta graves retos. Biden se ha distinguido por su debilidad. Su administración ha sido incapaz de movilizar a su propio partido o aliarse con sectores populares para impulsar su agenda. Por tanto, la agenda progresista que prometió Biden, incluyendo una reforma migratoria que beneficiaría a millones de personas, ha quedado estancada.
Si las encuestas son creíbles, lo más probable es que los republicanos ganen control de la cámara baja de Congreso en las elecciones de noviembre 2022 y de nuevo habrá un gobierno dividido en EU. Ese resultado le abre la puerta a Trump, quien podría regresar como presidente en las elecciones de 2024. Mientras entre los demócratas predomina la recriminación, la derecha, incluyendo los paramilitares, se movilizan y cobran fuerza política. (Miguel Tinker Salas y Victor Silverman, La Jornada, Opinión, p. 16)