Opinión Migración 180123

Confidencial

Reunión sobre… ¿migración?

Por la tarde, el presidente López Obrador recibió en Palacio Nacional a gobernadores fronterizos, según que para analizar el tema de migración. Sin embargo, los mandatarios estatales se negaron a dar detalles de la reunión. Al ser morenistas la mayoría, en una de esas trataron el asunto de las giras de las corcholatas presidenciales por sus estados. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. XX)

Repensar / El poder de la bolsa

AQUELARRE

Ese proceso se facilita cuando el partido en el gobierno detenta el control de una o las dos cámaras. Hoy los demócratas tienen una frágil ventaja en el Senado y enfrentan una mayoría republicana agresiva en la Casa de Representantes.

(…) Ahora se requerirá una mayoría de tres quintos para incrementar los impuestos, se votarán separadamente los 12 rubros del presupuesto y sólo se autorizará un aumento en el tope de endeudamiento si hay fuertes recortes en el gasto.

Después de 15 votaciones, Kevin McCarthy tuvo que aceptar que un solo miembro pueda introducir una moción para remplazarlo. También, que se formara un comité selecto para investigar la politización del gobierno federal, ya que sostienen que el Departamento de Justicia y el FBI persiguen facciosamente a Donald Trump. Adicionalmente, buscan llevar a juicio político al secretario de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas, por la crisis migratoria en la frontera.

Parecería que una tormenta perfecta acecha a la administración de Joe Biden. En realidad, aunque habrá mucho movimiento, es poco lo que los republicanos pueden hacer.

La mayoría de la población piensa que el gobierno federal gasta en exceso y es culpable del aumento de la inflación. Sin embargo, el recorte de 10-20% que proponen los republicanos es inviable.

De Ronald Reagan para acá, los presidentes de ese partido han prometido reducir el gasto y no han cumplido, porque la parte discrecional del presupuesto (lo que no son los programas sociales, las pensiones y los intereses de la deuda) es de sólo 30 por ciento y porque son reacios a reducir los fondos al Pentágono. Sobre todo, porque es tremendamente impopular limitar los servicios públicos. Por eso, han optado por reducir los impuestos y dejar que el déficit fiscal se siga acumulando. (Alejandro Gil Recasens, El Financiero, Mundo, p. 21)

La cumbre de América del Norte y el fentanilo

Agradezco a EL UNIVERSAL la oportunidad de presentar a sus lectores mi opinión y análisis sobre acontecimientos políticos y sociales que se presentan en nuestro país.

Soy diputada federal por la primera circunscripción electoral, licenciada en derecho, notario público y mediadora certificada por el Poder Judicial. Fui diputada local en Nayarit, mi estado natal, en una legislatura especial por 4 años.

Me preocupa nuestro bajo crecimiento económico y la falta de oportunidades para el desarrollo, el aumento de la pobreza, la inseguridad y la violencia, la falta de certidumbre jurídica para la inversión, el errático desempeño internacional, la retórica presidencial que sigue convenciendo a muchos mexicanos.

Si bien la agenda política, económica y social de 2023 presenta temas relevantes, la Cumbre de Líderes de América del Norte celebrada recientemente nos merece especial atención.

Más allá de las desafortunadas faltas a las prácticas protocolarias del presidente mexicano y su esposa, se destaca que, mientras el primer ministro Justin Trudeau dejó ver que le importan menos las muestras de afecto con sus pares, los presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador dieron la impresión de que tienen una buena relación, lo que es positivo para ambos países porque contribuye a la empatía y cordura entre sus equipos de trabajo.

En migración, México recibirá en 2023 a 360 mil deportados por los Estados Unidos, pero muy difícilmente ese país modificará su política migratoria, pese a tener un grave problema de oferta de mano de obra. 

En medio ambiente y energía —puntos centrales de Trudeau—, se hizo el compromiso de potenciar las economías limpias empleando energía renovable y reducir las emisiones de metano en al menos 15 por ciento para 2030, en comparación con niveles de 2020. Sin embargo, esto requiere un cambio en la conducta del gobierno mexicano, el cual, en los hechos, no parece estar dispuesto a modificar.

Tema prioritario en estos momentos para Biden es el tráfico de fentanilo, que es un grave problema de seguridad pública. Al ser una droga proveniente de Asia, fabricada aquí y comercializada por cárteles mexicanos, seguramente en reunión a puerta cerrada se exigió al gobierno mexicano garantizar el control de sus puertos y aduanas. Por algo, López Obrador hizo público su compromiso al respecto. (Ivonne Díaz Tejeda, El Universal, Opinión, p. 17)

La bitácora de un presidente a la deriva en el mundo

Entrando al quinto año de gobierno del Presidente López Obrador, esta es la relación al día de hoy de 30 contradicciones, incongruencias, inconsistencias y errores de la visión internacional -o más bien, ausencia de ella- del mandatario mexicano a lo largo de su gestión:

1) Como ningún sexenio en la historia reciente, ha usado al Servicio Exterior Mexicano como moneda de trueque y para favores políticos, haciendo el mayor número de nombramientos políticos en consulados, misiones y embajadas de cualquiera de sus predecesores, y a pesar de haber declarado durante campaña que no lo haría.

2) Usa los principios de política exterior, particularmente el de no intervención en los asuntos internos de otras naciones, a contentillo, como luces intermitentes: ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no.

3) Postula la integración latinoamericana siguiendo el modelo de la Unión Europea, cuando desconoce que ese modelo funciona precisamente porque los Estados Parte ceden voluntaria y selectivamente soberanía en aras del bien común y de bienes públicos globales, cosa que es anatema para el presidente mexicano y la antítesis de cómo concibe las relaciones internacionales de siglo XXI.

4) Mientras nuestros dos socios norteamericanos, Canadá y EEUU -y buen parte del mundo industrializado- avanzan hacia un paradigma energético común de sustentabilidad, resiliencia y eficiencia, instrumenta uno que a va a contracorriente.

5) Como presidente de una de las dos tradicionales potencias diplomáticas latinoamericanas, jamás ha participado en o se ha dirigido a una Asamblea General de la ONU -ni siquiera durante el periodo de México como miembro no permanente del Consejo de Seguridad- ni ha participado en cumbre alguna de los foros relevantes -G20, por ejemplo- de los que nuestro país es miembro.

6) Viaja en tres ocasiones a Washington y jamás se reúne con liderazgos del Congreso estadounidense, un actor central en la relación diplomática más importante de México en el mundo.

7) Ataca ad hominem a legisladores estadounidenses que se han pronunciado sobre temas de derechos humanos, protección a periodistas, políticas energéticas o de seguridad pública en México, así como de órganos autónomos o instituciones del Estado mexicano.

8) Va camino a no ser invitado, al igual que su predecesor inmediato, a una Visita de Estado a EEUU y a tampoco pronunciar un discurso ante una sesión conjunta del Congreso estadounidense. Reino Unido, Francia e Israel son los países cuyos mandatarios más veces (ocho) se han dirigido a una sesión conjunta del Congreso, seguidos de México, con siete.

9) Efectúa cuatro viajes de trabajo a EEUU (tres a Washington, uno a NY) y nunca se reúne con organizaciones comunitarias mexicanas u organizaciones cupulares hispanas en ese país.

10) Jamás cuestiona, ya en el poder, la construcción del muro de Trump o sus efectos devastadores para la biodiversidad de nuestra región fronteriza.

11) Viaja en plena campaña presidencial estadounidense a Washington para reunirse con Trump con el objetivo expreso de celebrar la entrada en vigor del TMEC y, no obstante, no sostiene reunión alguna con el liderazgo Demócrata en el Congreso a pesar de que esa bancada fue clave en la ratificación legislativa del acuerdo.

12) Es uno de los tres últimos líderes mundiales, junto con Putin y Xi, en reconocer y felicitar a Biden por su triunfo electoral en 2020.

13) A diferencia de otros líderes de naciones que son aliadas o socios comerciales de EEUU, y en contraste con Canadá, el otro vecino estadounidense, mantuvo un silencio ensordecedor con respecto al golpe de Estado que intentó perpetrar Trump en enero de 2021.

14) Critica la expulsión de Trump de Twitter.

15) Boicotea la Cumbre de las Américas.

16) Muestra su falta de tablas y kilometraje diplomático al secuestrar el micrófono con la prensa en dos ocasiones -en la Oficina Oval y en Palacio Nacional- al lado de Biden.

17) Detona conflictos diplomáticos con España, Panamá y el Parlamento Europeo.

18) Pasa por alto la represión violenta en contra de disidentes cubanos y da un paso más allá: ofrecer acto seguido y por primera vez en la historia de México la tribuna oficial en la ceremonia del 16 de septiembre a un líder extranjero, precisamente al presidente Díaz Canel.

19) Se niega a condenar de arranque el ataque premeditado y la invasión injustificada rusas a Ucrania.

20) Apoya tácitamente a Putin al recurrir a la falsa equivalencia de equiparar la acción agresora rusa con la acción defensiva ucraniana y de naciones que apoyan ese esfuerzo, al amparo, por cierto, de los principios de defensa colectiva consagrados en la carta de la ONU.

21) Aplica una “neutralidad” que no es más que pro-rusa, negándose a cuestionar a Moscú en materia de violaciones a los derechos humanos, crímenes de guerra y de lesa humanidad y la anexión ilegítima de territorio ucraniano, y a suspender a Rusia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y de su estatus como país observador en la OEA.

22) Apuntó que mientras que Biden es su “socio”, Putin es su “amigo”.

23) Volvió a la carga contra Biden reclamándole de manera mezquina que recibiera y diera la bienvenida a su homólogo ucraniano a Washington, y que lo hiciera invocando el término “América” (no vaya a ser que se piense que eso, oh horror, incluye a López Obrador y a nuestro país), cuando jamás cuestionó el mismo uso de ese nombre por parte de Trump en sus cuatro años de gobierno.

24) Persiste en emboscar a Biden cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo, particularmente cuando hay cámaras y micrófonos de por medio; el último episodio fue su crítica a su homólogo estadounidense durante la Cumbre de Norteamérica cuando le reclamó públicamente la falta de compromiso con el continente americano.

25) Abstenerse de votar en contra de Irán en la Comisión de la Condición de las Mujeres de la ONU por la represión contra las mujeres protestando el asesinato de varias manifestantes, y eso que según su narrativa, su gobierno aduce seguir una “política exterior feminista”.

26) Apoyó a Evo Morales y el fraude electoral que quiso operar en Bolivia, provocando de paso como resultado de las acciones y declaraciones del gobierno mexicano que la embajadora mexicana fuese declarada persona non grata por el gobierno de ese país.

27) Mostró su solidaridad con Cristina Kirchner cuando la justicia argentina la condenó por sus actos de corrupción.

28) Emitió un boletín de prensa insólito por la renovación de la presidencia del BID y de paso criticó a EEUU y a un gobierno en ciernes, Brasil, y generó un conflicto con otro, Argentina, que se supone son dos de sus pares ideológicos en la región.

29) Guardó silencio sobre la regresión democrática y las graves violaciones a los derechos humanos en Nicaragua y acerca del régimen autoritario y antidemocrático en Venezuela.

30) Expresó abiertamente su apoyo al ex presidente depuesto de Perú, Pedro Castillo, provocando la segunda designación de un embajador mexicano como persona non grata por un gobierno ante el cual está acreditado.

¿Y aún hay dudas de por qué a cuatro años de iniciada la gestión del presidente nuestro país es hoy visto como un interlocutor poco serio y confiable en capitales alrededor del mundo? (Arturo Sarukhan, El Universal, Opinión, p. 17)

Buscar a todas las personas desaparecidas a la vez

En un país con cerca de 110 mil personas reportadas como desaparecidas, buscarlas al mismo tiempo y de forma igualitaria es un reto mayúsculo. La forma de hacerlo es a través de lo que se ha denominado búsqueda generalizada: métodos previstos por el Protocolo de Búsqueda que permiten avanzar en la búsqueda del conjunto de las personas desaparecidas. ¿Cómo? A través de la creación y cruce de bases de datos, de la localización de fosas clandestinas en donde se encuentra a varias personas aunque no se sepa aún su identidad, o a través de exhumaciones masivas de fosas comunes para dar una segunda oportunidad de identificación a quienes fueron inhumados.

La Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) ha emprendido este cruce entre ese Registro y otras bases, resultando, hasta ahora, en posibles coincidencias de decenas de miles personas reportadas como desaparecidas con la información en manos de otras instituciones. Estas coincidencias, llamadas indicios de localización, son dispersados y notificados a las autoridades buscadoras locales y federales, y deben ser analizadas y explotadas. Los indicios no son por sí mismos una prueba de que la persona ya no esté desaparecida, pero están abriendo líneas de búsqueda a gran escala y por todo el país.

Una mujer víctima de trata y reportada como desaparecida podría, por ejemplo, haber tramitado un pasaporte bajo coacción del tratante. El cuerpo de un migrante que desapareció al intentar cruzar el río Bravo podría haber sido identificado sin que su familia, que solicitó su búsqueda, sea notificada. También es posible que una persona reportada como desaparecida haya vuelto sin que las autoridades se enteraran, o que se haya omitido actualizar las bases de datos para reflejar una localización. Los cruces de información que se están realizando permiten detectarlo y saber mejor a quiénes estamos buscando.

En materia de identificación humana, independientemente de la obligación de la FGR de construir las bases y registros previstos en la Ley, en la CNB se han comenzado a construir en los últimos cuatro años, registros internos de fosas clandestinas y de información que se encuentra en libros de fosas comunes. También, en forma más reciente, comenzó la construcción de una base de datos genética a partir de la creación del Centro Nacional de Identificación Humana (CNIH).

Las dos primeras bases deberán nutrir a las de la FGR y, la de genética, tendrá que interconectarse para hacer cruces de información de forma ciega protegiendo los datos de las personas donantes. La búsqueda se fortalece sumando, no dividiendo. (Karla Quintana, Milenio Diario, Política, p. 12)

La mano que mece el trasiego

El juicio contra Genaro García Luna tendría que ser el inicio del fin del destape de una cloaca de impunidad que, a diferencia de lo que percibe la población estadunidense, no sólo ocurrió de este lado de la frontera, donde, durante el sexenio de Felipe Calderón, las fuerzas de seguridad del país sirvieron como brazo armado a un grupo criminal y se encubrió una política de reordenamiento social para extraer riquezas y desplazar poblaciones. Sería por demás ingenuo pensar que del otro lado del río Bravo, donde la Agencia Central de Inteligencia CIA y la Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) otorgaron premios y reconocimientos a García Luna, a la droga le salga alas y se distribuya sola.

¿Quiénes son los grandes jefes del narcotráfico detenidos en territorio estadunidense? Resulta por demás extraño que quien encabeza esta lista sea el estratega de la llamada guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón, García Luna, y que debajo de él sólo aparezcan uno que otro distribuidor local, algún agente de la DEA acusado de colaborar con cárteles latinoamericanos –pero no con otras autoridades estadunidenses– y en su mayoría narcomenudistas , vendedores de dosis en la calle que no tienen ni idea de cómo, más allá de lo que a ellos corresponde, se distribuye la droga en el país que tanto la demanda y consume.

Las muertes por sobredosis, nada más de opioides, alcanzan cada año cifras récord en Estados Unidos. Entre febrero de 2021 y 2022 al menos 109 mil personas murieron por esa causa. Para tener idea sobre la cantidad de consumo de drogas que hay en el país de las libertades, al menos 20 millones de personas mayores de 12 años sufrieron en 2021 trastornos mentales por uso de sustancias, dato al que se le habrá de sumar una cifra negra que no debe ser menor. Cada día en el vecino país del norte, nación que desde 1775 está en guerra, mueren más personas a causa de la droga que de los conflictos bélicos.

Es mucho más fácil conseguir una dosis de cualquier tipo de sustancia ilegal en Estados Unidos que en México. Antes de que en distintas regiones de ese país se permitiera el uso de la mariguana, su empleo era tolerado y normalizado. En la actualidad esta normalización y tolerancia al consumo de sustancias prohibidas continúa, tanto que para un joven menor de 21 años es más sencillo conseguir una dosis de cocaína que una cerveza, lo único que tiene que hacer es salir a la calle, caminar por un parque o bajo puente, y será cuestión de tiempo para que se encuentre con un camello que le surta los gramos que requiera.

A pesar de que el destino final de las sustancias ilegales producidas en Centro y Sudamérica es territorio estadunidense, y que su precio se quintuplica una vez que llega a ciudades como Nueva York, Chicago o Filadelfia, el gran y principal esfuerzo de lo que en Estados Unidos llaman combate a las drogas no está en su territorio, sino del otro lado de su frontera sur, aquí en México, nación en la que ellos parecen creer que se da, exclusivamente, el problema de que millones de sus ciudadanos sean consumidores.

Estados Unidos pone los adictos, el dinero y las armas. En México ponemos la droga y los miles de muertos que su producción y trasiego causan, y en medio de esta triste ecuación de miseria y muerte, Genaro García Luna fue durante un sexenio encargado de la seguridad en México y hombre de confianza de la DEA, mientras, al mismo tiempo, operaba para el cártel de Sinaloa. Imposible que Felipe Calderón no lo supiera, resultaría absurdo que la DEA tampoco. García Luna antes de ser nombrado secretario de Seguridad ya tenía nexos con el crimen organizado, la operación tuvo que haber sido en conjunto entre todos ellos y, vayamos a saber, quienes más.

Se inicia el juicio contra García Luna, se espera que se obtengan pruebas que vinculen a quienes, en México, operaron para que el país fuera un narcoestado sumido en una absurda guerra que intentó legitimar a un presidente espurio causando cientos de miles de muertes y una descomposición social cuyos estragos han causado heridas profundas y pérdidas irreparables. También se espera que se destape la cloaca de corrupción e impunidad del otro lado de la frontera, donde la droga va y no parecen existir cárteles que la distribuyan, porque nada más escuchamos de adictos, pero no de narcotraficantes que les surtan. Ya veremos a qué arreglos se llega en un juicio que, de responder a la justicia, tendría que alcanzar a los más altos niveles de la política en Estados Unidos entre 2006 y 2012. (Juan Becerra Acosta, La Jornada Opinión, p. 16)